Aunque la mayoría de los argentinos sueña con viajar, menos de la mitad pudo hacerlo en el último año. El turismo no desaparece: se vuelve más cercano, austero y planificado bajo criterios de precio y accesibilidad.
Buenos Aires, martes 3 febrero (PR/26) — Viajar sigue siendo uno de los grandes anhelos de los argentinos, pero cada vez está más condicionado por la situación económica.
Un informe reciente muestra que, si bien casi siete de cada diez personas consideran que conocer nuevos lugares es una meta de vida, solo una minoría logró concretarlo en el último año.
Esta distancia entre deseo y posibilidad está transformando la forma en que se planifican las vacaciones.
En lugar de desaparecer, el viaje se reconfigura: gana terreno el turismo interno, los destinos de cercanía y las opciones más económicas. La elección ya no responde solo a lo aspiracional, sino a lo viable.
Así, la experiencia de viajar se redefine bajo una lógica más pragmática, donde el presupuesto, el acceso y la flexibilidad pesan tanto como el paisaje.
Aunque casi 7 de cada 10 personas consideran viajar y conocer nuevos lugares como una meta de vida, solo el 38% logró salir de vacaciones al menos una vez en los últimos doce meses. La brecha entre lo que se sueña y lo que efectivamente se puede hacer marca hoy la forma en que se planifican —y se resignifican— los viajes.
El análisis “Viajar, una meta en el horizonte”, elaborado por Human Media Connections, muestra que en un contexto de consumo restringido el viaje no desaparece, sino que se reorganiza bajo criterios de accesibilidad, cercanía y precio. El deseo sigue intacto, pero se ajusta a la realidad económica.
En ese escenario, el turismo interno se consolida como la principal opción para los argentinos. Siete de cada diez personas que viajaron lo hicieron dentro del país, mientras que solo tres eligieron destinos internacionales
La playa continúa siendo el arquetipo vacacional dominante —es elegida por el 70% de los viajeros— y la montaña queda relegada a un segundo plano.
Mar del Plata se mantiene como el gran epicentro del turismo nacional. Es el destino más elegido tanto por los residentes del AMBA como por quienes viven en el resto del país.
El 70% de sus visitantes proviene de Buenos Aires y La Plata, mientras que el 30% restante llega principalmente desde ciudades como Mendoza, Tucumán, Rosario y Bahía Blanca. Completan el ranking de destinos más visitados Villa Gesell, Pinamar, Carlos Paz y Mar del Tuyú, confirmando el peso de los destinos tradicionales y de cercanía.
El informe también revela que el viaje argentino es mayoritariamente autogestionado: el 96% de las personas arma su propio recorrido sin contratar paquetes turísticos. Esta lógica se refleja en los medios de transporte elegidos.
El automóvil lidera ampliamente con el 77% de las preferencias, seguido por el micro (16,7%) y, muy por detrás, el avión (2,9%). La forma de viajar condiciona el destino: quienes se trasladan en auto o micro eligen mayoritariamente Mar del Plata, mientras que quienes vuelan se inclinan por destinos más lejanos como Bariloche, Ushuaia o Salta.
En el plano internacional, Brasil se consolida como el destino favorito de los argentinos, concentrando más del 30% de los viajes al exterior en los últimos años.
Chile aparece como la gran novedad del período: es el único país que muestra un crecimiento sostenido, superando el 20% de participación y desplazando a Uruguay, que registra una caída progresiva. Europa y Estados Unidos/Canadá mantienen niveles bajos y estables, apenas por encima del 5%.
Las motivaciones para elegir destino también están cambiando. Si bien los atractivos naturales siguen siendo el principal factor de decisión, su peso viene en descenso.
En contraste, el precio es el motivo que más creció en el último año y ya explica casi una de cada cinco elecciones. La cercanía y la facilidad de acceso completan el podio, reforzando un patrón de viaje cada vez más pragmático, donde se prioriza lo posible por sobre lo aspiracional.
El viaje, además, continúa siendo una experiencia profundamente social. Solo el 10% de las personas viaja en soledad; el 67% lo hace con familia o amigos y el 23% en pareja. Incluso entre quienes viajan solos, Mar del Plata y Bariloche se mantienen como los destinos más elegidos, lo que refuerza su valor simbólico dentro del mapa turístico argentino.
