Ante la creciente preocupación por la aparición del barigüí, también conocido también como mosca negra, jején o mbarigu, en distintas zonas de la provincia de Buenos Aires —un fenómeno poco habitual en el AMBA—, docentes de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (FCA-UNLZ) aportan información clave para comprender el comportamiento de este insecto y reducir los riesgos asociados a sus picaduras.
Buenos Aires, 10 de enero (PR/26) .- El barigüí, es un insecto sumamente molesto, pariente cercano de mosquitos, moscas y tábanos. A diferencia del mosquito común, las hembras son hematófagas y se alimentan de sangre mediante un mecanismo distinto: cortan la piel y lamen la sangre que brota de la herida, un tipo de alimentación conocida como telmofagia. Esto explica por qué sus mordeduras suelen ser más dolorosas y provocar reacciones inflamatorias intensas.
Guillermo Mariategui, ingeniero zootecnista, investigador y profesor titular de la cátedra de Zoología de la FCA, señaló que “el aumento de registros en zonas donde históricamente no eran frecuentes responde a una combinación de factores ambientales, principalmente climáticos, y su control no resulta sencillo desde el punto de vista sanitario ni ambiental”.
“El ciclo biológico del barigüí está estrechamente ligado a ambientes acuáticos con agua corriente”, explicó Guillermo Tarelli, magister en Control de Plagas y profesor de la Facultad de Ciencias Agrarias. “No se reproducen en charcos ni aguas estancadas, sino en ríos y arroyos bien oxigenados, con materia orgánica en suspensión. Por eso, períodos de lluvias abundantes y temperaturas propias de primavera y verano generan condiciones ideales para su proliferación”.
Desde la Facultad recomiendan tomar medidas de prevención en las áreas donde se detecta la presencia del insecto. Entre las principales sugerencias se destacan:
Utilizar ropa clara, suelta y que cubra la mayor parte del cuerpo.
Aplicar repelentes con DEET en concentraciones del 25 % o superiores, reponiéndolos según indicación.
Evitar actividades recreativas o deportivas cerca de ríos y arroyos durante el amanecer y el atardecer, momentos de mayor actividad del insecto.
En caso de sufrir una mordedura, se aconseja lavar la zona con agua y jabón, aplicar alcohol y frío local. Ante reacciones alérgicas severas o persistentes, se recomienda consultar de inmediato a un profesional de la salud.
Desde la FCA remarcan la importancia del conocimiento científico para comprender estos fenómenos y convivir con ellos minimizando riesgos para la población.
La articulación eficiente entre distintos medios de transporte gana protagonismo en un escenario donde la presión por entregar más rápido, a menor costo y reduciendo el impacto ambiental obliga a repensar cómo se mueven las cargas en toda la cadena.
Buenos Aires, jueves 8 de enero (PR/26) .- La logística atraviesa una transformación profunda impulsada por la necesidad de ser más eficiente, flexible y sustentable. En ese escenario, la logística multimodal gana protagonismo al integrar distintos medios de transporte en una misma operación, aprovechando las fortalezas de cada uno para mejorar el rendimiento general de la cadena de suministro.
A diferencia de los esquemas tradicionales, la logística multimodal permite diseñar recorridos a medida. El transporte terrestre aporta capilaridad y rapidez en el último tramo, mientras que el ferrocarril y el transporte marítimo resultan claves para largas distancias y grandes volúmenes, reduciendo costos operativos y emisiones por tonelada transportada.
Este modelo se vuelve especialmente relevante en un mercado donde los plazos de entrega son cada vez más cortos y la previsibilidad es un factor decisivo. Al combinar distintos medios, las empresas logísticas logran mayor resiliencia ante imprevistos, alternativas de ruta y una mejor planificación ante picos de demanda estacional.
“La logística multimodal nos permite pensar cada operación de manera estratégica, eligiendo el medio más eficiente para cada tramo y optimizando tiempos sin perder control ni trazabilidad. Hoy, llegar más rápido no depende solo de ir directo, sino de elegir el mejor camino” explica Juan Manuel Lopez, Gerente de la división Petroquímica de Celsur.
