Desde hace décadas los países, y muy especialmente los Estados Unidos, han avanzado en la ciencia concerniente a la mejora de los procesos para lograr mayores rendimientos de las plantas a fin de hacerlas más productivas y así combatir de una forma efectiva el hambre en el mundo. Pero ahora los EUA han ido mucho más lejos al manipular un elemento clave para las plantas como lo es la fotosíntesis.
El problema del bajo rendimiento en la fotosíntesis de las plantas
La fotosíntesis es un proceso muy conocido que realizan las plantas, el cual consiste en la conversión de la energía solar en energía química. El mismo resulta fundamental para la vida en la Tierra pues gracias al mismo se transforma el CO2 en oxígeno. En el transcurso de este mecanismo actúa una enzima catalítica que se llama rubisco, que tiene una función que es medular para los compuestos orgánicos.
En función se toma el CO2 y se introduce dentro de estos elementos para fabricar glucosa que alimentará a la planta. Pero el caso es que esta enzima, considerada la más abundante en la naturaleza, es más lenta e ineficiente de los que se cree, ya que solo es capaz de catalizar un máximo de 10 reacciones cada segundo y tiende a usar oxígeno en lugar de CO2, lo que significa un desperdicio de energía.
¿Estados Unidos hace el papel de Dios al manipular las plantas?
Un grupo de investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos ha logrado con una orientación evolutiva hacia las células vegetales, establecer una serie de mutaciones controladas para elevar la eficiencia de la fotosíntesis. Con la manipulación de este proceso de las plantas a través de su enzima rubisco, mejora el rendimiento en un 25 %.
Si bien con esta manipulación se aparenta que los Estados Unidos pretenden ser Dios, solo está rediseñando la enzima para que tenga un mejor desempeño en los entornos que sean copiosos en oxígeno (incluso podría ayudar en la producción de combustible proveniente de las plantas). Con el fin de alcanzar el objetivo, el grupo de investigadores utilizó una técnica creada en su propio laboratorio bautizada como MutaT7.
La misma permite la selección de variantes mutadas de forma directa de células vivas, lo que amplía las posibilidades genéticas. Posteriormente se hicieron pruebas utilizando las bacterias de la especie E. coli donde los investigadores dejaron los microbios en un ambiente que mantenía un nivel de oxígeno similar al del campo abierto. Con este entorno se logró crear una gran presión para que se adaptaran al oxígeno.
Después se incluyó el componente rubisco y, luego de seis rondas de llevar a cabo el proceso de fotosíntesis, se observó que las mutaciones tenían lugar en el punto adecuado donde ocurre la reacción química, en el espacio activo perteneciente a la enzima. De tal forma que esta última es mucho más sensible al CO2 que al oxígeno, al disminuir su preferencia por este último, la eficiencia es mucho más alta.
Las futuras aplicaciones del mayor rendimiento del rubisco
La aplicación de este descubrimiento consiste en que el mismo evitaría la actual pérdida que tienen las plantas de hasta un 30 % de la fotosíntesis por la interacción del rubisco con el oxígeno. Al redirigir este porcentaje de la enzima hacia el dióxido de carbono, esto implicaría un incremento en la productividad utilizando menores recursos de energía solar, lo que significaría cosechas más abundantes.
Concluyendo, esta manipulación de la fotosíntesis que han hecho los Estados Unidos con las plantas, lejos de que juega a ser Dios, corrige uno de los defectos que hace que el proceso tenga un 30 % de desperdicio de la energía (lo que también ayudaría a eliminar el uso de los perjudiciales pesticidas). Esto se traduciría en mayores cosechas con las que se evitarían las grandes hambrunas.
En San Juan más productores comenzaron a cultivar uvas pasas o variedades para jugo. También cultivan más tomate o incursionan en el pistacho. Así esperan mantener sus fincas.
Por Víctor Piris
San Juan, domingo 20 julio (PR/25) — Productores de uva de San Juan vienen dejando de lado parte de sus plantaciones para vinificar por los bajos precios que reciben. La situación de pagos se agravó en el último año ya que vieron un descenso en los valores recibidos. Y debieron aguantar pagos en más cuotas y sin actualización.
Uvas para fruta ahora compiten más con la producción de Chile.
Ante esa realidad varios productores se están enfocando en tratar de sacar adelante otros productos para aspirar a mejores ventas. Entre algunos ejemplos se citan al cultivo de variedades de uvas para pasas, para jugo u otros cultivos nuevos como el pistacho.
Las pasas de uva se secan al sol e insumen menos gastos.
Juan José Ramos, es viñatero y presidente de la Asociación de Viñateros Independientes de San Juan. En diálogo con El Territorio, contó el difícil presente de los productores que deben reconvertirse o buscar otras alternativas para sostener sus parcelas productivas. Algunos, según explicó, no lo están logrando y terminan vendiendo sus terrenos para desarrollos inmobiliarios. Recordó especialmente que hace unos años atrás tenían la esperanza de lograr en la zona de Cuyo, una legislación similar a la que tuvo el Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) para al menos definir valores mínimos para la producción de uvas. Explicó que hoy la desregulación está destruyendo especialmente a los pequeños productores en el país.
Sin protección ante las industrias
“El mercado del vino lo manejan un grupo de empresas e imponen condiciones de compra que tenemos que aceptar para ubicar nuestra uva. La mayoría de los productores aquí no tiene forma de llegar con el producto final al productor. Antes, décadas atrás, había más cooperativas y parte de la producción se podía canalizar a través del vino en damajuana. Pero allá por la década del 90, hubo un caso famoso de envenenamiento que generó que la gente fuera dejando de tomar así el vino. Las damajuanas fueron desapareciendo y se concentró más la venta en las industrias”, recordó Ramos.
El dirigente también señaló que durante el gobierno de Carlos Menem se desregularon algunas limitaciones que dejaron a los productores primarios con menos posibilidad de retener la entrega de su producción. Hoy esa política se está profundizando y sacando o terminando de sacar de la actividad a varios productores de uvas para vinificación.
San Juan y Mendoza son las principales productoras de pasas de uva.
“Ahora estamos con una actividad totalmente liberada y se está pagando cualquier cosa. Este año se pagó menos que el año pasado. La uva común se pagó por kilo menos de 200 pesos, pero la primera cuota la hemos cobrado recién el mes pasado. Y en algunos casos queda para terminar de cobrar a fin de año, sin ninguna actualización de precios”, detalló el directivo y contó que en su asociación están agrupados unos 500 pequeños productores de su provincia. En promedio los productores tienen unas 9 hectáreas.
Añoro ante el difícil presente que “hace unos años aquí queríamos tener una ley similar a la que tenían los yerbateros con el Inym. Para que al menos se reconociera o se orientara un valor cercano al mínimo”, recordó.
Agregó como dato alarmante que sin controles de precios también se avanzó para dejar de controlar la calidad y variedad de los vinos. “Antes estaba regulado que un vino se hacía con 100% uvas chardonnay o moscatel. Hoy eso no pasa, se puede hacer un vino blanco y mezclar, ya no se respetan variedades. Esto puede terminar generando la desconfianza de los consumidores, se puede hacer un gran daño sin los debidos controles de calidad. Por esta situación se estaban por reunir los gobernadores de las provincias vitivinícolas para tratar esto con Nación”, comentó Ramos.
El directivo recordó así que hay temor de que la calidad del vino argentino decaiga por la degradación que sufrió el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), que entre otras cosas impulsaba sellos de calidad para la producción nacional.
Buscando alternativas
Una consecuencia de los muy bajos precios que reciben los viñateros por sus uvas es que gran parte de ellos comenzó a incursionar en otros cultivos para lograr algo de dinero para mantener sus tierras. “Al no tener rentabilidad varios productores comenzaron a vender sus tierras, en especial los que están cerca de la capital (de San Juan). Lo venden a desarrolladores inmobiliarios. Después otros productores se están orientando a la producción de uva pasa, que es una fruta sin semilla. Ha crecido mucho esta producción y la ventaja que tiene es que no se necesita energía para secarla, porque se hace al sol. San Juan en un momento llegó a exportar 70 millones de kilos de pasas de uva. Últimamente por la apreciación cambiaria, estamos siendo caros en dólares y sólo se pudo enviar al exterior unos 5 millones de kilos. Por otro lado, en el mercado interno somos junto a Mendoza los principales abastecedores”, relató.
