Tapalqué, marts 24 junio (PR/25) — Desde su pueblo natal, Tapalqué, en la provincia de Buenos Aires, Pilo Santos construye un camino singular como músico, luthier y gestor cultural. Entre sus múltiples proyectos, se destaca su afán de restaurar y conservar más de 150 guitarras eléctricas vintage hechas en Argentina, mientras sueña con abrir el primer museo nacional dedicado a estos emblemáticos instrumentos.
Desde el centro de la provincia de Buenos Aires, una localidad cautiva a sus visitantes no sólo por su belleza -plena de tranquilidad, aire puro, cantos de pájaros y un bucólico arroyo que surca las verdes llanuras-, sino también por su rica e intensa actividad cultural y musical. Precisamente fueron estas tierras las que parieron a Pilo Santos.
Pilo es un músico multiinstrumentista, luthier, promotor cultural y activo colaborador de la movida tapalquense quien, en su permanente afán por destapar nuevas cajas de Pandora, hoy se encuentra trabajando en un nuevo proyecto que seguramente dará que hablar.
Un poco de su bio
“Soy Pilo Santos, nacido, criado y crecido en Tapalqué. Continúo viviendo aquí, más allá de que he andado por toda la provincia y parte del país en mi actividad como músico”. Con voz pausada y campechana, como quien atesora una sabiduría no acorde a su edad: así se presenta este intérprete de cutis trigueña y renegrido cabello largo, conocido en todo el pueblo por su increíble habilidad para exprimir música de cualquier instrumento que llega a sus manos.
“Vivo con mi familia, con mi señora —Luciana, que es veterinaria de pequeños animales— y con mi hijo de nueve años. Ella me conoció así, rodeado de guitarras, de ideas, de sonidos, y entiende lo que esto significa para mí. El apoyo familiar es importantísimo para mi actividad”, prosigue.
“Provengo de una familia de músicos, todos autodidactas. Mi papá -fallecido muy joven, de 55 años, el mismo día en que cayeron las Torres Gemelas- hacía folclore y milonga sureña, con un estilo muy característico de esta región”, detalló Santos, para luego continuar: “Él era muy autodidacta, y tocaba muy bien la guitarra. Mis cuatro hermanos y yo aprendimos música en mi casa, junto a él”.
Pilo Santos continúa nadando en sus vívidos recuerdos: “Toda mi vida fui un melómano, un ferviente amante de la música. Y con el tiempo me he convertido en un coleccionista de música del mundo, en todos los formatos: desde cassettes hasta CD’s, vinilos, videos, que incluyen un amplio repertorio de múltiples estilos musicales.”
Movido por una curiosidad insaciable, que siempre lo llevó a explorar lo incierto, Pilo Santos supo surcar distintos caminos. Uno de ellos, la realización de programas de radio y televisión de Tapalqué, que lo tenían a él como uno de los especialistas en géneros musicales.
Otro sendero: “En el año 2000 me fui a estudiar a Buenos Aires, al Conservatorio Nacional Carlos López Buchardo, y durante ese período pagué mis estudios trabajando como DJ en un boliche. Pero durante la crisis económica que azotó al gobierno de Fernando de la Rúa no pude sostener la carrera, por lo que tuve seguir estudiando en la localidad de Azul, a 50 km. de Tapalqué”.
Para Pilo Santos, el movimiento se demuestra andando. Por ello aprendió a tocar varios instrumentos con la misma pasión que lo llevó a explorar distintos géneros. Folclore, rock, grabaciones, proyectos que se entrelazaban en su vida cotidiana como parte de su identidad musical.
“Mientras tanto, siempre estuve activo con mi condición de multiinstrumentista —decía—, tocando con unos y con otros, grabando, haciendo música sin pausa.”
El Eternauta, por Pilo Santos
En 2003, junto a dos amigos, tuvo la idea de abrir un espacio cultural distinto en Tapalqué, que funcionara como punto de encuentro para diversas expresiones artísticas. El lugar se llamó El Eternauta Paracultural. Allí, durante las tardes, Pilo enseñaba música y, cuando caía la noche, el espacio se convertía en un refugio para quienes querían disfrutar de un escenario abierto a distintas manifestaciones culturales.
El Eternauta Paracultural fue escenario además de exposiciones de fotografía y pintura, al tiempo que Pilo invitaba a todos los artistas locales a mostrar sus trabajos durante los fines de semana. Además, se organizaban allí encuentros musicales con el jazz, el tango y otros estilos como auténticos protagonistas.
Sin planearlo, Pilo fue formándose también como gestor cultural, un rol que le permitió ser puente y motor para la escena artística de su ciudad.
Pero en 2004, cuando ocurrió la tragedia de Cromañón y se endurecieron las normas para habilitar locales con público, El Eternauta Paracultural se enfrentó a un muro insalvable. La casa, antigua y restaurada, requería inversiones que no fue posible afrontar para cumplir con los nuevos requisitos de seguridad. Así, el espacio tuvo que cerrar sus puertas, y con ello, una etapa importante en la vida cultural de Tapalqué llegó a su fin.
“Luego de esa experiencia, alquilé un local y me dediqué a dar clases a alumnos particulares”, prosiguió Santos, “hasta que fui convocado por la Secretaría de Cultura de Tapalqué en 2004, y en ese momento, a través de un intenso trabajo conjunto, lanzamos el Tapalqué Rock, iniciativa que posibilitó darles espacios a las bandas locales para que presenten su música”.
Pero detengámonos a analizar un poco el contexto: en Tapalqué, las bandas que más sonaban en las radios locales eran las dedicadas al folclore o a la música tropical; el rock brillaba por su ausencia.
“Un párrafo aparte merece todo lo que pasé durante los primeros años hasta que se entendió la idea. Y, verdaderamente, el Tapalqué Rock -que lo mantuvimos durante 20 años- fue mi idea”, detalló el músico, quien aseguró que en 2024 se decidió a dar un paso al costado en esta iniciativa “para dar lugar a las nuevas generaciones de jóvenes”.
Mientras su actividad musical lo mantenía en constante movimiento, Pilo Santos también dedicaba parte de su tiempo a la docencia. Durante 17 años dio clases en el Conservatorio Municipal de Tapalqué, dejando huella en varias generaciones de estudiantes.
Esa constancia fue dándole un nombre propio en la región. “En ese contexto —continúa Santos— caigo invitado a tocar con Jaime Torres, el archiconocido músico y charanguero argentino”, recuerda con humildad. Lo cierto es que ese encuentro fue un impulso fuerte para su trayectoria, un reconocimiento de esos que nutren el currículum, pero también el alma.
Otro momento que destaca fue su paso por Cosquín. Aunque no ocupó los lugares principales del escenario mayor, supo dónde estaba el verdadero corazón del festival. “Ahí tocás con todos —dice—. Pero el trabajo está en las peñas.”
Guitarras eléctricas, vengan a mí
El auge en redes (con su nombre y su constante actividad en el ámbito de la música) lo llevó de la mano a un lugar inesperado: el mundo de las guitarras eléctricas vintage argentinas.
“Pocos saben que las primeras guitarras eléctricas de Latinoamérica se hicieron acá, en Argentina. Y lo que hoy hago —el rescate emotivo, la restauración, la revalorización histórica de esos ejemplares— es una actividad única en el país. No me dedico a la venta: me considero, más bien, un guardián transitorio, alguien que custodia estas piezas para que su historia no se pierda”, narra Pilo Santos, mientras despliega su colección de más de 150 guitarras únicas, rarísimas, hechas en un tiempo donde no se trabajaba en serie.
“Con el paso del tiempo, mucha gente que busca reencontrarse con aquel pasado musical me ha ido contactando. Me escriben, me comentan, me preguntan. Porque casi no hay información sobre estos instrumentos nacionales en Internet. La mayoría de ellos desaparecieron a fines de los años ’80 y comienzos de los ’90, cuando comenzaron a ingresar al país los instrumentos importados, y cerraron casi todas las fábricas locales”.
