Cambios para potenciar las exportaciones frutales en Argentina

Cambios para potenciar las exportaciones frutales en Argentina

Por Guido D’Angelo – Natalia Marín – Bruno Ferrari de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

Desregulaciones para seguir apuntalando complejos que crecieron un 22% en sus exportaciones en 2024, sumando más de US$ 1.150 millones sólo el año pasado.

Rosario, lunes 17 febrero (PR/25) — La semana que pasó se publicaron las resoluciones 21/202522/2025 y 71/2025 (SENASA), las cuales implementan una marcada desregulación para la comercialización y exportación de frutas en la Argentina. Todas las normativas van en línea hacia los objetivos de desburocratización de los trámites que llevan adelante los productores, buscando establecer procesos y procedimientos claros.

En este sentido, las nuevas normas primeramente clarifican y unifican definiciones y disposiciones generales, sobre todo en los términos de acondicionamiento, empacado y trazabilidad. Por otra parte, simplifican las condiciones de inscripción a registros, y se anula la solicitud de habilitación de instalaciones. Múltiples anexos de las resoluciones clarifican las condiciones de calidad de las frutas para su inserción comercial.

Uno de los principales cambios consiste en la desregulación de las condiciones de empaquetado, simplificando requisitos de envasado para comercializar tanto en mercado interno y externo. De esta manera, se espera terminar con las dificultades para la inserción al exterior. Abundaron en estos días anécdotas de exportadores de frutas que debían empaquetar de una manera el producto para enviarlo al exterior y luego en destino cambiarle el envase, ya que las disposiciones nacionales eran incompatibles con las de los destinos de embarque. En este sentido, la nueva normativa buscar reducir tiempos y costos administrativos, poniendo el foco en la vigilancia sanitaria y la emisión de certificados fitosanitarios de exportación.

Además, la cosecha ahora podrá iniciarse a criterio del productor, eliminándose los permisos de autorización de cosecha. Asimismo, se eliminan restricciones a la exportación por tipo de fruta, desregulando los tipos de fruta que pueden enviarse al exterior. 

A pesar de la multiplicidad de normativas que desincentivaban esta actividad, los principales complejos frutales anotaron exportaciones por más de US$ 1.150 millones en 2024. De esta manera, marcaron un crecimiento del 22% respecto al 2023. No conforme con ello, se ubicaron en su mayor nivel en tres años y detuvieron una tendencia decreciente que ya llevaba seis años.

Si bien todos los complejos mostraron crecimientos en sus niveles exportadores, el complejo Otros cítricos fue el que más creció en términos relativos. Este complejo casi duplicó sus exportaciones a nivel interanual, escalando fuertemente sus envíos al exterior de jugo de naranja. Asimismo, dentro del complejo Arándanos y frutas similares, que creció un 32%, las protagonistas fueron las cerezas, que crecieron un 80% en sus exportaciones.

Sin embargo, dentro de estos frutales el complejo de mayor relevancia exportadora es el Limón, que realizó envíos al exterior por más de US$ 420 millones el año pasado. De esta manera, creció un 7% respecto al 2023, exportando más aceites esenciales de limón y menos limones, con su epicentro productivo en el clúster de nivel mundial ubicado en la provincia de Tucumán. El otro gran complejo generador de dólares para las frutas es el complejo Peras y Manzanas, compuesto en un 75% por peras y concentrado fundamentalmente en Río Negro. Este complejo marcó un crecimiento del 19% respecto al 2023. Finalmente, en el complejo Resto Frutícola se destacaron las ciruelas, los duraznos y las nueces, registrando un crecimiento del 37%.

Si bien el complejo Uva es conocido por sus exportaciones de vinos, la Argentina también exporta uvas y jugos de uva. Este complejo generó exportaciones por más de US$ 840 millones en 2024, un 15% por encima del año anterior.

En vista del alto grado de encadenamiento productivo que dispone, el complejo Uva exporta cerca de tres cuartos de sus envíos al exterior en forma de vino. Si bien no es el complejo más afectado por las recientes medidas, por su logística de exportación, puede considerársele el principal complejo exportador de frutas y derivados de frutas de la Argentina. Si lo tomamos en conjunto con los complejos anteriores, las frutas y sus derivados en Argentina generaron casi US$ 2.000 millones en exportaciones el año pasado, cerca de un 20% más que en 2023.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

Del campo a la góndola, los precios de los agroalimentos se multiplicaron por 3,8 veces en enero

Del campo a la góndola, los precios de los agroalimentos se multiplicaron por 3,8 veces en enero

Buenos Aires, lunes 17 febrero (PR/25) — Según el Indicador de Precios en Origen y Destino (IPOD) elaborado por el sector de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en enero los precios de los agroalimentos se multiplicaron por 3,8 veces del campo (origen) a la góndola (destino). Es decir, el consumidor pagó $ 3,8 por cada $ 1 que recibió el productor.

En promedio, la participación del productor explicó el 22,7% de los precios de venta final, un 8,1% más con respecto al último mes de 2024. La mayor participación la tuvieron los productores de pollo (49,8%), mientras que la menor fue para los de zanahoria (7,9%).

 

 

A grandes rasgos, enero se caracterizó por un consumo deprimido (en parte, debido al período vacacional), condiciones climáticas adversas y elevados costos de producción, logística y comercialización.

El productor regional también se vio afectado de manera crítica por la apertura de importaciones —realizada, por lo general, por grandes hipermercados o grandes empresas—, ya que los altos costos de insumos e impuestos encarecen la oferta nacional y colocan al sector en una situación de desventaja competitiva.

La brecha en los productos frutihortícolas y en los de origen animal

IPOD frutihortícola: del campo a la góndola, los precios de las 19 frutas y hortalizas que integran la canasta IPOD se multiplicaron por 6,3 veces en enero, lo que representa un descenso del 8,7% con respecto a diciembre.

