El valor exportado en el primer semestre alcanzó el segundo más alto en los registros: el complejo sojero a la cabeza

El valor exportado en el primer semestre alcanzó el segundo más alto en los registros: el complejo sojero a la cabeza

Por Natalia Marín – Tomás Rodríguez Zurro – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Medido en dólares, las exportaciones de bienes quedaron sólo por debajo de 2022 por una caída en los precios internacionales de los principales productos de exportación. El complejo soja se mantuvo como el de mayor importancia.

Rosario, martes 29 julio (PR/25) — Durante el primer semestre de 2025, Argentina exportó bienes por un valor superior a los 39 mil millones de dólares, convirtiéndose así en el segundo primer semestre más alto en términos de valor FOB desde al menos 2002, sólo por detrás del pico alcanzado en 2022.

Si bien el complejo cerealero y oleaginoso continúa erigiéndose como el de mayor importancia en el total de exportaciones, representando el 16% del valor enviado al exterior durante el primer semestre del año, esta participación cayó respecto de años previos en los que ha llegado a representar entre el 20 y hasta el 25% del valor exportado en el primer semestre.

Como contraposición, otros sectores ganan terreno. El más destacado es el sector minero y energético, cuya participación se duplicó en la última década: en 2015 representaba apenas el 4% del valor exportado, mientras que en 2025 alcanzó el 8%.

También se observa una evolución positiva en la diversificación de la canasta exportadora, con un mayor peso de las economías regionales, el sector de carnes y cueros, y el sector pesquero, que, si bien tienen una menor participación relativa, consolidan su presencia en el total exportado.

Si se considera el conjunto de cadenas agroindustriales(1), estas explicaron el 57% del total exportado en el primer semestre 2025. Si bien representan más de la mitad del valor exportado, esta participación representa el segundo valor más bajo de la última década, sólo comparable al del año 2023, marcado por la sequía.

En términos físicos, el primer semestre de 2025 marcó un récord histórico de toneladas exportadas, superando todos los registros disponibles desde 2002. Sin embargo, el valor FOB total – aunque elevado- ocupó el segundo lugar, detrás del excepcional desempeño de 2022, año en el que los precios internacionales se vieron fuertemente impulsado por las tensiones geopolíticas generadas tras la invasión de Rusia y Ucrania.

El contraste entre cantidades y valor se explica en buena parte por el contexto internacional de precios moderados de los principales productos de exportación argentinos.  El índice de precios agropecuarios cayó a niveles mínimos desde el 2020 y actualmente se ubica entre los más bajos de toda la serie. En el resto de los productos primarios que el país exporta, el comportamiento fue dispar entre los sectores: los precios internacionales de los metales mostraron una tendencia creciente, alcanzando máximos en términos reales, mientras que el petróleo se retrajo luego de los máximos alcanzados por el estallido del conflicto ruso-ucraniano.

Analizando el desempeño por complejos exportadores, se confirma el liderazgo del complejo sojero, que nuevamente encabezó el ranking en 2025, aunque con una caída interanual del 13% y una variación promedio negativa del 14% en los últimos cinco años. En segundo lugar, el complejo petrolero-petroquímico se consolidó como uno de los de mayor crecimiento estructural, con una mejora del 1% interanual y un notable incremento acumulado del 47% frente al promedio quinquenal. El complejo maíz se posicionó tercero con una suba del 6% anual y un aumento del 6% respecto al promedio de los últimos años.

Se destaca el complejo de oro y plata, que alcanzó su valor exportado más alto de la serie, con un incremento del 43% interanual y una mejora del 60% sobre el promedio de cinco años. El girasol también se ubicó entre los sectores más dinámicos, con un crecimiento del 51% respecto al primer semestre 2024. El sector pesquero, en tanto, registró un récord histórico, consolidando un aumento acumulado del 12% quinquenal.

Por su parte, el complejo de carne y cueros bovinos se ubicó en su segundo mayor valor exportado, apenas por debajo del pico de 2022, con una suba del 10% tanto interanual como en el promedio reciente. En contraposición, trigo, automotriz y cebada exhibieron caídas en 2025, tanto frente al año anterior como respecto al desempeño promedio de los últimos cinco años, reflejando condiciones menos favorables de precios, oferta o demanda externa.

 

(1) Al referirnos a cadenas agroindustriales hacemos alusión al conjunto de complejos agro que se detallan a continuación: Soja, Maíz, Carne y cueros bovinos, Pesquero, Girasol, Trigo, Cebada, Lácteo, Maní, Uva, Resto cereales, Limón, Forestal, Porotos, Peras y Manzanas, Olivícola, Papa, Tabacalero, Avícola, Miel, Arroz, Azucarero, Resto Frutícola, Ajo, Yerba Mate, Té, Bienes de Capital Agro, Resto oleaginosas, Equino, Cítricos (excepto limón), Garbanzos, Arándanos y Frutos similares, Resto Hortícola, Arveja y Porcino

Además, cabe destacar que muchos de los números presentados pueden estar subestimados debido a la normativa vigente sobre secreto estadístico. 
Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

El valor exportado en el primer semestre alcanzó el segundo más alto en los registros

El valor exportado en el primer semestre alcanzó el segundo más alto en los registros

Por Natalia Marín – Tomás Rodríguez Zurro – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Medido en dólares, las exportaciones de bienes quedaron sólo por debajo de 2022 por una caída en los precios internacionales de los principales productos de exportación. El complejo soja se mantuvo como el de mayor importancia.

