Con la explosión del comercio electrónico, la velocidad de entrega, los costos y la experiencia de usuario se convierten en el nuevo campo de batalla. shipnow apuesta por la automatización y el cross‑docking para convertir la logística en ventaja competitiva.
Buenos Aires, 15 de abril (PR/26) .- El comercio electrónico argentino se ha convertido en uno de los motores de la economía: más de dos tercios de las ventas de las empresas se concretan en línea y el 41 % ya vende a través de su propio sitio o aplicación. Sin embargo, la logística es el principal punto de fricción en el viaje del consumidor. Tres de cada cinco argentinos se animan a comprar on‑line sólo cuando el envío es gratis o económico, y dos de cada cinco se quejan de los altos costos y las demoras en la entrega. La CACE estima que el comercio electrónico genera 68,5 % de la facturación empresarial pero apenas el 29 % de las compañías ofrece seguimiento de pedidos.
Franco Tertzakian, CEO de Shipnow, admite que el contexto es exigente: “Tenemos talento y tecnología de primer nivel, pero enfrentamos costos logísticos estructuralmente altos por impuestos y rutas en mal estado. Hay que hacer que esa tecnología esté al alcance de muchas más empresas del sector logístico. Y el problema que tiene argentina es que toda la logística está armada en base a camiones y carecemos de otros mecanismos como trenes”, comenta. Diversos estudios calculan que la logística representa cerca del 27 % del valor de los bienes comercializados en el país, el porcentaje más alto de América Latina.
Las presiones no ceden. El Índice de Mayores Costos Postales y de Última Milla, elaborado por AECA y ARLOG, acumula en 2025 un aumento de 19,9 % y proyecta cerrar el año con más de 30 %. Combustible, salarios y financiamiento empujan ese aumento.
¿Por qué la última milla importa tanto?
En el comercio electrónico, la promesa de entrega se convierte en parte de la propuesta de valor. La investigación de AMI revela que los envíos rápidos y la facilidad para realizar devoluciones son motivadores clave para los consumidores. Además, 1,2 de cada 2 órdenes se envían a domicilio y el 35 % se retira en el punto de venta, lo que obliga a coordinar canales físicos y digitales. «Actualmente, el consumidor ya no se centra solo en el precio o el producto, sino que compara los tiempos, el cumplimiento, la experiencia de entrega y la postventa», afirma Tertzakian.
«Si un envío se retrasa o no cuenta con seguimiento, el cliente optará por la competencia».
En la región, la demanda de servicios logísticos también presiona. El mercado latinoamericano de logística ligada al comercio electrónico alcanzó US$ 34,7 mil millones en 2025 y crecerá a US$ 91,9 mil millones en 2035, con una tasa anual de 10,3 %. Esta expansión está marcada por la adopción de pagos electrónicos y por expectativas de entregas cada vez más rápidas.
Desde shipnow proponen un esquema de logística inteligente que combina tecnología, atención al cliente omnicanal y un modelo de última milla basado en cross‑docking. A diferencia de los esquemas tradicionales en los que la mercadería se almacena y se prepara para cada pedido, el cross‑docking elimina la inmovilización de inventario: los productos llegan a un centro, se clasifican y salen en un mismo día. “La última milla no es solo una técnica logística; es una forma de repensar la operación. Permite que los productos fluyan sin fricciones desde el proveedor hasta el cliente final”, afirma el directivo.
El sistema está pensado para operaciones que procesan entre 1.000 y 5.000 envíos al mes, como marcas digitales en crecimiento o campañas de alta demanda. La empresa ha invertido en gestión de almacenes con inteligencia artificial, algoritmos de consolidación de rutas y plataformas de trazabilidad en tiempo real. Según Tertzakian, esta infraestructura permite reducir costos, acelerar entregas y mejorar la rotación de capital: “Cuando el volumen crece, el stock inmovilizado se vuelve un costo oculto enorme. La última milla reduce esa fricción y transforma la logística en una ventaja competitiva”.
Innovación y experiencia de cliente
La empresa ofrece una plataforma omnicanal que integra marketplaces, tiendas online y redes sociales con servicios de fulfillment y última milla. Unifica la gestión de pedidos, genera etiquetas y permite seguimiento en tiempo real, además de ofrecer retirada en puntos de conveniencia. Este modelo se complementa con un servicio de atención al cliente que combina chatbots y agentes humanos.
El CEO de shipnow destaca que la tecnología no es sólo automatización, sino una herramienta para mejorar la experiencia.»La clave es la transparencia, ofrecer visibilidad y permitir la elección al cliente. De hecho, el 82 % de las empresas de logística de la región planea invertir en inteligencia artificial y automatización para 2026. En nuestro caso, ya estamos implementando estas tecnologías no solo para aumentar la eficiencia interna, sino también para elevar continuamente el estándar de la atención al cliente y convertirla en un verdadero diferencial.»
De acuerdo con datos de AMI, más de un tercio de las empresas argentinas declara que los altos costos de envío son el principal obstáculo para vender al exterior. Shipnow busca abordar esta problemática con soluciones de optimización de rutas y consolidación de cargas que disminuyan el costo unitario. Además, su modelo de cross‑docking permite gestionar volúmenes en distintas regiones sin necesidad de grandes almacenes, lo que reduce la inversión inicial para las PyMEs que quieren expandirse.
Perspectivas: logística como ventaja competitiva
Según el Índice de Intensidad Digital, apenas el 29 % de las empresas argentinas cuenta con herramientas de seguimiento de pedidos. Este dato revela una brecha entre lo que espera el consumidor —visibilidad y control— y lo que las empresas ofrecen.
Las proyecciones son alentadoras para quienes invierten en tecnología. El mercado latinoamericano de logística se valoró en US$ 360 mil millones en 2024 y se espera que crezca a una tasa anual de 6,6 % hasta 2030.
Para Tertzakian, la oportunidad está en aprovechar la explosión del e‑commerce y transformar la logística en un generador de valor: “Nuestro sueño es que una PyME de Jujuy pueda vender en Tierra del Fuego con la misma facilidad que vender en su barrio. La logística no debe ser un costo hundido, sino el motor de un comercio más federal”.
La experiencia de compra ya no termina cuando se realiza el pago. El traslado, la comunicación y la resolución de eventuales problemas son parte esencial de la satisfacción del cliente. En Argentina, donde las ventas online se aceleran y los consumidores demandan envíos rápidos y económicos, la logística representa tanto un desafío como una ventaja competitiva. Como señala Franco Tertzakian, “en el comercio electrónico de hoy, la fidelidad se gana o se pierde en la última milla. La clave es unir tecnología, eficiencia y un servicio al cliente que respalde la experiencia de punta a punta”
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Fuente:shipnow


















