May 22, 2026 | Agricultura
Es un potente plaguicida biológico para un parásito silencioso que ataca las raíces y produce importantes pérdidas económicas en el cinturón verde de Río Cuarto. A partir de combinar hojas de brócoli y un hongo del suelo logran reducir hasta en un 98 por ciento los gusanos microscópicos que atacan las raíces de los tomates.
Río cuarto, Córdoba. viernes 22 de Mayo (PR/26). — Con un hongo del suelo y residuos de brócoli, logran reducir hasta 98% gusanos microscópicos que atacan tomates.
Los gusanos forman agallas —deformaciones— a nivel radicular que impiden el normal crecimiento de los vegetales. Se trata de los nematodos parásitos de plantas, diminutos e invisibles al ojo humano.

Un enemigo invisible que arruina cosechas enteras
Un equipo de científicos del Instituto de Ciencias de la Tierra, Biodiversidad y Ambiente (ICBIA), de doble dependencia UNRC-CONICET, desarrolló esta innovadora estrategia ecológica para controlar una de las plagas más dañinas y silenciosas que afecta tanto a cultivos hortícolas como extensivos.
Si bien los nematodos fitoparásitos atacan una gran diversidad de cultivos, esta investigación se focalizó en el tomate, cuya producción se ve severamente afectada por la presencia de estos patógenos, particularmente Nacobbus aberrans s.l., una de las especies más frecuentes y abundantes en la rizósfera, donde el tomate desarrolla su sistema radicular en asociación con una amplia diversidad de seres vivos micro y macroscópicos.

«Son unos enemigos invisibles. Los fitonematodos son organismos microscópicos de alta prioridad mundial que afectan más de 2.000 especies vegetales. Atacan las raíces, formando agallas o nudos que impiden a la planta absorber nutrientes», explicó la investigadora.
En Argentina, los del género Meloidogyne y Nacobbus son los más frecuentes. Causan pérdidas económicas millonarias, que hasta ahora se intentaban frenar con agroquímicos altamente tóxicos y costosos.
La solución: un ‘escudo natural’ de dos ingredientes
El estudio demuestra la efectividad de la aplicación integrada de estrategias biológicas y químicas biorracionales para el control efectivo del «falso nematodo del nudo» en plantas de tomate. Los investigadores realizaron con éxito ensayos de manejo mediante una estrategia combinada: una alternativa armónica con el medio ambiente, sostenible, sin químicos costosos, contaminantes y de eficiencia limitada. Un recurso que está al alcance de los productores.
La fórmula combina dos soluciones naturales que trabajan en equipo:
- Un hongo protector: la cepa Purpureocillium lilacinum SR14, aislada de suelos de la región de Río Cuarto, que tiene la capacidad natural de nutrirse de huevos y larvas del nematodo.
- Un extracto botánico: un concentrado natural de hojas de brócoli que actúa como un biofumigante seguro para el ambiente.
Resultados contundentes: más tomates, mejor cosecha
Los ensayos, realizados tanto en cámaras de cultivo como en invernaderos, arrojaron resultados contundentes. La aplicación conjunta de estas estrategias logró reducir la población de la plaga en un asombroso 98 por ciento.