IPOD de origen animal: por los cinco productos y subproductos de origen animal que componen la canasta IPOD, el consumidor abonó tres veces más de lo que recibió el productor, un 3,4% más que en diciembre 2024.

Las diferencias entre el IPOD frutihortícola y el de origen animal reflejan el grado de transparencia que existe en cada mercado. Por un lado, en el sector de frutas y hortalizas es evidente que los actores de la cadena de comercialización no quieren resignar rentabilidad, provocando distorsiones en el nivel de participación en el precio final de los otros eslabones. Por otro, en el mercado ganadero se visualiza una mayor transparencia y, mes a mes, la brecha de precios entre productor y consumidor no posee cambios significativos, dado que no hay margen para la especulación.

Mayores y menores brechas IPOD de enero

  1. Productos con mayores brechas IPOD mensuales.

 

La zanahoria (12,6 veces), la naranja (9,8), la manzana roja (6,9), la pera (6,9) y el zapallito (6,6 veces) fueron los cinco productos que presentaron mayor diferencia entre los precios de origen y destino.

La zanahoria aumentó 4,3% en góndola, pero disminuyó 17,9% al productor como consecuencia de un exceso de oferta, una demanda reducida y problemas de calidad.

Por su parte, los precios de la naranja también subieron en destino (9,9%) y bajaron en origen (1,2%), lo que se explica por la importación de este cítrico dulce. La naranja nacional no se consigue en las calidades demandadas y todo procede de las cámaras de frío.

La manzana y la pera presentaron el mismo comportamiento en góndola, aumentando 6,2% y 7,5%, respectivamente. Sin embargo, mientras los precios de la manzana no variaron al productor, los de la pera cayeron un 4,5%. Los productores informaron, para ambos productos, una sobreoferta derivada de la coexistencia entre la fruta almacenada en cámaras de frío y la nueva cosecha, lo que generó un mercado con precios inestables y poco favorables para los productores.

Por último, el zapallito, cuyos precios disminuyeron un 8,7% al productor y aumentaron un 10,2% al consumidor, fruto de un incremento de oferta en el mercado —con distintas calidades— y una demanda selectiva. La comercialización tradujo parte de sus aumentos (gasoil, S.A.C., alquiler, impuestos, luz, etc.) en un mayor precio al consumidor.

 

 

  1. Productos con menores brechas IPOD mensuales.

 

De los cinco productos que presentaron menor diferencia entre el precio que recibió el productor y el que pagó el consumidor, cuatro forman parte de la canasta de origen animal y uno de la frutihortícola.

Con dos veces el pollo fue el producto con la menor brecha del mes junto con los huevos, pero presentaron comportamientos disímiles. Mientras que el pollo disminuyó tanto en góndola (24,4%) como en origen (17,8%), los huevos aumentaron en ambos extremos de la cadena: 0,8% al productor y 3% al consumidor.

 

La frutilla (2,4) fue la única fruta dentro de los productos con menores brechas campo-góndola. Aumentó sus precios en origen (8,3%), ya que gran parte del stock que se comercializa proviene de cámaras de frío, y en destino (16,7%).

Por último, la leche y el novillo presentaron una brecha de 3,7 veces, pero sus precios no se comportaron de la misma manera. Mientras la leche bajó 1,5% al productor y aumento 6,9% al consumidor, el novillo aumentó 6,2% en origen y disminuyó un 4,9% en góndola.

 

 

 

 

Para acceder al informe técnico, clic aquí.

 

Para acceder a la metodología, clic aquí.

 

Tabla con la brecha IPOD de los 24 agroalimentos, clic aquí.

Cuadro mayores brechas, clic aquí.

Cuadro menores brechas, clic aquí.

Participación del productor y brecha IPOD, clic aquí.

Primicias Rurales

Fuente: CAME

Se aceleran las ventas de maíz nuevo en línea con la mejora de precios

Se aceleran las ventas de maíz nuevo en línea con la mejora de precios

Por Matías Contardi – Blas Rozadilla – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

Las mejores condiciones comerciales por el maíz potencian los anticipos de toneladas. El retraso en la cosecha brasilera condiciona las cotizaciones. El WASDE no mostró cambios en el balance de EE.UU. y decepcionó al mercado.

Rosario, domingo 16 febrero (PR/25) — El mercado internacional por maíz sigue pujando fuertemente por el cereal argentino. En un contexto de intensa demanda global y ruido geopolítico, la fortaleza del consumo interno del cereal en Brasil ha estado dejando un saldo exportable cada vez más escueto, que por lo menos se mantendría hasta el inicio de la safrinha que debería entrar fuerte al mercado en julio de este año.

Escenario que se combina con un mercado de Chicago que sigue apostando al alza por el maíz, siendo que los fondos especulativos mantienen la posición comprada más importante desde el 2022 y en niveles cercanos a máximos históricos que equivalen a 46 Mt de maíz.

Estos factores se han combinado de forma tal que la cotización FOB por maíz desde el Up-River ha venido escalando significativamente. En particular, los precios de exportación para la cosecha del temprano ya han subido un 7,5% desde que comenzamos el año. Si, además, tenemos en cuenta el efecto de la baja temporal de las retenciones en un 20%, entonces el resultado es un aumento relevante en el poder de compra de la exportación, lo que explica el aumento de las cotizaciones de maíz en el mercado local.

Así, desde enero, el precio de los contratos de futuro de ABR’25 han ganado 13% en dólares y la curva de futuros en general se desplazó en promedio 21 USD/t hacia arriba, entre los ajustes de la última semana del 2024 y los actuales.