Rosario, domingo 27 julio (PR/25) — Durante el primer semestre de 2025, Argentina exportó bienes por un valor superior a los 39 mil millones de dólares, convirtiéndose así en el segundo primer semestre más alto en términos de valor FOB desde al menos 2002, sólo por detrás del pico alcanzado en 2022.

Si bien el complejo cerealero y oleaginoso continúa erigiéndose como el de mayor importancia en el total de exportaciones, representando el 16% del valor enviado al exterior durante el primer semestre del año, esta participación cayó respecto de años previos en los que ha llegado a representar entre el 20 y hasta el 25% del valor exportado en el primer semestre.

Como contraposición, otros sectores ganan terreno. El más destacado es el sector minero y energético, cuya participación se duplicó en la última década: en 2015 representaba apenas el 4% del valor exportado, mientras que en 2025 alcanzó el 8%.

También se observa una evolución positiva en la diversificación de la canasta exportadora, con un mayor peso de las economías regionales, el sector de carnes y cueros, y el sector pesquero, que, si bien tienen una menor participación relativa, consolidan su presencia en el total exportado.

Si se considera el conjunto de cadenas agroindustriales(1), estas explicaron el 57% del total exportado en el primer semestre 2025. Si bien representan más de la mitad del valor exportado, esta participación representa el segundo valor más bajo de la última década, sólo comparable al del año 2023, marcado por la sequía.

En términos físicos, el primer semestre de 2025 marcó un récord histórico de toneladas exportadas, superando todos los registros disponibles desde 2002. Sin embargo, el valor FOB total – aunque elevado- ocupó el segundo lugar, detrás del excepcional desempeño de 2022, año en el que los precios internacionales se vieron fuertemente impulsado por las tensiones geopolíticas generadas tras la invasión de Rusia y Ucrania.

El contraste entre cantidades y valor se explica en buena parte por el contexto internacional de precios moderados de los principales productos de exportación argentinos.  El índice de precios agropecuarios cayó a niveles mínimos desde el 2020 y actualmente se ubica entre los más bajos de toda la serie. En el resto de los productos primarios que el país exporta, el comportamiento fue dispar entre los sectores: los precios internacionales de los metales mostraron una tendencia creciente, alcanzando máximos en términos reales, mientras que el petróleo se retrajo luego de los máximos alcanzados por el estallido del conflicto ruso-ucraniano.

Analizando el desempeño por complejos exportadores, se confirma el liderazgo del complejo sojero, que nuevamente encabezó el ranking en 2025, aunque con una caída interanual del 13% y una variación promedio negativa del 14% en los últimos cinco años. En segundo lugar, el complejo petrolero-petroquímico se consolidó como uno de los de mayor crecimiento estructural, con una mejora del 1% interanual y un notable incremento acumulado del 47% frente al promedio quinquenal. El complejo maíz se posicionó tercero con una suba del 6% anual y un aumento del 6% respecto al promedio de los últimos años.

Se destaca el complejo de oro y plata, que alcanzó su valor exportado más alto de la serie, con un incremento del 43% interanual y una mejora del 60% sobre el promedio de cinco años. El girasol también se ubicó entre los sectores más dinámicos, con un crecimiento del 51% respecto al primer semestre 2024. El sector pesquero, en tanto, registró un récord histórico, consolidando un aumento acumulado del 12% quinquenal.

Por su parte, el complejo de carne y cueros bovinos se ubicó en su segundo mayor valor exportado, apenas por debajo del pico de 2022, con una suba del 10% tanto interanual como en el promedio reciente. En contraposición, trigo, automotriz y cebada exhibieron caídas en 2025, tanto frente al año anterior como respecto al desempeño promedio de los últimos cinco años, reflejando condiciones menos favorables de precios, oferta o demanda externa.

 

(1) Al referirnos a cadenas agroindustriales hacemos alusión al conjunto de complejos agro que se detallan a continuación: Soja, Maíz, Carne y cueros bovinos, Pesquero, Girasol, Trigo, Cebada, Lácteo, Maní, Uva, Resto cereales, Limón, Forestal, Porotos, Peras y Manzanas, Olivícola, Papa, Tabacalero, Avícola, Miel, Arroz, Azucarero, Resto Frutícola, Ajo, Yerba Mate, Té, Bienes de Capital Agro, Resto oleaginosas, Equino, Cítricos (excepto limón), Garbanzos, Arándanos y Frutos similares, Resto Hortícola, Arveja y Porcino

Además, cabe destacar que muchos de los números presentados pueden estar subestimados debido a la normativa vigente sobre secreto estadístico. 

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

El trigo se negocia a precios de cosecha

El trigo se negocia a precios de cosecha

Por Blas Rozadilla – Matías Contardi – Emilce Terre de la Bolsa de Comercio de Rosario
El FOB de trigo spot cae a niveles de diciembre 2025, algo inusual para esta época del año. El maíz lidera la actividad en el mercado, y se recupera la molienda de soja. Fondos especulativos mantienen postura bajista por mayor oferta y menor demanda global

Rosario, sábado 26 julio (PR/25) — El Reporte del Mercado de Granos BCR muestra los temas más resonantes de la coyuntura agroindustrial con foco en Argentina. En trigo, la abundante oferta interna y la presión de la nueva cosecha del hemisferio norte llevaron a que el precio FOB de agosto se negocie a niveles propios de cosecha.

