Fuerte crecimiento interanual del 380% en divisas y 186% en volumen para la carne caprina argentina entre enero y julio de 2026, impulsado por Medio Oriente y una mayor faena interna. Récord histórico y balance comercial del período
Buenos Aires, martes 15 septiembre (PR/26) –La etapa favorable de la cadena caprina en 2026 incluyó un alza del 186% en volumen y 68% en valores por tonelada. La Secretaría de Agricultura informó que las exportaciones superaron el 380% interanual en divisas, alcanzando los 715.000 dólares.
Los datos surgen de un análisis oficial sobre el desempeño comercial del sector durante el periodo enero-julio, según el análisis realizado por la Dirección Nacional de Producción Ganadera, sobre la base de información oficial relevada para el sector cárnico.
Indicadores productivos, faena y stock nacional
La faena de cabezas caprinas aumentó un 18,4% en comparación con el igual período del año anterior. La producción de toneladas de res con hueso registró un crecimiento del 37,7% frente a igual etapa de 2025.
Esta evolución de las exportaciones se encuentra respaldada por una mejora en los principales indicadores productivos de la actividad; la faena de cabezas caprinas aumentó un 18,4%, alcanzando un crecimiento de 37,7% la producción de toneladas de res con hueso, en comparación con igual período de 2025.
El stock caprino totaliza hoy 4.019.232 animales, liderado por Neuquén, Mendoza, Santiago del Estero, Chaco y Salta.
Mercados internacionales de destino y perspectivas
El principal destino de la carne caprina es Medio Oriente, con Arabia Saudita a la cabeza con el 36%. Omán concentra el 28%, mientras que Sri Lanka, Qatar, Bahamas y Kuwait completan el resto.
Estos resultados dan cuenta de una evolución integral de la cadena de carne caprina, con avances simultáneos en producción, faena y comercialización externa. El crecimiento de los volúmenes producidos y exportados, junto con la mejora de los valores obtenidos, constituye una señal positiva para el fortalecimiento de la actividad y abre nuevas oportunidades para su desarrollo.
Primicias Rurales
Fuente: Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca
El objetivo del Senasa es contar con una herramienta que permita distinguir individualmente a los animales, mantener actualizada su información sanitaria y actuar con mayor rapidez ante una emergencia. SENASA reglamentó el uso del microchip, en línea con la normativa vigente. También aprobó la Libreta Sanitaria Equina Digital y el Pasaporte Equino Digitalizado, que reemplazarán a los documentos en papel.
Buenos Aires, viernes 11 de septiembre (PR/26) .- El Gobierno estableció un nuevo marco obligatorio para la identificación electrónica individual, el registro sanitario y el movimiento de los équidos en la Argentina, con el objetivo de fortalecer la trazabilidad de los animales, prevenir enfermedades y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias sanitarias. La medida fue dispuesta por el Senasa mediante la resolución 831/2026.
La nueva normativa integra la identificación de cada animal con el sistema de información sanitaria del Senasa y crea dos herramientas digitales: la Libreta Sanitaria Equina Digital (LSED) y el Pasaporte Equino Digitalizado (PED). El organismo busca así reemplazar progresivamente la documentación en papel por registros electrónicos que permitan contar con información actualizada sobre cada équido y sus movimientos.
La resolución alcanza a todas las personas humanas o jurídicas propietarias, poseedoras o tenedoras de équidos, independientemente de la cantidad de animales que tengan o del título por el cual los posean. Es decir, las nuevas obligaciones no quedan limitadas a establecimientos comerciales o productores de determinada escala.
El microchip tendrá que ser implantado por vía parenteral en el tercio medio del lado izquierdo del cuello del équido, a ocho centímetros por debajo de la línea de la crin y palpando el ligamento nucalRodrigo Néspolo
Uno de los principales cambios será la identificación individual mediante microchip. La norma establece que cada animal deberá contar con una identificación única y permanente y dispone que, a partir del 1° de marzo de 2027, será obligatoria la utilización de un transpondedor inyectable. La responsabilidad de su correcta implementación recaerá sobre el productor.
