Tecnología, datos y salud: el nuevo ADN de la porcicultura

Tecnología, datos y salud: el nuevo ADN de la porcicultura

Por Juan Esteban Calvo, Director del Área de Porcicultura de MSD Salud Animal

Buenos Aires, martes 17 junio (PR/25) — En los últimos años, la carne de cerdo ha ido ganando protagonismo en la mesa de los argentinos con un consumo per cápita por sobre los 17 kilos. A nivel local, el consumo per cápita mantiene una tendencia creciente, y en el mundo, la demanda por proteínas animales saludables, trazables y sustentables sigue en alza.

Pero este crecimiento no puede sostenerse con los modelos de producción del pasado. Hoy, la eficiencia ya no se mide solo en toneladas, sino en sanidad, bienestar animal, trazabilidad, sustentabilidad y uso responsable de los recursos. Y para eso, la tecnología es clave.

A pesar de que la tecnología en la industria porcina ha avanzado considerablemente en los últimos años, el conectar la salud animal con la tecnología dejó de ser una promesa para convertirse en realidad. Un claro ejemplo de esta transformación es LeeO, una aplicación que traza todo el ciclo de vida productivo de un cerdo: desde su nacimiento hasta el frigorífico registrando todos los eventos significativos en el ciclo de vida del cerdo, conectando así todas las etapas del ciclo de producción. A su vez, LeeO también puede conectarse con los dispositivos de vacunación sin aguja IDAL™ logrando un ecosistema integrado – Swine Protect & Connect™- donde cada cerdo está conectado a una red de datos lo que ayuda a tomar decisiones anticipadas permitiendo optimizar la sanidad y productividad.

Esta filosofía no solo representa una nueva forma de producir cerdos: más conectada, más eficiente y sustentable, sino que también ofrece una respuesta concreta a las nuevas demandas sociales: consumidores que exigen alimentos seguros, trazables, producidos con bienestar animal y bajo impacto ambiental, alineada con los principios de One Health, que integra la salud animal, humana y ambiental.

En MSD Salud Animal creemos que conectar la salud animal con la tecnología será el estándar del futuro. Porque frente a una población creciente y un planeta con recursos finitos, la única forma de crecer con responsabilidad es apostar por sistemas conectados, basados en datos y con decisiones de precisión.

Hoy, más que nunca, la salud animal y la tecnología caminan juntas. Y la porcicultura, lejos de ser una industria tradicional, se consolida como un sector estratégico, innovador y preparado para liderar los desafíos del futuro.

Primicias Rurales

Fuente: MSD Salud Animal

 

Radiografía del complejo cárnico argentino: entre récords y cambios de hábitos

Radiografía del complejo cárnico argentino: entre récords y cambios de hábitos

Por Franco Ramseyer – Patricia Bergero de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) 
En 2024, la producción de carnes sumó 6,3 mill toneladas, superando al promedio de los últimos 5 años. El consumo cambia de fisionomía a medida que el cerdo y el pollo ganan terreno. Las exportaciones de carne vacuna quebraron un récord de 100 años en 2024

Rosario, lunes 16 junio (PR/25) — La dieta cárnica de los argentinos ha cambiado de fisionomía durante los últimos años. Aunque Argentina sigue siendo uno de los países con mayor consumo de carne del mundo en términos per cápita, la histórica supremacía de la carne vacuna ya no es lo que era en el siglo pasado. El consumo de pollo ha ganado terreno hasta equipararse con el de carne vacuna, mientras que el cerdo se encamina hacia el decimoquinto año consecutivo de aumento en producción y consumo.

Producción: por encima del promedio de los últimos años

Durante 2024, la producción total de carne vacuna fue de 3,2 millones de toneladas, un volumen que, si bien representó una baja del 3,3% respecto al año anterior (2023 registró niveles récord como resultado de la sequía), se ubicó un 1,1% por encima del promedio de los últimos cinco años. Cuando se alcanzaron niveles récord fue como resultado de sequías, fenómeno que aceleró el ritmo de faena debido al del deterioro en las pasturas. Estos años de producción y faena por encima de los valores promedio generaron una caída en el rodeo nacional: de acuerdo con SAGyP, el stock de bovinos habría descendido en 2,6 millones de cabezas entre 2022 y 2024, cerrando este año en 51,6 millones, el menor nivel en 14 años.

En los primeros cinco meses de 2025, en tanto, se estima en base de SAGyP y SENASA una producción de 1.245 toneladas de carne vacuna, un 1% por debajo del mismo período del año pasado y del promedio de los últimos cinco años a la misma altura. A este ritmo de faena, el stock nacional de bovinos podría seguir retrocediendo este año, a menos que se inicie una fase de retención, algo que todavía no se observa en los indicadores.

