Un mundo sin vacas: el impacto que nadie te contó

Un mundo sin vacas: el impacto que nadie te contó

Córdoba, lunes 23 junio (PR/25) — Hoy en día se suele acusar a la ganadería como la principal causa del cambio climático y de muchos de los problemas mundiales. Algunos ambientalistas y activistas por los derechos de los animales hacen campaña para acabar con el consumo de la carne y cerrar todas las granjas. Pero ¿qué pasaría si todos nos volviéramos veganos? ¿Cómo sería un mundo sin vacas ni animales de granja en general?

Un grupo de expertos en ganadería y científicos se propuso responder a esta misma pregunta en el documental «Un Mundo Sin Vacas», que explora el complejo y, a menudo, sorprendente papel de las vacas en nuestra salud y en el planeta. A través de entrevistas con agricultores, ganaderos, científicos y expertos ambientales, los galardonados periodistas Michelle Michael y Brandon Whitworth viajaron a más de cuarenta lugares del mundo para examinar la relevancia cultural y económica de las vacas, su contribución a la nutrición global y su verdadero impacto en el clima.

¿Estaríamos mejor en un mundo sin vacas?
El documental invita a los espectadores a reflexionar sobre una pregunta central: «¿Estaríamos mejor en un mundo sin vacas?». Las respuestas no son sencillas, ya que las vacas influyen en muchos aspectos de la sociedad, desde la agricultura y la cultura hasta la nutrición y el medio ambiente.

Basándose en evidencia científica y a través de conversaciones con expertos en ciencias ambientales y agrícolas de todo el mundo, Michelle Michael y Brandon Whitworth analizaron en profundidad cuestiones clave relacionadas con las emisiones de metano, la seguridad alimentaria, el uso global del suelo, los numerosos subproductos de la producción de carne de vacuno y las posibles repercusiones de la ausencia de vacas. En su búsqueda de la verdad tras debates a menudo simplistas, Michelle y Brandon descubrieron que, si bien las vacas contribuyen con alrededor del 5-7% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, el panorama completo es mucho más complejo.

Las emisiones de metano, por ejemplo, representan alrededor del 30% de las emisiones globales de metano. Sin embargo, la evidencia científica indica que el metano del ganado, principalmente debido a la fermentación entérica, permanece en la atmósfera sólo unos 12 años, mucho menos que los siglos del CO?.

Esto significa que la reducción de las emisiones de metano puede tener un impacto más rápido en la desaceleración del cambio climático. Los científicos están explorando soluciones como cambios en la dieta, cría selectiva e intervenciones en el microbioma para reducir las emisiones en origen, logrando excelentes resultados. Cuando escuchamos que la mayor parte de las tierras agrícolas del mundo se destinan a la ganadería, es importante comprender que gran parte de las tierras destinadas al pastoreo no son aptas para cultivos destinados al consumo humano directo. El pastoreo de animales ayuda a mantener suelos saludables, ya que estimula a las plantas a liberar compuestos de carbono que alimentan a los microbios del suelo, mejorando su fertilidad y ayudando a secuestrar carbono. Este proceso promueve prácticas de uso de la tierra más sostenibles y, al capturar y almacenar carbono en el suelo, es posible reducir la cantidad de CO? en la atmósfera, lo que ayuda a mitigar los efectos del cambio climático.

Además, el ganado vacuno desempeña un papel vital en la circularidad agrícola a través de un proceso conocido como valorización. Puede convertir los subproductos agrícolas no comestibles de la producción agrícola, como tallos, cáscaras y otros residuos, en alimentos de alta calidad y ricos en nutrientes para los seres humanos. Esto reduce el desperdicio y aumenta la eficiencia general del sistema alimentario, ya que el ganado puede convertir 600 gramos de proteína vegetal de baja calidad en 1 kilogramo de proteína animal de alta calidad.

Aún más importante, el ganado vacuno contribuye significativamente a la seguridad alimentaria mundial, aportando alrededor del 33 % de las proteínas y el 17 % de las calorías que consumen las personas en todo el mundo, aportando nutrientes esenciales difíciles de obtener de otras fuentes, como las plantas. La carne de res y los productos lácteos son especialmente importantes para abordar la desnutrición en poblaciones vulnerables, como las mujeres y los niños en zonas rurales de bajos ingresos. Eliminar la ganadería podría reducir el acceso a nutrientes esenciales para miles de millones de personas, agravando la pobreza y la desnutrición.

