FERTILIZAR AC, junto con el INTA, presentó los resultados del estudio sobre la fertilidad de los suelos y disponibilidad de nutrientes, en el que se relevó el impacto del uso agrícola en la fertilidad de los suelos en estas zonas.
Buenos Aires, 3 de julio (PR/24) .- Los resultados indican que la disminución de la disponibilidad de algunos nutrientes explicaría parte de la brecha productiva actual, que en soja y maíz es cercana al 50 %.
Además, se anunció el inicio de la tercera edición del Mapa de Nutrientes de la Región Pampeana.
En el marco del año de su 30° aniversario, FERTILIZAR Asociación Civil, presentó las principales conclusiones del Mapa de Nutrientes del NOA y NEA, un relevamiento pionero en las regiones del noroeste y noreste argentino sobre la salud de los suelos y la disponibilidad de nutrientes en zonas de creciente actividad agrícola, realizado en conjunto con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), y con el apoyo financiero de la empresa AngloAmerican.
La jornada fue presentada por el vicepresidente de FERTILIZAR AC Jorge Bassi, quien destacó que el Mapa es la concreción de “un proyecto ansiado” y lo definió como “el estudio que proporciona datos cruciales para el diseño de estrategias de manejo sostenible de suelos en regiones de alta fragilidad ambiental y constituye una herramienta fundamental para la toma de decisiones en materia de políticas agropecuarias vinculadas al uso de los fertilizantes y la conservación de los suelos”.
Por su parte, el presidente de la entidad, Roberto Rotondaro, enfatizó en la importancia de contar con mapas de nutrientes para lograr diagnósticos más precisos y poder implementar estrategias de fertilización de acuerdo a las necesidades puntuales de cada ambiente.
Rotondaro destacó que las regiones del NEA y NOA representan “más de 6 millones de hectáreas y es importante conocer cómo fue el impacto del uso productivo en estos agro-ecosistemas más frágiles, en los cuales cualquier acción puede provocar un deterioro en un tiempo más corto”.
A su turno, la vicepresidente del INTA, María Beatriz ‘Pilu’ Giraudo, reconoció la relevancia del trabajo público-privado en este tipo de estudios que hacen a una producción más eficiente y aseguró que la información que brindan los Mapas “sirve para el rediseño de los sistemas productivos”, en los cuales “producción y cuidado ambiental deben ir juntos”.
“Hoy tenemos la posibilidad de entregarle a la próxima generación un suelo en mejores condiciones que las recibidas. Esto nos ayuda a que esa posibilidad exista”, graficó Giraudo.
El trabajo fue presentado y comentado por el responsable de la investigación, el Ingeniero Agrónomo Dr. Hernán Sainz Rozas, de la Unidad Integrada Balcarce del INTA, quien resumió que en los suelos de las diferentes regiones del norte encontraron reducciones en la disponibilidad de nutrientes que podrían explicar parte de las brechas de rendimientos actuales, las cuales son cercanas “al 50% en cultivos de soja y maíz”.
El especialista describió que para concretar el mapa se cuadricularon y se obtuvieron muestras georeferenciadas de 349 sitios, en los cuales se midieron distintas propiedades del suelo.
A pesar de las diferencias con los suelos pampeanos, “al comparar la condición prístina de la cultivada en estas regiones con poca historia agrícola, los impactos fueron, en proporción, similares a las que se encontraron en la región pampeana”.
Las principales conclusiones del estudio fueron las siguientes:
• Degradación de los suelos: la pérdida de fertilidad y de materia orgánica los han dejado más vulnerables a los impactos ambientales y climáticos.
• Disminución en la disponibilidad de nutrientes como el fósforo -principalmente-, pero también el potasio en el noreste de Santa Fe y norte de Entre Ríos, que experimentaron notables reducciones, lo que podría afectar la capacidad productiva de los suelos.
• En contenido absoluto, se determinó una importante reducción de la materia orgánica (promedio) para toda la región NOA y NEA, lo que produce una mayor susceptibilidad a la erosión y menor abastecimiento de nitrógeno y azufre por mineralización.
• Además, se advirtieron zonas con potencial deficiencia de calcio y magnesio, mayormente en el centro-norte de Santa Fe, región con larga trayectoria de producción tambera.