El maíz domina la actividad comercial local, con un giro hacia contratos a fijar de la próxima campaña. La industrialización de soja repuntó en junio y marcó su mejor nivel en cuatro años, aunque el volumen acumulado aún se mantiene rezagado respecto al ciclo previo.

A nivel internacional, los fondos especulativos mantienen una posición bajista récord ante expectativas de producción abundante en EE. UU. y menor demanda global, especialmente desde China.

1.    El trigo se negocia a precios de cosecha.

A contramano de la estacionalidad, el precio FOB para los embarques de trigo en agosto se está negociando a “precios de cosecha”. A esta altura del año lo normal sería trabajar con una curva FOB invertida, con las posiciones inmediatas más caras que las diferidas a cosecha.  Sin embargo, agosto se negocia en menos de USD 230/t y diciembre (campaña 2025/26) promedia USD 233/t. Tendríamos que llegar hasta 2017 para ver un contexto similar, siendo que entre 2018 y 2024 el “premio” de agosto sobre diciembre como mínimo era un 10% a esta altura del año.

La dinámica del FOB se traslada sobre el mercado a término, donde la tasa directa entre el contrato JUL’25 y DIC’25 fue nula o negativa entre las últimas cinco semanas. Escenario que nunca ocurrió en por lo menos los últimos siete años, donde el mínimo fue un premio del 3% sobre diciembre durante 2021.

Factores internos y externos explican la actual dinámica por el mercado de trigo. Del lado local, la abundante oferta y el lento ritmo de ventas dejan muchas toneladas presionando sobre el disponible. Mientras que, sobre el mercado internacional empiezan a llegar las toneladas del hemisferio norte con grandes exportadores que verían una importante recuperación en su producción.

Partiendo de una cosecha que se estima en 20,1 Mt más 4 Mt de carry in, aún queda por comprometer el 35% de la oferta total de trigo, son 15 p.p. por encima de la media a esta altura. De forma más concreta, si el ritmo comercial sería igual al promedio, deberíamos tener 3,2 Mt más de trigo comprometido que las 14,9 Mt actuales.

El sector exportador ya estaría cubierto para este ciclo. Las compras alcanzan las 11,3 Mt, por lo que mantiene un excedente del 20% respecto a las toneladas declaradas en DJVE hasta ahora, y supera en 800.000 toneladas las expectativas de exportación para este ciclo. Contando los embarques realizados y estipulados para julio, el programa exportador llegaría al 85% de lo esperado para la campaña, en línea con el avance proporcional para esta altura del año.

El consumo interno de trigo está en niveles elevados. En lo que va de la campaña, la molienda llega a máximos desde la 2019/20, siendo el sexto nivel más alto de procesamiento en los más de 40 años que se llevan de registros. Sin embargo, la absorción del mercado interno no es suficiente para ejercer mayor presión sobre los precios, dado que aún quedan varias toneladas en stocks. El nivel de existencias al mes de julio también es el sexto más importante de la historia (en base a una serie de 76 años), y con 5,6 Mt es máximo desde el 2015.

2.    Repunte de la industrialización de soja en junio.

En la última semana la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca dio a conocer los datos de molienda de oleaginosas para el mes de junio. Los dos primeros meses de la campaña comercial 2024/25 habían dejado registros inferiores a los del año pasado y del promedio de los últimos 5 años. En el agregado, entre abril y mayo se procesaron 7.273.573 toneladas de soja, 6,8% menos que en el año previo y 5,5% por debajo del volumen promedio de los cinco años anteriores. 

Para el pasado mes de junio, la situación presenta una franca mejora. Durante este, se industrializaron 4.055.149 toneladas, aumentando 4,6% entre meses. Si bien este número es solo 2,2% superior al registro del último año, se ubica como la mejor marca en los últimos cuatro años, desde la campaña 2020/21, y refleja un incremento del 8,6% respecto al promedio de las cinco campañas previas.

Pasando a analizar el primer trimestre de la campaña en su conjunto, el volumen de crushing se mantiene rezagado respecto del ciclo pasado, pero en una menor medida, 3,7% por detrás. Cabe considerar que se espera que el volumen industrializado de la oleaginosa se reduzca en el actual ciclo, cayendo de 43,5 Mt a 41,5 Mt, debido a un fuerte aumento esperado para las exportaciones de poroto, al mismo tiempo que se reducirían las importaciones desde Paraguay.  

3.    Las operaciones por maíz de la nueva cosecha dominaron el mercado en la primera mitad de julio.

Como era esperado por los principales actores del mercado de granos local, tras la finalización de la reducción temporaria de los Derechos de Exportación a los cultivos de la gruesa, la actividad en la plaza nacional sufrió una fuerte caída en la actividad. Según los datos de la plataforma Sio Granos, después de promediar volúmenes semanales de más de 2,7 Mt entre soja, maíz y trigo, en las 8 semanas previas a la primera de julio, la actividad se recortó casi a la mitad, con poco menos de 1,5 Mt en las últimas dos.

Esta reducción en la actividad comercial estuvo explicada principalmente por el mercado de la soja, que vio una merma en el volumen de operaciones del 67,6% entre los períodos mencionados. Por el lado del trigo, después de una primera mitad de mayo donde hubo un salto en el nivel de operaciones y tras el anuncio de la extensión de la rebaja de DEX hasta el cierre de marzo de 2026 en un contexto de débil demanda internacional, el volumen de operaciones se ha mantenido en niveles promedio de alrededor de 280.000 toneladas semanales.

Al igual que en el frente externo, el maíz sigue siendo el sostén de la actividad comercial en el mercado local. Mientras que durante junio y hasta la semana en la que las DEX retomaron sus niveles previos, se operaron unas 870.000 toneladas en promedio, en las últimas dos semanas el volumen se contrajo solo en alrededor de 100.000 toneladas. Debido a esta menor retracción respecto de la soja, los negocios por maíz comenzaron a acaparar más del 50% de la actividad, considerando los tres principales granos.

Si bien esta predominancia del maíz mientras se avanza para finalizar la cosecha de los cultivos de siembra tardía no es de sorprender, lo que llama la atención es que, en la primera mitad de este mes, la mayor parte de las operaciones correspondieron a contratos a fijar por el cereal de la próxima campaña.

Según la última actualización de los datos de comercialización de granos por parte de SAGyP, entre el 2 y el 16 de julio, los sectores industrial y exportador efectuaron compras por 1.208.100 toneladas de maíz de la campaña 2025/26, prácticamente en su totalidad en la modalidad a fijar precio. De las 2.185.823 toneladas comprometidas de maíz de la nueva cosecha, un 98% no tiene precio, la mayor proporción desde la campaña 2003/04 para esta altura del año.

4.    Fondos bajistas en Chicago

En Chicago las apuestas bajistas no cesan. La posición neta de los fondos especulativos, teniendo en cuenta granos y derivados, es la segunda más vendida en los últimos doce años a esta altura; la primera fue el año pasado. 

En la combinación de factores de oferta y demanda, los históricamente elevados suministros pesan sobre las cotizaciones, en un contexto donde grandes compradores se han corrido parcialmente del mercado. Ese sería el caso por ejemplo de China, que con grandes cosechas de maíz y trigo reduciría en un 57% y 32% las importaciones de cereales esta campaña.

En el caso del maíz, las proyecciones de producción en Estados Unidos son más que auspiciantes, con una cosecha esperada récord de 398,9 Mt (+6 % vs 2024/25). Para colmo, el mercado climático norteamericano no está aportando, dado las buenas condiciones que prevalecieron sobre los campos estadounidenses. De hecho, las condiciones de los maíces implantados son las mejores desde el 2016 a esta altura, con el 74% en condiciones buenas o excelentes. Inclusive, sería el 6° rating más alto de la historia del relevamiento de los datos.

Por el lado de la soja, las últimas proyecciones del USDA se pararon en 118 Mt, menos de un punto porcentual por debajo de la 2024/25. Aquí, la incertidumbre en torno a los acuerdos comerciales, sobre todo con China, son claves y han presionado las cotizaciones a la baja.

Dentro de los pocos drivers alcistas, se encuentra el gran incentivo a la producción de aceite de soja en Estados Unidos. De hecho, tanto así que es en el único producto donde los fondos no están vendidos. Sin embargo, la contracara de un aumento en la demanda del aceite es la mayor producción de harina, la cual no necesariamente mantiene la misma intensidad de demanda que la sostenga.

Las estimaciones del USDA proyectan que el consumo global de harían crecería un 5% para la 2025/26 y, sin embargo, seguirían incrementándose stocks al final de la campaña.

Advierten que los márgenes netos de la soja en Argentina están prácticamente en cero

Advierten que los márgenes netos de la soja en Argentina están prácticamente en cero

El presidente Javier Milei le ratificó al campo que no habrá baja de retenciones en el corto plazo, pero los números del negocio no cierran. Según un relevamiento de DEMOS, Centro Cultural y de Estudios de Santa Fe, el futuro del principal cultivo de Argentina está en riesgo.

El mal momento del principal cultivo argentino es el resultado de varios factores, entre ellos la caída de los precios internacionales en torno a un 7%. Pero también se observó un incremento de los costos tanto operativos como de comercialización que afectaron la rentabilidad promedio. Y para agregar dramatismo, la presión impositiva sigue siendo complicando todos los planteos.

La información surge del trabajo realizado por el Dr. Ignacio Trucco, Investigador del CONICET y director del Área Económica Productiva del Centro de Estudios DEMOS de la ciudad de Santa Fe, y en él se evidencia una caída en el precio internacional de la soja de 9,3% (ajustado por inflación), al tiempo que marca una suba de los costos logísticos y productivos (del 5% y 9,4%, respectivamente). Uno de los hallazgos más relevantes es el crecimiento del peso de los costos locales, como la cosecha y la labranza, que se encarecieron 15% y 24% respectivamente.

En contraste, Trucco señala que los insumos con alto componente importado, como fertilizantes y semillas, mostraron leves reducciones.

Márgenes de la soja por regiones productivas.

A este pesado paquete de erogaciones, se suman las retenciones que volvieron a ser del 33% desde el 1 de julio. Y si bien el campo mantiene la esperanza de que el gobierno libertario las lleve a cero, al menos por el momento el presidente Javier Milei ya le explicó a la Mesa de Enlace que no podrán avanzar con la eliminación «por los problemas de la macro».

El caso es que, con este peso impositivo, Trucco asegura que sólo las zonas más eficientes logran salvarse, pero el futuro del cultivo más importante del país está en riesgo.

Cómo están los márgenes de la soja en las distintas provincias

Aunque la caída de los márgenes afecta a todo el país, Trucco ratifica en su trabajo que las consecuencias son desiguales.

Mientras el norte de Buenos Aires y el sur de Santa Fe mantienen rentabilidades positivas gracias a su alta productividad, regiones como Salta, el sur de Córdoba, el sudoeste de Buenos Aires y Santiago del Estero, ya operan con márgenes netos negativos. Otras zonas, como el oeste y sureste bonaerense, podrían seguir el mismo camino si la tendencia persiste.