Esto último ha venido traccionando fuertemente los compromisos de maíz nuevo que se encontraban históricamente atrasados. Así, entre la cercanía del arranque de la cosecha y condiciones más atractivas, desde que comenzó el 2025 se cerraron contratos de maíz por un total de 2,3 Mt, de las cuáles 1,9 Mt se hicieron con precio en firme, el mayor volumen en cuatro años. Yendo más allá, el 85% de las toneladas de este año se hicieron con precio en firme, proporción que no veíamos desde la 2020/21, graficando lo atractivo de las condiciones comerciales actuales.

A nivel general, ya se han comercializado 7,5 Mt de maíz 2024/25, frente a las 10,8 Mt del año pasado para el cereal nuevo a igual fecha. No obstante, a pesar del menor volumen pactado respecto al ciclo previo, ya hay 3,47 Mt con precio en firme mientras que el año era solo 3,01 Mt. Es decir, se incrementó la proporción con precio firme.

Por otro lado, es importante recalcar que el impulso a los forwards con precio del último mes solo representa una fracción de la película completa, que, al analizarla en su totalidad, evidencia importantes cambios en los patrones de comercialización de nueva mercadería.

Condicionados por amenazas climáticas y especulaciones sobre el marco regulatorio, durante las últimas tres campañas, los forwards con precio en firme de maíz nuevo han perdido participación en el total de coberturas a manos de los mercados de futuros.

En promedio, entre la 2022/23 y la actual, el 35% de las coberturas de precio se explican por contratos de futuros en MatbaRofex, cuando en las ocho campañas anteriores solo representaba a esta altura el 13% en promedio. Particularmente, el nivel actual de coberturas en futuros en proporción al total es el más alto desde al menos la última década.

1. Se profundiza el atraso en la siembra de la safrinha y los precios del maíz en Brasil aumentan

Las lluvias en la región central de Brasil han generado dificultades en las labores de la cosecha de la soja causando retrasos en la siembra del maíz de segunda, la famosa safrinha, que representa más del 75% de la cosecha brasileña del cereal. Si bien el clima fue más benévolo en la última semana, permitiendo avanzar con los trabajos en campo, el rezago respecto a campañas anteriores no disminuye y el fin de la ventana de siembra se aproxima.

Al 9 de febrero, la cosecha de soja cubrió el 14,8% de la superficie cultivada, este avance se ubica casi 6 p.p. por detrás del promedio de las últimas 3 campañas a la misma fecha. La situación más compleja continúa en Mato Grosso, donde el rezago respecto de las últimas campañas es de poco más de 21 p.p. Esto complica a la safrinha, ya que este es el estado de mayor relevancia para esa cosecha.

A nivel general, la siembra del maíz de segunda cubre 18,8% del área de intención, 10 p.p. menos que en el promedio de las últimas 3 campañas. En Mato Grosso, el retraso es de más 27 p.p. En este contexto, los precios del cereal en el mercado brasileño continuaron en aumento y superaron los USD 220/t, un máximo desde abril de 2023.

2. Los altos márgenes de la industria China potencian los precios en Brasil

El gigante asiático está pasando circunstancialmente por un estrangulamiento de oferta de soja en su mercado local. Aunque los chinos hayan importado una cifra récord el año pasado buscando adelantarse a una posible guerra comercial contra los Estados Unidos, los embarques que han llegado desde el 2025 hasta ahora no han sido suficientes para abastecer una demanda harina de soja que se mostró más intensa de lo esperado en los primeros meses del año.

Poniéndolo en cifras, más de la mitad de las 2,5 Mt que se habrían enviado a China desde Estados Unidos y Brasil en 2025 irían a parar hacia las reservas estatales, quedando fuera del circuito comercial. Esto llevó a que los contratos de futuros de harina de soja en el mercado chino de Dalian escalaran un 18% desde enero. Situación que potenció muy fuertemente los márgenes de la industria china dada la alta demanda interna de harinas vegetales.

En respuesta a márgenes tan holgados, los originadores internacionales chinos han buscado adelantar los embarques desde Brasil. Sin embargo, el importante retraso en la cosecha, principalmente sobre Mato Grosso ha estado limitando la logística brasilera que todavía no termina de explotar condicionando la cantidad de toneladas que pueden salir hacia el mercado internacional.

Ello ha llevado a que las primas de exportación se fortalezcan en Brasil, que de estar en negativo el último día de enero, pasaron a estar un 2% arriba de Chicago actualmente. Sin embargo, este escenario no necesariamente debería mantenerse por mucho tiempo, ya que pronto podríamos encontrarnos con la enorme cosecha brasilera y para abril con la presión de oferta argentina.

El correlato en el mercado local es un precio de la soja con fortaleza alcista gracias al contexto internacional y los cambios regulatorios domésticos. Hay que recordar que la soja a cosecha llegó a cotizar USD 260/t el 18 de diciembre, mientras que el 13 de febrero cerró en USD 295,5/t, una suba de nada menos que USD 35,5/t o un 13,6% respectivamente. Al mismo tiempo, en este contexto de descalibre entre oferta y demanda de soja en China, la suba de primas locales permitió activar ventas externas de poroto con descarga entre mayo y junio por 263.000 toneladas. Según diversas fuentes, serían compras realizadas por el Gigante Asiático.

3. El WASDE no reflejó cambios en los stocks finales de EE.UU. y decepcionó al mercado

En una nueva actualización de sus Estimaciones de Oferta y Demanda Agrícola Mundial (WASDE, por sus siglas en inglés), el USDA desafió las expectativas sobre los stocks finales de maíz y soja de la campaña 2024/2025 en Estados Unidos. Los granos gruesos no tuvieron cambios en sus balances para el gigante norteamericano, cuando la expectativa promedio de los operadores del mercado era una reducción en las existencias al cierre de la campaña.

La principal decepción vino por el lado del maíz, ya que se esperaba un aumento en las estimaciones de exportaciones. Como ya se ha mencionado ediciones anteriores de este Informativo Semanal, desde comienzos de octubre los registros de ventas externas del cereal estadounidenses se aceleraron y mantuvieron un ritmo significativamente superior a los años anteriores. Esta tendencia continuó desde comienzos de 2025.

