Rosario, 21 agosto (PR/20) — En una semana, la condición de trigo regular a malo pasó de 500.000 hectáreas a 820.000 has en la región núcleo por las últimas heladas.

De acuerdo al informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), de no ocurrir lluvias importantes pronto, habrá una reducción de rendimiento del 30 al 50 % en la región.

Por su parte, las labores de siembra de trigo de la actual campaña 2020-2021 en el país finalizaron en medio de sequía y heladas, según el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

El final de la implantación se dio luego de la incorporación del área remanente de trigo del sudeste bonaerense.

«Las heladas registradas durante el fin de semana han provocado daños sobre los cuadros más avanzados del centro y norte del área agrícola, reduciendo las expectativas de rendimiento. Mientras tanto, al sur por el momento se registran demoras y daños leves», informó el PAS.

En la región núcleo, en tanto, a partir del próximo martes, el avance de un sistema frontal frío podría desarrollar algunas lluvias y tormentas en forma aislada.

«Los pronósticos para lo que resta de agosto no son favorables y es poco probable un cambio significativo hasta la segunda quincena de septiembre», comenta José Luis Aiello, especialista en Ciencias Atmosféricas y asesor de la BCR.

En plena sequía, pasando el peor agosto de los últimos 10 años, al trigo lo atacan desde un nuevo frente, con sucesivas heladas intensas por sus valores térmicos y graves por la gran cantidad de horas que los cultivos permanecen con los suelos bajo los cero grados.

Así en menos de una semana, la condición regular a mala subió 320.000 mil hectáreas.

«De 1,6 millón de hectáreas de trigo sembradas en la región, ya son 820.000 las hectáreas que se encuentras en están en estas condiciones.

Unas 160.000 mil hectáreas están malas: muchas ya se dan por perdidas y van a ser pasto para los animales en poco tiempo.

Los cuadros de ciclo largo, sembrados con mejores condiciones de humedad y fertilizados son los que en mejor estado están y ante una inminente lluvia podrían reactivar su crecimiento.

«La mala noticia es que estos lotes constituyen menos de la mitad del trigo de la región. El NE bonaerense, donde mejor estaba el trigo, sufrió heladas negras», sostuvieron los técnicos de GEA

Tras el veranito que dejó máximas por encima de los 25°C, en los días 12, 13 y 14 hubo heladas muy intensas que dejaron a los cultivos con el aspecto de haber sido quemados.

En Pergamino, Buenos Aires,  en el suelo midieron temperaturas inferiores a los 10 grados bajo cero y el frío impactó de lleno en los trigos, pero también en legumbres dejando lotes perdidos de arvejas y lentejas.

El efecto fue muy desparejo, la gravedad depende de la variedad, fecha de siembra, presencia de rastrojo, humedad y posición del lote en el relieve, «aunque también se han afectado lotes de lomas».

En función de la humedad, los que recibieron algunos milímetros más, se notan mucho mejor:. “Un lote que fue regado con 15 mm no mostró impacto del frío”. Esta zona contaba con mejores reservas de agua, se había alcanzado a fertilizar bien, era el área que más prometía en rindes trigueros, con lotes con bajo desarrollo pero llevando bien la seca. Y se apostaba al regreso de las lluvias a fin de mes y una gran recuperación.

«Se apuntó a que los trigos exploten por encima de los 50 quintales. Y ahora vemos roya y así no tiene mucho sentido hacer controles». «No sabemos qué va a pasar y cuál puede ser la reacción: «con lluvias es una cosa,con otra helada intensa más, otra muy diferente», explican los ingenieros de la región.

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Fuente: GEA de BCR – PAS de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires