Washington D.C., 16 de abril (PR/26) -. El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola se ha sumado hoy a Water Forward, una nueva iniciativa global del Grupo Banco Mundial que tiene como objetivo garantizar la seguridad del abastecimiento de agua de hasta 1 000 millones de personas de aquí a 2030.
“En el primer kilómetro de los sistemas alimentarios en el medio rural —donde invierte el FIDA— el agua no es solo un insumo. Es una fuente de empleo, crecimiento y resiliencia en las economías rurales que están en primera línea de la lucha contra el cambio climático”, declaró Álvaro Lario en la presentación de la iniciativa, que tuvo lugar en las Reuniones de Primavera del Grupo Banco Mundial y el FMI. “Como inversor, el FIDA se centra en convertir la acción por el agua en oportunidades económicas. Nuestras inversiones en riego e infraestructura hídrica rural crean puestos de trabajo, estabilizan la producción y ayudan a las comunidades a gestionar las sequías, las inundaciones y los trastornos climáticos”.
La iniciativa Water Forward reúne a Gobiernos, bancos multilaterales de desarrollo, el sector privado y entidades filantrópicas para armonizar la reforma de las políticas, la financiación y la ejecución Con ello, busca ayudar a los países a construir sistemas hídricos adaptables a distintas escalas, atractivos para la inversión y capaces de apoyar el crecimiento y la prosperidad a largo plazo.
El FIDA, como plataforma mundial de inversión en pro del desarrollo rural inclusivo y resiliente, moviliza alrededor de 350 millones de dólares al año para la adopción de soluciones hídricas sostenibles, de modo que cataliza las inversiones públicas y privadas en las economías rurales que presentan un déficit de capitalización. La seguridad hídrica sustenta los empleos, la productividad y el crecimiento económico en todos los sectores. Cuando los sistemas hídricos no son fiables, las economías tienen dificultades para crecer, la inversión se ve limitada y las oportunidades son escasas.
Las inversiones del FIDA en el sector hídrico se centran en soluciones integradas en el primer kilómetro que engloban el riego, la gestión de cuencas hidrográficas, la recogida de agua y la infraestructura resiliente al clima y refuerzan la resiliencia, apoyan el empleo y mejoran la productividad en todas las economías rurales.
En la India, por ejemplo, se ha constatado que las inversiones en el suministro de agua potable y en el riego en pequeña escala pueden impulsar la productividad y crear oportunidades económicas. Al ampliar el acceso al agua potable y el riego, más de 96 000 hogares de agrupamientos tribales vulnerables han sido más productivos, han gozado de mayor seguridad alimentaria y han emprendido nuevas actividades que generan ingresos. Esas comunidades también han podido lidiar mejor con los trastornos climáticos.
En zonas de Etiopía propensas a la sequía, un proyecto de riego impulsó sistemas de riego a pequeña escala gestionados por los propios agricultores. Como resultado, se lograron aumentos significativos en la producción de cultivos, los ingresos, la nutrición y el empleo, tanto dentro como fuera del ámbito agrícola.
Esta nueva asociación se basa en la cooperación que ya mantiene el FIDA con la iniciativa AgriConnect del Grupo Banco Mundial, a través de la cual el FIDA ha prometido beneficiar a, al menos, 70 millones de agricultores en pequeña escala de aquí a 2030. AgriConnect marcó el punto de partida para establecer una asociación renovada —que vincula los mercados, la financiación y las cadenas de valor para estimular el emprendimiento y el empleo rurales— con el objetivo de transformar la vida de la población rural aumentando sus ingresos, su capacidad productiva y su acceso al mercado.
Como única institución de financiación internacional dedicada a invertir en el primer kilómetro de los sistemas alimentarios, el FIDA transforma cada dólar que recibe en unos seis dólares de inversiones de alto impacto sobre el terreno. Los datos de las evaluaciones de impacto muestran que estas inversiones normalmente aumentan más de un 30 % los ingresos rurales, la capacidad productiva y el acceso al mercado.
Contacto de medios: Alison Harding | al.harding@ifad.org |


