El beneficio no fue sólo la eliminación de la plaga. Las plantas tratadas con esta fórmula ecológica mostraron una vitalidad superior:
- Mayor cantidad de frutos: las plantas tratadas produjeron entre un 66% y un 184% más de tomates que las enfermas sin tratamiento.
- Mayor peso de la cosecha: el tamaño de los frutos alcanzó niveles hasta nueve veces superiores a los de las plantas afectadas por el nematodo.
«Los resultados son alentadores, porque se logran más y mejores tomates«, destacó la doctora María Alejandra Passone, integrante del equipo de investigación del ICBIA.
Una herramienta real y de bajo costo para los productores
El uso integrado de P. lilacinum y extracto de brócoli no solo elimina casi por completo los nematodos parásitos de las plantas, sino que además genera un mayor crecimiento de las plantas y preserva la calidad del suelo, tratándose de una herramienta segura para el medio ambiente.
«Este avance de la UNRC representa una alternativa real y de bajo costo para que los productores hortícolas abandonen los químicos tóxicos, garantizando alimentos más sanos para la población y protegiendo la salud de quienes trabajan en estos sistemas productivos», subrayó Passone.
Próximos pasos: del laboratorio al campo
«Nuestro grupo continúa trabajando en esta línea de investigación, por un lado, realizando ensayos en quintas hortícolas con problemas de infestación con nematodos fitoparásitos y, por el otro, desarrollando la formulación comercial del producto«, informó la investigadora.
Los resultados de esta investigación fueron recientemente publicados en la revista científica Journal of Pest Science. La región de Río Cuarto, con su importante cinturón hortícola, es uno de los principales focos donde Nacobbus aberrans representa una amenaza constante para la producción de tomate.
Primicias Rurales
Fuente Diario Puntal
Ene 7, 2026 | Agricultura
El acuerdo apunta a fortalecer la bioestimulación y la mitigación del estrés en los principales cultivos de Argentina.
Buenos Aires, 07 de enero (PR/26) . — Tras más de una década de trabajo conjunto, Novonesis y SpeedAgro oficializan una alianza estratégica orientada a fortalecer la bioestimulación y la mitigación del estrés en los cultivos. Este acuerdo se concreta en el desarrollo de SpeedGrow Intenzia, una formulación compleja y altamente concentrada desarrollada a partir de la plataforma de formulación NEXORA, y la incorporación de la tecnología LCO (lipoquitooligosacáridos). Este desarrollo ha demostrado mejoras consistentes tanto en el rendimiento como en el estado general de los cultivos.
La colaboración entre ambas compañías comenzó en 2012 con el objetivo de integrar innovación biotecnológica y formulaciones avanzadas que optimicen el desempeño fisiológico de los cultivos. Luego de más de diez años de investigación y desarrollo, los ensayos confirmaron que la combinación de la tecnología LCO con la plataforma NEXORA, activa mecanismos claves de respuesta, mejora la tolerancia al estrés y contribuye a mayores niveles de productividad en sistemas extensivos.
NEXORA es un desarrollo que permite ajustar la afinidad del producto tanto con el agua como con los tejidos vegetales, favoreciendo una aplicación más eficiente y una llegada más efectiva del activo al cultivo. Su diseño se basa en el uso de ingredientes biodegradables, tensioactivos de bajo impacto ambiental y principios de diseño ecológico, lo que mejora la asimilación foliar, controla la estabilidad de las mezclas, incrementa la adherencia sobre el tejido vegetal y protege el activo desde la aplicación hasta su absorción, reduciendo al mismo tiempo la huella ambiental.
Como resultado de esta sinergia, SpeedGrow Intenzia combina la experiencia biotecnológica de Novonesis con la capacidad de SpeedAgro en el desarrollo de formulaciones complejas, concentradas y eficientes. Gracias a este trabajo conjunto, el producto se posicionará con una de las dosis de uso más bajas del mercado, manteniendo elevados niveles de eficacia y un claro enfoque en la sustentabilidad.
Su lanzamiento comercial está previsto para la campaña agrícola de este año y es un ejemplo exitoso de como la investigación y desarrollo de ambas compañías se materializa en una herramienta para el manejo de los cultivos. Con esta alianza, ambas empresas refuerzan su compromiso de aportar soluciones innovadoras y sostenibles que acompañan la evolución tecnológica del agro.
Primicias Rurales
Fuente: Novonesis
Nov 27, 2025 | Agricultura, Maquinarias
En un ensayo técnico se realizó una evaluación detallada sobre la eficiencia operativa, la cobertura y la productividad real de un sistema de aplicación aérea mediante drones.
Buenos Aires, jueves 27 noviembre (PR/25) – En un ensayo realizado en Ayres del Sur, con la participación de Tekron, Drones VIP, GeoAgris, Grupo APC y la Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas (FeArCA), se evaluó cómo varía la productividad de un dron cuando su configuración deja de ser “la habitual” y pasa a estar guiada por criterio técnico. El trabajo se enmarcó en el Proyecto de la Fundación BENET y aplicó la metodología del Programa APC.
Más allá de los resultados operativos, el ensayo volvió a demostrar que, aun frente a tecnologías cada vez más avanzadas, el conocimiento acumulado por la aviación agrícola sigue definiendo la calidad, la eficiencia y la seguridad de las aplicaciones aéreas.
Lo que ocurrió en el campo
El día del ensayo presentó una condición poco favorable para cualquier equipo: viento prácticamente nulo. Aun así, la correcta calibración de los atomizadores y el manejo preciso del tamaño de gota permitieron sostener un ancho operativo real de 20 metros, con muy buena cobertura y sin necesidad de apoyo del viento.
La estación meteorológica de GeoAgris aportó los datos que corroboraron la trazabilidad y consistencia del resultado, un punto clave para validar cualquier aplicación aérea.

Los números comparados
La diferencia entre una configuración común y una optimizada fue contundente. Con el ajuste técnico adecuado, el dron pasó de cubrir 4,2 hectáreas por batería con 9 metros de ancho y 10 litros por hectárea, a alcanzar 11,6 hectáreas por batería con 20 metros reales de ancho y un consumo de solo 5 litros por hectárea.
El incremento total en productividad fue del 178 por ciento: casi el triple de superficie tratada con la mitad del volumen aplicado.
El salto no lo dio el dron
El salto no lo dio el dron. Lo dio la configuración, el proceso y la forma de medir. El criterio aeronáutico, basado en décadas de experiencia en patrones de aplicación, dinámica de gotas y eficiencia operativa, sigue siendo la base más sólida para cualquier sistema de aplicación aérea, incluso frente a tecnologías emergentes.
Estos resultados reflejan la importancia de avanzar hacia una agricultura basada en procesos medibles, criterios técnicos y articulación institucional, pilares del Proyecto de la Fundación BENET, del Programa APC y del trabajo conjunto con FeArCA, orientado a profesionalizar y estandarizar la calidad de aplicación en todo el sistema productivo.
Acerca de la Fundación Benet: La Fundación Benet nace del espíritu de colaboración entre distintos actores del agro, con la misión de integrar innovación, conocimiento y sustentabilidad en los procesos productivos. Su propósito es fortalecer una agricultura más responsable, eficiente y colaborativa, generando soluciones colectivas para los desafíos actuales y futuros del sector.
Más información en: www.fundacionbenet.org
Prensa: Florencia Lucero Heguy
florencialucero@pucara-press.com
Primicias Rurales