Ago 5, 2022 | Ganadería
Buenos Aires, 5 agosto (PR/22) — Bajo el slogan “Valor agregado en ganadería de la Cuenca del Salado”, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina realizará un nuevo encuentro presencial con entrada gratuita pero cupos limitados. La inscripción puede realizarse INGRESANDO ACÁ.
El miércoles 31 de agosto se llevará a cabo una nueva jornada a campo del IPCVA en el Establecimiento “La Trinidad” (Ruta 36 km 80,3) del partido de Magdalena, Provincia de Buenos Aires.
El evento, que comenzará a las 9 de la mañana y se enfocará en la producción de la carne de alta calidad en la Cuenca del Saldo, incluirá presentaciones de destacados especialistas y distintas salidas a campo.
Algunas de las disertaciones previstas son las siguientes:
-Presentación de “La Trinidad” (Miguel Pertino).
-Mercadotecnia de carnes (Adrián Bifaretti, IPCVA).
-Estrategias de suplementación para la vaca de cría (Sebastián Maresca, INTA).
-Realidad sobre el Wagyu (Miguel Pertino).
-Rol del raigrás anual en sistemas ganaderos de la cuenca del salado (Matías Bailleres, INTA).
-Realismo en la selección genética (Alberto Prando, Facultad de Ciencias Veterinarias-UNLP).
Además se llevarán a cabo dos salidas o “paradas” a campo: “rodeo de vacas y toros” y “rodeo de vaquillonas de reposición”.
Como todas las actividades que realiza el IPCVA, la entrada será libre y gratuita pero con cupos limitados por lo que se solicita realizar una preinscripción INGRESANDO ACÁ.
Para ver el programa completo INGRESE ACÁ.
Para saber cómo llegar al establecimiento “La Trinidad” INGRESE ACÁ.
Organiza IPCVA. Participa INTA.
No se suspende por lluvia.
Primicias Rurales
Fuente: Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA)
Ago 4, 2022 | Ganadería
Buenos Aires,4 de agosto, (PR/22) .- El Foro de Genética destacó los atributos que les permitirían a los productores brindar a la industria lo que los consumidores de buen poder adquisitivo quieren y pagan: terneza, marbling y área de ojo bife. Qué se está haciendo en EE.UU., Uruguay y la Argentina, según referentes del sector.
Martín García Fernández
Bajo la consigna “genética e industria: incentivos para trabajar en calidad de carnes”, se realizó un evento organizado por el Foro Argentino de Genética Bovina en la Rural de Palermo. El M.V. Martín García Fernández, ex presidente del Foro, moderó el panel donde Barry Carpenter, del North American Meat Institute de los Estados Unidos; Gianni Motta, del INAC del Uruguay; y Carlos Riusech, CEO del frigorífico Gorina, hicieron una puesta a punto de la temática en sus países.
Abriendo el diálogo, García Fernández hizo un repaso de los atributos genéticos que permitirían seleccionar a favor de la calidad de la carne y aclaró que los estímulos deberán consistir en señales claras desde la industria mediante un precio diferencial.
“Hay tres caracteres que tienen una heredabilidad media como para hacer un trabajo de selección genética que, sumado al manejo, permitirían brindar a la industria lo que los consumidores de alto poder adquisitivo quieren y pagan: terneza, el atributo más valorado, grasa intramuscular o marbling y área de ojo de bife. Y para ello se cuenta con DEPs desde hace muchos años”, dijo García Fernández, citando a Horacio Guitou, asesor genético de la Asociación Argentina de Angus.
¿Cuáles son los atributos que se pagan al productor en otros países y cómo es el mecanismo?, preguntó a los panelistas extranjeros que respondieron en forma virtual.
En los Estados Unidos, sobre la base de la tipificación oficial de ganados y carnes que lleva adelante el USDA desde hace más de 100 años -un sistema voluntario utilizado por la mayoría de los frigoríficos- se desarrollaron numerosos programas de certificación privados que aseguran al consumidor las características que buscan.
“El programa Angus certificado es el más importante y uno de los más completos porque más allá de la raza, la edad y el peso del animal, incluye atributos de calidad de carne identificados por los consumidores como terneza, sabor y marbling. Entonces, cuando compran un bistec pueden confiar en vivir una gran experiencia gastronómica y el mercado paga un extra por el ganado que permita cumplir con esos requisitos”, dijo Carpenter.
En 2021, el USDA clasificó 25 millones de novillos y vaquillonas como prime, choice o select y ofreció al programa cerca de un 70% del total. “Pero solo el 30% calificaron como Angus certificado”, afirmó, detallando que los productores se esfuerzan para que su ganado cumpla con los requerimientos, desde la genética al manejo, porque son retribuidos por ello. ¿Cuánto impacta en el precio? “Mas allá de la variabilidad del mercado, los frigoríficos pagan tres dólares extra por cada 50 kg de carcasas tipificadas como choice y que califican para el programa Angus certificado”, indicó el especialista.
“En concreto, la tipificación y la certificación son clave para que los consumidores puedan hallar los atributos que desean, pero también para la formación del precio al productor”, destacó.
Seguidamente, García Fernández propuso analizar la experiencia de Uruguay que tiene mecanismos más cercanos a los utilizados en nuestro país.
“Exportamos el 85% de la producción, la mitad a China, y los animales se faenan jóvenes considerando que provienen de sistemas pastoriles. Son bastante más pesados que en la Argentina, se terminan con 510 kg promedio y los de feedlot, el 14% del total, con 550/560 kg”, planteó Motta.
La industria reconoce un precio adicional por atributos de calidad de carcasa como el peso y la cobertura de grasa, aspectos que son regulados por el INAC y tienen un seguimiento en el sistema de información pública. “Hay diferenciales para los ganados más pesados y los alimentados a grano; y además se premia la grasa 2 y se penaliza si es mayor o menor a ese grado”, pormenorizó.
¿Qué animales reciben un plus de precio? “Si pesan 30 kg arriba del promedio nacional se les paga el 10% más, aunque esto suele diluirse porque generalmente provienen de feedlot, que también reconoce un adicional. Así, desde los sistemas de información no se puede diferenciar la retribución por un atributo o por el otro”, respondió.
En cuanto a marbling y área de ojo de bife, Motta confirmó que son los atributos de calidad de carne más valorados en los mercados internacionales. “En nuestro país están en manos de los privados, ellos han tomado la iniciativa y hacen las mediciones. O sea que el INAC no tiene un rol directo en este sentido, pero se propone trabajar en un esquema nacional para tal fin”, anunció, agregando que las características de la carcasa ya están maduras en la ganadería uruguaya, pero en calidad de carne hay mucho por hacer. “En esa línea la mejora genética tiene un rol clave y las Asociaciones de Hereford y Angus ya han realizado selección por marbling y área de ojo de bife, lo que se refleja en los DEPs. Y a mediano y largo plazo el productor está esperando un pago diferencial en función de ello”, subrayó.
¿Cómo podemos trabajar para que en la Argentina los ganaderos puedan percibir un beneficio económico por esos atributos?, intercedió García Fernández.
Carlos Riusech.
“Aquí teníamos un sistema de clasificación y tipificación oficial de carcasas desde 1973 que determinaba la edad de animal según el peso y recién en 2019 se pasó a hacerlo por dentición, incluyéndose también las contusiones, entre otros, para caracterizar su calidad. La misma normativa avanzó en marmoreo y área de ojo de bife que son los atributos buscados hoy en día por los consumidores y que permitirían premiar a los animales”, planteó Riusech en forma presencial, aunque esta segunda parte, que sería de carácter voluntaria, está pendiente de implementación.
En este contexto, algunas industrias exportadoras están midiendo esos caracteres de calidad de carne para satisfacer la demanda de sus clientes, incluso con tecnología de avanzada, pero según fuentes oficiales aún no se ha puesto en marcha la capacitación de los tipificadores de planta para normalizar estas iniciativas privadas.