Presión de los costos e impuestos sobre los márgenes de soja por regiones 2025.

El brutal peso de las retenciones sobre la presión impositiva

El informe subraya que las políticas cambiaria y monetaria también han jugado un rol clave en esta pérdida de competitividad. Desde mediados de 2024, la apreciación del peso ha disminuido la capacidad de compra local de los márgenes agrícolas y ha encarecido costos internos como el combustible y la mano de obra.

Además, se destaca que el 60,6% de la carga impositiva sobre la soja corresponde a retenciones, un esquema que, aunque moderador de alquileres, limita estructuralmente la rentabilidad.

El panorama plantea un serio desafío para la sustentabilidad del principal cultivo exportador del país. El informe sugiere que una política pública orientada a reducir los costos de comercialización, especialmente los fletes, podría tener un impacto positivo inmediato, en especial si se aprovechan recursos provenientes de las mismas retenciones para mejorar la infraestructura de transporte.

Primicias Rurales

Fuente: Perfil

Las ventas minoristas vienen rezagadas y la recuperación del consumo difiere según los tipos de bienes

Las ventas minoristas vienen rezagadas y la recuperación del consumo difiere según los tipos de bienes

Por Belén Maldonado – Tomás Rodriguez Zurro – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, martes 22 julio (PR/25) — Los datos oficiales muestran que el consumo privado medido por las cuentas nacionales fue relevante en el primer trimestre del año. Sin embargo, las ventas minoristas vienen rezagadas y la recuperación del consumo difiere según los tipos de bienes.

Desde el segundo trimestre de 2024, la economía argentina logró un punto de inflexión, cambiando de fase de ciclo y dejando atrás la recesión. Según datos del Centro de Investigación del Ciclo Económico (CICEc), entre abril de 2024 y mayo de 2025, el nivel de actividad económica registró una recuperación del 7,1%. Este impulso en la economía se refleja en la mejora de los distintos agregados macroeconómicos.

Concretamente, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer recientemente que el consumo privado desestacionalizado en los primeros tres meses del año 2025 se elevó a $ 551.871 millones, medido en pesos constantes de 2004, registrando un incremento del 11% interanual y del 13% desde el piso alcanzando en el segundo trimestre de 2024. De esta manera, el consumo privado total alcanzó un máximo en la serie en el primer trimestre de 2025. No obstante, resulta importante mencionar que parte de este importe es explicado por un crecimiento en la población, dado que en términos per cápita el máximo valor se alcanzó en el tercer trimestre de 2013, ubicándose actualmente 7,6% por debajo de aquel pico.

Estos números del componente de consumo privado de Cuentas Nacionales contrastan con los indicadores de ventas minoristas que publica INDEC. Según la metodología publicada por el organismo gubernamental, el consumo privado comprende tanto el gasto final efectivo de los hogares como el de las instituciones sin fines de lucro que los asisten.

Específicamente, incluye gastos en bienes y servicios que provienen de diversos sectores de producción de la economía, tales como gastos en alimentos y bebidas, indumentaria y calzado, propiedades, combustibles, agua y electricidad, equipamiento y mantenimiento del hogar, salud, transporte y comunicaciones, esparcimiento, enseñanza, entre otros. Se incluye también las compras de productos importados y los viajes al exterior, tal como se analizará posteriormente. De esta manera, las ventas minoristas, que en el presente análisis incluyen las ventas en supermercados, centros de compras, autoservicios mayoristas y electrodomésticos y artículos para el hogar, representan un subconjunto del consumo privado, siendo este último una variable mucho más amplia.

En este marco, los datos publicados por el CICEc relacionados a las ventas minoristas en base a la información de INDEC, muestran que las mismas tuvieron un comportamiento errático durante el último año, con oscilaciones entre variaciones mensuales positivas y negativas a partir de mayo de 2024, y alcanzando un total de $ 3.047 millones, medido en pesos constantes de 2004, en el reciente mes de abril. De este modo, entre mayo de 2024 y abril de este año, las ventas minoristas totales acumularon un incremento del 3%. Gran parte de esa recuperación se registró, precisamente, a partir de noviembre de 2024, destacándose que desde entonces las ventas encadenaron seis meses de variaciones mensuales positivas consecutivas. Más allá de este repunte, las ventas minoristas aún continúan rezagadas respecto a sus niveles históricos.

Al observar el comportamiento de las distintas subcategorías dentro de la serie, se advierte que las mismas han mostrado una evolución dispar en el último año, lo que podría dar indicio de un cambio en los patrones de consumo. Así, la serie de ventas minoristas puede dividirse en cuatro subcategorías, tal como se mencionó anteriormente: (1) ventas en supermercados, (2) ventas en centros de compras, (3) ventas en autoservicios mayoristas y (4) ventas de electrodomésticos y artículos para el hogar.

Por un lado, las ventas en supermercados son las que mayor peso tienen dentro de la serie total, representando históricamente el 63% de las ventas minoristas. Esta serie incluye las ventas realizadas en lo que se denomina “grandes superficies”, tanto en los locales comerciales como a través de canales online, pero no contemplan negocios de cercanía. Al analizar esta serie en detalle, se advierte que las ventas en supermercados fueron de $ 1.794 millones en abril de 2025, ubicándose en valores comparables a enero de 2007, e incluso inferiores al período de pandemia. Este nivel es consecuencia de que la serie registró una contracción del 11% entre diciembre 2023 y octubre de 2024. Sin embargo, a partir de noviembre comenzó un período de recuperación y logró recomponerse un 2%, aunque continúa rezagada en términos interanuales.

