El Santo Padre firmó el documento ayer a la mañana a las 8:30 (hora local) en la Biblioteca privada del Palacio Apostólico, en presencia de Mons. Edgar Peña Parra, Sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado, según señaló un comunicado de la Oficina de Prensa del Vaticano.
Este documento pontificio se presentará en conferencia de prensa el jueves 9 de octubre de 2025 a las 11:30 (hora local) en la Sala Stampa de la Santa Sede.
No sorprende que el primer documento del papa León, el primer papa estadounidense, pero también, el primer papa misionero y agustino, sea sobre uno de los temas que marcaron el pontificado de su antecesor. Desde su ordenación, en 1982, Robert Francis Prevost, de 70 años, dedicó casi la mitad de su vida sacerdotal a la misión entre los pobres del Perú. Su antecesor, Francisco, desde sus tiempos de arzobispo de Buenos Aires y antes aún, siempre manifestó su preocupación por los últimos y los descartados, el corazón del Evangelio.
También el primer documento de Francisco, la encíclica “Lumen Fidei” (La luz de la fe, del 29 de junio de 2013) había sido escrita a cuatro manos junto a su antecesor, Benedicto XVI, que renunció al trono de Pedro en febrero de ese mismo año.
Desde que fue electo, el 8 de mayo, el papa León XIV se refirió a la pobreza en el mundo -y el impacto en ella de la guerra y el cambio climático-, a la centralidad de los pobres y a la pobreza evangélica en diversas ocasiones. Ya el 17 de mayo, en una audiencia a miembros de la Fundación Centesimus Annus, había llamado a “encontrar y escuchar a los pobres, quienes constituyen un tesoro para la Iglesia y para la humanidad”. “Sus puntos de vista, aunque a menudo ignorados, son vitales si queremos ver el mundo a través de los ojos de Dios”, añadió.
Recientemente, en la canonización del adolescente Carlo Acutis y del joven Pier Giorgio Frassati, santos modernos, los comparó con San Francisco y su decisión drástica de despojarse de todas sus riquezas para darse a los demás, “viviendo en pobreza y prefiriendo el amor a los hermanos, especialmente a los más débiles y pequeños, al oro, a la plata y a las telas preciosas de su padre”.
En una misa que celebró el 17 de agosto en Albano, en las afueras de Roma, ante operadores de Cáritas, el Papa alentó a “no distinguir entre el que asiste y el que es asistido, entre el que parece dar y el que parece recibir, entre el que se presenta pobre y el que siente la necesidad de ofrecer tiempo, capacidades y ayuda”. “Somos la Iglesia del Señor, una Iglesia de pobres, todos preciosos, todos partícipes, cada uno portador de una palabra única de Dios. Cada uno es un don para los demás. Derribemos los muros”, continuó.

En la entrevista que concedió a la periodista estadounidense, Elise Ann Allen, para la biografía que escribió sobre él, ante una pregunta sobre la polarización que sacude al mundo en este momento, León apuntó a “la brecha cada vez más amplia entre los niveles de ingresos de la clase trabajadora y el dinero que reciben los más ricos”.
“Por ejemplo, los directores ejecutivos que hace sesenta años podrían haber estado ganando de cuatro a seis veces más que los trabajadores, ahora, según la última cifra que vi, ganan seiscientas veces más de lo que reciben los trabajadores promedio. Ayer leí la noticia de que Elon Musk va a ser el primer trillonario del mundo. ¿Qué significa eso y de qué se trata? Si eso es ya lo único que tiene valor hoy, entonces estamos en un gran problema”, dijo también.
Este sábado, en la catequesis que pronunció en ocasión de la audiencia jubilar, en el día de la fiesta litúrgica de San Francisco de Asís, recordó el ejemplo de Santa Clara de Asís que “supo elegir la pobreza evangélica y la vida de las bienaventuranzas”.
León recordó que Santa Clara fue “una chica valiente y contracorriente”. “Sabemos que Francisco, al elegir la pobreza evangélica, tuvo que romper con su familia. Pero era hombre: hubo escándalo, pero fue leve. La elección de Clara fue aún más impresionante: una chica que quería ser como Francisco, que quería vivir, como mujer, libre como aquellos hermanos. Clara comprendió lo que exige el Evangelio. Pero incluso en una ciudad que se cree cristiana, que el Evangelio se tome en serio puede parecer una revolución. Entonces, como hoy, ¡debemos elegir! Clara eligió y esto nos da una gran esperanza”, indicó.
En la rueda de prensa de presentación estarán presentes el Cardenal Michael Czerny S.J., Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral; el Cardenal Konrad Krajewski, Prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad; y la religiosa Clémence, pequeña hermana de Jesús de la Fraternidad de Tre Fontane.
También participará, en conexión remota, el hermano Frédéric-Marie Le Méhauté, Provincial de los Frailes Menores de Francia/Bélgica, doctor en teología.


