“En otra línea, si bien las cuotas se definen por aspectos tarifarios, apuntan tangencialmente a la calidad del producto, tanto la Hilton como la 481 y la que va a USA”, señaló Riusech. La 481, por ejemplo, exige tipificar la calidad de la carcasa, mediante dentición y también la de la carne, incluyendo el marmoreo, entre otros atributos, que luego son certificados por un agente gubernamental.
Para el directivo, esta cuota de carne a grano ha significado un antes y un después para el feedlot y la industria. “Cumplir con todos sus requisitos nos ha llevado a que los propios frigoríficos encerremos hacienda para tener la seguridad de contar con la materia prima en el momento adecuado en que se puede ingresar a Europa, al comienzo de cada trimestre calendario”, explicó. Y agregó: “Enviamos unos pocos cortes de la res a Europa, lo que genera oportunidades en nichos de calidad en Singapur, Malasia, Panamá, Colombia, Rusia y el propio Estados Unidos, y a su vez hace que el animal pesado de feedlot tenga precio todo el año”.
Las otras herramientas que también conllevan señales de calidad para los mercados son las certificaciones: BRC, HACCP, Animal Welfare (bienestar animal), sello Alimentos Argentinos, Angus certificada, Grass-Fed y sellos orgánicos, entre otros.
“Nosotros hacemos Hilton y estamos certificando Grass-Fed, algo relativamente nuevo, pero nuestra experiencia es que algunos importadores se niegan a pagar por este sello porque la Hilton ya garantiza carne pastoril. Otros más jóvenes, de vanguardia, sí lo hacen porque perciben que el producto es más amigable con el ambiente”, reveló.
Un tema importante es el perfil de los mercados externos del país y, en ese sentido, Riusech los caracterizó según el precio que logran los productos. “El 74% de la producción se consume localmente y el 26% se exporta. Pero a su vez los ‘mercados de precio’ no llegan al 25% de lo que se embarca, algo que también se vincula con la calidad de la carne”, reveló.
Con esa visión, el directivo consideró que China, el primer cliente, es básicamente un mercado de volumen. En cuanto a la Unión Europea, es el mercado de precio por excelencia, para cortes del trasero y dentro de las cuotas. “Israel, donde la Argentina está avanzando, hasta hace cinco años teníamos solo nueve industrias habilitadas y el año próximo seremos 20, gracias a su elevado precio para cortes del delantero”, contó.
Brasil, prosiguió, es también un mercado de precio porque se envía la picaña (tapa de cuadril), que ha trascendido fronteras y hoy es un corte de fama global. A su vez, “Estados Unidos es mixto porque se puede colocar cualquier producto dentro de la cuota, aunque competimos muy bien con la carne local por el menor peso de nuestros cortes, que permiten hacer platos gourmet”.
Finalmente, Riusech resaltó que “la carne argentina es una marca país, pero no toda es la mejor del mundo y la calidad es un aspecto en que debemos seguir trabajando conjuntamente productores e industria”.
Por Ing. Agr. Liliana Rosenstein, Editora de Valor Carne
Primicias Rurales
Ago 3, 2022 | Ganadería
En la Jornada a Campo del IPCVA en Venado Tuerto, el asesor Benjamín Scanlan describió las ventajas de una herramienta que permite conocer el valor genético de un reproductor para mejorar los rodeos según el enfoque de cada negocio.
“Si con la genética sabemos que un toro puede dar muy buenos terneros al destete o bajo peso al nacer, con la genómica eso lo podemos anticipar antes de que el toro sea padre”. Así graficó lo que significa la medición a través de la herramienta de la genómica el asesor privado Benjamín Scanlan durante su disertación en la Jornada a Campo que realizó el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina en la Escuela Salesiana de Venado Tuerto.
