Mientras el oficialismo defiende el equilibrio fiscal, un informe del CEPA revela que el RIGI costará más de US$ 1.000 millones anuales en recaudación resignada. Con el 68% de los fondos concentrados en YPF y proyectos preexistentes, el régimen amenaza con consolidar un modelo de «enclave extractivo» que exporta riquezas sin generar empleo permanente, infraestructura comunitaria ni derrame en el consumo local.

 

Por Ing. Agr. Pedro Adolfo Lobos – Director de Primicias Rurales

Buenos Aires, miércoles 20 de mayo (PR/26) .- La promulgación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) bajo la Ley de Bases (Ley 27.742) fue presentada por el oficialismo como el motor definitivo para la radicación de capitales intensivos en el país.

No obstante, los datos duros comienzan a confrontar el relato oficial. Un riguroso informe técnico elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) revela que el andamiaje del RIGI no sólo consolida un preocupante sesgo de «enclave económico» desvinculado de la estructura productiva local, sino que impone un severo gravamen sobre las ya debilitadas arcas públicas, con un costo fiscal que supera la barrera de las cuatro cifras.

1. La Sangría Fiscal del Régimen: Desarmando los Números del CEPA

De acuerdo con el relevamiento del CEPA, una vez que los proyectos aprobados ingresen formalmente en su fase operativa, la renuncia fiscal neta del Estado oscilará en una banda que va desde los US$ 786 millones hasta los US$ 1.395 millones anuales, dependiendo de la elasticidad y el volumen final de las exportaciones alcanzadas.

En el escenario base consolidado, la pérdida tributaria se fija en US$ 1.069 millones de dólares por año.

Esta erosión de la base imponible se desglosa en vectores impositivos sumamente agresivos:

  • Diferencial en el Impuesto a las Ganancias (US$ 545 millones anuales): Es el componente de mayor peso. Mientras el régimen general para sociedades opera bajo una alícuota del 35%, el RIGI la contrae al 25%, e incluso llega al 15% bajo el nuevo esquema institucionalizado como «SuperRIGI».

  • Fase de Construcción (US$ 430 millones anuales entre 2025 y 2028): Un costo concentrado principalmente en la devolución acelerada del IVA mediante Certificados de Crédito Fiscal y exenciones aduaneras directas.

  • Derechos de Exportación Resignados (US$ 107 millones anuales): Una pérdida directa que afecta de manera crítica la retención de valor en la minería de litio, plata, oro y cobre.

  • Aranceles de Importación Corrientes (Tasa Cero): Desgravación absoluta para el ingreso de bienes de capital, repuestos y componentes fungibles durante un plazo inflexible de 30 años.

Frente a esta contundencia matemática, la línea discursiva del Poder Ejecutivo ante el Congreso de la Nación incurre en una falacia contable elemental: argumenta que «no hay afectación al equilibrio fiscal» debido a que el Presupuesto Nacional no contemplaba ex ante estos ingresos.

Desde la perspectiva analítica de la teoría económica, este razonamiento ignora por completo el costo de oportunidad y convalida una transferencia neta de renta pública hacia corporaciones privadas oligopólicas.

2. ¿Inversiones Genuinas o Subsidio al Capital Preexistente?

Uno de los hallazgos más críticos del reporte sectorial radica en el cuestionamiento del carácter «adicional» del capital atraído. La justificación de un régimen de excepción tan laxo es la atracción de flujos que, de otro modo, jamás habrían ingresado al circuito doméstico.

Sin embargo, la evidencia empírica demuestra lo contrario: de los 12 proyectos aprobados a la fecha (que totalizan una inversión comprometida de US$ 26.680 millones), al menos 7 ya contaban con anuncios formales o avances técnicos significativos antes de la sanción de la Ley Bases.

Casos paradigmáticos como el parque solar El Quemado, el yacimiento cuprífero Los Azules o el desarrollo de extracción de litio Rincón de la firma Río Tinto denotan que el RIGI no actuó como el factor determinante de la inversión, sino como un mecanismo de captura de rentas extraordinarias para proyectos que se habrían ejecutado bajo las reglas de juego previas. El Estado argentino sacrificó soberanía impositiva a cambio de proyectos preexistentes.

3. La Paradoja de YPF y la Desconexión de la Economía Real

 

 

El análisis de concentración corporativa demuestra que el RIGI está lejos de diversificar la matriz del tejido empresarial.

La petrolera de bandera, YPF, domina monopolícamente el esquema: participa directamente o tracciona de forma protagónica proyectos que representan el 68,5% de la inversión total comprometida (US$ 18.267 millones), con obras de infraestructura de transporte como el oleoducto Vaca Muerta Sur y la mega planta de licuefacción de GNL controlada por Southern Energy.