Para las marcas, el análisis de Human Media Connections deja señales claras. En un contexto de consumo contenido, el viaje funciona tanto como experiencia real como aspiración simbólica. Las narrativas ostentosas pierden eficacia frente a mensajes que acompañen, faciliten y comprendan las limitaciones del consumidor.
El trayecto —la ruta, las paradas, las comidas y las playlists— gana relevancia como espacio de contacto, mientras que la playa se mantiene como el lenguaje común de alcance masivo y los aeropuertos como territorios estratégicos para públicos de mayor poder adquisitivo.
Más que una postal del verano, el informe revela una transformación profunda en la forma de viajar de los argentinos: el deseo persiste, pero hoy se organiza alrededor de la posibilidad, la cercanía y la eficiencia.
Comprender esa lógica resulta clave para conectar con un consumidor que no dejó de soñar, pero aprendió a viajar de otra manera.
Aislado del ruido, sin relojes ni certezas, este pueblo del Pacífico costarricense es refugio de quienes buscan un cambio real. Abrazado por la selva y el Pacífico, atrae a viajeros que llegan por unos días y terminan quedándose una vida
Por Sol Valls
Buenos Aires, martes 3 febrero (PR/26) — En el Pacífico costarricense, sobre el extremo suroeste de la península de Nicoya -a 150 kilómetros y seis horas de San José (la capital del país)- el océano ruge con una cadencia que hipnotiza y los días se alargan. Ahí está Santa Teresa: un pueblo que hasta hace apenas unas décadas era un secreto
“¿Lo que más me gusta de Santa Teresa? La simpleza de vivir el día a día, el ahora, el presente. El no saber qué va a pasar mañana pero vamos para adelante.No tener el consumismo de la ciudad -ni otras tantas preocupaciones típicas de ella-, los animales, las playas, el surf, el sentido de comunidad, la gente linda. Para mí eso es vivir acá”, dice Tomás V. (38), que a sus 24 dejó Buenos Aires y vive en el pueblo hace 10.
Esencialmente, Santa Teresa es un pueblo que consta de una calle semiasfaltada que se extiende a lo largo de cinco kilómetros en paralelo a la costa. A un lado de esta, hay colinas empinadas y una selva exuberante. Al otro, playas de agua turquesa, olas fuertes, arena clara y amaneceres y atardeceres que hacen que todo parezca posible.
El encanto del pueblo está en lo que ofrece y también en lo que quita, como la urgencia y el exceso de estímulosMarcos González
El turismo es internacional, pero no como el que se ve en Cancún, Ibiza o Miami; tiene una mística especial, con algo de hippie y algo de sagrado. Sobran historias de personas que llegan con la idea de unas vacaciones fugaces y terminan quedándose un mes, un año; a veces, una vida.
Aunque las autoridades de Cóbano, distrito al que pertenece, en la provincia de Puntarenas, no cuentan con una cifra exacta, hace ya varios años, y cada vez más, el pueblo es el hogar de cientos de argentinos (en proporciones similares, también de israelíes y, en menor proporción, de estadounidenses, italianos, franceses, alemanes, canadienses y belgas, entre otras nacionalidades).
Casi todos llegan para hacer un cambio de vida o -en muchos casos- para empezar a vivir.
Enamorarse o salir corriendo
Sin veredas ni semáforos,por la calle principal transitan decenas de cuatriciclos y motos. Sus conductores usan pañuelos y lentes por el polvo que se levanta en la parte no asfaltada. Casi todos los vehículos tienen ganchos al costado para poder transportar tablas de surf, puesto que el destino es casi indefectiblemente alguna playa. Así y todo, el sonido que captura la atención no es el de los motores, sino el de los monos aulladores que, colgados de los árboles, anuncian su dominio total en las alturas con chillidos que hacen honor a su nombre.
