Granjas porcinas: ¿Qué pasó con la rentabilidad?

Granjas porcinas: ¿Qué pasó con la rentabilidad?

Por Franco Artusso
Buenos Aires, jueves 23 enero (PR/25) — ¿Qué pasó con la rentabilidad de las granjas porcinas durante el 2024? En 2024, la ecuación económica de las granjas de producción intensiva de cerdos presentó un marcado contraste: fuertes pérdidas en el primer semestre y una notable recuperación en la segunda mitad del año.

Aunque la estacionalidad es un fenómeno recurrente, la intensidad de los cambios observados el año pasado resultó sorprendente. Para tener orden de  magnitud, una granja de productividad media pasó de un margen neto positivo de $592 por kilo producido antes de iniciar el año (diciembre 2023), a uno negativo de $248/kg en junio 2024 y nuevamente a uno positivo de $466/kg hacia fines de
año (todos los valores a precios constantes de dic-24).

Las fuertes pérdidas del arranque del año hicieron que el margen promedio de todo el 2024 (12 meses) se posicione como el registro más bajo del período 2016-2023 (unos $148 por kilo producido).

¿Qué factores explican la volatilidad de los márgenes?

El rojo del primer semestre del año se explica por la fuerte caída de los ingresos en términos reales, un capón que perdió el 55% de su valor entre dic-23 y jun-24, y si bien los costos también cayeron, lo hicieron en forma menos que proporcional. En el segundo semestre la situación se invirtió, los márgenes se recuperaron impulsados por una fuerte recomposición del precio del capón (aumentó un 43% real entre junio-diciembre) y un escenario más favorable en materia de costos, con precios de los granos que se mantuvieron relativamente estabilizados, abaratando el costo de alimentación, el ítem más
importante dentro de la estructura de costos de las granjas (explica entre 60-70% del costo total).

¿Qué impacto puede haber tenido la localización en el resultado económico de las granjas?

En un mercado con excedentes en prácticamente todas las zonas productivas, los precios de las materias primas agrícolas (maíz, soja) se reducen a medida que la producción se va alejando de los puertos de exportación, en una magnitud aproximada a los costos de transporte.

La localización pasa a ser entonces una ventaja (o desventaja) competitiva de todos los sistemas de producción intensiva, dadas sus implicancias en los márgenes económicos.

En el caso de las granjas porcinas, se estima que establecimientos de eficiencia media localizados a 450 km del puerto de Rosario promediaron un margen neto positivo de $148/kg en 2024, mientras que aquellos localizados a 150 km promediaron $110/kg y los emplazados en la cercanía de Rosario $73/kg (ceteris paribus parámetros productivos y los precios de los restantes insumos).

El IERAL de la Fundación Mediterránea  realiza un seguimiento de los resultados económicos de la actividad porcina desde hace varios años, mediante la estimación de márgenes netos en modelos de producción intensiva de capones.

Este informe presenta estimaciones actualizadas al mes de diciembre 2024 de los márgenes de un sistema de producción de 500 madres que se lleva adelante en establecimientos con distintos niveles de eficiencia, tanto en conversión alimenticia como en kilos producidos por cerda madre año y que se emplazan en localizaciones alternativas.

La intención es mostrar qué sucede con el resultado económico de las granjas cuando se modifica la eficiencia productiva con la que logran gestionar el negocio y también cuando se presentan diferencias en los precios de compra de las materias primas que constituyen la base de alimentación de los animales (maíz, harina de soja).

Informe completo: https://www.ieral.org/images_db/noticias_archivos/4845-Monitor%20Productivo%206.pdf

Primicias Rurales

Fuente: IERAL Fundación Mediterránea

En diciembre se exportaron 57,7 mil toneladas de carne vacuna, inferior al mismo mes del año anterior

En diciembre se exportaron 57,7 mil toneladas de carne vacuna, inferior al mismo mes del año anterior

Buenos Aires, 23 de enero (PR/25) — Las exportaciones de carne vacuna del mes de diciembre de 2024
alcanzaron un volumen cercano a las 57,7 mil toneladas peso producto de carne bovina
refrigerada y congelada, por un valor del orden de los 255,8 millones de dólares.