La tecnología cumple un rol central en este esquema. Plataformas de gestión, monitoreo en tiempo real y análisis de datos permiten coordinar múltiples actores, anticipar desvíos y garantizar visibilidad de punta a punta. Esta integración digital es la que hace posible que la multimodalidad funcione de manera fluida y confiable.
Además, la logística multimodal se posiciona como una aliada clave de la sustentabilidad. Al priorizar medios más eficientes para los trayectos largos, se reducen las emisiones de CO₂ y el impacto sobre el medio ambiente, una variable cada vez más valorada por empresas y consumidores finales.
“Combinar transportes no solo mejora la eficiencia operativa, también responde a una demanda creciente por soluciones logísticas más responsables con el ambiente. La multimodalidad es una herramienta concreta para crecer sin aumentar proporcionalmente el impacto” señalan desde Celsur.
En un contexto económico desafiante y con cadenas de suministro cada vez más complejas, la logística multimodal deja de ser una tendencia para convertirse en una necesidad estratégica. Las empresas que logren integrarla de manera inteligente estarán mejor preparadas para competir, escalar y responder a las nuevas exigencias del mercado.
Acerca de Celsur: Compañía especializada en servicios logísticos integrales con 30 años de trayectoria en el país, que provee soluciones dinámicas, de nivel internacional y flexibles abarcando la totalidad de la cadena de suministros. Utiliza los conocimientos del negocio y experiencia en la región, con profesionales que analizan las necesidades logísticas de sus clientes para formular planes apropiados y poder así implementar y gerenciar operaciones logísticas eficientes, dinámicas y competitivas.
Requisitos para el traslado seguro de animales de compañía.
El Senasa facilita el trámite para viajar con animales de compañía, permitiendo obtener el CVI digital desde la comodidad de tu hogar.
Senasa
Buenos Aires, 7 de enero (PR/26) .- Al viajar con animales de compañía desde Argentina hacia el exterior es necesario contar con el Certificado Veterinario Internacional (CVI) emitido por el Senasa, que cumpla con las exigencias sanitarias del país de destino. Actualmente, el organismo cuenta con el CVI Digital, el cual permite al viajero solicitar y obtener el certificado desde una casilla de correo, completamente online.
La tenencia de ciertas especies no convencionales como animales de compañía choca con normas vigentes. Requisitos Guía para viajar con animales de compañía
Esta opción se encuentra disponible para los destinos turísticos más elegidos por quienes viajan con su perro y/o gato: Brasil, Paraguay, Uruguay y Chile (que en alta temporada representan el 90 % de la demanda), y para trasladarse vía terrestre desde o hacia Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur (Tránsito Austral).
Requisitos del Senasa
La modalidad del trámite digital con firma electrónica permite realizar toda la gestión a través del Sistema de Mascotas, desde la carga de la documentación sanitaria hasta la obtención del certificado, sin necesidad de concurrir a la oficina del Organismo. El documento emitido posee mecanismos de autenticidad y validación para su constatación en puestos fronterizos y en los países de destino.
Esta gestión se puede realizar de forma práctica, sencilla y ahorrando tiempo. Sin embargo, es importante tener en cuenta que, una vez recibida la documentación dentro de las 72 horas hábiles, el SENASA corrobora el cumplimiento de los requisitos sanitarios y la carga de los datos en el sistema.
Si la documentación recibida es correcta se enviarán los cupones de pago y, una vez cargados los correspondientes comprobantes, el usuario recibirá el CVI Digital en su casilla de correo electrónico dentro de las siguientes 24 horas hábiles.
Esto significa que, en una situación ideal, el trámite completo puede demorar hasta 4 días hábiles. Los interesados en esta modalidad pueden consultar el costo y las preguntas más frecuentes de los usuarios; e iniciar el trámite.
Digitalización
Por otro lado, para conocer los requisitos y condiciones al momento de realizar el trámite por autogestión (el usuario gestiona su turno online –la agenda se abre con 30 días de anticipación– y luego se presenta con la documentación para obtener el CVI) o presencial se puede consultar el portal de información de la página web del SENASA.
Mediante el CVI digital se simplifica el viaje: los usuarios pueden hacer el trámite a través de una pc y los animales de compañía estarán listas para viajar ahorrando tiempo, sin necesidad de pasar por las oficinas.
