La decisión se tomó en medio del juicio multimillonario por la expropiación de YPF decidida por Cristina Kirchner. Los detalles.
Por José Calero
Buenos Aires, viernes 18 julio (PR/25) — Como resultado de una investigación iniciada hace meses, el Gobierno de Javier Milei ya echó a 60 funcionarios de la estratégica Procuración del Tesoro de la Nación, los abogados del Estado en litigios tan delicados como el que se ventila en Nueva York por la expropiación de YPF.
Según supo Noticias Argentinas, el caso comenzó cuando desde la Procuración empezaron a darse cuenta de que parte de las estrategias jurídicas que analizaba la República parecían ser anticipadas por los poderosos bufetes de abogados que litigan contra la Argentina.
Por ahora, el Gobierno justificó los despidos en el marco de una «reestructuración que responde a una mayor eficiencia del organismo».
El juicio por la expropiación de YPF genera cada vez más revuelo.
Pero la preocupación en la Casa Rosada es mayúscula, ya que este mega juicio llevó a la controversial jueza de Nueva York Loretta Preska a condenar a la Argentina a pagarle USD 16.100 millones a los fondos buitres, un monto inédito en la historia de los litigios de este tipo.
Ahora, los abogados del Estado argentino intentan frenar la resolución de la jueza neoyorquina, que pretende que la República entregue el 51% de las acciones de la petrolera estatal a los demandantes.
Hasta ahora, la Procuración del Tesoro, que depende del Ministerio de Justicia, no confirmó las versiones que circularon durante la jornada entre funcionarios de la Casa Rosada sobre supuestas filtraciones. Solo informaron los cambios en la estructura del organismo encabezado por Santiago Castro Videla.
Fuentes oficiales admitieron a Noticias Argentinas que existe malestar en el presidente Javier Milei por la estrategia que llevó adelante la Procuración del Tesoro en este juicio sin precedentes.
Algo de alivio llegó en las últimas horas cuando el gobierno de Donald Trump decidió intervenir en la disputa judicial y sumarse como “amicus curiae”, un formato que le posibilita a otro país soberano presentarse y dar su opinión sobre la marcha de una causa tan sensible como esta.
En el Ministerio de Economía y otras dependencias oficiales también consideran probable que haya habido filtraciones de información perjudicando la estrategia judicial argentina.
Se sospecha que esas supuestas filtraciones pudieron haber beneficiado al polémico fondo buitre Burford -especialista en este tipo de litigios-, que encabeza la demanda contra la Argentina por la polémica estatización de YPF, en 2013.
En el marco del achique de personal, la Procuración reducirá sus Direcciones Nacionales de seis a cuatro, y disolverá la Escuela del Cuerpo de Abogados del Estado.
Esta tarea será asumida por un centro que contará con menos de un tercio del personal con el que contaba la Escuela.
Además, se anunciaron nuevas desvinculaciones de personal, que acumulan a más de 60 funcionarios del organismo desde el inicio de la gestión Milei.
Entre los principales cambios se destaca la “reducción de unidades jerárquicas innecesarias, la reorganización de funciones superpuestas y la reasignación de competencias estratégicas. Con una nueva política de ahorro y reasignación de recursos se han reducido desde el inicio de la gestión las comitivas y gastos en viajes oficiales”.
Por ahora, Castro Videla seguiría, porque tiene como poderoso padrino a Santiago Caputo, uno de los integrantes del “Triángulo de hierro”, el núcleo de poder, en términos explicados por el propio Javier Milei.
Según informó Clarín, el nombramiento en su momento de Castro Videla, “llamó la atención, dado que es socio de un constitucionalista que apoyó la postura del fondo Burford contra YPF, en el litigio en el que que está en juego el pago de los 16 mil millones de dólares, el juicio más grande que afronta el Estado argentino”.
Ese medio también indicó que el jefe de los abogados del Estado “pertenece al estudio Bianchi, Galarce & Castro Videla, que colaboró con un bufete de abogados norteamericanos que llevó el juicio en Nueva York ante la jueza Preska”.
En su momento, Burford presentó al constitucionalista Alberto Bianchi -el socio de Castro Videla- y los juristas Alejandro Garro y Alfredo Rovira, para que explicaran el sistema judicial argentino y el rol de YPF en la estructura del Estado.
En estos casos, la figura del testigo no es la un testigo ocular, como en juicios penales, si no en la de un experto que explica los alcances de la legislación argentina, según Clarín.
Este martes el Gobierno logró que la Cámara del Segundo Circuito de Nueva York disponga la suspensión preventiva de la orden de entrega de las acciones de YPF, informó la Procuración.
El tribunal bloqueó temporalmente la orden de la jueza Preska, que había ordenado que Argentina entregue su 51% en YPF a los demandantes en un caso de 16.000 millones de dólares.