Con respecto al mes de noviembre de 2024, los volúmenes embarcados muestran una caída significativa, del (-14,8%); mientras que el valor obtenido muestra un retroceso del (-4,3%).

“Con relación al mes de diciembre de 2023, los volúmenes exportados resultan un (-6,0%) inferiores; mientras que el valor obtenido ha sido un (+12,6%) más elevado. El acumulado del año 2024, revela que las ventas al exterior de carne bovina refrigerada y congelada resultaron cercanas a las 768,6 mil toneladas peso producto; por un valor de aproximadamente 3.018,7 millones de dólares. Con relación al año 2023, los volúmenes exportados son un 12,5% superiores; mientras que el valor obtenido ha sido un (+8,7%) superior.”, sostuvo Mario Ravettino, presidente del Consorcio ABC.

El precio promedio de exportación de carne bovina refrigerada y congelada resultó en el mes de diciembre de 2024 de u$s 4.430 por tonelada.

Este valor resulta un (+12,3%) superior al obtenido en noviembre último; y además resulta un (+19,9%) más alto que el precio medio de diciembre de 2023, que había sido de u$s 3.700 por tonelada.

En los últimos años, se observa una persistente tendencia a la baja de los precios en los principales destinos desde el mes de mayo de 2022 en adelante; y los aproximadamente u$s 4.430 dólares promedio por tonelada obtenidos en el mes de diciembre de 2024 se ubican alrededor de u$s 1.900 por tonelada por debajo de los máximos registrados en abril de 2022.

La República Popular China es el principal destino de exportación, tanto para el mes de diciembre como para el acumulado del año. En el último mes, se embarcaron con destino a China 15,3 mil toneladas de carne con hueso y huesos bovinos producto de la despostada, por un valor de 24,6 millones de dólares y cerca de 25,6 mil toneladas de carne bovina deshuesada, por un valor de 99,7 millones de dólares.

China representó el 70,7% de los volúmenes exportados en diciembre de 2024; y el 73,8% del acumulado del año 2024. El precio medio de las ventas a China de carne sin hueso en diciembre de 2024 se ubicó alrededor de los u$s 3.900 por tonelada, marcando un claro sendero a la baja desde el máximo de u$s 5.900 obtenido en mayo de 2022.

“Las exportaciones de menudencias y preparaciones a base de carne bovina del mes de diciembre de 2024 totalizaron un volumen de 11,3 mil toneladas, por un valor de 17,7 millones de dólares. El precio medio de exportación de estos productos se ubicó levemente por debajo de los u$s 1.600 por tonelada, con picos superiores a los u$s 3.200 para el producto lenguas bovinas. A lo largo del año 2024, las ventas de menudencias y preparaciones bovinas treparon a un volumen de 124,8 mil toneladas, por un valor de 200,4 millones de dólares.” concluyó Ravettino.

Primicias Rurales

Fuente: Consorcio ABC

Presentan una nueva cebada forrajera

Presentan una nueva cebada forrajera

Nacira INTA es una novedosa variedad de cebada forrajera diseñada para la producción de pasto ya sea para el pastoreo directo, la confección de silajes o ambos propósitos. El rendimiento de esta variedad fue en promedio un 45 % más que las cebadas Alicia INTA y Huilen INTA, un 25 % más que el cultivar Rayén INTA y más del doble que la producción de la cebada cervecera Andreia.

Nacira INTA es una cebada de última generación que se caracteriza por su gran producción de forraje verde, gracias a la combinación de una alta tasa de crecimiento, un excelente rebrote y anclaje y destacados atributos que le permiten producir forraje a lo largo de todo el ciclo, incluso en pleno invierno.

En Argentina existen dos tipos bien diferenciados de cebadas, las denominadas forrajeras, que mayormente son utilizadas para la producción de forraje, especialmente en pastoreo directo, y las cebadas las graníferas, que salvo alguna excepción generan granos con alta calidad para su uso industrial, especialmente para la industria cervecera.

Fernando Giménez -coordinador del Programa de cereales y oleaginosas de INTA-, destacó que “la cebada Nacira INTA se caracteriza por su alta precocidad en la producción de forraje, incluso en épocas más tardías que las recomendadas, generando un rápido primer pastoreo. Su época optima de siembra para la producción de forraje en la región pampeana es la primera quincena de marzo”.

