Monterrey, México, martes 7 octubre (PR/25) —  Actualmente, después de la Santa Misa, quizás el Rosario es la devoción más practicada por los fieles. Aproximadamente en el año 800, surge el rezo del Santo Rosario, cuando se creó el salterio de los laicos. Los monjes rezaban los 150 salmos, pero como la mayoría de los laicos no sabían leer, se les enseñó a rezar 150 Padres nuestros. Después se formaron otros tres salterios que incluían 150 Aves Marías, 150 alabanzas en honor de Jesús y 150 alabanzas en honor de María.

 

Santo Domingo de Guzmán.
La Madre de Dios, en una aparición a Santo Domingo le enseño a rezar el rosario, en el año 1208. Le dijo que propagara esta devoción y la utilizara como arma poderosa en contra de los enemigos de la Fe.

Domingo de Guzmán era un santo sacerdote español que fue al sur de Francia para convertir a los que se habían apartado de la Iglesia por la herejía albingense. Esta enseña que existen dos dioses, uno del bien y otro del mal. El bueno creó todo lo espiritual. El malo, todo lo material. Como consecuencia, para los albingenses, todo lo material es malo. El cuerpo es material; por tanto, el cuerpo es malo. Jesús tuvo un cuerpo, por consiguiente, Jesús no es Dios.

También negaban los sacramentos y la verdad de que María es la Madre de Dios. Se rehusaban a reconocer al Papa y establecieron sus propias normas y creencias. Durante años los Papas enviaron sacerdotes celosos de la fe, que trataron de convertirlos, pero sin mucho éxito. También habían factores políticos envueltos.

Domingo trabajó por años en medio de estos desventurados. Por medio de su predicación, sus oraciones y sacrificios, logró convertir a unos pocos. Pero, muy a menudo, por temor a ser ridiculizados y a pasar trabajos, los convertidos se daban por vencidos. Domingo dio inicio a una orden religiosa para las mujeres jóvenes convertidas. Su convento se encontraba en Prouille, junto a una capilla dedicada a la Santísima Virgen. Fue en esta capilla en donde Domingo le suplicó a Nuestra Señora que lo ayudara, pues sentía que no estaba logrando casi nada.

La Virgen pide a Santo Domingo le ayuda a propagar la devoción. Lo que ocurrió.

La Virgen se le apareció en la capilla. En su mano sostenía un rosario y le enseñó a Domingo a recitarlo. Dijo que lo predicara por todo el mundo, prometiéndole que muchos pecadores se convertirían y obtendrían abundantes gracias.

Domingo salió de allí lleno de celo, con el rosario en la mano. Efectivamente, lo predicó, y con gran éxito por que muchos albingenses volvieron a la fe católica.

Rosario: Corona de Rosas

Posteriormente con el paso de los años se fue modificando y perfeccionando hasta el año 2002, cuando el Papa San Juan Pablo ll introdujo los misterios luminosos.

La palabra Rosario significa “Corona de Rosas”, es la rosa de todas las devociones y es la más importante. Su forma física, no es más que un objeto que lleva por nombre: contador, el cual utilizamos para llevar un mejor orden al rezarlo, pero lo más importante es meditarlo.

El Santo Rosario otorga un infinito poder que solamente se obtiene con la fe y devoción a nuestra Madre Santísima, el cual concede los siguientes beneficios para el alma:

  1. Unidad con nuestra Madre celestial: Además de rezar para María, rezamos junto con ella y la invitamos a que rece por nosotros. La oración se hace mas fuerte porque la Virgen siempre recibe lo que ella pide.
  2. Arma contra el maligno: Es un arma poderosa que nos trae la verdadera paz. La Virgen nos invita a rezar el Santo Rosario en cada una de sus apariciones.
  3. Aporta virtudes: Que tal vez desconocíamos de uno mismo.
  4. Llena de humildad: Nos invita a seguir el ejemplo de humildad como María
  5. Concede indulgencias: Disminuye alguna parte de los castigos que tendríamos que sufrir por nuestros pecados, en el purgatorio.
  6. La oración perfecta: En cada decena de las avemarías se medita el sufrimiento, la lucha y el triunfo de Jesús, donde la Virgen estuvo presente para ayudarle a cumplir su misión salvadora.
  7. Conversión de los herejes: Innumerables testimonios de conversión han surgido por el mundo, de quienes no creían en Dios y gracias al rezo del Santo Rosario han vuelto a la Iglesia Católica.
  8. Sana el corazón: Borra la tristeza del alma y llena de alegría y amor el corazón.
  9. Aceptación de la Voluntad Divina: Hace comprender, sin cuestionar, las situaciones que nos cuestan aceptar.
  10. Regalo de rosas: La Virgen María ha revelado a muchas personas que cada vez que rezan un Ave María le regalan una rosa y por cada Rosario completo, le regalan una corona de rosas.

Cabe recalcar que no es un objeto milagroso, para la buena suerte, ni mucho menos. No obtenemos nada colgando el rosario en el cuello o colgado en el retrovisor del auto. El Santo Rosario es más que eso, si tan sólo pudiéramos ver el poder que tiene en el cielo y la tierra no dejaríamos de rezarlo.

Durante este mes del Santo Rosario, una increíble forma de rezarlo es en familia, fomentando la unión familiar o invitar a nuestros vecinos, para tener una comunidad rodeada de paz y solidaridad.

Primicias Rurales

Fuente: Arquidiócesis de Monterrey, México/EWTN