La genómica es la predicción del desempeño de las crías de un animal basada en el ADN de ese animal. Es el método donde la información de los valores genéticos tradicionales estimados se combina con el ADN de los animales a sus resultados fenotípicos (físicos y de producción). Así la genómica permite analizar miles de marcadores ADN de un animal individualmente.
En palabras de Scanlan, “la genómica es parte de la genética. Pero se basa en lo que son los ‘marcadores’ que tiene un animal y que va a transmitir a sus crías. Son los datos físicos que tenemos y evaluamos con alta precisión”.
Con la genómica se miden características (marcadores) como largo de gestación, peso al nacer, peso al destete, leche, peso final, circunferencia escrotal, altura, espesor de grasa dorsal, espesor de grasa de cadera, área de ojo de bife, porcentaje de grasa intramuscular y porcentaje de cortes minoristas.
“Brinda un montón de herramientas para seleccionar o hacer hincapié más en una que otra dependiendo de la necesidad que se tenga ya sea según el manejo del rodeo, hacia dónde esté enfocado el negocio, o la cuestión de la adaptación al ambiente”.
En este orden advirtió que si bien “al principio el productor se puede marear un poco por la cantidad de datos que se manejar, lo importante siempre es trazar el camino hacia dónde se quiere ir porque, de allí, va a saber en qué datos debe concentrarse”.
Durante su presentación, Scanlan comentó que “la selección de reproductores se comenzó a hacer eligiendo a los animales por su fenotipo para obtener las diferencias esperadas de progenie (DEPs) tanto en machos como en hembras”.
“En cuestiones funcionales, los datos genéticos van de la mano a la selección fenotípica, pero ya no hay una mirada subjetiva sobre si un animal es mejor que otro. Hoy la obtención de resultados económicos concretos se logra con la selección a través de un programa genómico que predice cómo va a ser un animal”.
Scanlan, criador de Angus en Carmen de Areco (Provincia de Buenos Aires), dijo que al usar la genómica “lo importante es definir hacia dónde se quiere dirigir la producción” para luego “incorporar todos los datos que se pueda hacia ese fin y no ser errático año a año, así la herramienta va a ser mucho más precisa”.
En este sentido enfatizó que “hay que diferenciar entre producción en lo que es la terminación del animal en kilos de carne y la eficiencia en lo que es calidad de carne, que tiene que ver con factores como el área de ojo de bife o los rendimientos de la carcasa, éstos se pueden mejorar con la genómica”.
Primicias Rurales
Fuente:IPCVA
Ago 3, 2022 | Ganadería
Buenos Aires, 3 agosto (PR/22) — “Doña Ofelia” es un campo de 50 hectáreas ubicado en la ciudad bonaerense de Guaminí que, desde 2015, produce de manera agroecológica carne y leche. Además de criar ovejas, cerdos y pollos, elaboran quesos que comercializan a escala local, sin intermediarios y a un precio justo. Con el acompañamiento del INTA, se instaló una planta de procesamiento láctea que contó con el financiamiento del programa “Argentina contra el Hambre” del MinCyT.

Con el acompañamiento del INTA, se instaló una planta de procesamiento láctea que contó con el financiamiento del programa “Argentina contra el Hambre” del MinCyT. A partir de esta incorporación, un grupo de tamberos familiares de Guaminí, Buenos Aires, pudo comenzar a producir y comercializar sus propios quesos a escala local, sin intermediarios y a un precio justo. El caso del campo “Doña Ofelia”.
En busca de un equilibrio entre la producción de leche y carne, en “Doña Ofelia” se hace un ordeñe por día y se cría al ternero con la madre. De esta forma, el ternero sella el pezón y se evita el riesgo de mastitis. Además, la vaca y el ternero transcurren sus días sin estrés, lo que repercute en una menor incidencia de enfermedades y en una buena ganancia de peso del ternero.
“Tenemos unas 45 hectáreas destinadas a pastoreo, con unas 30 vacas, 16 a 20 en ordeñe –según la época del año– y el resto destinado cultivos de cosecha para hacer los verdeos básicamente avena con vicia o cebada”, detalló Martín Rodríguez, dueño del campo. Y agregó: “El tambo produce entre 8 y 10 litros de leche de calidad por día, casi sin gastos”.