Las vacas aportan mucho más que carne y leche a la sociedad
El debate sobre la ganadería suele centrarse estrictamente en la dieta y las emisiones, pero eliminar el ganado vacuno tendría efectos colaterales que irían mucho más allá de la alimentación. Las vacas aportan mucho más que carne y leche; sus subproductos son esenciales para muchos aspectos de nuestra vida diaria.

Desempeñan un papel oculto, pero vital, en la producción de artículos que a menudo damos por sentados: las vacas proporcionan componentes clave, desde medicamentos que salvan vidas hasta materiales quirúrgicos, colágeno para apósitos y reparaciones articulares, gelatina para cápsulas y vacunas, y otros materiales biológicos utilizados en todo, desde válvulas cardíacas hasta la producción de insulina. Estos usos médicos a menudo se pasan por alto, pero son vitales para los sistemas de salud modernos de todo el mundo. Incluso instrumentos musicales, neumáticos, fertilizantes, cosméticos, cuero, comida para mascotas y muchos artículos para el hogar contienen materiales derivados del ganado que son difíciles de reemplazar de forma sostenible o económica.

Esto subraya la realidad de que las vacas están profundamente arraigadas en las cadenas de suministro globales de las industrias agrícola, alimentaria, sanitaria y manufacturera. Eliminar las vacas de nuestro ecosistema impactaría nuestro sistema alimentario y perturbaría una amplia gama de industrias que dependen de materiales derivados del ganado, desde productos farmacéuticos hasta envases, textiles, equipos deportivos e incluso productos para el cuidado de mascotas. Reconocer el papel multifacético del ganado nos reta a pensar de forma más integral sobre su lugar en la sociedad y las consecuencias de un mundo sin él.

Hay una necesidad urgente de diálogo. Uno de los mensajes más importantes de la película es la urgente necesidad de diálogo. Demuestra que es esencial reunir a los agricultores, la sociedad y los responsables de la toma de decisiones para hablar abierta y honestamente. Sin este tipo de comunicación, es imposible encontrar soluciones equilibradas para el medio ambiente, la economía y las personas que dependen del ganado. El documental «Un Mundo Sin Vacas» nos invita a reconsiderar la eliminación del ganado, mostrando que hacerlo podría tener consecuencias de gran alcance para la nutrición, la sostenibilidad y los ecosistemas a nivel mundial. La ciencia detrás de Un Mundo Sin Vacas no es solo informativa; es esencial para generar conversaciones reflexivas y basadas en la evidencia que generen un cambio real y duradero para las personas y el planeta. La película enfatiza que solo podemos avanzar hacia un futuro sostenible mediante la colaboración y el entendimiento.

Fuente: Do we really want to live in a «World Without Cows»? | European Livestock Voice

Fuente: TodoLechería

Primicias Rurales

El Gobierno Nacional eliminó los regímenes específicos de promoción ganadera por especie que fragmentaban al agro argentino

El Gobierno Nacional eliminó los regímenes específicos de promoción ganadera por especie que fragmentaban al agro argentino

La medida modifica esquemas que representaban una barrera para la consolidación de políticas más eficaces y alineadas con las prioridades actuales del desarrollo agropecuario.

Buenos Aires, viernes 20 junio (PR/25) — La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación informa que, a través del Decreto N° 408/2025, se disolvieron los regímenes para la promoción y consolidación de la ganadería ovina y de llamas, caprina, bubalina y bovina de zonas áridas, dado que las condiciones que dieron origen a los mismos cambiaron de manera sustantiva y se hace necesario avanzar hacia esquemas de fomento más integrales, flexibles y orientados a resultados.

Respecto al régimen de la ganadería ovina y de llamas (Ley Nº 25.422) fue implementado en el 2001, luego prorrogado en diversas oportunidades y funcionaba con un esquema de financiamiento basado en Aportes Reintegrables y No Reintegrables, que ya no se considera propicio, ni tampoco eficiente. Hoy se busca generar líneas de crédito y financiamiento desde el sector privado y no recurrir a esquemas de subsidios públicos.

