Los precios internacionales de los fertilizantes parecen haber encontrado “techo” luego de una fuerte fase alcista

Los precios internacionales de los fertilizantes parecen haber encontrado “techo” luego de una fuerte fase alcista

Valor Soja por Valor Soja, 2025

Buenos Aires, lunes 25 agosto (PR/25) — Los precios internacionales de los fertilizantes parecen haber encontrado un “techo” luego de experimentar una fase alcista que no se correspondió con la evolución de los principales cereales y granos oleaginosos.

En lo que respecta al mercado de nitrogenados, India sorprendió al anunciar una nueva licitación por 2,0 millones de toneladas con cierre para el próximo 2 de septiembre, apenas días después de que la corporación IPL adjudicara más de 2,0 millones de toneladas a valores de 530–532 u$s/tonelada CFR.

Ese impulso de la demanda del mayor importador mundial de fertilizantes fue neutralizado por China, que liberó una tercera cuota de exportación de 650.000 a 750.000 toneladas de urea con despacho hasta el 15 de octubre.

“En Egipto los precios cedieron levemente a 490-495 u$s/tonelada FOB en un contexto de baja demanda europea. Rusia mostró ventas limitadas en 460-465 u$s/tonelada FOB, mientras cumple embarques hacia India”, señala el informe semanal de la consultora IF Ingeniería en Fertilizantes.

“Brasil inició compras puntuales en 480-490 u$s/tonelada CFR con urea de origen nigeriano y de países norte de África, aunque se espera mayor dinamismo recién en septiembre con la estacionalidad. En la Argentina los precios se ubicaron en 517-520 u$s/tonelada CFR, por encima de Brasil, reflejando disposición a pagar primas para asegurar disponibilidad”, añade

El mercado global de fosfatados también estuvo marcado por la liberación de nuevas cuotas de exportación en China, que contribuyó a descomprimir los precios del fertilizantes en orígenes clave como Marruecos y EE.UU.

“Brasil mostró la mayor debilidad: el fosfato monoamónico (MAP) bajó a 740-750 u$s/tonelada CFR y en el interior se negoció hasta 700 u$s/tonelada, pero sin reactivar compras. En la Argentina el MAP se ubicó en 790-805 u$s/tonelada CFR con actividad reducida y operadores a la espera de señales externas”, apunta.

“En la medida que la demanda local aumente y los precios internacionales se mantengan firmes, se espera un ajuste de los precios mayoristas en la Argentina hacia los niveles internacionales, eliminando gradualmente el efecto de compras previas a valores más bajos. Esto explica la dispersión de precios entre importadores y, al mismo tiempo, las oportunidades de negocio según cada estrategia de compras”, advierte IF Ingeniería en Fertilizantes.

“Durante la última semana se registró mayor dinamismo en ventas y despachos de fertilizantes. Los importadores comenzaron a endurecer políticas comerciales y a mover listas de precios al alza, en línea con la corrección internacional”, agrega.

Los volúmenes de MAP y DAP (diamónico) importados fueron menores, mientras que crecieron las compras de mezclas químicas (NPS, NPS+Zn), que son más competitivas en costo por unidad de fósforo.

“Con la información disponible, no se visualizan señales de baja abrupta. Por el contrario, todo indica que la campaña gruesa se desarrollará con precios de fertilizantes elevados y una relación insumo/producto muy exigente para el productor argentino”, remarca.

En la región sudeste y sur de la provincia de Buenos Aires (principal región cerealera argentina), no dan los números para invertir en refertilizaciones de trigo, mientras que el panorama de la cebada cervecera es mucho más auspicioso.

Primicias Rurales

Fuente: Valor Soja

La nutrición de cultivos sirve para acortar brechas productivas

La nutrición de cultivos sirve para acortar brechas productivas

Cómo reducir brechas de producción a través de la fertilización

Buenos Aires, viernes 22 agosto (PR/25) — FERTILIZAR AC brindó dos talleres en el Congreso Aapresid en los que destacó el rol de la nutrición de cultivos para acortar brechas productivas.

El primero buscó integrar los resultados de una fertilización eficiente con una mayor productividad agrícola. Allí, el Dr. Martín Díaz Zorita (UNLPam) abordó en primer lugar diferentes enfoques y resultados sobre cómo la dosis, el momento, la fuente y el lugar de aplicación de los fertilizantes impactan en los rendimientos de diversos cultivos, haciendo énfasis en los nutrientes, sus funciones y cómo se diagnostican sus necesidades. También abordó la fertilización en secuencias de cultivo como trigo y soja de segunda, definiendo escenarios posibles para reducir las brechas de aplicación que desembocan en brechas de rendimiento.

En la segunda parte de este panel, el Dr. Esteban Ciarlo (FERTILIZAR Asociación Civil) compartió estrategias mejoradas de nutrición que permiten cerrar las brechas de rendimiento, basadas en los resultados de la red de estrategias de largo plazo que conduce la asociación.

El especialista presentó resultados de una red de estrategias de nutrición de largo plazo, coordinada por la Asociación Civil FERTILIZAR. Siguiendo lo señalado por Díaz-Zorita, comentó que mayores cantidades de nutrientes y la incorporación de elementos como el azufre y el zinc pueden aumentar significativamente los rendimientos. “En los lotes analizados, las brechas entre la práctica habitual y lo potencial pueden alcanzar hasta el 20%”, destacó Ciarlo.

Además, subrayó que no fertilizar es la peor opción, con pérdidas del 18% al 20% frente a la aplicación habitual, con el consecuente deterioro progresivo del suelo. “Las brechas entre una condición sin fertilizar y los suelos fertilizados tienden a ampliarse con el tiempo”, concluyó.

La moderación la realizó la Ing. Agr. María Fernanda González Sanjuan, gerenta ejecutiva de FERTILIZAR AC.

Respuestas del suelo ante la agriculturización

En otro Panel, los doctores Nicolás Wingard y Nahuel Reusi Calvo, de la Universidad Nacional de Mar del Plata, mostraron cómo los suelos están siendo modificados en respuesta a procesos de agriculturización. Para ello, se presentó el Mapa de Disponibilidad de Nutrientes realizado en conjunto por FERTILIZAR AC y el INTA, que fuera presentado por el Dr. Hernán Sainz Rozas en el Simposio FERTILIDAD 2025.

Se observaron efectos deletéreos en parámetros clave, destacándose la estabilización en valores bajos de materia orgánica, determinante para la producción, y una caída sostenida de numerosos nutrientes, incluidos el fósforo y las bases. En todas las zonas también se detectó una fuerte disminución de micronutrientes como el zinc y el boro.

Los investigadores señalaron que los valores de contenidos de nutrientes son cada vez más próximos a los umbrales mínimos de suficiencia, lo que remarca la necesidad de estrategias de fertilización más completas y actualizadas para sostener la productividad y la salud del suelo a largo plazo.

En un contexto donde la demanda de alimentos crece constantemente, reducir las brechas de rendimiento es un objetivo central. La “brecha de nutrientes” es uno de los principales factores que explican estas diferencias en productividad. Sin embargo, los recientes relevamientos de suelos en la región pampeana muestran que muchos suelos han perdido su capacidad natural de proveer nutrientes esenciales, explicaron los especialistas.

También se discutió sobre la importancia de realizar análisis detallados y utilizar indicadores robustos para ajustar las prácticas agrícolas, en un enfoque integral que permita a los cultivos nutrirse en cantidad, tiempo y forma adecuados.

La moderación del Panel estuvo a cargo de la MSc. Carolina Troglia (INTA Balcarce).

Fuente: FERTILIZAR AC Fundada hace más de 30 años, Fertilizar es una asociación civil sin fines de lucro formada por diferentes actores de la industria agropecuaria (empresas, instituciones, asociaciones de productores, universidades, entre otros), cuyo objetivo es concientizar sobre la importancia del uso racional del fertilizante y la sustentabilidad del sistema productivo, a través de la difusión de información técnico-científica adaptada a la realidad local, que explique las ventajas agronómicas y económicas del agregado balanceado de nutrientes sobre la productividad de cultivos y pasturas y sobre la fertilidad del suelo para una agricultura sustentable. www.fertilizar.org.ar

Primicias Rurales

Impacto de la nutrición en el rinde de soja

Impacto de la nutrición en el rinde de soja

Buenos Aires, miércoles 20 agosto (PR/25) — Recientemente, se publicó un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario donde se pone en evidencia el estancamiento de los rindes de soja en los últimos años. El informe señala que, aunque es un problema con muchos factores que intervienen, una de las causas principales se relacionaría con la baja fertilización del cultivo.