Cada día, a las seis de la tarde, locales y turistas se congregan en la playa para ver la puesta del solSol Valls
Hay quienes dicen que el cuarzo debajo de la tierra hace que en el pueblo se sienta una energía intensa, y no de cualquier tipo. “O te acepta o te echa”,dice Jerónimo Charpín (34), nacido en Buenos Aires y criado en Bariloche. «Te enamorás y te quedás, o enloquecés y salís corriendo”.
Como Tomás, Jerónimo entra dentro de la primera categoría de afectados y, aunque hoy vive en Barcelona, España, en Santa Teresa estuvo unos sólidos ocho años. Cantando, con una banda, y trabajando como administrador en distintos restaurantes.
Llegó “confiando ciegamente” en su hermana que, ya instalada en el pueblo (donde sigue residiendo), lo convenció de que se sume a la aventura. “Ahorré y me vine con la guitarra y no mucho más”, cuenta con una sonrisa relajada. Lo que lo enamoró del lugar fue su baja escala, la naturaleza y el sentido de comunidad que hay entre las distintas nacionalidades que lo habitan.
«La energía es muy particular; o te enamorás y te quedás o enloquecés y salís corriendo», dice Jerónimo CharpínSol Valls
Vida silvestre
En tierra firme hay iguanas gigantes que cruzan los caminos con poca y nula inhibición, así como hay mapaches y coatíes que merodean en las cocinas y baños -generalmente abiertos- de los alojamientos, buscando algo para comer (a la noche las heladeras se cierran con candado). No es raro encontrar cangrejos en la ducha, ver algún caballo suelto en la playa, o recibir visitas de pájaros que parecerían querer tener una conversación profunda.
Entre los locales es normal tener uno o varios perros con roles asignados dentro de su propia comunidad. Se los ve en las calles descansando en alguna sombra, en las playas corriendo y zambulléndose en el mar, en los restaurants abajo de las mesas, y hasta en los cuatriciclos acompañando a sus dueños a algún lugar.
El clima es tropical, caluroso y húmedo casi todo el año, con una temperatura media de 27°C y dos estaciones marcadas. Por un lado, la seca (de diciembre a abril), con un sol que estalla en el cielo desde temprano, un mar calmo que refleja cada rayo como si fuera vidrio fundido y noches casi siempre estrelladas.
La temporada seca ofrece mar calmo y días soleados mientras la temporada de lluvias intensifica el verdor de la selvaSol Valls
Por otro, la estación de lluvias (también conocida como green season, de mayo a noviembre), caracterizada por un clima más variable, con tormentas frecuentes, un mar más revuelto e impredescible, y una selva que se vuelve de un verde casi fluorescente.
Eso de quedarse
El “¿por qué volverías?» pierde fuerza y relevancia mezclado en la inmensidad de un mar que rompe sobre una arena ahora dorada reflejando el sol de las seis de la tarde (por su cercanía al Ecuador, siempre atardece a esa hora). Todos -en el agua desde sus tablas, y en la costa sobre sus pareos o apoyados contra algún tronco- frenan, hacen silencio y miran hacia el horizonte.
El momento del sunset es unánimemente sagrado.
Y aunque uno no necesariamente se olvida de los motivos que existen para tomarse el vuelo de vuelta, de repente parecen poder postergarse indefinidamente. La pregunta se reconvierte: “¿por qué no te quedarías?“.
Juana Fernández (23) -aunque en el pueblo se ganó el apodo de Juanita o “la chica de los rollers” por sus ratos patinando sobre la parte asfaltada de la calle- es una más del rejunte de dulces víctimas de este sueño de verano. A Santa Teresa llegó por primera vez en abril del 2021, tiempos pandémicos, porque una de sus amigas estaba enamorada de un chico que había elegido a Costa Rica como destino para vacacionar.
Hace unas décadas era un pueblo de pescadores; hoy recibe turistas de todo el mundoMarcos González
“Yo había sacado pasaje para quedarme un mes y, en ese entonces, me parecía un montón”, dice riéndose, como si estuviera acordándose del momento en el que pudo haber llegado a pensar eso. “Pasado el mes, mi amiga se volvió, del chico por el que vinimos y de sus amigos me hice hermana. Me enamoré, me rompieron el corazón, me volví a enamorar, pasé por varios trabajos y me terminé quedando un año”, relata. “Es un pueblo mini. A la persona que no querés ver la vas a ver ocho veces por día, y a la que querés ver también ocho, más las veces que la buscás. No te podés escapar de nadie”.
