El Programa Argentino de Carbono Neutro (PACN) presentó un innovador sistema de cálculo y gestión ambiental para productos de crucíferas. La iniciativa busca mejorar la toma de decisiones y avanzar hacia una producción más sostenible y alineada a estándares internacionales.

Buenos Aires, viernes 27 marzo (PR/26) — En un contexto global donde la sostenibilidad dejó de ser una opción para convertirse en una exigencia, el sector agroindustrial argentino dio un paso significativo. Este 26 de marzo, el PACN, junto a las Bolsas de Cereales y Comercio fundadoras y diversas empresas del sector, lanzó oficialmente nuevas herramientas de cálculo y gestión de huella de carbono por producto para la Mesa de Crucíferas.

El evento, realizado de manera virtual, reunió a más de 60 participantes interesados en mejorar la medición y gestión del impacto ambiental en esta cadena productiva.

¿Qué es la Mesa de Crucíferas?

La Mesa de Crucíferas es un espacio sectorial de trabajo dentro del PACN que reúne a empresas y actores vinculados a la producción, industrialización y comercialización de cultivos como la colza (canola) y otras especies de la familia de las crucíferas.

Su objetivo es desarrollar herramientas, metodologías y buenas prácticas comunes que permitan medir, reducir y comunicar la huella de carbono de estos productos, fortaleciendo su posicionamiento en mercados internacionales cada vez más exigentes en materia ambiental.

 

Las crucíferas más utilizadas en cultivos extensivos y de gran importancia económica incluyen la colza o canola (Brassica napus), principal oleaginosa del grupo, junto con diversas variedades de coles, nabo, mostaza y rábano. Son cultivos de invierno, resistentes al frío y valorados por su alto rendimiento, versatilidad nutricional y manejo agronómico.

Ocho meses de trabajo y validación técnica

El desarrollo de estas herramientas fue el resultado de un proceso de ocho meses de trabajo colaborativo. Cinco empresas miembro —representando distintos eslabones como producción primaria, provisión de insumos e industria— participaron como casos testigo, validando tanto el calculador como los manuales técnicos.

El sistema fue diseñado por la consultora FIDA y coordinado por el PACN, garantizando rigurosidad metodológica y aplicabilidad real en el sector.

Qué mide el calculador y cómo funciona

El corazón de esta iniciativa es un calculador de huella de carbono basado en el análisis de ciclo de vida, que permite evaluar emisiones en distintas etapas del proceso productivo. En concreto, contempla cuatro unidades funcionales:

  • 1 tonelada de grano en campo
  • 1 tonelada de grano en acopio intermedio
  • 1 tonelada de pellet (coproducto)
  • 1 tonelada de aceite (producto principal o coproducto)

 

El sistema está alineado con estándares internacionales como las normas ISO 14040, 14044 y 14067, el GHG Protocol y normas IRAM, lo que asegura comparabilidad y credibilidad global.

Además, fue diseñado para un uso autónomo, permitiendo que los usuarios carguen datos en tres instancias clave:
producción primaria, producción de alimento balanceado y producción animal.

Innovación: carbono en suelo y ahorro de emisiones

Una de las características más destacadas es la posibilidad de calcular remociones de carbono en el suelo, ya sea mediante mediciones propias o estimaciones basadas en metodologías de la FAO y el IPCC.

También incorpora el análisis de forestaciones de servicio, cada vez más relevantes en estrategias de captura de carbono.

A nivel internacional, la herramienta marca un hito: es la primera del PACN alineada con la EU RED, lo que permite estimar el ahorro de emisiones respecto del uso de combustibles fósiles, un dato clave para acceder a mercados internacionales exigentes.

Buenas prácticas y conexión global

Complementando el calculador, se presentó un Manual de Buenas Prácticas Ambientales, que reúne acciones concretas de mitigación relevadas tanto en empresas miembro como a nivel internacional.

Este manual vincula las prácticas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y los indicadores del Global Reporting Initiative (GRI), facilitando la comunicación con inversores, clientes y organismos públicos.

Acceso gratuito y apuesta al cambio

Desde el PACN destacaron que el enfoque central es mejorar la calidad de la información para impulsar decisiones estratégicas que contribuyan a la mitigación del cambio climático.

Las herramientas ya están disponibles de manera gratuita para todos los actores productivos del país, mediante solicitud directa al programa.

Un paso hacia una agroindustria más sostenible

El lanzamiento posiciona al sector de crucíferas como un actor proactivo frente a los desafíos ambientales. Medir, gestionar y reducir la huella de carbono ya no es solo una ventaja competitiva, sino una condición clave para integrarse a los mercados del futuro.

Con esta iniciativa, Argentina refuerza su camino hacia una producción más transparente, eficiente y sustentable.

 

 

Vale la pena considerar que: medir la huella de carbono en la agricultura y en cultivos como las crucíferas sirve para cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de todo el proceso productivo, permitiendo identificar puntos críticos, optimizar insumos, reducir costos y mejorar la sostenibilidad, al tiempo que se cumple con exigencias comerciales.

También:

  • Acceso a mercados y valor agregado: Las empresas y los consumidores valoran cada vez más los productos con un menor impacto ambiental certificado.
  • Mitigación del cambio climático: El cálculo permite diseñar estrategias para alcanzar un «net zero» o balance neutro de emisiones.
  • Eficiencia económica: Al optimizar el uso de energía y fertilizantes para bajar la huella, también se reducen los costos de producción

 

 

Primicias Rurales

Fuente: PACN / Otras