Esta macro-concentración en sectores capital-intensivos (hidrocarburos y minería metalífera) desencadena distorsiones estructurales severas en la economía real:
  • Nulo Impacto Laboral y Dualidad Salarial: Estos sectores demandan picos de empleo informal o subcontratado únicamente durante el proceso de obra civil (fase de construcción). Al pasar a la fase operativa, se tecnifican y automatizan, requiriendo dotaciones exiguas de personal ultra-especializado. Esto segmenta el mercado laboral local, encareciendo el costo de vida (vivienda, alimentos) en las provincias del norte o la Patagonia, sin derramar mejoras salariales al resto de la población activa.

  • Infraestructura Monofuncional y Extractiva: Las mejoras viales o ferroviarias ejecutadas bajo el amparo de los VPU (Vehículos de Proyecto Único) poseen un diseño estrictamente corporativo: conectar el nodo de extracción con el puerto de aguas profundas. No existe una articulación sistémica que mejore las rutas provinciales secundarias, los caminos rurales para los productores agrícolas medios o el transporte interurbano de pasajeros. El desgaste físico de las rutas locales satélites termina siendo un costo externalizado hacia los municipios.

  • El Circuito Cerrado del Consumo Local: La flexibilización cambiaria permite a las firmas retener de forma escalonada hasta el 100% de las divisas en el exterior a partir del cuarto año. El modelo se sintetiza en la ecuación:

    $$\text{Extracción de Recursos} \longrightarrow \text{Exportación Directa} \longrightarrow \text{Radicación de Divisas Ex-Post}$$

    Al no ingresar los dólares al Mercado Libre de Cambios (MLC), el Banco Central queda desarmado para acumular reservas líquidas, la volatilidad cambiaria persiste, el salario real no se recupera y el consumo minorista de cercanía se mantiene en terreno recesivo..

 

 

Alternativas de Política de Contraprestación: Rediseñando el Compre Local

 

Un régimen de grandes inversiones no debe operar como un cheque en blanco fiscal. Para revertir la lógica del enclave y garantizar que las provincias receptoras capturen valor excedente, la política económica debe estructurar cláusulas de contraprestación obligatorias, medibles y dinámicas:

  1. Fondo de Compensación de Infraestructura Conexa (FCIC): Establecer que un porcentaje equivalente a la reducción impositiva otorgada (por ejemplo, el 10% de la exención de Ganancias que equivale a unos US$ 54 millones anuales de la masa total) sea retenido y direccionado de forma obligatoria a un fideicomiso provincial gestionado de manera conjunta. Este fondo debe financiar exclusivamente rutas comerciales secundarias, redes de agua potable locales y electrificación rural en los municipios colindantes al proyecto.

  2. Cláusula de Desempeño Escalonada para Proveedores Locales (Compre Argentino Efectivo): Sustituir los laxos controles actuales (fácilmente eludibles bajo la excusa de «indisponibilidad técnica») por un esquema de penalizaciones comerciales directas. Si el VPU no incrementa de manera auditable la contratación de PyMEs metalmecánicas, de software o de servicios logísticos locales en un 5% anual (con un piso inicial del 25%), perderá automáticamente un tercio de la exención arancelaria de importación para el período fiscal siguiente.

  3. Obligatoriedad de Parques Tecnológicos y Centros de Formación Regional: Condicionar los beneficios cambiarios del RIGI a la coinversión conjunta entre las corporaciones (VPU) y las universidades públicas provinciales. Las firmas deben financiar laboratorios de I+D aplicados a los recursos extraídos (por ejemplo, celdas de litio o refinamiento de gas) y centros de educación técnica avanzada, internalizando el capital humano en el territorio en lugar de importar personal pre-formado del exterior.

  4. Cupo de Reinversión de Divisas en Activos Domésticos: Limitar el acceso al 100% de la libre disponibilidad de divisas si la empresa no demuestra fehacientemente que un porcentaje de las utilidades líquidas obtenidas en los mercados globales es reinyectado en el sistema financiero doméstico o en proyectos de diversificación energética local no extractiva (como plantas solares comunitarias).

 

Conclusión Económica: En su diseño actual, el RIGI opera como un subsidio directo al capital transnacional y a la petrolera de bandera, asumiendo un costo fiscal superior a los US$ 1.000 millones anuales que pagarán los contribuyentes mediante un menor gasto social o mayor presión tributaria interna.

Sin contraprestaciones firmes orientadas al compre local, a la diversificación de la infraestructura y a la retención de divisas, el régimen no será un vector de desarrollo, sino un acelerador de la primarización y asimetría estructural de las provincias argentinas.

Primicias Rurales
Fuente: Noticias Argentinas y otros