Con exportaciones por más de US$ 3.000 millones y proyección de duplicarlas, referentes del sector aseguran que llevar las retenciones a 0% podría acelerar la producción, la inversión y el desarrollo territorial.

 

 

Buenos Aires, viernes 17 abril (PR/26) –– Jorge Ingaramo, presidente del VIII Congreso Argentino de Girasol de ASAGIR, planteó con claridad el eje del debate. “Ahora apuntamos a duplicar las exportaciones en el complejo de girasol, sobre todo en aceite. Pasar de US$ 2.400 millones a US$ 4.800 millones no es chiste”.

En ese marco, insistió en un cambio de enfoque. “También apuntamos a lograr que se trate al girasol como economía regional. Las economías regionales tienen 0% de retenciones a las exportaciones”. Además, relativizó el impacto fiscal del esquema actual. “Muchachos del Estado no se preocupen. El año pasado con el 4,5% de retenciones, la recaudación fue de US$ 90 millones. Es el 2% de la recaudación de retenciones de exportaciones”.

Desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Ramiro Costa reforzó la idea de que una baja impositiva tendría efectos directos sobre la actividad: “Si fuera 0% el derecho de exportación para el girasol, se incentivaría más la siembra y la tecnología. La tasa de crecimiento de la producción de girasol pasaría de 6% a 20% anual”.

En paralelo, describió un contexto internacional favorable. “El mundo está demandando más aceite, y el girasol está dentro de ese grupo”. Y remarcó que “el crecimiento proyectado del aceite de girasol será de 26% frente al 20% del resto de los aceites. No hay indicador que no lo muestre al girasol siendo el gran ganador de los últimos años”.

Un complejo exportador en expansión

Los números del sector respaldan el planteo. Emilce Terre, de la Bolsa de Comercio de Rosario, afirmó que “la campaña 25/26 será la mayor del siglo XXI”. En términos de divisas, detalló: “Tenemos previsto un récord de exportación para esta campaña: 1,1 millón de toneladas como semilla, pero casi dos millones de toneladas de aceite y 1,9 millones de pellets”.

Y precisó que “en valor estamos por encima de los US$ 3.000 millones, con unos US$ 500 millones por la exportación de semillas, casi US$ 2.500 millones con la exportación de aceites y unos US$ 260 millones por la exportación de pellets y harina”.

Por su parte, Federico Albrecht, de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, vinculó el debate impositivo con el desarrollo productivo. “No es lo mismo producir granos, que transformarlo y venderlo como expeller y si es posible como aceite con un grado más de valor. Y al expeller transformarlo en carne, en leche. Es un impacto económico concreto, multiplica los ingresos. Genera un encadenamiento productivo”. Y concluyó que “es una decisión estratégica para desarrollar los territorios. Eso es el agregado de valor en origen. Transforma áreas de producción en lugares de desarrollo”.

Un cultivo que gana protagonismo

El buen momento del girasol también se refleja en la dinámica productiva. Matías Amorosi, de AZ Group, señaló que “en 2026 la demanda viene sostenida, la oferta limitada y buenos precios”. Y puntualizó que “el girasol viene ganando terreno por la comparación de márgenes frente a otros cultivos. Hay una cadena de valor que funciona de manera integrada”.

Con este escenario, el sector busca consolidar su crecimiento con un cambio clave. Pasar a un esquema de 0% de retenciones que lo ubique definitivamente como una economía regional estratégica.

 

Gráfico BCR

Acerca de ASAGIR: La Asociación Argentina de Girasol es una organización integrada por todos los sectores de la cadena de valor del girasol, cuyo objetivo es promover la competitividad y el crecimiento sostenible del cultivo en el país.

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Fuente: ASAGIR