Para reconstruir esa historia, Pilo Santos comenzó a hablar con los hijos de aquellos fabricantes ya fallecidos. Con sus historias, sus fotos y sus recuerdos fue armando un verdadero relato viviente, con datos precisos y únicos. “Las guitarras que restauro son originales, aunque muchas hayan sufrido modificaciones a lo largo de los años. Mi intención es devolverles su estética de época, restaurarlas con cuidado y exponerlas, tanto en Argentina, como en Europa o Estados Unidos (allí de manera virtual)”, prosigue el multifacético Pilo.
“Hay que poner en contexto cómo se fabricaban esos instrumentos. Hoy cualquiera busca un método en Internet y se arma una guitarra en casa. Pero en esa época —y más en Argentina— los fabricantes se inspiraban en revistas extranjeras en blanco y negro. Copiaban lo que podían, con lo que tenían a mano, y aun así lograban maravillas. Eso me lo contaron los propios hijos de los luthiers”.
Próxima parada: museo de guitarras eléctricas argentinas
Señoras y señores, llegó el momento de descorrer el telón para ubicarnos frente al próximo proyecto de Pilo Santos: “Mi mayor anhelo es fundar el primer museo del país dedicado exclusivamente a guitarras eléctricas argentinas. No tengo los medios para afrontar un alquiler o montar por mi cuenta ese espacio. Pero sí tengo el deseo firme de mostrar esto al mundo, de que la gente venga a Tapalqué no sólo por las guitarras, sino por todo lo hermoso que tiene este pueblo”, detalló el músico y luthier tapalquense, y añadió que “junto con otros interesados, elevamos un proyecto a la Secretaría de Cultura con ese objetivo. Hay interés. Hay ganas de que suceda”.
De este modo, el tapalquense Pilo Santos vuelve a encender su llama interna, en la que arden su amor por la música, la eterna capacidad de asombro y la concreción de nuevos proyectos, contribuyendo así, con su granito de arena, a que en Tapalqué no sólo se respire aire puro y tranquilidad, sino también música y cultura en todas sus formas.
Se acerca una oportunidad extendida para viajar o reencontrarse con seres queridos (Imagen Ilustrativa Infobae)
Buenos Aires, martes 24 junio (PR/25) — A lo largo del año, los feriados ocupan un lugar preponderante en la organización de la vida social y laboral en Argentina. Estos días constituyen oportunidades para el descanso, la reunión familiar y la planificación de actividades recreativas o turísticas.
Cuándo es el próximo feriado y qué se celebra
El feriado más próximo en el calendario nacional argentino corresponde al miércoles 9 de julio, una fecha que conserva su condición de inamovible y está reservada a la conmemoración del Día de la Independencia.
En Argentina, el 9 de julio no solo implica una jornada de receso laboral, sino que representa uno de los hitos más emblemáticos en la historia del país, porque rememora la firma del Acta de la Declaración de Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata en el año 1816.
La independencia argentina encuentra su homenaje más relevante cada 9 de julio (Colección Museo Histórico Nacional)
La decisión oficial, confirmada por el gobierno, establece que este feriado no se transfiere a ninguna otra fecha y, además, no se le sumará un feriado puente ni el lunes ni el viernes, inhibiendo cualquier posibilidad de generar un fin de semana largo en conexión directa con la celebración.
En cuanto al evento conmemorado, el origen se remonta al 9 de julio de 1816, momento en que los representantes de las Provincias Unidas del Río de la Plata se congregaron en la ciudad de San Miguel de Tucumán para proclamar oficialmente la independencia de la monarquía española.
Aquel encuentro, llevado a cabo en la sencilla y emblemática Casa de Tucumán, marcó la ruptura definitiva con la corona de Fernando VII y, posteriormente, con cualquier potestad extranjera, dándole nacimiento formal al camino autónomo de la nación.
El 9 de julio se destaca como símbolo de soberanía y decisión compartida
La decisión adoptada en 1816 no fue improvisada, sino resultado de un largo proceso revolucionario iniciado, al menos, seis años antes, con la conformación de la Primera Junta de Gobierno en Buenos Aires el 25 de mayo de 1810.
