¿Por qué la inteligencia artificial multiplica el caos en empresas que no tienen procesos integrados? «Una empresa con datos fragmentados que adopta IA no mejora sus decisiones. Las automatiza mal y más rápido”
Buenos Aires, 23 de mayo (PR/26). Menos del 30% de las empresas industriales argentinas usa IA para tomar decisiones. La principal barrera no es el presupuesto ni la tecnología: es la falta de procesos integrados sobre los cuales montar cualquier solución.
El 80% de las PyMEs argentinas planea invertir en IA durante 2026. Pocas se preguntan si están en condiciones reales de aprovecharla.
“Una empresa con datos fragmentados que adopta IA no mejora sus decisiones. Las automatiza mal y más rápido”, advierte Germán Viceconti, Director Comercial de NeuralSoft.
Hay un ejercicio simple que revela en segundos el estado real de la gestión de una empresa que se dedica a vender productos: pedirle al área de ventas y al área de despacho el mismo listado —los pedidos pendientes de entrega— y comparar las respuestas.
En la mayoría de las organizaciones, los números no coinciden. Lo mismo pasa con la mercancía pendiente de recepción si se consulta por separado a Compras y a Depósito. Cuando una organización no puede responder una misma pregunta con una sola voz, el problema no es de comunicación: es estructural.
Es un problema viejo. Pero mientras la inteligencia artificial avanza sobre todos los procesos empresariales, ese problema adquiere una nueva dimensión.
“La IA tiene la capacidad de multiplicar exponencialmente todo. Si la aplicamos sobre procesos definidos y ordenados, con objetivos claros, podemos escalar y potenciar nuestras virtudes. Si la aplicamos sobre la desorganización, no haremos otra cosa que multiplicar el caos”, advierte Germán Viceconti, Director Comercial de NeuralSoft.

La barrera real: fragmentación de procesos, no presupuesto ni tecnología
Según datos de Accenture y la Unión Industrial Argentina, la fragmentación de procesos es el principal obstáculo para adoptar inteligencia artificial con resultados concretos. Las empresas que invierten sin resolver esa fragmentación construyen análisis y proyecciones sobre información inconsistente: distintas versiones de una misma realidad según qué área responda la pregunta.
La calidad de los datos: el factor que todo el mundo subestima
Con cientos de agentes de IA disponibles hoy para análisis financieros, planificación comercial y propuestas personalizadas, la calidad del dato de entrada se vuelve decisiva. El insumo con el que se alimenta la IA define todo el resultado.
“Si la alimentamos con gramos de basura, va a producir toneladas de basura”, advierte Viceconti.

El 80% de las PyMEs planea invertir en IA en 2026: ¿están listas?
Según datos de Microsoft, el 80% de las PyMEs argentinas planea invertir en inteligencia artificial durante 2026. La pregunta que el sector debería hacerse no es si adoptar IA, sino si está en condiciones reales de aprovecharla. Esa diferencia define si la tecnología se convierte en una ventaja competitiva o en una nueva fuente de problemas a mayor velocidad.

La tecnología no crea orden: lo hace visible a mayor escala
La IA no resuelve el desorden interno de una organización: lo amplifica y acelera. La verdadera transformación digital comienza mucho antes de cualquier implementación tecnológica.
“Antres de pensar en IA hay que preguntarse algo más básico: ¿toda mi organización trabaja con la misma información? Si la respuesta es no, la IA no va a resolver el problema, lo va a amplificar”, concluye Viceconti. La respuesta empieza mucho antes de cualquier implementación: en los procesos.
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Fuente: Neuralsoft


















