Comer más frutas y verduras se asoció con mayor agudeza mental y mejor movilidad en la vejez (Imagen Ilustrativa Infobae)
Buenos Aires, domingo 25 mayo (PR/25) — Un estudio reciente, publicado en la revista Nature Medicine, ha revelado que la adherencia a patrones dietéticos saludables durante la mediana edad puede aumentar significativamente las probabilidades de un envejecimiento saludable.
Este concepto, definido como alcanzar los 70 años sin enfermedades crónicas graves y con una buena salud cognitiva, física y mental, fue analizado en dos grandes cohortes de Estados Unidos: el Nurses’ Health Study y el Health Professionals Follow-Up Study, que abarcaron un seguimiento de 30 años.
Según el análisis, el Índice de Alimentación Saludable Alternativa (AHEI) se posicionó como el patrón dietético más eficaz para promover un envejecimiento saludable, superando incluso a la reconocida dieta mediterránea.
De acuerdo con los datos recopilados, solo el 9,3% de los 105.015 participantes lograron envejecer de manera saludable.
Este grupo comparte un rasgo común: una dieta rica en alimentos de origen vegetal, como frutas,verduras, cereales integrales, frutos secos y legumbres, combinada con un consumo moderado de productos de origen animal y una baja ingesta de alimentos ultraprocesados.
Comer más frutas y verduras se asoció con mayor agudeza mental y mejor movilidad en la vejez (Imagen Ilustrativa Infobae)
El estudio destacó que el AHEI, desarrollado por la Universidad de Harvard, la Universidad de Copenhague y la Universidad de Montreal, es un sistema de puntuación que evalúa la calidad de la dieta en función de su capacidad para reducir el riesgo de enfermedades crónicas.
El índice enfatiza alimentos como grasas insaturadas, cereales integrales y proteínas vegetales, mientras limita el consumo de carnes rojas,bebidas azucaradas, sodio y grasas trans.
La carne roja en exceso mostró un vínculo directo con el deterioro físico y enfermedades crónicas en adultos mayores (Imagen Ilustrativa Infobae)
Aunque todos los patrones mostraron beneficios, el AHEI presentó la asociación más fuerte con el envejecimiento saludable, con un aumento del 86% en las probabilidades de lograrlo en comparación con quienes tenían la menor adherencia a este índice.
Cuando se elevó el umbral de edad a los 75 años, el impacto del AHEI fue aún más notable, con un incremento del 124% en las probabilidades de un envejecimiento saludable.
El estudio también analizó los componentes individuales de las dietas y su relación con diferentes aspectos del envejecimiento saludable.
Además, los investigadores observaron diferencias significativas en los resultados según el género, el índice de masa corporal (IMC), el nivel de actividad física y el hábito de fumar.
Los fumadores y las personas con un IMC superior a 25 o con niveles de actividad física por debajo de la mediana mostraron asociaciones más fuertes entre la adherencia a patrones dietéticos saludables y el envejecimiento saludable.
Sin embargo, no se encontraron diferencias significativas relacionadas con la ascendencia de los participantes.
El impacto negativo de los alimentos ultraprocesados también fue destacado en el estudio. Los participantes con un consumo elevado de estos productos presentaron un 32% menos de probabilidades de envejecer de manera saludable.
Este hallazgo refuerza la importancia de priorizar alimentos frescos y mínimamente procesados en la dieta diaria.
El consumo frecuente de salchichas y embutidos redujo las probabilidades de envejecer con buena salud (Imagen Ilustrativa Infobae)
El AHEI no solo se centra en la prevención de enfermedades crónicas, sino que también promueve un enfoque integral del envejecimiento saludable, abarcando aspectos cognitivos, físicos y mentales.
Sarah Rueven, dietista registrada y fundadora de Rooted Wellness, contó a Food and Wire, que este índice no es una dieta en sí misma, sino una herramienta que califica los alimentos en función de su capacidad para mejorar los resultados de salud a largo plazo.