Cabe destacar además, que el mencionado régimen no generó impacto en el incremento de las existencias ovinas, dado que desde la aprobación de la ley hasta la actualidad hubo una disminución del Stock de 13.029.000 cabezas en el 2001 a 11.967.429 en el 2025.

En relación a la ganadería caprina (Ley Nº 26.141), el esquema de promoción sancionado en el 2006, con el propósito de fomentar a este sector en Argentina, impulsó proyectos productivos, buscó contribuir a la formalización de organizaciones de base y facilitó ciertas mejoras en la sanidad, comercialización y manejo del rodeo caprino. Sin embargo, pese a estos esfuerzos puntuales, la evolución reciente del régimen revela una pérdida de dinamismo y una limitada capacidad de transformación estructural del sector. Además, actualmente no se ejecutaba.

La misma lógica se aplica en el caso de la ganadería bovina de zonas áridas (Ley Nº 27.066) y la bubalina (Ley Nº 27.076). La existencia de esquemas de financiamiento, diferenciados exclusivamente por características agroecológicas como la condición de aridez o semiaridez, puede actuar como un factor desarticulante de las cadenas ganaderas, al tiempo que dificultan la construcción de una estrategia coherente e integrada para el sector.

La promoción del desarrollo productivo no puede basarse indefinidamente en mecanismos de subsidio o transferencia directa, sino que debe orientarse hacia la generación de condiciones estructurales que permitan a los sectores crecer de forma sostenible, con mayor autonomía y capacidad de competir en el mercado.

La vigencia simultánea de regímenes específicos por especie animal -como los destinados a la ganadería ovina, caprina bovina y/o bubalina-, contribuyó a una fragmentación innecesaria de la política agropecuaria. Este abordaje disperso dificultó la construcción de una estrategia ganadera con visión integral y limitó la generación de sinergias entre sectores productivos complementarios.

Por todo lo expuesto, la derogación de las Leyes Nº 25.422; 26.141; 27.066 y 27.076 tiene por objetivo facilitar la transición hacia un enfoque más actualizado, coherente y sostenible.

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Fuente: Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca

El IPCVA te invita a una jornada a campo imperdible el día Miércoles 25 de Junio. “Herramientas clave para una ganadería sustentable”

El IPCVA te invita a una jornada a campo imperdible el día Miércoles 25 de Junio. “Herramientas clave para una ganadería sustentable”

 Se realizará en General Alvear, Mendoza

Destacados especialistas comparten su experiencia sobre 3 temas claves para el crecimiento de la ganadería en la región:

1 Problemática del pastoreo – 2 Crianza de terneros – 3 Mantenimiento nutricional de las vacas

? La actividad es gratuita. Hay cupos limitados. Inscribíte ya y reservá tu lugar ACÁ!

Importante, llegar con tiempo para acreditarte desde las 8:30 hs

 

 

Más info e inscripción en www.ipcva.com.ar

Más info e inscripción en www.ipcva.com.ar

Más información en www.fiar.com.ar

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Fuente: IPCVA

Compromiso con la sanidad ganadera y la producción eficiente

Compromiso con la sanidad ganadera y la producción eficiente

Buenos Aires, viernes 20 junio (PR/25) —  Con el foco puesto en la prevención, el vínculo con el productor y el futuro del sector ganadero, CDV, la compañía nacional líder en sanidad animal, participó recientemente en dos de los encuentros más relevantes del calendario : el “XII Congreso Ganadero de Rosario” y la tercera edición de la expo en Olavarría “La Ganadería que Viene”, donde compartió su visión sobre sanidad animal, planificación reproductiva y diagnóstico estratégico.

En ambas jornadas, la compañía acompañó al sector productivo con contenidos técnicos, asesoramiento profesional y diálogo con referentes de distintos puntos del país, consolidando su rol como aliado clave en el desarrollo de una ganadería más eficiente y sustentable.