La continuidad generacional en un sector tan tradicionalista como el agro, requiere habilitar el diálogo, profundizar el sentido de pertenencia pero, principalmente, permitir que los jóvenes encuentren un propósito que los incentive a tomar la posta del legado familiar.
Buenos Aires, 6 de enero (PR/26) .- En muchas empresas familiares del agro, el mayor desafío ya no pasa solo por producir más o invertir mejor, sino por lograr mantener la continuidad generacional que las identifica y define en el tiempo.
Las estadísticas muestran que menos del 70% de las empresas familiares, de todos los rubros, logra atravesar con éxito el recambio hacia la tercera generación. En el caso del agro, según el Censo Nacional Agropecuario 2018, el 84% de las explotaciones está en manos de personas humanas, aunque solo el 16% de los productores tiene menos de 40 años. En este escenario, integrar a las nuevas generaciones, habilitar el diálogo y construir un sentido de pertenencia se vuelve decisivo para la continuidad de las empresas familiares del sector.
Sobre estos desafíos conversamos con Jael Itzcovitch, directora de Estim Groups, una consultora especializada en programas de encuentro para jóvenes de familias empresarias, que trabaja desde la práctica en facilitar la comunicación intergeneracional y el aprendizaje entre pares como herramientas clave para fortalecer el futuro del negocio familiar.
Expoagro : ¿Qué características tiene la empresa familiar en el agro? Jael Itzcovitch: El campo argentino tiene una cultura profundamente tradicionalista, muy ligada al apellido y a la tierra. Esto aporta resiliencia, visión de largo plazo y sentido de pertenencia, pero también genera un peso cultural asociado al sacrificio y al mandato. Durante muchos años, si tu familia tenía un campo, no había demasiadas opciones para elegir dónde trabajar.
Es un sector donde cuesta habilitar conversaciones modernas sobre vocación, identidad o desde qué lugar los jóvenes pueden ayudar a profesionalizar el negocio. La vida familiar, la empresa y el territorio están totalmente fusionados.
E: ¿Las nuevas generaciones son más disruptivas? J.I: Muchas veces está el doble discurso de la necesidad de y la intención genuina. Desde nuestra experiencia, vemos que algunos se involucran por razones equivocadas y eso dificulta la continuidad. Pero las nuevas generaciones ya no se alinean solo por la estabilidad económica, buscan propósito y coherencia con sus valores.
En las generaciones de posguerra principalmente, predominaba el mandato y el sacrificio; entre quienes tienen 40 a 50 años ya empezó a ver un replanteo en cuanto al deseo y los jóvenes actuales, en cambio, tienen como prioridad ser feliz, buscar un propósito y no hacer nada que no esté alineado con sus valores.
De a poco fue cambiando la manera de relacionarse con la familia y el negocio. Lo que vemos en el campo es el pensamiento de decir no quiero que mis hijos se relacionen como yo me tuve que relacionar con el negocio familiar y hubo un periodo de 10 o 15 años donde, por proteger a los hijos, les dieron oportunidades de estudiar en el exterior y probar nuevas experiencias, pero de alguna manera los alejaron de las cuestiones más operativas de la empresa familiar. El negocio del campo necesita que la siguiente generación se sume, por lo que se genera una tirantez entre ese dejarlos hacer y el mandato familiar.
E: ¿Qué buscan los jóvenes? J.I: Buscan un espacio real para aportar valor. Quieren entender el “para qué” del trabajo y cómo se conecta con su identidad y sus valores. Quieren aportar desde tecnología, sostenibilidad, innovación e impacto regional; y también quieren margen para explorar sin sentir que traicionan a nadie.
En la práctica, muchas veces se les pide que se involucren sin un rol claro, sin autoridad definida ni un plan de formación. Se les delega lo operativo, pero no se los incluye en la conversación estratégica sobre tierras, inversiones, riesgos o gobernanza. Además, se los mide con la vara del sacrificio de la generación anterior, en lugar de construir una vara propia. Se espera compromiso total sin habilitar la pregunta básica: qué lugar quieren ocupar.