Por su parte, las ventas en autoservicios mayoristas, que contemplan las ventas realizadas a consumidor final (factura tipo B), fueron las que peor desempeño registraron durante la última recesión, e incluso no muestran señales de recuperación habiendo transcurrido ya más de un año desde el comienzo de la fase de expansión. A pesar de ello, su impacto en la serie de ventas minoristas totales resulta reducido ya que representa apenas el 10% del total, habiendo totalizado $ 272 millones en abril de 2025.

El magro desempeño de los indicadores relacionados al consumo masivo puede responder a un cambio en el comportamiento de los consumidores. Según algunas consultoras especializadas en consumo masivo, se está observando un mayor consumo en comercios de barrio o de cercanía, en detrimento de las grandes superficies, que son las que están relevadas en las series de ventas en supermercados e hipermercados mayoristas.

En lo que respecta a las ventas en centros de compra, las mismas representan aproximadamente el 15% de las ventas minoristas totales. Su contracción durante la última recesión fue incluso más marcada que en las ventas de supermercados, siendo que no representan un consumo de primera necesidad, por lo que suelen tener una elasticidad ingreso mayor. De esta manera, entre abril de 2023 y febrero de 2024, las ventas en centros de compra sufrieron una caída del 32%. Desde aquel mes, lograron recomponerse un 20%, de manera que en abril de 2025 totalizaron $ 511 millones, registrando un crecimiento interanual del 13%.

Finalmente, las ventas de electrodomésticos y artículos para el hogar, que representan una proporción del consumo de bienes durables, han sido las que registraron una mayor recuperación durante los últimos meses, luego de haber sufrido una disminución del 43% durante la última recesión. Así, en el mes de abril, se estima que las ventas de electrodomésticos y artículos para el hogar totalizaron $ 272 millones, logrando una recuperación del 46% y ubicándose ampliamente por encima de igual mes del año anterior.

Tal como menciona el INDEC en la publicación de sus datos trimestrales de ventas de electrodomésticos y artículos para el hogar, resulta interesante destacar que el consumo de bienes durables posee características que lo diferencian del consumo de bienes no durables. Entre las más importantes, se destaca que su precio es relativamente alto respecto al ingreso de los consumidores, por lo que estos muchas veces suelen recurrir al financiamiento para realizar estas compras. Esto guarda sentido con el contexto macroeconómico vivido en el último año, en el cual se advirtió una expansión del crédito ante la desaceleración de la inflación y la consecuente reducción de las tasas de interés. Asimismo, otra característica que se destaca es que la demanda de los bienes de consumo durables suele estar más afectada por los ciclos económicos, de manera que su variación resulta mayor.

En esta misma línea, otro indicador relevante para evaluar el comportamiento del consumo de bienes durables es el patentamiento de vehículos nuevos y la transferencia de vehículos usados. Según datos de CICEc, los patentamientos de vehículos nuevos en Argentina ascendieron a más de 54.200 unidades en junio de 2025, lo que indica que esta serie se posiciona casi un 80% por encima del valor alcanzado en marzo de 2024, mes en el que finalizaba la última recesión y el patentamiento de vehículos apenas superaba las 30.200 unidades. A pesar de ello, esta serie aún se posiciona por detrás de los máximos valores registrados en marzo de 2018, de manera que aún tendría posibilidades de seguir creciendo.

Por su parte, la transferencia de vehículos usados alcanzó en enero de este año su máximo valor mensual histórico, totalizando 171.350 vehículos. Este volumen denota una recuperación del 41% respecto al valor más bajo alcanzando durante la última recesión, en enero de 2024. Si bien los datos al reciente mes de junio dan cuenta de un retroceso en el número de unidades transferidas, la serie aún se posiciona en niveles históricamente elevados.

Así, se advierte que esta divergencia entre los números de consumo privado de Cuentas Nacionales y los indicadores de ventas minoristas que publica INDEC puede deberse a un cambio en los patrones de los consumidores. Se advierte que el aumento en el consumo responde principalmente a las compras de bienes durables, lo cual se alinea con el comportamiento típico de este tipo de bienes, cuya demanda suele reaccionar con mayor intensidad ante mejoras en el contexto macroeconómico.

Otro dato relevante es que el consumo privado de Cuentas Nacionales también contempla el consumo de bienes importados, y se condice con un aumento en las importaciones de bienes de consumo. Según el índice de cantidad de importaciones que publica mensualmente el INDEC, el nivel general de compras de bienes en el exterior registró un incremento interanual del 39% a mayo de 2025, siendo la subcategoría de bienes de consumo la que mayor aumento registró, de más del 67%. Es decir que, de las importaciones totales, que vienen aumentando consistentemente desde mayo 2024, la categoría bienes de consumo fue la que más creció.

Finalmente, una nota aclaratoria adicional es que el turismo emisivo, que alcanzó un nivel elevado en el primer trimestre del año, es considerado una importación de servicios de turismo, lo que está contemplado dentro del consumo privado de Cuentas Nacionales. En este sentido, de acuerdo con los datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), los egresos netos por viajes, pasajes y otros consumos efectuados con tarjeta en el exterior totalizaron casi U$S 1.450 millonesmedido en dólares constantes de 2004, en el primer trimestre de 2025, lo que representa un incremento de casi el 260% respecto al mismo período del año anterior. De esta manera, el primer trimestre del año resultó el cuatro trimestre de mayor egreso por gastos efectuados en el exterior, sólo por detrás del primer trimestre de 2017 y 2018, y el cuarto trimestre de 2015.

De esta manera, si bien el consumo privado muestra claras señales de dinamismo de acuerdo con lo publicado por INDEC en Cuentas Nacionales, el mismo resulta mayormente impulsado por los bienes durables y el gasto en el exterior.

Primicias Rurales

Fuente: BCR

Crecen los embarques agroindustriales en el primer semestre de 2025

Crecen los embarques agroindustriales en el primer semestre de 2025

Por Belén Maldonado – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario
Rosario, domingo 20 julio (PR/25) — Entre enero y junio, se despacharon 48,4 millones de toneladas (Mt)  de granos, subproductos y aceites desde los puertos de Argentina, lo que representó un incremento interanual del 5%. Estos productos tuvieron como destino 93 países, siendo Asia el principal continente receptor.

Durante la campaña 2024/25, la combinación de un área sembrada récord en Argentina junto con condiciones climáticas favorables resultó en una producción de granos de 135,8 Mt, la segunda más alta registrada. En paralelo, durante gran parte del primer semestre -precisamente, desde el 27 de enero hasta el 30 de junio-, estuvo vigente una reducción temporal en los derechos de exportación, que propició un entorno más favorable para la concreción de negocios y estimuló la dinámica exportadora del sector.

En este contexto, los datos oficiales indican que, durante el primer semestre de 2025, se despacharon desde los puertos de Argentina 48,4 Mt de granos, subproductos y aceites, un incremento del 5% en los embarques agroindustriales con respecto a igual período del año anterior, y del 18% en comparación al promedio de los últimos tres años. Cabe mencionar, no obstante, que el promedio 2022-2024 resulta afectado por el atípico año 2023, singado por una brutal sequía que recortó la producción en más de 50 Mt y, por ende, las exportaciones.

En términos interanuales, el crecimiento en los despachos de productos agroindustriales se explicó principalmente por un mayor volumen en el embarque de granos: de enero a junio, se despacharon 30 Mt, un incremento del 5% con respecto a igual período de 2024. Por su parte, los envíos de subproductos desde puertos argentinos ascendieron a 14,7 Mt, posicionándose asimismo un 5% por encima de lo registrado el año anterior, mientras que los embarques de aceites totalizaron 3,6 Mt, 10% por encima de los primeros seis meses de 2024.

Abriendo el análisis hacia el interior de cada una de las categorías, se advierte un incremento en el embarque de la mayoría de los granos argentinos, totalizando casi 1,5 Mt adicionales en el volumen de despachos con respecto al mismo período del año anterior. En términos absolutos, el crecimiento se explica principalmente por los mayores envíos de trigo y maíz.

En cuanto al trigo, se registró un ascenso del 46% interanual en los embarques del primer semestre del año, lo cual representa un incremento de 2,2 Mt en volumen. Este crecimiento se enmarca en un ciclo comercial donde el cereal logró recuperarse un 39% interanual en términos productivos, dejando atrás dos campañas magras y logrando una cosecha de 20,1 Mt. De hecho, la oferta total de trigo para el ciclo 2024/25 resultó la segundo más alta de la que se tiene registro. En el caso del maíz, los envíos del cereal al exterior ascendieron un 1% interanual en la primera mitad del año, lo que implicó un crecimiento de 140.300 toneladas en volumen. Un punto interesante a destacar, en este caso, es que este incremento se explicó principalmente por un mayor volumen de embarques en los meses de enero y febrero, previo al inicio de la campaña actual, la cual registró una contracción interanual del 8%.

Por su parte, la cebada marcó un aumento del 5% en los embarques, lo que significó un incremento de 111.600 toneladas, mientras que los envíos de girasol desde puertos argentinos se dispararon en los primeros seis meses del año, registrando un aumento de 84.600 toneladas en el volumen total de despachos. Este sólido crecimiento guarda relación con una gran campaña de la oleaginosa, que elevó su producción a 4,7 Mt, la segundo más alta del siglo en curso.

Por el contrario, los embarques de soja y sorgo evidenciaron una caída del 24% y 22% interanual, respectivamente, lo que advierte una disminución de 687.600 y 180.000 toneladas en volumen. Con respecto a la soja, si bien es cierto que la producción de la oleaginosa registró un leve recorte respecto a la campaña previa, parte de esta contracción en los embarques también se explica por un incremento en el despacho de subproductos de soja, siendo que la mayor proporción de exportaciones de este complejo oleaginoso en nuestro país corresponden a productos industrializados. Finalmente, no se registraron despachos de canola, los cuales habían totalizado 10.000 toneladas un año atrás, ni tampoco de granos de origen extranjero.

Analizando los despachos por puerto, se observa que la mayor cantidad de granos partieron desde el Gran Rosario durante los primeros seis meses del año, con un volumen de 12,1 Mt desde los puertos del departamento de San Lorenzo y de 7,1 Mt desde los del  departamento Rosario. De esta manera, los puertos del Up-River representaron el 64% del total de embarques de granos durante el período bajo análisis, marcando un incremento de 2 p.p. respecto de igual período del año anterior, y de 4 p.p. respecto del promedio. En cuanto a los demás puertos, se destaca un marcado incremento interanual en el total de embarques desde los puertos de Ramallo y San Pedro, y menores despachos de granos desde los puertos de Villa Constitución y Zárate en la primera mitad del año.

Respecto a los subproductos, se advierte un incremento interanual de 661.500 toneladas en el volumen embarcado durante los primeros seis meses del año. En términos absolutos, casi la totalidad de ese incremento se explica por el mayor volumen despachado de pellets de soja, que se incrementó en 1,5 Mt, esto es, un crecimiento del 13% con respecto a igual período del año anterior. Con relación a los envíos de pellets de girasol, se observa un aumento interanual del 44%, equivalente a 201.300 toneladas. En cambio, los envíos al exterior de pellets de trigo y malta registraron una caída interanual del 41% y 4%, respectivamente, aunque en términos absolutos representaron en conjunto apenas 56.000 toneladas menos. Se advirtió asimismo una menor cantidad de envíos de subproductos de origen extranjero.

Respecto al origen de los embarques de subproductos, los puertos de San Lorenzo fueron responsables del embarque de 12 Mt, en tanto los puertos de Rosario despacharon 2,2 Mt. De esta manera, en conjunto, las terminales del Gran Rosario dieron cuenta del 97% de los despachos de subproductos en la primera mitad del año, levemente por encima del 96% del año previo y del promedio de los últimos tres años.

Finalmente, se observa también un incremento en los embarques de aceites vegetales durante los primeros seis meses de 2025 en relación con igual período del año anterior, que equivale a 335.200 toneladas adicionales. La mayor parte de este crecimiento, en términos absolutos, se explica por el aumento en los despachos de aceite de soja, los cuales se incrementaron en 348.200 toneladas, marcando un ascenso del 13% con respecto al mismo período del año previo. Asimismo, se advirtió un crecimiento del 36% en los embarques de aceite de girasol, representando un volumen adicional de 141.000 toneladas. Con respecto al aceite de cártamo, se registraron embarques por 2.600 toneladas en los primeros seis meses de 2025, un incremento interanual del 13%, aunque insignificante en términos absolutos. En sentido opuesto, los embarques de aceite de maíz retrocedieron 91%, pero en volumen la caída resultó de apenas 6.300 toneladas. También se registraron menores despachos de aceites vegetales de origen extranjero.

Con relación a los puertos de embarque de aceites vegetales, se advierte que el Gran Rosario resultó el origen del 93% de los despachos durante el primer semestre de 2025, 1 p.p. por detrás del guarismo del año previo y en línea con el promedio de los últimos tres años. Considerando la importancia de la región del Up-River en la concentración de la capacidad de crushing de nuestro país, resulta razonable que más del 90% del despacho de subproductos y aceites vegetales tenga como origen los puertos del Gran Rosario.

Otro aspecto interesante para analizar tiene que ver con el destino de los embarques agroindustriales que parten desde las terminales portuarias argentinas. Teniendo en cuenta los despachos de granos, subproductos y aceites en conjunto, se advierte que los productos agroindustriales argentinos llegaron a 93 países del mundo en los primeros seis meses del año. Del total de despachos, casi la mitad (48%) tuvo como destino el continente asiático, en tanto le siguen, en orden decreciente de importancia, los embarques destinados a América (20%), África (18%), Europa (13%) y Oceanía (1%).

Desagregando la información por países, Vietnam aparece como el principal destino de los envíos totales que se hicieron entre enero y junio del año en curso, alcanzando un volumen de 5,4 Mt de embarques de granos, subproductos y aceites. Este guarismo implica un incremento interanual del 4%, y del 15% respecto al promedio de los últimos tres años. El segundo principal destino de nuestros embarques fue Arabia Saudita, hacia donde se enviaron 3,4 Mt de productos agroindustriales en los primeros seis meses del año, esto es, 62% más que el año anterior y 16% por encima del promedio de envíos de los últimos tres años. En tercer lugar, se destaca Brasil, con un volumen de despachos de 3,1 Mt de enero a junio, un ascenso del 19% respecto al año previo y del 26% con respecto al promedio de los últimos tres años.

Un dato interesante para destacar es que se evidenció una caída del 40% en los despachos de productos agroindustriales con destino a China, que totalizaron apenas 3,1 Mt, frente a las 5,2 Mt registradas en los primeros seis meses del año 2024. De esta manera, el gigante asiático perdió su puesto en el podio de los principales destinos, posicionándose como el cuarto receptor más importante.

Observando el interior de cada una de las categorías, Vietnam se destaca como el principal receptor de embarques argentinos de granos. En el primer semestre del año, el volumen de granos despachado al país asiático totalizó 3,1 Mt, representando el 10% del volumen total. Esta cifra muestra una caída del 11% con respecto a igual período de 2024, cuando los envíos de granos ascendieron a 3,5 Mt, aunque un aumento del 76% en relación con el promedio.

El mayor volumen de subproductos que partió desde puertos argentinos también tuvo como destino a Vietnam, alcanzando 2,2 Mt y representando el 15% de los envíos totales de subproductos. Esta cifra muestra un incremento del 38% con respecto a los despachos para igual período del año previo, y un aumento del 28% respecto al promedio.

Por último, India se posicionó una vez más como el principal destino de los aceites vegetales de nuestro país, con una recepción total de 1,9 Mt en lo que va del año, lo cual representa más de la mitad (54%) del volumen total de aceites despachado desde puertos argentinos. En este caso, la cifra muestra un crecimiento del 31% con respecto al año anterior y del 84% en relación con el promedio.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal