La cadena lechera argentina tuvo un sitio especial en el marco de la Expo Rural 2025, que clausura hoy, con una jornada en la se explicaron los años de estancamiento y, como contrapartida, el desafío de construir un modelo de crecimiento sostenible.
Buenos Aires, domingo 27 julio (PR/25) — «Hoy la lechería se encuentra casi sin ningún cepo que pueda trabar su desarrollo, porque están los precios liberados, no hay derecho a exportación, ni cupo para exportar. Todo el negocio está funcionando en condiciones de mercado», apuntó inicialmente Ezequiel De Freijo, economista jefe de la SRA.
Un escenario así no se daba desde hace más de veinte años «y en medio de esta transformación, los precios fueron adecuándose a las verdaderas necesidades de los consumidores. Ocurrieron cosas: un escenario de inflación en baja y cambios en la forma de consumo», agregó.
Además, sostuvo que: «Respecto del nivel de producción, en el primer semestre nos encontramos con una recuperación importante, aunque los costos han aumentado más de lo que aumentó el precio al productor».
Exportaciones
«Brasil se lleva el 50% de las exportaciones de lácteos y presenta un consumo estable, pero no está en condiciones para absorber mayor demanda», dijo De Freijo, y localmente «salieron a la luz los problemas de baja productividad que tiene la economía argentina».
Sugirió armar estrategias para mejorar «porque estamos frente a un producto que es valioso, vale la pena seguir haciéndolo porque todavía no hay ningún sustituto que pueda reemplazarlo en forma generalizada», animó el economista jefe de la SRA, agregando «tenemos muchos activos o cosas para sacarle provecho».
Estrategias
«En la medida en que nos metemos en los mercados internacionales, los modelos de negocio deben afrontar volatilidad de precios más profundas que en una economía cerrada y chica». Con ejemplos animó que hay demanda hacia adelante, y planteó direccionar a la «diversificación por marca, trazabilidad, producto. Tenemos estrategias para mejorar la capacidad de pago por parte de la industria».
De Freijo concluyó que: «Los deberes para hacer contemplan una reforma laboral, eficiencia en el transporte y logística, así como en la carga tributaria, que afecta muy fuerte a las industrias. Estos puntos inciden en la capacidad de pago de las industrias al productor».
La implementación de tecnología de borde permite a los productores agrícolas tomar decisiones más rápidas, automatizar procesos en entornos rurales con baja conectividad y optimizar recursos clave como el agua, la energía y el tiempo de cosecha.
Buenos Aires, viernes 25 julio (PR/25) – La agroindustria está viviendo una transformación digital sin precedentes, impulsada por tecnologías que permiten una toma de decisiones más ágil y precisa directamente en el lugar donde se producen los alimentos.
El Edge Computing se ha posicionado en este contexto como una solución estratégica para enfrentar los desafíos del sector rural en Latinoamérica. Este consiste en la capacidad de procesar datos en tiempo real en el mismo punto donde se generan.
Se estima que el gasto global en soluciones de Edge Computing superará los 378 mil millones de dólares en 2028, impulsado por mayor disponibilidad operativa en industrias críticas como la agrícola.
En zonas agrícolas donde la conectividad a la nube no siempre es estable, esta arquitectura distribuida permite la implementación de soluciones de monitoreo, mantenimiento predictivo, automatización y eficiencia energética directamente desde el terreno, sin depender de una conexión constante a centros de datos remotos.
Según proyecciones de IDC, el gasto global en soluciones de Edge Computing superará los 378 mil millones de dólares en 2028, impulsado por la necesidad de análisis en tiempo real, automatización avanzada y mayor disponibilidad operativa en industrias críticas como la agrícola.
Una arquitectura digital que conecta el campo
Consciente de estos retos, Schneider Electric ha desarrollado plataformas modulares de Edge Computing especialmente útiles para entornos agrícolas que requieren monitoreo constante de variables como humedad, temperatura, pH del suelo, consumo hídrico o condiciones del ganado. Estas soluciones combinan hardware resistente, software especializado y capacidades de inteligencia artificial para automatizar procesos y reducir desperdicios.
Entre las soluciones clave se destacan:
EcoStruxure Micro Data Center: centros de datos locales resistentes al polvo, la humedad y el calor, diseñados para operar en condiciones rurales extremas.
Smart sensors con IoT: dispositivos que capturan datos de campo y los procesan localmente para activar riegos automáticos, alertas de mantenimiento o ajustes en los sistemas de climatización y almacenamiento.
EcoStruxure IT Expert: software basado en la nube híbrida que permite supervisión remota, análisis predictivo y administración energética en tiempo real.
Impacto real: eficiencia y sostenibilidad
La integración de Edge Computing en operaciones agroindustriales genera mejoras sustanciales. Según Schneider Electric, la digitalización del campo puede reducir hasta el 30?% del consumo de agua en cultivos al optimizar los sistemas de riego y disminuir un 20?% las pérdidas poscosecha mediante una mejor gestión del almacenamiento y la cadena de frío. Además, el procesamiento local de datos disminuye la latencia, incrementa la autonomía y permite actuar en tiempo real ante cualquier cambio climático o falla técnica.
“En regiones donde el acceso a internet es limitado, el Edge Computing se convierte en un aliado indispensable para garantizar productividad, resiliencia y sostenibilidad. Procesar los datos directamente desde el campo es clave para lograr eficiencia operativa y cuidado ambiental en simultáneo”, explica José Luis Leyva, especialista en Edge Computing y Alianzas para Suramérica en Schneider Electric.
Esta tecnología no solo habilita nuevas formas de automatización agrícola, sino que también fortalece la toma de decisiones basada en datos. Gracias a estos desarrollos, es posible anticipar fallas en maquinaria, reducir desperdicios de fertilizantes, optimizar rutas de transporte o controlar plagas de manera más precisa, incluso sin cobertura constante de internet.
Schneider Electric continúa apostando por un agro más conectado, sostenible y resiliente, a través de soluciones que integran infraestructura física robusta, software inteligente y gestión energética avanzada, acercando la digitalización a todos los rincones del campo.
*** Fuente: Schneider Electric
El propósito de Schneider es generar un impacto al empoderar a todos para aprovechar al máximo la energía y recursos, uniendo el progreso y la sostenibilidad para todos. En Schneider, llamamos a esto «Life Is On».
Foto. Mercedes Manfroni: Hoy trabaja en un estudio con seis personas en Labordeboy, una localidad santafesina de 1000 habitantes.
Buenos Aires, miércoles 23 (?R/25) — «Creemos que fortalecer a las pequeñas localidades es también fortalecer al país», explicó Mercedes Manfroni, coordinadora de la Fundación ES VICIS que promueve el desarrollo local y el arraigo de los jóvenes a las poblaciones rurales.
«Según un relevamiento preguntamos a jóvenes de entre 18 y 24 años dónde querían vivir en los próximos cinco años: más del 60% contestó que querían vivir en su pueblo», afirmó Manfroni durante el encuentro que se desarrolló en el marco de la Expo Rural 25.
Natasha Dubrowsky, de 30 años, se mudó desde Mendoza a Labordeboy, provincia de Santa Fe, donde vive su madre, una localidad de 1000 habitantes. Es desarrolladora de videojuegos, y gracias al apoyo de la Fundación, a comienzos de este año, empezó a trabajar con un equipo de seis personas.
«Quería armar mi propio estudio, pero estaba sola. Cuando llegó la Fundación me ayudaron muchísimo. Me guiaron y crearon alianzas para potenciar el proyecto. También ganamos un premio económico», contó.
Natasha participó del programa de mentorías de ES VICIS donde consiguió que una persona la guiará personalmente en su proyecto para potenciarlo con mentor especializado. El juego se llama Nina Moreau y se trata de una detective que investiga casos en la Argentina de fines de la década del 70.
«Un videojuego requiere un montón de cosas, programación, diseño, sonido, música, estética, y estar en el medio del campo me ayudó un montón a enfocarme», explicó la joven.
Fomentar el arraigo y el federalismo
La Fundación ES VICIS es una organización sin fines de lucro, de Suiza, que a través de sus programas «Bienvenidos a mi Pueblo» y «Yo Emprendo en mi Pueblo» impulsa en Argentina la revitalización, el arraigo y la repoblación sostenible de pequeñas localidades rurales.
«Bienvenidos a mi pueblo» tiene como objetivo el arraigo sostenible y planificado, la capacitación de emprendedores y de los líderes de la comunidad y promueve el desarrollo local de los jóvenes.
«Trabajamos la repoblación de manera integral: primero entendiendo qué necesita la localidad (a través de encuestas a los vecinos), después analizando qué tiene para ofrecer (servicios, si hay disponibilidad habitacional, etc). Finalmente trabajamos con la comunidad para la bienvenida de esa persona o familias y para favorecer su integración», concluyó Manfroni.
Buenos Aires, miércoles 23 julio (PR/25) .- Se ha revelado el mayor engaño a nivel mundial, el cual se viene dando desde los años 70 cuando los diferentes países comenzaron a tener conciencia sobre este problema. Lo más grave es que esta mentira ha costado millones de vidas, tanto humanas como de ecosistemas enteros, y un alto costo ambiental en todas las regiones del planeta. Te presentamos en qué consiste este embuste y por qué se continuó con el mismo hasta estos días:
El impacto que tienen los plásticos sobre el ambiente y la vida tanto humana como animal
Más del 90 % de los plásticos en todas sus formas y tamaños, que fueron fabricados entre los años 1950 y 2015 fueron incinerados, echados a vertederos o simplemente botados al medio ambiente en ríos, terrenos y aun en ciudades. De estas maneras son fuente de contaminación no solo para el ambiente sino para los seres vivos. En este sentido, recientes investigaciones han revelado un hecho muy preocupante.
Y es que los seres humanos consumimos una media de cinco gramos semanales de plástico en forma de microplásticos con nuestras comidas, bebidas y hasta por el aire que respiramos. Esto es el equivalente a una tarjeta de crédito. Con los animales el caso es peor, ya que consumen trozos más grandes y algunos se han ahogado al intentar tragarlos. Y es en su disposición donde radica el engaño.
El gran engaño con el reciclaje de los plásticos
Durante varias décadas se ha promovido el reciclaje de plásticos como una solución a la crisis de la contaminación ambiental, que cada vez se hace más crítica. Sin embargo, este es un engaño que ha sido desmentido por expertos tras varios años de estudios y lo peor es que las principales empresas petroquímicas lo sabían. Se pudo conocer esta verdad gracias al último informe del Center for Climate Integrity.
En el mismo se explica que sobre el 99 % de los plásticos es hecho con materiales fósiles, entre los que se cuentan el gas y el petróleo y para el resto, es viable su reciclaje (aunque también se verificó un gran fraude con este proceso gracias a Apple). El informe detalla que las petroquímicas del mundo estaban conscientes de que los plásticos no se podían reciclar por ser un proceso que no era económica ni técnicamente viable.
Pero, a pesar de esta situación y por razones de rentabilidad, han realizado grandes inversiones en publicidad y campañas de “educación pública” para sostener esta gran mentira del reciclaje de los plásticos, ante los legisladores y ciudadanos de todos los países del mundo. Con estas campañas las industrias han obtenido grandes ganancias al ampliar e incrementar su producción y evaden regulaciones.
Por otra parte, dicho informe plasma que, gracias a este gran engaño, los países han invertido en procesos de reciclaje que son ineficientes y que se basan en falsas promesas. De manera que utilizan recursos que pudiesen haberse invertido en estrategias que resulten efectivas y sostenibles como utilizar materiales alternativos, reducir los residuos y campañas de prohibición de fabricación de plásticos de un único uso.
Las principales limitaciones del reciclaje que no dicen las grandes corporaciones petroquímicas
El reciclaje de plásticos es un engaño debido a los muchos obstáculos insalvables que enfrenta, entre ellos que tiene muchos componentes que son tóxicos, los cuales imposibilitan su utilización en diversas aplicaciones. También como hay gran diversidad de tipos de plástico y mucho volumen de desechos, resulta muy difícil clasificarlos para su procesamiento.
En conclusión, las principales petroquímicas del mundo han sido las protagonistas de un gran engaño que ha durado décadas (en España también se descubrió un fraude histórico en torno al reciclaje). Esto lo han logrado a través de grandes inversiones en campañas mediáticas para desviar la atención y así incrementar su producción de plásticos, mientras arriesgan billones de vidas.
Desde hace décadas los países, y muy especialmente los Estados Unidos, han avanzado en la ciencia concerniente a la mejora de los procesos para lograr mayores rendimientos de las plantas a fin de hacerlas más productivas y así combatir de una forma efectiva el hambre en el mundo. Pero ahora los EUA han ido mucho más lejos al manipular un elemento clave para las plantas como lo es la fotosíntesis.
El problema del bajo rendimiento en la fotosíntesis de las plantas
La fotosíntesis es un proceso muy conocido que realizan las plantas, el cual consiste en la conversión de la energía solar en energía química. El mismo resulta fundamental para la vida en la Tierra pues gracias al mismo se transforma el CO2 en oxígeno. En el transcurso de este mecanismo actúa una enzima catalítica que se llama rubisco, que tiene una función que es medular para los compuestos orgánicos.
En función se toma el CO2 y se introduce dentro de estos elementos para fabricar glucosa que alimentará a la planta. Pero el caso es que esta enzima, considerada la más abundante en la naturaleza, es más lenta e ineficiente de los que se cree, ya que solo es capaz de catalizar un máximo de 10 reacciones cada segundo y tiende a usar oxígeno en lugar de CO2, lo que significa un desperdicio de energía.
¿Estados Unidos hace el papel de Dios al manipular las plantas?
Un grupo de investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos ha logrado con una orientación evolutiva hacia las células vegetales, establecer una serie de mutaciones controladas para elevar la eficiencia de la fotosíntesis. Con la manipulación de este proceso de las plantas a través de su enzima rubisco, mejora el rendimiento en un 25 %.
Si bien con esta manipulación se aparenta que los Estados Unidos pretenden ser Dios, solo está rediseñando la enzima para que tenga un mejor desempeño en los entornos que sean copiosos en oxígeno (incluso podría ayudar en la producción de combustible proveniente de las plantas). Con el fin de alcanzar el objetivo, el grupo de investigadores utilizó una técnica creada en su propio laboratorio bautizada como MutaT7.
La misma permite la selección de variantes mutadas de forma directa de células vivas, lo que amplía las posibilidades genéticas. Posteriormente se hicieron pruebas utilizando las bacterias de la especie E. coli donde los investigadores dejaron los microbios en un ambiente que mantenía un nivel de oxígeno similar al del campo abierto. Con este entorno se logró crear una gran presión para que se adaptaran al oxígeno.
Después se incluyó el componente rubisco y, luego de seis rondas de llevar a cabo el proceso de fotosíntesis, se observó que las mutaciones tenían lugar en el punto adecuado donde ocurre la reacción química, en el espacio activo perteneciente a la enzima. De tal forma que esta última es mucho más sensible al CO2 que al oxígeno, al disminuir su preferencia por este último, la eficiencia es mucho más alta.
Las futuras aplicaciones del mayor rendimiento del rubisco
La aplicación de este descubrimiento consiste en que el mismo evitaría la actual pérdida que tienen las plantas de hasta un 30 % de la fotosíntesis por la interacción del rubisco con el oxígeno. Al redirigir este porcentaje de la enzima hacia el dióxido de carbono, esto implicaría un incremento en la productividad utilizando menores recursos de energía solar, lo que significaría cosechas más abundantes.
Concluyendo, esta manipulación de la fotosíntesis que han hecho los Estados Unidos con las plantas, lejos de que juega a ser Dios, corrige uno de los defectos que hace que el proceso tenga un 30 % de desperdicio de la energía (lo que también ayudaría a eliminar el uso de los perjudiciales pesticidas). Esto se traduciría en mayores cosechas con las que se evitarían las grandes hambrunas.
En San Juan más productores comenzaron a cultivar uvas pasas o variedades para jugo. También cultivan más tomate o incursionan en el pistacho. Así esperan mantener sus fincas.
Por Víctor Piris
San Juan, domingo 20 julio (PR/25) — Productores de uva de San Juan vienen dejando de lado parte de sus plantaciones para vinificar por los bajos precios que reciben. La situación de pagos se agravó en el último año ya que vieron un descenso en los valores recibidos. Y debieron aguantar pagos en más cuotas y sin actualización.
Uvas para fruta ahora compiten más con la producción de Chile.
Ante esa realidad varios productores se están enfocando en tratar de sacar adelante otros productos para aspirar a mejores ventas. Entre algunos ejemplos se citan al cultivo de variedades de uvas para pasas, para jugo u otros cultivos nuevos como el pistacho.
Las pasas de uva se secan al sol e insumen menos gastos.
Juan José Ramos, es viñatero y presidente de la Asociación de Viñateros Independientes de San Juan. En diálogo con El Territorio, contó el difícil presente de los productores que deben reconvertirse o buscar otras alternativas para sostener sus parcelas productivas. Algunos, según explicó, no lo están logrando y terminan vendiendo sus terrenos para desarrollos inmobiliarios. Recordó especialmente que hace unos años atrás tenían la esperanza de lograr en la zona de Cuyo, una legislación similar a la que tuvo el Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) para al menos definir valores mínimos para la producción de uvas. Explicó que hoy la desregulación está destruyendo especialmente a los pequeños productores en el país.
Sin protección ante las industrias
“El mercado del vino lo manejan un grupo de empresas e imponen condiciones de compra que tenemos que aceptar para ubicar nuestra uva. La mayoría de los productores aquí no tiene forma de llegar con el producto final al productor. Antes, décadas atrás, había más cooperativas y parte de la producción se podía canalizar a través del vino en damajuana. Pero allá por la década del 90, hubo un caso famoso de envenenamiento que generó que la gente fuera dejando de tomar así el vino. Las damajuanas fueron desapareciendo y se concentró más la venta en las industrias”, recordó Ramos.
El dirigente también señaló que durante el gobierno de Carlos Menem se desregularon algunas limitaciones que dejaron a los productores primarios con menos posibilidad de retener la entrega de su producción. Hoy esa política se está profundizando y sacando o terminando de sacar de la actividad a varios productores de uvas para vinificación.
San Juan y Mendoza son las principales productoras de pasas de uva.
“Ahora estamos con una actividad totalmente liberada y se está pagando cualquier cosa. Este año se pagó menos que el año pasado. La uva común se pagó por kilo menos de 200 pesos, pero la primera cuota la hemos cobrado recién el mes pasado. Y en algunos casos queda para terminar de cobrar a fin de año, sin ninguna actualización de precios”, detalló el directivo y contó que en su asociación están agrupados unos 500 pequeños productores de su provincia. En promedio los productores tienen unas 9 hectáreas.
Añoro ante el difícil presente que “hace unos años aquí queríamos tener una ley similar a la que tenían los yerbateros con el Inym. Para que al menos se reconociera o se orientara un valor cercano al mínimo”, recordó.
Agregó como dato alarmante que sin controles de precios también se avanzó para dejar de controlar la calidad y variedad de los vinos. “Antes estaba regulado que un vino se hacía con 100% uvas chardonnay o moscatel. Hoy eso no pasa, se puede hacer un vino blanco y mezclar, ya no se respetan variedades. Esto puede terminar generando la desconfianza de los consumidores, se puede hacer un gran daño sin los debidos controles de calidad. Por esta situación se estaban por reunir los gobernadores de las provincias vitivinícolas para tratar esto con Nación”, comentó Ramos.
El directivo recordó así que hay temor de que la calidad del vino argentino decaiga por la degradación que sufrió el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), que entre otras cosas impulsaba sellos de calidad para la producción nacional.
Buscando alternativas
Una consecuencia de los muy bajos precios que reciben los viñateros por sus uvas es que gran parte de ellos comenzó a incursionar en otros cultivos para lograr algo de dinero para mantener sus tierras. “Al no tener rentabilidad varios productores comenzaron a vender sus tierras, en especial los que están cerca de la capital (de San Juan). Lo venden a desarrolladores inmobiliarios. Después otros productores se están orientando a la producción de uva pasa, que es una fruta sin semilla. Ha crecido mucho esta producción y la ventaja que tiene es que no se necesita energía para secarla, porque se hace al sol. San Juan en un momento llegó a exportar 70 millones de kilos de pasas de uva. Últimamente por la apreciación cambiaria, estamos siendo caros en dólares y sólo se pudo enviar al exterior unos 5 millones de kilos. Por otro lado, en el mercado interno somos junto a Mendoza los principales abastecedores”, relató.
Por otro lado, apuntó que otros productores están probando suerte con cultivos más modernos como el pistacho. “Viene creciendo la producción de pistacho como está creciendo en otros países vitivinícolas como en España o en Grecia también. Donde había viñedos se está dejando lugar para el pistacho o para olivos. También creció la dedicación al tomate industria. San Juan es la principal productora de este tipo de tomate en el país. Se ha diversificado bastante”, comentó el productor desde San Juan.
Menos dedicados a los vinos
Contó además que “hoy el 62% de la uva que ingresa a las bodegas lo hace para la extracción de jugo de uva. Que se vende concentrado y se exporta por ejemplo a Estados Unidos. Después para lo que es producción de vino exclusivamente queda menos de un 30%. Por ahí mucha gente asocia la producción de uva con los vinos, pero hoy es mínimo lo que se está haciendo para vinificación”.
Detalló en tanto que en San Juan hay muchas variedades, blancas y tintas que se orientan a la ducción de vinos. “Tenemos en uvas blancas Chardonnay, Moscatel, Pedro Jiménez, Torrontés, entre otras. En tintas hay Malbec, Cabernet, Merlot, Barbera, Pinot Noir, Tannat”.
El productor hizo una salvedad con la variedad Syrah y consideró que está en retroceso. “Años atrás se quiso posicionar a San Juan con esta variedad tinta, pero después se fue comprobando que no rendía tanto como otras variedades. Es el problema que se le encontró, hay otras variedades como Cabernet Franc o la más difundida Malbec que mostraron mejores rindes y se fueron prefiriendo por eso”, acotó.
Competencia entrante
Otra complicación que sienten cada vez más los productores es la competencia con productos extranjeros. En su caso llega desde Chile. “Este año ha ingresado más uva como fruta desde Chile. Nosotros acá (en Argentina) la tenemos un poquito antes y los productores las dejan en cámaras de frío para ir vendiéndolas después. Se hace una cantidad para ir abasteciendo al mercado en los meses posteriores a la cosecha. Refrigerada la uva puede mantenerse unos tres meses. Pero este año hubo una invasión de uva chilena que la ofrecían en precios menores o similares a los nuestros”, contó.
Alto costo del agua
Uno de los costos problemáticos para los agricultores en San Juan es el del riego que está atado a la energía eléctrica. “Tenemos cada vez menos agua porque se extrae agua del subsuelo a un ritmo mayor del que se puede reponer. Se perfora en algunos lugares a 100 metros en otros a 300 y en otros hasta 500 metros. Tenemos tres diques en San Juan que no se pueden llenar totalmente porque no ha habido un nivel de nieve importante en los últimos años. Además hay un perjuicio por la cantidad de proyectos mineros que se están habilitando y nuestra pregunta es de dónde vamos a sacar más agua porque las mineras están perforando en la zona donde nacen las reservas. Así que con más mineras es menos el agua que podría venir por el río”, consideró.
Comentó además que una propuesta de los productores es que “el agua se canalice por tuberías directamente hacia las fincas productoras. Esto aseguraría el abastecimiento”.
Relató en tanto que en su caso, como en muchos otros “tenemos que sacar el agua del subsuelo presurizada para riego por goteo. Y el costo de energía es enorme. Pero si no tenemos el sistema de riego, directamente tenemos que dejar de producir. Las facturas que pagamos vienen con un IVA del 27%, son de 4 o 5 millones de pesos, es un costo enorme”.