Buenos Aires, 13 agosto (PR/17) — Un manojo enorme de globos en
su mayoría celestes y blancos con papelitos multicolores
coronaron el austero discurso del presidente Mauricio Macri, quien
en el cierre de la jornada no bailó como ha sido su costumbre, a
pesar de que los resultados de las PASO abren para Cambiemos un
promisorio camino hacia las legislativas de octubre.
El líder de Cambiemos vestido de modo informal habló a la
oposición sin tono confrontativo y la gente estalló en cánticos
cuando nombró a las provincias donde ganaron: "El cambio crece"
dijo y luego realizó una autocrítica.
Todo fue celebrado hasta que se retiró entre abrazos para
brindar una conferencia de prensa.
Ubicado en Costa Salguero, el comando de campaña tuvo una
marcada desorganización inicial en el interior que le hizo decir
a un periodista ofuscado: "Yo vengo a trabajar; para hacerme mala
sangre prefiero quedarme en casa", ante la búsqueda infructuosa
de los inexistentes colaboradores del partido oficial.
Internet estuvo caída largo rato y los técnicos brillaban por
su ausencia, mientras que la novedad fue una hilera de baños
químicos afuera para los periodistas, ya que para acceder como
todos los años a los de adentro había que sumar una misteriosa
pulsera blanca imposible de conseguir.
La organización corrió por cuenta de Cambiemos Ciudad y
Provincia de Buenos Aires y el catering abundante fue lanzado
antes de las 18:00 y no varió de medialunas calientes con jamón
y queso, mini-sandwiches y alfajores de dulce de leche además de
bebidas gaseosas y café, ya que uno de los pedidos de la líder de
la Coalición Cívica-ARI, Elisa Carrió, fue la austeridad
gastronómica.
A las 20:30 dejaron de caminar por el lugar los mozos y así
fue reduciéndose la cantidad de comida en las mesas y retornaron
a las 21:30 con calzones de jamón a la provenzal.
Mientras en el recinto comenzaron desde temprano a llegar
simpatizantes separados de los periodistas por vallados de
madera, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, fue el que abrió el
fuego para matar la ansiedad y antes de las 19:00 pivoteó sobre la
importancia de que Cambiemos fuera el único espacio en
presentarse en todas las provincias y la tranquilidad con que se
desarrolló en el país la jornada electiva.
Antes y después de sus palabras, la voz inconfundible de Gilda
motivó a bailar a todos los presentes, que siguieron moviéndose
al ritmo de varias canciones de cumbia.
El clima festivo estuvo presente desde el inicio de la
jornada en Costa Salguero y, discurso a discurso, los militantes
aguardaban la presencia tanto de Macri como de la gobernadora
bonaerense, María Eugenia Vidal, y de sus candidatos
provinciales.
Lilita, desde el escenario junto con el jefe de Gobierno
porteño, Horacio Rodríguez Larreta, sentenció: "El que siembra
entre lágrimas cosecha entre canciones", mientras la gente coreaba
su nombre.
En popularidad, al tenor de la reacción de los simpatizantes,
le rivalizó Vidal, la gobernadora bonaerense a quien le cantaron
"Marú, Marú".
Desde temprano, mezclado con el público el Mago Sin Dientes,
personaje infaltable, con galera y moñito, se dejaba sacar fotos
con simpatizantes de Cambiemos, mientras otros preferían jugar
con globos para matizar la espera hasta que se conocieron los
atractivos resultados provisorios.
Durante las esperas por las pantallas gigantes pasaban a los
candidatos locales quienes agradecían el desempeño de la gente en
los comicios de provincias y quedaba en claro que para Cambiemos
se trató de un triunfo nacional.
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