Por su parte, la producción de carne aviar se ubicó en 2,3 millones de toneladas en 2024, un volumen alineado con el promedio de los últimos cinco años. Si bien la producción aviar se ha mantenido estable desde el año 2019, dando señales de haber alcanzado niveles de madurez, es notable cómo ha crecido en las últimas décadas. En este sentido, la producción de 2024 fue 2,6 veces superior a la de 2004, lo que se logró tanto por una mayor faena como por mejoras de productividad, lo que se analiza en profundidad en esta nota.

En los primeros cinco meses de 2025 se estima, en base a datos de SAGyP y de SENASA, que la producción rondaría las 958.000 toneladas, un 1,9% por encima del mismo período del año pasado y muy cerca de la producción récord del año 2020.

El cerdo, por su parte, mantuvo su senda ascendente por décimo cuarto año consecutivo. En 2024 se faenaron más de 8,3 millones de cabezas, lo que se tradujo en más de 785.000 toneladas producidas, consolidando su posición como la tercera fuente de proteína animal del país. En los primeros cinco meses de 2025, la faena ya muestra un incremento del 2,2?% interanual, anticipando otro año récord para el sector porcino.

Sumando la producción de los tres tipos de carne, en 2024 se alcanzó un volumen de 6,3 millones de toneladas, siendo el segundo mayor registro histórico y ubicándose un 1% por debajo del año previo, que fue un récord productivo.

Consumo: aumento del protagonismo del pollo y el cerdo

Los datos de consumo interno revelan un cambio estructural. De acuerdo con los datos de SAGyP, en 2024, el consumo per cápita de carne aviar fue de 45,2?kg por habitante, posicionándose muy cerca del consumo de carne vacuna (47,8 kg / h). Esto ubica a la Argentina entre los seis países con mayor consumo de pollo del mundo, y marca un punto de inflexión: el pollo ha pasado de ser un complemento económico de la carne roja a ocupar el centro del plato en millones de hogares. La carne porcina, si bien todavía lejos en volumen, muestra una tendencia creciente y sostenida. Con un consumo per cápita de 16,8?kg anuales, el cerdo se consolida como una opción valorada en el mercado, más accesible que la carne vacuna.

La composición del consumo cárnico promedio en Argentina muestra una participación del 44% para la carne bovina, 41% para la carne aviar y 15% para la carne porcina. Esto implica una caída de 2 puntos porcentuales en la participación de la carne vacuna respecto a 2023, revirtiendo parcialmente el leve repunte observado en años anteriores.

Una forma útil de analizar la evolución del consumo de carnes es comparar la proporción de carne bovina con la de sus principales sustitutos: pollo y cerdo. Tal como se observa en el gráfico, desde 2002 la carne vacuna ha venido perdiendo participación en la dieta argentina, en favor de las carnes aviar y porcina. Este proceso se consolidó en 2016, cuando ambas categorías igualaron su participación. Desde entonces, el consumo combinado de carne de pollo y cerdo ha superado sistemáticamente al de carne vacuna.

En los últimos años esta tendencia se mantuvo, y en 2024 el conjunto de las carnes aviar y porcina alcanza el 56% del total consumido, su punto más alto en la serie. Así, el perfil del consumo cárnico argentino continúa desplazándose hacia fuentes de proteína animal alternativas, con implicancias significativas tanto a nivel productivo como en los hábitos alimentarios de la población. Los datos disponibles para los primeros meses de 2025 muestran que esta tendencia de sustitución continúa vigente, acercándose el consumo de pollo y cerdo al 57%.

Exportaciones: volumen de carne bovina en récord de 100 años.

En el plano internacional, Argentina sigue siendo un actor relevante en exportaciones de carne bovina. En el año 2024 se exportaron 934.866 toneladas de carne vacuna, lo que constituyó el mayor registro desde el récord histórico de 981.000 toneladas alcanzado en 1924, este último dato de fuentes oficiales. En dólares, y sumando todo el espectro de productos que conforman el complejo de carne y cueros bovinos, en 2024 se exportó un valor de US$ 3.672 millones, consolidando al complejo carnes y cueros bovinos como el sexto complejo exportador más importante del país. Los principales destinos fueron China (49%), Israel (8%) y Estados Unidos (7%).

Por el lado del sector aviar, en el año 2024, se exportaron 185.000 toneladas de productos avícolas comestibles por un total de US$ 222,2 millones. Este monto representa apenas un 6% de las divisas que ingresaron al país por exportaciones del complejo de carne y cueros bovinos.  En volumen, las exportaciones en 2024 aumentaron un 15,7% interanual, pero estuvieron un 15,9% por debajo del promedio de los últimos cinco años, lo que se debe a un saldo exportable cada vez menor como resultado de una producción que se mantuvo constante en el último lustro frente a un consumo interno que fue creciendo a medida que la población aumentaba (aunque constante en términos per cápita). Los principales destinos fueron Vietnam (17%), Brasil (14%) y Sudáfrica (11%).

La carne porcina aún tiene una inserción externa marginal, de apenas el 2% de la producción, pero con potencial de crecimiento si se consolida una estrategia exportadora enfocada en la apertura de nuevos mercados y profundización de los existentes. En este sentido, recientemente se abrieron los mercados de Filipinas y Paraguay, lo que resulta muy positivo para el sector.  En volumen, las exportaciones fueron de 14.526 toneladas en 2024 (+30% i.a.), por un valor de US$ 14,9 millones (+46% i.a.). Los principales destinos fueron Costa de Marfil (45%), China (21%) y Uruguay (18%).

En el primer cuatrimestre del año en curso, en tanto, las exportaciones del complejo de carne y cueros bovinos suman US$ 1.209 M, creciendo 0,8% interanual por mayores precios, dado que en volumen caen un 9% tras el récord del año previo, las de alimentos aviares US$ 65 M (-13% i.a.) y las del complejo porcino US$  2,2 M (+7,2% i.a.).

Si se considera también al sector lácteo, que se analiza en profundidad en otra de las notas de este informativo semanal, se observa que el mismo en el año 2024 exportó productos por un valor de US$ 1.222 millones (+9,3% i.a.). Sumando los cuatro complejos, se llega al resultado de que, en 2024, los sectores ganadero y lácteo sumaron exportaciones por un valor de US$ 5.131 millones. Esto representó el 6,4% de las exportaciones totales de Argentina en dicho año.

Primicias Rurales
Fuente: BCR Informativo Semanal
Una nueva baja de aranceles mejora las condiciones para la exportación de aceites hacia la India

Una nueva baja de aranceles mejora las condiciones para la exportación de aceites hacia la India

Por Guido D’Angelo – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) 
Novedades en el principal destino de los aceites de soja y girasol de la Argentina, además de primer socio comercial de la provincia de Santa Fe. El 2024 cerró con un récord histórico de exportaciones de aceites hacia la India.

Rosario, domingo 15 junio (PR/25) — Según información remitida por la Embajada Argentina en la India, ya está vigente un nuevo régimen de aranceles de importación para los aceites vegetales hacia este país desde el 31 de mayo pasado. Este nuevo régimen implica una reducción de los aranceles para los aceites crudos de soja, girasol y palma en 10 puntos porcentuales.

De esta manera, y considerando otros tributos adicionales, el arancel efectivo a la exportación de aceites de soja y girasol hacia India pasa del 27,5% al 16,5%. 

Esto resulta de gran importancia para el comercio exterior argentino. En 2024 la totalidad de la exportación de aceite de soja hacia la India fue de aceite en bruto, una situación que repite lo sucedido en años anteriores para este mercado estratégico. La misma situación se da para el caso del aceite de girasol. De esta manera, esta decisión repercute de manera muy positiva en la dinámica de inserción de los aceites vegetales en la India.

Resulta importante destacar que los cambios en los aranceles de importación que lleva adelante la India para sus aceites vegetales obedecen a las oscilaciones de los precios internacionales de los aceites como principal factor. Como bien destaca el propio gobierno de la India, el último cambio de política de aranceles busca “garantizar la disponibilidad de aceite para los consumidores”. Al reducir estos aranceles, se busca “reducir el costo en destino y los precios minoristas de los aceites comestibles, brindando alivio a los consumidores y ayudando a frenar la inflación general”.

Todo esto tiene especial preponderancia en tanto la India es el principal importador mundial de aceites vegetales. Más aún, dicha medida se da en un contexto de creciente comercio entre Argentina y la India. Con más de 3,5 millones de toneladas de aceites exportados en 2024, el volumen de aceites embarcado al gigante asiático creció un 83% interanual y tocó un máximo histórico. De esta manera, los volúmenes exportados hacia la India no sólo dejaron atrás la sequía del 2023, sino que se ubicaron un 16% por encima del récord anterior, en el año 2020.

Además, vale recordar que la India es el principal socio comercial de la provincia de Santa Fe, siendo el quinto socio comercial de la Argentina. No conforme con ello, representa el segundo superávit bilateral más importante del comercio exterior argentino.

Con más de US$ 3.900 millones de exportaciones hacia India en 2024, el protagonismo de los aceites vegetales es destacado: cerca del 83% de las exportaciones totales a este destino consisten en aceite de soja o aceite de girasol, una participación alineada al promedio de los últimos cinco años.