Según la normativa, la identificación deberá realizarse ante distintos acontecimientos vinculados con la vida sanitaria y los movimientos del animal. Entre ellos se encuentran la toma de muestras para diagnósticos obligatorios asociados a traslados, el alta de la Libreta Sanitaria Equina o del Pasaporte Equino, determinados tratamientos veterinarios y la gestión de movimientos internacionales. También será necesaria para los traslados hacia la Zona Libre de Anemia Infecciosa Equina (AIE).
El Senasa también fijó cómo deberá colocarse el dispositivo. El microchip tendrá que ser implantado por vía parenteral en el tercio medio del lado izquierdo del cuello del équido, a ocho centímetros por debajo de la línea de la crin y palpando el ligamento nucal.
Una vez identificado el animal, el número del microchip deberá quedar registrado en el sistema de información sanitaria de Sanidad Animal del SenasaRicardo Pristupluk
Una vez identificado el animal, el número del microchip deberá quedar registrado en el sistema de información sanitaria de Sanidad Animal del Senasa. Para hacerlo habrá tres alternativas: aplicaciones digitales homologadas, autogestión mediante el sistema del organismo con clave fiscal o de manera presencial en las oficinas correspondientes a la jurisdicción del establecimiento rural.
El nuevo esquema se apoya en la experiencia que ya tenía el organismo con la identificación y trazabilidad de los équidos. La resolución recuerda que el Sistema Integrado de Gestión de Sanidad Animal (Sigsa) permite conocer la procedencia de los animales que se movilizan o comercializan dentro del país y constituye una herramienta para desarrollar sistemas de rastreabilidad más precisos.
La decisión también responde a la necesidad de reforzar la prevención sanitaria. En los considerandos, el Senasa señala que la identificación individual permite aplicar medidas preventivas y de bioseguridad durante los traslados y frente a situaciones de emergencia. El organismo considera que conocer con precisión qué animal se movilizó, desde dónde y hacia dónde permite mejorar la respuesta ante la aparición de enfermedades transmisibles.
En ese sentido, la resolución establece que “el correcto cumplimiento de la identificación y el control de movimientos de los équidos permiten ofrecer un sistema confiable de trazabilidad individual para asegurar su procedencia y su destino”.
La otra gran novedad es la creación de la Libreta Sanitaria Equina Digital, que pasa a ser un documento sanitario oficial para los équidos en todo el territorio argentino. Su generación, validación y codificación final estarán integradas al sistema de información sanitaria del Senasa, que garantizará su identificación única, integridad y validez oficial.
El productor podrá gestionar la LSED directamente a través del sistema sanitario del organismo o mediante aplicaciones digitales que hayan sido previamente homologadas por el Senasa. El contenido será único para todo el país, aunque el diseño y formato de las aplicaciones podrán ser definidos por cada proveedor tecnológico.
También se avanzará sobre el Pasaporte Equino. Los documentos reconocidos por el Senasa deberán ser digitalizados e incorporados al sistema de información sanitaria. La versión física seguirá teniendo validez para acompañar al animal durante sus movimientos siempre que esté digitalizada y vigente en el sistema. Sin embargo, llevar el documento en papel no reemplazará la obligación de contar con el registro digital.
Con la nueva modalidad, los movimientos de équidos dentro del territorio nacional podrán realizarse mediante la LSED o el PED, siempre que estén incorporados al sistema sanitario y se cumplan las condiciones establecidas. El procedimiento contempla el uso de una aplicación móvil, la captura de las coordenadas geográficas del establecimiento de destino, la información del Renspa y la validación de la identidad del animal mediante la lectura del microchip y/o la LSED.
El sistema, además, tendrá una herramienta específica frente a problemas sanitarios. El Senasa podrá bloquear temporalmente el movimiento de équidos mediante la LSED cuando detecte enfermedades contagiosas o de interés sanitario. De esta manera, la identificación electrónica no será solamente un mecanismo registral, sino también una herramienta para intervenir rápidamente ante un eventual foco.
No todos los traslados podrán ampararse exclusivamente en la libreta o el pasaporte digital. La resolución mantiene como obligatorio el Documento de Tránsito electrónico (DT-e) para determinados movimientos, entre ellos los animales destinados al circuito de provisión para faena de exportación o al ingreso a la Zona Libre de AIE, los équidos destinados a cuarentena previa a una exportación y determinados animales importados que deben ser trasladados hacia instalaciones de cuarentena.
Los productores tendrán además la obligación de verificar que la identificación electrónica de cada animal coincida con la documentación que lo acompaña al momento de ingresar o salir del establecimiento. Si existe una diferencia entre el animal recibido y los datos de la documentación, el destinatario deberá informar al Senasa dentro de un plazo máximo de dos días hábiles.
La normativa también establece un mecanismo para registrar novedades como cambios de titularidad, robos, muertes y otras situaciones sanitarias. Esa información deberá comunicarse de manera inmediata y podrá notificarse mediante una aplicación oficial o homologada, por autogestión digital o en las oficinas del Senasa.
Uno de los puntos centrales del nuevo esquema es la transición desde el papel hacia la documentación digital. Las Libretas Sanitarias Equinas emitidas en formato físico antes de la entrada en vigencia de la resolución conservarán su validez hasta el 31 de diciembre de 2027. A partir del 1° de enero de 2028, la LSED o el PED registrado en el sistema del Senasa serán los documentos sanitarios válidos para respaldar los movimientos.
El proceso comenzará incluso antes: desde el 31 de diciembre de 2026 no podrán imprimirse nuevas Libretas Sanitarias Equinas en formato papel. En el caso de los Pasaportes Equinos, la digitalización y su incorporación efectiva al sistema sanitario del Senasa serán obligatorias a partir del 1° de enero de 2028.
La resolución también contempla sanciones ante incumplimientos, entre ellos la falta de identificación individual, la ausencia de registro de los dispositivos, las inconsistencias entre el microchip y la documentación, la falta de notificación de novedades sanitarias y la utilización de documentación adulterada. El incumplimiento quedará sujeto al régimen sancionatorio previsto por la normativa sanitaria vigente.
Plazos clave
31 de diciembre de 2026: deja de permitirse la impresión de nuevas Libretas Sanitarias Equinas en papel.
1° de marzo de 2027: comienza la obligatoriedad de la identificación individual electrónica mediante microchip.
31 de diciembre de 2027: último día de vigencia de las Libretas Sanitarias Equinas en papel emitidas antes de la nueva resolución.
1° de enero de 2028: la LSED o el PED digitalizado pasan a ser los documentos sanitarios válidos para respaldar los movimientos, bajo las condiciones establecidas.
El Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón levantó la suspensión de importación de productos avícolas argentinos tras evaluar la información sanitaria del SENASA, habilitando nuevamente el ingreso de carne aviar y ovoproductos desde el 8 de septiembre de 2026.
Detalles de la reapertura sanitaria
Buenos Aires, miércoles 9 septiembre (PR/26) — La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación informa que el Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón (MAFF) comunicó el levantamiento de la suspensión de importación de productos avícolas argentinos, como resultado de la evaluación de la información sanitaria proporcionada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).
La medida comprende carne aviar y sus productos provenientes de aves faenadas a partir del 8 de septiembre de 2026, así como ovoproductos correspondientes a huevos puestos desde esa misma fecha. Este resultado refleja el trabajo conjunto entre el MAFF y el SENASA y el intercambio técnico desarrollado para evaluar las condiciones sanitarias y garantizar la inocuidad de los productos destinados al mercado japonés.
Relevancia estratégica del mercado oriental
Japón constituye un mercado de gran relevancia para estos productos. En 2025, sus importaciones provenientes del mundo alcanzaron aproximadamente USD 1.400 millones en carne aviar y USD 117 millones en huevos.
A su vez, Japón representa uno de los principales destinos para las exportaciones argentinas de huevos y ovoproductos, por lo que la reapertura contribuye a fortalecer la presencia de la producción avícola nacional en este mercado. El levantamiento de esta suspensión representa un avance significativo para la cadena avícola nacional y contribuye a ampliar las oportunidades de inserción internacional de la producción agroindustrial nacional en un mercado de alto valor estratégico.
Certificación y nuevos acuerdos bilaterales
Para formalizar la reapertura, las autoridades sanitarias de ambos países acordaron nuevos modelos de Certificados Veterinarios Internacionales (CVI). Asimismo, se estableció un período de transición de dos meses, durante el cual podrán utilizarse los CVI vigentes.
Una vez finalizado dicho período, los certificados deberán emitirse exclusivamente bajo los nuevos formatos acordados. La reapertura constituye un nuevo avance en la agenda agroindustrial bilateral entre Argentina y Japón y genera nuevas oportunidades para el sector avícola nacional, fortaleciendo su inserción en los mercados internacionales.
El pico de ejemplares se registró en Chubut, el mejor destino de Argentina para verlas.
Juan Pablo Estévez
Periodista (TEA) y Lic. en Comunicación (UADE). Editor SEO con foco en temáticas de lifestyle, turismo gastronomía y sector automotriz. Especialista en PR y sólidos conocimientos en vocería digital.
Buenos Aires, miércoles 9 septiembre (NA) — La Patagonia argentina atraviesa uno de los momentos más espectaculares del año. Un nuevo censo aéreo contabilizó 1.375 ballenas francas australes en las costas de Chubut, justo cuando comienza la etapa más atractiva de la temporada para observarlas.
Según pudo acceder la Agencia Noticias Argentinas, el relevamiento fue realizado el domingo 6 de septiembre por investigadores del Laboratorio de Mamíferos Marinos y dejó otro dato destacado: entre todos los ejemplares observados fueron identificadas 409 crías.
La mayor concentración apareció en algunos de los lugares más famosos para el avistaje de ballenas: El Doradillo, los alrededores de Puerto Pirámides y el golfo San José. También fueron detectados numerosos ejemplares solitarios sobre la costa externa de la Península Valdés.
El dato llega en un momento ideal para quienes estén pensando en viajar. La temporada se extiende habitualmente entre junio y diciembre, pero septiembre marca el comienzo de uno de los períodos de mayor actividad, que suele prolongarse durante octubre y noviembre.
La playa secreta de la Patagonia donde se puede avistar ballenas francas gratis a pocos metros de la costa:
La temporada de ballena franca austral ya comenzó en las costas de Chubut y en un rincón de la Patagonia hay un lugar único que permite disfrutar de este espectáculo natural sin necesidad de contratar excursiones ni embarcarse para ver de cerca a los cetáceos.
Se trata de Playa El Doradillo, un área natural protegida ubicada a unos 15 kilómetros de Puerto Madryn, donde los cetáceos se acercan a pocos metros de la orilla durante gran parte de la temporada de avistaje.
Además de las ballenas, durante el vuelo los investigadores observaron dos grupos de delfines oscuros en El Doradillo, una especie habitual de la región pero que no siempre resulta sencilla de detectar durante estos relevamientos costeros.
La cifra de este año, sin embargo, quedó por debajo del récord registrado en 2025, cuando el censo contabilizó 2.110 ballenas francas australes. La comparación permitirá estudiar cómo se distribuyen los animales y continuar monitoreando la población que utiliza las aguas de Península Valdés.
El Doradillo, el lugar donde las ballenas se pueden ver desde la playa
Uno de los puntos privilegiados vuelve a ser el Área Natural Protegida El Doradillo, ubicada aproximadamente a 15 kilómetros de Puerto Madryn. Su principal atractivo es que permite observar ballenas desde tierra firme y de manera gratuita.
Los cetáceos pueden acercarse a pocos metros de la orilla, especialmente cuando sube la marea. Playa Las Canteras es uno de los sectores más buscados para contemplar a las madres desplazándose junto con sus ballenatos.
El área protegida se extiende durante unos 25 kilómetros sobre el Golfo Nuevo y cuenta con diferentes puntos panorámicos. Para aumentar las posibilidades de encontrarlas cerca de la playa, una de las principales recomendaciones es consultar previamente los horarios de marea alta.
El acceso desde Puerto Madryn se realiza por las rutas provinciales 1 y 42 y demanda menos de 20 minutos en auto. El último tramo del recorrido es de ripio.
Puerto Pirámides y cuánto cuesta el avistaje de ballenas
Para quienes quieran observarlas desde el agua, Puerto Pirámides concentra las excursiones embarcadas dentro de Península Valdés. Los recorridos duran aproximadamente 90 minutos y permiten acercarse a los animales bajo normas específicas de conservación.
Desde el 1° de septiembre comenzó la temporada alta, por lo que los valores informados para 2026 son:
Adultos: $195.000.
Menores de 12 años: $97.500.
Menores de 3 años: sin cargo.
Ingreso a Península Valdés para visitantes nacionales: $15.000.
Chicos de 6 a 11 años, jubilados y pensionados: $7.500.
El ingreso al área protegida no está incluido en el precio del avistaje embarcado.
Los censos aéreos de ballenas se realizan de manera prácticamente ininterrumpida desde 1999 y constituyen una herramienta central para estudiar la evolución de la especie.
El relevamiento de septiembre confirma, además, que Chubut ya atraviesa uno de los mejores momentos de 2026 para encontrarse con las ballenas francas australes.
Magdalena, en la provincia de Buenos Aires a 106 km de CABA, recupera su tradicional exposición productiva del 4 al 6 de septiembre en la Sociedad Rural, Ruta Provincial N.º 11, Km 61,5, uniendo al agro, la industria y la comunidad con entrada libre y gratuita.
Magdalena, Buenos Aires, miércoles 2 septiembre (PR/26) — El distrito de Magdalena recupera una cita histórica con su identidad y su potencial productivo. Los días 4, 5 y 6 de septiembre, el predio de la Sociedad Rural de Magdalena (Ruta Provincial N.º 11, Km 61,5) abrirá sus puertas para la «Expo Magdalena Produce 2026», un evento de gran magnitud que regresa luego de más de tres décadas.
Se accede comúnmente tomando la Autopista Buenos Aires–La Plata y continuando por la Ruta Provincial 11 hacia el sur.
Fruto del trabajo articulado entre la Municipalidad y la Sociedad Rural local, la exposición busca ser una plataforma integral de desarrollo para los sectores agroindustrial, comercial, tecnológico y artesanal del partido. La propuesta, pensada para toda la comunidad, contará con entrada libre y gratuita.
Durante las tres jornadas, el predio albergará sectores dedicados al agro, la ganadería, la apicultura, la agricultura, la gastronomía y la exposición de maquinarias viales y rurales. También habrá espacios específicos para la incorporación de nuevas tecnologías e innovación, convirtiendo a la muestra en una vitrina fundamental para visibilizar el potencial local, posicionar marcas y potenciar a los emprendedores de la zona.
La capacitación tendrá un rol central mediante la Carpa Técnica, donde se brindarán charlas educativas, técnicas y de formación profesional abiertas a los sectores productivos y a la comunidad en general. Asimismo, el encuentro destacará el valor del trabajo institucional con la participación activa de la Escuela de Educación Secundaria Agraria de Bartolomé Bavio, el acompañamiento del Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Partido de Magdalena, entre otras instituciones.
El inicio oficial será el viernes 4 de septiembre con el Acto Central de Inauguración, que reunirá a las autoridades, seguido por una recorrida educativa orientada a los establecimientos escolares del distrito. Además, la Expo ofrecerá un marco de esparcimiento familiar con paseos de compras, puestos gastronómicos y espectáculos en el escenario principal, donde los artistas locales serán los grandes protagonistas.
Con esta propuesta, Magdalena vuelve a posicionarse en la agenda productiva regional, conectando a miles de visitantes con la fuerza de su trabajo, sus tradiciones y su proyección hacia el futuro.
Este impulso a la producción se alinea con la proyección estratégica del municipio, que avanza a firme paso en la concreción de su futuro Parque Industrial. Diseñado como un espacio clave para el radicado de nuevas pymes, la atracción de inversiones y la generación de empleo calificado, este proyecto consolidará el perfil industrial y empresarial de Magdalena, fortaleciendo el entramado productivo que se exhibirá durante las tres jornadas de la Expo.
Elevar el caudal de aire ante lecturas elevadas de gas reduce la concentración ambiental en minutos, pero no detiene la generación ni la liberación del químico. Entender la química del purín resulta fundamental para controlar la verdadera causa del problema y evitar pérdidas económicas extremas en calefacción.
Buenos Aires miércoles 2 septiembre (PR/26)-– Medimos 25 ppm de NH₃ en un edificio y la respuesta automática suele ser elevar la ventilación. El aire adentro mejora de inmediato, pero ¿qué pasó realmente con el amoníaco? En muchos casos no dejamos de producirlo ni de liberarlo desde la fosa: solo lo diluimos más rápido.
Este artículo repasa en detalle la química y la física detrás de esa liberación constante, explicando por qué el control real empieza en la propia fosa de purín y no en la pantalla del controlador de clima.
Entramos a una sala de recría, el sensor marca 25 ppm de NH₃ y la reacción inmediata es modificar la ventilación mínima. A los pocos minutos la concentración disminuye y damos el problema por resuelto. Pero antes de actuar deberíamos preguntarnos: ¿por qué esa sala está liberando tanto gas? Si no identificamos y resolvemos ese punto, estamos tratando el síntoma y no la causa.
De la nutrición al ambiente: cómo se origina y libera el amoníaco
El nitrógeno que el cerdo no aprovecha se elimina en gran medida a través de la orina, principalmente en forma de urea. Cuando entra en contacto con las heces y las superficies contaminadas, la ureasa (enzima microbiana) acelera su hidrólisis y genera nitrógeno amoniacal.
En el purín, este nitrógeno no se encuentra únicamente como amoníaco (NH₃), sino en un equilibrio dinámico entre dos formas: amonio (NH₄⁺), soluble y no volátil, y amoníaco (NH₃), la forma volátil que puede transferirse directamente desde el purín hacia el aire de la instalación.
Este equilibrio es la clave absoluta para entender por qué ciertas condiciones físicas y químicas de la fosa favorecen una mayor liberación al ambiente.
Una forma simple de entenderlo es pensar que el amonio (NH₄⁺) es la forma ionizada y soluble que permanece estable en el líquido, mientras que el amoníaco (NH₃) es la forma no ionizada capaz de evaporarse. Su distribución final depende principalmente del pH y de la temperatura del purín.
Cuando estas variables desplazan el equilibrio hacia una mayor proporción de NH₃, aumenta drásticamente el gas disponible para volatilizarse desde la superficie de la fosa y pasar directamente al ambiente de los animales.
El pH: la variable que define el equilibrio químico
El pH mide qué tan ácido o básico es el purín. Cuanto más básico (pH elevado), más se inclina la balanza hacia el amoníaco gaseoso (NH₃); cuanto más ácido (pH bajo), más nitrógeno se queda retenido como amonio disuelto y estable (NH₄⁺).
El Gráfico 1 traduce esa relación en números precisos: a 20 °C y pH 7 casi todo el nitrógeno amoniacal permanece disuelto como amonio. Pero al pasar de pH 7,0 a 8,5, la fracción de NAT (Nitrógeno Amoniacal Total) presente como NH₃ aumenta de 0,4% a 11,1%, es decir, se multiplica 28 veces.
Un purín fresco de cerdo suele arrancar entre pH 6,5 y 8. Sin embargo, con el paso de los días tiende a subir, empujado por la propia actividad continua de la ureasa y por la pérdida inevitable de CO₂ disuelto.
El CO₂ también participa activamente en este equilibrio. Cuando se libera desde el purín hacia el aire, disminuye su efecto acidificante y el pH se eleva, especialmente en la capa superficial, de forma similar a lo que sucede al abrir una bebida carbonatada.
Este incremento del pH desplaza la ecuación hacia una mayor proporción de NH₃, aumentando el amoníaco disponible para volatilizarse. Por ello, para evaluar la fosa no alcanza con medir su volumen: hay que considerar su pH, temperatura y transferencia de masa.
La temperatura del purín, no la del aire
Al aumentar la temperatura, los gases disueltos pierden solubilidad y se liberan más rápido. En el purín, además, la temperatura modifica el equilibrio químico: a mayor temperatura disminuye el pKa del sistema, generando más NH₃ libre para un mismo nivel de pH.
A este fenómeno se suman factores biológicos. La temperatura estimula la actividad microbiana y enzimática de la ureasa, acelerando la degradación de la urea. Al mismo tiempo, facilita el paso físico del gas desde la fase líquida hacia la atmósfera del galpón.
Es vital no confundir la temperatura del aire con la temperatura del purín. La masa líquida almacenada tiene una elevada inercia térmica, por lo que su temperatura cambia lentamente y difiere de la del ambiente. La variable crítica para el balance químico es la temperatura del propio purín.
Gráfico 2. Fracción de NH₃ (% del NAT) según temperatura del purín, a pH 7,5 y 8,0 (NAT constante).
Fuente: cálculo propio, misma ecuación que Gráfico 1 (Emerson et al., 1975). No representa una curva empírica de emisión, sino la fracción de equilibrio químico.
¿Cómo puede la aireación modificar el pH y la liberación de NH₃?
La aireación del purín modifica simultáneamente la biología microbiana, el pH y la transferencia de gases. En condiciones anaeróbicas, la materia orgánica genera ácidos grasos volátiles (AGV) —acético, propiónico, butírico— que ayudan a mantener el pH bajo.
Cuando ingresa oxígeno, parte de estos ácidos se oxida, la acidez disminuye y el pH sube. Como consecuencia directa, el equilibrio se desplaza hacia la formación de NH₃ volátil, incrementando la liberación de gas hacia el ambiente.
Ensayos experimentales (Calvet et al., 2017) mostraron que airear purín porcino 2 minutos cada 6 horas elevó el pH de 7,0 a 7,7, incrementando las emisiones de NH₃ en un 20%. Incorporar aire al purín no reduce las emisiones por sí solo: en ese caso las aumentó.
Sin embargo, el resultado final depende del régimen. Una aireación leve destruye los ácidos orgánicos y eleva el pH; pero una aireación intensa y prolongada estimula la nitrificación, proceso que genera H⁺ y tiende a acidificar el medio, aunque la turbulencia siempre acelera el desprendimiento gaseoso.
Aireación involuntaria de las fosas
Un fallo sumamente frecuente ocurre cuando las cámaras exteriores de las fosas permanecen abiertas en galpones con ventilación por presión negativa. El aire de reposición entra por allí, pasa sobre el purín y sube a la sala por las rejillas.
Esto genera un doble impacto negativo: altera la química del purín elevando el pH y la turbulencia del aire arrastra masivamente el amoníaco hacia la zona ocupada por los lechones, logrando el efecto opuesto al deseado.
Por esta razón, antes de subir los ventiladores es fundamental cerrar y sellar las cámaras exteriores. Es una medida de bajo costo que detiene el flujo de NH₃ hacia la sala y optimiza el funcionamiento del sistema de clima.
El error de resolver el exceso de amoníaco incrementando la ventilación
Podemos imaginar la sala como una bañera: la fosa es el grifo que aporta NH₃ y la ventilación es el desagüe que lo extrae. La concentración (ppm) depende del balance entre la tasa de emisión (E) y el caudal de aire (Q), simplificado como Ci = E/Q.
Si aumentamos Q, la concentración baja, pero la fuente sigue activa. Es exactamente como abrir más el desagüe sin cerrar el grifo: el nivel desciende, pero no hemos solucionado el origen de la fuga.
Además, la emisión no es constante. Al incrementar la velocidad del aire sobre el purín, aumenta el coeficiente de transferencia de masa (Ni, 1999). De este modo, al subir Q para diluir, también aumentamos E, emitiendo más kilos totales de amoníaco al exterior.
Un ejemplo impactante con números reales
Para entender el costo real, debemos separar dos consumos: mover el aire (electricidad de ventiladores) y calentarlo durante los días fríos (energía de calefacción). Analicemos una sala de recría con 1.000 lechones de 6,5 kg con consigna de 26 °C y 5 °C exteriores.
Con una ventilación base de 3,5 m³/h por animal, los lechones aportan 15 kW de calor y la calefacción debe poner unos 18 kW restantes. Si duplicamos la ventilación solo para diluir NH₃, el gasto eléctrico extra es mínimo (1,6 a 6,3 kWh/día).
Sin embargo, el aire frío entrante hay que calentarlo. Un 25% de ventilación extra demanda entre 164 y 656 kWh/día térmicos (15 a 61 m³ de gas natural por día). Esto representa entre USD 250 y USD 1.000 mensuales extra por sala.
En este escenario, calentar el aire frío cuesta 104 veces más energía que mover los ventiladores. Traducido a facturas, el gas representa 43 veces más dinero que la electricidad: el verdadero costo de diluir está en la calefacción.
En un invierno de 120 días, sobreventilar cuesta entre USD 1.050 y USD 4.220 por sala al año. Para un sitio de recría con 6 salas, el sobrecosto oscila entre USD 6.300 y USD 25.300 anuales quemados para diluir un problema de fosa.
Fuente: cálculo propio (supuestos declarados en el texto: 1.000 animales de 6,5 kg, ventilación base 3,5 m³/h por animal, ventiladores de 0,075 W por m³/h movido, ΔT = 21 °C entre 5 y 26 °C, techo R12 y paredes R5, calefacción a gas natural con 90% de rendimiento). El costo anual supone 120 días con demanda de calefacción equivalente a la del ejemplo y 365 días de consumo eléctrico. En verano, sin demanda de calefacción, el costo se concentra en electricidad y es comparativamente bajo.
Actuar sobre el origen, no solo sobre el síntoma
En lugar del clásico esquema automático «NH₃ alto → más ventilación», la secuencia profesional de trabajo debe ser: medir, identificar la fuente, determinar la causa, actuar en la fosa, verificar resultados y recién ahí ajustar el clima.
Esto requiere evaluar la nutrición (reducir proteína bruta con aminoácidos sintéticos baja 10-12% las emisiones por cada 10 g/kg menos de PB), la frecuencia de extracción de excretas, el pH y la temperatura del purín, y el sellado del edificio.
Conclusión
La ventilación controla la concentración que medimos en el ambiente; el manejo de la fosa controla la fuente directa del problema. Ambas herramientas son indispensables, pero ninguna puede reemplazar a la otra.
Un sistema eficiente nunca debería depender de sobreventilar en forma permanente para enmascarar una liberación excesiva de gases. Atacar la causa raíz en la fosa siempre resulta drásticamente más económico que pagar energía a diario para diluir el aire.