E; ¿Cómo realizar la transición generacional sin morir en el intento? J.I: La transición es un riesgo controlable si se trabaja a tiempo. Implica preparar tanto al que va a asumir como a quien debe correrse de un rol central para convertirse en guía o referente. Muchas veces lo que dificulta el ingreso de los jóvenes es que nunca se les habilita verdaderamente ese lugar.
Woman and man farmers feeding cows at cowshed
E: ¿A partir de cuándo se empieza a preparar a las nuevas generaciones? J.I: Cuanto antes, mejor. Las empresas familiares más exitosas son las que entendieron la importancia de la comunicación y generaron instancias tempranas de acercamiento, como pasantías de verano o experiencias en el campo.
Es difícil interesarse por algo que no se conoce. No hay una edad demasiado temprana para empezar a generar vínculo con la empresa y su gente.
E: ¿Cómo trabajan desde la consultora? J.I: Trabajamos con jóvenes de entre 16 y 35 años, más allá de la edad, observando cómo se vinculan con el legado familiar. Abordamos temas como comunicación, conflictos, profesionalización, roles, gobernanza y la historia real -no idealizada- de la empresa.
Buscamos generar empatía con el recorrido de la empresa y acercar posiciones. Con la inmediatez, hoy los jóvenes no se relacionan con el entender lo que significó la empresa para sus padres o abuelos. Para eso es clave el aprendizaje entre pares y entender que los desafíos no son individuales, sino compartidos. Lo que tiene que suceder es un entendimiento de los dos lados, por eso hablamos de un puente generacional.
E: ¿Cuál es el objetivo del trabajo? J.I: Ayudar a que los jóvenes descubran cómo quieren vincularse con la familia y el negocio, y que puedan tomar decisiones libres e informadas. Hay muchas maneras de hacerlo, pueden prepararse operativamente para vincularse en el día a día o para ser socio responsable de un hermano o primo que sí se interesaron por trabajar dentro de la empresa. Cuando la gente no está operativamente en el negocio empieza a tener un distanciamiento con lo que sucede en la empresa y solo buscan la estabilidad económica, lo cual es un denominador común de conflictos.
E: ¿Por qué es importante preparar a los jóvenes? J.I: Porque muchas veces solo pueden hablar con hermanos o primos, que a la vez son potenciales socios con quienes puede haber un conflicto en el manejo de la empresa familiar. Vincularse con pares, cualquiera sea el rubro, que atraviesan situaciones similares ayuda a relativizar problemas, compartir desafíos comunes y a no sentirse solos.
E: ¿Cuál es la diferencia entre empresa familiar y familia empresaria? J.I: Hablar de familia empresaria es un siguiente paso en la evolución de la empresa familiar. A una empresa familiar todavía le falta organizar los órganos de gobierno, los roles, la estructura. La familia empresaria, en cambio, tiene varias unidades de negocios, la familia está en un rol más de guía o supervisión del mismo pero el día a día lo llevan otros profesionales.
E: ¿Cómo pasar del mandato al propósito?
J.I: El gran cambio no es solo generacional: es cultural. Pasar del mandato al propósito no significa “abandonar el legado”. Significa transformar la relación con el legado: de una carga heredada a un proyecto elegido.
Hay tres conversaciones claves: conocer la historia real de la empresa (qué decisiones difíciles tuvieron, cuáles fueron los errores y por qué aprendizajes pasaron); definir reglas y roles claros; y construir un propósito compartido. La continuidad no se decreta; se construye con transparencia y libertad de elección.
E: ¿Qué herramienta no debe faltar para la continuidad generacional? J.I: Un consejo de familia o un protocolo que ordene la incorporación de las nuevas generaciones, establezca criterios y genere espacios para resolver conflictos. Esa estructura humana es la que vuelve gobernable a la empresa y a la familia.
E: ¿Es aconsejable que los jóvenes se inicien en la empresa familiar? J.I: Es ideal que primero trabajen fuera, aprendan con otros referentes y desde abajo. No deben llegar para tomar decisiones, sino a aprender el negocio.