En 2024 el 48% del aceite de soja exportado por Argentina tuvo destino a la India, 10 puntos adicionales de participación respecto al 2023. En contraposición, el 31% del aceite de girasol exportado se dirigió a la India en el mismo año, 23 puntos menos que en 2023.

India presenta una perspectiva formidable para los próximos años. Sus proyecciones de crecimiento económico y su creciente población urbana buscan desarrollar y diversificar los mercados en un país que espera consolidarse como la tercera economía más grande del mundo para 2030. Este panorama abre sin dudas grandes oportunidades para consolidar la inserción externa de la economía argentina.

Primicias Rurales

Fuente: BCR

Acelera la comercialización de soja de cara al 30 de junio

Acelera la comercialización de soja de cara al 30 de junio

Por Matías Contardi – Blas Rozadilla – Emilce Terré – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
La soja lidera la actividad comercial antes del fin de la rebaja de retenciones. El maíz argentino gana competitividad y los precios internacionales se planchan.

Rosario, sábado 14 junio (PR/25) — El Reporte del Mercado de Granos BCR muestra los temas más resonantes de la coyuntura agroindustrial con foco en Argentina. Se acelera la comercialización de soja ante la inminente suba de retenciones el 30 de junio, alcanzando máximos semanales de la campaña.

La anticipación también se refleja en las DJVE del complejo, con crecientes registros para embarques post-30J. En paralelo, los precios internacionales se estancan ante la falta de señales creíbles en la guerra comercial EE.UU.-China.

El maíz argentino se posiciona como el más competitivo del hemisferio sur, mientras la safrinha brasileña avanza lentamente. La modificación en las alícuotas de los derechos de exportación prevista para julio tendría un impacto estimado de US$ 227 millones sobre los ingresos de los productores santafesinos, considerando el volumen pendiente de comercialización de la campaña 2024/2025.

1.    La comercialización de soja alcanza niveles máximos para la campaña de cara al 30J.

Avanza la certeza de que la rebaja de las retenciones se terminará en la fecha indicada inicialmente para los granos gruesos, luego de la extensión del beneficio sólo para la próxima campaña de la fina, el acercamiento a la fecha clave del 30 de junio empezó a agitar el mercado de la oleaginosa. Este hecho se conjuga con el último sprint de la cosecha, que volvió a tomar ritmo en los últimos días para recortar el atraso causado por los excesos de humedad.

Según los datos de SioGranos, la semana pasada se alcanzó el mayor volumen de pricing semanal en el año, con cerca de 1,47 Mt acumuladas en compras a precio hecho y fijaciones por soja. Esto implica un crecimiento del 30% respecto del promedio semanal de mayo. En el mes pasado, el volumen de pricing semanal se mantuvo estable entre 1,11 y 1,18 Mt.

Este mayor nivel de comercialización se mantuvo durante esta semana según los datos parciales de la misma fuente. Analizando los promedios diarios, tenemos que para la semana pasada este número fue de poco más de 290.000, mientras que en los primeros cuatro días de esta semana el promedio se ubica en 305.000, un 4% más que la anterior y 35% por encima de los niveles de mayo, un ritmo que tiende a alcanzar un nuevo máximo.

En el contexto actual, la soja en el mercado de Chicago se encuentra lateralizando dentro de un rango de 10 dólares, en un marco de gran incertidumbre debido a la indefinición sobre la política de biocombustibles en los Estados Unidos y de negociaciones en medio de una guerra comercial entre el gigante norteamericano y China. A su vez, en el mercado local, el precio de pizarra presenta una tendencia similar, oscilando entre los 270 y 275 dólares por tonelada.

Sin expectativas para mejoras significativas en los precios internacionales y ante la inminencia del 30J (donde la alícuota de los Derechos de Exportación (DEX) para el poroto de soja pasará del 26 al 33% y la de la harina y del aceite se incrementará del 24,5 al 31%, que reducirá significativamente la capacidad de pago de la industria y la exportación, con el consecuente impacto en los precios del mercado), el panorama genera incentivos para aprovechar los precios actuales por parte de la oferta.

Por otro lado, al igual que se mencionó para el caso del maíz en el Reporte de Mercado de la semana pasada, comienza a observarse un crecimiento en el registro de DJVE del complejo soja con un crecimiento de la participación de los embarques posteriores al 30J.

Durante la semana pasada, se alcanzó, lo que era hasta el momento, el segundo mayor volumen de DJVE del complejo soja para la campaña actual, con casi 1,7 Mt correspondientes a 330.000 toneladas de aceite, 365.000 toneladas de poroto y poco más de 1 Mt de harina de soja. Del total registrado por todo el complejo, 655.000 toneladas correspondieron a registros con fecha de embarque en el mes corriente, un 39%. El 61% correspondió a embarques entre julio y noviembre.

En esta semana, los registros acumulados hasta el día jueves, ya superaron el volumen de la semana pasada, quedando por ahora como el segundo mayor registro de la campaña con 2 Mt. De ese total, un 40% se corresponden a ventas para embarcar durante este mes y el 60% restante para los meses de julio hasta diciembre (poco más de 1 Mt se concentran entre julio y agosto).

2.    Cuando la incertidumbre constante deja de mover los precios.

El mercado de Chicago parece inmutable frente a los nuevos anuncios del presidente Trump sobre los acuerdos con China. Hace tres semanas, la tregua estuvo a punto de romperse cuando el líder norteamericano acusó a los asiáticos de no estar cumpliendo con parte del trato. Sin embargo, una llamada telefónica durante la semana pasada, sumado a la cumbre de Londres en esta semana, llevó a una aparente solución y mejora en la relación de las dos naciones. Fruto del entendimiento, el miércoles el líder norteamericano anunció que los aranceles a productos chinos se mantendrán en 55%, mientras que las exportaciones estadounidenses a China tendrían un arancel del 10% (mismo nivel previo al “Liberation Day”).

Luego de los anuncios, las cotizaciones prácticamente no se movieron. La razón es simple: tras meses de amenazas intermitentes, los cambios en las “reglas de juego” perdieron credibilidad, el mercado necesita más fundamentos para «comprar» un nuevo escenario.

Normalmente, cuando las reglas comerciales son claras y estables, los operadores se centran en los cambios genuinos de oferta y demanda para determinar el precio de los commodities. Cuando se esperan cambios en las “reglas de juego” el mercado evalúa sus efectos y las descuenta en precios. Así ocurrió tras la victoria de Trump en 2024. La expectativa de una guerra comercial con China, el principal comprador de la soja estadounidense hizo que el mercado descontara rápidamente un precio menor. Los futuros de la soja se desplomaron desde los USD 440/t en junio de 2024 a un promedio de USD 365/t entre agosto y diciembre de ese año.

Sin embargo, la estrategia de la administración Trump de utilizar los aranceles como un instrumento de negociación flexible ha cambiado la dinámica. Al amenazar constantemente a sus socios comerciales, las reglas se volvieron inestables y poco creíbles.

El conflicto con China es el caso emblemático. Tras el «Liberation Day», EE. UU. llegó a imponer aranceles del 145% a productos chinos. Apenas 31 días después, una tregua fruto de un acuerdo en Ginebra los redujo al 30%. Pese a que esta tregua se mantiene, las tensiones no han cesado.

Esta constante incertidumbre generó una fuerte reacción inicial en el mercado. Entre enero y fines de abril, los futuros de soja mostraron alta inestabilidad, operando en un rango de +/- 10% y alcanzando una dispersión media del 2,3%. Los precios tocaron los USD 395/t en febrero para luego caer a USD 359/t en abril y volver a subir a USD 395/t semanas después.

No obstante, desde fines de abril, la volatilidad ha disminuido drásticamente, y no porque la incertidumbre haya desaparecido. Al contrario, el mercado ha comenzado a invalidar la credibilidad de estos anuncios. Desde mayo, el precio de la soja ha operado dentro de un estrecho rango de +/- 3%, con una dispersión de apenas el 1%. Inclusive los fondos especulativos en Chicago mantienen una posición casi neutral en futuros de soja. Lo intermitente de las medidas han dejado precedente. El hecho de anunciar, para luego deshacerlo implica que el mercado necesita más razones para efectivamente decidir hacia que lado moverse. En el mientras tanto, las cotizaciones siguen “planchadas” y los fondos neutrales. Escenario que se conjuga con la agudización del “climático norteamericano”, combinación que puede ser explosiva.

3.    El Maíz argentino: el más competitivo en el sur

La cosecha de la safrinha en Brasil viene avanzando a paso de hombre. A nivel nacional se cosechó el 2% de la superficie objetivo, la mitad del avance promedio a esta altura y un cuarto de la superficie cosechada el año pasado. Sobre Mato Grosso, principal estado productor, el avance es del 2,5%, 9 p.p. por detrás del año pasado. El retraso de la cosecha era algo esperado por el mercado, que ya viene descontando desde la siembra de soja, cuando las labores se retrasaban por la falta de humedad en los perfiles. Sin embargo, en algunos estados, como el de Paraná, las lluvias de las últimas semanas habrían dilatado aún más el proceso. Más allá de esto, las condiciones de los cultivos parecen favorables y se han registrado valores elevados de densidad de vegetación sobre el centro oeste de Brasil, dando buenos indicios para lo que sería la segunda mejor safrinha de la historia.

En nuestro país, estamos adentrándonos ya en la ventana de cosecha del maíz tardío. A nivel nacional el avance es del 52%. Las labores aceleraron desde junio y durante las últimas dos semanas ya se avanzó sobre 800.000 hectáreas.

La safrinha brasilera y el maíz argentino se combinan para abastecer al mercado internacional antes de que llegue la cosecha norteamericana a partir de septiembre. Es justamente la expectativa de una cosecha récord en EE.UU. lo que ha estado empujando las cotizaciones internacionales a la baja luego de alcanzar máximos en más de un año durante febrero.

El FOB argentino para embarques desde julio se negocia en torno a los USD194/t, un descuento del 5% con respecto al maíz brasilero. Aunque se espera que la safrinha brasilera sea de 101 Mt, la presión del mercado interno brasilero es fuerte y últimamente la demanda para producción de etanol ha absorbido varias toneladas que antes se destinaban a exportación. En este escenario, se espera que Brasil exporte menos maíz inclusive que los últimos 4 años. Por el otro lado, la oferta argentina es abundante y aún quedan muchas toneladas sin comprometer, lo que presiona aún más sobre las cotizaciones. Siguiendo las estimaciones de oferta para esta campaña 2024/25 en Argentina, aún resta comprometer 28 Mt, el 54% de la oferta total 12 p.p. por delante de la media a esta altura. 

4.    «La modificación en las alícuotas de los derechos de exportación prevista para julio tendría un impacto estimado de US$ 227 millones sobre los ingresos de los productores santafesinos, considerando el volumen pendiente de comercialización de la campaña 2024/2025.

Se estimó cuanto impactaría el retorno de las alícuotas anteriores al 27/1/2025 de DEX en los ingresos de los productores de la provincia de Santa Fe a partir del 1/7/2025 por lo que resta de la campaña 2024/2025:

Los supuestos adoptados son:

A)    Se estimó la producción de cada uno de los principales granos con origen en la provincia de Santa Fe de la campaña 2024/25, tomando el precio FOB promedio del primer semestre para cada uno de esos productos y el porcentaje de lo ya vendido (según datos de la SAGyP).
B)    Se calculó el valor bruto de la producción de los 5 principales granos de lo ya vendido, lo cual alcanza a US$ 2.921 millones.
C)    Imputando al valor anterior las alícuotas que rigen hasta el 30 de junio para cada grano, aproximadamente los DEX pagados por los productores santafesinos fue de U$S 552 millones.
D)    El valor bruto de la producción santafecina que resta vender entre los 5 principales productos, tomando el precio FOB Oficiales forward a partir de julio para cada producto, alcanza US$ 4.106 millones.
E)    Bajo el esquema de alícuotas temporarias vigentes hasta el 30/06, los DEX que deberían pagar teóricamente los productores santafecinos suma US$ 876 millones.
F)    No obstante, con la reversión de alícuotas a las originales que tendrá lugar a partir del 1/7, los DEX que aproximadamente podrían llegar a pagar los productores asciende a US$ 1.103 millones.
G)    «En consecuencia, la modificación en las alícuotas de los derechos de exportación prevista para julio tendría un impacto estimado de US$ 227 millones sobre los ingresos de los productores santafesinos, considerando el volumen pendiente de comercialización de la campaña 2024/2025.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

 

¿Cómo vienen los márgenes proyectados de la campaña agrícola 2025/26 con los precios esperados actuales?

¿Cómo vienen los márgenes proyectados de la campaña agrícola 2025/26 con los precios esperados actuales?

Valor Soja

Buenos Aires, jueves 12 junio (PR/25) — Los márgenes agrícolas proyectados de la campaña argentina 2025/26 muestran, dependiendo de los casos, una mejor situación competitiva del maíz temprano y del doble cultivo trigo/soja con respecto a la soja de primera.

En la zona núcleo pampeana el margen neto proyectado en 2025/26 para soja de primera, considerando el valor actual esperado a cosecha, un rendimiento de 40 qq/ha y un arrendamiento o costo de oportunidad de la tierra de 515 u$s/ha, es de 51 u$s/ha, según la plataforma AgBi desarrollada por AZ Group y Simpleza.

Pero el margen neto del maíz temprano, con un rendimiento de 105 qq/ha, es de 283 u$s/ha, mientras que el doble cultivo trigo/soja de segunda, con rindes presupuestados de 45 y 26 qq/ha respectivamente, es de 252 u$s/ha.

En el centro de Santa Fe, con un costo de oportunidad de la tierra de 430 u$s/ha y un rendimiento de soja de primera de 35 qq/ha, el margen neto proyectado se encuentra a la fecha en terreno negativo, mientras que el maíz, con un rinde objetivo de 90 qq/ha, generaría 137 u$s/ha y el doble cultivo trigo/soja, con rindes presupuestados de 32 y 26 qq/ha respectivamente, permitiría obtener 83 u$s/ha.

En la zona oeste de Buenos Aires, con un rinde promedio de 34 qq/ha y un costo de la tierra de 370 u$s/tonelada, el margen proyectado para soja de primera es nulo, mientras que en el caso del maíz temprano es de apenas 12 u$s/ha con una expectativa de 90 qq/ha. En este caso, el mayor margen proyectado corresponde al trigo/soja con 31 u$s/ha considerando la posibilidad de cosechar un trigo de 35 qq/ha y una oleaginosa de 25 qq/ha.

En tanto, en la región Litoral Sur, con un costo de la tierra de 230 u$s/tonelada y un rinde previsto de soja de primera de 28 qq/ha, no habría margen favorable posible, mientras que en maíz temprano sería de 120 u$s/ha con un rinde presupuestado de 70 qq/ha. En cuanto a trigo/soja de segunda, cabría esperar un margen neto de 139 u$s/ha con rindes de 35 y 18 qq/ha respectivamente.

La ventaja que tiene el planteo de trigo/soja de primera es la gran reserva de humedad disponible para el cereal en buena parte de la región central argentina, además de la diversificación de ingresos generada por el doble cultivo.

El maíz, por su parte, depende de que la bajas temperaturas invernales liquide a buena parte de la población de la “chicharrita del maíz” para evitar problemas derivados del complejo de enfermedades transmitidas por esa plaga, con el Spiroplasma a la cabeza.

Los precios considerados en todos los casos corresponden a los valores actuales de los contratos futuros del mercado A3 d Trigo Rosario Enero 2026 (202 u$s/tonelada), Maíz Rosario Abril 2026 (179 u$s/tonelada) y Soja Mayo 2026 (286 u$s/tonelada).

Primicias Rurales

Fuente: Valor Soja

 

Carne aviar argentina: entre la madurez del consumo interno y la oportunidad exportadora

Carne aviar argentina: entre la madurez del consumo interno y la oportunidad exportadora

Por Franco Ramseyer – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Con el consumo interno estabilizado en términos per cápita, la reapertura de los mercados de Japón y China amplía los horizontes para las exportaciones de carne aviar. Las proyecciones globales anticipan un escenario favorable para el crecimiento del sector

Rosario, miércoles 11 junio (PR/25) — Argentina es un país que destaca a nivel mundial por su elevado consumo per cápita de carnes animales. Como se exploraba en esta nota, en el año 2024 nuestro país ocupó el segundo puesto en el ranking global de consumo por persona, sumando las carnes bovina, aviar y porcina.

El presente artículo se propone profundizar en los indicadores de oferta y demanda del sector de la carne aviar, explorando su desempeño en los últimos años, la situación actual y las perspectivas de cara al futuro.

Faena aviar estable y producción creciente

De acuerdo con los datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), la faena de aves en Argentina experimentó un notable crecimiento entre 2000 y 2012, pasando de 348 millones de cabezas a más de 734 millones, lo que representó un incremento del 110% en apenas doce años. Este período expansivo estuvo impulsado por el fuerte aumento de la demanda interna y externa, y acompañado por una mayor disponibilidad de insumos clave como el maíz y la harina de soja, que son la base de la alimentación aviar. La expansión sostenida de la agricultura permitió asegurar el suministro de estos granos, lo que resultó fundamental para sostener el crecimiento del sector avícola durante esa etapa.

Sin embargo, a partir de 2013, el ritmo de crecimiento se detuvo y la faena ingresó en una etapa de madurez. En los últimos diez años, el número de aves faenadas se mantuvo relativamente estable, con un promedio anual en torno a los 740 millones de cabezas.

A pesar de esta estabilización en la faena, la producción de carne aviar continuó creciendo hasta el año 2019, gracias a mejoras sostenidas en la eficiencia productiva. Tal como se observa en el gráfico, mientras la faena se mantiene relativamente constante durante el período 2012-2019, la producción logró expandirse desde 2,0 millones de toneladas hasta 2,3 Mt en dicho lapso. Esto se explica por un mayor peso promedio de los pollos faenados, lo que se debe a mejoras tecnológicas, genéticas, de sanidad y de nutrición en el proceso productivo. Desde 2019 en adelante, tanto la faena como la producción se mantienen relativamente estables, lo que denota las dificultades del sector para crecer por encima de este umbral. En 2024, la faena fue de 739 millones de cabezas, lo que implicó una producción de 2,3 Mt, en línea con el promedio de los últimos cinco años.