La suspensión administrativa emitida por el Tribunal de Apelaciones de EE.UU. para el Segundo Circuito permanecerá en vigor hasta que el panel de apelación pueda decidir si concede o no una suspensión definitiva, mientras Argentina apela la orden del 30 de junio dictada por la polémica magistrada.
Por Sergio Juve | Lider de Agrocanjes y Nuevos Negocios – Docente de AgroEducación
Buenos Aires, martes 15 julio (PR/25) — En esta época del año nos centramos en el climático del hemisferio norte buscando volatilidad en el mercado, pero hace un tiempo no sólo es el clima y otros condimentos sino que nos encontramos con puntos muy importantes a seguir, entre ellos: Las políticas arancelarias de Trump al mundo, conflictos bélicos, cambios en la formación de cuota de biocombustibles y como si fuese poco, volvemos a los esquemas de retenciones anteriores, descontando el margen que tiene el productor que de por sí ya es muy ajustado.
Vamos a recorrer algunos temas
Último informe del USDA
Producción EE.UU. 25/26 (en Mt)
MAÍZ 398,93 (Esperado 399,58)
SOJA 117,98 (Esperado 117,95)
TRIGO 52,49 (Esperado 52,12)
Rindes EE.UU. 25/26 (en qq/ha)
MAÍZ 113,61 (Esperado 113,61)
SOJA 35,31 (Esperado 35,31)
MAIZ
Se prevé una disminución de 115 millones de bushels en la producción de maíz para la temporada 2025/2026 debido a una menor superficie sembrada y cosechada con respecto al informe de superficie cultivada del 30 de junio. El rendimiento se mantiene sin cambios en 181 bushels por acre. El uso total se reduce en 50 millones de bushels, con una reducción para el uso de forraje y residuos debido a la disminución de la oferta. Dado que la oferta disminuye más que la utilización, las existencias finales se reducen en 90 millones de bushels.
SOJA
Las perspectivas para la soja estadounidense en 2025/2026 muestran una producción ligeramente menor, un mayor triturado, menores exportaciones y un aumento de las existencias finales en comparación con el mes pasado”, segun informó el USDA. La agencia agregó: “Las exportaciones estadounidenses de soja para 2025/2026 se reducen en 70 millones de bushels, a 1750 millones, debido a una mayor demanda interna en EE. UU., mayores exportaciones de Argentina y Ucrania, y un mayor suministro de Brasil a finales de septiembre, durante la temporada alta de exportación de EE. UU. Con unas menores exportaciones de soja estadounidenses compensadas en parte por un mayor triturado, las existencias finales aumentan en 15 millones de bushels, a 310 millones”.
TRIGO
“Las perspectivas para el trigo estadounidense 2025/2026 este mes apuntan a un aumento de los suministros, un uso interno sin cambios, mayores exportaciones y menores existencias finales”, informó el USDA. Se incrementa la oferta, ya que se proyecta una producción de trigo de [1.929 millones] bushels, 8 millones más que el mes pasado, debido a mayores rendimientos que compensan con creces la reducción de la superficie cosechada. El rendimiento total del trigo es de 52,6 bushels por acre [(bpa)], 1 bushel más que el mes pasado. La producción de trigo de invierno se reduce en 36 millones de bushels, a [1.345 millones], con reducciones en el trigo rojo duro de invierno y el trigo rojo blando de invierno.
CULTIVO MAIZ EN USA
Colorado
Según el USDA, el 1% del maíz de Colorado estaba produciendo espigas al 6 de julio. Fue la primera temporada de espigas reportada en el estado. El año pasado, por estas fechas, el 3% del maíz del estado estaba produciendo espigas, igual al promedio de los últimos cinco años.
El USDA calificó un notable 90% de la cosecha de maíz de Colorado como buena/excelente. Del resto, el 9% se calificó como regular, mientras que el 1% se calificó como mala. Ninguna cosecha se encontraba en muy malas condiciones.
Michigan
El USDA informó el lunes que el 8% del maíz de Michigan estaba produciendo espigas, un aumento significativo respecto a la semana anterior, cuando no se reportó esta producción. Esto supera considerablemente el promedio de cinco años del 2%. El año pasado, a estas mismas fechas, el 8% estaba produciendo espigas.
El USDA calificó el 56% del maíz de Michigan como bueno/excelente, el 35% como regular y el 9% como malo/muy malo.
Minnesota
Al 6 de julio, el 6% del maíz de Minnesota estaba en estigma, un aumento de 5 puntos porcentuales con respecto a la semana anterior. El progreso es ligeramente superior al del año pasado por estas fechas, cuando el estigma alcanzó el 4%. El progreso en el estigma se mantiene en línea con el promedio de los últimos cinco años.
El USDA calificó el 74% del maíz de Minnesota como bueno/excelente, el 20% como regular y el 6% como malo/muy malo.
Dakota del Norte
En cuanto a Dakota del Norte, el USDA informó que el 4% del maíz del estado estaba en etapa de eclosión al 6 de julio, lo que representó un aumento de 3 puntos porcentuales durante la semana. Esto supera en 1 punto porcentual el progreso del año pasado y el promedio de cinco años.
El maíz en Dakota del Norte fue calificado de la siguiente manera: 62% bueno/excelente, 31% regular y 7% malo/muy malo.
Ohio
En Ohio, el 8% de la cosecha de maíz estaba en etapa de espigado al 6 de julio, un aumento de 6 puntos porcentuales con respecto a la semana anterior. El año pasado, a estas alturas, el 13% de la cosecha estaba en etapa de espigado, pero el promedio de los últimos cinco años es de solo el 6%.
El USDA calificó el 57% del maíz del estado de Buckeye como bueno/excelente, el 37% como regular y el 6% como malo/muy malo.
Pensilvania
En la semana que finalizó el 6 de julio, el 2% del maíz de Pensilvania estaba produciendo espigas, el primer dato registrado en el estado esta temporada. El año pasado, en esta misma fecha, se reportó un 4% de producción de espigas, mientras que el promedio de los últimos cinco años es del 1%.
La condición del maíz de Pensilvania al 6 de julio era 78% buena/excelente, 20% regular y 2% mala/muy mala.
Dakota del Sur
El USDA informó que el 3% del maíz de Dakota del Sur estaba en desarrollo al 6 de julio, frente al 1% de la semana anterior. El progreso va en línea con lo informado hace un año y el promedio de cinco años.
Según el USDA, el 72% del maíz de Dakota del Sur fue calificado como bueno/excelente, el 24% fue calificado como regular y solo el 4% fue calificado como malo/muy malo.
Wisconsin
En Wisconsin, el 1% de la cosecha de maíz estaba en desarrollo al 6 de julio, en comparación con cero reportes la semana anterior. Esto representa 2 y 1 punto porcentual menos que en esta misma época el año pasado y el promedio de los últimos cinco años, respectivamente.
El USDA calificó el 77% del maíz de Wisconsin como bueno/excelente, el 19% como regular y el 4% como malo/muy malo.
Y el Mercado?
Stocks Finales EE.UU. 24/25 (en Mt)
MAÍZ 34,04 (Esperado 34,37; Anterior 34,68)
SOJA 9,53 (Esperado 9,74; Anterior 9,53)
Era esperado la reducción de los remanentes de la cosecha anterior, esto se debió a la demanda más fuerte del mercado interno en USA.
Luego, los remanentes de la cosecha nueva también se redujeron, lo que favoreció los valores de la nueva cosecha y las posiciones posteriores. Sin embargo, lo que mantuvo la presión de los precios del maíz de cosecha nueva fue la disminución de la demanda de maíz.
Y si bien el USDA no modificó el rendimiento en este informe, Con pocas noticias nuevas, los operadores volverán a observar el clima y a calcular los rendimientos”
STOCK
Stocks Finales EE.UU. 25/26 (en Mt)
MAÍZ 42,17 (Esperado 43,69)
SOJA 8,44 (Esperado 8,22)
TRIGO 24,23 (Esperado 24,36)
Stocks Finales Mundiales 25/26 (en Mt)
MAÍZ 272,08 (Esperado 277,46)
SOJA 126,07 (Esperado 126,31)
TRIGO 261,52 (Esperado 262,69)
CIERRE DE MERCADO EN CHICAGO LUEGO USDA
SOJA JULIO -3.1 DOL
HARINA JULIO -0.99 DOL
ACEITE JULIO 16.31
MAIZ JULIO -1.67
TRIGO JULIO 3.5 DOL
ARANCELES
Días después de firmar una orden gubernamental que pospone la implementación de aranceles recíprocos hasta el 1 de agosto y enviar 14 cartas a países advirtiéndoles sobre nuevas tasas arancelarias, el presidente Donald Trump ha seguido publicando cartas informando a los países sobre los nuevos aranceles.
El miércoles en horario nocturno, Trump anunció un arancel del 50% a las importaciones procedentes de Brasil. El jueves por la noche, Trump anuncio posibles aumentos de aranceles procedentes de Canadá que no estén incluidas en el Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá.
En lo que va del año, los importadores y fabricantes extranjeros han asumido cada uno aproximadamente el 40 por ciento de los costos de los aranceles, mientras que los consumidores han pagado el 20 por ciento en forma de precios más altos, dijeron el viernes economistas de Goldman Sachs en una nota a clientes.
Los mercados bajaron luego de la creciente incertidumbre arancelaria a principios de semana. El martes, 42 organizaciones agrícolas, solicitaron a la Adm de Trump que designara un Negociador Agrícola Jefe para la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos.
Para los productores americanos dilatar las medidas supone un problema grande en la comercialización, el almacenaje y la toma de decisiones es un problema de margen de precio.