Cuándo es el próximo fin de semana largo
Una jornada cercana invita a pausar la actividad habitual en todo el país (Imagen Ilustrativa Infobae)
Finalizado el descanso correspondiente al Día de la Independencia, uno de los principales interrogantes de la sociedad gira en torno al calendario de feriados extensos, en particular los denominados fines de semana largos que tanto impacto generan a nivel turístico, económico y familiar.
El próximo fin de semana largo en Argentina será entre el viernes 15 y el lunes 18 de agosto.
El viernes 15 fue designado como día “no laborable con fines turísticos”, lo que permite a distintas regiones y sectores escoger su modo de adhesión o actividad.
El domingo 17 será el feriado por el Paso a la Inmortalidad del General Don José de San Martín.
El legado de San Martín sigue inspirando a generaciones enteras en Argentina
Cómo sigue el calendario de feriados 2025
A partir del feriado del 9 de julio y del fin de semana largo de mediados de agosto, el calendario oficial de feriados en 2025 contempla una serie de fechas destacadas, incluyendo tanto jornadas inamovibles como feriados trasladables y días no laborables con fines turísticos.
Julio
Miércoles 9: Día de la Independencia (feriado inamovible).
Agosto
Viernes 15: No laborable con fines turísticos.
Domingo 17: Paso a la Inmortalidad del General Don José de San Martín
Octubre
Domingo 12: Día del Respeto a la Diversidad Cultural. Si bien el feriado cae en domingo, la normativa podría permitir su traslado dependiendo de las disposiciones oficiales a publicarse llegado el momento.
Noviembre
Viernes 21: No laborable con fines turísticos.
Lunes 24: Día de la Soberanía Nacional, trasladado desde el jueves 20 (feriado trasladable).
Este bloque de noviembre habilita un nuevo fin de semana largo, permitiendo combinar el turismo con la conmemoración histórica.
Diciembre
Lunes 8: Día de la Inmaculada Concepción de María (feriado inamovible).
En Landeta, Santa Fe, un grupo de alumnos transformó un problema ambiental en una oportunidad productiva, su proyecto ya recibió un pedido de 2000 unidades.
El proyecto de la escuela agrotécnica ofrece una alternativa concreta, escalable y replicable, donde al reutilizar este material plástico no sólo se evita su quema o abandono, sino que también se le da una segunda vida útil con fines productivos Gza. BCR
Santa Fe, domingo 22 junio (PR/25) — Lo que comenzó como una inquietud estudiantil ante la presencia de silobolsas abandonadas en los campos del noroeste santafesino hoy es un emprendimiento real con impacto social, ambiental y económico.
En Landeta, una pequeña localidad rural del departamento santafesino de San Martín, alumnos de la Escuela de Educación Técnico Profesional N° 301 “Mariano Moreno” desarrollaron un proyecto para transformar silobolsas en desuso en prendas de trabajo impermeables. Gracias al impulso del programa Agromakers, ya tienen pedidos concretos de producción en escala.
Ese germen se tradujo en Agrodex, una iniciativa de reciclaje textil que fue presentada por primera vez en 2023 en el marco de Agromakers, el programa de innovación educativa impulsado por la FundaciónBolsa de Comercio de Rosario (BCR) y la Universidad Austral, con el apoyo del gobierno de la provincia de Santa Fe y el acompañamiento de A3.
En 2023, el grupo de chicos presentó Agrodex, un proyecto de reciclaje textil para confeccionar ropa de trabajo reutilizando silobolsas. La propuesta fue distinguida con el primer premio entre más de 25 finalistas, pero sobre todo, se convirtió en una historia resonante que ilustra cómo las ideas nacidas en el aula pueden transformar realidades.
Los estudiantes diseñaron moldes, recolectaron silobolsas en campos de la zona, las limpiaron, cortaron y ensayaron distintos modelos de ropa de trabajo, como capas con capucha, pantalones y delantales. Así articularon con toda la comunidad para poder desarrollar los prototipos.
Como el material exige costura industrial, tercerizaron una parte del proceso, pero toda la organización productiva —desde la logística hasta el diseño— fue conducida por los propios alumnos.
En 2024, decidieron volver a participar del concurso Agromakers, esta vez con un enfoque más concreto: delantales impermeables, un insumo esencial en las prácticas agroindustriales que obtuvo el segundo lugar Gza. BCR
En 2024, decidieron volver a participar del programa, esta vez con un enfoque más concreto: delantales impermeables, un insumo esencial en las prácticas agroindustriales. La propuesta obtuvo el segundo lugar, pero el mayor logro vino después: una empresa privada, al conocer la experiencia, encargó la confección de 2000 delantales; entonces el desafío cambió de escala.
“Ese pedido movilizó a toda la escuela. Conseguimos una máquina de coser con un subsidio provincial y organizamos la producción dividiendo tareas. Incluso los asistentes escolares y estudiantes de otros cursos ayudan a cortar y marcar piezas. Fue un proyecto que realmente tomó una dimensión inesperada”, señala la directora, Valeria Ellena.
Con solo una máquina en la institución, decidieron mantener dentro de la escuela las tareas de armado y derivar la costura a modistas locales. El proceso no solo fortaleció la articulación con la comunidad, sino que reveló el valor pedagógico y productivo del trabajo colectivo. El impacto de Agrodex superó cualquier expectativa: los estudiantes aprendieron de planificación, logística, diseño y gestión, y lo hicieron resolviendo un problema real del territorio.
Desde su lanzamiento, destacaron en la BCR, Agromakers tiene como misión fomentar el pensamiento innovador en escuelas técnicas rurales de la provincia de Santa Fe. Dijeron que “el objetivo es que los jóvenes puedan aplicar conocimientos para resolver problemas concretos, conectando con su entorno y potenciando su espíritu emprendedor”.
Estudiantes durante el concurso y dos de ellos con los delantales impermeables BCR
En un país donde se generan anualmente unas 19.000 toneladas de silobolsas desechadas, indicaron, el proyecto de la escuela de Landeta ofrece una alternativa concreta, escalable y replicable, donde al reutilizar este material plástico no solo se evita su quema o abandono, sino que también se le da una segunda vida útil con fines productivos.
Para Ellena, el proyecto dejó una huella más profunda: demostrar que con acompañamiento, compromiso y creatividad, una idea escolar puede convertirse en algo mucho más grande.
Esto se debe al Sello de Indicación Geográfica de ese producto regional, que lo convirtió en la primera miel de la Argentina y el primer alimento del noroeste en lograr esa distinción. Este logro es el resultado de más de 15 años de trabajo entre el INTA Famaillá, instituciones locales y productores, quienes se enfocan en las buenas prácticas para garantizar la calidad e inocuidad del producto.
Famaillá, viernes 20 junio (PR/25) — Con características únicas, propias de las condiciones climáticas, tipo de suelo y los saberes de Tucumán, la miel de azahar de limón se distingue por su color claro con aroma floral débil, sabor dulce con un dejo de acidez al final y sensación de cremosidad en el paladar. Gracias al reconocimiento y registro de la Identificación Geográfica Miel de Azahar de Limón Tucumano, los apicultores reciben un 25 % más por su producto.
Después de años de un trabajo articulado entre el INTA y organismos públicos nacionales y provinciales, junto a los apicultores locales, se logró un producto tucumano con un valor diferencial en el mercado. De esta manera, el valor agregado genera un rendimiento extra directo para el productor y favorece a los consumidores con un producto de calidad e inocuo.
“El valor agregado otorgado por una IG se debe, no solo a una especificación geográfica determinada y a características fisicoquímicas, sensoriales y biológicas específicas, sino que también incluye conocimientos, prácticas y técnicas aplicadas a la obtención del producto, características del clima y el suelo de donde proviene”, explicó Alejandro Álvarez del Área de Agroindustria y Agregado de Valor del INTA Famaillá.
Desde hace más de 15 años, el Laboratorio de Agroindustria del INTA trabaja en la caracterización fisicoquímica, sensorial y funcional de la miel de azahar de limón de Tucumán, en articulación con el Instituto de Bioprospección y Fisiología Vegetal (Inbiofiv) del Conicet y con el Laboratorio de Palinología de la Universidad Nacional de Jujuy. El objetivo es darle mayor valor agregado y, así, mejorar el ingreso de los productores apícolas. “Buscamos proteger la calidad de la miel, potenciar y difundir los beneficios de este producto en particular y promover su consumo. Todo ello, en beneficio de los apicultores familiares de la provincia, a quienes incentivamos para que se sumen al proyecto”, indicó Álvarez.
Una vez obtenido el Sello de Indicación Geográfica, el desafío fue preparar al sector para incorporar las buenas prácticas en este producto. “Así, desde el INTA comenzamos a trabajar con capacitaciones a los productores para poder implementar un Protocolo de Buenas Prácticas de Manejo en los apiarios y Buenas Prácticas de Manufactura en las salas de extracción y fraccionado de la miel”, señaló el especialista del INTA, quien detalló que el protocolo establece especificaciones acerca de los lugares donde colocar los apiarios y su georreferenciamiento, qué productos se pueden emplear en el tratamiento sanitario de las colmenas y cómo debe realizarse la cosecha, extracción y fraccionado de la miel para asegurar su inocuidad, qué registros deben completarse en cada etapa en el campo y en las salas de extracción y fraccionado, como así también las pautas higiénicas que deben cumplir los operarios en las mencionadas salas y sus condiciones edilicias, que deben estar habilitadas por Senasa. “Esto permitió mejorar la calidad, genuinidad, trazabilidad e inocuidad de la miel obtenida”, añadió.
Anualmente se llevan a cabo auditorías a campo para verificar el cumplimiento del Protocolo de la IG, realizadas en forma conjunta por la Dirección de Ganadería y Alimentos de la Provincia de Tucumán, la Facultad de Agronomía, Zootecnia y Veterinaria de la UNT y el INTA Famaillá. Los análisis fisicoquímicos y sensoriales de las muestras de miel son llevados a cabo en el Laboratorio de Agroindustria del INTA Famaillá, y el análisis palinológico en el Laboratorio de Palinología de la Universidad Nacional de Jujuy y en el Laboratorio de Palinología del Instituto Miguel Lillo.
Asimismo, Álvarez destacó las propiedades nutraceúticas de la miel: “A partir de un exhaustivo análisis determinamos que la miel de azahar de limón posee flavonoides que le aportan una capacidad antioxidante, antimicrobiana y flebotónica –especialmente la hesperidina y hesperetina–, lo que le otorga el carácter de alimento funcional y saludable”.
Ese trabajo se logró a partir de la articulación público-privada entre diversas instituciones como la Dirección de Ganadería y Alimentos de la Provincia; las asociaciones de productores como la Cooperativa Norte Grande y la Asociación Civil Tucumana de Apicultura; la Facultad de Agronomía, Zootecnia y Veterinaria de la Universidad Nacional de Tucumán; el Punto Focal NOA de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. Y, “por supuesto, con todo el aporte que hicimos desde el INTA Famaillá”, añadió Álvarez.
Este año, Copenhague logró destronar a Viena, que llevaba tres años seguidos encabezando el top 10; el ranking también incluye las peores diez ciudades para vivir.
Copenhague fue elegida como la mejor ciudad para vivir.Shutterstock
Buenos Aires, jueves 19 junio (PR/25) — La revista The Economist publicó en las últimas horas el índice de habitabilidad de las ciudades, basado en la calidad de vida de sus pobladores.
El ranking hace un análisis de 173 ciudades alrededor del mundo y las puntúa según 30 indicadores, que incluyen un estudio de cada localidad en términos de estabilidad, servicios de salud, cultura, medioambiente y educación.
Este año, en el puesto uno está Copenhague (Dinamarca), que por alcanzar un promedio de 98 puntos, logró destronar a Viena (Austria), que llevaba tres años seguidos encabezando este ranking, y que esta vez obtuvo 97,1 puntos.