Y agregó: “Es ideal para complementar otros verdeos como avenas y raigrases, siempre sembradas en distintos lotes, ya que complementan los baches forrajeros, al inicio del otoño y en el invierno”.

En ensayos comparativos de rendimiento de producción total de forraje, medida en kilogramos de materia seca por hectárea, la producción de Nacira INTA fue en promedio de casi 8.000 kilos de masa seca por hectárea, un 45 % más que las cebadas Alicia INTA y Huilen INTA, un 25 % más que el cultivar Rayén INTA y más del doble que la producción de la cebada cervecera Andreia.

“Cada cebada debe usarse para su uso específico, ya que las pastoriles poseen menor potencial de rendimiento de granos y la calidad de estos es deficiente, mientras que las graníferas generan poca biomasa y poseen un pobre o nulo rebrote, encañando rápidamente cuando se las siembra a fines de verano y principios de otoño”, indicó Agustin Gonzalez -investigador de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Bordenave y uno de los obtentores de la variedad-.

Por su lado, German González -investigador de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Bordenave- señaló que “Nacira INTA posee atributos que hacen a bajar los costos de las raciones producidas, no solo por su alto potencial de rendimiento de pasto, sino también por excelente comportamiento sanitario, destacándose por poseer resistencia genética frente a la principal plaga de los verdeos de invierno y el pulgón verde de los cereales, evitando así las aplicaciones de insecticidas”.

“También tiene un excelente comportamiento sanitario, destacándose su tolerancia a mancha en red, escaldadura y mancha marrón, las principales enfermedades que afectan a las cebadas. Por otro lado, esta cebada posee un excelente comportamiento frente a factores adversos como frío y sequía y una excelente respuesta a condiciones ambientales favorables y a manejos intensivos”, agregó González

Nacira INTA se comercializa bajo convenio de vinculación tecnológica con la empresa SeedEx con sede en la localidad de Tres Arroyos y su red comercial, quienes ponen a disposición de los productores semillas de alta calidad y pureza.

Primicias Rurales

Fuente: INTA informa

Innovación científica para mejorar la conservación del silaje

Innovación científica para mejorar la conservación del silaje

El uso de inoculantes con tecnologías específicamente adaptadas al proceso de ensilado es clave para garantizar una fermentación eficiente y la conservación de nutrientes.

Buenos Aires, miércoles 22 enero (PR/25) — La calidad del forraje es determinante en la producción ganadera, ya que incide directamente en la salud y el rendimiento de los animales. Durante el proceso de ensilado, que permite conservar el forraje para su uso futuro, los inoculantes desempeñan un papel crucial al aportar bacterias que intervienen en el proceso fermentativo, para hacerlo más eficiente y preservar el valor nutricional del recurso forrajero.

Para lograr un silaje de alta calidad, es importante conocer cuáles son las bacterias y las cepas que componen la formulación del inoculante. Existen cepas específicas que permiten reducir rápidamente el contenido de oxígeno y estabilizar la acidez del ambiente, y por lo tanto son las más eficaces para evitar el crecimiento de hongos, mohos y levaduras no deseados, que comprometen la conservación del material ensilado.

Por otra parte, es fundamental maximizar el aprovechamiento del recurso. La posibilidad de abrir el silo tan solo diez días después de su elaboración es un atributo destacado, ya que anticipa el acceso al forraje. Asimismo, minimizar las pérdidas de materia seca durante la fermentación es vital para aumentar la eficiencia en la transformación del forraje en carne o leche.

En este contexto, incorporar biosoluciones con cepas bacterianas adaptadas, como Lactobacillus buchneri LB1819 y lactobacillus lactis O-224 permite mejorar la conservación, garantizar una mayor estabilidad y optimizar el uso de recursos.

“La efectividad de estas soluciones es un cambio significativo para quienes buscan resultados concretos en la calidad y rentabilidad del forraje”, afirma Fernando Clemente, experto en conservación de forrajes de Novonesis. Y agrega: “Nuestro inoculante, SiloSolve FC, permite adaptarse a diversos tipos de cultivos, como maíz, pasto y sorgo, respondiendo a las necesidades de cada productor. Es la formulación más probada y ensayada a nivel mundial, con amplio respaldo científico”.