Su estadía allí le cambió abismalmente la forma de vivir. “Entendí lo lindo de vivir en comunidad y rodeada de naturaleza. Me puso en contacto con mi espontaneidad y con mi niña interior”, cuenta.
El encanto del pueblo reside en la invitación a vivir el ahoraSol Valls
No es para todos
En definitiva, Santa Teresa no promete certezas ni finales felices, pero sí invita a vivir con menos miedo y más presencia. Aunque a algunos les cueste admitirlo, es un destino que no es para todos ni pretende serlo.
La vida cultural no aflora -no hay cine, ni museos, ni Uber, ni delivery-, el WiFi falla como regla, de a momentos el clima agobia y los precios pueden parecer exorbitantes para lo que el lugar ofrece en términos de infraestructura.
Para muchos ahí está el truco: no pasa tanto por lo que te da, sino por lo que te saca (la niebla mental, el reloj y las presiones), habilitando una versión tuya a la que, en otros contextos, es más difícil acceder.
En una era que premia la velocidad y la productividad, este rincón del mapa parecería existir bajo otra métrica: una en la que lo simple es suficiente, algo parecido a la libertad. “No buscás hacerte millonario. No buscás, vivís”, concluye Tomás.
Datos útiles para visitar Santa Teresa
Cómo llegar:
Desde San José: vuelo local a Tambor (25 min) + taxi o shuttle (1:30 hs).
En auto: unas cinco o seis horas, incluyendo ferry desde Puntarenas a Paquera.
Opción directa en autobús: saliendo desde el centro de San José. Más larga (alrededor de siete horas), pero económica.
Playas destacadas:
Playa Santa Teresa: la más popular, ideal para surf, caminatas y atardeceres.
Playa Carmen: más tranquila y con arena más rocosa, con buena oferta de cafés y clases de yoga.
Playa Hermosa: amplia y menos concurrida, perfecta para aprender a surfear.
Playa Manzanillo: más alejada y casi desierta, muy virgen.
Recomendaciones gastronómicas:
Comida típica: Soda Pura Vida y Soda Tiquicia.
Café: El Patio Café, Somos Café y The Bakery.
Sushi: Nami y Koji’s.
Comida italiana: Pronto, Pizza Tomate y Muzza.
Patio de comidas con varias opciones: Eat Street.
Actividades:
Surf para todos los niveles, con varias escuelas.
Clases de yoga al aire libre.
Caminatas por la reserva Cabo Blanco.
Paseos en cuatriciclo o moto por la selva.
Recorrer las cataratas de Montezuma (paseo de unas horas, ideal en temporada seca, cuando el río está bajo).
Snorkel y buceo en isla Tortuga (excursión de un día).
Atardecer en la playa con música en vivo.
De un lado, colinas y selva tropical; del otro, playas de arena clara y mar turquesa con oleaje constanteShutterstock
Entre la mirada crítica de Juan Filloy y la ironía lúcida de Hebe Uhart, viajar aparece como una experiencia que va mucho más allá de etiquetas: turista o viajero, lo esencial es la forma de mirar, porque incluso a la vuelta de la esquina puede empezar la aventura.
Por Nancy Giampaolo
Periodista, guionista y docente
Buenos Aires, lunes 2 febrero (PR/26) — Al momento de hablar de Periplo, en una entrevista de Ricardo Zelarayán publicada en Clarín en 1975, Juan Filloy dice: “Es un viaje por el patio líquido que es el Mediterráneo, por todas las naciones que bordean el Mediterráneo. Conozco Egipto hasta la presa de Asuán; conozco Tierra Santa como la palma de la mano, Grecia, etcétera. Y vea, he andado a pie. Hay que dejarse de macanas. ¡Esas giras turísticas que lo llevan de la nariz! (…) ¿Usted ha visto la gente que anda en automóvil? Son culones, tienen la cintura pesada. Por ejemplo, en Norteamérica, donde la proliferación del automóvil llega a proporciones catastróficas, la gente no sabe caminar”.
En cualquiera de sus expresiones, habrá exotismo hasta dando la vuelta a la manzana
Años más tarde, a propósito de Turistas, Hebe Uhart, en cambio, reniega de la pretensión de distinguirlos de los viajeros, diciendo que “es algo que suelen hacer los organizadores de viajes o los periodistas diciendo que un turista es una persona a la que llevan a todos lados, mientras que un viajero es alguien que viaja con criterio, pero si bien no se puede negar que hay distintas formas de viajar, no es una diferencia tan tajante, porque a la larga el viajero termina como el turista, dando vueltas por la calle principal de la ciudad que visitó, y esa calle termina siendo como su casa”.
Cada uno tiene su parte de razón o, al menos, el derecho ganado a categorizar a piacere por haber escrito espléndidamente sobre el tema, lo mismo que otros, como Ezequiel Martínez Estrada, quien, con sus textos sobre ciudades de Europa, América Central o Estados Unidos, hace honor anticipado a algo dicho por Filloy en la misma entrevista, “El escritor debe ser una especie de notario público, dar fe del momento en que vive”.
En cualquiera de sus expresiones, de las vacaciones a la búsqueda de aventuras más riesgosas, y casi con cualquier presupuesto dado que incluso caminando podemos cambiar de ambiente y, si somos como Filloy, habrá exotismo hasta dando la vuelta manzana, “camino con tensión helénica”, el viaje desafía a la imaginación.
Su riesgo principal no es tanto perderse o sufrir imprevistos, como volver y sentir, como en Viaje al fin de la noche, que “el resto de las cosas no son sino decepciones y fatigas”.
Está ubicado en la provincia de Entre Ríos y se puede visitar fácilmente en verano.
Las Termas de Federación, un oásis en la provincia de Entre Ríos. Foto: Agencia NA (Google)
Buenos Aires, lunes 2 febrero (PR/26) — En la provincia de Entre Ríos hay un destino que se consolidó como una de las grandes referencias del turismo termal argentino: Federación, una ciudad pensada para el descanso, con aguas termales de alta calidad y un entorno natural que invita a bajar un cambio lejos del turismo masivo.
Ubicada a orillas del majestuoso lago Salto Grande, Federación se transformó en una opción cada vez más elegida para escapadas de fin de semana largo y feriados, especialmente durante el verano y el Carnaval, gracias a su infraestructura moderna y a una propuesta turística enfocada en el bienestar.
Según constató la Agencia Noticias Argentinas, Federación es considerada una de las cunas del turismo termal en la Argentina. Sus aguas emergen de napas subterráneas a más de 1.200 metros de profundidad y son reconocidas por sus propiedades terapéuticas, que ayudan a aliviar el estrés, relajar los músculos y mejorar el cuidado de la piel.
Las termas de Federación cuentan con un parque acuático imponenete. Foto: Agencia NA (Google)
El Parque Termal de Federación es el principal atractivo del destino. El complejo cuenta con piscinas de distintas temperaturas, sectores cubiertos y al aire libre, amplios espacios verdes y áreas especialmente pensadas para el relax, lo que permite disfrutar de la experiencia durante todo el año.
En los últimos años, el parque sumó propuestas complementarias como spa, masajes y tratamientos de bienestar, lo que terminó de posicionar a Federación como un verdadero oasis termal dentro del Litoral argentino, con servicios de calidad y un entorno cuidado.
La tranquilidad de las piletas de las Termas de Federación. Foto: Agencia NA (Google)
Pero Federación no es sólo termas. Su historia está marcada por un hecho singular: en la década de 1970, el antiguo pueblo quedó bajo las aguas del embalse de Salto Grande, lo que obligó a relocalizar por completo la ciudad. Este proceso impulsó una planificación urbana moderna y una fuerte apuesta al turismo como motor de desarrollo.
Qué hacer en Federación
Además de disfrutar de las termas, Federación ofrece propuestas ideales para quienes buscan actividades tranquilas al aire libre. El lago Salto Grande permite realizar paseos en lancha, pesca deportiva y caminatas por la costanera, uno de los espacios más concurridos por visitantes y vecinos.
La ciudad también invita a recorrerla sin apuro, con plazas bien cuidadas, ferias artesanales y una oferta gastronómica que combina platos típicos del Litoral con propuestas modernas, especialmente durante la temporada alta.
El predio de las termas de Federación, visto desde un drone. Foto: Agencia NA (Google)
El perfil de Federación se completa con un ritmo calmo, calles ordenadas y una escala urbana que permite moverse con facilidad, lo que la convierte en una alternativa ideal para descansar lejos de los grandes centros turísticos.
Cuánto cuesta la entrada a las Termas de Federación
El valor de la entrada al Parque Termal de Federación para el verano y los feriados de Carnaval 2025 es el siguiente:
Adultos: $22.000
Niños: $11.500
Jubilados: $14.500
Los precios incluyen el acceso a las piscinas y a las instalaciones generales del complejo. Los servicios de spa y tratamientos especiales se contratan de manera adicional.
Cómo llegar a Federación
Desde la Ciudad de Buenos Aires, el recorrido total es de aproximadamente 480 kilómetros. El acceso principal es por la Ruta Nacional 14, en un trayecto directo y de fácil circulación hacia el Litoral.
Federación también cuenta con servicios de ómnibus de larga distancia que la conectan con distintas ciudades del país, lo que facilita la llegada para quienes buscan una escapada termal sin necesidad de viajar en auto.
La temporada de verano 2025/2026 muestra una reconfiguración del turismo argentino en la costa de Santa Catarina (Brasil), con una disminución en la presencia de visitantes de Argentina, pero con tendencias mixtas que no desdibujan la importancia del mercado trasandino para el litoral brasileño.
Menos argentinos, pero aún mayoría internacional
Buenos Aires, 01 de febrero (PR/26) .- Durante la primera quincena de enero de 2026, la presencia de turistas argentinos en Santa Catarina cayó alrededor del 13% en comparación con el mismo período de 2025, según un análisis de Fecomércio-SC. Mientras que en la temporada anterior los argentinos representaban cerca del 22% de los visitantes, este verano ese porcentaje se redujo a 19% del total de turistas en el estado.
A pesar de esa caída, los argentinos siguen siendo con amplitud el principal grupo entre los turistas extranjeros, conformando aproximadamente el 81% de los visitantes foráneos en Santa Catarina.
Impactos por destino: caída fuerte en Florianópolis, alzas en el Sur
La disminución no fue homogénea. En Florianópolis, uno de los destinos preferidos por los argentinos, la participación de turistas de Argentina cayó de 39% a 24% entre las dos temporadas, un descenso proporcional de alrededor del 38%.
Por el contrario, ciudades del sur del estado como Laguna e Imbituba mostraron crecimientos significativos en la presencia de argentinos. En Laguna, la participación de visitantes provenientes de Argentina pasó de 7% a 20%, un aumento proporcional de casi 186%, mientras que en Imbituba saltó de 9% a 19%.
Estos movimientos sugieren que alternativas más tranquilas y menos concentradas posiblemente son elegidas por segmentos del público argentino, incluyendo jóvenes y grupos familiares.
Factores que explican la caída
Analistas de Fecomércio-SC atribuyen la menor afluencia a factores económicos tanto internacionales como locales:
La apreciación del real brasileño frente al peso argentino —con un aumento cercano al 11% en 2025— encareció el costo de la estadía y del consumo para los visitantes argentinos.
El crecimiento del endeudamiento de las familias argentinas, equivalente a alrededor del 5,4% del PIB, ha reducido la confianza y capacidad de gasto de potenciales turistas.
Estas condiciones, junto con una leve caída en el Índice de Confianza del Consumidor argentino a fines de 2025, influyeron en la decisión de veranear en destinos más accesibles o más cercanos dentro del país.
Más gasto promedio entre quienes viajan
Aunque la cantidad de turistas argentinos disminuyó, el gasto promedio de los visitantes extranjeros aumentó. Los datos de Fecomércio-SC muestran que el desembolso promedio por turista extranjero pasó de R$ 11.532 a R$ 12.063, un incremento de 4,6% frente a la temporada anterior.
Este patrón sugiere una mayor calidad o poder adquisitivo entre quienes deciden viajar, compensando parcialmente el efecto de menor volumen de turistas.
Contexto amplio: récords de turismo internacional en Santa Catarina
Más allá de la comparación interanual puntual, los datos generales de turismo internacional en Santa Catarina fueron positivos en 2025. Varias fuentes oficiales y del sector señalan que el estado experimentó un fuerte crecimiento en llegadas de turistas extranjeros durante el año anterior:
El total de visitantes internacionales se situó en más de 741.000 personas en 2025, con un crecimiento cercano al 50% respecto a 2024.
Los argentinos lideraron ese flujo, con más de 460.000 entradas al estado en 2025, muy por encima de otros mercados emisores.
Datos de periodos parciales ubicaron a Santa Catarina con cerca de 565.000 turistas extranjeros entre enero y agosto de 2025, lo que significó un aumento de más del 66% frente al mismo lapso del año anterior.
Esto indica que, si bien la tendencia de enero de 2026 fue a la baja comparada con enero de 2025, el estado aún mantiene una atractiva base internacional para el turismo.
Conectividad aérea y proyecciones
La temporada de verano 2025/2026 también se vio marcada por un aumento significativo de la conectividad aérea entre Brasil y Argentina, con un crecimiento de aproximadamente 31,6% en asientos ofrecidos en vuelos entre ambos países, alcanzando cerca de 1,5 millones de plazas proyectadas para la temporada. Este incremento en la oferta de vuelos subraya la apuesta de aerolíneas y aeropuertos por sostener la demanda turística entre los dos países.
Competencia, nuevas ofertas y perspectivas
En paralelo, el sector turístico de Santa Catarina viene fortaleciendo su infraestructura y diversificando la oferta. Un informe basado en datos de la Receita Federal brasileña indica que entre 2024 y 2025 el número de empresas vinculadas al turismo en los 21 municipios litorales creció alrededor del 23%, con un aumento notable de emprendimientos en alojamiento y servicios afines.
Según operadores y autoridades locales, ese crecimiento apunta a mejorar la experiencia del visitante y atraer no solo a los argentinos, sino también a otros mercados internacionales, para seguir consolidando la temporada de verano 2026 como una etapa relevante dentro del turismo postpandemia.
Esta época del año es propicia para hacer trekking, hacer excursiones en barco y caminar la ciudad más austral del mundo y disfrutar de su excelente gastronomía como un local.
Tierra del Fuego, domingo 1 febrero (PR/26) — Literalmente en Ushuaia, Tierra del Fuego, allí se puede hacer de todo: desde senderismo hacia una laguna paradisíaca, pasando por una navegación hacia los confines del mundo y coronar el día con una degustación de manjares marítimos. Ushuaia es ideal para aquellos que buscan desconectarse del estrés de la ciudad, animándose a probar cosas nuevas.
Con sus imponentes paisajes naturales, Ushuaia es una gran opción para disfrutar en verano por la cantidad de actividades que ofrece: un itinerario lleno de aventura que se corona con gastronomía autóctona de primer nivel.
Por su espectacular combinación de naturaleza salvaje y paisajes espectaculares, la capital de la provincia de Tierra del Fuego se encuentra entre montañas y mar, ofreciendo un entorno subantártico único, lleno de bosques, lagos y fauna marina.
Desde el Aeroparque Jorge Newbery, el vuelo hasta la ciudad dura aproximadamente tres horas y media, y la experiencia comienza apenas se aterriza. El Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas (foto arriba), operado por la compañía argentina London Supply Group, fue distinguido entre los 19 mejores del mundo por la revista Love Exploring, especializada en viajes y negocios.
Además de su arquitectura única, en su interior cuenta con una sucursal del Duty Free Shop Atlántico Sur, que también posee una tienda en el centro de la ciudad. Allí se ofrece una amplia variedad de productos de tecnología, juguetería, indumentaria, delicatessen y decoración, con precios libres de impuestos.
Un relevamiento reciente demostró que la ciudad más austral del mundo recibió más de 12.000 visitantes durante el último fin de semana largo de 2025.
El verano fueguino se caracteriza por la extensión del día: hay casi 18 horas de luz para disfrutar de todas sus bellezas. Una de ellas es el Parque Nacional Tierra del Fuego, un área protegida de 68.909 ha y es el único de la República Argentina que integra ambientes marinos, boscosos y de montaña.
Trekking, navegación y más
El sendero preferido de los visitantes es el que va desde Ensenada a Bahía Lapataia. Atravesando los frondosos bosques de lengas, se llega a miradores con vistas impresionantes del lago Roca y el Canal Beagle.
Todos los circuitos están correctamente señalizados, con carteles que informan el grado de complejidad de cada uno. Para los más experimentados, es imperdible el trekking hasta el cerro Guanaco. Desde su cumbre, a 970 m de altura, se obtienen magníficas vistas panorámicas de la cordillera fueguina y del Beagle.
A tan sólo 20 km de Ushuaia, en el corazón de los Andes fueguinos, se desarrolla uno de los trekkings más deslumbrantes de Tierra del Fuego: la caminata a laguna Esmeralda.
El sendero atraviesa bosques milenarios y zonas de montaña hasta desembocar en una laguna de aguas cristalinas -del deshielo del glaciar Albino- que cautiva a visitantes de todo el mundo. El recorrido parte de la laguna y desde allí, la caminata tiene una extensión total de 8,7 km ida y vuelta, con una duración aproximada de cinco horas.
Su trazado es mayormente plano, lo que lo convierte en una opción accesible para los visitantes, incluso familias. Se recomienda siempre usar calzado impermeable, abrigo, y llevar provisión de agua y alimentos.
Pero si de postales se trata, no hay una más emblemática que la del Faro Les Eclaireurs (foto arriba), ubicado en el Canal Beagle. Desde 1920, su linterna brilla frente a las costas de la bahía de Ushuaia, desafiando el embate de los vientos australes día a día, año tras año.
Su característica torre blanca y roja, se ubica a 22,5 msnm, mientras que su equipo luminoso funciona a base de paneles solares. Si bien el faro no está abierto al público, se puede observar a través de excursiones en catamarán. El paseo también permite ver en detalle el avistaje de aves y lobos marinos.
Otra actividad infaltable es sacar el boleto al Tren del Fin del Mundo. Originalmente transportaba a los presos del antiguo presidio de la ciudad hacia los bosques cercanos, y hoy permite recorrer esa misma senda cargada de historia.
La excursión comienza en la Estación del Fin del Mundo, situada a 8 km al Oeste de Ushuaia. Para llegar hasta allí se puede optar por transporte público, taxis o servicios de traslado ofrecidos por distintas empresas.
A bordo, los pasajeros atraviesan un trayecto de 7 km que pasa por turbales, bosques de lengas y ñires, y llega hasta la cascada Macarena, donde es posible descender y disfrutar de un mirador panorámico. La ruta finaliza en los lindes del PN Tierra del Fuego.
El recorrido completo tiene una duración aproximada de 1 hora y 45 minutos. En la estación final los visitantes pueden continuar explorando el Parque Nacional o regresar en tren a la estación inicial. Las entradas están disponibles en la web oficial y tienen un valor de $ 55.000 para adultos y $ 38.000 para menores de 12 años.
La experiencia se completa con los sabores típicos de la región. La centolla o cangrejo patagónico es de sus platos más emblemáticos. Su carne es dulce, tierna y jugosa, y generalmente se sirve cocido, acompañado de manteca o mayonesa.
Otro pescado característico es la merluza negra, que se puede cocinar a la parrilla, al horno o en un ceviche.
Por fuera de los frutos de mar, se destaca el cordero patagónico, que usualmente es cocinado lentamente a la estaca, con una piel crujiente por fuera y una carne jugosa por dentro.
Por otro lado, para deleitarse con algo dulce sin dudas, está el chocolate fueguino, elaborado con un fruto ácido típico de la región, conocido como “calafate”.
Con paisajes únicos, aventuras para todos los niveles y sabores inigualables, las vacaciones en el Fin del Mundo se convierten en una experiencia completa e inolvidable.