Por otro lado, apuntó que otros productores están probando suerte con cultivos más modernos como el pistacho. “Viene creciendo la producción de pistacho como está creciendo en otros países vitivinícolas como en España o en Grecia también. Donde había viñedos se está dejando lugar para el pistacho o para olivos. También creció la dedicación al tomate industria. San Juan es la principal productora de este tipo de tomate en el país. Se ha diversificado bastante”, comentó el productor desde San Juan.
Menos dedicados a los vinos
Contó además que “hoy el 62% de la uva que ingresa a las bodegas lo hace para la extracción de jugo de uva. Que se vende concentrado y se exporta por ejemplo a Estados Unidos. Después para lo que es producción de vino exclusivamente queda menos de un 30%. Por ahí mucha gente asocia la producción de uva con los vinos, pero hoy es mínimo lo que se está haciendo para vinificación”.
Detalló en tanto que en San Juan hay muchas variedades, blancas y tintas que se orientan a la ducción de vinos. “Tenemos en uvas blancas Chardonnay, Moscatel, Pedro Jiménez, Torrontés, entre otras. En tintas hay Malbec, Cabernet, Merlot, Barbera, Pinot Noir, Tannat”.
El productor hizo una salvedad con la variedad Syrah y consideró que está en retroceso. “Años atrás se quiso posicionar a San Juan con esta variedad tinta, pero después se fue comprobando que no rendía tanto como otras variedades. Es el problema que se le encontró, hay otras variedades como Cabernet Franc o la más difundida Malbec que mostraron mejores rindes y se fueron prefiriendo por eso”, acotó.
Competencia entrante
Otra complicación que sienten cada vez más los productores es la competencia con productos extranjeros. En su caso llega desde Chile. “Este año ha ingresado más uva como fruta desde Chile. Nosotros acá (en Argentina) la tenemos un poquito antes y los productores las dejan en cámaras de frío para ir vendiéndolas después. Se hace una cantidad para ir abasteciendo al mercado en los meses posteriores a la cosecha. Refrigerada la uva puede mantenerse unos tres meses. Pero este año hubo una invasión de uva chilena que la ofrecían en precios menores o similares a los nuestros”, contó.
Alto costo del agua
Uno de los costos problemáticos para los agricultores en San Juan es el del riego que está atado a la energía eléctrica. “Tenemos cada vez menos agua porque se extrae agua del subsuelo a un ritmo mayor del que se puede reponer. Se perfora en algunos lugares a 100 metros en otros a 300 y en otros hasta 500 metros. Tenemos tres diques en San Juan que no se pueden llenar totalmente porque no ha habido un nivel de nieve importante en los últimos años. Además hay un perjuicio por la cantidad de proyectos mineros que se están habilitando y nuestra pregunta es de dónde vamos a sacar más agua porque las mineras están perforando en la zona donde nacen las reservas. Así que con más mineras es menos el agua que podría venir por el río”, consideró.
Comentó además que una propuesta de los productores es que “el agua se canalice por tuberías directamente hacia las fincas productoras. Esto aseguraría el abastecimiento”.
Relató en tanto que en su caso, como en muchos otros “tenemos que sacar el agua del subsuelo presurizada para riego por goteo. Y el costo de energía es enorme. Pero si no tenemos el sistema de riego, directamente tenemos que dejar de producir. Las facturas que pagamos vienen con un IVA del 27%, son de 4 o 5 millones de pesos, es un costo enorme”.
Buenos Aires, 20 de julio (PR/25) .- En el imaginario colectivo, el crecimiento de una startup suele asociarse con celebraciones, rondas de inversión exitosas y titulares que hablan de disrupción. Sin embargo, detrás de ese relato optimista, se esconde una realidad menos glamorosa: escalar rápido puede ser tan peligroso como no crecer. Y en ese vértigo, los problemas de gestión humana, del talento en general y del management en particular, no solo emergen, sino que muchas veces se convierten en el principal obstáculo para sostener el éxito.
Según un informe de McKinsey & Company, el 78% de las startups que logran un product-market fit fracasan al intentar escalar, en gran parte por conflictos organizacionales y de liderazgo. «El crecimiento desorganizado genera fricciones internas, pérdida de foco estratégico y, sobre todo, desgaste humano», explica Cecilia Russo, fundadora y CEO de CR Equipo + Capital Humano, una consultora especializada en acompañar a startups en su transición hacia empresas maduras.
Cuando la intuición ya no alcanza: señales de alerta
En los primeros meses de vida de una startup, la improvisación no sólo es tolerada: es celebrada. Las decisiones se toman en cafés, los roles se negocian sobre la marcha y la cultura se construye más por ósmosis que por diseño. Pero llega un punto en el que ese caos creativo deja de ser una ventaja competitiva y se convierte en un riesgo existencial. Identificar ese momento es clave para evitar que el crecimiento se transforme en colapso.
«Cuando empiezan a aparecer inconvenientes como insatisfacción con el desarrollo o falta de motivación, es porque la cultura de ‘todos hacemos de todo’ ya no funciona», señala Russo. Otro síntoma preocupante es el solapamiento de funciones. «Sin una delimitación clara de responsabilidades, se duplican esfuerzos y surgen conflictos de prioridades», advierte Russo.
Pero quizás la señal más crítica no está en los equipos, sino en quienes los lideran.
El dilema de los fundadores: soltar o frenar el crecimiento
La resistencia al cambio por parte de los fundadores es otra señal crítica. Según McKinsey, en su trabajo “Leadership and innovation”, el 65% de los inversores atribuyen el fracaso en escalamiento a líderes que no delegaron a tiempo.
Muchos líderes que impulsaron la empresa en sus inicios se aferran a un estilo de gestión centralizado que ya no resulta viable. «El mayor dolor surge cuando los fundadores no distinguen entre su identidad y la de la empresa», explica Russo.
Esta tensión suele agravarse cuando los equipos fundadores perciben que su autoridad se diluye frente a la llegada de nuevos ejecutivos con experiencia corporativa.
El desafío no es imponer procesos corporativos rígidos, sino diseñar sistemas que preserven la esencia ágil de la startup. “Hay que mirar muy de cerca el negocio y decidir qué hace sentido hacer y qué no. Las fórmulas generales de la corporación no sirven: hay que aplicar el criterio en función del caso específico de ese negocio. Es necesario evaluar cada proceso: ¿por qué sería beneficioso contar con un proceso estructurado de desempeño? ¿para qué evaluar clima organizacional? En función de las necesidades y prioridades, se va definiendo en cada caso la utilidad o no de la aplicación del proceso”, explica Cecilia Russo
En esta transición, el área de Capital Humano debe actuar como arquitecto cultural, facilitando herramientas que permitan crecer sin ahogar la innovación. «No se trata de burocratizar, sino de crear sistemas que permitan escalar sin matar la creatividad», insiste la fundadora de CR + Equipo Humano. Un ejemplo son los equipos de fusión, donde conviven perfiles corporativos y talento fundador, apoyados por metodologías ágiles. Estos equipos híbridos funcionan como laboratorios para probar qué estructuras funcionan mejor en cada etapa de crecimiento.
La tecnología también juega un rol clave en este proceso. Plataformas colaborativas y sistemas de gestión ágil pueden ayudar a mantener la fluidez en la comunicación, incluso cuando la plantilla se multiplica. Sin embargo, Russo advierte que no basta con implementar herramientas: «La transformación debe ser cultural. De nada sirve adoptar un software de última generación si los líderes siguen operando con mentalidad rígida y sin delegación”.
Uno de los momentos más críticos en la vida de una startup es cuando los fundadores deben redefinir su rol. «Muchos no logran separar su identidad personal de la organización que crearon», explica Russo. “Es todo un arte lograr equilibrio entre lo personal y profesional. Se necesita mucha comunicación y trabajo en conjunto. Y, en ocasiones, el acompañamiento de alguien externo que ayude a poner luz y claridad sobre los temas vinculares y de relacionamiento”, profundiza.
La solución, según Russo, está en transiciones planificadas que incluyan mentoría y acompañamiento. “En ocasiones, se realiza una etapa de transición donde conviven el fundador con el CEO o director ejecutivo que tome el rol. De esa manera, ocurre el coaching sobre el negocio y la cultura organizacional, lo cual es muy relevante para el éxito de quien comienza a liderar la gestión operativa. Es más complejo cuando este traspaso se realiza entre familiares donde es más compleja aún la delegación”, detalla.
Cómo preservar el ADN startup al profesionalizar
La llegada de ejecutivos con experiencia corporativa marca un punto de inflexión en cualquier startup en crecimiento. Este proceso, aunque necesario, puede generar tensiones culturales si no se gestiona con cuidado.
“Combinar un perfil profesional con el espíritu pyme o familiar implica un equilibrio muy difícil de lograr. Es pedirle al profesional que se suma cierta flexibilidad y capacidad para entender qué aplicar en cada momento. Es tomar lo mejor de los dos mundos. No es un perfil sencillo: adaptabilidad, creatividad, sentido común”, advierte Russo.
Sin embargo, el papel del fundador es determinante en estas incorporaciones: “Depende mucho de la capacidad que tenga para mirarse y reflexionar sobre su propio rol. Esto es bastante complejo: ¿cómo separarse él o ella del propio negocio? ¿Son dos entidades diferentes? Requiere de mucha madurez y objetividad poder decidir el momento de salir del centro de la escena y no siempre se logra a pesar de los esfuerzos y acciones concretas que se realicen (ej. se incorpora un CEO a la empresa, pero el founder continúa centralizando las decisiones), enfatiza Russo.
El rol de Capital Humano en este proceso es fundamental. Diseñar programas de onboarding estratégicos que trasciendan la mera inducción operativa puede marcar la diferencia. «Los nuevos colaboradores, especialmente aquellos con background corporativo, necesitan entender no sólo qué hace la empresa, sino por qué lo hace y cómo contribuir sin imponer modelos ajenos a la cultura existente», explica Russo.
Profesionalizar no es burocratizar
El camino de una startup hacia la madurez está lleno de paradojas. Debe preservar su agilidad mientras adopta estructura, mantener su cultura mientras integra nuevos talentos, y equilibrar la visión original con las exigencias del crecimiento. «Las empresas que escalan con éxito son aquellas que entienden que la gestión humana no es un gasto, sino un habilitador estratégico», apunta Russo.
El equilibrio final no se encuentra en extremos, sino en la capacidad de construir organizaciones que valoren tanto la eficiencia como la innovación, que sepan delegar sin perder coherencia, y que transformen los desafíos del crecimiento en oportunidades para reinventarse.
“Desde la consultora acompañamos a los dueños de empresas a pensar la estrategia de personas en relación al negocio: qué estructura se requiere, qué perfiles, cómo compensar. A su vez, desde la mirada estratégica vamos bajando a la gestión, de tal manera de ir preparando al equipo interno para que desarrolle las capacidades de gestionar los temas de las personas”, concluye.
Buenos Aires, viernes 18 julio (PR/25) — El té argentino obtuvo el sello de Indicación Geográfica (IG), una distinción que reconoció las características únicas que esta infusión adquiere en las provincias de Misiones y Corrientes y que lo posiciona internacionalmente como un producto diferenciado.
Desde el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Cerro Azul impulsan este desarrollo con cultivares que ya lograron premios en competencias sudamericanas, consolidando la producción de té gourmet en la región.
“Este sello fue gestionado por un equipo en el que el INTA, junto con la Asociación de Productores de Té, el Ministerio del Agro de Misiones y el INTI, trabajaron durante más de un año para reunir todos los requisitos necesarios para obtener esta distinción”, puntualizó Guillermo Arndt, investigador de la Estación Experimental Cerro Azul del INTA.
La IG es un derecho de propiedad intelectual, una herramienta clave que protege el valor cultural y productivo del té nacional y permite a los productores acceder a mercados internacionales con un producto diferenciado, de identidad regional y alto valor agregado.
Arndt indicó que el programa de mejoramiento genético del INTA lleva más de 60 años de trabajo, en los cuales el INTA Cerro Azul desarrolló 24 cultivares de té de alto rendimiento, inscriptos en el Instituto Nacional de Semillas (INASE).
El investigador explicó que el té verde presentado en la 4.ª Competencia de Tés Artesanales de Sudamérica se elaboró con el cultivar SG 161 INTA, que obtuvo el primer puesto en su categoría, con un puntaje de 81,2 puntos, convirtiéndose en el único en superar los 80 puntos.
“Esta calificación lo ubicó dentro de la categoría de té de especialidad, una distinción reservada a infusiones de altísima calidad”, destacó y agregó: “Es una valoración muy alta en el mundo del té y una de las mejores alcanzadas en Sudamérica”.
“Este premio confirma, una vez más, la aptitud de los cultivares desarrollados en Cerro Azul para la elaboración de té gourmet y pone en valor la investigación como motor del desarrollo de productos de alta gama, con identidad regional y proyección internacional”, concluyó Arndt.
Cuotas sin interés, reintegros, sorteos y envíos gratuitos, todas las opciones para celebrar el 20 de julio.
Día del Amigo 2025. Foto: Agencia Noticias Argentinas / Freepik
Buenos Aires, viernes 18 julio (¨PR/25) — El Día del Amigo ya no sólo se festeja en bares o casas, también se activa en las plataformas de e-commerce de los principales bancos argentinos. Con promociones diseñadas especialmente para la fecha, los bancos buscan incentivar las compras con beneficios concretos: cuotas sin interés, descuentos en productos seleccionados, sorteos con premios tecnológicos y reintegros por usar billeteras digitales.
Esta estrategia comercial permite acceder a productos con financiación extendida, envíos gratuitos y propuestas pensadas tanto para regalar como para disfrutar en salidas. Al mismo tiempo, muchas de estas campañas se articulan con plataformas como MODO, lo que amplía los beneficios y permite obtener más ahorro según la forma de pago elegida.
Banco Galicia
En el caso de Tienda Galicia, la promoción activa incluye hasta 12 cuotas sin interés en productos seleccionados, envío sin cargo en artículos puntuales y entregas express en determinadas zonas. También se aplican descuentos que llegan hasta el 45?% según el rubro. Además, todas las compras realizadas en la tienda hasta el 31 de julio participan automáticamente de un sorteo con premios, entre los que se destaca una Smart TV de 45 pulgadas. El sorteo se realizará el 4 de agosto, y cada compra suma chances adicionales.
Banco Macro
Por su parte, Tienda Clic, que agrupa beneficios del Banco Macro, lanza desde el 16 de julio un especial enfocado en electrodomésticos. En este caso, las compras pueden financiarse en hasta 18 cuotas sin interés y, en la mayoría de los casos, se ofrece envío gratuito. La promoción está disponible para usuarios registrados en el sitio, con tarjetas del banco y con medios de pago electrónicos adheridos.
Banco ICBC
En simultáneo, ICBC Mall activa una campaña de beneficios que se enmarca dentro de su aniversario. Toda la tienda permite comprar en hasta 12 cuotas sin interés y determinados productos seleccionados se pueden financiar en 18 cuotas fijas.
Además, hay reintegros especiales, gift cards bonificadas, cupones de descuento, sorteos, promociones flash y lo que llaman “happy hours de puntos”, donde se multiplica el valor de los puntos del programa de fidelización. A partir del 21 de julio, se sumará un beneficio adicional: compras con tarjeta ICBC a través de MODO accederán a un 10?% de reintegro, con un tope de devolución de $10.000 por cliente.
Banco Supervielle
Club Supervielle, la tienda oficial del Banco Supervielle, también se suma con un beneficio simple pero potente: durante esta semana, todos los productos de la plataforma pueden financiarse en 12 cuotas sin interés pagando a través de MODO. Este tipo de integración entre bancos y billeteras virtuales se volvió clave para acceder a promociones cruzadas y maximizar el ahorro.
Banco de Formosa
Además de estas plataformas, otros bancos y billeteras digitales se suman con propuestas propias. Santander, por ejemplo, ofrece un 20?% de descuento en bares y restaurantes el domingo 20 de julio para pagos realizados con tarjetas del banco a través de MODO o QR de Getnet, con un tope de reintegro de $10.000 por persona. Banco Formosa, en tanto, puso en marcha una campaña que se extenderá del 18 al 21 de julio e incluye promociones y cuotas sin interés en comercios adheridos de su red local.
El ecosistema de promociones también se expande en MODO, donde se destacan beneficios en conjunto con distintas entidades. Macro ofrece un 20?% de reintegro en bares y cervecerías durante el fin de semana del 20 y 21 de julio, mientras que Supervielle propone un esquema similar con devolución en múltiples rubros y también con un tope generoso. Además, en la app se detallan acciones específicas para desayunos, regalos y experiencias gastronómicas, con descuentos que pueden alcanzar el 30?%.
A la hora de aprovechar estas promociones, la clave está en elegir el canal correcto según la necesidad: comprar con anticipación a través de las tiendas virtuales permite sumar cuotas, participar de sorteos y acceder a productos con descuentos. En cambio, para quienes planean salir a comer o brindar, el beneficio está en usar billeteras digitales asociadas al banco y escanear el QR correcto para recibir el reintegro.
Como resultado de una articulación público-privada, la empresa Aislana —San Luis— utiliza descartes de lana ovina como aislantes térmicos de alta eficiencia. Se trata de una tecnología desarrollada por el INTA y es una alternativa a los materiales sintéticos tradicionales.
Buenos Aires, 17 de julio (PR/25) .- Además de su uso convencional en la industria textil, la lana ovina posee propiedades físico-químicas que la posicionan como un material con alto potencial para aplicaciones no textiles. Su capacidad aislante, resiliencia y disponibilidad la hacen apta para el desarrollo de subproductos con valor agregado.
En este contexto, el INTA desarrolló una tecnología orientada al aprovechamiento de lanas gruesas, típicamente descartadas por el mercado y promovió su transferencia a la empresa Aislana para su implementación industrial. Este trabajo conjunto entre el sistema científico-tecnológico y el sector productivo permitió escalar una solución, que no solo sustituye materiales de origen fósil o mineral, sino que también genera nuevas oportunidades económicas para los productores laneros de la región.
Lucas Zanovello, investigador del INTA Patagonia Norte, que trabaja en agricultura de pequeña escala y producciones regionales, destacó: “El aporte de este desarrollo radica en que, en nuestro país, no existían aislantes a nivel comercial que reemplazaran materiales de base fósil o mineral con alto aporte energético. Con esta tecnología, los productores laneros lograron valorizar un recurso que hasta entonces era desechado o incinerado, comprobando que tenía un valor diferencial en el mercado, lo que incentivó incluso el aumento de las majadas”.
Desde su formulación, el INTA promovió un enfoque basado en energías renovables y procesos de bajo impacto, optimizando el tratamiento del descarte lanero e integrándolo en sistemas de construcción eficiente. El resultado es un aislante térmico con un proceso productivo adaptable a diferentes escalas.
Por su parte, Javier Dupuy, representante de Aislana, indicó: “Esta tecnología evidencia el potencial que posee este subproducto”. Asimismo, subrayó la importancia de continuar mejorando los procesos industriales: “La automatización es clave para incrementar la capacidad de producción y consolidar esta alternativa en el mercado de la construcción”.