Dic 11, 2019 | Cambio Climático
El instituto Germanwatch ha presentado durante la cumbre del clima de Madrid los resultados del Índice de Riesgo Climático Global 2020.
El Índice Global de Riesgo Climático, presentado durante la cumbre climática (COP25) que se celebra estos días en Madrid, hasta el 13 de diciembre, muestra que en 2018 países industrializados como Japón y Alemania están entre los más afectados por olas de calor y graves sequías.
También Filipinas, ya que sufrió el tifón más fuerte registrado en todo el mundo el pasado año. A esta lista le siguen Madagascar, India y Sri Lanka.

“Es una sorpresa que los países desarrollados estén tan altos en el índice de este año. Es un indicador de que los impactos de los fenómenos meteorológicos extremos se sienten en todo el mundo”, dice David Eckstein, del instituto de investigación Germanwatch que ha presentado el informe en la COP25.
Según sus creadores, el Índice de Riesgo Climático Global (IRC) indica el nivel de exposición y la vulnerabilidad a los fenómenos climáticos extremos “que los países deben entender como una advertencia para estar preparados para eventos climáticos más frecuentes o más severos en el futuro”.
En este sentido, de los países europeos analizados, Alemania experimentó en 2018 el año más cálido desde que se tiene registro, debido a una fuerte ola de calor. El período entre abril y julio de 2018 fue el más caluroso de la historia del país germano, con temperaturas de cerca de 3° C por encima de la media.
“España ocupa el puesto 38 debido principalmente a las fuertes lluvias, tormentas e inundaciones que tuvieron lugar en octubre de 2018, en la parte oriental de España y las Islas Baleares”, apunta Eckstein.
Las olas de calor fueron una de las principales causas de los daños en 2018. De los diez países más afectados en 2018, Japón, Alemania e India sufrieron un prolongado período de calor.
Países más afectados a largo plazo
El estudio también ha analizado los resultados a largo plazo de estos fenómenos extremos desde 1999 a 2018. En este caso, los países pobres son los que tuvieron que soportar impactos más altos.
“Siete de los diez países más afectados en este período son países en desarrollo con bajos ingresos medios per cápita”, señalan.
Puerto Rico, Myanmar y Haití fueron los más afectados, según este índice a largo plazo. Cerca de 500.000 personas murieron como resultado directo de más de 12.000 eventos climáticos extremos que causaron daños por valor de 3,5 billones de dólares en los últimos 20 años.
“Los países en desarrollo y las comunidades vulnerables dentro de estos están más afectados existencialmente por los impactos, ya que carecen de la capacidad para hacerles frente”, añade el experto.
Haití, Filipinas y Pakistán son golpeados repetidamente por fenómenos meteorológicos extremos sin tiempo para recuperarse por completo. “Eso subraya la importancia de mecanismos de apoyo financiero real para países pobres, no solo en la adaptación al cambio climático, sino también para hacer frente a las pérdidas y daños inducidos por el clima», subrayan desde Germanwatch.
“El índice de riesgo climático muestra que el cambio climático tiene efectos desastrosos, especialmente para los países pobres, pero también causa daños cada vez más graves en países industrializados como Japón o Alemania», concluye Eckstein.
Dar respuesta a los más vulnerables
Una de las cuestiones a debate en la COP25 es abordar la financiación para ayudar a las personas y los países más pobres a hacer frente a los daños y las pérdidas relacionadas con la crisis climática.
El trabajo resalta que aunque las pérdidas financieras absolutas son significativamente mayores en los países ricos, es en los países de bajos ingresos donde las muertes, la miseria y las amenazas por el clima extremo son mucho más probables.
“La conferencia climática debe obtener resultados sobre la decisión de determinar regularmente las necesidades de apoyo de los países vulnerables para daños futuros. Además, la COP25 tiene que decidir los pasos necesarios para generar recursos financieros reales para satisfacer dichas necesidades. Asimismo, la implementación de la adaptación al cambio climático también debe fortalecerse”, enfatizan.
Autora: Eva Rodríguez
Fuente: SINC
Dic 6, 2019 | Cambio Climático
Por Patricio Brentan y María Laura Rodríguez de Sanctis
Rosario, 6 diciembre (PR/19) — La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático define el cambio climático como: “cambio del clima atribuido directa o indirectamente a actividades humanas que alteran la composición de la atmósfera mundial y que viene a añadirse a la variabilidad natural del clima observada durante periodos de tiempo comparables”. El cambio climático es resultado de la acumulación de los gases de efecto invernadero (GEI) atrapados en la atmósfera.