Entre sus recomendaciones se incluyen cinco porciones diarias de verduras, cuatro de frutas, cinco a seis de cereales integrales y al menos una porción diaria de frutos secos, legumbres o proteínas vegetales.
El estudio subraya la necesidad de adoptar patrones dietéticos sostenibles y de alta calidad desde la mediana edad para maximizar las probabilidades de un envejecimiento saludable.
Además, destaca la importancia de desarrollar guías alimentarias que promuevan dietas ricas en alimentos de origen vegetal y bajas en productos ultraprocesados, con el objetivo de mejorar la calidad de vida en la vejez y reducir los costos asociados al cuidado de la salud.
El objetivo es inspeccionar a todos los vehículos de carga, incluidos los que transportan alimento y recogen leche.
Fotografía: Agencia Noticias Argentinas / redes
Buenos Aires, martes 20 mayo (PR/25) — Las autoridades del estado brasileño de Río Grande do Sul, en el sur de Brasil, iniciaron este domingo la instalación de siete barreras sanitarias en carreteras con el objetivo de contener el brote de gripe aviar detectado en una granja comercial del municipio de Montenegro, lo que llevó a la suspensión de las exportaciones de pollo.
La medida para establecer barreras sanitarias fue decretada por el gobernador de Río Grande do Sul, Eduardo Leite, con la inclusión de vehículos, en especial camiones de carga para ser desinfectados, como parte de una medida que tiene por radio de tres a 10 kilómetros del foco durante las 24 horas del día.
Brasil es el principal exportador mundial de carne de pollo y declaró el registro de este caso el pasado 16 de mayo.
Patrullas del Departamento de Vigilancia y Defensa de la Salud Animal inició este domingo la visita a propiedades rurales en un radio de 10 kilómetros del foco.
El objetivo es inspeccionar a todos los vehículos de carga, incluidos los que transportan alimento y recogen leche, al circular por diversas propiedades rurales.
El riesgo de contagio en humanos por gripe aviar es muy bajo y la mayoría de las veces ocurre entre operadores o profesionales en contacto intenso con estos animales
El Ministerio de Agricultura de Brasil ha difundido que no hay evidencia de contaminación en huevos y que ha adoptado «las medidas necesarias» para proteger la avicultura nacional.
En el Simposio Fertilidad 2025, especialistas de la salud y de la producción debatieron sobre la conexión entre suelos, alimentos y personas. Se centraron en el enfoque «Una salud» para una producción más sostenible y nutritiva. Enterate en esta nota cómo los suelos degradados afectan la nutrición y la salud humana.
Buenos Aires, domingo 18 mayo (PR/25) — Días atrás se llevó a cabo un encuentro de distintos profesionales que, en el marco del Simposio FERTILIDAD 2025, que organizó FERTILIZAR Asociación Civil bajo el lema “Nutrir el suelo, alimentar el futuro”. Allí compartieron información y distintos trabajos acerca del estado del suelo de nuestra región y de las distintas alternativas para abordar en cada una de las regiones donde se producen alimentos.
En uno de los paneles, “Una salud: nutriendo suelos, cultivos y personas”, se abordó el concepto one health, que impulsa la Organización Mundial de la Salud, que reconoce la interconexión entre la salud humana, la salud animal y el ser humano, y promueve la colaboración intersectorial para abordar los desafíos sanitarios desde una perspectiva sistémica.
En ese panel, que estuvo coordinado por el periodista Ricardo Bindi, abordaron este enfoque Miguel Taboada, de la Facultad de Agronomía de la UBA; Ana Posas, de la FAO; y el consultor médico Claudio Zin, quienes coincidieron en que el estado de los suelos incide directamente en la calidad de los alimentos y, por lo tanto, en la salud de las personas.
En este marco, Taboada propuso “superar la lógica de la productividad” para comprender el impacto que tiene la degradación de los suelos en la salud pública. El especialista enumeró los peligros que vuelven vulnerable al suelo, como la erosión, los desbalances de nutrientes y la contaminación por uso excesivo de pesticidas.
Taboada advirtió también sobre las consecuencias menos visibles, pero más graves, como la pérdida de micronutrientes esenciales en los cultivos. Puso el caso del zinc, cuya deficiencia no solo reduce la fertilidad del suelo, sino que compromete el valor nutricional de los alimentos. “Muchos cultivos han perdido entre 9 y 38% de sus niveles de nutrientes esenciales en las últimas décadas”, sostuvo. Por eso, destacó la importancia de prácticas como la biofortificación, el manejo responsable de fertilizantes según las 4R (por la palabra inglesa right: fuente correcta, dosis correcta, momento correcto y lugar correcto), la fijación biológica de nitrógeno y la medición periódica de suelos.
Desde la FAO, Ana Posas definió que el enfoque “Una salud” integra suelos, cultivos, animales y personas como eslabones de un mismo sistema. Subrayó que el 95% de los alimentos que consumimos depende del suelo, y que más del 99% de las calorías y el 93% de las proteínas que ingiere la población humana, provienen directa o indirectamente de cultivos que crecen en él. “El suelo es el origen de todo”, afirmó.
Según datos del organismo, más de 2.000 millones de personas sufren “hambre oculta”, una forma de malnutrición provocada por dietas que aportan calorías, pero carecen de nutrientes como hierro, zinc, yodo o vitamina A. Este problema afecta a cerca del 50% de los niños en todo el mundo y a dos tercios de las mujeres en edad reproductiva. “La malnutrición ya no es solo desnutrición u obesidad. Hoy también hablamos de personas que comen, pero no se nutren”, sostuvo Posas.
En este contexto, destacó la necesidad de promover una agricultura “sensible a la nutrición”, que priorice el contenido nutricional de los cultivos más allá del rendimiento. Y advirtió que “los fertilizantes son solo una parte de la solución: se necesita un enfoque ecosistémico que articule factores físicos, químicos y biológicos del suelo, marcos regulatorios, investigación científica y el compromiso de todos los actores de la cadena”.
El cierre del panel estuvo a cargo del reconocido médico, Claudio Zin, quien desmitificó el uso de suplementos como solución rápida a los problemas de salud. Según el especialista, la longevidad depende más del estilo de vida, la genética y, en parte, de la suerte, que del consumo de multivitamínicos.
Zin criticó con dureza el avance de los alimentos ultraprocesados, a los que responsabilizó del aumento de enfermedades crónicas. También se mostró a favor de gravar con impuestos a las empresas que utilizan azúcar en exceso en los alimentos procesados, tal como sucede con el tabaco. Y propuso una vuelta a lo simple: al consumo de frutas y verduras de estación, a los alimentos de baja industrialización y a la comida compartida: “Comer acompañado es parte de una alimentación saludable, no solo por lo que se come, sino por cómo se comparte”.
Alimentarse al comienzo del día impulsa funciones clave del cuerpo y la mente reduciendo el riesgo de enfermedades crónicas y mejorando la calidad de vida
Por Nazareno Rosen
Buenos Aires,16 May, (PR/25) .- El desayuno perfecto según la ciencia: una guía basada en la evidencia
Además de la energía, el desayuno es clave para el suministro de micronutrientes como vitaminas y minerales. Las investigaciones revelan que los nutrientes que se omiten en un desayuno deficiente difícilmente se compensan en el resto del día.
Además de la energía, el desayuno es clave para el suministro de micronutrientes como vitaminas y minerales. Las investigaciones revelan que los nutrientes que se omiten en un desayuno deficiente difícilmente se compensan en el resto del día.
El desayuno representa mucho más que una simple rutina matutina: es una oportunidad estratégica para impulsar la salud metabólica, la función cognitiva y el bienestar general. Según la evidencia científica actual, un desayuno equilibrado aporta energía, nutrientes esenciales y contribuye a la regulación del metabolismo y el control del peso. Lejos de ser una comida prescindible, la primera ingesta del día puede marcar la diferencia en la calidad de la dieta y el rendimiento físico y mental, especialmente en niños, adolescentes y adultos mayores.
Estos son todos los alimentos que hay que consumir en el desayuno para comenzar de la mejor manera el día (Imagen Ilustrativa Infobae)
Justificación científica: por qué el desayuno es importante
El papel del desayuno en la salud ha sido objeto de debate, pero la evidencia científica actual destaca su relevancia por varias razones. El desayuno “desempeña un papel fundamental al ‘despertar el cerebro’ y proporcionar la energía inicial necesaria después del ayuno nocturno”, según la Fundación Española de Nutrición.
Se recomienda que esta comida aporte entre el 20 y el 25% de las calorías diarias, lo que equivale a unas 400-500 calorías en una dieta estándar de 2000 calorías.
Además de la energía, el desayuno es clave para el suministro de micronutrientes como vitaminas y minerales. Las investigaciones revelan que los nutrientes que se omiten en un desayuno deficiente difícilmente se compensan en el resto del día, lo que puede afectar el estado nutricional general.
Los niños que desayunan regularmente presentan una mayor ingesta de vitaminas y calcio, y las personas que desayunan suelen mantener una mejor calidad de dieta global.
Consumir un desayuno equilibrado ayuda a estabilizar los niveles de azúcar en sangre y prevenir picos de glucosa. (Imagen ilustrativa de Infobae)
En el ámbito metabólico, un desayuno equilibrado ayuda a estabilizar los niveles de azúcar en sangre durante la mañana. Omitirlo o consumir alimentos ricos en azúcares refinados puede provocar picos y caídas bruscas de glucosa, generando fatiga y antojos. “La omisión del desayuno se ha asociado con un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2“, según la evidencia recogida. Este efecto se relaciona con la sincronización de los ritmos circadianos y la regulación hormonal, donde el momento y la composición del desayuno resultan determinantes.
El impacto del desayuno también se extiende a la función cognitiva. Diversos estudios reseñados por Neuro Class han demostrado una asociación positiva entre el consumo de desayuno y una mejora en la concentración, la memoria, la atención y el rendimiento académico, especialmente en niños y adolescentes. Omitir el desayuno puede traducirse en fatiga y menor rendimiento en tareas mentales.
En cuanto al control del peso, el consumo regular de desayuno se ha vinculado con un menor riesgo de sobrepeso y obesidad. Los desayunos ricos en proteínas y fibra aumentan la saciedad, lo que puede reducir la ingesta calórica total y la tendencia a consumir alimentos poco saludables a lo largo del día.
Componentes esenciales del desayuno ideal
La ciencia respalda que un desayuno equilibrado debe incluir una combinación adecuada de macronutrientes y micronutrientes, priorizando la calidad de los alimentos.
Carbohidratos complejos: los granos integrales, como la avena, el pan integral o la quinoa, deben ser la base, ya que aportan energía sostenida y fibra, mejorando la digestión y regulando el azúcar en sangre.
Proteínas magras: huevos, productos lácteos bajos en grasa, yogur natural, frutos secos, semillas y legumbres son fuentes recomendadas. Una ingesta de 20-30 gramos de proteína en el desayuno favorece la saciedad y la salud muscular.
Grasas saludables: la palta, los frutos secos, las semillas y el aceite de oliva virgen extra proporcionan energía y ayudan a la absorción de vitaminas. Se aconseja limitar las grasas saturadas y evitar las grasas trans.
En cuanto a los micronutrientes, el desayuno es una oportunidad para incorporar calcio, vitamina D, vitaminas del complejo B, hierro, vitamina C, potasio, magnesio y fibra. La combinación de frutas, verduras, granos integrales y lácteos o sus alternativas asegura un aporte variado y suficiente de estos nutrientes.
El consenso científico apunta a que “un desayuno de calidad debe incluir productos lácteos (o alternativas), cereales (preferiblemente integrales) y fruta”.