En continuidad con esta agenda, la marca participará del “XVI Jornadas de Evaluación de Planes Sanitarios Provinciales y Nacionales – CARBAP”, que se realizará en la Sociedad Rural de Bolívar. Allí, la marca reafirmará su compromiso con luna ganadería eficiente, que maximice la producción con el menor uso de recursos, haciendo foco en la prevención

La participación en estos espacios se enmarca en la Campaña de Prevención de Diarrea Neonatal, una enfermedad que representa una de las principales causas de mortalidad en terneros recién nacidos. La estrategia de vacunación, aplicada a las vacas entre 60 y 30 días antes del parto, permite transferir inmunidad a los terneros a través del calostro, protegiéndolos en sus primeras horas de vida.

Con un enfoque integral que combina vacunas específicas, servicios de diagnóstico y asesoramiento técnico especializado, CDV promueve herramientas efectivas para mejorar los índices reproductivos y reducir pérdidas productivas en los rodeos.

«Acompañar al productor es mucho más que estar en el momento de la venta. Es anticiparse, estar cerca y construir confianza. Por eso, a través de nuestras vacunas y servicios, no solo apuntamos a mejorar los resultados productivos, sino a generar valor desde la sanidad y la prevención», expresó Fernando Matticoli, Director Comercial de CDV.

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Fuente: CDV

Tecnología, datos y salud: el nuevo ADN de la porcicultura

Tecnología, datos y salud: el nuevo ADN de la porcicultura

Por Juan Esteban Calvo, Director del Área de Porcicultura de MSD Salud Animal

Buenos Aires, martes 17 junio (PR/25) — En los últimos años, la carne de cerdo ha ido ganando protagonismo en la mesa de los argentinos con un consumo per cápita por sobre los 17 kilos. A nivel local, el consumo per cápita mantiene una tendencia creciente, y en el mundo, la demanda por proteínas animales saludables, trazables y sustentables sigue en alza.

Pero este crecimiento no puede sostenerse con los modelos de producción del pasado. Hoy, la eficiencia ya no se mide solo en toneladas, sino en sanidad, bienestar animal, trazabilidad, sustentabilidad y uso responsable de los recursos. Y para eso, la tecnología es clave.

A pesar de que la tecnología en la industria porcina ha avanzado considerablemente en los últimos años, el conectar la salud animal con la tecnología dejó de ser una promesa para convertirse en realidad. Un claro ejemplo de esta transformación es LeeO, una aplicación que traza todo el ciclo de vida productivo de un cerdo: desde su nacimiento hasta el frigorífico registrando todos los eventos significativos en el ciclo de vida del cerdo, conectando así todas las etapas del ciclo de producción. A su vez, LeeO también puede conectarse con los dispositivos de vacunación sin aguja IDAL™ logrando un ecosistema integrado – Swine Protect & Connect™- donde cada cerdo está conectado a una red de datos lo que ayuda a tomar decisiones anticipadas permitiendo optimizar la sanidad y productividad.

Esta filosofía no solo representa una nueva forma de producir cerdos: más conectada, más eficiente y sustentable, sino que también ofrece una respuesta concreta a las nuevas demandas sociales: consumidores que exigen alimentos seguros, trazables, producidos con bienestar animal y bajo impacto ambiental, alineada con los principios de One Health, que integra la salud animal, humana y ambiental.

En MSD Salud Animal creemos que conectar la salud animal con la tecnología será el estándar del futuro. Porque frente a una población creciente y un planeta con recursos finitos, la única forma de crecer con responsabilidad es apostar por sistemas conectados, basados en datos y con decisiones de precisión.

Hoy, más que nunca, la salud animal y la tecnología caminan juntas. Y la porcicultura, lejos de ser una industria tradicional, se consolida como un sector estratégico, innovador y preparado para liderar los desafíos del futuro.

