Jun 29, 2019 | Informes Técnicos
Buenos Aires, 29 junio (PR/19) Las biofábricas elaboran fertilizantes y pesticidas ecológicos en base a productos naturales para uso agrícola y todavía son pocas en el país.
Con el impulso del programa provincial santafesino de Producción Sustentable de Alimentos en Periurbanos que tiene como objetivo ofrecer a los productores agropecuarios alternativas de producción orientadas por la agroecología, sin el uso de fitosanitarios de síntesis química, la provincia de Santa Fe creó biofábricas.
En éstas los productores pueden elaborar productos naturales para uso agrícola que protejan el ambiente y mejoren las condiciones de producción, como fertilizantes, fungicidas y pesticidas, indicó Agrofy News.
Hace dos años que el programa está en marcha, generado a partir de otras experiencias como la de la Municipalidad de Rosario, del Movimiento de Productores Orgánicos de Argentina y otras internacionales de producción sin agroquímicos en países como Estados Unidos, Suecia, Dinamarca entre otros.
Actualmente, participan 100 agricultores en 23 gobiernos locales de la provincia, tanto de cultivos intensivos como extensivos, según informó Alejandro Marengo, director provincial de Desarrollo Territorial del Ministerio de la Producción de Santa Fe.
«La demanda en cantidad y calidad de estos eco-preparados llevó a armar biofábricas que es coordinada por técnicos del programa.
Estos productos no se consiguen en el mercado y los que se consiguen no tienen tantas funciones y a precio dólar, por contraparte, es una tecnología muy barata», dijo el funcionario.
Hasta que termine la gestión del Gobierno Socialista se planificaron abrir biofábricas, de las cuales tres ya fueron inauguradas en lugares públicos, dos en espacios comunales de Chabás y Arroyo Aguiar y una en el Centro Operativo ángel Gallardo del Ministerio de la Producción en Montevera; mientras restan ejecutar en Soldini, Rosario y Recreo.
Los eco-preparados están reglamentados bajo la resolución ministerial 180 que aprueba los protocolos de elaboración de estos productos, creados junto con la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria, de libre fabricación.
Se trata de cinco productos: un bioestimulante a base de bardana, un fitoestimulante de consuelda, un fungicida e insecticida de cola de caballo, también la ortiga y un mejorador de suelos de supermagro con minerales y materia orgánica. .
Recientemente la cartera nacional de Agroindustria lanzó un Plan de Acción para los Biomateriales y Bioproductos.
El plan fue elaborado por la Comisión Nacional Asesora en Biomateriales (COBIOMAT) aplicando manuales de formulación de políticas de las Naciones Unidas.
En este sentido, el secretario de Alimentos y Bioeconomía, Andrés Murchison, afirmó que «hemos desarrollado este plan, para promover la agroindustria de los biomateriales y bioproductos, que son aquellos producidos a partir de biomasa renovable».
«El consumidor global los demanda cada vez más, así que también son una oportunidad para exportar», dijo.
NA
Primicias Rurales
May 28, 2019 | Informes Técnicos
28 Mayo 2019
El contenido de este artículo de nuestra sección de Agrotecnia fue elaborado por www.studocu.com, el cual fue revisado y reeditado por Portalfruticola.com
El crecimiento y maduración del fruto es el cierre final de todo un año de trabajo y es la antesala de la cosecha, es la etapa que va a cerrar el ciclo productivo del año. En este periodo los reguladores de crecimiento, las fitohormonas, el riego, la fertilización y el control de plagas y enfermedades juegan un rol fundamental.

Fuente: tea.solgenomics.net
Crecimiento y maduración del fruto
Tipos de frutos.
Los frutos son flores o partes de la flor que en su madurez albergan las semillas, protegiéndolas y facilitando su dispersión. Generalmente, lo que se desarrolla de forma más notoria son las paredes del ovario, lo que se denomina pericarpo (que a su vez, de ne tres capas: epicarpo, mesocarpo o endocarpo. En ocasiones se desarrollan otros tejidos accesorios que no son las paredes del ovario.
Los frutos se pueden clasificar de muchas maneras, en función de:
– Simples.
– Compuestos.
– Falsos frutos. Cuando se desarrollan los tejidos accesorios.