También con limitantes en la fertilidad física de los suelos, que afecta la disponibilidad de agua para el cultivo, y un deterioro general de la tecnológica aplicada.

 

Son muchos y contundentes los resultados de respuestas positivas del cultivo de soja al agregado de fósforo en Argentina, en suelos y ambientes totalmente contrastantes.

Cuando se mantienen estrategias de fertilización por varios años, las repuestas se vuelven más consistentes, estabilizando los rendimientos en valores más altos. Los datos del gráfico son a partir de aplicaciones entre 7 y 34 kg de P/ha en sitios de 4 provincias de la Región Pampeana, y muestran mejores rendimientos con dosis adecuadas de P.

Es importante recordar que cuando los contenidos de P en el suelo son bajos (menores a 15 ppm P Bray), se sugiere una fertilización que, además de cubrir lo extraído por el cultivo, agregue una cantidad extra de fósforo, de modo de ir elevando paulatinamente los niveles de fósforo del suelo.

Si los contenidos de fósforo son intermedios (15-30 ppm P Bray), se sugiere la aplicación de dosis que sean por lo menos iguales a la extracción esperada por el cultivo.

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La nutrición balanceada incrementa el margen económico en trigo/soja de 2ª


En el Simposio FERTILIDAD 2025 el Dr. Fernando García mostró resultados de la Red de Nutrición CREA Sur de Santa Fe, con resultados promedio de 25 años para cinco sitios, donde se demuestra la optimización del resultado económico al aplicar fósforo y una nutrición balanceada. Existieron diferencias entre sitios, dependiendo de los niveles iniciales de fertilidad de suelo cuando se comenzó la red en el año 2000. Las dosis de P aplicadas permitieron también elevar los niveles de P Bray del suelo.

Fuente: Fertilizar AC

Primicias Rurales

Argentina – Potencial para liderar la producción mundial de alimentos biofortificados

Argentina – Potencial para liderar la producción mundial de alimentos biofortificados

Dr. Ismail Cakmak
En un Seminario convocado por FERTILIZAR AC y la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, el experto internacional en nutrición de cultivos Ismail Cakmak señaló que el país podría destacarse globalmente en la producción de granos que tengan incorporados desde la producción más minerales esenciales, una estrategia clave para combatir el “hambre oculta”.
Buenos Aires, 19 de agosto (PR/25) .- El Dr. Ismail Cakmak, uno de los científicos más citados en nutrición de cultivos a nivel mundial, visitó nuevamente la Argentina para participar del Seminario “Últimos Avances en la Nutrición de Cultivos para la Producción de Alimentos (con foco en fósforo, azufre y micronutrientes)”, organizado en conjunto por la Facultad de Agronomía de la UBA y FERTILIZAR Asociación Civil, entidad cuyo propósito es difundir conocimientos sobre la nutrición y el cuidado del suelo para promover una producción agropecuaria sostenible.

Pionero en demostrar el impacto del zinc en cultivos como trigo y maíz en Turquía —un hallazgo que derivó en mejoras productivas y de salud pública en su país—, Cakmak aseveró que “Argentina podría ser un primer ejemplo en el mundo en producir granos biofortificados, con más zinc y otros micronutrientes, para exportar a regiones con deficiencias y, al mismo tiempo, generar un diferencial de valor en el mercado”.

La biofortificación es una estrategia que, mediante el uso de fertilizantes minerales específicos, eleva el contenido de nutrientes esenciales en los granos mientras la planta está creciendo en el campo. Su objetivo es combatir el problema global conocido como “hambre oculta”: la falta de minerales como zinc, selenio, yodo o hierro que afecta silenciosamente la salud de 3.200 millones de personas en el mundo. “Se puede comer bien, sentirse satisfecho, pero por dentro estar deficiente en nutrientes. Eso no se ve a simple vista, por eso se llama hambre oculta”, explicó el especialista de la Universidad de Sabanci, Estambul. Asimismo, destacó que la estrategia de biofortificación puede posicionar a Argentina como proveedor de granos y alimentos “con valor agregado”, y esto podría resultar en nuevos y mejores mercados para la comercialización.

Durante su exposición, Cakmak advirtió que en la región pampeana los niveles de fósforo (P), azufre (S) y zinc (Zn) son bajos debido a balances de reposición deficitarios, y que los mapas de suelo más recientes muestran deficiencias incipientes de boro. “Cada año se extraen más nutrientes de los que se reponen; eso empobrece los suelos y, en consecuencia, los cultivos y los alimentos”. El especialista alertó también que el problema es más relevante en el cultivo de soja, por su mayor brecha entre la remoción de nutrientes de la cosecha y la baja reposición durante la producción de los mismos.

Además, señaló que “una buena nutrición mineral ayuda a mitigar el impacto de factores de estrés como sequías, altas temperaturas o enfermedades”. Y enfatizó con que “si los suelos son pobres en minerales, los cultivos demuestran menor capacidad de tolerar el estrés, ya sea biótico causado por enfermedades y plagas, o abióticos, como las sequias o las altas temperaturas”.

En tanto, para diagnosticar a tiempo, recomendó combinar el análisis de suelo con el análisis de tejido vegetal: “El jefe de todo es la planta; hay que preguntarle cómo está, y eso se hace con un análisis de tejido, no sólo de suelo”.

Argentina - Potencial para liderar la producción mundial de alimentos biofortificados - Image 2

Los “biológicos” son un buen complemento


En cuanto al rol de los productos biológicos advirtió que “definitivamente no pueden reemplazar la fertilización mineral”. Claro que sí pueden complementarla, mejorar la disponibilidad y movilidad de nutrientes en el suelo. Pero las plantas necesitan cantidades que “sólo se logran con minerales aplicados”. Durante su exposición mostró ejemplos concretos de cómo la acción de los bioestimulantes se sinergiza con una adecuada provisión de nutrientes básicos como el azufre o el potasio.

En este orden, Cakmak ejemplificó que “una hoja que pesa 100 gramos necesita 3 gramos de potasio y 5 gramos de azufre. ¿Cómo se pueden poner esos gramos con un producto biológico? El biológico puede ayudar a movilizar o solubilizar nutrientes, pero no a aportar la cantidad que la planta requiere”, concluyó.
Fuente: Paula Vázquez, Mascom – Fertilizar AC
Primicias Rurales
Transformar la producción con fósforo, el motor que potencia los cultivos

Transformar la producción con fósforo, el motor que potencia los cultivos

FERTILIZAR AC lanza “Sumá P, hacé la diferencia”, y afirma que para alcanzar
mayores rindes y sumar valor a los cultivos, es clave incorporar fósforo a las
estrategias de nutrición. Cada vez que el productor suma este nutriente a su
manejo, está maximizando la rentabilidad de sus cultivos, permitiéndoles que expresen su máximo potencial.

Buenos Aires, 13 de agosto (PR/25) .- FERTILIZAR Asociación Civil, dedicada a promover el cuidado del suelo y una adecuada nutrición de los cultivos, lanza su Programa SUMA P y destaca la importancia de incorporar fósforo a las estrategias de fertilización. Este nutriente no solo es fundamental para incrementar los rendimientos de los cultivos, sino que también mejora la calidad del suelo, permitiendo que este recurso esencial alcance su máximo potencial productivo.

La aplicación de fósforo (P) es una práctica rentable, cuya efectividad ha sido respaldada por décadas de investigación. La concientización sobre el uso del fósforo se basa en varios aspectos fundamentales.

En tal sentido, FERTILIZAR, asociación que este año celebra su 31° aniversario, resalta las funciones esenciales del fósforo en los organismos, especialmente en las plantas, entendiendo la dinámica del nutriente en el suelo, cómo las plantas lo incorporan, y detallando las formas en que se aprovecha y se asimila.

Siguiendo este enfoque, la entidad pone a disposición de asesores y productores
información sobre la fertilización con fósforo, incluyendo los modelos de diagnóstico y las metodologías más usuales para tomar decisiones fundamentales: cómo se fertiliza, cuándo, cómo se decide la dosis y qué fuente de fósforo es la más adecuada para cultivos exigentes como la soja y las pasturas, entre otros.

“Con este material que generamos se podrá apreciar cómo la técnica de aplicación de fósforo mejora la calidad de los suelos y la producción de los cultivos, sosteniendo la rentabilidad de lo producido”, comentó Esteban Ciarlo, coordinador técnico de FERTILIZAR.