Por nuestro lado lo más preocupante es el regreso al esquema de retenciones y la corrección de las capacidades teóricas de pago. Al mismo tiempo buscamos refugio en el tipo de cambio que tuvo una volatilidad alcista y al convertir negocios en dólares nos devuelve algún peso extra, pero si vemos el precio neto dolarizado pierde mucho terreno en el caso de la soja casi 15 dólares
El maíz se enfrenta a una volatilidad en el mercado disponible situada por la desaceleración del flujo en los puertos. La presión de cosecha no está existiendo, de ser así volveremos a ver costos elevados en la comercialización sin logística.
El pase en maíz disponible con respecto al maíz diciembre se vio reducido. Y la pregunta es, ¿estamos antes precio que debemos aprovechar o eso solo una necesidad de compra?, la respuesta está en la DDJJ de Maíz hay que buscar oportunidad en la diaria de valor que cierren, evidentemente no nos encontramos con valores superiores a los 185 dólares que vimos para esta posición meses atrás, pero tenemos días que podemos tener una chance de negocio.
La soja es otro cantar sufrió volatilidad desde hace 210 día con cambios de casi 40 dólares. Léase por TC, cambio de régimen de retenciones, vuelta al esquema, anuncio de Trump, clima etc.
La realidad, tenemos 50M de tons de las cuales vamos con ventas adelantadas con respecto a años anteriores, y DDJJ adelantadas con el régimen anterior de retenciones.
¿El problema? Agosto… no hay volumen de declaraciones como en el mes de julio con lo cual no se genera tanto margen de ganancia o de cobertura por parte de los compradores.
Nos encontramos con precios de soja nueva de 282, lejos de los 300 que supimos ver, pero se mantiene dentro de todo firme desde los 280 a los 290. Momento ideal de toma de coberturas a la posición noviembre 283 y a la soja mayo 26 (282), prácticamente no hay pase, este pase histórico esta extremadamente bajo.
Donde buscar refugio las posiciones futuras de soja, y en el tc futuro, o como opción colocaciones con Lecap o negocios con opciones y coberturas.
Relativamente las coberturas se encuentran en buenos valores tanto para la posición noviembre y para la posición Mayo 26, quizás buscando alguna volatilidad alcista.
La colocación de negocios disponibles más generación de tasa pueden ser alguna alternativa en el caso de necesidad más corta o esperando alguna quietud y oportunidad en el mercado de insumos.
El contexto sería más amigable para la inversión con una baja escalonada de retenciones y otros impuestos distorsivos y una reforma laboral.
Buenos Aires, miércoles 9 julio (PR/25) — Abatir buena parte del impuesto inflacionario fue uno de los factores claves para explicar el rebote de la economía desde el piso de la recesión del segundo trimestre de 2024 pero, mientras se buscan consolidar esos logros, ahora gana lugar en la agenda el debate acerca de cómo empalmar estabilidad con crecimiento, partiendo de la base que ya se registra un aumento en la inversión en máquinas y equipos, aunque por supuesto con mucho terreno por recorrer.
No hay compartimentos estancos entre estabilidad y crecimiento, por lo que es un error evaluarlos por separado. De igual modo, el crecimiento puede entrar en una fase sustentable aun antes de haberse completado la agenda de reformas, habiendo además tareas que dependen del Ejecutivo, y otras que no requieren unanimidad de las cámaras del Congreso, ni un pacto de la Nación con todas las provincias.
Lo más apropiado sería encarar reformas modulares, empezando por las más factibles, pero apuntando a encastrarlas con medidas complementarias en el futuro.
Un ejemplo: si se acepta que los cepos al cambio y al comercio exterior han sido un tremendo problema para la estabilidad y el crecimiento desde que se impusieron allá por 2011, entonces una reforma estructural de primer orden es completar el levantamiento de esas restricciones, que subsisten para personas jurídicas. Es una tarea que no requiere ni del Congreso ni del acuerdo con las provincias. Implica seguramente un nuevo equilibrio para el tipo de cambio y las tasas de interés, pero es un desafío que debe asumirse, porque la tasa de mediano y largo plazo se ha instalado en torno al 11%; en dólares y también en títulos públicos ajustables por inflación.
Ese es un costo de oportunidad demasiado elevado para que proyectos de inversión se materialicen en el sector real de la economía, mientras que la subsistencia del cepo a personas jurídicas es uno de los factores por los que sigue aletargado el flujo de Inversión Extranjera Directa al país, como lo evidencian los datos del Balance de Pagos. Obviamente, para lograr un descenso significativo de las tasas de interés se requiere una caída del riesgo país y, simultáneamente, un mercado en el que las expectativas de devaluación del peso se hayan desvanecido.
Otro ejemplo: el impuesto a las exportaciones agrícolas (las retenciones) tampoco depende ni del Congreso ni de las provincias. Por ese tributo, el sector agropecuario lidia con una especie de “freno de mano” que mantiene subexplotado su potencial, un fenómeno que se acentúa a medida que nos alejamos de los puertos. En Brasil, que no tiene retenciones, el empleo directo e indirecto asociado al campo captura el 26,5% del total de los puestos de trabajo; pero en la Argentina se estima que no supera el 16%.
