La soja argentina reporta rindes de 3750 kg / Ha pese al retraso por lluvias, mientras el maíz se perfila para una campaña récord de hasta 67 millones de toneladas. En contraste, el trigo enfrenta una fuerte incertidumbre por la duplicación en costos.

Rosario, lunes 20 abril (PR/26) — Con avances y retrocesos en el conflicto entre Estados Unidos e Irán, los granos comienzan a enfocarse en sus fundamentos. En Argentina, la cosecha de soja avanza lenta pero con mejores rindes, el maíz muestra una producción en alza y fuerte demanda externa, y el trigo enfrenta incertidumbre por costos de fertilizantes, según Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

 El mercado internacional de granos transita un escenario de alta volatilidad, marcado por la incertidumbre geopolítica en Medio Oriente.

La secuencia reciente de hechos (con altos el fuego parciales, negociaciones fallidas y anuncios cruzados sobre la reapertura del estrecho de Ormuz) configura un contexto ambivalente, que mantiene la tensión en los mercados energéticos. Sin embargo, el impacto sobre los granos comienza a diluirse frente al peso creciente de sus propios fundamentos.

“La situación en Medio Oriente sigue siendo confusa, con avances y retrocesos permanentes. Esto sostiene la volatilidad en energía, pero cada vez cuesta más trasladarlo directamente a los precios de los granos”, explica Dante Romano.

Soja: mejores rindes y cautela comercial

En el caso de la soja, el mercado global combina una oferta abundante —con Brasil incrementando producción y exportaciones— con una demanda que encuentra sostén en el avance de los biocombustibles. En Estados Unidos, la molienda alcanza un récord de 6,16 millones de toneladas en marzo, mientras los stocks de aceite bajan respecto del mes anterior, lo que da impulso a los precios. La siembra, además, avanza con rapidez y ya alcanza el 6%.

En Argentina, la cosecha de soja progresa con dificultades por las lluvias, con un avance del 6,2%, aunque muestra un dato clave: los rindes iniciales promedian 37,5 qq/ha, por encima de los 34,2 qq/ha de la campaña pasada.

“La cosecha viene demorada, pero con rindes mejores a lo esperado. Si el clima se estabiliza, podemos ver una presión de cosecha más concentrada y fuerte en el corto plazo”, señala Romano. En paralelo, el mercado evidencia una marcada cautela comercial, con ventas a precio que apenas alcanzan el 9% de la producción.

Maíz: hacia una campaña récord

Para el maíz, el escenario internacional aparece más débil por la falta de un impulso claro desde la demanda. Aun así, las exportaciones estadounidenses se mantienen a buen ritmo. En Argentina, el panorama es más sólido: la cosecha alcanza el 29%, con rindes promedio de 87,5 qq/ha, superiores a los del ciclo anterior, y proyecciones de producción que oscilan entre 61 y 67 millones de toneladas.

“El maíz en Argentina muestra muy buenos rindes y una producción que puede ser récord. A esto se suma una demanda externa activa que sostiene el mercado local”, afirma Romano. Este contexto se ve reforzado por un ritmo de ventas sostenido y por una elevada demanda de embarques, con una cola de buques que supera los niveles habituales.

Trigo: el dilema de los costos

En el caso del trigo, el foco en Argentina está puesto en la próxima campaña, donde el fuerte aumento en los costos de los fertilizantes —con valores que se duplican— pone en duda la intención de siembra.

“El trigo enfrenta un problema serio de costos. El encarecimiento de los fertilizantes puede reducir el área y condicionar la producción futura en Argentina”, advierte Romano. Esta situación ya se refleja en una desaceleración del ritmo comercial.

Logística y clima en el mercado interno

A nivel local, el mercado está atravesado por una combinación de factores climáticos, logísticos y de costos. Las lluvias continúan demorando la cosecha y generan incertidumbre sobre la magnitud de la oferta.

Al mismo tiempo, las protestas de transportistas y las restricciones en zonas clave como Bahía Blanca, Necochea y el sur de Córdoba complican el flujo de mercadería, en un contexto de fuerte aumento del costo del gasoil.

“La combinación de lluvias, problemas logísticos y costos crecientes genera un mercado muy sensible. Si la cosecha se dosifica, los compradores pueden verse obligados a convalidar precios más altos”, concluye Romano.

Primicias Rurales

Fuente: Universidad Austral