Ago 14, 2024 | Informes Técnicos
Medallas olímpicas en la agroindustria
Oro para carne vacuna, plata para frutas, verduras, hortalizas y legumbres y bronce para trigo. 2 de cada 10 de puestos de trabajo vienen de la agroindustria. Los trabajadores agroindustriales llenan 490 Luna Park y los ganaderos 590 Torres Eiffel. El trabajo argentino bajo la lupa de expertos.
Buenos Aires, miércoles 14 agosto (PR/24) — Dos de cada 10 empleos en Argentina se generan en las cadenas agroindustriales, el equivalente a 4,1 millones de puestos de trabajo. Esto representa el 23% del empleo privado de nuestro país.
Estos son algunos de los datos que presenta FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina) en su informe de Empleo de las Cadenas Agroindustriales. “Acostumbramos a traducir los números en ejemplos concretos para dimensionarlo: los trabajadores agroindustriales llenan 490 Luna Park”, explica Natalia Ariño, economista de FADA.
Los medallistas olímpicos del trabajo
“En el medallero olímpico, la carne vacuna se lleva la medalla dorada, generando el 12,3% de los empleos”, agrega Ariño.
El segundo puesto con la plateada es para la cadena de frutas, verduras, hortalizas y legumbres con el 10,4% del trabajo agro y el bronce se lo lleva el trigo con el 10,1% del empleo.
Si agregamos a la lista soja con el 9,1% y maíz con el 6,7% tenemos casi el 50% del empleo de las cadenas agro.
“Si juntáramos a todos los trabajadores de las cadenas ganaderas llenamos 590 Torres Eiffel”, expresa la economista. Estos trabajadores, como todos los de las cadenas agro, se encuentran a lo largo y ancho del país, desde el arroz en el norte hasta la pesca en la Patagonia, pasando por cada provincia argentina, es empleo que moviliza cada región.
¿Dónde están los 4 millones de trabajadores de la agroindustria?
En 2022 (último dato disponible) las cadenas generaron 3,9% más de trabajo que el año anterior, lo que arrojó un total de 4.115.861 puestos de trabajo en Argentina. “¿Dónde podemos encontrarlos?”, se preguntan desde FADA. “Hay al menos dos formas de responder esa pregunta”, advierte Nicolle Pisani Claro, Economista Jefe de FADA.
“Por un lado, podemos decir que el 31% lo generan las cadenas de granos y forrajeras, 29% economías regionales, 24% cadenas de carnes y láctea y 2% bienes de capital. Los servicios conexos y otras actividades suman 14%.
Pero hay otra forma de contestarlo: están en cada producto dentro de nuestra heladera, desde las milanesas, el dulce de leche, las manzanas. Están en nuestras alacenas en las galletitas y el arroz. Están también en las oficinas y los comercios que venden los productos. Están en los laboratorios que investigan formas más sustentables de producir. Están en las rutas en cada camión que transporta granos o alimentos. Están en los campos y en las ciudades en cada rincón de Argentina. “Básicamente, nosotros o algún conocido seguro que está directa o indirectamente relacionado al empleo en las cadenas agro”, explica Pisani Claro.
Empleo agroindustrial bajo la lupa
Del informe de FADA también se desprende que el mayor generador de empleo es la producción primaria con el 33% del total. Le siguen la comercialización con 26%, la industria con 22% y 19% las cadenas proveedoras de bienes y servicios como insumos, bienes de capital, servicios conexos, transporte y logística.
“Más agroindustria implica más producción y más empleo, eso inevitablemente implica un aumento en la actividad económica. Que crezca el agro como cualquier otro sector implica una mejora para todos los argentinos, porque cuanto “más grande sea la torta” más grande será la porción para cada uno”, afirman las economistas.
“Todos los productos obtenidos de las cadenas agroindustriales son consumidos por los argentinos, pero también son requeridos por el mundo entero, por lo que también hacen que ingresen divisas con las exportaciones. Decimos que es una rueda de empleo porque eso es lo que va generando: más producción, más empleo, mejor calidad de vida, menos pobreza, una cosa va llevando a la otra”, concluyen.
——————————————————————————————————————————
ANEXO
EMPLEO EN LAS CADENAS AGROINDUSTRIALES (CAI) EN NÚMEROS
- 2 de cada 10 puestos de trabajo se generan en las
- 115.861 de puestos de trabajo los generan las CAI.
- 23% del empleo privado a nivel nacional proviene de las CAI.
- 29% del empleo lo generan las cadenas regionales, 31% las de granos y forrajeras, 24% cadenas de carnes y láctea, y 2% bienes de capital. Los servicios conexos y otras actividades suman 14%.
- Podio medallistas olímpicos: medalla dorada carne vacuna con el 12,3%, plateada para Frutas, verduras, hortalizas y legumbres con 10,4%, la de bronce para trigo con 10,1%.
- 33% del empleo lo genera el eslabón primario, 26% comercialización, 22% industria, 19% cadenas proveedoras de bienes y servicios (insumos, bienes de capital, servicios conexos, transporte y logística).
¿Qué es el Informe “Empleo en las Cadenas Agroindustriales”?
Es un estudio de FADA que se basa en la estimación de los puestos de trabajo generados en las cadenas agroalimentarias y agroindustriales, y su participación en el empleo nacional.
En base a 250 actividades económicas relacionadas al sector, muestra el empleo dividido por cadenas y por eslabones. Esto quiere decir: cuánto empleo genera la cadena de la soja, maíz, bovina, pesca, forestal, etc., y cuánto de ese empleo por cadena, proviene del campo, la industria, comercialización, transporte y proveedores.
El objetivo es estimar, analizar y comunicar el empleo total que generan directa e indirectamente el campo y la industria, mostrando el aporte al país en general y a las personas. Con datos y análisis, revela la importancia de la comunidad agroindustrial como motor de empleo, tanto en el campo como en las ciudades.
Un aspecto novedoso de este informe es su amplio alcance y profundidad, los datos se analizan según cada cadena, y según cada eslabón o etapa de esas cadenas. Se relevan 20 cadenas agroindustriales y 82 ramas de actividades, que desagregadas alcanzan a 252 actividades económicas.
Las fuentes de datos que se utilizan provienen fundamentalmente de fuentes oficiales como INDEC, SIPA y SRT, además de los diferentes Ministerios.
Las estimaciones se realizan a partir de datos de empleo privado registrado del Ministerio de Trabajo de la Nación en base a SIPA, y se cruzan con información de la Cuenta de Generación del Ingreso de INDEC para estimar los puestos de trabajo no asalariados y asalariados no registrados. También se utilizaron datos de trabajadores cubiertos de la SRT para desagregar cada una de las actividades para armar las cadenas.
Primicias Rurales
Fuente: FADA
Ago 8, 2024 | Informes Técnicos
Buenos Aires, jueves 8 agosto (PR/24) — Para 2034, la gran mayoría de las empresas habrán adoptado la Inteligencia Artificial (IA) en sus procesos, operaciones y negocios. También para entonces –o incluso en 2030– veremos que el 96% de las empresas prueban, adoptan e implementan soluciones de bioingeniería. Las biosoluciones afectarán prácticamente a todos los sectores, incluidos la atención sanitaria, la agricultura, los bienes de consumo, la moda, la energía, la minería, así como las industrias automovilística, aeroespacial y de defensa.
También conocida como Biología Sintética, la Bioingeniería es un campo de la ciencia que implica el rediseño de organismos con fines útiles, diseñándolos para que tengan nuevas habilidades. En otras palabras, la bioingeniería implica aplicar principios de biología e ingeniería combinados con inteligencia artificial y datos para crear sistemas biológicos nuevos o rediseñados. Gracias a los avances en la síntesis, edición y secuenciación del ADN y a los avances en la IA, se pueden diseñar sistemas biológicos con mayor agilidad y precisión, lo que reduce tiempo y costes.
A diferencia de oleadas de disrupción anteriore , que «tomaron por sorpresa a muchos líderes y organizaciones», la bioingeniería está recibiendo la atención que merece. Basta pensar en las posibilidades que ofrecen las biosoluciones para entender por qué:
– Beneficios ambientales como reducción de la contaminación, los residuos y las emisiones.
– Mejora del rendimiento y la seguridad del producto
– Menor dependencia de recursos y exposición a riesgos de interrupción de la cadena de suministro.
Al menos el 72% de los directores ejecutivos y altos directivos creen que las biosoluciones acelerarán sus iniciativas de sostenibilidad, según un nuevo informe de Capgemini. Podrían mitigar los efectos del cambio climático, reducir la contaminación del aire y abordar la contaminación plástica.
El estudio «Unlocking the Power of Engineering , que entrevistó a 1.100 ejecutivos de grandes organizaciones y 500 líderes de startups, señala que el 40% de las empresas están trabajando con biosoluciones en la etapa exploratoria y el 56% están involucradas más activamente en experimentos, pilotos o implementaciones a escala. La gran mayoría señala que las inversiones en la zona crecerán –y de manera constante–.
Al igual que ocurre con la IA , el avance de las regulaciones y el desarrollo profesional no siempre va a la par del avance de las nuevas tecnologías. El informe cita los siguientes como principales desafíos:
Falta de bioalfabetización, que afecta a todos, desde los altos directivos hasta los empleados, que no comprenden el impacto y la necesidad de alineación.
Falta de profesionales con todas las capacidades necesarias, lo que implica desarrollo interno y competencia en el mercado laboral
Preocupaciones éticas relacionadas con el uso de la biología y la ingeniería que deben abordarse para generar aceptación en el mercado.
Cuestiones regulatorias, como la complejidad de las regulaciones que rigen las biosoluciones.
Para acelerar la adopción de biosoluciones en empresas y startups, las recomendaciones implican formular una estrategia y una hoja de ruta claras y bien informadas para prepararse para la disrupción que se avecina. Esto debería incluir un aumento de la experiencia interna y externa y la planificación de cambios operativos, incluidos los procesos de fabricación, adquisiciones, calidad y cadena de suministro.
¿Por qué es fundamental para nuestro sector?
La bioingeniería le permite al agro no solo aumentar la eficiencia y sostenibilidad de los cultivos, sino también desarrollar nuevas variedades resistentes a plagas y enfermedades. Al integrar principios de biología y tecnología, las biosoluciones pueden optimizar el uso de recursos naturales, mejorar la calidad de los productos y reducir el impacto ambiental. La capacidad de diseñar organismos para funciones específicas abre un abanico de posibilidades para enfrentar los desafíos sostenibles y asegurar la seguridad alimentaria global.
Primicias Rurales
Fuente: Club AgTech