Un temor en cuanto de las nuevas generaciones es saber si van a cubrir las expectativas, se preguntan cómo hacer para que me quieran como a mi abuelo o mi papá. Esto es algo que se gana con experiencia, vínculos, conversaciones con la gente del campo, que vean que te estás haciendo de abajo. De esa manera, tendrán más seguridad al ingresar al negocio familiar y también se transmitirá esa confianza a quienes comparten el trabajo como empleados, clientes o proveedores.
E: ¿Cuál es la mayor problemática de las nuevas generaciones? J.I: Normalmente escuchamos dos problemáticas. Por un lado, quienes quieren ingresar y no saben cómo hacerlo sin repetir experiencias negativas de sus antecesores. Por otro, quienes no desean involucrarse, pero sienten la presión de ser la única opción de continuidad de la empresa.
E: ¿Cuáles son las tres claves de una empresa familiar exitosa? J.I: Transparencia, reglas claras y propósito compartido. Cuando hay libertad real, aparece el compromiso genuino, y las nuevas generaciones pueden aportar desde la innovación, el mercado y la tecnología.
En una sociedad cada vez más sedentaria, el ser humano ve cómo su cuerpo se va entumeciendo y perdiendo movilidad. Sin embargo, basta con unos sencillos gestos para reactivarlo y gozar de buena salud física y emocional
España, lunes 29 diciembre (PR/25) — El sedentarismo nunca ha estado tan presente en nuestras vidas. En la oficina, delante de una pantalla, en el coche o en el transporte público…
Nuestra sociedad ha democratizado la inmovilidad en lugar del movimiento. Sin embargo, el cuerpo humano nunca ha estado diseñado para permanecer sentado ocho horas al día, según Lucas Bourguignon, antiguo deportista de alto nivel y especialista en reflejos arcaicos, nos explica más sobre el tema y nos da algunos ejercicios prácticos.
Mantenerse activos
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En su libro El increíble poder de los movimientos primordiales (ed. Eyrolles), aboga por la urgencia de «devolver el movimiento a nuestra vida cotidiana para recuperar la salud, la energía y el rendimiento cognitivo».
«A menudo es mejor hacer entre 5 y 6 minutos de ejercicio al día que una hora de deporte intenso a la semana».
Y, contrariamente a lo que muchos piensan, el movimiento no tiene por qué estar relacionado con los deportes de resistencia. «El deporte en su vertiente competitiva tiene sus ventajas, pero lo que importa para gozar de buena salud es el movimiento, aunque sea tan sencillo como tumbarse en el suelo y ejercitar las articulaciones para recuperar patrones motores olvidados», señala el especialista. Pequeños gestos muy sencillos pueden cambiar el día a día de cualquier persona.
Para recuperar la movilidad olvidada, Lucas Bourguignon propone un gesto sencillo: volver al suelo. Gatear, por ejemplo, es un movimiento sorprendentemente completo que activa los dedos gordos de los pies, moviliza los tobillos, las rodillas y las caderas, y estimula la coordinación cruzada (un factor esencial para el cerebro).
Las vueltas —pasar del vientre a la espalda y luego de la espalda al vientre— también reintroducen patrones motores. Por último, pasar del suelo a la posición de pie y viceversa es muy eficaz para la movilidad general.
Tres movimientos para integrar en la jornada laboral
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En la oficina, Lucas Bourguignon aconseja alternar las tareas entre estar sentado y estar de pie. «Se puede mantener una reunión sentado y responder a los correos electrónicos de pie».
También se pueden realizar pequeños ejercicios de movimiento de cabeza para retomar la jornada. «Se pueden hacer perfectamente en una oficina diáfana. Basta con hacer movimientos circulares con la cabeza y luego de izquierda a derecha», explica.
Además de las pausas regulares para caminar, Lucas Bourguignon recomienda practicar un ejercicio de respiración una vez al día.
«Durante un minuto, nos concentramos en cómo se hincha nuestro vientre al inspirar y cómo se desinfla al espirar», dice.
A aquellas personas que no consiguen motivarse para (re)empezar a hacer deporte, el entrenador les aconseja que empiecen siempre fijándose objetivos por debajo de sus capacidades.
«Hay que empezar poco a poco. Si crees que puedes correr 15 minutos, corre solo 10», explica, invitando a realizar una dosis diaria de ejercicio y a ir aumentando progresivamente el esfuerzo.
