Buenos Aires, jueves 17 julio (PR/25) — La Ciudad de Buenos Aires por sus diversos atractivos y eventos infantiles como par adultos en cines y teatros, entre otros, como Tecnópolis, es siempre, invierno y verano una buena elección para conocer, pero, más aun en la época invernal, ya que, en verano, por lógica, las playas de la Costa Atlántica, Córdoba y Entre Ríos son los destinos más elegidos por los veraneantes y, en invierno, Bariloche, Mendoza y Neuquén por sus paisajes nevados y sus pistas de esquí pican en punta para recibir turista, aunque, el norte argentino tiene sus encantos que no dejan de atraer al visitante.

Salta y Jujuy son dos lugares muy visitados.

En este caso, ubicadas en plena selva de las Yungas jujeñas, las Termas del Jordán ofrecen piletones naturales de aguas turquesas a más de 30°C, en un entorno soñado para bañarse en pleno invierno rodeado de montañas que abraza al visitante en medio del entorno natural.

En lo profundo del norte argentino, lejos de los clásicos complejos termales de Federación o Cacheuta, se esconden las Termas del Jordán, uno de los secretos mejor guardados de la provincia de Jujuy. Este paraíso termal se encuentra en las afueras de San Francisco, un pintoresco pueblo sobre la ruta provincial 83, y solo es accesible a pie, mediante un sendero de selva que atraviesa paisajes imponentes.

El acceso a las Termas de Jordán tiene dificultad media a alta, con una duración de 2 horas y media de bajada y unas 3 horas y media de regreso. Foto: Agencia Noticias Argentinas – Redes.

El recorrido hacia las termas es tan impactante como el destino porque su acceso es de dificultad media a alta, con una duración de 2 horas y media de bajada y unas 3 horas y media de regreso. El esfuerzo vale la pena, ya que, al llegar, una serie de piletones naturales de agua turquesa cristalina, rodeados de vegetación exuberante, ofrece una postal inolvidable.

Estas termas, con una profundidad que varía entre 30 cm y 2 metros, mantienen una temperatura promedio de 30 grados centígrados durante los meses más frescos del año, ideales para disfrutar de un baño relajante. Por eso, el invierno es la mejor época para visitarlas, ya que en verano las lluvias suelen enfriar los manantiales naturales.

La visita solo puede realizarse con guías locales habilitados y se recomienda hacer reservas previas. Por su ubicación y condiciones naturales, las Termas del Jordán son mucho más que un destino turístico, son una experiencia de conexión con la naturaleza, perfecta para quienes buscan una aventura distinta, en calma y sin multitudes.

¿Cuál es la mejor época del año para conocer las Termas de Jordán en el noroeste?

Solo se pueden conocer fuera de la época de lluvias, es decir, de mayo a diciembre. Cuando en verano llegan las lluvias el río Jordán recupera su corriente y tapa por completo las termas, haciéndolas desaparecer.

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Fuente: Noticias Argentinas