Cabe mencionar que el fósforo es un nutriente esencial para todos los seres vivos.
Asegurar su disponibilidad para los cultivos no sólo permite alcanzar mayores
rendimientos, sino que también contribuye a mantener la calidad del suelo, un recurso invaluable para la producción agrícola.

“Con el Programa SUMA P queremos enfatizar que, cada kilo de fósforo aplicado es una inversión en el suelo, una apuesta por la siembra y el futuro del activo más valioso de productor: su tierra. Con fósforo, hacemos que el suelo sea más productivo, rentable y sostenible. Por eso, enfatizamos la importancia de sumar fósforo para mejorar la rentabilidad y los rendimientos, haciendo la diferencia en cada cosecha”, agregó María Fernanda González Sanjuan, gerente ejecutiva de FERTILIZAR.

Primicias Rurales

Fuente: Portal Agropecuario

 

¿Fertilizar el campo natural con fósforo?

¿Fertilizar el campo natural con fósforo?

Mediante el uso de herramientas de metaanálisis, en este trabajo se plantea entender cuan limitado está el crecimiento del campo natural por la disponibilidad de fósforo. La base de información generada cubre un amplio período de tiempo (1968-2016) y geográfico, totalizando 285 comparaciones entre testigo sin fertilizante y tratamiento de fertilización.
UN POCO DE HISTORIA
Buenos Aires, miércoles 13 agosto (PR/25) — Los pastizales del Río de la Plata, a nivel regional, y el campo natural en particular para el Uruguay, representan un recurso fundamental desde el punto de vista económico y social. Este ecosistema ha sido fuente de alimento para la producción vacuna y ovina, con un altísimo valor biológico lo cual determina la calidad reconocida de los productos finales (carne y lana, entre otros). La diversidad de especies presentes es uno de los factores característicos de estas pasturas y es clave para garantizar su alta estabilidad a lo largo del tiempo. Sin embargo, la limitada producción invernal y la reducida calidad del forraje en otras estaciones del año, han impulsado diferentes estrategias de intensificación.
Desde principios de siglo XX se reportan trabajos de fertilización de campo natural con nitrógeno (N) y fósforo (P). A pesar de los impactos positivos observados, se cuestionaba su utilidad a nivel productivo (Ficher G. en Astori et al., 1979). Desde entonces, se han observado diferentes impulsos de estudio sobre la respuesta a la fertilización fosfatada en campo natural, muchas veces asociada a la incorporación de leguminosas exóticas seleccionadas. Otras veces, buscando promover las leguminosas nativas o la mejor combinación con nitrógeno y potasio. Si bien la fertilización de campo natural con P exclusivamente es poco difundida, varios productores y técnicos fundamentan su uso en el efecto positivo en el estado de los animales. Aunque la deficiencia de P en los animales es frecuente en los sistemas más extensivos, existe poca evidencia en la relación entre el nivel de P en el suelo, en el pasto y en los animales. En las últimas décadas, se han observado nuevos impulsos a la fertilización de campo, asociado con un proyecto de ley1 y con políticas comerciales desde algunas industrias frigoríficas para su aplicación a gran escala.
A diferencia de otras tecnologías con claros impactos en la producción, la sola aplicación de P sigue siendo un área de debate y en la cual los esfuerzos de síntesis y de comprensión de los procesos son aún incompletos. A pesar de los bajos niveles de P en suelo y en planta reportados por varios estudios, las respuestas en producción no son tan claras. Las preguntas, ¿está la productividad del campo natural limitada por P? y ¿es la fertilización con P una herramienta interesante a usar?, no han sido dilucidadas.
¿CÓMO RESPONDER?
Usando herramientas de metaanálisis, buscamos entender cuán limitado está el campo natural por fósforo. Compilamos información proveniente de muchas publicaciones: tesis, series técnicas, reportes técnicos, artículos científicos y demás información producida a nivel nacional y regional. La base de información generada cubre un amplio período de tiempo (1968-2016) y geográfico (Figura 1), totalizando 285 comparaciones («casos») entre testigo sin fertilizante y tratamiento de fertilización.
