Inicialmente se esperaba que el fideicomiso arrancara en abril, pero la suba de los commodities internacionales y el convencimiento oficial de que si se pisa el precio de los granos se controla la inflación, adelantarpía para marzo su fecha de inicio.
El titular de la Federación de Industrias Molineras (FAIM), Diego Cifarelli, explicó cómo se va a instrumentar este mecanismo de compensaciones que los tendría como beneficiarios, aunque insistió que desde su entidad también rechazan la iniciativa. Los molineros consideran que ése no es el camino para controlar la suba de los precios y que sólo aportará más distorsión al mercado. Por eso, explicó, se trabajó mucho para sacar de la paleta a otros productos, como el pan, el pollo y otros tipos panificados.
En primer lugar hay que decir que el dinero con el que se va a subsidiar los paquetes de harina Triple 0 de 1 kilo y a los fideos secos va a surgir de las exportaciones de trigo, pero también de las de maíz. En el gobierno creen que así habría más fluidez en el fideicomiso, porque las exportaciones de trigo de esta campaña están próximas a finalizar, es decir casi llegan al volumen de equilibrio que definió el gobierno.
Lo que se pretende es subsidiar cerca de 700 mil toneladas de harina de trigo, de las cuales la mitad se comercializa en envases de 1 kilo y la otra mitad se utilizar para la fabricación de fideos. El objetivo oficial es desacoplar esos dos productos de la volatilidad mundial, porque en Comercio Interior luego quieren precios fijos sobre estos productos de consumo masivo
Para definir el subsidio, el valor base que se va a tomar es de 23.000 pesos por tonelada de trigo. De la diferencia con el valor FAS teórico del mes en que se cierra surgirá el aporte por tonelada a ese fideicomiso, como para mantener ese precio más allá de las oscilaciones del mercado internacional.
Según indicó Cifarelli, con la foto de hoy se calcula que el fideicomiso recaudaría unos 25 millones de dólares anuales. Esto podría significar un descuento a las cerealeras -a valores actuales- de entre 45 y 55 centavos de dólar por tonelada exportada de trigo y maíz.
Pero ese valor a descontar podría aumentar en tanto se mantenga fijo el precio base de 23.000 pesos y suba el FAS teórico promedio del mes que se toma como referencia. Como sea, se descuenta que el aporte en definitiva va a surgir de efectuar un descuento al precio de ambos cereales. Es decir, va a salir del bolsillo del productor. Es lo que las entidades rurales llamaron una “retención encubierta”, que se sumaría al 12% de derechos de exportación que ya tributan esos cultivos.
En las reuniones con Feletti los sectores involucrados acordaron que en tanto haya estabilidad del valor FAS Teórico y siga corriendo la inflación, el precio de los productos de consumo masivo a subsidiar vaya aumentando, aunque sea a un ritmo menor, lo que permitiría acortar la brecha.
Un detalle clave es que el aporte de los exportadores para la conformación del fondo fiduciario será obligatorio, pero la decisión de los molinos para recibir la compensación será voluntaria. Aunque en el país hay cerca de 160 molinos de trigo, las empresas que fraccionan harina de kilo son cerca de 20. Tal como está diseñado este sistema, lo más probable es que todas ellas se verán obligadas a participar para competir en igual de condiciones.
Primicias Rurales
Fuente: Bichos de Campo


