Cierto es que la política de retenciones debe compatibilizarse con el equilibrio fiscal, pero un cronograma preestablecido de reducción de alícuotas podría cambiar las expectativas. Teniendo en cuenta, además, que bajar las retenciones implica más recaudación nacional y provincial por Ganancias, IVA, Ingresos Brutos e Inmobiliario (el valor de los campos está deprimido por el peso del impuesto a las exportaciones).
Respecto a reformas en las que se necesite el apoyo del Congreso y/o de las provincias, seguramente habrá que ser muy cuidadoso en la secuencia, pero caben pocas dudas que debería empezarse por el aggiornamiento de la legislación laboral, incluyendo la erradicación de la “industria del juicio”, mientras se avanza en la generación de consenso alrededor del tema previsional y de la creación de un “Súper IVA”, que cumpla la función de subsumir Ingresos Brutos y tasas municipales a las ventas. Esta última reforma podría hacerse con leyes que requieran mayoría simple, por lo que habría que lograr que “la mitad más uno” de las provincias se embarquen en el proyecto, tarea difícil pero no imposible.
El mundo ideal, de “todas las reformas a la vez” es un oxímoron. Lo importante de una secuencia bien elegida de cambios estructurales es que puede comenzar a dar resultados significativos en forma relativamente rápida.
En este sentido, la referencia del Brasil de la última década puede ser extremadamente útil. Aunque ahora el gobierno de Lula esté “volviendo a las andadas”, con una reversión parcial de los avances, Brasil se diferenció en forma significativa de la Argentina desde la salida de Dilma del gobierno, y su sustitución por Michel Temer: entre 2016 y 2024, Brasil creció 16,1 puntos porcentuales más que la Argentina, con una variación acumulativa del PBI del 1,9% anual, que contrasta con el exiguo 0,03% de nuestro país.
Brasil no necesitó transformarse en Finlandia. De hecho, sigue caracterizado por elevada presión tributaria, creciente deuda pública, excesivas regulaciones y burocracia, sin haber superado sus rasgos proteccionistas y de economía relativamente cerrada.
Lo que cambió bajo el gobierno de Temer (2016/2018) fue: a) se modernizó el funcionamiento del mercado laboral y b) se estableció una pauta estricta para el gasto público. Esas dos reformas se conjugaron con una reconfiguración de la macro. Después de los “cepos” de Dilma, y a partir de cierto nivel del tipo de cambio real, las expectativas de devaluación se evaporaron, iniciando un sostenido declive de las tasas de interés y de la inflación, abriendo espacio a la recuperación de la inversión y del consumo. De hecho, el tipo de cambio alcanzó un pico nominal en 2015, con una paridad de 4,20 reales por dólar, para luego bajar al entorno de 3,30 en 2016 y 2017, volviendo al nivel nominal de 2015 recién en 2019. Ese año, la tasa de interés de política monetaria (Selic) hizo un piso histórico de 4,5% nominal anual (al margen de los guarismos de la pandemia).
Focalizando resultados en el mercado laboral, se tiene que el empleo privado formal creció a un ritmo acumulativo de 1,5% anual entre 2016 y 2024 en Brasil, mientras en la Argentina se prolongaba el estancamiento. Vale subrayar que una proporción mayor de empleo privado formal tiene repercusiones positivas en el plano fiscal, y también en la capacitación de los trabajadores.
Y las exportaciones respondieron al nuevo escenario, ya que en productos agropecuarios las ventas al exterior de Brasil pasaron de 52,0 a 120,0 mil millones de dólares entre 2016 y 2024; en minería de 15,0 a 34,0 mil millones, en celulosa de 5,6 a 10,6 mil millones y en petróleo de 11,2 a 56,6 mil millones. Las exportaciones totales de bienes de Brasil entre 2016 y 2024 se incrementaron un 87,7%, que compara con una variación de 37,8% para el caso argentino. En valores absolutos, nuestro vecino pasó de exportar 179,5 a 337,0 mil millones entre 2016 y 2024, cuando la Argentina lo hacía de 57,8 a 79,7 mil millones.
Considerando esa experiencia cercana, hay que subrayar que, para la Argentina de hoy, la salida completa del cepo sería una verdadera reforma estructural, con impacto en acumulación de reservas, baja del riesgo país, y desactivación de expectativas de devaluación e inflación a partir del nuevo equilibrio que se alcance. El contexto sería más amigable para la inversión en un combo que se complemente con baja escalonada de retenciones y otros impuestos distorsivos, reforma laboral, ampliación del alcance del RIGI y una inserción externa más profunda (acuerdo Mercosur-Unión Europea, por ejemplo) entre otros instrumentos.
Hay que subrayar que Vaca Muerta garantiza no sólo un crescendo de exportaciones. En la medida en que se complete la red de gasoductos y se incremente la producción, nuestro país pasará a tener un atractivo diferencial de competitividad en las industrias intensivas en gas. Con el boom del shale en Estados Unidos, a partir de 2010 hubo una fuerte expansión en la producción de fertilizantes, productos químicos, fibras orgánicas, ciertos alimentos, alcohol, fundiciones, vidrios, cartón, entre otros. La Argentina podría replicar parte de esa experiencia pero, además de gasoductos y combustible barato, se necesita bajar el riesgo país y completar la salida de los cepos.
Respecto de los servicios, el potencial de la Argentina es indudable, pero no hay que autoengañarse con el grado de avance obtenido: las exportaciones de servicios reales (industria del conocimiento, turismo, entre los principales) representan apenas el 2,6% del PBI, cuando en Uruguay ese ratio es de 8,5% del PBI. También estos sectores necesitan ser potenciados con reformas estructurales.
Buenos Aires, 7 de julio (PR/25) .- A medida que se aproximan las elecciones naturalmente se agregan nuevos condicionantes al devenir de la economía. Uno, particularmente importante, es que induce al gobierno a replantear prioridades. Algunos objetivos pasan a ser más ponderados, mientras que otros son diferidos. Para cualquier gobierno ganar las elecciones de medio término hace a su sobrevivencia. Pero para un gobierno en clara minoría parlamentaria, el lograr la victoria por un margen amplio es de vital importancia.
Asumiendo que la población tiene una alta valoración de la estabilidad, la opción oficial es aumentar la prioridad de consolidar y profundizar la baja de la inflación. La contrapartida es sacrificar otros objetivos de política económica. Uno, que tiene consecuencias muy importantes, es desplegar una estrategia más conservadora en el manejo de la política cambiaria.
En principio, dado el muy bajo nivel de monetización prevaleciente, habría espacio para ser más agresivo en la compra de reservas dentro de la banda cambiaria. Es decir, adquirir dólares para reforzar las reservas, con emisión de pesos. Pero dado que es muy difícil prever si hay demanda para los pesos que se inyectarían en la economía, el Banco Central viene optando precautoriamente por no hacerlo. Si bien se apela a otras vías para acumular reservas, son alternativas más costosas e insuficientes para cumplir con la meta de acumulación de reservas prevista en el acuerdo con el FMI. Aún más importante es que llevaría a un nivel de tipo de cambio más bajo, de manera que se hacen más explícitos los déficits de productividad que adolece la producción nacional.
El gobierno ha demostrado sentido práctico para ir adaptando el uso de los instrumentos en función de las circunstancias. Por eso es muy probable que, superada la instancia eleccionaria, se opte por una estrategia menos conservadora, y eso permitirá una mayor dinámica en la acumulación de reservas y llevará, flotación cambiaria mediante, a un tipo de cambio más alto.
Mientras tanto, hasta superar las elecciones, irá en creciente ebullición la puja política y se acentuará en materia económica la cautela entre los agentes económicos. Es probable que, dentro de los factores que explican la resistencia a la baja del riesgo país, seguramente este clima de expectativa sea de los más importantes. Hay incertidumbre no tanto por el resultado de la elección, donde se pronostica un triunfo del oficialismo, sino con relación a cuál será la estrategia del gobierno una vez que se valide ante el electorado.
¿Y en el mientras tanto?
Luego de la caída, llegando a niveles extremos en el primer semestre del año pasado, la etapa de recuperación de la producción y los ingresos de la población fue muy rápida. Pero a medida que pasa el tiempo se van sumando signos de aletargamiento. Esto es previsible, ya que no es lo mismo “recuperar” que “crecer”. Para salir del largo ciclo de estancamiento y decadencia la estabilidad es condición necesaria y en este plano los logros son claros. La condición suficiente es abordar las reformas estructurales que generen un contexto más amigable para la producción y en este plano todavía hay incertidumbres.
Esta situación define la alta relevancia de encontrar la manera de que no prevalezca una actitud pasiva hasta que pasen las elecciones de octubre. Las reformas son demasiado importantes como para resignarse a posponer su instrumentación. Aun cuando el contexto de puja electoral pone muchas restricciones, el destinar esfuerzos a no abandonar transitoriamente la agenda de transformaciones es definitorio.
La complejidad de las reformas deriva tanto de cuestiones políticas como técnicas. Con respecto a las técnicas, hay que tener en cuenta que la mayoría de las reformas demandan disponibilidad y análisis de información, elaboración de diagnósticos, simulaciones, evaluación de alternativas, diseño institucional. Es un proceso muy laborioso sobre el que hay muchos avances parciales, pero mucho pendiente por hacer. Diferir su abordaje para después de octubre es una actitud simplista y riesgosa.
Las restricciones políticas son más mencionadas, pero generalmente con un enfoque sesgado, especialmente porque pasan por alto las restricciones que impone el régimen federal. Esto también conduce a planteos simplistas. Por un lado, es exagerada la expectativa que genera la mayor capacidad de maniobra que tendrá el oficialismo en el Congreso triunfando en octubre. De cara a un proceso reformador el fortalecimiento tendrá impactos positivos, pero, como ocurre ahora, los proyectos de ley seguirán necesitando el aval de parte de la oposición para que prosperen. Pero el punto más desafiante es que en la enorme mayoría de los casos la implementación de las reformas depende de decisiones de las provincias.
En el acta de mayo se enumeran las reformas más importantes. En general, se pasa por alto que para su implementación las provincias tienen intervención, directa o indirectamente, en el 90% de la agenda. A diferencia de lo que ocurre en un país unitario, el diseño institucional argentino impone restricciones adicionales.
El ejemplo de lo que está pasando con el sistema de riesgos del trabajo es sumamente ilustrativo. Ante el flagelo de la litigiosidad en el sistema de riesgos del trabajo, el Congreso de la Nación sancionó en el 2017 una norma con un conjunto de disposiciones orientadas a ordenar la situación. Algunas provincias adhirieron y otras no. Pero aun en las provincias que adhirieron la resistencia de los poderes judiciales locales a adaptar sus procedimientos internos a lo que disponen las normas lleva a que la cantidad de demandas judiciales siga una tendencia exponencial.
En el procesamiento político de las reformas es importante clarificar roles y responsabilidades. El Gobierno nacional tiene el deber de liderar, convocar y proponer. Pero es un error atribuirle en soledad la capacidad y responsabilidad de transformar estructuras que, por diseño institucional, están fuera de su alcance exclusivo, ya que depende de decisiones de las provincias. Asumido de esta manera, se entiende que tan importante como el resultado de las elecciones de octubre es la reacción que adopta el gobierno nacional a sus resultados. Es clave que luego de las elecciones se disipe el clima confrontativo y que la acumulación de poder político sea usado como plataforma para convocar y encolumnar voluntades en favor de las reformas.
En el mientras tanto la reciente constitución del Consejo de mayo, como órgano responsable de impulsar la agenda de transformación, puede jugar un rol estratégico. Si logra abstraerse de la puja electoral y abocarse al diseño consensuado de reformas permitirá ganar tiempo para que después de octubre no se demore el proceso de implementación. Además, si se lograra convencer que el proceso de reformas sigue activo bajará el nivel de incertidumbre, contribuyendo, por ejemplo, a generar presiones a la baja sobre el riesgo país. Una variable clave de cara al desafío de afrontar el año próximo los vencimientos de la deuda.
En el Gobierno confían en que en julio los productores hagan ventas muy fuertes de la cosecha sojera.
Por José Calero
Buenos Aires, viernes 4 julio (PR/25) — En una Argentina necesitada, una vez más, del ingreso de muchas divisas, el sector agropecuario le puede dar en julio otra “alegría” al Gobierno, ya que este mes se espera una liquidación récord de la cosecha sojera, que a su vez redundará en una mayor recaudación impositiva, de la mano de las controversiales retenciones.
Se estima que en lo que resta del mes se producirán las últimas grandes ventas del año de productores del principal cultivo del país, que se traducirán en ingresos muy interesantes para un Banco Central al que el mundo financiero le reclama tener una posición más robusta en dólares.
Mientras ese partido se juega en el terreno de la macroeconomía, otro muy interesante empieza a dar señales de vida en la principal entidad agropecuaria del país, la Sociedad Rural Argentina.
Se trata de diferencias cada vez más profundas en la forma y el fondo en que la entidad debe expresar la posición del sector respecto de una variedad de cuestiones claves, entre las cuales las retenciones figuran al tope de la agenda.
La entidad se prepara para su gran evento anual, la megaexposición en el predio de Palermo, que cada año sintetiza lo que hombres y mujeres de distintos lugares del país piensan sobre la política económica hacia un sector que viene siendo clave para la Argentina en más de un siglo.
Este año, la inauguración oficial de la muestra se hará el sábado 26 de julio, y allí hablará, por segunda vez desde que llegó a la Casa Rosada, el presidente Javier Milei. Al menos es lo que espera la dirigencia agropecuaria.
El año pasado, Milei prometió eliminar las retenciones a las exportaciones, pero no dio plazos. A principios de este año, bajó por seis meses los derechos de exportación a la soja y otros productos. Cumplido ese plazo, desde este primero de julio esos impuestos volvieron a su porcentaje original.
Pero las entidades del agro esperaban que el Gobierno mantuviera la rebaja, o incluso la profundizara.
Esta “demora” en cumplir la promesa presidencial profundizó divisiones en la Sociedad Rural, que tienen su epicentro en las retenciones, pero podrían escalar hacia otros aspectos del día a día de los hombres de campo en la actividad gremial empresaria.
Esta expectativa de los hombres de campo complica la gestión de Nicolás Pino como presidente de la principal entidad agropecuaria.
Por eso, hay interrogantes sobre qué tono le imprimirá al discurso que pronunciará, como es habitual, antes de que hable el presidente de la Nación.
Y algunos dirigentes de peso en la Rural esperan que haya más energía en esas palabras, “más énfasis”, que deje bien claro el reclamo.
Por ejemplo, para Marcos Pereda, vicepresidente de la Rural, haber vuelto a subir las retenciones desde el primero de julio “es un error, ya que todos sabemos que son un impuesto discriminatorio, confiscatorio y distorsivo”.
En declaraciones a Noticias Argentinas, Pereda recordó que “el año pasado, las cadenas de granos aportaron al Estado cerca de 5.350 millones de dólares en retenciones”.
“El aporte compulsivo que hacen los productores es gigantesco y sostiene el superávit fiscal”, dijo Pereda, apuntando al corazón del éxito que exhibe el gobierno nacional: el hecho de mantener la macro ordenada para, entre otras cosas, alcanzar una baja de la inflación, una de las cartas que el oficialismo jugará en las cruciales elecciones legislativas de octubre próximo.
Habrá que ver qué tono se termina imponiendo en el discurso clave que la Rural hará en apenas 23 días.
*Por Marcos Victorica, economista y CEO de Bas Storage
El impacto financiero del conflicto jurídico por la expropiación de YPF vuelve a poner sobre la mesa un hecho que la historia se ha encargado de confirmar constantemente: en períodos de inestabilidad, la bolsa se transforma en un terreno pantanoso. Ante escenarios de este tipo, los inversores reconfiguran sus estrategias y buscan alternativas seguras frente a la inconsistencia del ámbito bursátil.
Buenos Aires, miércoles 3 de julio (PR/25) .- El fallo a través del cual la jueza Loretta Preska ordenó a la Argentina entregar el 51% de las acciones de YPF impactó fuertemente en la cotización de distintas empresas nacionales. Sin embargo, la generación de incertidumbre puede ser multicausal, y no es exclusiva de estas tierras.
A lo largo de la historia, numerosos episodios han perturbado la tranquilidad de los mercados. Eventos tan variados como la crisis del petróleo, los flash crashs de 2010 y 2015 y la pandemia del Covid-19 también afectaron bruscamente las bolsas globales. Ante algunos de estos hechos, el índice VIX, que mide la volatilidad esperada en el mercado a corto plazo, llegó a tocar los 80 puntos. Incluso los rubros del futuro, como el tecnológico, conviven con un grado de inestabilidad considerable en términos bursátiles. Tal es así que la vida media de una startup tecnológica ronda los 7 años.
Ante este tipo de situaciones, los mercados globales reaccionan siempre de la misma manera: con fluctuaciones. Desde Wall Street hasta las bolsas asiáticas, las acciones oscilan entre fuertes caídas en momentos de recrudecimiento, y leves repuntes de cara a una posible solución. Esta actitud es fácilmente calculable a partir del VIX, conocido también como “índice del miedo”. En el caso del reciente dictamen de Preska, los mercados mantuvieron su lógica conservadora.
No sólo se hundió el valor de las acciones de la petrolera, sino que también sufrieron fuertes caídas los papeles de otras compañías nacionales. Las acciones de YPF perdieron 5,6%, y el índice S&P Merval cayó 2,7%. Efectivamente, así funciona el mercado financiero: cuando una acción se resfría, las otras se engripan.
La respuesta histórica de los inversores ante estos casos es, lógicamente, la migración hacia opciones seguras. El capital tiende a resguardarse en activos tradicionalmente confiables como el oro, y a diversificar su cartera en rubros alternativos como el real estate (principalmente el real estate comercial, que suele generar mayores rendimientos que el residencial). Esta ocasión no fue la excepción, y el escenario de incertidumbre motivó a inversores y empresarios a refugiarse en el dólar, el cual superó los $1.200 y alcanzó su punto más alto desde el fin del cepo.
Claramente, la relación desigual en términos de conveniencia entre los activos financieros y los bienes denominados seguros tiende a estabilizarse a medida que el contexto global se normaliza, sea cual fuere el disparador de la inestabilidad. No obstante, la historia demuestra que las situaciones de crisis suceden, por una u otra causa, cada cierta cantidad de años.
Por lo tanto, la clave para evitar sobresaltos es generar una cartera de inversiones diversificada. No se trata de abandonar la apuesta por el rendimiento de las acciones del mercado, sino de evitar poner todos los huevos en una canasta. Los activos sólidos son fundamentales para proteger el patrimonio a largo plazo, e incluso se ha demostrado que quienes destinaron al menos un 20% a bienes alternativos duplicaron sus retornos respecto a las carteras tradicionales.
La experiencia histórica demuestra que, en determinados escenarios, el capital tiende a la cobardía y a la prudencia. Pero esto no es signo de debilidad, sino de inteligencia. El buen inversor debe saber resguardarse en tiempos tumultuosos y avanzar en el momento indicado. Solo quien entienda esta fórmula tendrá éxito duradero en los negocios.