• Marcada disminución de los micronutrientes, con especial relevancia en zinc (Zn) y boro. Respecto del Zn, las zonas con potencial problema de deficiencia fueron el este de Tucumán, la región central de Santiago del Estero, el noreste de Córdoba, el norte de Santa Fe y el norte de Entre Ríos. “Es alta la probabilidad que la deficiencia de este nutriente esté incidiendo sobre la brecha de rendimiento de los cultivos”, comentó Sainz Rozas. Las zonas con potencial problema de deficiencia de boro fueron parte del este de Tucumán, el centro-este de Santiago del Estero, el noreste de Córdoba, el norte de Santa Fe y el norte de Entre Ríos. Por último, en cuanto al hierro, se detectaron bajos niveles en la región central de Santiago del Estero.
• Variaciones en el pH: a diferencia de la región pampeana, donde el pH tiende a disminuir con el uso agrícola, en algunas áreas del NOA y NEA se ha registrado un aumento del pH debido al uso agrícola. Se encontraron zonas con pH mayores a 7.5 (problemas de deficiencias de micronutrientes catiónicos) y otras con pH menor a 6 (problemas de acidez y disponibilidad de calcio). “Esto presenta desafíos adicionales para la gestión de nutrientes”, comentaron desde FERTILIZAR AC.
A la hora de las recomendaciones para iniciar una recuperación de la fertilidad, Sainz Rozas propuso: intensificar las secuencias de rotaciones de cultivos, incluyendo más cultivos de servicios, rotaciones con pasturas o abonos orgánicos con el propósito de aumentar el ingreso de carbono al suelo; seguir monitoreando el pH de los suelos por ser un factor clave en la disponibilidad de nutrientes; aumentar las dosis de fósforo en lotes que lo ameriten y controlar también los niveles de cationes básicos como calcio, magnesio y potasio; y empezar a incluir en el análisis de suelo de rutina nutrientes como el zinc y boro y, en algunas zonas también hierro.
Relevamiento de nutrientes en la región pampeana
En la convocatoria de prensa, Roberto Rotondaro también anunció la próxima realización de la edición 2024 del Mapa de Nutrientes de la Región Pampeana (el anterior se presentó en 2018), ampliando aún más el conocimiento científico sobre el estado de los suelos en Argentina y el impacto del manejo agrícola.
Respecto de este próximo estudio, enfatizó: “con este mapa podremos tener la visión completa y actualizada de los nutrientes en los suelos agrícolas a nivel país, pudiendo comprender cómo estamos respecto de los suelos originales y cuál es el impacto de los manejos agrícolas que estamos realizando. La información completa y de actualidad nos permitirá comprender la situación argentina en materia de uso y preservación del recurso suelo, vital para nuestro sector productivo.”
El biofertilizante elaborado a partir de microorganismos extremófilos para el tratamiento de semillas de trigo de Puna Bio, KANZAMA, contará con la trazabilidad de la agtech ucrop.it para ofrecer beneficios a los usuarios del novedoso biofertilizante, fomentando la transparencia y validando los beneficios del producto.
Buenos Aires, miercoles12 de junio (PR/24) . – A partir de bacterias extremo?filas extraídas de la Puna Argentina, Puna Bio creó KANZAMA, un tratamiento de semillas de trigo que mejora el rendimiento de los cultivos. Los extremófilos son seres vivos capaces de desarrollarse en condiciones extremas donde otras formas de vida no pueden sobrevivir, por lo que promueven el crecimiento del cultivo bajo condiciones de stress y son buenos candidatos a adaptarse a condiciones no óptimas, propiedades que pueden ser trasladadas a los cultivos. Aprovechar estas propiedades con la biofertilización tiene un doble efecto: por un lado, mayor fijación de nitrógeno; por otro lado, la solubilización del fósforo, explican los especialistas.
Con el objetivo de fomentar el uso sustentable de biofertilizantes, la firma se une a ucrop.it para que los productores que traten sus semillas de trigo con KANZAMA puedan realizar la trazabilidad de sus cultivos, mejorando la practicidad operativa. De esta manera, pueden demostrar la aplicación de prácticas sustentables desde la siembra hasta la cosecha, y acceder a beneficios tanto en productividad como en rentabilidad.