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Fuente: MSD Salud Animal

 

Radiografía del complejo cárnico argentino: entre récords y cambios de hábitos

Radiografía del complejo cárnico argentino: entre récords y cambios de hábitos

Por Franco Ramseyer – Patricia Bergero de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) 
En 2024, la producción de carnes sumó 6,3 mill toneladas, superando al promedio de los últimos 5 años. El consumo cambia de fisionomía a medida que el cerdo y el pollo ganan terreno. Las exportaciones de carne vacuna quebraron un récord de 100 años en 2024

Rosario, lunes 16 junio (PR/25) — La dieta cárnica de los argentinos ha cambiado de fisionomía durante los últimos años. Aunque Argentina sigue siendo uno de los países con mayor consumo de carne del mundo en términos per cápita, la histórica supremacía de la carne vacuna ya no es lo que era en el siglo pasado. El consumo de pollo ha ganado terreno hasta equipararse con el de carne vacuna, mientras que el cerdo se encamina hacia el decimoquinto año consecutivo de aumento en producción y consumo.

Producción: por encima del promedio de los últimos años

Durante 2024, la producción total de carne vacuna fue de 3,2 millones de toneladas, un volumen que, si bien representó una baja del 3,3% respecto al año anterior (2023 registró niveles récord como resultado de la sequía), se ubicó un 1,1% por encima del promedio de los últimos cinco años. Cuando se alcanzaron niveles récord fue como resultado de sequías, fenómeno que aceleró el ritmo de faena debido al del deterioro en las pasturas. Estos años de producción y faena por encima de los valores promedio generaron una caída en el rodeo nacional: de acuerdo con SAGyP, el stock de bovinos habría descendido en 2,6 millones de cabezas entre 2022 y 2024, cerrando este año en 51,6 millones, el menor nivel en 14 años.

En los primeros cinco meses de 2025, en tanto, se estima en base de SAGyP y SENASA una producción de 1.245 toneladas de carne vacuna, un 1% por debajo del mismo período del año pasado y del promedio de los últimos cinco años a la misma altura. A este ritmo de faena, el stock nacional de bovinos podría seguir retrocediendo este año, a menos que se inicie una fase de retención, algo que todavía no se observa en los indicadores.

Por su parte, la producción de carne aviar se ubicó en 2,3 millones de toneladas en 2024, un volumen alineado con el promedio de los últimos cinco años. Si bien la producción aviar se ha mantenido estable desde el año 2019, dando señales de haber alcanzado niveles de madurez, es notable cómo ha crecido en las últimas décadas. En este sentido, la producción de 2024 fue 2,6 veces superior a la de 2004, lo que se logró tanto por una mayor faena como por mejoras de productividad, lo que se analiza en profundidad en esta nota.

En los primeros cinco meses de 2025 se estima, en base a datos de SAGyP y de SENASA, que la producción rondaría las 958.000 toneladas, un 1,9% por encima del mismo período del año pasado y muy cerca de la producción récord del año 2020.

El cerdo, por su parte, mantuvo su senda ascendente por décimo cuarto año consecutivo. En 2024 se faenaron más de 8,3 millones de cabezas, lo que se tradujo en más de 785.000 toneladas producidas, consolidando su posición como la tercera fuente de proteína animal del país. En los primeros cinco meses de 2025, la faena ya muestra un incremento del 2,2?% interanual, anticipando otro año récord para el sector porcino.

Sumando la producción de los tres tipos de carne, en 2024 se alcanzó un volumen de 6,3 millones de toneladas, siendo el segundo mayor registro histórico y ubicándose un 1% por debajo del año previo, que fue un récord productivo.

Consumo: aumento del protagonismo del pollo y el cerdo

Los datos de consumo interno revelan un cambio estructural. De acuerdo con los datos de SAGyP, en 2024, el consumo per cápita de carne aviar fue de 45,2?kg por habitante, posicionándose muy cerca del consumo de carne vacuna (47,8 kg / h). Esto ubica a la Argentina entre los seis países con mayor consumo de pollo del mundo, y marca un punto de inflexión: el pollo ha pasado de ser un complemento económico de la carne roja a ocupar el centro del plato en millones de hogares. La carne porcina, si bien todavía lejos en volumen, muestra una tendencia creciente y sostenida. Con un consumo per cápita de 16,8?kg anuales, el cerdo se consolida como una opción valorada en el mercado, más accesible que la carne vacuna.