Figura 1 – Localización de los estudios de fertilización con fósforo (P) recopilados y unidades de suelo dominante. Se indica el tipo de datos disponibles en cada lugar: productividad de forraje (círculos negros), concentración de P en planta (triángulo blanco que apunta hacia arriba) y relación N:P en planta (triángulo rojo que apunta hacia abajo). La extensión original de los pastizales del Río de la Plata, con las subregiones de Pampas (marrón) y Campos (verde) está representada en el mapa interior de América del Sur (Soriano 1991), más detalles en Cardozo et al. 2024.
Figura 1 - Localización de los estudios de fertilización con fósforo (P) recopilados y unidades de suelo dominante. Se indica el tipo de datos disponibles en cada lugar: productividad de forraje (círculos negros), concentración de P en planta (triángulo blanco que apunta hacia arriba) y relación N:P en planta (triángulo rojo que apunta hacia abajo). La extensión original de los pastizales del Río de la Plata, con las subregiones de Pampas (marrón) y Campos (verde) está representada en el mapa interior de América del Sur (Soriano 1991), más detalles en Cardozo et al. 2024.
Se comparó la producción de forraje (en base seca y fresca), la concentración de P en el forraje y cuando el contenido de N fue medido, se calculó la relación N:P, como indicador de posible limitación de P o N. Esta mirada conjunta entre producción y el contenido en planta, fue complementada con información proveniente de dos fuentes extras: i) Laboratorio de Nutrición animal de INIA La Estanzuela, y ii) Asuaga y Berterreche (2019).
Para entender los posibles factores que influyen en la respuesta a la fertilización con P, recopilamos para cada “caso” una serie de variables asociadas al suelo como: el nivel de P disponible, el contenido de materia orgánica, el pH, el % de arcilla, y la capacidad de almacenaje de agua. A nivel de la comunidad (para las 15 especies más importantes) calculamos el porcentaje de especies de invierno o verano, leguminosas, y con estrategia de rápida adquisición de recursos. Finalmente, se consideró el nivel de fertilización usada y la fuente.
Las preguntas, ¿está la productividad del campo natural limitada por P? y ¿es la fertilización con P una herramienta interesante a usar?, no han sido dilucidadas.
Figura 2 – Porcentaje de casos positivos en respuesta a la fertilización con P (p< 0,05) e incremento promedio.
Figura 2 - Porcentaje de casos positivos en respuesta a la fertilización con P (p< 0,05) e incremento promedio.
NO TAN ESCASO FÓSFORO
Para un extenso rango de niveles de producción (entre 400 y 17.500 kg/ha), el 74 % de los casos no tuvieron un incremento en producción en respuesta a la fertilización fosfatada y el aumento promedio observado fue de 399 kg/ha/año, que representa un incremento promedio de 15 % respecto al testigo sin fertilizar. Los datos reportados sólo en materia fresca confirman el mismo nivel de incremento promedio observado en los casos con materia seca.
En cambio, la concentración de P aumentó en 59 % de los casos, con un incremento promedio de 36 % respecto al testigo, por efecto de la fertilización fosfatada. Como contrapartida, la relación N:P bajó de manera significativa como resultado de que el contenido de N permaneció igual (Figura 2).
La relación N:P en los casos comparados (9) y en las dos bases extras utilizadas, muestran que la mayoría de los datos (73 %) están por debajo de una relación 11:1, lo que sugiere una mayor limitación por disponibilidad de N que de P en el campo natural. Para ambientes con disponibilidad moderada o baja, como las estudiadas, valores de N:P por debajo de 10- 15 indican que el nitrógeno es limitante, mientras que relaciones mayores 15-20 indican que el fósforo es el factor limitante. Adicionalmente, el consumo de lujo de P observado confirma que la respuesta a la fertilización con P se encuentra en parte limitada por la falta de N (Figura 3).
Figura 3 – Siembra de mejoramiento de campo con Lotus INIA Basalto en establecimiento Beraca de Héctor Do Canto y Sandra Hars, Masoller (Rivera). Red de Evaluación Participativa de Forrajeras INIA.
Figura 3 - Siembra de mejoramiento de campo con Lotus INIA Basalto en establecimiento Beraca de Héctor Do Canto y Sandra Hars, Masoller (Rivera). Red de Evaluación Participativa de Forrajeras INIA.
Mientras que la respuesta en la producción de forraje a la fertilización no es explicada de manera importante por ninguna de las variables accesorias recopiladas, el incremento en la concentración de P en planta está fuertemente (R2=0,52) asociado al nivel de fertilización aplicado, el contenido de arcilla y a la capacidad de almacenaje de agua del suelo, al contenido inicial de P en planta y de manera negativa al % de especies de invierno.
Figura 4 – Relación entre la concentración de nitrógeno (N) y fósforo (P) en los pastizales nativos del Río de la Plata. Los datos de los casos fertilizados con P (triángulo abierto) y no fertilizados (círculo abierto) provienen de los estudios incluidos en el metaanálisis. Superpuestos sobre datos de muestras tomadas en sitios comerciales de Uruguay entre 2002 y 2018 (círculos grises sólidos), y entre 2014-2018 (círculos rojos sólidos).
Figura 4 - Relación entre la concentración de nitrógeno (N) y fósforo (P) en los pastizales nativos del Río de la Plata. Los datos de los casos fertilizados con P (triángulo abierto) y no fertilizados (círculo abierto) provienen de los estudios incluidos en el metaanálisis. Superpuestos sobre datos de muestras tomadas en sitios comerciales de Uruguay entre 2002 y 2018 (círculos grises sólidos), y entre 2014-2018 (círculos rojos sólidos).
Parte de la baja respuesta en producción y en el consumo de lujo observado, puede ser explicado por la gran diversidad de especies que han evolucionado en condiciones de baja disponibilidad de P y en los diferentes mecanismos de adquisición de P que pueden existir. También una mayor presencia de pastos de verano, con menores requerimientos que los de invierno, favorecen al aumento en la cantidad de P en el forraje. Contrario a lo esperado, los casos con leguminosas, que son pocos y con un aporte bajo de las mismas, no tienen un incremento mayor al promedio, lo que interpela la posibilidad de incrementar la productividad a partir de las leguminosas nativas, adaptadas a condiciones de baja disponibilidad de recursos.
Figura 5 – Fertilización fosfatada sobre campo natural. Red de Evaluación Participativa de Forrajeras INIA.
Parte de la baja respuesta en producción y en el consumo de lujo observado, puede ser explicado por la gran diversidad de especies que han evolucionado en condiciones de baja disponibilidad de P y en los diferentes mecanismos de adquisición de P que pueden existir. También una mayor presencia de pastos de verano, con menores requerimientos que los de invierno, favorecen al aumento en la cantidad de P en el forraje. Contrario a lo esperado, los casos con leguminosas, que son pocos y con un aporte bajo de las mismas, no tienen un incremento mayor al promedio, lo que interpela la posibilidad de incrementar la productividad a partir de las leguminosas nativas, adaptadas a condiciones de baja disponibilidad de recursos.
Figura 5 - Fertilización fosfatada sobre campo natural. Red de Evaluación Participativa de Forrajeras INIA.
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CONCLUSIÓN
Los resultados del trabajo aquí presentado permiten afirmar que la sola aplicación de fertilización fosfatada en el campo natural es una tecnología desaconsejada para la intensificación, primero por el limitado impacto en la producción y segundo por los riesgos ambientales asociados a la pérdida de biodiversidad y de fósforo del sistema. Los niveles de extracción de P en los sistemas ganaderos basados en campo natural son bajos (6 – 7 kg P/ha/año) y su agotamiento parece poco probable en el corto plazo.
Aunque el incremento en la concentración de P pueda beneficiar deficiencias de P de los animales, otras estrategias de suplementación de P directamente al animal, en las categoría y momentos en que más lo requieren, parecen ser más eficientes desde el punto de vista ambiental y económico.
Autores: Ing. Agr. MSc. Gerónimo Cardozo1Ing. Agr. PhD Walter Ayala2Lic. Biol. Dr. Felipe Lezama3Ing. Agr. PhD Rafael Reyno1Ing. Agr. MSc. Robin Cuadro1Ing. Agr. MSc. Diego Michelini4Ing. Agr. Dr. Martín Jaurena1Ing. Agr. Dr. Fernando Lattanzi1. Área de Pasturas y Forrajes – INIA 2Director Regional INIA Treinta y Tres 3Departamento de Sistemas Ambientales, Facultad de Agronomía – Udelar 4Estación Experimental de Facultad de Agronomía en Salto – Udelar
Primicias Rurales
Fuente : Engormix.com