En la ciudad vieja de Copenhague, puerto de Nyhavn, las bicis son protagonistasShutterstock
La capital austriaca fue considerada la ciudad más habitable del mundo entre 2022 y 2024. Sin embargo, este año perdió su lugar luego de dos ataques frustrados, en un concierto de Taylor Swift y en una estación de tren. Estas situaciones redujeron su puntaje de estabilidad, que califica la amenaza de conflicto militar, disturbios civiles y terrorismo.
Viena comparte ahora el segundo puesto con Zúrich. Copenhague, una de las seis ciudades que lograron una puntuación perfecta en la categoría de estabilidad, encabeza la clasificación general de este año. Melbourne y Ginebra completan los cinco primeros puestos.
Caballos en la plaza de San Miguel, detrás el palacio Hofburg en el centro de Viena, AustriaShutterstock
En la lista, a Viena y Copenhague le siguen: Zúrich (Suiza), Melbourne (Australia), Ginebra (Suiza), Sydney (Australia), Osaka (Japón), Auckland (Nueva Zelanda), Adelaida (Australia) y Vancouver (Canadá).
Según el estudio, los lugares más pequeños generalmente obtienen buenos resultados en el índice. Solo tres ciudades entre las 20 principales tienen más de 6 millones de residentes. A modo de ejemplo, Londres y Nueva York están en los puestos 54 y 69 respectivamente; allí, los niveles de criminalidad y la amenaza del terrorismo son altos, además de que las autopistas suelen estar congestionadas.
Del otro lado, Tokio, la ciudad más grande del mundo, ocupa el puesto 13. Entre los últimos diez puestos se encuentra Kiev, por tercer año consecutivo. Teherán, justo fuera de los diez últimos, está siendo bombardeada por Israel y, por lo tanto, es poco probable que adelante puestos a corto plazo.
El ranking de The Economist
Las peores ciudades del mundo
Damasco, la peor ciudad del mundo para vivir; en es imagen, un barrio tras un ataque israelíAmmar Safarjalani – XinHua
La publicación también lista las peores ciudades en cuanto a calidad de vida. La peor ciudad es Damasco, Siria, con 30,7 puntos en total. Las peores 10 de 2025 son:
Buenos Aires, jueves 19 junio (PR/25) — En Argentina el sushi sigue creciendo no solo como oferta gastronómica sino como parte de la cultura que lo transforma en el plan favorito de las nuevas generaciones y en un fenómeno culinario imparable. Este 18 de junio se celebró el Día Mundial del Sushi, un fenómeno que une generaciones, transforma oficios y marca tendencia. En Argentina, hace rato, el sushi dejó de ser una rareza para convertirse en uno de los protagonistas de la gastronomía urbana. El auge del sushi pareciera no tener límites y la tendencia de los omakases sigue ganando adeptos.
Para los paladares más puristas, el omakase —menú a elección del chef— se posiciona como experiencia top. El cliente se sienta en la barra y recibe, uno por uno, los bocados que el sushiman propone según su inspiración, el producto del día y el ritmo del comensal.
CHOCHO SUSHI
Chocho Sushi propone una experiencia de sushi de autor en pleno barrio de Retiro. Fundado en 2022 por Santiago López Fresco y Gabriel Giadanes, este restaurante combina técnica, productos frescos y un trato cálido en un entorno íntimo y relajado. Su propuesta se centra en el omakase, una tradición japonesa que invita a los comensales a entregarse a las decisiones del chef, quien diseña cada día un menú distinto en función de la pesca de temporada, seleccionada personalmente por los dueños en el Barrio Chino porteño. Entre las variedades que suelen aparecer según la época del año figuran salmón, lenguado, besugo, pez limón, langostinos y más. También ofrecen menús de 4 o 7 pasos que pueden incluir sashimis, nigiris, tiraditos y rolls, además de opciones personalizables bajo el formato moriawase. Al mediodía, proponen un menú más rápido, con alternativas pensadas para vegetarianos, celíacos y público kosher. Entre las preparaciones que más se destacan están el besugo ahumado, terminado con aceite de trufa, ralladura de lima y furikake, y los tiraditos de pesca blanca acompañados de mayonesa de ají amarillo y la inconfundible salsa magic, una receta propia con base de soja, ostras y jugo de lima.
A las 21 h, cuando cae la noche en la terraza de Haiku, se enciende una experiencia especial de la mano del maestro Takeshi Shimada. Allí, en una barra exclusiva para apenas nueve personas, se despliega un menú omakase de dieciséis pasos donde el sushi alcanza niveles de arte. Con la serenidad que da una vida entera dedicada a esto —Takeshi fue uno de los pioneros del sushi en Argentina en los años 80—, el chef sorprende con un desfile de nigiris y cortes usuzukuri elaborados con precisión quirúrgica. El valor es de $85 000. Aparecen variedades como chernia, besugo, pez limón, caballa o lenguado, junto a mariscos de estación: ostras, navajas y panopea, cada uno tratado con respeto absoluto por el producto. La propuesta se vuelve aún más fascinante al incorporar ingredientes inusuales para una barra japonesa, como el pacú chaqueño, presentado tanto en nigiri al kamado como sobre arroz crocante, o el cangrejo de Río Negro, servido en un gunkan con alioli picante. También se destacan piezas de navaja madurada, fileteada con maestría, y sashimis de panopea que combinan lo delicado con lo salvaje. Esta travesía de sabores convive con el ambiente íntimo y sonoro de Mixtape, el bar kissa de coctelería de autor y vinilos que comparte espacio con Shimada. Tradición japonesa, ingredientes locales y una puesta en escena cuidada hasta el más mínimo detalle: cada noche en Shimada es una ceremonia moderna para los sentidos.
En Siete Mares, la experiencia omakase se vive en formato de tabla. Se pueden elegir opciones de 12 o 28 piezas, con combinaciones que recorren lo mejor del sushi clásico, piezas premium y sabores de autor. Las tablas de salmón ($31 100 / $59 700) son una elección perfecta para quienes buscan algo tradicional, mientras que las premium ($32 500 / $66 000) incorporan ingredientes como gambas en panko, chutneys frutales o coberturas flambeadas. La tabla “Siete Mares” ($28 200 / $56 540), por su parte, es un recorrido por los distintos estilos de la casa: incluye piezas con salmón ahumado, pesca blanca, toques cítricos, texturas crocantes y salsas acevichadas. Entre las piezas que pueden aparecer están la Arafura (pescado blanco flambeado con melaza picante y maní), la Índico (gambas, maracuyá y praline) o la Java (con tartar de salmón y ralladura de lima). Todo servido en un entorno marítimo donde luces azules, música suave y arte submarino acompañan cada bocado. Comer sushi en Siete Mares no es sólo una comida: es un viaje para los cinco sentidos.
Direcciones: Av. Del Libertador 13017, Martínez; Av. Del Libertador 3501, Punta Chica, Victoria; Av. San Martín 657, Km 0, Bariloche.
No es un restaurante. Es una ceremonia y experiencia u?nica. Desde lo alto del Buenos Aires Marriott, el restaurante ofrece algo ma?s que comida japonesa: una experiencia suspendida en el tiempo y en el aire. Con vistas panora?micas, al llegar uno se entrega a las manos del itamae (chef japone?s), que disen?a un menu? u?nico cada noche, guiado en funcio?n de los productos ma?s frescos, la estacionalidad y su inspiracio?n del momento, en donde el comensal se entrega por completo a la creatividad. Nada esta? librado al azar. Cada corte, cada presentacio?n, cada detalle del servicio esta? pensado para que vivas un viaje sensorial profundo. Muy exclusivo, con dos turnos, luz tenue, silencio elegante. Una este?tica minimalista que enmarca el protagonismo absoluto: el sabor.
Instagram: @osatoribsas
Dirección: Carlos Pellegrini 551, CABA. Hotel Buenos Aires Marriott, piso 23.