El avance en tecnologías para el ensilado refuerza el compromiso con la producción ganadera sostenible, asegurando un manejo eficiente del forraje y una conservación que garantiza su calidad y estabilidad en el tiempo.

Primicias Rurales
Fuente: Novonesis
Novillos: Una categoría que sigue sin expresar todo su potencial en materia de producción de carne

Novillos: Una categoría que sigue sin expresar todo su potencial en materia de producción de carne

ROSGAN: Los datos finales de faena y producción que acabamos de cerrar en 2024 vuelven a reflejar un estancamiento en la producción de carne.

Rosario, martes 21 enero (PR/25) — Con poco más de 13,9 millones de cabezas faenadas de enero a diciembre 2024 y un total de 3,18 millones de toneladas de carne producidas (equivalente carcasa), el peso medio por res en gancho se situó nuevamente por debajo de los 230 kilos, un techo que hasta el momento resulta difícil de superar bajo la actual estructura productiva.

Un claro ejemplo de cómo se viene ‘forzando la máquina’ en términos de extracción de animales para faena se observa recurrentemente cada vez que el aumento en la oferta de carne se produce a expensas de los kilos obtenidos por res; es decir, aumentando la faena de animales más livianos sin lograr un incremento genuino y sostenible de la producción.

Por tanto, sin soslayar la importancia de las mejoras de base que se requieren en términos de índices de procreo y destete, el crecimiento sustentable de la producción de carne debe ir indefectiblemente de la mano de un aumento en los kilos producidos por animal. El mundo así lo exige, y los principales países productores de carne vacuna lo entienden.

Basta con compararnos con Uruguay, país vecino con el que compartimos varios aspectos relacionados con el manejo ganadero: el ambiente, las razas predominantes e incluso un sistema de crianza pastoril. Sin embargo, con un enfoque estratégico mucho más orientado hacia la exportación, Uruguay supo direccionar su ganadería hacia la producción de animales más pesados, capaces de abastecer con carne de calidad los principales mercados del mundo.

En efecto, si comparamos los pesos de faena promedio en los últimos 15 años, vemos claramente cómo hemos ampliado la brecha contra Uruguay, quedando estancados por debajo de los 230 kilos obtenidos por res, es decir, más de 30 kilos de diferencia frente a lo obtenido por el país vecino. Esta comparación resultaría aún más impactante si se realizara contra países como EE.UU., Australia o incluso Brasil, donde, por una combinación de características raciales y sistemas de engorde, las diferencias en pesos de faena suelen ser aún mayores.

Claramente, uno de los grandes pendientes que tiene la ganadería argentina, y que subyacen a estos diferenciales de producción, es la recuperación de una de las categorías que más potencial ofrece para aumentar de manera genuina la cantidad de kilos logrados por animal faenado: los novillos.

En reiteradas ocasiones hemos tratado el tema del faltante estructural de novillos que sigue habiendo en nuestro país, producto, entre otras causas, de varios años de políticas orientadas a favorecer la faena de animales livianos destinados al consumo local, en detrimento de lo demandando por la exportación. A su vez, condiciones macroeconomías poco favorables para producciones de horizontes más largos han desincentivado históricamente este tipo de esquemas productivos en Argentina.

En efecto, si analizamos el perfil de faena en 2024, los novillos aportaron solo 1 millón de cabezas al número general; esto es apenas un 7% de faena total, mientras que en Uruguay la participación de esta categoría alcanzó, en igual período, un 18%, es decir, unos 400 mil novillos de más de 6 dientes sobre una faena total de 2,25 millones de cabezas.

A su vez, mientras el promedio de pesos en Argentina -incluyendo novillitos- fue de 245 kilos, en Uruguay se obtuvieron unos 289 kilos de carne por novillo faenado, es decir, un 18% más que en nuestro país.

Solo a modo de referencia, si extrapoláramos esos mismos ratios a los números que procesa anualmente nuestro país, sobre una faena de 14 millones de animales, una participación del 18% de novillos nos llevaría a sacrificar unos 2,5 millones de novillos anuales, es decir, 1,5 millones más que los procesados durante este último año.