Consistencia del epicarpio
En función de la consistencia del epicarpio, los frutos se dividen en carnosos (capa no consistente, blanda) o secos (cuando es duro). En algunas especies, el endocarpo está lignificado y constituye una cavidad dura que envuelve a la semilla («frutos con hueso”). Generalmente, es la semilla la que induce a través de la liberación de fitohormonas el desarrollo del fruto. Así, el desarrollo inicial de la semilla sirve como estímulo para el crecimiento del ovario.
Sin embargo, a veces se pueden desarrollar frutos sin semilla, son los frutos partenocárpicos. La partenocarpia puede ser autónoma (sin señal externa aparente) o es*mulada (suele generarse como consecuencia del proceso de polinización o del proceso del tubo polínico en el desarrollo de los tejidos del ovario, sin que tenga éxito la fecundación).
Frutos típicamente partenocárpicos son por ejemplo muchos de plantas tropicales. Una vez se inicia el desarrollo del fruto, éste es capaz de desarrollar sus propias fitohormonas. El crecimiento y maduración del fruto es consecuencia de la síntesis de hormonas que se produce en las paredes del ovario.
– La aplicación exógena de fitohormonas pueden producir partenocarpia y un desarrollo notorio del fruto.
Desarrollo del fruto.
El crecimiento del fruto sigue típicamente una curva sigmoide o doble sigmoide.
I. Existe una primera fase de crecimiento muy activo, donde esta principalmente implicada los procesos de división celular.
II. En una posterior fase lineal tienen lugar procesos de elongación celular y de acumulación de compuestos.
III. Fase de desaceleración del crecimiento.
– En algunos casos, en vez de una curva sigmoide la curva es doble sigmoide, sobre todo en frutos donde se produce la lignificación del endocarpo. El tiempo de paralización del crecimiento suele coincidir con la lignificación: los recursos son utilizados para generar pared secundaria y posteriormente, se reanuda el crecimiento.
Así, el crecimiento del fruto es consecuencia de procesos de división celular que se intensifican en el tiempo dando lugar a una curva exponencial, para luego cesar paulatinamente al tiempo que el alargamiento y engrosamiento celular van adquiriendo importancia.
Distintas partes del fruto y la propia semilla (que suele estar creciendo y madurando al mismo tiempo que el fruto) siguen patrones de desarrollo distintos. Por ejemplo, el pericarpo suele tener un desarrollo más tardío en el caso de los pomos. En cada tipo de fruto los patrones de desarrollo son distintos.
Formación del fruto
El proceso que marca el inicio de la formación del fruto es el cuajado. Por una serie de señales generalmente hormonales, tienen lugar el comienzo del crecimiento de las paredes del ovario u otras estructuras que van a generar el fruto. Este proceso depende de una serie de requisitos:
1. Yemas florales maduras bien formadas y nutridas.
2. Régimen de temperatura adecuado para la polinización y fecundación o partenocarpia.
3. Aporte adecuado de fotoasimilados. Es importante el suministro de fotoasimilados para que se pueda desarrollar adecuadamente el fruto, que requiere una alta demanda energética.
Desarrollo del fruto
El fruto en formación es un importante sumidero de nutrientes. El proceso del desarrollo del fruto va a suponer procesos de competencia entre los distintos órganos de la planta, lo que limita la cantidad de recursos que pueden alcanzar a cada fruto, lo que afecta al tamaño y número final de frutos que se desarrollan. El aclareo es una técnica que permite eliminar parte de los frutos en formación para que aquellos que se desarrollen adquieran unas mejores características. El fruto se va a llevar la mayor parte de los recursos de la planta en detrimento de otros órganos.
Durante su desarrollo, el fruto incorpora fotoasimilados, minerales y agua. El factor que más determina el tamaño final del fruto es la incorporación de agua. Existe una ganancia de distintos nutrientes a lo largo del tiempo, pero la ganancia más significativa para el tamaño del fruto es la ganancia en agua. El contenido en agua marca la diferencia de tamaño entre los distintos frutos de una misma planta.
Muchos frutos en formación pueden realizar fotosíntesis. Sin embargo, junto con esta fotosíntesis hay procesos de respiración celular mucho más acusados. Esto supone que se produzca una significativa pérdida de carbono en el fruto.
Factores que modulan el crecimiento del fruto
- Temperatura.
- Irradiancia.
- Estado hídrico de la planta. Fundamental para el desarrollo final del fruto (tamaño final adecuado).
- Factores genéticos.
