Con la llegada de lluvias importantes al centro este de Córdoba y centro sur de Santa Fe, el mes de marzo cerró con zonas muy reducidas que plantean una demanda de lluvias importante.
Por otra parte se aprecia un incremento de los requerimientos pluviales sobre el norte santafesino, donde, como mencionamos, las lluvias se han mantenido en niveles bastante por debajo de lo esperado para el mes de marzo.
A pesar del bajo nivel de demanda de precipitaciones, el final de marzo aún se mostró bajo la influencia de una circulación de aire que permitió sostener masas de aire con alta disponibilidad de humedad. Recién desde ayer se dio una intensa rotación del viento al sector sur sudoeste. La misma será persistente a lo largo de esta semana, con otro pulso frío entre jueves y viernes. Esto garantiza toda una semana seca y recién para mediados de la próxima semana, el ambiente volverá a mostrar mayor carga de humedad, con más calor y potencial reorganización de las precipitaciones.
Entramos en una época donde la presión sobre la reservas de humedad cede en forma significativa. Los consumos descienden, la exigencia atmosférica lógicamente baja y por otra parte, como describimos, estamos transitando un periodo donde el ambiente comienza a secarse y enfriarse. Esta es una ventana que favorecerá las labores de cosecha y aun cuando las condiciones de riesgo de helada aumentan para el sur de la región pampeana, era necesario que llegara una semana con potencial para interrumpir el ciclo húmedo.
Podríamos concluir, que un retroceso temporario en la oferta de agua, puede considerarse positivo, esto se valida en los pronósticos.

El cambio pluvial en la segunda quincena ha sido positivo sobre el NEA y el centro norte de la Mesopotamia, posiblemente quedando el norte de Santa Fe (SF), y el centro oeste correntino como zonas donde las lluvias aúun no logran una performance aceptable. En los últimos días del mes, también ha vuelto a llover en forma significativa en vastos sectores de La Pampa (LP) y el centro oeste bonaerense, un área que tiene una difícil gestión de los anegamientos.



















