En tanto, el dólar blue se mantiene en los $925 para la venta, con menos demanda que la habitual.
Se espera que el Banco Central comience a depreciar la moneda a un ritmo de 3,50 pesos, aunque aún no está claro si esa devaluación la aplicaría en forma diaria, o a un ritmo más gradual.
El objetivo es mantener la brecha cambiaria en los niveles actuales, o incluso bajarla, y evitar que la divisa norteamericana se siga retrasando frente la inflación.
El costo de vida cedió a la zona del 8 por ciento en octubre, y el equipo económico buscará mantenerlo en un dígito en noviembre y diciembre, una tarea que será muy compleja, ya que para fin de año las remarcaciones se suelen acelerar, explican analistas.
En la jornada, los contratos de futuros más impactados por la medida son los de corto plazo, para diciembre próximo, y enero 2024.
Así, el dólar para el contrato de diciembre 2023 cede $44 (6,64%) hasta los $617,5. Para enero 2024, en tanto, la baja es de $27 (3,62%). Por último el contrato de febrero de 2024 se ubica en torno a los $820 con un descenso de $30 (-3,64%).
El dólar blue cerró estable a $ 925 en la punta vendedora y los tipos de cambio financieros alternativos operan en alza, según las principales cotizaciones del mercado cambiario.
La moneda informal cerró la rueda de negocios a $925 para la venta y a $ 905 en la compra, mientras que la brecha con el tipo de cambio oficial se mantuvo en el 164%.
El dólar blue acumula una caída de $175 desde su récord nominal de $1.100, anotado hace tres semanas.
En la Bolsa porteña rebotaron las cotizaciones financieras y el dólar MEP quedó cerca del precio del Contado con Liquidación.
El dólar MEP o Bolsa avanzó hasta los $ 878,23 y la brecha con el oficial se ubica en el 150,9%.
El Contado con Liquidación sube hasta los $ 878,98 y el spread con el oficial se ubica en el 151,1%.
La rueda se desenvolvió tras la confirmación del Banco Central (BCRA) de que volverá a aplicar las minidevaluaciones diarias controladas, sobre el tipo de cambio oficial del 3% mensual, a partir de mañana, después de tres meses de mantenerlo fijo en $350.
El dólar turista o tarjeta, y el ahorro o solidario, con la carga impositiva cerraron a $735,86 y el dólar mayorista concluyó en $ 350,10, quince centavos arriba del cierre de ayer, mientras que el cripto o dólar Bitcoin cae 1,4% hasta los $907,47, según el
promedio del mercado.
El dólar oficial, sin los impuestos cerró en el Banco Nación a $ 365,50, mientras que el promedio en los principales bancos privados de la plaza porteña fue de $ 367,93.
Qué significa y cuándo empieza la devaluación “crawling peg” sobre el precio del dólar
Esta herramienta de política cambiaria es administrada por el Banco Central.

El objetivo de esta política es otorgar un cierto grado de certidumbre sobre el valor del dólar que rige para una serie de operaciones.
El mecanismo pretende que el tipo de cambio aumente en forma paulatina evitando saltos bruscos que impacten en el sistema de precios.
Sobre ese valor de dólar que a diario administrará la autoridad monetaria, por ejemplo, se liquidan importaciones y se fija el precio del “Dólar Ahorro” y “Dólar Tarjeta” que se aplica para los gastos en moneda extranjera.
De allí a que el regreso de este sistema resulta de impacto directo sobre la vida cotidiana porque todos los meses habrá aumentos sobre servicios que se usan a diario como las plataformas de música, streaming o cine.
El ministro de Economía, Sergio Massa, confirmó en diferentes notas periodísticas que este sistema de control de tipo de cambio volverá a entrar en vigencia a partir de mañana.
El “crawinlg peg” venía siendo utilizado hasta las elecciones PASO y, a partir de allí, se congeló el tipo de cambio en $ 50 hasta el 15 de noviembre.
Según anticipó el ministro, a partir de mañana el dólar oficial tendrá un valor de $353,30 y luego será el Banco Central el que diariamente fijará su precio, aunque sin anuncios formales en cada jornada. De esta manera, el BCRA conserva la facultad de intervenir en la magnitud que lo crea conveniente en el mercado de cambios.
En principio, se esperaba que el ritmo de devaluación corriera al 3% mensual, pero los últimos datos de inflación hacen suponer que estará más cerca del 5%.
Ir a la par de la inflación supone fogonear la suba de precios en un círculo vicioso peligroso, pero no hacerlo lleva a la acumulación de un atraso cuya corrección luego es mucho más complicada.
La restauración del “crawling peg” a partir del 15 de noviembre luego del congelamiento por tres meses en agosto, fue uno de los compromisos que Massa firmó en la última reformulación del acuerdo con el FMI.
El congelamiento del dólar buscó moderar el pass trought (traspaso a precios) de la devaluación del 22% a los precios, pero la inflación se disparó por encima del 12% en agosto y septiembre.
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Fuente: Noticias Argentinas


















