Productores de la zona núcleo de Córdoba participaron en una jornada de Indecar, que incluyó charlas técnicas y demostraciones de maquinaria en el campo.
Buenos Aires, 08 de Octubre (PR/24) -. La familia Dipietro fue anfitriona de una jornada para productores de la región, donde más de 50 asistentes exploraron tendencias en siembra y fertilización. El evento incluyó charlas sobre oportunidades de negocio, redes de comercialización y el impacto de la digitalización en el sector.
«La incorporación de tecnología en el agro no solo transforma la manera en que producimos, sino que también potencia nuestras capacidades en el comercio exterior, permitiéndonos ser más competitivos en el mercado global», afirmó Gastón Ricardo, presidente de Indecar.
La jornada incluyó una demostración a campo de la sembradora Neo Air Drill, que mostró sus beneficios para la siembra de grano fino y soja. La máquina mostró precisión en la distribución y peso de las semillas en cada surco, logrando siembras eficientes mediante la gestión del flujo de aire. Esto asegura la cantidad y disposición adecuada de las semillas.
La fertilizadora neumática Phantom 5700 mostró su capacidad para aplicar dos productos diferentes de manera simultánea, con precisión comprobada mediante bandejas. Ambas máquinas estaban equipadas con monitores VAF, que permiten un manejo simple y versátil, además de compartir los datos recolectados en una plataforma digital para su visualización y análisis por los productores.
Franco Di Pietro, productor y anfitrión, comentó: «La maquinaria de Indecar ha sido clave para mejorar la eficiencia en nuestras labores. La precisión y la tecnología que ofrecen nos permiten trabajar de manera más rápida y con mejores resultados, lo que se traduce en un aumento de la productividad en cada hectárea.»
Andrés Méndez, ingeniero del INTA, destacó la importancia de esta tecnología: «La innovación en maquinaria agrícola mejora la eficiencia y permite a los productores tomar decisiones basadas en datos».
La tecnología VAF y las soluciones que ofrece Indecar representan un avance significativo en la agricultura de precisión, brindando a los productores herramientas para optimizar sus prácticas agrícolas.
Buenos Aires, 04 de octubre (PR/24) .- En campañas con alta variabilidad climática, la refertilización con nitrógeno se presenta como una herramienta para optimizar los rendimientos del maíz. La decisión debe contemplar las condiciones climáticas y las necesidades del suelo. Por esto, especialistas del INTA brindan recomendaciones para obtener los mejores resultados.
El maíz es uno de los cultivos más importantes de la Argentina. Este cereal, adaptado a diversas condiciones climáticas y edáficas, se cultiva en una amplia franja del territorio. La siembra de maíz se ha incrementado en las últimas décadas gracias a la adopción de tecnologías y prácticas de manejo que optimizan su producción. En este contexto, la refertilización con nitrógeno se convierte en una herramienta esencial para maximizar los rendimientos, especialmente en campañas con alta variabilidad climática.
Fernando Salvagiotti, investigador del INTA Oliveros, Santa Fe, explicó que el maíz “es un componente esencial como parte de las rotaciones en los sistemas agrícolas en Argentina. La superficie de maíz se ha incrementado en los últimos años y la disponibilidad de nitrógeno es uno de los factores determinantes de las brechas de producción en los lotes”, y agregó: “Para reducir esta brecha es importante conocer no solo la disponibilidad de nitrógeno del suelo sino también el potencial de producción de cada lote, definido por la disponibilidad de agua que pueda tener el cultivo”.
El investigador indicó que, en campañas donde la ocurrencia de lluvias es más variable, “el ajuste de la fertilización de nitrógeno en etapas más avanzadas del cultivo es una estrategia que ayudará al uso más eficiente de los recursos e insumos, haciendo el ajuste en función del rendimiento esperado que variará de acuerdo con la expectativa de ocurrencia de las lluvias para de esta forma complementar la dosis de nitrógeno definida a la siembra”.
Por su parte, Gustavo Ferraris, especialista en fertilidad de suelos, nutrición de cultivos y agricultura de precisión del INTA Pergamino, Buenos Aires, explicó que esta técnica es crucial para ajustar las necesidades del maíz durante su desarrollo. “Generalmente, se realiza en etapas tempranas, en un estado entre 4 a 6 hojas expandidas, aunque puede extenderse a fases vegetativas más avanzadas, dependiendo de las condiciones climáticas y la disponibilidad de agua en el suelo”, indicó.
La dosis de nitrógeno varía según diversos factores, como el contenido de nutrientes en el suelo, la cantidad aplicada en la siembra y el rendimiento esperado. “Normalmente, las dosis de refertilización oscilan entre 50 y 100 kilogramos de nitrógeno por hectárea. Además, se suele agregar azufre en una proporción de 1 a 8 respecto al nitrógeno para generar interacciones positivas entre los nutrientes”, añadió Ferraris.
El especialista también subrayó la importancia de utilizar franjas saturadas de nitrógeno, que ayudan a diagnosticar la necesidad de refertilizar al comparar la coloración del lote con el área tratada. Según Ferraris, un índice de suficiencia de nitrógeno inferior a 0,95 indica que es posible obtener una mejora de rendimiento superior al 10 %, mediante la refertilización.
“El clima es clave en la respuesta del cultivo al nitrógeno”, indicó, y añadió: “En años húmedos, el rendimiento es mayor y, por ende, la demanda de nitrógeno se incrementa, mientras que en campañas secas, la respuesta mínima de este nutriente podría estar comprometida”. Por esta razón, es esencial evaluar el contenido de agua en el suelo y la presencia de napa freática al decidir sobre la dosis de nitrógeno.
Respecto al impacto del fenómeno de La Niña, que suele traer sequías, Ferraris destacó: “Cuanto mejor sea la condición hídrica, mayor será la dosis de fertilización recomendada”.
Para maximizar los rendimientos, se recomienda a los productores basar sus decisiones en evidencias y ajustar las prácticas de fertilización según las condiciones del ambiente. “Factores como el almacenamiento de agua en el suelo y el ajuste de densidad son fundamentales. Además, el uso de tecnologías de aplicación, como la elección de la fuente de nitrógeno, el momento y la localización del fertilizante, contribuyen a una mayor eficiencia en la absorción”, concluyó
Promover una producción libre de residuos químicos y que garantice la seguridad alimentaria es posible. La biotecnología de Betta de Grupo Sigma y la tecnología de trazabilidad de ucrop.it se unen para ofrecer soluciones innovadoras enfocadas en la sustentabilidad y potenciar la rentabilidad de los productores, sin comprometer el ambiente.
Buenos Aires, jueves 2 octubre (PR/24) — En Argentina, más de 12 millones de hectáreas están destinadas a prácticas agrícolas sustentables, incluyendo rotación de cultivos y el uso de insumos biológicos, según estudios recientes del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria).
Esta cifra crece anualmente gracias al impulso de políticas públicas y programas que apoyan la transición hacia una agricultura con menor uso de agroquímicos.
El Programa REDUS ofrece a los productores un enfoque integral que los acompaña en su transición hacia una agricultura libre de residuos y más sustentable, independientemente del tipo de producción que realicen. Ya sea que se trate de cultivos convencionales, orgánicos o regenerativos, la propuesta REDUS permite una gestión más eficiente de los recursos, reduciendo la dependencia de químicos y promoviendo prácticas agrícolas responsables con triple impacto: económico, social y ambiental.
Según la FAO, más del 80% de los consumidores globales prefieren productos con certificaciones de origen, sostenibilidad y trazabilidad. En Argentina, el consumo interno de productos con algún tipo de certificación, como residuos mínimos o sustentabilidad, ha crecido un 15% en los últimos 5 años, lo que refleja una creciente consciencia en el mercado nacional.
Para atender esta necesidad, Betta en colaboración con ucrop.it ofrece una solución integral que acompaña a los productores hacia un futuro más responsable y sustentable. El Programa REDUS de triple impacto combina la tecnología de trazabilidad de ucrop.it que garantiza la transparencia de la producción con los productos biológicos de Betta, como insecticidas y bioestimulantes naturales, esto no solo les permite optimizar sus recursos, sino también obtener métricas clave para mejorar la competitividad en mercados locales y potencialmente internacionales.
“Tenemos la mirada puesta en el productor, queremos acompañar a los productores para que puedan maximizar su rentabilidad, asumiendo un compromiso ambiental y social, promoviendo el uso de insumos biológicos alcanzando un diferencial productivo el diferencial REDUS”, mencionó Bautista Araujo Muller Gerente de Marketing, Desarrollo y Abastecimiento en SIGMA AGRO.
El Programa REDUS se extiende a diversas regiones productivas del país, desde cultivos hortícolas y cítricos en Buenos Aires, hasta el maní en Córdoba y los berries en la Patagonia. Este alcance territorial asegura que productores de diferentes regiones puedan ser parte de este cambio hacia una agricultura más sostenible y respetuosa del medio ambiente.
Además ofrece a los productores un acompañamiento personalizado, desde la capacitación en el uso de productos hasta el asesoramiento técnico a través de la plataforma de trazabilidad ucrop.it. “La trazabilidad es lo que le permite al productor diferenciar su producción y, a su vez, le da a las empresas con las que comercializan la posibilidad de incluir esta información en el producto elaborado”, señala Marcos Botta, Co-Founder y CIO & COO (Chief Innovation and Operating Officer) de ucrop.it.
Los productores que utilicen productos Betta para la protección de sus cultivos, y realicen la trazabilidad de cada etapa del proceso en la plataforma, podrán obtener métricas relevantes para posicionar sus cultivos en un marco de regulaciones estrictas. “Queremos acompañar a los productores con conciencia ambiental y colaborar para que sus producciones se conviertan en un producto final, libre de residuos y con bajo impacto ambiental”, añade Botta.
Es indispensable promover y generar estrategias para el desarrollo de este tipo de producción, con rentabilidad, oportunidades y ventajas competitivas; para ello, la transparencia y la veracidad en la información vinculada a cada lote es la aliada ideal.
ucrop.it es una plataforma digital argentina que permite transformar la sustentabilidad en un proceso simple, lograble y rentable. Destinada a productores y empresas, facilitando el registro y trazabilidad de los cultivos sustentables de forma segura y confidencial, gracias a que utiliza tecnología blockchain.
Buenos Aires, 02 de octubre (PR/24) .- Investigadores del INTA y del CONICET describieron la función de la enzima MBD4L. Se trata de un catalizador clave en la reparación del ADN de las semillas, que impacta en la germinación y evita el envejecimiento durante el almacenamiento.
Desde hace tiempo se conoce la función de la enzima MBD4L en reparación genética en mamíferos. Sin embargo, su equivalente en plantas fue menos investigado. Ahora, un equipo de investigadores del INTA y del Conicet determinaron el rol clave de esa enzima en la germinación y la recuperación de semillas envejecidas. El hallazgo fue recientemente publicado en la revista científica The Plant Journal y abre nuevas perspectivas con aplicaciones en la agricultura y en la biotecnología.
“El envejecimiento de las semillas es un proceso que lleva a la acumulación de daños en sus moléculas y su genoma”, explicó Ignacio Lescano, investigador de la Unidad de Estudios Agropecuarios INTA-CONICET y primer autor del trabajo, y agregó: “Esto constituye un problema, porque las semillas envejecidas tienen menor viabilidad y vigor, lo que puede resultar en cosechas menos productivas”.
Se sabe que estas mutaciones en el genoma deben repararse antes de la germinación para que no se transmitan a la siguiente generación y puedan perjudicar el crecimiento y sobrevida de la planta. Por eso, “en este estudio, verificamos que MBD4L es necesaria para activar un mecanismo que remueve los errores acumulados en el ADN y vimos que la actividad de la enzima ocurre durante la imbibición, que es el proceso de toma de agua de la semilla en momentos previos a la germinación”, expresó Lescano.
Para investigar los efectos de MBD4L en la germinación, los científicos utilizaron semillas de una planta modelo, Arabidopsis thaliana, con distintos niveles de la enzima. Por un lado, demostraron que las semillas mutantes que no producen la enzima sufren un retardo en la germinación y tienen menor viabilidad, luego de ser almacenadas por un año. A su vez, obtuvieron líneas transgénicas que producen más copias de MBD4L y observaron que sus semillas presentan una mejor respuesta de la reparación y una germinación más rápida. “Al ver las dos caras de la misma moneda, la falta y el exceso de la enzima, se confirma su función en las plantas”, indicó María Elena Álvarez, investigadora del Conicet en el Centro de Investigaciones en Química Biológica de Córdoba y directora del equipo.
Si bien el envejecimiento ocurre de forma natural, también puede ser exacerbado por ciertas condiciones climáticas, como una alta humedad relativa y temperaturas extremas. Según los autores, estos hallazgos podrían tener gran relevancia para el desarrollo de herramientas biotecnológicas que propicien la viabilidad de semillas y las vuelvan más resistentes al envejecimiento.
“En 2022, presentamos nuestros resultados en un congreso internacional sobre respuestas moleculares en plantas frente al cambio climático y recibimos buenas repercusiones. En el contexto actual de cambio global, uno de los problemas es el aumento de la temperatura en los lugares donde se conservan las semillas. Por eso, es crucial encontrar maneras de mantener y mejorar la calidad de las semillas almacenadas para garantizar una producción agrícola sostenible”, afirmó Lescano.
En una investigación previa, Lescano y su equipo mostró por primera vez, mediante experimentos in vivo, que la enzima se activa en las plantas frente al daño generado por agentes genotóxicos. Ahora se enfocaron en detectar la actividad de MBD4L en alguna etapa de la vida de la planta, en condiciones fisiológicas.
FERTILIZAR AC lanza “Sumá P, hacé la diferencia”, y afirma que para alcanzar mayores rindes y sumar valor a los cultivos, es clave incorporar fósforo a las estrategias de nutrición. Cada vez que el productor suma este nutriente a su manejo, está maximizando la rentabilidad de sus cultivos, permitiéndoles que expresen su máximo potencial.
Buenos Aires, martes 1 octubre (PR/2024) — FERTILIZAR Asociación Civil, dedicada a promover el cuidado del suelo y una adecuada nutrición de los cultivos, lanza su Programa SUMA P y destaca la importancia de incorporar fósforo a las estrategias de fertilización. Este nutriente no sólo es fundamental para incrementar los rendimientos de los cultivos, sino que también mejora la calidad del suelo, permitiendo que este recurso esencial alcance su máximo potencial productivo.
La aplicación de fósforo (P) es una práctica rentable, cuya efectividad ha sido respaldada por décadas de investigación. La concientización sobre el uso del fósforo se basa en varios aspectos fundamentales. En tal sentido, FERTILIZAR, asociación que este año celebra su 30° aniversario, resalta las funciones esenciales del fósforo en los organismos, especialmente en las plantas, entendiendo la dinámica del nutriente en el suelo, cómo las plantas lo incorporan, y detallando las formas en que se aprovecha y se asimila.
Siguiendo este enfoque, la entidad pone a disposición de asesores y productores información sobre la fertilización con fósforo, incluyendo los modelos de diagnóstico y las metodologías más usuales para tomar decisiones fundamentales: cómo se fertiliza, cuándo, cómo se decide la dosis y qué fuente de fósforo es la más adecuada para cultivos exigentes como la soja y las pasturas, entre otros.
“Con este material que generamos se podrá apreciar cómo la técnica de aplicación de fósforo mejora la calidad de los suelos y la producción de los cultivos, sosteniendo la rentabilidad de lo producido”, comentó Esteban Ciarlo, coordinador técnico de FERTILIZAR.
Cabe mencionar que el fósforo es un nutriente esencial para todos los seres vivos. Asegurar su disponibilidad para los cultivos no sólo permite alcanzar mayores rendimientos, sino que también contribuye a mantener la calidad del suelo, un recurso invaluable para la producción agrícola.
“Con el Programa SUMA P queremos enfatizar que, cada kilo de fósforo aplicado es una inversión en el suelo, una apuesta por la siembra y el futuro del activo más valioso de un productor: su tierra. Con fósforo, hacemos que el suelo sea más productivo, rentable y sostenible. Por eso, enfatizamos la importancia de sumar fósforo para mejorar la rentabilidad y los rendimientos, haciendo la diferencia en cada cosecha”, agregó María Fernanda González Sanjuan, gerente ejecutiva de FERTILIZAR.
Acerca de FERTILIZAR AC
Fundada hace 30 años, Fertilizar es una asociación civil sin fines de lucro formada por diferentes actores de la industria agropecuaria (empresas, instituciones, asociaciones de productores, universidades, entre otros), cuyo objetivo es concientizar sobre la importancia del uso racional del fertilizante y la sustentabilidad del sistema productivo, a través de la difusión de información técnico-científica adaptada a la realidad local, que explique las ventajas agronómicas y económicas del agregado balanceado de nutrientes sobre la productividad de cultivos y pasturas y sobre la fertilidad del suelo para una agricultura sustentable.
Esta modalidad permite agilizar, facilitar y transparentar las nuevas tramitaciones que realicen los usuarios, así como también las solicitudes de gestión que se realizaron con anterioridad y que ya fueron migradas al nuevo sistema.
La plataforma ofrece como ventajas la unificación de toda la gestión de solicitudes realizadas a la Dirección de Agroquímicos y Biológicos del Senasa, la autogestión, el pago online, la trazabilidad del trámite, la reducción de tiempos, el respaldo documental en base de datos y la comunicación fluida, entre otras.
Para poder iniciar nuevas gestiones de registro, modificaciones, titularidad y autorizaciones vinculadas a las cuatro áreas de tramitación –Bioinsumos, Fertilizantes, Fitosanitarios y Personas—, el usuario deberá loguearse a través de la AFIP y adherir al servicio de SIG-Trámite.
Los interesados en obtener más información sobre la plataforma y cuestiones relacionadas a los trámites, podrán consultar en el apartado de Servicios Destacados de la página web del Senasa, bajo el título Registro de Agroquímicos y Bioinsumos.