La sala de elaboración de quesos, recién inaugurada, es parte de un proyecto resultado de una convocatoria del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación “Argentina contra el hambre”. El proyecto impulsa una experiencia piloto integral con tambos agroecológicos familiares de Guaminí y lo gestiona Gabriela Giordani, del IPAF Región Pampeana del INTA.
“Estas iniciativas son posibles gracias al trabajo conjunto entre productores e instituciones”, destacó Giordani, quien reconoció que para que la sala de elaboración láctea hoy esté funcionando en tiempo récord fue clave el aporte de ambos. “Esta sala permite que tamberos familiares agreguen valor a su producción, mejoren sus ingresos y calidad de vida, al tiempo que contribuye al poblamiento de las zonas rurales y periurbanas y al fortalecimiento de los circuitos cortos de comercialización”.
Por último, señaló que en los sistemas agroecológicos los costos son menores y la productividad global de los campos no debería estar por debajo las medias zonales de producciones convencionales.
Rodríguez es un productor familiar de la provincia de Buenos Aires que, cuando era niño se iba con el caballo al monte, lejos de la casa, –cuenta con emoción en sus ojos– y pensaba en cómo mejorar el campo, “cómo ayudar a mis abuelos y padres en la cría de las vacas, cómo producir más y mejor”.
Al terminar la secundaria se fue a estudiar Agronomía a la Universidad del Sur en Bahía Blanca, pero abandonó a una materia de graduarse. Y ya con casi 30 años se hizo cargo del predio familiar de 50 hectáreas “Doña Ofelia”, que lleva el nombre de su bisabuela.
“Soy quinta generación de productores viviendo en el campo. En la época de mis abuelos, el campo prosperó y pudieron ser propietarios, pero luego todo se vino abajo y había muchas deudas”, recuerda Rodríguez.
“Cuando volví a la chacra en 2015, supe que debía diversificar y poner un tambo, que es lo que habíamos hecho desde siempre en la familia. Había escuchado de la agroecología. Me costó al principio, pero luego de pensarlo mucho supe que peor no podía estar y di el paso. Hoy estoy agradecido”, aseguró.
En su campo, se produce trébol, vicia, avena para los animales, también un poco maíz con mijo. Hay ovejas, chanchos, gallinas y hasta una huerta. Todo parece estar en interrelación, como reivindica la agroecología.
Tamberos familiares de Guaminí, Buenos Aires, produce y comercializa sus propios quesos a escala local, sin intermediarios y a un precio justo.
Una ciudad pionera
Guaminí es pionera en la producción agroecológica. Así lo asegura Marcelo Schwerdt, del Centro de Educación Agraria nº 30 del distrito e impulsor desde el 2016 de la Red Nacional de Municipios y Comunidades que fomentan la Agroecología (RENAMA), quien, además, preside la Dirección Nacional de Agroecología creada en 2020 por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
“La superficie destinada a producir de manera agroecológica en Guaminí se incrementó un 4 mil por ciento” aseguró Schwerdt, quien –además– destacó que “los rendimientos se mantuvieron en el promedio de la zona y los costos se redujeron entre un 30 y un 40 por ciento”.
En referencia a los tambos doble propósito, Schwerdt explicó que, “en el periurbano de Guaminí, hay tres tambos que producen de manera agroecológica y otros cinco que se encuentran en transición”.
RENAMA empezó en 2016 con dos comunas: Guaminí en Buenos Aires y Gualeguaychú en Entre Ríos. “Poco a poco fuimos sumando municipios y también comunidades que fomentan la agroecología y ya somos más de 40”, reconoció Cerdá, quien además agregó que este año hay 95 grupos agroecológicos en el programa Cambio Rural del Ministerio, 900 productores más que el año pasado.
Primicias Rurales
Fuente: Inta Informa