La composición del consumo cárnico promedio en Argentina muestra una participación del 44% para la carne bovina, 41% para la carne aviar y 15% para la carne porcina. Esto implica una caída de 2 puntos porcentuales en la participación de la carne vacuna respecto a 2023, revirtiendo parcialmente el leve repunte observado en años anteriores.

Una forma útil de analizar la evolución del consumo de carnes es comparar la proporción de carne bovina con la de sus principales sustitutos: pollo y cerdo. Tal como se observa en el gráfico, desde 2002 la carne vacuna ha venido perdiendo participación en la dieta argentina, en favor de las carnes aviar y porcina. Este proceso se consolidó en 2016, cuando ambas categorías igualaron su participación. Desde entonces, el consumo combinado de carne de pollo y cerdo ha superado sistemáticamente al de carne vacuna.

En los últimos años esta tendencia se mantuvo, y en 2024 el conjunto de las carnes aviar y porcina alcanza el 56% del total consumido, su punto más alto en la serie. Así, el perfil del consumo cárnico argentino continúa desplazándose hacia fuentes de proteína animal alternativas, con implicancias significativas tanto a nivel productivo como en los hábitos alimentarios de la población. Los datos disponibles para los primeros meses de 2025 muestran que esta tendencia de sustitución continúa vigente, acercándose el consumo de pollo y cerdo al 57%.

Exportaciones: volumen de carne bovina en récord de 100 años.

En el plano internacional, Argentina sigue siendo un actor relevante en exportaciones de carne bovina. En el año 2024 se exportaron 934.866 toneladas de carne vacuna, lo que constituyó el mayor registro desde el récord histórico de 981.000 toneladas alcanzado en 1924, este último dato de fuentes oficiales. En dólares, y sumando todo el espectro de productos que conforman el complejo de carne y cueros bovinos, en 2024 se exportó un valor de US$ 3.672 millones, consolidando al complejo carnes y cueros bovinos como el sexto complejo exportador más importante del país. Los principales destinos fueron China (49%), Israel (8%) y Estados Unidos (7%).

Por el lado del sector aviar, en el año 2024, se exportaron 185.000 toneladas de productos avícolas comestibles por un total de US$ 222,2 millones. Este monto representa apenas un 6% de las divisas que ingresaron al país por exportaciones del complejo de carne y cueros bovinos.  En volumen, las exportaciones en 2024 aumentaron un 15,7% interanual, pero estuvieron un 15,9% por debajo del promedio de los últimos cinco años, lo que se debe a un saldo exportable cada vez menor como resultado de una producción que se mantuvo constante en el último lustro frente a un consumo interno que fue creciendo a medida que la población aumentaba (aunque constante en términos per cápita). Los principales destinos fueron Vietnam (17%), Brasil (14%) y Sudáfrica (11%).

La carne porcina aún tiene una inserción externa marginal, de apenas el 2% de la producción, pero con potencial de crecimiento si se consolida una estrategia exportadora enfocada en la apertura de nuevos mercados y profundización de los existentes. En este sentido, recientemente se abrieron los mercados de Filipinas y Paraguay, lo que resulta muy positivo para el sector.  En volumen, las exportaciones fueron de 14.526 toneladas en 2024 (+30% i.a.), por un valor de US$ 14,9 millones (+46% i.a.). Los principales destinos fueron Costa de Marfil (45%), China (21%) y Uruguay (18%).

En el primer cuatrimestre del año en curso, en tanto, las exportaciones del complejo de carne y cueros bovinos suman US$ 1.209 M, creciendo 0,8% interanual por mayores precios, dado que en volumen caen un 9% tras el récord del año previo, las de alimentos aviares US$ 65 M (-13% i.a.) y las del complejo porcino US$  2,2 M (+7,2% i.a.).

Si se considera también al sector lácteo, que se analiza en profundidad en otra de las notas de este informativo semanal, se observa que el mismo en el año 2024 exportó productos por un valor de US$ 1.222 millones (+9,3% i.a.). Sumando los cuatro complejos, se llega al resultado de que, en 2024, los sectores ganadero y lácteo sumaron exportaciones por un valor de US$ 5.131 millones. Esto representó el 6,4% de las exportaciones totales de Argentina en dicho año.

Primicias Rurales
Fuente: BCR Informativo Semanal