En las primeras cuatro semanas que transcurrieron íntegramente en este año (hasta el 31/01, último dato disponible), las ventas externas netas de maíz acumularon más de 5,5 Mt, cerca de un millón de toneladas más que en el promedio de las últimas 3 campañas. A pesar de esto, el USDA mantuvo sus estimaciones de exportaciones del cereal en 62,2 Mt y de stocks finales en 39,1 Mt, lo que presionó las cotizaciones tras la publicación.

Para la soja el escenario fue prácticamente idéntico, mientras las expectativas del mercado eran de una reducción en los stocks finales estadounidenses, el cuadro de balance para este país no sufrió ninguna alteración. La proyección de las existencias al cierre de la 2024/25 se mantuvo en 10,3 Mt, los mayores desde la campaña 2019/20. Esto, al igual que en el caso del maíz, impactó las cotizaciones de la oleaginosa, que respondieron con caídas de más de 4 dólares en los primeros minutos luego de que divulgue el nuevo informe.

A nivel global, se dio lo opuesto. Tanto en el caso del maíz como de la soja, los stocks finales globales fueron recortados, con ajustes de 3 y 4 Mt respectivamente, lo que se debió principalmente a balances más ajustados en Sudamérica y lo que superó las expectativas iniciales del mercado.

En el caso del cereal, la estimación de cosecha en Argentina fue disminuida en 1 Mt hasta 50 Mt, mismo volumen tuvo la reducción en la proyección para Brasil, que cayó de 127 a 126 Mt.  Por el lado de la oleaginosa, la producción de soja de nuestro país se ubicó en 49 Mt, 3 Mt menos que en el informe previo. También se redujo la estimación de cosecha de Paraguay en 500.000, hasta 10,7 Mt, a lo que se le sumó un aumento del crush en Brasil.

El panorama para el trigo es diferente. Si bien los cambios no han sido grandes para el balance estadounidense, se incrementó la proyección de consumo interno, lo que dejó una reducción de cerca de 100.000 toneladas en los stocks finales, mientras que el mercado no esperaba cambios. A pesar de este ajuste, estas existencias se ubican 14% por encima del nivel de la campaña pasada.

A nivel internacional, los aumentos en las estimaciones productivas de Argentina y Kazajistán, que entre los dos le suman 0,6 Mt, fueron inferiores al crecimiento del consumo forrajero y residual, dejando así un nivel de stocks finales aún más apretado, de 1,3 Mt menos que durante el WASDE de enero, ascendiendo a las 257,6 Mt, los más bajos desde la 2015/16.

A pesar de este informe alcista para el trigo, los precios respondieron a la baja, lo que se debe principalmente a la debilidad de la demanda global en los últimos meses y a la gran oferta de trigo argentino a precios altamente competitivos. El USDA proyecta que las exportaciones aumenten un 40%, hasta 11,5 Mt a partir del repunte de la producción tras dos cosechas consecutivas afectadas por la sequía. Además, Argentina comenzó la nueva campaña comercial con abundantes stocks, llevando la oferta total al segundo lugar entre las mayores de la historia. Por otro lado, la reciente reducción a los derechos de exportación del cereal genera expectativas de un mayor flujo de exportación.

Otro de los acontecimientos de esta semana fue un nuevo anuncio de aranceles por parte del gobierno estadounidense. En esta ocasión, la administración de Trump elevó las alícuotas para las importaciones de acero y aluminio de cualquier origen y eliminó las exenciones existentes anteriormente. Este hecho, que ya no es novedad, mantiene elevada la volatilidad de los mercados.

Luego de la baja inicial luego del WASDE, el mercado del maíz reaccionó ante la caída de los stocks mundiales que, sumada a los aumentos en las ventas de exportación de EE.UU. y a una mayor demanda global, permitieron recortar la mayor parte de la caída. El futuro más operado ajustó ayer en USD 194,3/t, quedando 50 centavos de dólar por detrás del jueves anterior. Para la soja y el trigo, se encadenaron bajas rueda tras rueda. La oleaginosa retrocedió 2,9 % en la semana, cerrando en USD 378,5/t, mientras que el trigo cayó 1,7% hasta USD 212,3/t.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

Tras 18 años, Argentina volvió a tener superávit comercial con Estados Unidos, pero podría revertirse en el 2025

Tras 18 años, Argentina volvió a tener superávit comercial con Estados Unidos, pero podría revertirse en el 2025

Por Guido D’Angelo – Bruno Ferrari – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

Se debe en más de un 70% a la caída importadora. No obstante, la recuperación de la economía en 2025 podría aumentar las compras de bienes norteamericanos.

Buenos Aires, sábado 15 febrero (PR/25) — Con un crecimiento del 16% en las exportaciones y una caída del 27% en las importaciones, Argentina marcó en 2024 un superávit comercial de US$ 230 millones con Estados Unidos.

De esta manera, el país registró su primer superávit comercial bilateral con la potencia  norteamericana desde 2006. En este sentido, merece la pena destacar que Argentina ha sostenido un marcado déficit comercial con los Estados Unidos en las casi dos décadas previas, con un promedio de déficit próximo a los US$ 2.700 millones por año.

Argentina exporta a Estados Unidos principalmente manufacturas industriales y combustibles, siendo el país norteamericano el segundo destino de exportaciones más importante de Argentina, sólo detrás de Brasil. Entre estos dos renglones se explica casi el 70% de los envíos al exterior del país. Argentina exporta hacia Estados Unidos una amplísima gama de productos: petróleo crudo, naftas, oro, aluminio, acero, carbonato de litio, vinos, miel, carne bovina, mariscos, entre otros productos.

Justamente sobre el aluminio y el acero enviados a Estados Unidos es que se anunciaron aranceles del 25% esta semana, sin excepciones a la vista por ahora. En el caso de Argentina, exportó aluminio a Estados Unidos por US$ 505 millones en 2023, y promedia un volumen exportador de US$ 427 millones anuales en el período 2018-2023. Asimismo, las exportaciones de tubos y caños de fundición, hierro y acero a Estados Unidos totalizaron cerca de US$ 60 millones en 2023 y un promedio de US$ 127 millones entre 2018 y 2024.

A nivel de provincias, promediando los años 2018-2023, Chubut es la más vinculada a Estados Unidos, con envíos por el 37% del total de exportaciones originadas en dicha provincia. No conforme con ello, Neuquén, Santa Cruz, Misiones, Corrientes, Mendoza, Tucumán y Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur destinan más del 20% de las exportaciones que originan hacia Estados Unidos. En 2023 Estados Unidos fue el principal socio comercial de seis provincias argentinas: Salta, Tucumán, Misiones, Corrientes, Río Negro y Chubut.

De cualquier manera, el regreso del superávit comercial con los Estados Unidos se explica fundamentalmente por la caída de las importaciones. Así, el superávit del 2024 se explica en casi un 73% por la merma importadora, la cual debe atribuirse al crecimiento de la producción energética argentina y a la caída del nivel de actividad en el país durante la primera parte del año pasado.

Estados Unidos es el tercer origen más importante para las importaciones nacionales, representando el 10% del total importado en 2024. Argentina viene recuperando sostenidamente sus importaciones de bienes de capital desde Estados Unidos, luego de un mínimo del año 2020.

Los bienes de capital traídos desde la potencia norteamericana crecieron un 7% en 2024, y se ubicaron en máximos de seis años. Además, la importación de bienes intermedios cayó un 20% y se aleja en un 12% de sus niveles promedio de los últimos cinco años. No obstante, la balanza energética superavitaria recortó las importaciones de combustibles y lubricantes desde Estados Unidos en casi un 60%.

Las principales importaciones desde el país norteamericano son los vehículos automóviles, insumos para vehículos, autopartes, medicamentos, gasoil, partes de bienes de capital, neumáticos, insecticidas, fertilizantes, manufacturas de plástico, entre otros. De la mano de la recuperación económica en Argentina del 2025, la importación de estos productos a lo largo de este año podría volver a subir.

En este marco, resulta fundamental destacar que los flujos de fondos entre Argentina y Estados Unidos no sólo son del orden comercial. El país norteamericano es el principal aportante de inversión extranjera directa en Argentina, con el 18% de la IED acumulada en el país al primer semestre de 2024. Con más de US$ 30.000 millones en inversiones acumuladas en el país, la posición invertida en Argentina creció un 10% respecto al 2023.

Un amplísimo abanico de sectores y empresas con sede en Estados Unidos tiene inversiones en Argentina.

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Fuente: BCR Informativo Semanal

Luego de 14 años, Argentina vuelve a registrar superávits gemelos

Luego de 14 años, Argentina vuelve a registrar superávits gemelos

Por Belén Maldonado – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

A través de un ordenamiento de las cuentas públicas y una mejora en la balanza comercial, nuestro país logró revertir los déficits de años anteriores y cerró el 2024 con saldos positivos por primera vez desde 2010.

 

Rosario, martes 11 febrero (PR/25) — Según datos recopilados por el Centro de Investigación del Ciclo Económico (CICEc), en 2024 Argentina alcanzó superávits gemelos por primera vez en 14 años. En términos históricos, la última vez que nuestro país registró la combinación de un resultado financiero positivo junto con una balanza comercial superavitaria fue en 2010, y este hecho únicamente se observó en 8 de los últimos 31 años.

1-    Resultado fiscal.

La asunción de un nuevo gobierno en diciembre de 2023 marcó un abrupto cambio en la política económica de Argentina. Con el foco puesto en detener la emisión monetaria para combatir la inflación, que llegó a situarse en más del 25% mensual en diciembre de aquel año, comenzó un proceso de saneamiento de las cuentas públicas para lograr el equilibro fiscal.

Como resultado de este proceso, Argentina logró en 2024 el primer superávit fiscal primario en más de una década, por un valor superior a $ 13.700 millones, medido en pesos constantes de 2004. Este resultado en las cuentas públicas emerge como el más elevado desde el año 2008 y marca una importante recuperación, luego de registrarse un déficit fiscal por $ 17.800 millones en 2023.

Asimismo, analizando el resultado financiero, es decir, aquel que incluye el pago de intereses de la deuda pública, se advierte que en 2024 se alcanzó un superávit financiero mayor a $ 2.700 millones, siendo el primer resultado positivo desde 2010 y el más elevado desde 2008. Previamente, en 2023, se había registrado un resultado negativo por un valor de $ 30.700 millones.

Si se analiza la información mensual de las cuentas públicas, se advierte que casi en la totalidad de los meses de 2024 se registraron resultados superavitarios. Esta situación contrasta enormemente con el panorama de 2023, cuando se evidenciaron déficits primario y financiero en todos los meses del año.

Por el contrario, en 2024, únicamente en dos meses se observaron cuentas en negativo: en julio, cuando a pesar de lograrse un superávit primario se evidenció un déficit financiero por $ 675 millones, debido principalmente a la carga de intereses de la deuda pública que operó durante ese mes, y en diciembre, cuando tanto el resultado fiscal como el financiero se ubicaron en terreno negativo por $ 1.250 millones y $ 1.500 millones, respectivamente. En este último caso, este resultado responde a un aumento estacional en el gasto público relacionado fundamentalmente al pago de aguinaldos y asignaciones extraordinarias.

Llevando la mirada al interior de las cuentas públicas, se advierte que el ingreso total del Estado Nacional argentino registró una caída real del 5,6% durante 2024, explicado por una disminución en la recaudación nacional total. Esta reducción se relaciona principalmente con el menor nivel de actividad económica a causa de la recesión, finalizada en marzo de 2024, siendo que la recaudación nacional se desempeña a la par del ciclo económico argentino, aumentando durante las expansiones y disminuyendo durante las recesiones. La mayor parte de la merma interanual en la recaudación nacional se explica por una menor recaudación de IVA, impuesto a las ganancias, y aportes y contribuciones a la seguridad social, que fue parcialmente compensada por una mayor recaudación del impuesto país y derechos de exportación.

Por su parte, el gasto primario sufrió una contracción marcadamente superior al ingreso, ubicándose más del 27% por debajo del año anterior. En este caso, se puede realizar una distinción entre dos categorías. Por un lado, el gasto corriente, entendido como aquellas erogaciones necesarias para el funcionamiento diario del sector público que no incrementan el patrimonio del Estado y, por otro lado, el gasto de capital, que representa la inversión que realiza el Estado, la cual genera un incremento en el patrimonio público o en su capacidad instalada de producción.

Desglosando por categoría, se observa que el gasto corriente registró una caída interanual en términos reales del 23%, mientras que el gasto de capital marcó una reducción de más del 77% respecto al año anterior, relacionado principalmente con el freno de la obra pública. De hecho, el gasto corriente en pesos constantes resultó el más bajo desde 2008 y el gasto de capital se situó en un mínimo desde 2002, siendo el segundo más bajo del que se tiene registro desde 1993. Como consecuencia, el gasto corriente, que en los últimos 30 años representó en promedio el 90% del gasto primario total, tuvo una participación del 97% en 2024.

Finalmente, el gasto total, es decir, aquel que incluye el pago de los intereses de la deuda pública, marcó una disminución interanual real del 26%.

2-    Balanza comercial.

En paralelo a la mejora de las cuentas fiscales, se advierte que el sector externo también tuvo un gran desempeño durante el último año. Según datos de CICEc, Argentina logró un superávit comercial por más de U$S 11.300 millones en 2024, medido en dólares constantes de 2004. Este volumen resulta el más elevado desde 2019 y marca una importante recuperación luego de registrarse un déficit comercial por U$S 4.300 millones durante el año previo. Esta notable mejora en la balanza comercial es explicada tanto por un aumento de las exportaciones, como por una fuerte contracción de las importaciones.

En cuanto a las ventas externas, las mismas mostraron una recuperación interanual real del 16% en 2024, ascendiendo a casi U$S 48.000 millones, medidas en dólares constantes de 2004.En términos absolutos, esto implica un mayor ingreso de divisas por un monto de U$S 6.600 millones.

Distinguiendo por grandes rubros, se advierte que casi la mitad del incremento (47%) es explicado por mayores exportaciones de manufacturas de origen agropecuario (MOA), que registraron un crecimiento real del 21% en términos interanuales. Los productos primarios, asimismo, registraron un incremento efectivo en sus exportaciones del 23% respecto al año anterior, siendo responsables del 32% del aumento de las ventas externas. El aporte de estos rubros en el crecimiento de las exportaciones tiene sentido, considerando la importante recuperación en la producción agroindustrial durante la campaña 2023/24, luego de la severa sequía que impactó en nuestro país durante el ciclo previo. Finalmente, el incremento restante es explicado por mayores exportaciones de combustibles y energía (+ 19%) y manufacturas de origen industrial (+ 4%).

Por su parte, las importaciones de bienes registraron una contracción efectiva del 20% respecto al año anterior, totalizando U$S 36.600 millones en 2024, medidas en dólares constantes de 2004, lo que implica una menor salida de divisas por U$S 9.100 millones en relación con 2023. En este sentido, resulta interesante mencionar que el comportamiento de las importaciones también suele acompañar el ciclo económico y el nivel de actividad económica, por lo que las mismas registraron una importante caída durante la última recesión, finalizada en marzo de 2024.

Analizando los datos de importaciones por uso económico, la mayor parte de la caída interanual es explicada por la menor adquisición en el exterior de bienes intermedios, que registraron una contracción del 21% en comparación a 2023. Adicionalmente, las compras externas de combustibles y lubricantes experimentaron una reducción interanual del 51%, en tanto se importó un 20% menos de piezas y accesorios. Se destaca, por el contrario, un aumento interanual real del 51% en la importación de vehículos automotores para pasajeros, aunque su incidencia en términos absolutos es baja en relación con el total.

Finalmente, en cuanto a la evolución mensual de la balanza comercial, se advierte que la misma mostró superávits durante todos los meses de 2024. El mayor volumen se alcanzó en mayo, con un saldo de casi U$S 1.600 millones, impulsado por la estacionalidad de las exportaciones vinculadas a la cosecha gruesa del país.

El hecho de que Argentina vuelva a registrar superávits gemelos representa un punto de inflexión en la económica de nuestro país, luego de sucesivos períodos de desequilibrio fiscal y balanza comercial negativa. Mirando hacia adelante, el desafío radica en consolidar estos resultados, de la mano de una recuperación en la recaudación, impulsada por una mejora en el nivel de actividad económica, junto con un mayor fomento de las exportaciones.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

Las ventas minoristas pyme subieron 25,5% anual en enero

Las ventas minoristas pyme subieron 25,5% anual en enero

Buenos Aires, lunes 10 febrero (PR/25) — Las ventas minoristas pymes subieron 25,5% anual en enero -a precios constantes-, al tiempo que cayeron 0,5% en la comparación mensual desestacionalizada.

Este aumento registrado en el primer mes del año demuestra una recuperación del comercio minorista, iniciada en diciembre de 2024. Cabe destacar que, a pesar del sustancial incremento registrado, los comercios no pudieron recuperar la caída del mismo mes del año pasado, que había alcanzado el mínimo histórico de -28,5%.

Con esta referencia, y teniendo en cuenta que los primeros meses de 2024 tuvieron caídas significativas, se puede esperar que las próximas variaciones interanuales continúen por la senda de la recuperación.

En enero, el comercio pyme enfrentó un escenario desafiante, marcado por la estacionalidad, el éxodo de consumidores a países limítrofes y baja liquidez tras las fiestas de diciembre. Si bien muchos empresarios consultados destacaron como positivo la estabilidad de los precios y una leve mejora real con respecto al año pasado, la mayoría coincide que las ventas siguen siendo menores a lo esperado.

La incertidumbre económica continúa afectando a los comerciantes, reflejándose en el creciente aumento de los costos operativos de las empresas. No obstante, los empresarios mantienen expectativas positivas de cara al resto del año, esperando que el regreso a clases impulse el consumo en febrero y marzo.

Así surge del Índice de Ventas Minoristas (IVM) Pymes de la Confederación Argentina de la en Mediana Empresa (CAME), elaborado en base a un relevamiento mensual entre 1.212 comercios minoristas del país, realizado entre el 1 y 6 de febrero.

Análisis sectorial

 

En enero, los siete rubros relevados registraron subas interanuales en sus ventas. El mayor incremento se detectó en Bazar, decoración, textiles de hogar (+33,8%), seguido por Alimentos y bebidas (+32,5%) y Textil e Indumentaria (+27,6%).

En la comparación intermensual desestacionalizada, dos rubros presentaron variaciones positivas, Bazar, decoración, textiles de hogar y muebles (+3,9%) y Textil e Indumentaria (+3,1%).

 

  1. Alimentos y bebidas:

Las ventas subieron 32,5% en la comparación interanual – a precios constantes – mientras que en la comparación intermensual desestacionalizada se observó una caída del 1%. Esta fuerte recuperación del rubro está impulsada, principalmente, por la base de comparación, ya que en enero de 2024 había tenido una retracción del 37,1%.

Durante enero de este año, este rubro se vio afectado por la estacionalidad y la baja en el consumo debido a las vacaciones, con menor nivel de circulación de dinero y clientes fuera de sus ciudades. En algunas regiones como Santa Fe y Buenos Aires destacaron el aumento de costos de insumos, particularmente la carne. Algunos comercios implementaron diversas estrategias como descuentos y diversificación de productos para mitigar el impacto.

 

  1. Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles:

Las ventas subieron 33,8% interanual –a precios constantes– mientras que en la comparación intermensual desestacionalizada tambien se presentó un aumento (+3,9%). El crecimiento interanual esta marcado, entre otros factores, por la baja base de comparación ya que este rubro en enero de 2024 tuvo una caída de 20,5%. No obstante, la variación intermensual positiva denota una recuperación real pese a la estacionalidad típica de enero.

Si bien la actividad se vio afectada por el período vacacional y la menor circulación de personas, estrategias como promociones bancarias, cuotas y descuentos en efectivo ayudaron a sostener el consumo. Algunos comercios destacaron una mayor demanda producto de la radicación de estudiantes universitarios. La estabilidad de precios favoreció la toma de decisiones de compra, aunque persisten los desafíos relacionados a los costos operativos y la carga impositiva.

 

  1. Calzado y marroquinería:

Las ventas crecieron 19,8% interanual en enero – a precios constantes – mientras que en la comparación intermensual desestacionalizada el rubro tuvo una retracción de 1,9%. La base de comparación de este rubro en 2024 es una caída de -20,8%. Es decir, parte de este crecimiento es recuperación de lo perdido.

La demanda en el sector se sostuvo, en gran parte, gracias a estrategias comerciales como promociones bancarias, descuentos en efectivo y liquidaciones post-fiestas, que incentivaron las compras. Las ventas de mochilas, bolsos y valijas se mantuvieron activas debido al turismo y los preparativos para el inicio del ciclo escolar. El calzado deportivo y urbano también registró un aumento de la demanda.

Si bien algunos comerciantes señalaron que los costos operativos, el aumento en algunos impuestos locales y la falta de circulación de efectivo afectaron la rentabilidad, la mayoría mantiene una expectativa positiva. Se espera que con el retorno de los clientes habituales tras las vacaciones y la estabilidad de ciertos precios la demanda repunte progresivamente en las próximas semanas, especialmente en rubros relacionados con la indumentaria escolar y laboral.

 

  1. Farmacia:

Las ventas subieron 19,4% anual en enero – a precios constantes –, pero cayeron 3,2% en la comparación intermensual. Si bien el resultado del mes fue bueno, no alcanzó para compensar la caída de 45,8% anual que tuvieron las ventas del sector en enero del año pasado.

El rubro farmacia mostró un comportamiento dispar, influenciado por factores estacionales y estructurales. En algunas localidades, el consumo se sostuvo gracias a la venta de protectores, repelentes y medicamentos para afecciones dermatológicas, mientras que en otras se vieron afectadas por la menor circulación de personas debido a las vacaciones. Un punto destacado fue el impacto de las modificaciones en la cobertura de PAMI, con múltiples farmacias reportando errores en recetas digitales y menor cobertura en ciertos medicamentos. Esto impactó negativamente en la demanda de productos.

 

  1. Perfumería:

Las ventas subieron 11,9% anual en enero – a precios constantes – mientras que en la comparación intermensual hubo una caída de 0,3%. Si bien esta recuperación interanual es relevante, no se llega a recuperar la caída de 32,6% de enero 2024.

El rubro mostró signos de adaptación al contexto económico, con comercios que lograron mantener las ventas gracias a diversos descuentos, sobre todo en zonas turísticas, implementando promociones y lanzamiento de productos de temporada. Los empresarios consultados indicaron desafíos en la disponibilidad de financiamiento y una mayor cautela en el gasto. Muchos sostienen expectativas positivas para los próximos meses. La cercanía del inicio de clases y la renovación de stock para la nueva temporada generan optimismo en el sector, sumado a la percepción de una mayor estabilidad en los precios y la reactivación progresiva del consumo.

 

  1. Ferretería, materiales eléctricos y materiales de la construcción:

Las ventas subieron 14,9% anual en enero –a precios constantes– y bajaron 3,5% en la comparación intermensual. Al igual que con los demás rubros, se observa un incremento de las ventas en términos interanuales, pero sin llegar a recuperarse completamente de la caída de enero 2024 (-31,3%).

El panorama fue variado según la región. En algunas zonas del país se destacó una reactivación en las obras públicas y privadas, con mejoras en la disponibilidad de insumos y una marcada estabilidad de precios; en otras, la actividad se vio afectada por la cautela en el gasto y la postergación de proyectos domésticos. Las promociones, financiación en cuotas y descuentos en efectivo fueron estrategias clave para sostener las ventas en un contexto de menor liquidez. De cara a los próximos meses, los comerciantes esperan un repunte de la actividad, impulsado por la reactivación de obras y una mayor estabilidad económica. Varios comercios mantienen una visión optimista y evalúan inversiones en stock ante una posible mayor demanda en el corto plazo.

 

  1. Textil e indumentaria:

Las ventas crecieron 27,6% interanual en enero –a precios constantes– y 3,1% en la comparación intermensual desestacionalizada. Este crecimiento interanual sumado a un cierre de año positivo (fue el único rubro que creció en 2024) muestra una recuperación y crecimiento real de los comercios del sector.

En las provincias con fuerte presencia turística, el sector se benefició del flujo de visitantes, especialmente con productos de temporada como indumentaria para actividades al aire libre y trajes de baño. Las promociones y financiación en cuotas sin interés fueron factores clave para el crecimiento de las ventas del sector. Las expectativas a futuro son optimistas: la estabilidad de precios y un progresivo aumento en el consumo generan entusiasmo de cara a los próximos meses.

Desafíos y oportunidades para el sector

Uno de los principales desafíos actuales es la dificultad para afrontar el pago de salarios. Los comercios de Alimentos y bebidas encabezan la lista de sectores más afectados, con un 21,2% de los comerciantes reportando problemas en este aspecto. El sector Textil e indumentaria tampoco es ajeno a esta situación, con un 19,2% enfrentando dificultades similares.

Sin embargo, algunos negocios han logrado manejar mejor la situación mediante estrategias como promociones agresivas y reducción de costos operativos. Por ejemplo, un comercio de calzado en Buenos Aires optó por reducir sus horarios de atención durante la temporada baja, mientras que una tienda de indumentaria en Santa Fe implementó descuentos por pago en efectivo para incentivar el consumo inmediato.

Los comerciantes tienen claro qué cambios podrían ayudarlos en el corto plazo. La reducción de impuestos encabeza las demandas, con un 71,7% de los encuestados destacando su importancia. Un comerciante del sector textil de Mendoza comentó que, con una carga impositiva más baja, podría invertir en nuevas colecciones y generar empleo.

Otras medidas solicitadas incluyen el estímulo a la demanda interna (10,4%), la simplificación burocrática (6,7%) y los incentivos para la contratación de personal (6,3%). Un ejemplo práctico de este último punto es el caso de una pyme de indumentaria en Córdoba que, con una reducción de cargas laborales, podría contratar más empleados para mejorar la atención al público y potenciar sus ventas.

Frente a estos desafíos, los comercios han implementado diversas estrategias para mantenerse competitivos. La diversificación de productos ha sido la medida más adoptada, con un 35,1% de los encuestados innovando en su oferta. Por ejemplo, una tienda de marroquinería en Tucumán sumó accesorios personalizados y logró aumentar sus ventas en un 20%.

También se ha recurrido a la reducción de gastos operativos (21,1%), optimización de horarios laborales y, en menor medida, aumento de horas de atención para captar más clientes. Un local de calzado en Buenos Aires implementó horarios extendidos los fines de semana, lo que le permitió captar turistas y mejorar su facturación.

El principal problema que afecta a los comercios es la falta de ventas, mencionada por un 49,1% de los encuestados. Otro obstáculo significativo es el alto costo de producción y logística (32,1%).

A pesar de ello, los comerciantes mantienen expectativas positivas. Muchos han encontrado en las promociones, el comercio online y la personalización de productos una vía para diferenciarse y captar más clientes.

Percepción de la situación actual y futura

Los comercios pyme han reflejado diversas percepciones sobre su situación económica actual y sus expectativas a futuro. En términos generales, el 24% de los comercios considera que su situación económica ha mejorado en comparación con el año anterior, mientras que un 56% la percibe sin cambios y un 20% señala que ha empeorado. Entre los rubros, el sector de Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción muestra el mayor porcentaje de mejora (26%).

En cuanto a las expectativas para el año, el 58% de los comercios espera que la situación de su empresa mejore, 37% cree que se mantendrá igual y solo un 5% anticipa un empeoramiento. El rubro más optimista es Calzado y marroquinería (65%) que espera mejoras.

Respecto a la economía del país en general, el 53% de los comercios cree que mejorará en el próximo año, mientras que un 40% opina que se mantendrá sin cambios y un 7% anticipa un deterioro. El sector de Calzado y marroquinería nuevamente es el más optimista, con un 60% que prevé mejoras.

Finalmente, cuando se les consulta si consideran que es un buen momento para invertir en la ampliación de su empresa, el 19% responde afirmativamente, mientras que un 25% no está seguro y un 56% lo descarta.

El sector con mayor disposición a invertir es Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción, con un 23%, mientras que Perfumería es el que muestra menor interés en hacerlo (14%).

Primicias Rurales

Fuente: CAME