Consenso institucional: directrices de Harvard, OMS y Clínica Mayo
Las principales instituciones de salud coinciden en los principios fundamentales de un desayuno saludable. La Escuela de Salud Pública de Harvard, a través de su “Plato para Comer Saludable”, recomienda que la mitad del plato consista en frutas y verduras, un cuarto en granos integrales y el cuarto restante en proteínas saludables. Además, aconseja el uso de aceites vegetales saludables y limitar la mantequilla y las grasas trans.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) enfatiza el consumo de frutas, verduras, granos integrales, proteínas magras y lácteos bajos en grasa, y advierte sobre el exceso de azúcar. Por su parte, la Clínica Mayo sugiere desayunos que incluyan granos integrales, leche baja en grasa, fruta y yogur, adaptando la composición según la actividad física prevista.
Estas recomendaciones convergen en la importancia de cubrir entre el 20 y el 25% de las necesidades energéticas diarias en el desayuno y evitar alimentos procesados ricos en azúcares y grasas no saludables.
Qué evitar: alimentos procesados, azúcares y omisión del desayuno
El informe advierte sobre los riesgos de consumir algunos productos (crédito Freepik)
El informe advierte sobre los riesgos de consumir productos ultraprocesados en el desayuno, como cereales azucarados, bollería industrial, barritas energéticas y zumos envasados. Estos alimentos suelen contener altos niveles de azúcares añadidos, grasas saturadas y trans, y sodio, pero aportan poco valor nutricional.
El consumo de estos productos puede provocar fluctuaciones rápidas en los niveles de glucosa, fatiga y aumento de los antojos. Además, las carnes procesadas, como salchichas y beicon, se asocian con efectos adversos para la salud debido a su contenido en conservantes, sodio y grasas saturadas.
Respecto a la omisión del desayuno, la evidencia científica la asocia con un mayor riesgo de diabetes tipo 2, obesidad y enfermedades cardiovasculares. Saltarse esta comida puede llevar a una peor calidad de la dieta y a una ingesta compensatoria de alimentos poco saludables en el resto del día. No obstante, el informe matiza que la calidad del desayuno es más determinante que el simple hecho de desayunar o no, y que el balance energético diario y la calidad de la dieta global son factores clave para la salud.
Adaptaciones individuales: edad y nivel de actividad física
Las recomendaciones para el desayuno deben ajustarse a las necesidades de cada persona. En niños y adolescentes, el desayuno es esencial para el crecimiento, el desarrollo cognitivo y la adquisición de hábitos saludables. Se recomienda incluir lácteos, granos integrales y frutas, evitando los ultraprocesados.
En adultos, el objetivo es mantener la energía, gestionar el peso y prevenir enfermedades crónicas, priorizando alimentos integrales, fibra y micronutrientes. Para los adultos mayores, la densidad nutricional cobra aún más importancia, ya que las necesidades calóricas pueden disminuir, pero la demanda de proteínas, calcio, vitamina D y B12 puede aumentar. Se debe prestar atención a la facilidad de masticación y digestión, así como a la hidratación.
El nivel de actividad física también influye en la composición del desayuno. Quienes se ejercitan por la mañana deben priorizar carbohidratos complejos y proteínas para optimizar el rendimiento y la recuperación. En días menos activos, se pueden elegir opciones más ligeras y ricas en fibra.
Ejemplos prácticos y consejos para desayunos saludables
El informe ofrece ejemplos de desayunos respaldados por la ciencia, que combinan granos integrales, proteínas de calidad, grasas saludables y frutas o verduras:
Avena integral cocida con bayas frescas, nueces y semillas de chía.
Yogur griego natural con granola integral sin azúcar y fruta.
Pan integral tostado con palta, huevo y tomate.
Batido de espinacas, plátano, semillas y leche vegetal.
Panqueques integrales con plátano y huevo, acompañados de fruta fresca.
Para mantener un hábito saludable, se recomienda variar los ingredientes, planificar y preparar con antelación, leer las etiquetas de los productos envasados y dedicar tiempo a desayunar de forma consciente. La flexibilidad y la consistencia son más importantes que la perfección absoluta, y es fundamental ajustar las porciones y la composición según las necesidades individuales.
Europa se enfrenta a su peor brote de fiebre aftosa desde principios de siglo. La fiebre aftosa es una enfermedad vírica altamente contagiosa que afecta a los animales biungulados, entre ellos el ganado vacuno, porcino, ovino, caprino y diversas especies silvestres.
Buenos Aires, lunes 05 de mayo (PR/25) .- Roma – Los recientes brotes de fiebre aftosa en Europa y la introducción de una cepa exótica del virus en Oriente Próximo subrayan la urgente necesidad de una detección precoz y de reforzar las medidas de bioseguridad para minimizar el impacto de la enfermedad, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
«La FAO recomienda medidas urgentes de bioseguridad y reforzar la vigilancia tras la reciente detección del serotipo SAT1 de la fiebre aftosa en Iraq y Bahrein. Este serotipo es exótico en las regiones de Oriente Próximo y Eurasia Occidental, lo que plantea serias preocupaciones sobre la posible propagación del virus», señaló la FAO en una alerta.
La fiebre aftosa es una enfermedad vírica altamente contagiosa que afecta a los animales biungulados, entre ellos el ganado vacuno, porcino, ovino y caprino, así como a diversas especies silvestres. Se caracteriza típicamente por fiebre y ampollas en la boca y en las patas, acompañadas de cojera. Aunque son pocos los animales adultos que sucumben a la enfermedad, los jóvenes pueden morir de insuficiencia cardiaca repentina.
El virus se propaga rápidamente y puede afectar a un gran número de animales, especialmente en países o regiones que suelen estar libres de la enfermedad o no recurren regularmente a la vacunación.
Aunque no constituye una amenaza para la salud pública, la fiebre aftosa afecta gravemente a la salud y el bienestar de los animales, a la seguridad alimentaria y a los medios de subsistencia, ya que reduce la productividad del ganado, entre otras cosas por el menor rendimiento de la leche y la carne. Las pérdidas económicas son considerables, estimándose en 21.000 millones de dólares anuales las pérdidas directas de producción y los costes de vacunación en las regiones endémicas.
Sin embargo, la verdadera carga económica de la fiebre aftosa es probablemente mucho mayor si se tienen en cuenta las perturbaciones del comercio internacional y local. Estas repercusiones pueden tener un efecto devastador en las comunidades rurales y las empresas que dependen del ganado.
Recientemente se detectó el virus de la fiebre aftosa en Europa, que normalmente está libre de la enfermedad y ahora está experimentando su peor brote desde 2001.
Alemania detectó un brote en enero de 2025, pero desde entonces ha sido declarada libre de la enfermedad. Sin embargo, un mes después se produjo otra incursión en Hungría, con posteriores brotes en Eslovaquia.
Como ejemplo del impacto de la fiebre aftosa en el comercio internacional, el gobierno del Reino Unido ha prohibido la importación de carne o productos lácteos procedentes de países europeos en los que se ha detectado el virus, así como de Austria debido a un brote en la vecina Hungría.
Aunque la fiebre aftosa es endémica en Oriente Próximo, recientemente se ha producido un recrudecimiento de los brotes causados por un serotipo exótico probablemente introducido desde África Oriental. Hasta ahora se han notificado casos en Bahrein, Irak y Kuwait, aunque otros países.
Las regiones de Oriente Próximo y Eurasia Occidental corren un alto riesgo de verse afectadas.
Muchas cepas del virus de la fiebre aftosa continúan circulando en diferentes partes del mundo, y los recientes brotes tanto en Europa como en Oriente Próximo ponen de relieve el riesgo constante que esta enfermedad representa para los medios de subsistencia, la seguridad alimentaria y el comercio seguro. También subrayan el papel crucial de la FAO en la vigilancia mundial de los virus de la fiebre aftosa, no sólo para ayudar a controlarlos donde son endémicos, sino también para compartir rápidamente la información sobre los riesgos para proteger a los países que habitualmente están libres de la enfermedad.
Medidas recomendadas
La FAO urge a todos los países a mantener la vigilancia ante la amenaza actual. En los países afectados, y en aquellos considerados de alto riesgo de incursión, se debe considerar lo siguiente:
Campañas de sensibilización:Informar a los campesinos y a las comunidades del aumento de la amenaza de la fiebre aftosa y de las medidas que pueden tomar para proteger su ganado.
Bioseguridad: Es el principal medio para prevenir y controlar la fiebre aftosa.Esto se puede conseguir: separando a los animales enfermos del resto del ganado y haciendo que los examine un profesional de sanidad animal; evitando la introducción de animales de procedencia desconocida para mantener la salud y la seguridad del ganado en las explotaciones no afectadas; evitando mezclar diferentes partidas de ganado durante el transporte y en los mercados; limpiando y vaciando a fondo los mercados, vehículos y centros de transporte entre ventas, con días de descanso; evitando que las personas, vehículos y otros materiales potencialmente contaminados.
Senasa hace eje en las zoonosis y por qué es importante incorporar prácticas para evitar brotes que afecten a la salud y a la producción.
Buenos Aires, sábado 3 mayo (PR/25) — El Senasa recuerda que las enfermedades zoonóticas -es decir aquellas que pueden transmitirse entre animales y humanos- representan un problema importante en todo el mundo, por lo que brinda medidas de prevención para cuidar la sanidad animal, la salud pública y resguardar el estatus zoosanitario argentino.
Los métodos de prevención difieren para cada patógeno; sin embargo, la incorporación de ciertas prácticas individuales y/o sociales pueden hacer la diferencia. Por ejemplo, el cuidado de los animales de producción ayuda a reducir la posibilidad de que se produzcan brotes zoonóticos de origen alimentario a través del consumo de carne, huevos, productos lácteos o incluso algunas verduras.
El agua potable limpia y la correcta eliminación de desechos también resultan esenciales, así como las campañas destinadas a promover el lavado de manos después del contacto con animales, entre otras medidas, son eficaces para reducir la propagación de las zoonosis.
Recomendaciones para prevenir la brucelosis y la tuberculosis
•Para la población: No consumir leche cruda, adquirir leche y derivados lácteos producidos con leche pasteurizada, no consumir quesos de procedencia dudosa.
•Para el sector productivo: Utilizar los elementos de protección personal adecuados en el manejo con los animales y limpiar o descartar estos elementos adecuadamente; mantener limpias las instalaciones productivas (tambo por ejemplo); cumplir con la vacunación en terneras entre 3 y 8 meses.
Recomendaciones para prevenir la triquinosis
•Adquirir chacinados y embutidos de origen porcino o de animales de caza que hayan sido inspeccionados y certificados por el Senasa u otros organismos provinciales o municipales.
•Consumir productos correctamente identificados con una etiqueta que certifique su origen y garantice que el alimento es apto para el consumo.
•Cocinar bien la carne de cerdo, hasta que desaparezca el color rosado en su interior.
•Respetar las normas establecidas por las autoridades sanitarias para la tenencia y la cría de cerdos. Además, si realizan faenas para autoconsumo, se recomienda remitir una muestra de entraña de cada cerdo a un laboratorio para que sea analizada y, de ese modo, descartar presencia del parásito Trichinella spiralis.
La prevención de enfermedades zoonóticas es esencial para el fortalecimiento de la salud pública, la sanidad animal y la producción. Adoptar hábitos de higiene por parte de la población, así como acciones de control en la producción pecuaria, buenas prácticas de manejo y un uso responsable de los productos veterinarios por parte del sector productivo, resulta fundamental para evitar la propagación de posibles brotes que afecten el estatus zoosanitario argentino.