“La trazabilidad cumple un rol fundamental en la adopción de prácticas agrícolas sustentables y de bajo impacto ambiental, porque es la herramienta que potencia la cadena agrícola de modo que todos ganan”, indicó Marcos Botta, Co-Founder y CIO & COO (Chief Innovation and Operating Officer) de ucrop.it, y destacó que celebran poder colaborar con Puna Bio en un desarrollo que comparte su visión de un futuro con agricultura regenerativa y sustentable.
La biotecnología aplicada a los biofertilizantes se enfoca en aprovechar los recursos autóctonos de nuestra tierra, para promover y aumentar la utilidad en tierras fértiles o degradadas, fijando el nitrógeno y solubilizando fósforo. “Todo lo que realizamos se basa en la naturaleza, el resultado con productos respetuosos, con un impacto positivo en el ambiente que aumenta la calidad de vida de las personas y la regeneración de la tierra. De la mano de la tecnología de ucrop.it, buscamos la trazabilidad de factores como la huella de carbono o la eficiencia en el uso de nutrientes”, mencionó Franco Martínez Levis, CEO de Puna Bio.
Al tratar las semillas de trigo con un producto elaborado a partir de este recurso natural, se potencia notablemente el rendimiento de los cultivos por hectárea, genera más cobertura vegetal y mayor número de espigas y granos por m2.
Acerca de PunaBio
Empresa de bioinsumos para el agro a base de microorganismos extremófilos. El equipo de I+D lleva más de 20 años investigando la biodiversidad de ambientes extremos. Los microorganismos (bacterias y hongos) aislados de condiciones extremas son capaces de tolerar amplios rangos de temperatura, pH y salinidad (hasta 8X la salinidad del mar), baja concentración de nutrientes y sequías prolongadas. Por lo tanto, son buenos candidatos a adaptarse a condiciones no óptimas, propiedades que pueden ser trasladadas a los cultivos
Tantos años de estudios dieron lugar al primer bioestimulante extremófilo del mundo para el tratamiento de semillas de soja, KUNZA en el 2022. Y 2 años después, al biofertilizante para la nutrición de trigo, KANZAMA.
Con el objetivo de contribuir con la agricultura regenerativa y sustentable, promueven el uso de biofertilizantes e inoculantes elaborados a partir de bacterias vivas, beneficiosas para el cultivo y para la conservación del suelo.
Buenos Aires, miércoles 5 de junio (PR/24) — Es determinante la transición hacia fertilizantes de origen biológico respetuosos con la calidad del suelo y con el ambiente, para reducir el impacto de la producción agrícola en la huella de carbono. Estos son una forma eficiente de obtener mayor productividad en la cosecha y de cumplir con buenas prácticas agrícolas, en línea con la demanda de los principales mercados mundiales.
Para que los esfuerzos por sostener prácticas agrícolas regenerativas y de bajo impacto ambiental se traduzcan en mayor eficiencia, productividad y rentabilidad, la biotecnología y la tecnología de trazabilidad son aliadas estratégicas.
En este sentido, ucrop.it, la agtech con mayor presencia en proyectos de sustentabilidad en Latam, y Agro Advance Technology se unieron para acercar a los productores los beneficios de ser parte de esta transición.
“Nuestra alianza permite a los productores incorporar dentro de sus prácticas productos biológicos que ayudan tanto al rendimiento del trigo, como a disminuir el impacto que tiene su producción en el ambiente. El paquete tecnológico combina dos tecnologías para el tratamiento de semilla y la fertilización del cultivo que, en conjunto, promueven el crecimiento radicular, aumentan la fijación de nitrógeno y la disponibilidad de nutrientes para la planta”, explica Juan Pablo Brichta, Presidente de Agro Advance Technology.
Por su parte, Marcos Botta, Co-Founder y CIO & COO (Chief Innovation and Operating Officer) de ucrop.it indica que la trazabilidad es “la pieza que completa la cadena”, al potenciar el rendimiento y la eficiencia a lo largo de toda la producción agroalimentaria. “Permite conectar las buenas prácticas con los beneficios que se obtienen al demostrar de manera transparente y confiable esos esfuerzos frente a certificadoras, empresas y, sobretodo, a los consumidores con conciencia ambiental”, señala Botta.
Los productores que utilicen el paquete tecnológico Phoebus Trigo + Nitrox, y tracen en la plataforma ucrop.it cada etapa del proceso, podrán acceder a beneficios en el rendimiento sustancial de sus cultivos y bonificaciones por litro de Nitrox aplicado. De esta manera, se fomenta la adopción de fertilizantes de origen biológico, por sobre los productos químicos que aumentan la huella de carbono.
Phoebus Trigo es un biofertilizante para el tratamiento de semilla, constituido por las bacterias Pseudomonas fluorescens, que toma el fósforo del suelo como del fertilizante y lo deja disponible más rápido para el cultivo; y Azospirillum brasilense, que toma nitrógeno del aire y lo fija para el aprovechamiento de la planta.
Su aplicación conjunta demostró un mayor desarrollo radicular, mayor stand de plantas por m2, promoción de macollos fértiles, mayor cantidad de espigas y una calidad del grano superior, generando un aumento del 5% en el rendimiento para el productor.
Por su parte, Nitrox es un biofertilizante para la nutrición vegetal durante el desarrollo, formulado con una bacteria endófita que tiene alta capacidad de fijar nitrógeno atmosférico directamente al tejido de la planta. Proporciona una fuente limpia e inagotable de nitrógeno de forma constante y eficiente durante todo el ciclo de vida del cultivo, y facilita que el productor acceda a los techos de rendimiento sustancial. Es compatible con herbicidas, insecticidas y/o fungicidas y no requiere de lluvias en pre ni post aplicación para su incorporación.
El paquete combina la tecnología de tratamiento de semilla para una mejor nutrición desde la raíz, con el cuidado posterior de la planta, mejorando la captura y absorción de nitrógeno y otros nutrientes. Ambos productos están elaborados a partir de bacterias vivas, beneficiosas para el cultivo y para la conservación del suelo.
ucrop.it es una plataforma digital argentina que permite transformar la sustentabilidad en un proceso simple, lograble y rentable. Destinada a productores y empresas, facilitando el registro y trazabilidad de los cultivos sustentables de forma segura y confidencial, gracias a que utiliza tecnología blockchain.
En el Congreso MAIZAR 2024, FERTILIZAR AC mostró que el nivel de reposición de nutrientes en maíz es del 40 %, aún está lejos de alcanzar la remoción total de nutrientes y es menor respecto de otros países de la región.
Buenos Aires, martes 28 mayo (PR/24) –FERTILIZAR Asociación Civil participó en el panel “Nutrición eficiente del cultivo de maíz” en el marco del Congreso MAIZAR 2024, donde Gustavo Ferramondo, Responsable de mercados especialidades de la entidad, compartió las perspectivas para la campaña 2024-25 respecto del uso de nutrientes.
Ferramondo inició su exposición mostrando el ciclo histórico de aplicación de nutrientes entre 1993 y 2022, arrancando con menos del 10% de reposición de nutrientes para llegar a la actualidad con niveles de 40-45% de reposición respecto de lo que se extrae de los campos. “Es un nivel muy bajo, incluso comparativamente a Estados Unidos, Brasil o China, donde muchos de los nutrientes se reponen al 100”, comentó.
El especialista apuntó que dentro de esos porcentajes también hay diferencias en lo que hace a los tipos de nutrientes: “siempre los nitrogenados y los fosforados son los que más se reponen, pero también los que más se extraen”.
Además, remarcó: “mayor brecha significa estar más lejos del rendimiento alcanzable. La brecha en maíz es de más de 40%. La diferencia entre los rindes logrados y los rendimientos alcanzables en secano son incluso mayores en maíz que en soja. La brecha es lo que se deja de ganar”.
Gracias a una serie de variables positivas, la estimación que hace FERTILIZAR sobre el consumo de fertilizantes de la campaña 2024-25 es de un aumento del 5%, llegando a los 4,8 millones de toneladas (la campaña anterior redondeó 4,6 mill/tn). “El precio de la urea – principal fuente de nitrógeno- bajó un 40% y hubo una rebaja en los aranceles de los insumos. A eso se suma una suba en el precio de los granos”.
Ferramondo enfatizó que hay correlación entre el aumento en la aplicación de fertilizantes y el incremento en los rendimientos de los cultivos, ya que la superficie sembrada aumentó mucho menos que la producción de granos. Y dijo que el productor se encuentra ante un buen contexto para achicar la brecha entre la extracción y la reposición de nutrientes. “Es un momento en el cual la aplicación se ‘paga’: el cultivo reacciona con mayor rendimiento. Aún estamos con mucha posibilidad de crecer”. Así, Ferramondo mostró la curva de reacción del rendimiento ante aumentos de dosis, donde está hoy Argentina, dónde está el alcanzable y donde está USA en términos de rendimientos promedio.
