¿Alguna vez te quedaste en blanco escuchando al cura en la parroquia? Descubrí de forma simple y natural el verdadero significado de los términos más comunes que usa la Iglesia en su día a día.

 

 

 

 

 

Buenos Airesmiércoles 8 julio(PR/26)–La Iglesia católica tiene más de dos mil años de historia viva. A lo largo del tiempo, ha construido una forma de hablar muy particular que a veces puede sonar extraña.

Para quienes van a misa seguido, estas palabras son de todos los días. Pero para los más jóvenes o los que van de vez en cuando, el vocabulario parroquial parece un idioma nuevo.

No buscamos armar un diccionario aburrido ni técnico. La idea es repasar juntos esas expresiones comunes de la vida comunitaria y entenderlas sin vueltas.

¿Quién es quién en la organización?

 

Empecemos por la base de la comunidad: la Iglesia. No es el edificio de piedras, sino el conjunto de todos los bautizados que se reconocen como hijos de Dios.

Cuando esa comunidad se organiza en un territorio específico bajo la guía de un líder espiritual, se la conoce formalmente como Iglesia particular o diócesis.

Al frente de cada una de estas zonas están los Obispos, quienes por herencia histórica y fe son los sucesores directos de los primeros apóstoles.

Por encima de todos, como el Obispo de Roma y el sucesor directo de San Pedro en la tierra, encontramos la figura del Papa, guía de la Iglesia global.

Si una diócesis tiene una gran importancia histórica o un tamaño considerable, se convierte en Arquidiócesis, y su pastor principal pasa a ser un arzobispo.

Para trabajar mejor, varias diócesis cercanas se agrupan en una Provincia eclesiástica, coordinada por el arzobispo de la sede principal.

El día a día en las parroquias

 

Todos los bautizados somos parte de este caminar, pero cada uno cumple una misión diferente según el llamado que siente en su vida.

Dentro de este grupo están los Clérigos, que son aquellos hombres que recibieron el sacramento del orden sagrado en cualquiera de sus tres niveles.

Estos niveles incluyen a los diáconos, los presbíteros y los obispos. Los Sacerdotes propiamente dichos son puntualmente los presbíteros y los obispos.

La vida cotidiana de la fe se organiza en la parroquia, que es la comunidad estable de fieles donde la gente se encuentra para celebrar la vida.

Para que los curas no trabajen aislados, las parroquias vecinas se unen en un Decanato, que también suele llamarse arciprestazgo en los papeles formales.

Al frente de este grupo de trabajo se elige a un Decano, un sacerdote que coordina las actividades y representa directamente al obispo.

Finalmente, la inmensa mayoría del pueblo de Dios está compuesta por los Laicos, que son los creyentes que viven su fe en el trabajo, el estudio y la familia.

 

Primicias Rurales
Fuente: aleteia.org