Para ello, sin cambios en el stock general, 1,5 millones de animales que hoy se faenan como novillitos deberían lograr el salto de categoría.

A su vez, con solo incrementar el peso medio de faena de esos novillos en un 10%, es decir, logrando un equivalente en gancho de 300-310 kilos de carne por res frente a los 282 kilos actuales y los 238 kilos con los que, en promedio, se sacrifican los novillitos, podríamos incrementar la producción en más de 100 mil toneladas, aun sin mediar cambios en el número total de animales en stock.

En definitiva, se trata de cambios que, en el marco de una economía más estabilizada, con menores costos financieros pesando sobre las producciones de ciclos largos y en la medida en que la industria exportadora no siga perdiendo competitividad por los elevados costos internos que aún pesan sobre la economía local, deberían poder plasmarse independientemente del tan esperado crecimiento estructural del stock ganadero nacional.

Primicias Rurales

Fuente: ROSGAN Mercado Ganadero

Bovinos: cómo prevenir intoxicaciones con cornezuelo en pastoreo

Bovinos: cómo prevenir intoxicaciones con cornezuelo en pastoreo

Buenos Aires 20 de enero (PR/25) .- Se trata de una especie de hongo con la capacidad de parasitar a las gramíneas y desarrollarse en las plantas en floración. Esta estructura reemplaza a la semilla y puede ser consumida por el ganado en pastoreo o ser cosechada y estar presente en otros alimentos, lo que impacta en la salud de los animales. Para reducir el riesgo, especialistas del INTA brindan una serie de recomendaciones de manejo.

Con el objetivo de reducir el riesgo de intoxicaciones en ganado por el consumo de festucas tóxicas u otras gramíneas colonizadas por hongos, especialistas del INTA brindan una serie de pautas de manejo que garanticen la calidad de la alimentación de los animales.

Según detalló Germán Cantón -investigador del servicio de diagnóstico veterinario del INTA Balcarce, Buenos Aires-, “las altas temperaturas del verano pueden llegar a ser un problema grave para animales pastoreando festucas tóxicas u otras gramíneas colonizadas por Claviceps purpurea (cornezuelo), favoreciendo la aparición de síndrome distémico”.

Entre las recomendaciones que brinda el especialista, se destacan “evaluar la presencia de hongos en las gramíneas y otros alimentos, asegurar sombra y agua de calidad, evitar el movimiento de hacienda y utilizar pronósticos meteorológicos para programar los pastoreos”.

“Es importante evitar el consumo de las pasturas contaminadas con cornezuelo durante las próximas semanas. Si no existiera una alternativa forrajera, se podría realizar un corte alto de la pastura para eliminar los cornezuelos (esclerotos) presentes en la espiga. Siempre proveer de sombra y controlar el acceso continuo a agua de calidad para su consumo”, insistió Cantón.

Los esclerotos también pueden estar en alimentos ofrecidos en otros sistemas productivos, como barridos de semilla forrajera o afrechillo de trigo, por lo que es importante detectar su presencia para evitar problemas en sistemas de engorde a corral o tambos.

A su vez, subrayó la importancia del monitoreo y observación a campo de las pasturas y prestar especial atención a “la posibilidad que festucas estén infectadas con el hongo endófito ya que exacerba problemática del estrés calórico”. Además, aconsejó que, ante la mínima duda, consulten con su asesor profesional de confianza.

Además de prevenir que la presencia y acceso a pastizales afectados, es importante estar atentos al comportamiento de los animales. En este punto detalló: “Los bovinos que hayan consumido alimento con las micotoxinas producidas por estos hongos presentarán agitación, con salivación excesiva, elevada temperatura corporal y búsqueda continua de agua y sombra”.

Y agregó: “Pueden presentar, también, disminución en la producción de leche y menores ganancias de peso, así? como una disminución de los índices reproductivos”. En este punto, aclaró que, una vez que se retiran los animales de la pastura contaminada, la recuperación clínica es lenta pudiéndose observar signos incluso varias semanas después de finalizado el consumo.

Primicias Rurales

Fuente: INTA informa