- Fitohormonas. Son los compuestos más directamente implicados en el desarrollo del fruto. El propio fruto va a ser capaz de sintetizar diversas fitohormonas. Las fitohormonas formadas en la semilla en formación o desde otros órganos de la planta también pueden llegar al fruto.
Auxinas, giberelinas e incluso citoquininas fomentan el desarrollo de los frutos (en tejidos del fruto en formación, promoviendo la división y elongación celular). El ácido abscísico a través de la síntesis de etileno, promueve la abscisión, provocando la caída de los frutos (auxinas y etileno). Es el balance final entre las distintas fitohormonas lo que determina el desarrollo del fruto o su abscisión.
Maduración del fruto
La maduración del fruto supone la fase final del desarrollo del fruto en la que se producen una serie de cambios en su apariencia, sabor y textura que conducen finalmente a la senescencia y abscisión.
- Cambios de coloración en el pericarpo (síntesis y degradación de pigmentos: pérdida de cloro las acompañada de la síntesis de carotenoides y otros pigmentos).
- Descenso en el contenido de almidón.
- Incremento en la concentración de azúcares. El contenido de azucares (sólidos solubles) van siendo cada vez mayores, cambiando el índice de madurez a lo largo del tiempo. El índice de madurez viene determinado por la relación entre la concentración de azúcares, denominados sólidos solubles, y los ácidos libres.
- Reducción de la concentración de ácidos.
- Ablandamiento de tejidos (poligalacturonasa: ataca en concreto a las pectinas, produciendo el reblandecimiento de componentes de la pared celular). Se produce un reblandecimiento de las paredes del fruto, adquiriendo una estructura cada vez más blanda.
- Síntesis de compuestos volátiles, que en muchas ocasiones van a favorecer la dispersión del fruto.
Todos estos cambios tienen lugar de una manera perfectamente dirigida a nivel metabólico y a nivel de la expresión génica que implican la desaparición de un pequeño número de proteínas y la síntesis de otras. Las fitohormonas tienen también un papel destacado en el inicio y la velocidad de la maduración.
Tipos de frutos en relación con la maduración
Climatéricos.
– Incrementan su respiración.
– Cambian sus características.
– Acumulan almidón durante su crecimiento.
– Liberan monosacáridos en la maduración.
– Producción masiva de etileno (es*mula la maduración).
No climatéricos.
– No se producen apenas cambios en la actividad respiratoria.
– Durante el desarrollo acumulan directamente monosacáridos.
– Escasa producción de etileno.
En la naturaleza sin embargo, se observan toda una serie de casos intermedios. El etileno puede considerarse la fitohormona de la maduración. Otras fitohormonas (auxinas o citoquininas) retrasan la maduración. Se han identificado dos rutas.
«Rutas» de maduración
1. Ruta de la inducción autocatalítica en los frutos climatéricos. Maduración dependiente de la síntesis y percepción del etileno, a través de cambios en la expresión génica.
2. Ruta basal, común a todos los frutos. Generan niveles basales de etileno.
Todos los cambios producidos están determinados por una estricta regulación génica donde muchos genes dejan/comienzan a expresarse, lo que genera una cascada de transducción que permite que tenga lugar la maduración. Si se altera dicha ruta, no se produce la maduración del fruto o se ve alterada.
– En el caso del tomate, se ha visto que el desarrollo conlleva un cambio de la expresión génica. Cuando se alcanza el tamaño final del fruto, se transcriben genes (RIN, CNR, NOR) que codifican para factores de transcripción, que van a activar la síntesis masiva de ACC-sintasa y ACC-oxidasa, lo que genera un incremento importante de etileno.
Una vez generado el etileno, se produce una ruta de señalización que finalmente activan nuevos factores de transcripción directamente implicados en el proceso de reblandecimiento, cambios en la coloración, etc. (NG, GR, factores de respuesta a etileno).
Señales del etileno
1. Factores de transcripción RIN, CNR, NOR.
2. Síntesis de ACC-sintasa (ACS) y ACC-oxidasa (ACO).
3. Síntesis de NR, GR y factores de respuesta a etileno.
Se han obtenido mutantes a distintos niveles que presentan alteraciones en la maduración del fruto, lo que ha permitido identificar los factores de transcripción implicados en el proceso.
Fuente: www.studocu.com
Primicias Rurales
May 23, 2019 | Informes Técnicos
Rosario, 23 mayo (PR/19) — Bioceres Crop Solutions Corp. (NYSE American: BIOX), la empresa de tecnologías para el agro del grupo Bioceres, anunció hoy la publicación de sus resultados financieros consolidados correspondientes al cierre del trimestre finalizado el 31 de marzo de 2019.
Las ventas acumuladas durante el período de 9 meses finalizado el 31 de marzo de 2019 alcanzaron los 110.7 millones de dólares, un incremento de 9% respecto del mismo período en 2018. Por otra parte, el EBITDA Ajustado para el mismo período de 9 meses resultó en 32.6 millones de dólares, un incremento de 94% respecto de 2018, producto de un mayor margen bruto y menores gastos operativos.
A su vez la Compañía anunció que, como parte de un proceso de reorganización de su deuda financiera, durante mayo de 2019 ha acordado la reestructuración de pasivos corrientes en obligaciones de largo plazo por un monto equivalente a 19,5 millones de dólares. Estas transacciones resultan complementarias a la colocación de obligaciones negociables privadas por 16 millones de dólares previamente ejecutada en abril de 2019 por Rizobacter Argentina SA, subsidiaria de Bioceres Crop Solutions.
“Durante este trimestre hemos registrado gastos transaccionales relacionados a la concreción de la combinación de negocios con UAC, que han afectado nuestra rentabilidad en forma no recurrente. Sin embargo, estamos muy satisfechos de confirmar que el sólido desempeño operacional de nuestro negocio durante el segundo semestre de 2018 se ha extendido al primer trimestre del año calendario, históricamente nuestro trimestre de menores ventas. Hemos mantenido el foco en la ejecución de nuestras estrategias de crecimiento impulsadas por el negocio de fertilizantes microgranulados y la expansión internacional, con resultados satisfactorios para el trimestre. Nuestro EBITDA Ajustado para el período mostró una mejora significativa, que nos permite estimar que podríamos superar nuestra proyección de 38 millones de dólares al cierre del año fiscal en junio,” dijo Federico Trucco, CEO de Bioceres.
Enrique López Lecube, CFO de Bioceres, expresó “Estamos muy satisfechos con los resultados operativos logrados durante este primer trimestre del año calendario. Considerando que estos meses representan temporada baja para nuestro negocio, una gestión cuidadosa de los costos ha resultado crucial para reducir nuestros gastos operativos netos de gastos transaccionales en comparación al mismo período en 2018. A su vez, durante los meses de Abril y Mayo hemos acordado la reestructuración de pasivos de corto plazo en obligaciones con vencimientos más prolongados, incrementando el maturity promedio de nuestra deuda en casi un año, e incorporando nuevos fondos al negocio. Continuaremos explorando nuevas alternativas de financiamiento que nos permitan mejorar el perfil de vencimientos de nuestra deuda financiera y asegurar la disponibilidad de capital para un negocio en continuo crecimiento”.
Fuente: Incrementar SA
Primicias Rurales
May 23, 2019 | Informes Técnicos
Buenos Aires, 23 mayo (PR/19)
Por Lic. Agustín Tejeda – Lic. Nicolás Jorge
Introducción
Durante el último año, una serie de factores ha afectado el funcionamiento de los mercados de commodities agrícolas, con importantes consecuencias sobre los niveles producidos, consumidos y comerciados de los distintos productos; así como en los precios internacionales, que se encuentran en los niveles más bajos desde 2007. Entre mediados de 2018 -meses previos al inicio de la siembra de la campaña en curso – y mayo de este año, el precio FOB de la soja argentina disminuyó en promedio 40 dólares la tonelada (-12%), según datos de la Bolsa de Cereales.
Entre los factores que están influyendo en las cotizaciones, sin dudas debe mencionarse la denominada Guerra Comercial entre las principales economías del mundo, que dio inicio el año pasado con la imposición por parte de Estados Unidos de aranceles a sus importaciones de acero y aluminio provenientes de China, y siguió con la decisión del gigante asiático de imponer como represalia un arancel del 25% a sus compras de soja americana, entre otros productos agroindustriales.
Pero en el último tiempo, ha irrumpido con fuerza un segundo factor de incertidumbre, que viene a complejizar aún más la situación en la que se encuentra el mercado internacional de estos productos. Se trata de la Peste Porcina Africana, que está afectando negativamente la producción de cerdos en China, principal fuente de demanda de harina de soja en ese país. El panorama se completa con el retraso que está sufriendo la siembra de maíz en EE.UU. debido a condiciones climáticas adversas, y la posibilidad de que parte de esta superficie pase finalmente a engrosar el área destinada al cultivo de soja.
El descenso de los precios internacionales, así como los cambios en los flujos comerciales globales generados por estos acontecimientos, configuran una serie de renovados desafíos para las cadenas agroindustriales argentinas, al tiempo que abren algunas ventanas de oportunidad en el corto plazo. Dada la importancia del sector para el crecimiento de la economía y la generación de divisas, los impactos de este nuevo escenario mundial adquieren para nuestro país significativa importancia, y nos invitan a repensar las decisiones adoptadas en materia de política agropecuaria.
Continuando con la línea de estudio desarrollada en el documento “El Arte de la Guerra Comercial: implicancias para la agroindustria argentina de una escalada del proteccionismo” publicado por la Fundación INAI en julio pasado , el objetivo de este trabajo es analizar los efectos de la Peste Porcina Africana sobre el mercado mundial y la agroindustria argentina en particular, utilizando herramientas cuantitativas de simulación de impacto.
El virus de la Peste Porcina Africana (PPA) constituye una enfermedad altamente conta-giosa, con tasas de mortalidad cercanas al 100% en los cerdos domésticos. Si bien el virus no causa enfermedad en los seres humanos, si tiene un significativo impacto económico, especialmente si se considera que, al detectarse la enfermedad en un animal, toda la piara debe ser sacrificada.
La enfermedad se reconoció por primera vez en áfrica a principios del siglo XX, aunque en 1957 se observó en Europa Occidental y, más recientemente, en Europa del Este. El principal foco de atención en la actualidad es China, país que se encuentra luchando contra la enfermedad desde agosto de 2018, cuando el Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales confirmó el primer brote del virus en cuatro casos. A pesar de los controles implementados, de mayo, y más de un millón de animales fueron sacrificados .
China es el mayor productor y consumidor de cerdo del mundo. Con una producción que supera las 54 millones de toneladas, representó en 2017 el 48% del total mundial, el doble que la Unión Europea y cuatro veces más que EE.UU. En dicho año consumió 56 millones de toneladas, requiriendo importaciones por 1,6 millones, de manera que es también el principal importador de esta carne (un 20% del mercado internacional), por encima de otros grandes compradores como Japón (19%) y México (14%) . Por otro lado, la carne porcina representa una parte importante de la ingesta de proteína de origen animal, unos 30 kgs per cápita, ubicándose en segundo lugar luego de los 43 kgs que representa el pescado.
Sin embargo, el fenómeno no se limita a China. La expansión del virus es tal que se han informado brotes en países vecinos: en enero de este año en Mongolia (11 brotes con 3.115 animales sacrificados), en febrero en Vietnam (89.600 sacrificados) y en abril en Camboya (2.400 cerdos).
Una de las principales causas de esta gran velocidad de contagio fue la utilización de residuos de carne portadora de la enfermedad para alimentar a los cerdos vivos, sumado a que se trata de una enfermedad difícil de manejar, dado que el virus es resistente y no existe aún una vacuna. De ese modo, la posibilidad de mayores daños se encuentra latente.
Producción porcina
Más allá del impacto ya observado sobre el mercado chino de carne porcina, proyectar lo que ocurrirá hacia adelante es complejo, y depende de la efectividad que tengan las medidas implementadas. Existen versiones que indican que China podría estar subestimando la gravedad de la situación, principalmente por falta de aviso a las autoridades por parte de los productores .
Además de la contracción por el lado de la oferta, han aparecido dudas de los consumidores con respecto a la inocuidad de la carne, a pesar de que la enfermedad no afecta a los humanos. Aún así, existiría una demanda insatisfecha en China que no sería fácil de reemplazar con importaciones debido a los grandes volúmenes implicados. La situación es más compleja si se considera que las compras desde EE.UU., el 2do exportador después de la UE, enfrenta aranceles adicionales producto de la mencionada guerra comercial. A pesar de esto, el precio mayorista de la carne de cerdo en EE.UU. se incrementó en abril un 16% con respecto al mes anterior y un 23% con respecto al año anterior .
Entre las visiones más pesimistas, el Rabobank estima que la epidemia podría implicar una caída de 30% de la producción de cerdo en relación al 2018, alrededor de 15 millones de toneladas. Su investigación prevé un incremento de las importaciones que alcanzarían 4 millones de toneladas, así como también un incremento en el consumo de carne aviar. En cambio, la visión del USDA es algo más moderada, proyectando para 2019 una caída en la producción de cerdo de China de 10%, con un 40% de incremento de las importaciones.
Efectos
La diversidad de opiniones sobre lo que ocurriría con la producción de carne de cerdo no es casual, dado que deviene de los riesgos vinculados a una enfermedad que puede expandirse rápidamente. De este modo, se definieron para este trabajo tres escenarios (“bajo”, “medio” y “alto”), que incluyen impactos que limitan la producción porcina en China en 10%, 20% y 30%, con respecto a un año “normal”. Con el fin de modelar la expansión del virus a otros países, se asumió un 5% de impacto en Vietnam y el resto del Sudeste Asiático. Finalmente, se asumió una retracción en la demanda en China de 5%, 10% y 15% para los escenarios bajo, medio y alto, respectivamente, como consecuencia de las preocu¬paciones sobre la inocuidad del alimento (el impacto en el consumo, sin embargo, sería aún mayor dado que se eleva el precio del producto para el consumidor final).
Existen analistas que interpretan que la situación China podría implicar un balanceo favorable hacia EE.UU. en la disputa comercial . El argumento es que los precios más altos de cerdo que enfrentarían los consumidores chinos incrementarían la presión política de llegar a un acuerdo, especialmente al considerar que se trata de un producto con impacto relativamente elevado en el costo de la canasta de consumo. Sin embargo, el mapa es más complejo, dado que también resulta afectada la demanda china de porotos de soja, y existe además el riesgo de que la enfermedad llegue a EE.UU.
Como se observó aquí, los alcances no se limitan solamente a China. De hecho, los precios argentinos de exportación son perjudicados para el caso del maíz y la soja. Podrían existir, por otro lado, algunas oportunidades para las exportaciones de carnes argentinas.
Comentarios finales
En el presente documento se analizaron tres escenarios, pero existen al menos dos dimensiones que multiplicarían el abanico de posibilidades. La primera deviene del hecho de que no se analizó la evolución de la enfermedad en el tiempo. Una vez controlada la PPA, podrían pasar años hasta que China recobre su producción, y distintos ritmos implicarían distintas ventanas de oportunidades y perjuicios. La segunda es consecuencia de los posibles caminos que pueden recorrer las negociaciones de la llamada guerra comercial. En este trabajo se asumió que los aranceles aplicados por China continúan en vigor tanto para soja como para cerdos. Pero esta es sólo una de las múltiples posibilidades.
Surge la pregunta sobre cómo debería posicionarse Argentina en este contexto. De acuerdo a estimaciones de la Bolsa de Cereales, el nuevo escenario de precios bajos tiene impactos sobre la contribución del sector agroindustrial a la economía del 2019. El Valor Bruto de Producción de las 6 principales cadenas agrícolas (Soja, Maíz, Trigo, Girasol, Sorgo y Cebada) registraría una caída de más de 2.300 millones de dólares, y el valor de exportaciones disminuiría en 1.344 millones, respecto de las estimaciones de inicio de campaña.
A la luz de estos resultados, parece necesario revisar las decisiones en materia de derechos de exportación adoptadas a principios de septiembre de 2018.
Si bien estos precios no tendrán efectos sobre el área y las cantidades de grano producidas para la campaña actual 2018/19, las señales de alarma se encienden para la nueva campaña agrícola en Argentina, que está dando inicio en estos momentos con la siembra de cultivos de invierno (trigo y cebada). Los menores precios internacionales, en combinación con el aumento en las alícuotas de derechos de exportación, resultan en una importante disminución de los precios domésticos y los márgenes al productor en comparación con campañas anteriores.
Luego de la eliminación de restricciones a las exportaciones y la disminución de los derechos de exportación a fines de 2015, la Argentina experimentó tres campañas consecutivas con un significativo crecimiento del área sembrada y la inversión en tecnología por hectárea. Con los márgenes actuales, esta tendencia se verá afectada durante el nuevo ciclo productivo.
Asimismo, la eliminación del diferencial arancelario entre el poroto y los sub-productos de la molienda de soja (aceite y harina) no hace más que agravar los efectos negativos de la Guerra Comercial sobre el crushing local, principal fuente de exportaciones del país.
Finalmente, en cuanto a las oportunidades que pueden abrirse en el corto plazo, especialmente en las exportaciones de carnes, Argentina debería aprovechar la coyuntura favorable para consolidar el acceso a los mercados asiáticos hacia el largo plazo. La reciente apertura del mercado de carne de cerdo argentina en China es un interesante avance en este sentido.
Documento elaborado por el Instituto de Estudios Económicos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y la Fundación INAI.
Primicias Rurales
May 20, 2019 | Informes Técnicos
El presidente de CONINAGRO, Carlos Iannizzotto, visitó hoy el Polo Tecnológico de la provincia de Mendoza, recientemente inaugurado, y mantuvo una reunión de trabajo como continuidad del convenio firmado a principios de marzo, para seguir avanzando en lo que se convino:
1) Cómo las innovaciones y tecnologías pueden proponer nuevas demandas de trabajos en la agroindustria.
2) El desarrollo de conectividad en la producción primaria.
3) Durante los primeros días de junio se realizará un workshop sobre Smart rural, con el Ing. Gabriel Delgado
4) Se decidió trabajar para vincular a las distintas universidades nacionales con las que CONINAGRO ya tiene convenio, para trabajar sobre distintos proyectos tecnológicos.
5) Soluciones tecnológicas sobre los problemas derivados sobre la problemática climáticas tanto en secano como en excesos de agua.
6) Avanzar en todo el tema universitario-industria 4.0
Iannizzotto manifestó acerca de la importancia de “incorporar más tecnología al campo, pero con innovación, concientizando la importancia de crecer para ser competitivos”, dijo.
“Vinimos a plantear que Coninagro puede ser un vínculo para intervenir y ser puente entre el sistema educativo, las empresas y los productores de todo el país” indicó Iannizzotto.
Se coincidió que incorporar tecnologías al agro es un desafío para que la innovación de empresas locales argentinas tenga visibilidad en la magnitud de la producción de nuestro país. También se dijo que “mejorar la calidad de vida de los productores en la ruralidad siempre es un desafío y la conectividad puede contribuir a este proceso”.
CONINAGRO propuso coordinar una agenda de trabajo entre las entidades para avanzar, como ya se ha hecho, con distintas universidades para trabajar en distintos aspectos de la innovación y la tecnología y ver como se está avanzando para mejorar la rentabilidad y competitividad de los productores”.
Primicias Rurales
May 15, 2019 | Informes Técnicos
Por Carina Labruna | Agrofy News
Buenos Aires, 15 mayo (PR/19) — Hace siete años que un grupo de investigación de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de Rosario está trabajando en la degradación de la celulosa, principal componente de la cáscara de soja, obteniendo un compuesto químico que se utiliza para fabricar productos de interés farmacéutico o industrial.
De esta manera generan valor agregado para la PyMES sojeras dándole mayor rentabilidad al proceso de la extracción de aceite, solucionando un problema ambiental y generando insumos para la química fina de manera sustentable.
Este proyecto pretende aprovechar diferentes tipos de residuos, focalizándose principalmente en celulosa proveniente de residuos urbanos o agroindustriales, explicó el Profesor Rolando Spanevello, director académico del Área Química Orgánica del Instituto de Química Rosario.
El académico aclaró que los residuos no compiten con la producción de alimentos, al contrario, en muchos casos alivian de costos a los productores de alimentos porque al producir desechos, les requiere un costo eliminarlos adecuadamente.
“Trabajamos con la cáscara de soja porque es un subproducto de la industria aceitera que tiene alto contenido en celulosa, pero mínimo valor alimenticio. Para muchas PyMES es un problema porque se les acumula y tienen que pagar para que se la retiren”, detalló el investigador.
Además, agregó “Si bien algunas de las grandes compañías comercializan la cáscara de soja y la mezclan con alimento balanceado, otras que no lo hacen se les convierte en un desecho no utilizable”.
Un dato no menor es que la cáscara de soja representa un 4 o 5 por ciento del grano de la soja; por consiguiente si en el cálculo de la producción mundial son 320 millones de toneladas de grano, en cáscara de soja son 15 millones de toneladas anuales, considerándose así un residuo relativamente importante.
Devolver al ambiente lo que él nos da
El grupo de investigación se identifica con la filosofía de trabajo denominada Química Verde, que apunta al desarrollo de nuevos materiales para usos sustentables y su producción mediante transformaciones moleculares que sean energéticamente eficientes, eliminen efectos nocivos y utilicen materias primas renovables. Desde 2001 vienen trabajando con la celulosa con resultados muy promisorios.
En tanto, el proyecto es financiado en su mayoría por el Estado: CONICET, Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica de la Nación, la Universidad Nacional de Rosario en la cual colaboran profesores, investigadores y becarios. El escalado es financiado por el Consejo Federal de Ciencia y Tecnología.
En palabras del representante del Área Química Orgánica del Instituto de Química Rosario: “La celulosa es el biopolímero natural más difundido sobre la faz de la tierra, en nuestro caso consideramos que es una excelente fuente de materia prima para obtener diversos productos. Pero sobretodo cuando lo hacemos a partir de residuos, porque hoy en día se habla de la producción agrícola si la tenemos que destinar a la producción de materiales y energía o a la producción de alimentos. Las fuentes fósiles se están agotando y tenemos que recurrir a una alternativa que es la biomasa”.
Al respecto, brindó una definición “la biomasa es todo lo proveniente de los desechos de los seres vivos, la única fuente de energía renovable. Es una forma que tiene la naturaleza para acumular energía, ya que a través de ella acumulamos la energía del sol mediante la fotosíntesis”.
Un compuesto multiuso
El proceso parte de la celulosa, una fibrilla compuesta de glucosa que a través de un tratamiento térmico denominado pirólisis, en ausencia de oxígeno, la rompe degrandándola en productos con estructura molecular más pequeña, obteniendo un bioaceite, y por destilación a presión reducida, resulta un compuesto de alto valor agregado en el mercado – levoglucosenona-, que del punto de vista químico es un material para sintetizar otros productos para la industria química o farmacéutica.
Según comentó el químico este proceso ha sido útil para “la síntesis de algunas toxinas que se necesitan para hacer los ensayos biológicos para ver cómo se pueden tratar determinados problemas. Actualmente, se está tratando de ensayar un solvente verde que tendría buena aceptación en un proceso más sustentable”.
De los primeros ensayos con la cáscara de soja, pudieron relevar que este aceite tenía alguna actividad sobre la bacteria de la salmonella (que produce problemas al ingerir alimentos en mal estado), ya que se descubrió que la salmonella estaría latente en muchos alimentos y hay algo que la dispara transformándola en patógena.
Por otra parte, el investigador mencionó que junto con el Instituto de Fisiología de Rosario, “diseñamos y sintetizamos análogos de esos compuestos, ensayando en células de hepatocarcinoma, encontramos que en algunos casos los análogos tenían buena actividad biológica, si bien no quiere decir que vaya a salir un medicamento anticancerígeno, es un puntapié inicial para seguir trabajándolo”.
El negocio para potenciar PyMES e industrias
Se trata de un proyecto colaborativo entre varios actores, en particular con una PyME aceitera en la localidad de San Francisco – Córdoba- , que realmente quieren deshacerse de la cáscara de soja, obteniendo un producto con valor agregado.
El director académico Spanevello declaró: “Hemos trabajado a escala laboratorio, pero hemos diseñado y ensamblado un horno de pirólisis de mayor tamaño para pasar de procesar 20 gr de muestra cada 20 minutos a 4 kg de muestra por hora. En este momento, acabamos de terminar de ensamblar el horno en un establecimiento metalúrgico de Villa Gobernador Gálvez, y pronto comenzaremos a realizar los primeros ensayos a mayor escala”.
En cuanto a la rentabilidad del proyecto, aseguró que hay un estudio económico de factibilidad hecha. “El valor internacional del gramo de la sustancia que nosotros sintetizamos oscila entre 150 y 400 dólares, y el de nosotros es más rentable”, ratificó.
A nivel mundial hay otros grupos de investigación interesados en los avances del proyecto, “como en Australia, y en su momento una empresa de USA nos compró el producto”, ejemplificó el científico. Y prosiguió “somos los que más publicamos en el tema, pero obviamente no somos los únicos en el mundo. Pero hemos demostrado las diferentes utilidades y las versatilidades que puede tener el producto en el mercado”.
Por último, desde su visión, Spanevello opinó “estamos en el polo sojero del país y realmente pensamos que hacer un desarrollo con algo que es un residuo de una de las mayores industrias agrícolas de la región tiene que tener un valor agregado muy grande. Si podríamos optimizar la producción a un escalado mayor, estaríamos en condición de decir este proyecto es factible para un proyecto de mayor ingeniería”.
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