En este escenario, describió que “este año tenemos una baja cantidad de nitratos en el suelo debido a las lluvias y a otros factores, hay aproximadamente unos 30 kilos de nitratos por hectárea”.
Para el cierre llamó a la responsabilidad individual para mejorar la sustentabilidad: “Estamos tomando al suelo como nuestro subsidio. Pero, a diferencia de otros subsidios, el suelo es un recurso limitado”.
“Hoy llegamos a un nivel límite de sustentabilidad. Hay que pensar hacia dónde nos queremos dirigir: hacia un círculo virtuoso de sustentabilidad o hacia un círculo vicioso. Estos Congresos y Simposios son momentos que debemos aprovechar para reflexionar, para entender los por qué y qué podemos hacer cada uno desde nuestro lugar, industria, productores, gobierno”, desafió.
Finalmente, el representante de FERTILIZAR advirtió que “suelos con deficiencia de algún nutriente generan granos y alimentos con deficiencias, que replican en deficiencias nutricionales en las personas”.
El panel fue moderado por Martín Sackmann, gerente de Innovación y Desarrollo de Los Grobo y se completó con la exposición de Cecilia Cerliani, de la Universidad de Río Cuarto, quien presentó un estudio de FERTILIZAR que mide las brechas de rendimiento entre el manejo habitual que hace el productor (aplicación de nitrógeno y fósforo) en la zona de Río Cuarto frente a un manejo apuntando a altos rindes con nutrición balanceada con nitrógeno, fósforo, azufre, zinc y boro.
Cerliani comentó que para realizar una nutrición efectiva de maíz es necesario tener en cuenta lo que “nos estamos perdiendo de ganar por no realizar una adecuada fertilización o estrategia nutricional”. Esto surge de ensayos hechos por FERTILIZAR AC, que se condicen con lo realizado en ensayos en Río Cuarto. “Vemos que hay una pérdida del 16% del rendimiento por no implementar una adecuada estrategia de nutrición al cultivo, es decir, colocar, según el diagnóstico, todos los nutrientes que requiere el cultivo de manera balanceada”.
Además, destacó que los suelos de la región pampeana se han ido empobreciendo a lo largo del tiempo como consecuencia de un constante balance negativo entre lo que se aplica, vía fertilización, y lo que se exporta en granos. “Eso hace que hoy tengamos respuesta a la aplicación tanto en nitrógeno y fósforo como en azufre y zinc y estamos empezando a ver respuesta a boro, calcio, magnesio y potasio en algunas zonas”, dijo.
En este sentido, remarcó que, para hacer un manejo eficiente de la nutrición, hay que empezar a emplear lo que son las fuentes de nutrientes correctas, con la dosis correcta, colocadas en el momento y la forma correcta. “Para hacer esto es necesario un correcto diagnóstico, lo cual se realiza a través del análisis de suelo”: Varios estudios han demostrado que aplicar estrategias de nutrición balanceada conlleva al aumento de la eficiencia de uso de los nutrientes.
Por eso, es importante utilizar las herramientas que brinda la tecnología, como la agricultura de precisión que permite ajustar la dosis de nutrientes a las distintas zonas de manejo que puede haber dentro de un lote, sobre todo en aquella zona donde los lotes presentan una gran variabilidad.
“Entonces, por ejemplo, en el caso del nitrógeno, podemos poner altas dosis en las zonas más productivas donde va a tener mayor respuesta a su aplicación y en las zonas menos productivas, una menor dosis. Esto también se va traducir en una mejora en la eficiencia de uso”.
Como mensaje de cierre, volvió a remarcar que, para lograr una eficiente nutrición de maíz, es necesario aplicar las estrategias que contemplen todos los nutrientes balanceados. “Recordar que no solamente la dosis es importante, sino también el momento y la forma en que aplicamos nutrientes y esto nos va a llevar a las mejores eficiencias. Además, no solo vamos a mejorar la eficiencia, sino que vamos a evitar seguir deteriorando el suelo”, concluyó la especialista.
Acerca de FERTILIZAR AC
Fundada hace 30 años, Fertilizar es una asociación civil sin fines de lucro formada por diferentes actores de la industria agropecuaria (empresas, instituciones, asociaciones de productores, universidades, entre otros), cuyo objetivo es concientizar sobre la importancia del uso racional del fertilizante y la sustentabilidad del sistema productivo, a través de la difusión de información técnico-científica adaptada a la realidad local, que explique las ventajas agronómicas y económicas del agregado balanceado de nutrientes sobre la productividad de cultivos y pasturas y sobre la fertilidad del suelo para una agricultura sustentable. https://fertilizar.org.ar
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) aprobó el nuevo procedimiento para el registro de productos fertilizantes, enmiendas, acondicionadores, protectores y materias primas, destinado a quienes se encuentren interesados en su elaboración, importación, exportación, tenencia, fraccionamiento, distribución y venta.
Este procedimiento que fue establecido mediante la Resolución Senasa 431/2024 publicada hoy en el Boletín Oficial busca simplificar el registro y brindarle mayor eficiencia, facilitando los procesos de inscripción y haciendo foco en los controles de calidad de los productos, tanto en su elaboración y como en su distribución.
Además, en la Resolución se detallan los requisitos para el registro, los parámetros de calidad para la comercialización, y los formularios de inscripción, como así también el certificado que se otorgará una vez finalizado el trámite.
«Es un gran cambio en los procesos de inscripción, especialmente para los commodities que representan un muy alto porcentaje del mercado de fertilizantes. Para estos productos como urea, Dap, Map, sólo se presenta una declaración jurada de cumplimiento de condiciones de calidad y datos de identificación. Además para el universo de productos, los registros ya no deben renovarse anualmente ni deberán presentar muestras como parte del trámite de registro», explicó el presidente del Senasa, Pablo Cortese.
Asimismo, en la nueva normativa están descriptos otros trámites y modificaciones que se admiten como por ejemplo transferencia de productos de una empresa a otra, cambio del nombre comercial del producto, y ampliación de envases.
Por último, se establece cuáles son las prohibiciones en relación con los productos mencionados, como ser: comercialización de productos vencidos, elaboración y/o comercialización de mezclas secas que contengan simultáneamente componentes en polvo y granulados.
Para más información o consultas referidas a este tema enviar un correo electrónico a dirabio@senasa.gob.ar
Los campos argentinos sufrieron la falta de fertilizantes el año pasado.
Buenos Aires, martes9 abril (PR/24) — El consumo de fertilizantes cayó 4,5% en 2023 producto de la sequía y de esta forma el aporte de nutrientes a los suelos argentinos fue el mínimo en cinco años.
Los datos corresponden a un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario con cifras de CIAFA y Fertlizar.
De esta forma, el mercado argentino de fertilizantes anotó dos años consecutivos de caída, algo que no sucedía desde el 2015.
“El recorte del consumo de fertilizantes no fue tan marcado como el desplome productivo en los campos vivido el año pasado por efectos de la sequía”, indicó BCR.
El trabajo señaló que “esto se debe fundamentalmente a que el inicio del año todavía mantenía buenos niveles de consumo, especialmente en el primer trimestre del 2023”.
“No obstante, al tercer trimestre del año los resabios del desastre productivo pasaron a recortar fuertemente el consumo, así como recortaron la superficie de cosecha, lo que consolidó en 2023 mermas del consumo de acuerdo con datos de Ingeniería en Fertilizantes (IF)”, añadió BCR-
Cabe destacar que el uso de fertilizantes del año pasado se ubicó casi un 20% por debajo del año récord 2021.
El informe agregó que “con la capacidad productiva nacional trabajando en altos niveles, aún persiste una elevada necesidad de importaciones en relación con el consumo. En este sentido, el 60% de la aplicación de fertilizantes provino de importaciones en 2023, y el 67% si tomamos el período 2018-2023”.
En otro orden, en las últimas horas el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció que en abril se implementará una baja de aranceles para el ingreso de herbicidas.
Los herbicidas a base de Atrazina, Glifosato y 2-4-D bajarán del 35% al 12.6% (que es el Arancel Común vigente para el Mercosur). A su vez reducirán el arancel de la Atrazina primaria, desde el 24% actual al 10.8%.