Por su parte, los datos del año 2025 se alinean con la tendencia mencionada. En los primeros cinco meses del año se estima, en base a datos de SAGyP y de SENASA, que la producción rondaría las 958.000 toneladas, un 1,9% por encima del mismo período del año pasado, y muy cerca de la producción récord del año 2020.

El consumo de carne aviar en Argentina: crecimiento estructural y consolidación

El consumo de carne aviar en Argentina mostró un crecimiento estructural sostenido en las últimas dos décadas, consolidándose como una de las principales fuentes de proteína animal en la dieta de los argentinos.

En el año 2000, el consumo aparente era de apenas 960 mil toneladas, lo que equivalía a un consumo per cápita de 26,6 kg por persona al año. Desde entonces, el consumo per cápita creció de forma ininterrumpida durante más de una década, reflejando tanto una mayor producción como una creciente aceptación de la carne de pollo frente a otras alternativas.

A partir de 2011, el consumo per cápita superó los 39 kg, y desde 2015 se mantuvo por encima de los 45 kg anuales. El consumo aparente, por su parte, se ubica desde 2019 por encima de las 2,0 Mt, más del doble que en el año 2000.

Pese a ello, en la última década se observa un virtual estancamiento del consumo per cápita en torno a los 45 kg por habitante por año. Es decir que el consumo aparente va aumentando a un ritmo parecido al del crecimiento poblacional. En 2024, el consumo aparente fue de 2,1 Mt, sin cambios respecto al año previo, lo que implica un consumo per cápita promedio de 45,2 kg. Esto sugiere una posible saturación relativa del mercado interno. Es difícil pensar que siendo Argentina el sexto país de mayor consumo per cápita de carne aviar del mundo haya margen para aumentar en gran medida la demanda doméstica. En ese contexto, los mercados internacionales constituirán un destino estratégico para los incrementos de producción que puedan lograrse a futuro.

El mercado de exportación de carne aviar es relativamente pequeño si se lo compara con el de la carne bovina. De acuerdo con datos de SAGyP e INDEC, en el año 2024, se exportaron 185.000 toneladas de productos avícolas comestibles (pollo entero, trozado y procesados), por un total de US$ 222,2 millones. Este monto representa apenas un 6% de las divisas que ingresan al país por exportaciones del complejo de carne y cueros bovinos.  En volumen, las exportaciones en 2024 aumentaron un 15,7% interanual, pero estuvieron un 15,9% por debajo del promedio de los últimos cinco años, lo que se debe a un saldo exportable cada vez menor como resultado de una producción que se mantuvo constante en el último lustro frente a un consumo interno que fue creciendo a medida que la población aumentaba (aunque constante en términos per cápita).

En 2024, se exportaron productos comestibles avícolas a un total de 24 países. El primer destino, según su importancia en valor exportado, fue Vietnam, que concentró el 17% de las compras; en segundo lugar, se encontró Brasil, que acaparó el 14%; mientras que en el tercer puesto se ubicó Sudáfrica, con un 11%.

En los últimos meses, el sector avícola argentino recibió dos noticias clave: Japón y China reabrieron sus mercados a la carne aviar del país. Japón había suspendido las importaciones en febrero de 2025 por un caso de influenza aviar en aves de traspatio, pero tras gestiones diplomáticas y técnicas, se reconoció que Argentina mantiene el estatus de país libre de la enfermedad, conforme a los criterios de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA). En paralelo, China —que había cerrado su mercado en 2023 tras detectar un brote de influenza— también decidió reanudar las compras en marzo de 2025, luego de evaluar que el riesgo sanitario había sido superado. Esta reapertura es especialmente significativa, ya que China era el principal destino de las exportaciones avícolas argentinas, representando en 2022 casi el 60% del total. Ambas decisiones representan un fuerte impulso para la industria avícola nacional y una señal de confianza en sus estándares sanitarios y de control.

En los primeros cuatro meses de 2025, se registran exportaciones de comestibles avícolas por un valor de US$ 64,9 millones, esto es un 13% por detrás del mismo período del año pasado, pero se destaca el primer dato de exportaciones a China tras la reapertura: en abril se registraron exportaciones al gigante asiático por un valor de US$ 1.103.619.

Hacia adelante, la apertura de nuevos mercados y la profundización de los existentes será una gran oportunidad para colocar la producción excedente de carne aviar. El contexto internacional es favorable en este mercado: de acuerdo con las proyecciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), las importaciones globales de carne aviar aumentarían un 10% entre 2025 y 2033, traccionadas en gran medida por países en desarrollo de África y Asia. Este incremento es superior al que se espera en el comercio internacional de otras carnes, como vaca, cerdo y ovejas.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal