Buenos Aires, 31 agosto (PR/22) — Documento del DEPARTAMENTO DE INVESTIGACIÓN Y PROSPECTIVA de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Analistas agrícolas Sofía Gayo sgayo@bc.org.ar y Daniela Regeiro dregeiro@bc.org.ar.
En el informe anterior se presentaron los principales
resultados del ReTAA 2021/22 para girasol a nivel nacional.
El análisis de los indicadores de tecnología de un cultivo en
dicha escala permite entender su importancia y el aporte que
hace al sistema productivo del país. La superficie agrícola de
Argentina es muy extensa y presenta un gradiente de
ambientes que significan diferentes realidades productivas.
Por lo tanto, el análisis de los indicadores de tecnología a
nivel regional es importante para comprender el aporte que
hace cada región a la producción nacional.
En el presente informe, entonces, se hace foco en dos
regiones de importancia en la producción de girasol que, a la
vez, son contrastantes entre sí debido a la diferencia de
ambientes y manejo que poseen.
• NEA Este (Chaco y Formosa).
• Sudoeste de Buenos Aires y Sur de La Pampa (SO BA- S
LP).
En la campaña 2021/22, en el NEA Este el área sembrada se
duplicó y el rendimiento promedio cosechado presentó un
aumento interanual de 4 qq/Ha. En cambio, en el SO BA-S
LP el área sembrada se mantuvo y se observó una
disminución del rendimiento de 1,1 qq/Ha.
A nivel nacional se observó una disminución en la tecnología
aplicada en girasol. Sin embargo, las regiones analizadas
mostraron mejoras en el indicador de nivel tecnológico y se
concentraron en un nivel de adopción tecnológico medio.

Siembra directa
Como se ha mencionado en el informe anterior, el girasol es el cultivo extensivo que presenta menor adopción
de siembra directa en Argentina. Esto está relacionado a distintos factores como la disponibilidad de
maquinaria para tal fin (asociada a la presencia de soja y maíz según la región productiva), la disponibilidad de
semilla tolerante a herbicidas de la familia de las imidazolinonas y el consecuente control de malezas, y
finalmente a la necesidad de reacondicionamiento de lotes, por ejemplo para eliminar huellas luego de una
cosecha bajo excesos hídricos.
La adopción de siembra directa en girasol en las regiones aquí analizadas muestra variaciones a lo largo de las
campañas. Las tendencias son similares y están alineadas con los valores a nivel nacional.
La zona NEA Este presentó un menor porcentaje de adopción de siembra directa que el SO BA-S LP,
obteniéndose en la campaña 2021/22 valores de 45% y 65%, respectivamente. A su vez, comparando la
evolución entre años, se refleja una clara tendencia negativa en la adopción de la práctica para ambas zonas.
En particular, el bajo valor de adopción de siembra directa en el NEA Este se relaciona con la presencia de
malezas resistentes, el alto costo de los herbicidas y la menor adopción de híbridos tolerantes a herbicidas
(TH).

Densidad de siembra
La densidad de siembra se relaciona directamente con los potenciales de cada ambiente. En los ambientes
donde se puede pretender la obtención de rendimientos altos, la densidad debería ser mayor. Sin embargo, en
la práctica, en estos ambientes con alta densidad y buena fertilización nitrogenada se presentan condiciones
predisponentes que afectan la sanidad del cultivo (Phomopsis), por lo tanto la densidad suele ser menor. En
contraposición, en ambientes de bajo potencial, en los cuales se utilizan bajas densidades con el fin de ahorrar
costo en semillas, generalmente los coeficientes de logro son erráticos, entendiéndose al coeficiente de logro
como la relación entre el número de plantas logradas y el número de semillas germinables sembradas.
Existen factores que condicionan el manejo de la densidad. Por un lado, el ahorro en costo de semilla y por
otro lado, la plasticidad vegetativa (expansión foliar) y reproductiva en girasol, que tiene una baja respuesta
a la variación de la densidad. Por lo tanto, no hay un estímulo económico ni agronómico por variar la densidad.
En la campaña 2021/22 la densidad de siembra de girasol fue de 50.300 Plantas/Ha en el NEA Este y
45.600 Plantas/Ha en el SO BA- S LP. En el gráfico 2 se observa la evolución de la densidad de siembra en
ambas zonas, en términos generales el NEA Este presenta una mayor densidad en comparación con el SO BAS LP.
La densidad utilizada en el Sudoeste de Buenos Aires y Sur de La Pampa, se relaciona con el tipo de suelo
arenoso de la región, donde se suele disminuir la densidad con el fin de aprovechar el agua disponible.
Finalmente, el porcentaje de logro depende de la temperatura del suelo, mínimamente debe tener 15°C, por lo
tanto es fundamental definir una fecha de siembra óptima vinculándola a la densidad según el potencial de
cada ambiente.

Girasol tolerante a herbicidas (TH)
La adopción de esta tecnología confiere tolerancia a herbicidas de la familia de Imidazolinonas, la misma es
una herramienta para el control de malezas. Como se ha mencionado, esta tecnología permite realizar un
control de malezas más eficiente, reduciendo el número de aplicaciones de herbicidas y otorgando un período
extendido de control. A su vez, mejora la calidad de cosecha y disminuyen los descuentos por cuerpos
extraños.
En el gráfico 3 se puede ver la evolución de la adopción de híbridos tolerantes a herbicidas en las dos zonas
analizadas. En ambas regiones se observa una tendencia positiva a lo largo de las campañas. Sin embargo, la
adopción en el SO BA – S LP es superior.
En la campaña 2021/22 se registró un 79 % de adopción de este híbrido a nivel nacional, mientras que
en el NEA Este y en el SO BA- S LP fue de 41% y 81%, respectivamente.
La menor adopción de híbridos tolerante a herbicidas en el NEA Este se relaciona con el control mecánico de
malezas y en consecuencia se observa menor adopción de siembra directa. Sin embargo, el crecimiento entre
campañas se explica a que su elección está vinculada a un mayor potencial de rendimiento.

Fertilización nitrogenada
La nutrición del cultivo es una de las llaves para reducir las brechas de rendimiento existentes, y el nitrógeno es
el nutriente que construye rendimiento y calidad. En relación con estos objetivos, cuando se define la dosis de
nitrógeno de los cultivos se debe enfrentar la oferta de ese nutriente con la demanda del cultivo de girasol. La
oferta de nitrógeno está integrada por tres compartimentos: 1) la disponibilidad de nitrógeno en presiembra
(inicial) en los primeros 60 cm de profundidad del suelo, 2) la mineralización durante el ciclo del cultivo y 3) el
efecto del cultivo antecesor. A su vez, al tratarse de un nutriente móvil es fundamental ir monitoreando esa
oferta y demanda durante el ciclo del cultivo.
Por otro lado, pensando en la ingeniería de los sistemas de producción, el girasol presenta dos características
esenciales: es capaz de usar agua en profundidad y puede hacerlo en un ciclo relativamente corto. En este
sentido, si puede utilizar el agua en profundidad también puede hacer uso del nitrógeno presente.
En el gráfico 4 se puede ver la evolución de la dosis media de urea aplicada en girasol para las regiones
analizadas. En el NEA Este las dosis de urea fueron en aumento hasta la campaña 2019/20, posteriormente en
la 2020/21 disminuyó debido a la seca modificándose la estrategia de fertilización; y en la última campaña
relevada (2021/22) mejoró, pero no alcanzó los valores de la 2019/20.
En el caso del SO BA-Sur LP, la dosis de urea aplicada encuentra su mayor valor en la campaña 2020/21. No
obstante, en la campaña 2021/22 se observó una disminución, relacionada con el deterioro de la relación
insumo/producto y con las condiciones climáticas que dificultaron la fertilización en estadios más avanzados del
cultivo.
En la campaña 2021/22 la dosis nacional de urea aplicada en girasol fue de 68 Kg /Ha, mientras que en
el NEA Este y en el SO BA- S LP fue de 70 y 50 Kg /Ha, respectivamente.
Finalmente, es importante destacar que se toma para el análisis urea debido a que es la principal fuente de
fertilización nitrogenada en el cultivo, pero se pudo haber complementado la práctica con otras fuentes.

Fertilización fosfatada
El fósforo es clave para construir los cimientos del cultivo. Si se considera que el 75 % de los suelos de la
región pampeana tienen en los primeros 20 cm menos de 12-14 ppm de Pbray (rango crítico para girasol), la no
realización de la práctica puede traer aparejada disminuciones en el rendimiento. (Ustarroz y Boga, 2002 y
Zubillaga, 2002).
Existen dos grandes criterios al momento de fertilizar: 1) criterio de suficiencia (donde se piensa solamente en
ese cultivo de girasol); 2) criterio de construcción y mantenimiento (se piensa en el suelo y en el cultivo).
La fuente fosfatada más representativa en girasol sigue siendo el fosfato diamónico (PDA), cuya dosis
media a nivel nacional alcanzó los 53 Kg/Ha. en la campaña 2021/22. El SO BA–S LP presentó una dosis
media de 52 Kg/Ha, similar al valor nacional.
En el gráfico 5 se muestra la evolución de la dosis media de PDA aplicada en girasol en el SO BA-S LP. En el
NEA Este el uso de fuentes fosfatadas muestra un comportamiento errático entre años. En los últimos 10 años
se relevaron aplicaciones esporádicas de PDA y sólo en un porcentaje bajo de productores, no siendo
representativo a nivel regional.
La aplicación de fósforo en regiones del norte del país no es tan común en los cultivos de grano dado los altos
niveles de este nutriente en los suelos y, por ende, la escasa respuesta a la fertilización. Sin embargo, es
importante revisar los objetivos productivos, incorporando aspectos como la nutrición del suelo y la
sostenibilidad del sistema.

Nivel tecnológico

Como se mencionó al comienzo de este informe, el análisis regional del uso de tecnologías permite
comprender el aporte que realiza cada una de las regiones al indicador nacional. En ocasiones se observa
cierta tendencia a nivel país que enmascara algunas realidades, contrapuestas, como se ha visto en la
campaña de girasol 2021/22. Si bien a nivel país se observó una disminución de la tecnología aplicada al
cultivo de girasol (ver informe mensual ReTAA N° 58), las dos regiones analizadas en este informe mostraron
una mejora en el indicador.
En la región NEA Este se observó un incremento en el nivel tecnológico alto que alcanzó el 22% de
adopción en detrimento del nivel medio y bajo. Este incremento se vincula a una mayor fertilización nitrogenada
y a un mayor uso de híbridos TH.
El SO de Buenos Aires y Sur de La Pampa también presentó un aumento en el nivel tecnológico alto en
comparación a la campaña anterior. En la campaña 2021/22, el 32 % del área perteneció al nivel
tecnológico alto y el 65% al nivel tecnológico medio.

 

Primicias Rurales

Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires