En 10 años, para el 2035, la producción agroindustrial argentina podría llegar a las 159 millones de toneladas

En 10 años, para el 2035, la producción agroindustrial argentina podría llegar a las 159 millones de toneladas

Escenario Base: proyectando el Agro Argentino a 2035. DIyEE – Bolsa de Comercio de Rosario
Rosario, domingo 27 abril (PR/25) — Tomando como año base el 2024, si todo se mantiene igual se proyecta una producción agroindustrial argentina de 159 millones de toneladas al 2035. Por el solo hecho de eliminar la brecha cambiaria, la producción y las exportaciones suman 10 Mt adicionales.

1.    Escenario Baseline Argentina

El escenario base es una construcción fundamental en cualquier modelo de simulación a mediano o largo plazo, ya que establece un punto de partida que refleja las condiciones observadas en el período más reciente y sirve como referencia para evaluar los impactos de posibles cambios en variables más importantes. En el caso de AGMEMOD Argentina, el escenario base se asume bajo la continuidad de las condiciones observadas en promedio de los últimos años de la serie histórica disponible hasta el año 2024, proporcionando un marco de referencia estable para los escenarios planteados.

En este sentido, los resultados obtenidos están condicionados al cumplimiento de una serie de supuestos específicos vinculados a las condiciones macroeconómicas, la continuidad de las políticas gubernamentales tanto en Argentina como en el resto del mundo, patrones climáticos promedio histórico o normales, y el mantenimiento de acuerdos o contextos internacionales, entre otros factores relevantes.

•    Condiciones macroeconómicas y demográficas:

Se asume una trayectoria de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) basada en las proyecciones oficiales del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). El tipo de cambio real (TCR) se mantiene constante a lo largo del horizonte de proyección, fijo en el nivel promedio del último año de datos. La población argentina evoluciona de acuerdo con las estimaciones del Banco Mundial, al igual que las cifras de población y PIB globales. Se incorpora una brecha cambiaria estructural del 40% como parte de las condiciones de base para Argentina, tomando como referencia el año base de las estimaciones (2024).

•    Modos de producción:

Se asume que la estructura productiva se mantiene estable a lo largo del horizonte de proyección. Esto incluye una proporción estable entre tierras propias y alquiladas, lo cual incide en la estructura de costos y en las decisiones de inversión de los productores. Asimismo, se considera un uso constante del capital físico disponible —como maquinaria, instalaciones y tecnología—, sin cambios sustantivos en la intensidad del paquete tecnológico utilizado por fuera de los incentivos económicos. Se mantiene invariable el acceso relativo a insumos (semillas, agroquímicos, fertilizantes) y al financiamiento, partiendo del supuesto de que las condiciones de acceso al crédito, tanto formal como informal, no presentan alteraciones estructurales. Esta configuración permite modelar un sistema en equilibrio, sin incorporar mejoras disruptivas ni retrocesos significativos en términos de eficiencia productiva o tecnológica.

•    Infraestructura:

En el escenario base, se parte del supuesto de que la infraestructura logística, transporte y de almacenamiento mantiene el mismo nivel de crecimiento que la producción total, de modo que no constituye un obstáculo para el funcionamiento de la agricultura. Se considera que la expansión tendencial de la capacidad disponible —tanto en transporte como en almacenamiento— es suficiente para absorber el aumento proyectado de volúmenes, permitiendo que los costos logísticos se mantengan constantes en términos reales. De esta forma, se descarta la aparición de cuellos de botella o aumentos de costos de gran relevancia derivados de limitaciones en la infraestructura existente.

•    Políticas públicas:

En el escenario base se asume la continuidad del esquema de políticas vigente a diciembre de 2024, con excepción del nivel de brecha cambiaria. En particular, se mantienen los niveles de derechos de exportación (DEX) aplicables a cada producto según el marco normativo vigente en esa fecha. No se introducen cuotas ni restricciones cuantitativas al comercio exterior, por lo que las exportaciones operan libremente dentro de los márgenes que defina la competitividad del sistema. Se simula la persistencia de una brecha cambiaria del 40%, consistente y en línea con el promedio observado en los últimos años. De todos modos, se simula qué sucede con la producción base si se asume una brecha cambiaria del 0% desde 2025 en adelante, en línea con el impacto potencial de los recientes cambios introducidos al esquema cambiario. Finalmente, no se contemplan reformas estructurales ni alteraciones significativas en el régimen fiscal o en las políticas de comercio exterior durante el horizonte de proyección.

•    Fuentes de datos:

La calibración y estimación del modelo se basa en información proveniente de fuentes oficiales y especializadas. Hasta la campaña 2023/24, las cifras son tomadas como constantes, no generadas por el modelo. Los datos de producción y consumo doméstico se obtienen de series históricas publicadas por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP). Las estadísticas de comercio exterior —exportaciones e importaciones— provienen del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Para los precios internos, se utilizan los registros de la Cámara Arbitral de Cereales de Rosario, que reflejan valores de referencia representativos del mercado argentino. En cuanto a los costos de producción, se recurre a la información publicada regularmente por la Revista Márgenes Agropecuarios, que proporciona estimaciones detalladas y actualizadas por cultivo y región. Estas fuentes permiten construir una base sólida y coherente para la estimación de los márgenes económicos y la dinámica del sistema productivo. Las proyecciones de precios internacionales se obtienen del sistema de modelado agrícola mundial FAPRI y se complementan con datos de OCDE y USDA, sobre las cuales se realizan los ajustes para el cálculo interno de precios.

De esta manera, entre los supuestos a destacar, desde el punto de vista macroeconómico, el escenario base supone la persistencia de las dinámicas económicas y políticas vigentes en 2024 hasta el final del período proyectado.

Este escenario sirve como punto de referencia constante para los análisis y comparaciones con los escenarios alternativos que puedan plantearse, permitiendo observar el impacto de diferentes políticas económicas. El escenario base no está destinado a prever el futuro exacto, sino a ofrecer un marco estable que permita evaluar cómo las modificaciones en las condiciones de mercado o en políticas impactarán en los resultados del área sembrada, la producción, las exportaciones y el uso doméstico de los productos agroindustriales.

1.1.    Resultados escenario base – Año 2035

En base a los supuestos planteados, el área total sembrada para el año 2035 En base a los supuestos planteados, el área total sembrada para el año 2035 se proyecta en 39,17 millones de hectáreas (M ha). Ésta se compone de una superficie sembrada con trigo de 6,09 millones de hectáreas, y 1,67 M ha de cebada. Además, se proyectan 11,00 M ha sembradas con maíz, 0,71 M ha de sorgo, 1,81 M ha de girasol, y para soja, se proyectan 17,89 M ha.

La producción total proyectada para 2035, por su parte, alcanza 159,3 millones de toneladas (Mt). Desglosado por cultivos, se estima que la producción de trigo será de 18,81 Mt, la producción de cebada llegará a las 6,06 Mt y sorgo sumará otros 2,20 Mt. El maíz la producción total tocará los 69,25 Mt, en tanto que, para el girasol, la producción esperada asciende a 4,15 Mt. Para soja, se proyecta una producción total de 58,47 Mt.

En el escenario base proyectado para el año 2035, el uso doméstico se estima en 104,57 Mt. En particular, se proyecta que el uso doméstico de trigo será de 7,67 Mt, mientras que cebada llegará a 1,99 Mt y maíz alcanzará los 27,66 Mt. Además, el sorgo se estima en 1,45 Mt, el girasol en 4,10 Mt y la soja en 54,53 Mt. Los productos derivados tienen un uso proyectado de 2,50 Mt para aceite de soja y 3,07 Mt para harina de soja, mientras que el aceite de girasol alcanzará las 1,06 Mt y la harina de girasol se proyecta en 0,53 Mt.

Las exportaciones totales se proyectan en 105,57 Mt. En cuanto a los cultivos específicos, las exportaciones de trigo alcanzan las 11,15 Mt, mientras que las de cebada se proyectan en 4,06 Mt. El maíz tiene una estimación de exportación de 41,88 Mt, el sorgo de 1,79 Mt, la semilla de girasol de 0,5 Mt y el poroto de soja 8 Mt. Las exportaciones de los productos derivados de la soja se proyectan en 6,06 Mt en el caso del aceite y 30,70 Mt para la harina. Finalmente, para los subproductos de girasol se estiman exportaciones de 0,71 Mt de aceite de girasol y 1,16 Mt de pellet.

En términos agregados, y en base a los precios de exportación proyectados para los productos modelados, en el escenario base las exportaciones totales suman US$ 33.159 millones.

2.    Escenario base sin brecha cambiaria

A raíz del anuncio realizado el 11 de abril de 2025 por parte del equipo económico del gobierno argentino, en el cual se avanzó en una importante liberalización del mercado de cambios, se incorpora un escenario base adicional que representa la eliminación de la brecha cambiaria. Si bien aún persisten limitaciones en el acceso al mercado de cambios a las personas jurídicas, en la práctica, este cambio se interpreta como una unificación cambiaria de facto debido a que, por los mecanismos de arbitraje entre los distintos mercados y la eliminación de las restricciones cruzadas a operar en ellos, se vislumbra una convergencia entre los distintos tipos de cambio peso-dólar a un mismo valor.

Este escenario «base sin brecha» mantiene el resto de los supuestos del escenario base original, pero elimina la distorsión generada por la existencia controles de capitales. Se asume entonces que el tipo de cambio se alinea con una única paridad. Esta modificación impacta principalmente en las variables de ingresos percibidos por los productores y en los costos que debe afrontar.

La comparación de este escenario con el “base tradicional” permite aislar los efectos específicos de la eliminación de la brecha cambiaria.

2.1.    Proyecciones escenario brecha de eliminación de brecha cambiaria respecto al escenario base- Año 2035

El área total sembrada para el año Bajo el escenario de eliminación de brecha cambiaria, el área total sembrada para el año 2035 se proyecta en 39,57 millones de hectáreas (+1% respecto al escenario base). El trigo alcanza 6,59 M ha (+8,8%), mientras que la cebada se mantiene prácticamente constante en 1,67 M ha (+0,1%). El maíz registra un aumento hasta 11,4 M ha (+7,7%), al igual que el girasol, que alcanza 1,8 M ha (+0,6%). Por el contrario, el sorgo cae levemente a 0,695 M ha (–2,8%), y la soja cae levemente a 17,41 M ha (–2,3%).

El impacto positivo que se observa en los cereales (trigo y maíz, principalmente) en detrimento de la soja se explica fundamentalmente por el efecto que la eliminación de la brecha cambiaria tiene en los costos de producción. La eliminación de la brecha cambiaria reduce los costos de explotación, ya que supone que, al eliminarse la expectativa devaluatoria, los vendedores de insumos y otros contratistas no trasladan la incertidumbre a los precios que ofrecen a sus clientes y, por ende, termina mejorando los márgenes del hombre de campo. Esta baja de costos genera una mayor intención de siembra de maíz y trigo, que son los cultivos que muestran una mayor inversión en insumos en términos relativos respecto de la soja y otros granos.

En cuanto a la producción total, se proyecta para 2035 un volumen de 168,8 millones de toneladas (Mt), lo que representa un incremento del 6% respecto a los 159,3 Mt estimados en el escenario base. La producción de trigo se eleva a 22,79 Mt (+21,6%), mientras que la de cebada sube a 6,31 Mt (+4,2%). En el caso del maíz, se observa un salto considerable hasta 76,8 Mt (+10,9%). La producción de girasol también mejora levemente, alcanzando 4,14 Mt (+0,7%). En contraste, el sorgo desciende a 2,14 Mt (–5,1%) y la soja cae a 56,63 Mt (–<3,1%).

En el escenario de eliminación de brecha cambiaria, el uso doméstico total proyectado para el año 2035 se mantiene prácticamente estable en torno a los 105,55 millones de toneladas (Mt). El uso doméstico de trigo se mantiene en 7,73 Mt (+0,0%), al igual que el de cebada, con 2,02 Mt (+1,5%), y maíz, con 30,01 Mt (+8,5%). También se observa una estabilidad en el uso de sorgo (1,43 Mt, +0,0%), girasol (4,10 Mt, +0,0%) y soja (53,78 Mt, -2,5%).

Bajo el escenario de eliminación de brecha cambiaria, las exportaciones totales proyectadas para 2035 ascienden a 112,92 millones de toneladas (Mt), lo que representa un incremento del 6,2% respecto a los 105,57 Mt estimados en el escenario base. Las exportaciones de trigo alcanzan 14,95 Mt (+33,9%), mientras que las de maíz suben fuertemente a 54,53 Mt (+12,5%). La cebada muestra una leve suba a 4,28 Mt (+5,1%) y el sorgo se mantiene prácticamente estable en 1,79 Mt (+0,2%). El girasol conserva su volumen exportado en 0,05 Mt (+0,0%), y las exportaciones de poroto de soja se reducen a 7,5 Mt (–5%). En cuanto a los derivados de la soja, el aceite de soja exportado alcanza 5,88 Mt (–3%), mientras que la harina de soja cae a 29,84 Mt (–2%). Los subproductos de girasol se mantienen estables: el aceite de girasol en 0,71 Mt (+0,0%) y la harina de girasol a 1,16 Mt (+0,0%).

En términos agregados, y en base a los precios de exportación proyectados para los productos modelados, en el escenario base sin brecha cambiaria las exportaciones totales suman US$ 34.500 millones, US$ 1.340 millones más que en el escenario base.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informtivo Semanal

El precio en dólares del maíz para el productor está en máximos desde 2016

El precio en dólares del maíz para el productor está en máximos desde 2016

Por Matías Contardi – Blas Rozadilla – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) 
Impacto directo del nuevo esquema: la reducción en la brecha cambiaria mejora los precios en dólares billete para el productor. Con cosecha en marcha, se acelera la comercialización de soja.

Rosario, domingo 27 abril (PR/El Reporte del Mercado de Granos BCR muestra los temas más resonantes de la coyuntura agroindustrial con foco en Argentina.

Con la dinámica de los dólares financieros y la importante reducción de la brecha, los precios en dólares al tipo de cambio MEP alcanzan máximos de varios años para el maíz, y máximos en varias ruedas para la soja y el trigo.

La comercialización de soja se acelera, con un fuerte repunte en los volúmenes diarios negociados. En contraste, el ritmo de negocios en cereales aún no logra recuperarse por completo. La cosecha avanza con demoras, especialmente en Santa Fe y Córdoba, aunque la mejora climática permitió un fuerte aumento en el ingreso de camiones a los puertos. A su vez, las DJVE mostraron una dinámica atípica tras el anuncio oficial, con un pico inicial seguido de un regreso a niveles mínimos históricos.

En los mercados internacionales, la soja consolida una tendencia positiva ante señales de distensión en la guerra comercial entre EE.UU. y China, mientras que los cereales continúan con alta volatilidad.

1.    Con mejores precios en dólares y en plena cosecha, se acelera la comercialización de la soja.

Hace ya dos semanas exactas que el ministro de Economía anunciaba la implementación de un nuevo esquema cambiario. Entre la eliminación del “Dólar Blend” y la introducción de bandas cambiarias junto con importantes flexibilizaciones para el acceso a divisas se configuró un escenario completamente distinto al que veíamos antes del 11 de abril.

Es que, previo al anuncio, la incertidumbre en torno al futuro del precio del dólar se estaba incrementando rápidamente, a la par que el nivel de la brecha cambiaria seguía escalando sin descanso hasta llegar cerca del 30%, niveles soñados apenas dos años atrás pero que para el contexto reciente ya despertaban preocupación en los operadores.

En este sentido, el contrato de futuro de dólar para abril promediaba durante la semana del anuncio los $1.150/USD implicando una devaluación directa del 7% en ese momento. En este escenario, la comercialización de granos se había ralentizado significativamente a la espera de mayores certezas.

Finalmente, siete días hábiles luego de la puesta en marcha del nuevo esquema cambiario, la cotización del dólar oficial pasó desde los $1.073/USD a $1.165/USD, mientras que los dólares financieros (MEP y CCL) se acercan a la convergencia con el oficial. El nivel actual del tipo de cambio BNA es menor al tipo de cambio “Dólar Blend” o “Exportador” vigente previo al anuncio. Lo que explica gran parte de la reducción de pesos por tonelada que se pagan sobre el mercado de granos.

La pizarra Rosario por soja ajustó un -7% en pesos durante las últimas siete ruedas, mientras que el trigo hizo lo propio en un -1% al tiempo que la cotización por el maíz en pesos ganó un 1%. Sin embargo, ahora la brecha cambiaria es casi inexistente, por lo que, en dólares al tipo de cambio MEP (al cual los vendedores de granos siempre tuvieron acceso y el que se mantiene disponible para personas jurídicas) en realidad la tonelada de soja se negocia un 11% por encima, mientras que el trigo y el maíz un 15% y 18% en dólares respectivamente.

El precio por la soja llegó a máximos desde febrero de este año. Además, en comparación con el mes de abril, pero del año anterior, la pizarra ahora promedia USD 269/t al tipo de cambio MEP, cuando en aquel momento llegaba a USD 245/t, también en plena cosecha y con un precio en CBOT 11% mayor. Aunque aquí también juegan un rol importante la reducción en los derechos de exportación.

Por el lado del maíz, la cotización de una tonelada al dólar financiero llegó a máximos en cerca de 9 años, mientras que por el trigo tocó picos que no veíamos desde mayo del 2024.

Sin embargo, la respuesta inmediata del mercado fue la cautela. El primer día hábil luego del anuncio prácticamente ni siquiera se anotaron toneladas de maíz, y el ritmo diario de contratos en general se contrajo. Escenario esperable teniendo en cuenta la alta volatilidad que exhibieron los precios por el dólar, más aún durante una semana corta.

Más allá de ello, con el pasar de los días la operatoria fue tomando ritmo, en especial en los anotes de soja impulsados, además, por el ingreso de la cosecha. En esta semana que comenzó el 21/4, el promedio diario de negocios entre contratos con precio hecho y a fijar superó las 250.000 toneladas. Acelerando el ritmo diario en un 50% con relación al promedio de las semanas anteriores para la oleaginosa.

Sin embargo, por el lado de los cereales, aún no se recupera el ritmo de negocios que veíamos previo al anuncio.

2.    El avance de la cosecha acelera el ingreso de camiones a los puertos.

En las últimas semanas, la presencia de días sin lluvia permitió que las máquinas ingresen a los campos y aceleren el paso de la cosecha gruesa, especialmente en el caso de la soja. En el Informe Semanal de SAGyP del 16 de abril, se informaba que la cosecha de la oleaginosa alcanzaba el 6% del área de intención de siembra, 8 p.p. por detrás del registro a igual fecha del año pasado. El mayor retraso se observa en Santa Fe, donde se abarcó 12% de la superficie versus el 28% del ciclo previo.

Esta semana, el Informe refleja un avance del 13%, lo que implica una cobertura del 7% en los últimos 7 días. Sin embargo, el rezago respecto del año pasado se profundiza, llegando a 10 p.p. Esto se debe principalmente a las lluvias persistentes en Buenos Aires y Córdoba, donde hubo interrupciones en las labores de trilla y los porcentajes de superficie cosechada no crecen al ritmo del año pasado.

Con la mayor dinámica de las labores en campo, el flujo de ingreso de camiones a los diferentes puertos y plantas industriales de nuestro país incrementó su ritmo en los últimos días. Según los datos del Sistema STOP, a partir del día 15 de este mes (primera vez que se descargaron más de 150.000 t durante el corriente), el promedio de toneladas de soja descargado aumentó 154% respecto al de los días previos. Desde esa fecha, siempre se superaron las 100.000 toneladas hasta el máximo de más de 225.000 t alcanzado este miércoles.

El promedio pasó de 67.000 a 170.000 toneladas de la primera mitad de abril a lo que va de la segunda. Con esto, el ritmo del ingreso de camiones se puso a la par de lo observado el año pasado.

3.    Se consolida el cambio en la dinámica de las DJVE.

Uno de los datos que se destacó entre analistas y operadores del mercado tras la modificación de la política cambiaria fue el alto volumen de DJVE registradas el primer lunes con el nuevo régimen. Entre las declaraciones por maíz, trigo y el complejo soja (aceite, harina y poroto) se acumuló un volumen de cerca de 1,8 millones de toneladas, concentradas mayormente en maíz y harina de soja.

Los comentarios del mercado indicaban que los exportadores se adelantaron a un posible aumento en el tipo de cambio. Recordemos que con el registro de la DJVE-360 (la modalidad más utilizada) implica el pago, que se realiza en pesos, de los Derechos de Exportación en hasta 5 días al tipo de cambio y FOB oficiales a la fecha de su realización. De esta manera, ante las expectativas de un mayor tipo de cambio, adelantaron el pago de las retenciones para garantizar un valor que suponían más bajo. Sin embargo, esto no sucedió. El valor del dólar cayó tras el overshooting inicial, las expectativas de estabilidad se consolidaron y el promedio diario de declaraciones volvió a los niveles de las semanas previas, del orden de las 400.000 toneladas entre los productos mencionados.

Este movimiento sirve para explicar, en parte, por qué el avance de las DJVE se encuentra en mínimos históricos para todos los productos, sin considerar las campañas afectadas por inclemencias climáticas. La estabilidad cambiaria definida por el crawling peg, sumada a altas tasas para las inversiones en pesos no creaban incentivos para anticipar el registro de DJVE, que obligan el desembolso correspondiente al pago de los DEX. El anuncio de la rebaja temporal de las alícuotas de estos gravámenes incluyó un requisito que sumó un desincentivo a la declaración de ventas externas, el requerimiento de liquidar las divisas correspondientes en hasta 15 días del registro de la DJVE, lo que suma un costo financiero adicional a la operatoria por parte de los exportadores.

Otra forma de observar el impacto de estos fenómenos en el retraso del avance de las declaraciones es a partir de la evolución del promedio de días de antecedencia del registro. Calculando la diferencia entre el inicio del período de embarque declarado y la fecha de registro de la DJVE y luego ponderando por el volumen de la misma, tenemos una medida promedio de la anticipación con la que se realiza el anote de las ventas externas. Considerando el promedio mensual agregado de los productos ya mencionados, se observa que para los meses de marzo y abril la anticipación de las DJVE cayó cerca de un 80% respecto a los 5 años previos, inclusive considerando el 2023 que fue afectado por la incertidumbre productivo en el marco de la histórica sequía.

Durante los últimos meses, en promedio, el registro de las DJVE se realizó entre 15 y 17 días antes de la fecha declarada de embarque. Esto difiere mucho del escenario que se tenía en años previos, donde entre marzo y abril, las declaraciones se realizaban con una antecedencia promedio de 71 y 79 días, respectivamente. Las tasas de interés reales fuertemente negativas y las expectativas devaluatorias que dejaron de dominar el contexto macroeconómico explican esta mudanza.

Otro efecto que se percibe en el gráfico es como la anticipación de los registros se estabiliza a la par que lo hizo la situación económica del país a partir de la segunda mitad del año pasado, eliminando las fuertes variaciones de años previos, donde eventos de la coyuntura puntuales podían desatar altos volúmenes de registros anticipados.

De cara a la finalización de la rebaja temporaria en los DEX, se debe esperar a ver cómo se conjugan las expectativas de precios propias de los mercados de granos, los costos de financiamiento de las exportadoras, los rendimientos en pesos y la coyuntura de la dinámica cambiaria para entender posibles cambios (o no) en esta dinámica.

4.    La soja consolida una tendencia positiva en Chicago, mientras que los cereales siguen con alta volatilidad.

Tras la fuerte caída que tuvo la oleaginosa en Chicago con el estallido de la guerra comercial entre China y Estados Unidos, el precio de la serie continuada del contrato más operado tocó un mínimo desde finales del año pasado y perforando la barrera de los USD 360/t por primera vez desde aquel momento. Luego de eso comenzó una fuerte recuperación que se había estancado durante la semana pasada en medio de la alta volatilidad en los mercados.

Esta semana la soja recuperó el sendero positivo y consolidó la tendencia. Uno de los motivos de esto fueron las noticias de que el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, manifestara en un evento privado que la guerra comercial con China no puede durar para siempre y que las tensiones se calmarán con la demostración de voluntad para negociar por parte del presidente Trump. Sin embargo, señaló que esas negociaciones aún no han comenzado y serán «un trabajo duro».

A esto se sumaron noticias de un potencial mayor demanda de otros orígenes. La agencia Reuters informó que, según medios japoneses, el gobierno de ese país está considerando un aumento de las importaciones de soja de Estados Unidos como parte de las negociaciones arancelarias. Así, el precio del contrato más operado de soja cerró en USD 390,2/t en la rueda de ayer, registrando un aumento del 2,5% desde el jueves pasado y de 3,2% respecto de la semana anterior.

Por su parte, los cereales se mantuvieron en valores similares a los de hace dos semanas, pero mostrando mayor volatilidad en sus cotizaciones. Al comienzo de la semana, a diferencia de la soja, los cereales sintieron el impacto de la caída en los mercados financieros luego del cruce entre Donald Trump y Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos. Trump había publicado en las redes sociales calificando a Powell de “gran perdedor” y advirtiendo de una recesión económica si no se bajan las tasas de interés inmediatamente.

Particularmente en el caso del trigo, si bien el último Informe de Seguimiento de Cultivos del USDA mostró una baja en la calificación de los cultivos de invierno, se espera que las mejores condiciones de humedad previstas para las Planicies estadounidenses reviertan la situación. El futuro más operado del trigo en Chicago cerró en USD 200,1/t el día de ayer, subieron un 1,2% en las últimas dos semanas, pero mostrando una tendencia negativa en los últimos días.

Del lado del maíz, el mercado alternó entre la influencia de la fuerte demanda en el mercado internacional, con suministros ajustados hasta la cosecha de la safrinha brasileña, y los pronósticos climáticos para el Medio Oeste de los EE.UU. que permitirían que avance a paso firme la siembra del cereal. El futuro de mayor volumen operado ajustó en USD 190,5/t, ubicándose 0,2% por encima del cierre de dos semanas atrás.

Primicias Rurales

Fuente: Informativo Semanal BCR

Argentina se prepara para encarar una gran campaña de trigo en la zona núcleo y no descarta un récord

Argentina se prepara para encarar una gran campaña de trigo en la zona núcleo y no descarta un récord

Las primeras encuestas y estimaciones que se vienen realizando desde la Bolsa de Comercio de Rosario para la región núcleo en esta campaña indican que, incluso, hay mayores probabilidades de pasar esa cifra de mejora del 10% en la cantidad de trigo sembrado para este nuevo ciclo del cereal en Argentina.

Falta mucho aún para poder comparar lo que puede sembrarse y producirse en este nuevo ciclo, pero hay indicios positivos que permiten pensar en la posibilidad de que la actual campaña se acerque a las 1,8 M de ha sembradas en aquella vez o a las casi 1,7 M ha del 2021/22, cuando Argentina logró un récord productivo de trigo con 23 Mt.

Entre lo que juega a favor del trigo este año, destaca un reporte de la BCR, hay que nombrar: excelentes reservas de humedad, los 1ros rindes de la cosecha de soja de 2da que están sorprendiendo por sus buenos valores, un invierno que se proyecta “Neutral” en el Pacífico, la actual relación entre trigo/urea y los malos resultados que tuvo el maíz sobre todo en el NE de Buenos Aires.

Y entre lo que amenaza al cultivo, se destacan: aunque los márgenes son mejores que hace un año, los valores resultan ajustados y los rindes de indiferencia son ligeramente mayores. Por último, está incertidumbre con los precios de los fertilizantes fosfatados.

Por ahora, con los datos de esta semana, la región núcleo sembraría 1,53 M ha de trigo. Pero hay otro dato que también podría modificar este guarismo y es que se están terminado de hacer trabajos satelitales que estarían mostrando que el año pasado se sembró más trigo del que se estimaba.

¿Cuáles son los márgenes de la precampaña triguera 2025/26?
Con los precios actualizados al 21 de abril, el informe de la BCR muestra que los números para la precampaña triguera tendrán márgenes ajustados. El margen bruto —ingresos menos costos, antes de impuestos— se ubica en 185 u$s/ha.

Sin embargo, al computar los tributos, el margen neto en campo propio se reduce a 121 u$s/ha. En cambio, bajo condiciones de alquiler, la renta es negativa: cae a -28 u$s/ha.

Ahora bien, si se analizan los rendimientos de indiferencia y se los compara con el ciclo pasado, la tendencia es similar. En campo alquilado se necesitan 41 qq/ha de trigo para empezar a generar una renta positiva; hace un año, esa cifra era levemente menor: 39 qq/ha. En campo propio, el umbral también se movió hacia arriba, pasando de 33 a 34 qq/ha.

El mayor peso en la estructura de costos sigue estando en los insumos. Se requieren 13,8 qq/ha solo para cubrirlos, de los cuales 10 qq/ha corresponden a fertilizantes (6 qq/ha son de urea, valuada en 530 dólares por tonelada). En el caso de los campos arrendados, a ese costo se le suma el valor del alquiler, que representa 9,8 qq/ha. Con márgenes tan ajustados, cada decisión técnica pesa, y el trigo vuelve a mostrar que es un cultivo de estrategia fina.

La relación trigo-urea mejora: el fertilizante cotiza por debajo del promedio de los últimos cuatro años
El precio de la urea se ubica en 530 u$s por tonelada, bastante por debajo del promedio de los últimos cuatro años, que alcanza los 748 u$s. Esta baja mejora la relación de intercambio con el trigo, una variable clave a la hora de definir las dosis de fertilizante en la precampaña.

Hoy, se necesitan 2,6 toneladas de trigo para comprar una tonelada de urea. La relación mejoró casi un 10% respecto a abril de 2024, cuando se requerían 2,8 toneladas del cereal. Frente al promedio de los últimos cuatro años, la mejora alcanza el 13%. ¿A qué se debe esta mejora? A que la reducción en el precio de la urea fue más pronunciada que la baja registrada en el valor del trigo. Hace un año, el fertilizante se cotizaba a 570 u$s/tn —40 dólares más que ahora—, mientras que el trigo se pagaba 204 u$s/tn. Hoy el cereal ronda los 207 u$s/tn (al 21 de abril de 2025). De todos modos, los técnicos advierten que es clave seguir de cerca cómo evolucionan los precios internacionales de los fertilizantes. En un contexto global marcado por la incertidumbre, los costos pueden cambiar rápidamente y alterar los márgenes proyectados.

Primicias Rurales

BCR

Fuente: Todo Agro

La Bolsa de Comercio de Rosario relanzó su informe semanal con un nuevo enfoque que suma análisis financiero

La Bolsa de Comercio de Rosario relanzó su informe semanal con un nuevo enfoque que suma análisis financiero

Rosario, martes 15 abril (PR/25) — La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) presentó una versión renovada de su reporte semanal del mercado de granos, ahora bajo el nombre Claves del Agro y las Finanzas.

La principal novedad es la incorporación de un especialista del Mercado Argentino de Valores para abordar la coyuntura financiera, ampliando así la mirada sobre el contexto económico que rodea al agro.

El envío, transmitido en vivo todos los lunes a las 10 h am por YouTube y, Spotify, propone una lectura integral de los temas más relevantes del momento. En esta edición inaugural del nuevo formato, se analizó el impacto del levantamiento del cepo cambiario, el esquema de flotación administrada y el fin del dólar exportador.

Desde el segmento se advirtió que estas modificaciones cambiarias constituyen un cambio de reglas para el mercado de granos, especialmente en la operatoria forward y en el esquema de precios relativos. En paralelo, se destacó que el nuevo marco podría generar volatilidad en los primeros días, hasta que el mercado logre establecer un precio de referencia.

En el plano financiero, se abordaron las implicancias del nuevo tipo de cambio sobre las tasas de interés, los instrumentos de financiamiento PyME y el rol creciente del mercado de capitales como herramienta de fondeo para la economía real. En este sentido, se resaltó el volumen récord de operaciones registrado la semana pasada, con más de $400.000 millones operados en instrumentos como cheques, pagarés y facturas electrónicas.

Finalmente, el informe retomó el seguimiento de variables internacionales, como la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

La prórroga de 90 días en los aranceles norteamericanos a varios países—excepto China—generó cierto alivio en los mercados, impulsando una recuperación de los precios de los granos, aunque sin alcanzar los niveles previos a febrero.

Primicias Rurales

Fuente: BCR

La industria del bioetanol alcanzó nuevos máximos en 2024

La industria del bioetanol alcanzó nuevos máximos en 2024

Por Guido D’Angelo – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Récord de producción con la recuperación del etanol a base de caña de azúcar y buenos registros del etanol a base de maíz. Argentina convierte en etanol menos del 4% de su cosecha de maíz, frente a más del 13% de Brasil y el 35% de Estados Unidos.

Rosario, lunes 14 abril (PR/25) — Las 6 plantas de bioetanol a base de maíz y las 11 plantas de bioetanol a base de caña de azúcar produjeron 1,21 millones de metros cúbicos de bioetanol en 2024. De esta manera, en 2024 la producción de etanol rompió récords, creciendo un 4% respecto al 2023 y marcando el mayor volumen de bioetanol del que se tenga registro.

La recuperación de la producción de caña de azúcar permitió un salto del 26% en la producción de etanol a base de este insumo. Mientras tanto, un recorte del 6% en la producción de etanol de maíz aminoró el salto productivo del 2024. Aun así, la producción de etanol de maíz el año pasado fue la segunda mayor registrada.

En este sentido, cabe destacar que el etanol en Argentina tiene dos epicentros productivos: la provincia de Córdoba para el etanol de maíz y el NOA para el etanol de caña de azúcar, con el rol protagónico de Tucumán, Salta y Jujuy. Santa Fe y San Luis también emergen como provincias con producción de etanol de maíz. Promediando los últimos cinco años, el 60% del bioetanol del país fue producido a partir de maíz, mientras que el 40% restante se produjo a partir de caña de azúcar, una distribución similar a la observada en el 2024.

Con una huella de carbono marcadamente inferior que los combustibles fósiles, el desarrollo de biocombustibles como el bioetanol colabora en el desarrollo económico argentino. Al tiempo que agrega valor a los cultivos producidos en el país, la producción de bioetanol mitiga emisiones de gases de efecto invernadero y genera producción y empleo a nivel federal.

La pandemia tuvo enorme impacto sobre la industria de biocombustibles, reduciendo la demanda de naftas y llevando a la industria del bioetanol a operar con niveles de ociosidad superiores al 35%. No obstante, pasados los efectos de la pandemia, la eficiencia productiva, el cumplimiento de cupos y la recuperación de del consumo de combustibles redujeron la capacidad ociosa de la industria, localizándola actualmente en torno al 16%.

De esta manera, si se potenciara aún más el desarrollo del bioetanol en Argentina, en primer lugar nos encontraríamos con que la capacidad ociosa de la industria se vería reducida. Esto redundaría a su vez en una mayor industrialización del maíz y el azúcar argentinos. No conforme con ello, la matriz energética argentina sería más sustentable ambientalmente y generaría más industrias para la producción de bioetanol en distintas regiones del país.

Además de ello, existe un amplio rango de iniciativas que pueden fomentar el uso de biocombustibles y bioinsumos en Argentina: la promoción del biometano y el biogás, el avance en la motorización flex de la flota automotor, la ampliación de mercados de carbono, la certificación de los productos originados de la biomasa, entre otros.

Como ejemplo de estas iniciativas, destacamos que la provincia de Córdoba dispone de su Plan Director de Migración de uso de Combustibles Fósiles a Biocombustibles. En el marco de este se han realizado ensayos de E17 o 17% de mezcla de bioetanol a base de maíz para vehículos del sector público. No conforme con ello, existen experiencias en dicha provincia que incorporan una adaptación flex en los motores de diversos vehículos de la flota pública que les permite funcionar con un 70% de bioetanol, o E70. De manera complementaria al progresivo desarrollo de la electromovilidad, la adopción de los autos flex, con más corte de bioetanol, implica un menor costo de infraestructura y una promoción del agregado de valor de los cultivos argentinos.

 

Argentina convierte en etanol menos del 4% de su cosecha de maíz, frente a más del 13% de Brasil y el 35% de Estados Unidos

Brasil y Estados Unidos, ubicados en el primer y segundo lugar entre los mayores exportadores mundiales de maíz, también pican en punta en el desarrollo de etanol a base de este cultivo fundamental. Entre ambos países concentran el 80% de la producción global de etanol. Sin embargo, mientras en Estados Unidos el protagonista de la producción del etanol es el maíz, en el Brasil la mayor parte del etanol se obtiene a base de caña de azúcar.

En Brasil se utilizaron más de 325 millones de toneladas de caña de azúcar y 15 millones de toneladas de maíz para producir etanol en 2024. Si bien el volumen de maíz puede parecer recortado en relación al volumen utilizado de caña de azúcar, es importante destacar que ese tonelaje equivale a cerca del 13% de la cosecha brasilera de maíz, industrializado para producción y exportación de etanol. No conforme con ello, se espera que el corte obligatorio de bioetanol en nafta suba al 30% antes de que finalice el primer semestre de 2025 en Brasil. Desde 2016 la tasa de corte se ubica en 27%.

En Brasil existen 25 plantas de etanol de maíz en producción, mientras 10 más ya tienen su autorización de construcción o se encuentran en construcción. No conforme con ello, otras 20 plantas se encuentran proyectadas, de acuerdo con datos de la Unión Nacional de Etanol de Maíz de Brasil (UNEM). El epicentro productivo del etanol de maíz en Brasil se encuentra en el Mato Grosso.

Por su parte, existen 198 plantas de bioetanol ya instaladas en Estados Unidos, y actualmente 49 plantas se encuentran en construcción o en proceso de expansión. La potencia norteamericana convierte más de un tercio de su cosecha de maíz en etanol año tras año. Al igual que en Argentina y Brasil, la producción de etanol se concentra en las regiones productoras del maíz estadounidense. Iowa, Minnesotta, Nebraska son los estados con mayor cantidad de plantas productoras de etanol, entre otros estados del cinturón maicero americano

No conforme con ello, Estados Unidos creció un 36% en sus exportaciones de etanol en 2024, marcando un nuevo máximo histórico exportador para este producto. La cadena del bioetanol de Estados Unidos exporta a destinos tan diversos como Canadá, Reino Unido, Colombia, la UE, India y Corea del Sur, entre otros.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

Por la menor cosecha, se espera una leve caída de la producción de harina y aceite de soja

Por la menor cosecha, se espera una leve caída de la producción de harina y aceite de soja

Por la menor cosecha, se espera una leve caída de la producción de harina y aceite de soja
Por Blas Rozadilla – Patricia Bergero de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Con una cosecha de soja que se proyecta 9% inferior que en la campaña pasada y con un nivel de importaciones menor, el volumen de industrialización tendrá una leve caída, pero se mantendrá por encima de los promedios.

Rosario, domingo 13 abril (PR/25) — La recientemente finalizada campaña 2023/24 dejó el tercer mayor volumen de crushing de soja de la historia, que, a partir de una mejor tasa de extracción, generó el segundo mayor nivel de producción de aceite. Al mismo tiempo, debido a la gran competitividad de los suministros de nuestro país y a un menor consumo relativo para la producción de biodiesel, se logró el récord de exportaciones con 6,4 millones de toneladas (Mt).

Las perspectivas para el ciclo que comienza muestran resultados no tan positivos, ya que ante la proyección de una caída en la cosecha de la oleaginosa en nuestro país (que según GEA-BCR, retrocederá de 50 a 45,5 Mt respecto al ciclo pasado) en conjunto con las complicaciones productivas en Paraguay que limitaría las importaciones, la oferta disponible de materia prima para la industria aceitera se reducirá, limitando la producción.

Aceite de soja

De acuerdo con estimaciones propias, el volumen de soja industrializada se ubicaría en la campaña 2024/25 en torno a los 41,5 Mt. De esta manera, la disminución con respecto a la campaña previa sería del 3,5%, sin embargo, quedaría un 14% por encima del promedio de las últimas cinco campañas, de 36,4 Mt.

Como resultado del procesamiento proyectado de poroto de soja, se producirían cerca de 8,2 Mt de aceite de soja, una caída de cerca de 400.000 toneladas respecto al volumen producido en la 2023/24. En comparación con el promedio de las últimas 5 campañas, este volumen sería 800.000 toneladas superior.

Por el lado de la demanda, se proyecta que en la campaña entrante las exportaciones alcancen un volumen de 6,1 Mt, tan solo 290.000 toneladas menos que el récord de la campaña pasada y 16% por encima del promedio de los últimos 5 años. De esta manera, Argentina lograría sostenerse por vigésimo noveno año consecutivo como el mayor abastecedor de aceite de soja al mundo, hito alcanzado en la campaña 1996/1997.

Los principales cinco países a los que Argentina exportó aceite de soja en el año 2024, de acuerdo con los datos de INDEC que no están clasificados como “Secreto estadístico”, fueron: India, recibiendo más del 50% del total exportado por Argentina; Bangladesh, con el 8,7% de participación; China, con el 8,3%; Perú, con el 5,9, y Mozambique, con el 3,9%.

Por otra parte, se espera que se destinen algo más de 1,4 millones de toneladas a la elaboración de biodiesel, lo que significaría un aumento del 19% respecto al ciclo 2023/24, aumentando de 14 a 17,5% la proporción de aceite que se utiliza en esta industria. Cabe mencionar que las expectativas para las exportaciones de biodiesel en esta campaña son bastante alentadoras, se estima que alcancen el millón de toneladas, más que duplicando la marca de la recientemente finalizada campaña.

Finalmente, 639.000 t se destinarían a otros consumos internos: el aceite de soja es de utilidad para producir desde productos medicinales, como antibióticos, hasta productos alimenticios como aceites de cocina y aderezos, cosméticos, entre otros usos diversos. Ambos componentes, biodiesel y otros consumos, sumarían conjuntamente un consumo aparente total de cerca de 2,1 Mt, cercano al promedio de las últimas cinco campañas.

Harina de soja

Considerando el volumen de crushing por solvente de 40 Mt, la producción 2024/25 de harina de soja se estima en 30,4 Mt, una caída del 3,6% con respecto a la campaña anterior, 3,2 Mt por encima del promedio de las últimas 5 campañas y ubicándose en el cuarto lugar del ranking histórico, liderado por las 34 Mt alcanzadas en el ciclo 2014/15.

En cuanto a la demanda, Argentina tiene un perfil marcadamente exportador. En el último lustro, cerca del 95% de la producción es vendida al exterior para su posterior consumo o agregado de valor en otros países. Para la campaña 2024/25, Argentina consolidaría la recuperación de su lugar de liderazgo como exportador mundial de harina de soja, luego del traspié de la 2022/23 cuando cedió el primer puesto a Brasil como consecuencia de la histórica sequía. Así, las exportaciones se proyectan en 29 Mt, un 3,6% por debajo de la campaña anterior, y un 12% por encima del promedio del último quinquenio.

Más de un cuarto de las exportaciones del año 2024 fueron destinadas al Sudeste Asiático. En base a los datos de INDEC disponibles, Vietnam acaparó el 15,4% de los despachos desde Argentina, mientras que Malasia e Indonesia absorbieron un 5% cada uno. Otros destinos destacados fueron: Arabia Saudita, con el 5,7%; Polonia, con el 5,6%, e Italia, con el 5,3%.

Por otra parte, se proyecta que poco más de 1,4 Mt se consuman internamente, siendo la harina de soja un insumo central para la producción de alimento balanceado para animales y concentrados proteicos. No se computa en esta estimación producción de expeller.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal