El área de soja podría crecer en 100.000 Ha durante la campaña 2020/21
Buenos Aires, 25 septiembre (PR/20) –El escenario de pre-campaña anticipa que, dadas las caídas de áreas ocupadas por otros cultivos extensivos como trigo, cebada, girasol y maíz, habrá una mayor oferta de lotes para la siembra de soja cuya superficie podría crecer en 100 mil hectáreas durante la campaña 2020-2021.
Así lo consignó, el Departamento de Estimaciones Agrícolas de la Bolsa de Cereales de Buenos.
«En paralelo, la recuperación de precios permite una mejora en la relación insumo-producto en gran parte de la región agrícola,
favoreciendo no solo el cultivo de soja de primera, sino también las siembras de segunda sobre rastrojos de trigo y cebada», indicaron los autores del informe.
Sin embargo, prevén registrar limitaciones ambientales durante la ventana óptima de siembra, explicado en gran medida por la reciente confirmación a nivel global de estar transitando condiciones de La Niña y la elevada probabilidad de que esta condición continúe hasta el comienzo de nuestro verano.
Este escenario se ve reflejado en los pronósticos de lluvias para los próximos meses, con acumulados previstos por debajo a los promedios históricos en regiones de importancia por su aporte al área agrícola nacional.
«Dentro de este contexto, la soja registraría una expansión interanual de 100.000 hectáreas, elevando su superficie sembrada a 17.200.000 hectáreas y reflejando un incremento interanual de tan solo 0,6 %».
Escenario climático
En la segunda quincena de octubre dará inicio la siembra de soja de primera 2020/21 en las provincias de Entre Ríos y Santa Fe. La perspectiva climática de mediano y largo plazo pronostica lluvias moderadas a abundantes en las regiones primicia de siembra. Posteriormente, a medida que nos vayamos adentrando en la ventana de siembra, se prevé registrar mayores recargas en los perfiles a partir de noviembre, con pronóstico de lluvias abundantes en amplios sectores de la región agrícola, a excepción del centro-este de Córdoba en donde los promedios acumulados descienden levemente en comparación a su periferia.
Estas recargas de noviembre serán muy importantes, dado que reabastecerán el perfil del suelo en lotes previamente ocupados con trigo y cebada, sobre todo en la provincia de Córdoba y Santa Fe en donde los valores de lluvias acumuladas en lo que va del año se
ubican por debajo a los promedios históricos.
Durante este periodo también se prevé que las temperaturas máximas asciendan paulatinamente, al igual que las horas de luz. Es probable que sectores del centro-oeste de la región agrícola no alcancen las condiciones mínimas para garantizar una buena implantación en lotes de segunda y en consecuencia se prevé una reducción del área ocupada bajo esta modalidad.
Posteriormente, durante el trimestre enero, febrero y marzo 2021 se prevén deficiencias hídricas en diferentes sectores de la región agrícola, pero mayormente ubicadas sobre su margen oeste.
En paralelo a esta heterogénea acumulación de precipitaciones, las temperaturas máximas durante el verano continuarán incrementando la demanda de agua, pudiendo comprometer la condición del cultivo en regiones que no hayan consolidado
previamente la oferta hídrica en sus suelos.
«Es importante destacar que a partir de febrero comenzaremos a transitar etapas reproductivas críticas de formación de vainas (R3 y R4), con pronósticos acumulados que podrían ubicarse por debajo a las necesidades del cultivo a lo largo de todo el margen oeste de la región agrícola», manifestó el reporte.
Este último escenario desfavorable para el margen oeste podría prologarse durante marzo, comprometiendo el potencial de rinde y la superficie cosechable en sectores del centro y sur de Córdoba, San Luis, La Pampa y sectores del oeste de Buenos Aires.
Una vez finalizado el verano, se prevé un otoño frio y seco, similar al registrado durante la campaña previa.
Esto podría generar trastornos importantes en etapas críticas de llenado de los granos, generando mermas de rendimiento ya sea por un menor peso del poroto, como así también por abortos de vainas.
Para finalizar, se prevé transitar gran parte del ciclo 2020-2021 con deficiencias ambientales relacionadas en gran medida a lluvias por debajo a los promedios históricos en diferentes momentos del ciclo y en diferentes sectores del área agrícola.
Este escenario climático refleja en gran medida las características de un año del tipo La Niña, pero de moderada intensidad, en donde algunas regiones mostrarán mermas en sus producciones pero, al mismo tiempo, otras alcanzarían escenarios productivos próximos a sus promedios históricos.
Primicias Rurales
Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires
