La huella de carbono (HC) es un indicador de la cantidad de GEI generado y emitidos por una empresa o durante el ciclo de vida de un producto a lo largo de la cadena de producción. La HC considera los 6 GEI identificados en el Protocolo de Kioto (PK): dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O), hidrofluorocarbonos (HFC), perfluorocarbonos (PFC) y hexafluoruro de azufre (SF6). La huella de carbono se mide en toneladas equivalentes de dióxido de carbono (CO2e), a fin de poder expresar las emisiones de los GEI en una unidad común. Las metodologías más utilizadas a nivel internacional para la medición de la HC son, PAS 2050, ISO 14064, GHG Protocol.
Por el avance del cambio climático desde hace varios años se llevó a cabo primeramente el Protocolo de Kioto (2005), posteriormente el Acuerdo de Paris (2015) con el fin de establecer ciertos lineamientos para la mitigación de GEI donde surge el concepto de Huella de Carbono Neutro (HCN), donde distintos países aceptaron y adoptaron estos lineamientos para la reducción y/o captación de los distintos gases con el objetivo de mantener por debajo del 2% la emisión de dichos gases. La HCN incluye para su cálculo, la emisión inicial (Huella de Carbono), la reducción de emisiones por eficiencia (Gestión de Emisiones), la captura y por último la compensación por créditos de carbono verificado y certificado (Bonos de Carbono).
El Mercado de Carbono surge en el Protocolo de Kioto, donde se promueve la realización de proyectos de reducción y/o absorción de emisiones de GEI en “países no Anexo I” generando reducciones de emisiones certificadas (CER) que pueden ser comercializados en las plataformas de negociación existentes con “países Anexo I” (ratificantes del Protocolo de Kioto-PK) que deben cumplir con el objetivo del PK.
A lo largo de las últimas décadas se ha desarrollado un cambio profundo en los patrones de producción, distribución y consumo de alimentos, con importantes implicancias para el comercio de alimentos exportables. Actualmente dentro de los requerimientos de acceso a mercado internacional de diferentes productos existe una multiplicidad de estándares ambientales, certificados a través de distintos sellos, basados en el impacto ambiental del ciclo de vida del producto.
Argentina al ser uno de los principales jugadores del mercado mundial de alimentos, no puede mantenerse ajeno al cambio de paradigma en la producción, distribución y consumo de sus productos exportables. En la búsqueda de la certificación de reducción de emisiones de carbono de los productos exportables argentino y permitir una mayor inserción en el mercado internacional, la decisión de implementar el Programa Argentino de Carbono Neutro con mesas sectoriales por producto, tiene como objetivo, posicionar con éxito los bienes transables argentinos en el mundo y avanzar en estas buenas prácticas ambientales.
Por otro lado, pero relacionado a buenas prácticas con impacto ambiental desde hace varios años, pero con mucha más fuerza desde 2014 aparecen los Bonos Verdes. En pocas palabras, los Bonos Verdes son definidos por Green Bond Principles como “cualquier tipo de bonos donde los recursos serán exclusivamente destinados para financiar, o refinanciar, ya sea en parte o totalmente, proyectos nuevos o existentes que sean elegibles como proyectos verdes”. Los componentes principales son el uso de los fondos, la selección de proyectos, la administración de los fondos y la presentación de informes. Los fondos de la emisión se destinan exclusivamente a financiar actividades con beneficios ambientales, pudiendo incluir activos intangibles. Estos instrumentos contemplan beneficios ambientales como la mitigación y/o adaptación al cambio climático, la conservación de la biodiversidad, la conservación de recursos nacionales, o el control de la contaminación del aire, del agua y del suelo.
Fuente: Informativo Semanal. Bolsa de Comercio de Rosario
Primicias Rurales
Dic 6, 2019 | Cambio Climático
El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca declaró esta situación luego de que un cambio brusco de temperatura produzca la mortandad de miles de ovinos.
En la primera quincena de octubre, un cambio brusco de temperatura provocó la mortandad de más de 5 mil ovejas. El hecho ocurrió en Corrientes y afectó a más de 10 establecimientos de los departamentos de Curuzú Cuatiá, Mercedes, Monte Caseros, Paso de los Libres y Sauce. Por este motivo se declaró la emergencia agropecuaria.
A través de la Resolución 178/2019, el Gobierno declaró la emergencia para los departamentos correntinos de Curuzú Cuatiá, Mercedes, Monte Caseros, Paso de los Libres y Sauce. La medida es por el término de seis meses, a partir del 15 de octubre.
La Coordinador Provincial Ley Ovina Corrientes, Verónica Schutt había comentado a Agrofy News: “No es habitual tener 40°C a esta altura del año, con cinco días de viento norte y que de golpe la temperatura pase 7°C con viento y una sensación térmica menor en el campo”.
La normativa establece que el motivo es por el brusco descenso de las temperaturas y lluvias y vientos registrados durante los días 13 y 14 de octubre de 2019. En este sentido, la Comisión Nacional de Emergencias y Desastres Agropecuarios recomendó declarar el estado de emergencia y/o desastre agropecuario.
Además, se determina que el 15 de abril de 2020 es la fecha de finalización del ciclo productivo para las explotaciones agropecuarias afectadas de las áreas declaradas.
Fuente: Agrofy News
Primicias Rurales
Dic 5, 2019 | Cambio Climático
Madrid, 5 diciembre (PR/19) — El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Luis Miguel Etchevehere, disertó hoy en la «Mesa Redonda Nexus: cadenas agroalimentarias – adelantando acciones climáticas en cadenas alimentarias de agricultura resiliente y sostenible para un mundo a 1.5°C», organizada por la FAO en el marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que se lleva a cabo esta semana en Madrid.
La actividad tuvo un formato de round table donde las discusiones estuvieron basadas tres preguntas disparadoras y en los discursos de los oradores; en esa línea, Etchevehere expuso sobre el Sistema Productivo Argentino de la agricultura, donde hizo especial hincapié en el aumento de la producción y los rendimientos con un menor uso de insumos.
Expuso sobre la temática en una jornada organizada por FA0, y fue parte del lanzamiento de Plataforma de acción climática en agricultura de Latinoamérica y el Caribe (PLACA).
Etchevehere destacó el trabajo de los productores argentinos y remarcó que «todavía resta mucho por hacer, pero la Argentina está bien encaminada en cuanto a la reducción del impacto ambiental en la agricultura y que está bien posicionada frente a otros países de OCDE».
Al enumerar las acciones, el Ministro subrayó «la disminución en el uso de agroquímicos por hectáreas y el uso de agua; la creación de ecosistemas agrícolas y planificaciones de largo plazo para un desarrollo sostenible, como la rotación de cultivos, pasturas y coberturas; la promoción entre el sector público y privado de las Buenas Prácticas Agrícolas en todas las etapas de la producción. Argentina está en camino de incrementar su área forestada de 1.38 a 2 millones de hectáreas en los próximos años».
Al ampliar sobre el sistema de producción a largo plazo, Etchevehere manifestó que «nuestro país tiene 90 millones de hectáreas de pasturas naturales. Para tener la mejor información posible a la hora de las mediciones, es clave profundizar los estudios sobre captura y dinámica de carbono de pastizales. El pastoreo sostenible de las distintas ganaderías (ovina, bovina, caprina) generan empleo y ayudan a la seguridad alimentaria mundial».
En tanto, del Solar señaló que «el país pasó de producir en 1990 cerca de 50 millones de toneladas de granos, a los 147 millones de la última campaña. Esto fue gracias al incremento del uso de la tecnología como la agricultura de precisión, la biotecnología (OGM y Edición génica), que llevó al país a producir más con menos impacto sobre el medio ambiente».
El titular de la cartera agropecuaria nacional abrió el Side event «Agricultura, ganadería y suelos: integrando el Informe Especial del IPCC sobre Tierras en Argentina», donde también expusieron el jefe de Gabinete del Ministerio, Santiago del Solar; el director del Instituto de Suelos del INTA, Miguel Taboada; y funcionarios del sector privado, como Martín Fraguío, de GPS, y Juan José Grigera Naón, de la Sociedad Rural Argentina.
Por otra parte, Etchevehere participó junto a sus pares de Latinoamérica, del Lanzamiento de Plataforma de acción climática en agricultura de Latinoamérica y el Caribe (PLACA), donde se firmó la Carta de Adhesión a la Alianza.
En representación de nuestro país, el investigador del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), Ezequiel Leonarduzzi, presentará un adelanto del informe «Estado del conocimiento sobre los efectos del Cambio Climático en el Océano atlántico sudoccidental sobre los recursos pesqueros y sus implicancias para el manejo sustentable».
El informe fue elaborado por más de 80 investigadores y especialistas pertenecientes a 16 instituciones públicas, además del Ministerio, participaron INIDEP, Conicet, Servicio de Hidrografía Naval, Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP), entre otras.
La comitiva argentina se completó con el director de Producciones Sostenibles, Nicolás Lucas, y el técnico de la Dirección de Producciones Sostenibles, Andrés Demian Said. Durante las jornadas mantuvieron reuniones con las autoridades del Fondo de Adaptación, del Fondo Verde del Clima, y de la Global Research Alliance (GRA).
Primicias Rurales
Dic 3, 2019 | Cambio Climático
Madrid, 3 diciembre (PR/19) — De acuerdo con un nuevo informe publicado hoy por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), los proyectos de desarrollo que integran inversiones dirigidas a los pueblos indígenas, los jóvenes y las mujeres del medio rural con medidas de adaptación al cambio climático tienen más probabilidades de tener éxito en América Latina y el Caribe.
En el informe La ventaja de América Latina y el Caribe, basado en un examen de todos los proyectos que reciben apoyo del FIDA en la región, se muestra que, con este enfoque holístico que abarca asimismo las inversiones dirigidas a mejorar la nutrición, se logra un impacto sostenible y se reducen al mínimo los desequilibrios y los riesgos.
“Dedicarse a una cosa sin la otra es una receta que solo produce beneficios a corto plazo”, señala Margarita Astralaga, Directora de la División de Medio Ambiente, Clima, Género e Inclusión Social del FIDA, “pero al invertir en todas las esferas verdaderamente estamos sentando las bases para que 17 millones de explotaciones familiares de la región logren un rendimiento sostenible a largo plazo”.
“Debemos actuar ahora mismo, ya que es hoy que los efectos del cambio climático están afectando a los agricultores familiares, no mañana”, añade.
Los ejemplos extraídos del informe demuestran el impacto de este enfoque múltiple. En Haití, los proyectos que reciben apoyo del FIDA derriban la discriminación contra la mujer en la agricultura, que antes socavaba los esfuerzos de capacitar a los agricultores en la manera de adaptarse al cambio climático. Actualmente, se prevé que la inseguridad alimentaria en los hogares encabezados por mujeres disminuirá del 85 % al 50 % de aquí a 2023.
En toda la región, gracias a las inversiones en la creación de redes sólidas de jóvenes, ha aumentado la comprensión entre los agricultores jóvenes de las mejores prácticas de adaptación al cambio climático. En Colombia, la red de 2 200 miembros distribuidos en 70 sucursales locales logró recaudar más de USD 2 millones del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural en apoyo de la agricultura en pequeña escala.
La inspiración en los sistemas de conocimientos indígenas también está generando beneficios. En la cuenca del Amazonas, las comunidades indígenas están volviendo a introducir cultivos autóctonos resistentes que son más resilientes a condiciones climáticas impredecibles. Este año las pérdidas de cultivos relacionadas con el clima han disminuido en un 20 %.
“El FIDA seguirá estando a la vanguardia en lo referente a formas innovadoras para que los agricultores familiares de América Latina y el Caribe y de todo el mundo se adapten al cambio climático”, dice Astralaga. “También seguirá abogando por la función sin igual que desempeñan los agricultores familiares al hacer que los países en desarrollo estén cada vez más cerca de cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, en especial de erradicar el hambre y la pobreza”.
Fuente: FIDA
Primicias Rurales
Dic 2, 2019 | Cambio Climático
Madrid (España), 2 diciembre (PR/19) — Los pequeños agricultores de los países en desarrollo ya sufren las consecuencias de un cambio climático que ellos no han causado y que está dando lugar a un descenso en el rendimiento agrícola, menor disponibilidad de agua, encarecimiento de los precios y un aumento de la inseguridad alimentaria.
Si bien la agricultura contribuye a la crisis climática, los pequeños agricultores son guardianes de nuestros recursos naturales y tienen el potencial de revolucionar e incrementar la producción de alimentos y limitar la degradación del medio ambiente.
El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) reconoce que estos agricultores son una parte fundamental de la solución al cambio climático. El FIDA ha demostrado que los pequeños agricultores pueden ser agentes eficaces del cambio: pueden utilizar la financiación para el clima con el fin de obtener múltiples beneficios en términos de seguridad alimentaria, reducción de la pobreza, resiliencia de los ecosistemas y reducción de las emisiones.
Los portavoces del FIDA participan en una amplia gama de actos a lo largo de la CP 25 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que tiene lugar en Madrid del 2 al 13 de diciembre, y fomentarán la inversión en los agricultores. El FIDA presentará un nuevo informe centrado en su labor en América Latina y el Caribe, así como el informe de 2019 relativo a las medidas para luchar contra el cambio climático.
Consideraciones fundamentales:
· Los pequeños agricultores suelen vivir en tierras marginales, donde los efectos ambientales y del cambio climático se dejan sentir con más fuerza, reduciendo los rendimientos agrícolas y los ingresos.
· Los pequeños agricultores necesitan adaptarse urgentemente a los efectos medioambientales y climáticos para asegurar la producción continua de alimentos y unos ingresos sostenibles.
· El Programa de Adaptación para la Agricultura en Pequeña Escala (ASAP) del FIDA es la mayor fuente de financiación mundial de este tipo y canaliza más de USD 300 millones de financiación relacionada con el clima destinados a los agricultores de los países en desarrollo, a fin de que puedan acceder a la información, las herramientas y las tecnologías que les ayudarán a aumentar su resiliencia ante el cambio climático.
Las pequeñas explotaciones agrícolas proporcionan más del 70 % de las calorías de los alimentos a las personas que viven en el sur y el este de Asia, América Latina y África Subsahariana.
Fuente: FIDA
Primicias Rurales