Con el 90% del comercio exterior pasando por terminales privadas, el Congreso de la CPPC expone los desafíos estructurales del sistema logístico y las claves para convertirlo en una ventaja competitiva real.

 

Buenos Aires, viernes 24 de abril (PR/26) .- Buenos Aires será escenario, el próximo 5 de mayo, de una discusión central para el futuro económico del país: cómo transformar la logística portuaria en un motor de competitividad y no en un cuello de botella.

El Congreso Anual de la Cámara de Puertos Privados Comerciales reunirá a referentes del sector público y privado en un contexto donde la eficiencia del sistema exportador define gran parte de la capacidad de crecimiento argentino.

El dato que atraviesa toda la agenda es contundente: nueve de cada diez operaciones de comercio exterior se canalizan a través de terminales privadas. Esto convierte al sistema portuario en una pieza crítica, donde cada mejora en eficiencia impacta directamente en costos, tiempos y acceso a mercados internacionales.

 

 

La apertura del encuentro pondrá el foco en uno de los problemas históricos del país: la falta de integración logística. Especialistas del sector debatirán sobre la necesidad de diversificar cargas, mejorar la infraestructura y avanzar en una conectividad multimodal que hoy presenta serias limitaciones. Sin estos avances, la Argentina continúa en desventaja frente a competidores regionales que han logrado sistemas más ágiles y coordinados.

El eje agroexportador ocupará un lugar central. La agroindustria sigue siendo el principal generador de divisas del país, pero enfrenta desafíos crecientes vinculados a escala operativa, eficiencia y exigencias de sustentabilidad. La discusión apuntará a cómo optimizar la articulación entre producción, almacenamiento y salida portuaria en un escenario internacional cada vez más competitivo.

En paralelo, la cuestión regulatoria aparece como uno de los puntos más sensibles. El debate sobre desregulación y cabotaje refleja tensiones de fondo entre la necesidad de reducir costos y la complejidad política y laboral que implican estos cambios. La modernización del marco legal es vista por el sector como una condición necesaria, aunque no suficiente, para mejorar la competitividad.

La agenda también incorpora una dimensión global. El análisis geopolítico cobrará protagonismo en un contexto donde las tensiones internacionales, los cambios en las rutas comerciales y la demanda energética redefinen el mapa del comercio marítimo. En este escenario, la planificación portuaria deja de ser un tema local para integrarse a dinámicas globales

Otro de los puntos críticos será la infraestructura de acceso a los puertos. La falta de integración ferroviaria y las limitaciones en rutas generan sobrecostos significativos y pérdidas de eficiencia. La necesidad de una planificación coordinada entre modos de transporte aparece como un consenso, aunque con avances aún incipientes.

El tramo final del Congreso abordará dos temas clave para la sostenibilidad del sistema: la seguridad y la regulación laboral. El crecimiento del narcotráfico en la región y la necesidad de reforzar controles colocan presión sobre los puertos, tanto en términos operativos como reputacionales. A esto se suma la evolución de las relaciones laborales en un sector altamente regulado y estratégico.

Sin embargo, el punto más determinante será la discusión sobre la vía navegable troncal. El proceso licitatorio en curso definirá no solo quién administra este corredor clave, sino también bajo qué condiciones operará el principal canal de salida de exportaciones del país. Su impacto atraviesa toda la cadena de valor, desde la producción hasta la inserción internacional.

Más allá de los paneles y exposiciones, el Congreso funciona como un espacio donde se condensan los debates estructurales del modelo logístico argentino. La pregunta de fondo es si el país logrará avanzar hacia un sistema más eficiente, integrado y competitivo, o si continuará arrastrando limitaciones que encarecen su inserción en el comercio global.

En un escenario económico donde cada dólar exportado cuenta, la respuesta a esa pregunta deja de ser sectorial para convertirse en una cuestión estratégica de desarrollo.

Primicias Rurales