«A menudo es mejor hacer 5 o 6 minutos de ejercicio al día que una hora de deporte intenso a la semana. ¡Lo importante es encontrar un ejercicio que te resulte agradable!». ¡No hace falta convertirse en un atleta para combatir el sedentarismo!
España, domingo 28 diciembre (PR/25) — Aunque el dulce canto de las cigarras sólo se escucha unos meses al año, hay un atributo del sur que podemos conservar en casa sin demora: el árbol de olivo. Sus variaciones culinarias nos hacen sonreír.
En esta época del año europeo en la que el gris se instala, tal vez nos ilumine un rayo de sol preguntarnos: ¿qué cambiaría si tuviéramos un olivo en casa?
Un árbol robusto y de hoja perenne
Olivier
Shutterstock I Anastasia Solomko
Veamos primero el aspecto práctico: el olivo es conocido por su robustez, ya que crece muy bien en las tierras áridas y ventosas del sur de Francia. Sin embargo, aunque soporta bien el calor, no tolera bien el exceso de agua ni las bajadas bruscas de temperatura.
Un olivo podrá florecer en un jardín si el clima cumple estos criterios. Las variedades «Aglandau» y «Lucques» son las recomendadas para obtener árboles con un efecto más bonito. Su follaje azulado, adornado con flores blancas en junio/julio y pequeñas esmeraldas u olivas negras en verano, viste un jardín como un interior bien expuesto.
Los más entusiastas ya se imaginan produciendo su propio aceite de oliva casero. Siempre y cuando tengan tiempo para recolectar las aceitunas, deshuesarlas y prensarlas… Sin contar que se necesita una cierta cantidad. Las cualidades estéticas del olivo son, por tanto, preferibles a sus perspectivas en términos de producción, pero siempre es agradable servir unas cuantas aceitunas de producción propia como aperitivo.
El olivo, un elemento decorativo minimalista que causa sensación
De hecho, el impulso de sus ramas se refleja a menudo en los temas decorativos. El recorte de sus hojas deja pasar la luz. Se aprecia su presencia discreta y elegante. El olivo podría incluso transmitir implícitamente una sensación de relajación y descanso, ya que evoca las siestas después del mediodía en una terraza acariciada por el sol.
Entonces, ¿qué variedad elegir para tener un olivo en casa? Para plantar un olivo en el balcón, la terraza o el interior, lo mejor es optar por una especie enana, que dé pocos frutos y que crezca bien en maceta. Estas cualidades son propias de variedades como «Little Ollie» o «Montra», o incluso «Arbequina» o «Picholine».
Una maceta grande de arcilla cocida o de hormigón claro resalta el follaje plateado del olivo. Adornado con brotes de lavanda o romero sobre un fondo de grava blanca, aporta un toque mediterráneo al interior. Solo hay que tener en cuenta una cosa: no olvide exponer el olivo al sur y evitar las corrientes de aire frío.
El olivo, símbolo de paz
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En la Antigüedad, poseer olivos era señal de prosperidad y estabilidad. Una riqueza sin ostentación, que invita a la interioridad: el olivo, con su crecimiento humilde y lento, nos recuerda que es bueno vivir de alegrías sencillas y verdaderas.
Dios siempre ha elegido este árbol para expresar su misericordia. Recordemos la paloma que trajo a Noé una rama de olivo, señal de que la ira de Dios se había apaciguado. Con un olivo al alcance de la mano, también es más fácil coger una rama —o más bien una ramita— para solicitar la reconciliación entre hermanos y hermanas, o incluso entre cónyuges…
Poner un olivo en casa es colocar un símbolo de paz en ella, y eso durante mucho tiempo, ya que el olivo es conocido por su longevidad de varios cientos, incluso miles de años. A veces incluso sigue creciendo cuando todo parece indicar que está muerto.
Si Cristo fue huésped de sus bosques en Getsemaní, o bien, en el Huerto de los Olivos, es porque su follaje es mucho más que simples ramas.
Tener un olivo en casa es tener ante los ojos un recuerdo vivo de la invitación de Cristo «Quedaos aquí y velad conmigo», para permanecer siempre, incluso en las pruebas más dolorosas, en la esperanza de la Resurrección.