El arzobispo de Buenos Aires remarcó que, si bien “la responsabilidad de que estemos tan mal es de todos”, también la solución debe ser en conjunto.

Buenos Aires, jueves 7 agosto (PR/25) — El arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, dio un discurso por el Día de San Cayetano y remarcó que “nadie se salva solo” porque, si bien “la responsabilidad de que estemos tan mal es de todos”, también es responsabilidad de todos solucionarlo.

Por otra parte, manifestó que “no es una situación partidaria” que muchas personas, como los jubilados, “la estén pasando mal” y remarcó que “nadie elige revolver la basura porque le gusta”, haciendo referencia a una publicación de la vocera del Gobierno de la Ciudad, Laura Alonso, quien aseguró que tendrán que pagar “hasta $900 mil de multa” aquellos a los que “le gustan hurgar la basura”.

«Somos custodios y guardianes de los más pobres, de los más débiles, de los ancianos que siguen esperando una jubilación digna, de los discapacitados y de todos los enfermos. No podemos desentendernos de los que sufren», aseguró el arzobispo.

En la misma línea, apuntó contra el Gobierno de la Ciudad y del programa de sanciones y multas impulsa Jorge Macri contra los cartones y personas en situación de calle y señaló que «no podemos desentendernos” de aquellos ciudadanos que “revuelven los tachos de basura buscando algo para comer”.

Jorge Ignacio García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires.
Fotografía: Agencia Noticias Argentinas / Daniel Vides

“No lo hacen porque les gusta, lo hacen por necesidad, como el hijo menor de la parábola que deseaba comer las bellotas que comían los cerdos«, planteó García Cuerva.

Para finalizar, remarcó que, en su día, le pide al Patrono del Pan y del Trabajo, que haga de la Argentina “una casa de reconciliación«, «salir del chiquero de las descalificaciones y del odio» y trabajar en la «reconciliación” entre todos los ciudadanos: “Solo desde allí podremos gestar una sociedad más humana”, concluyó.

Miles de personas se acercan al santuario ubicado en el barrio porteño de Liniers para pedir, pero también para agradecer.

El Día de San Cayetano se celebra este jueves en todo el país y se trata de uno de los santos más venerados de la tradición católica argentina al ser considerado el patrono del pan y del trabajo al que los fieles visitan cada año para pedir, pero también para agradecer.

En este día miles de personas se acercan al santuario ubicado la calle Cuzco 150 en el barrio porteño de Liniers donde se llevarán a cabo misas en diferentes horarios durante toda la jornada y algunas de ellas van para agradecer, mientras que otras asisten para pedir por trabajo, comida o estabilidad económica.

Cayetano de Thiene nació en Vicenza, Italia, el 1° de octubre de 1480 y murió en Nápoles el 7 de agosto de 1547. Estudió en la Universidad de Padua donde en 1504 obtuvo el doble doctorado, en derecho civil y canónico y, una vez que terminó sus estudios, se mudó a Roma, donde lo nombraron protonotario apostólico del Papa Julio II. Estando al servicio del Papa, llegó a participar del V Concilio de Letrán y, cuando el Pontífice murió en 1513, Cayetano dejó la vida cortesana, empezó a prepararse para el sacerdocio y fue ordenado cuando tenía 35 años.

En Roma integró una asociación llamada Del Amor Divino, orientada a ayudar a los pobres y a vivir una fe más profunda. Preocupado por el deterioro espiritual de su tiempo, fundó junto a otros religiosos la Orden de los Teatinos, con el objetivo de fomentar una vida sacerdotal austera, comprometida y solidaria.

San Cayetano renunció a todos sus bienes y repartió su herencia entre los más necesitados, fundó los llamados Montes de Piedad, instituciones que prestaban dinero a personas pobres con intereses mínimos y también dedicaba largas horas al cuidado de enfermos, especialmente aquellos abandonados en hospitales.

Falleció el 7 de agosto de 1547 en Nápoles, fue canonizado en 1671 y en Argentina, su figura se arraigó especialmente en contextos de crisis. El templo de San Cayetano, ubicado en el barrio porteño de Liniers, fue construido en el año 1900, aunque recién el 18 de enero de 1913 fue elevado a parroquia y con el correr de los años se convirtió en uno de los centros de fe más convocantes del país.

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Fuente: Agencia NA