Por Nico: En todo mi recorrido de oeste a este por Indonesia, cada isla que tocaba era un cambio no sólo territorial sino en muchos otros aspectos. Flores no iba a ser la excepción, por eso para mi cada nueva isla era un descubrimiento en sí mismo. En este post les muestro mi itinerario y que ver en la isla de Flores, Indonesia.
Buenos Aires, domingo 21 diciembre (PR/25) — Las mezquitas abren paso a las iglesias y los nombres cambian sustancialmente, lo que me empieza a mostrar que los cientos de años de influencia portuguesa no pasaron desapercibidos.
Es que Flores fue colonia portuguesa desde el siglo XVI hasta el siglo XIX, y luego en 1856 los holandeses ocuparon la isla.
Itinerario isla de Flores
Llegué a Labuanbajo después de un maratónico viaje de casi 25 horas que incluyó dos ferris y dos buses. En el último ferry conocí a Edoardo, un italiano muy buena onda que me contó que solo venía a Flores para bucear. Con él me dediqué a buscar un hospedaje barato, y aunque costó porque estaba todo “full full” como te dicen los locales, encontramos uno que nos convenció. Compartí mis días con este veneciano hablando de sueños, barcos, proyectos, unos cuantos cafecitos y varias cervezas…
Ya me había informado de lo caro que costaba ir a visitar los dragones en la isla de Komodo, y me pareció que la foto con ellos no valía tanto. Por eso, siguiendo el consejo de Edoardo y muchos otros viajeros-buceadores, decidí iniciarme en el mundo del buceo aquí, del lugar del que todos hablan maravillas. Ya llegué al Sudeste Asiático con la idea en la cabeza de bucear por primera vez, y la hora había llegado, pero sobre esto les hablaré en otro post.
Con el carnet de buzo en la mano volví a hacer dedo exitosamente hasta Ruteng, un pueblito a uno 120 km de Labuanbajo. Un hombre, con su mujer embarazada y su nena de cuatro años, me levantó en su camino hacia Ruteng para que ella se pudiera hacer los controles necesarios, ya que en Labuanbajo la asistencia no es buena.
La isla de Flores tiene una única ruta que conecta toda la isla de oeste a este. Los paisajes que se pueden apreciar son impresionantes, llenos de enormes campos escalonados de arroz, montañas, vegetación por doquier y gigantescos bambús al costado de la ruta. Ya la ruta de la isla de Flores es una atracción en sí que no hay que dejar de ver y apreciar.
En Ruteng alquilé una moto y fui a visitar los famosos campos de arroz en forma de telaraña. Antiguamente la plantación se dividía en parcelas que distintas familias del pueblo debían cultivar siguiendo los ritos especiales de la cosecha. Es lindo, pero si estás con poco tiempo es una parada que se puede evitar.
También desde Ruteng se puede ir a Wae Rebo, un pueblo tradicional nombrado patrimonio cultural por la UNESCO que queda en el medio de la montaña y al cual solo se puede acceder después de cuatro horas de trekking. Como no me sentía del todo bien y mi cuerpo me pedía unos día de descanso, decidí saltear el trekking y ver otros pueblitos tradicionales más adelante.
Así fue que al día siguiente, arriba de un camión que me levantó, llegúe a Bajawa, un pueblo pequeño y muy limpio para los estándares indonesios, que sirve de base para visitar las aldeas tradicionales que están a sus alrededores. Yo visité por mi cuenta tres aldeas: Bena, Luba y Gurusina. En cada una es necesario dejar una contribución de 10.000-20.000 RP por persona y completar un libro de visitas.
A los pies del Monte Inerie, Bena es uno de los más conocidos de la zona. Cuenta con más de 45 sao (casas de maderas con techos de pajas) y nueve clanes dispuestos en forma de barco. En el medio de la villa están los santuarios ngadhu (troncos tallados personificando los ancestros masculinos) y los bhaga (pequeñas cabañas que retratan los ancestros femeninos), junto a un megalítico de piedra que es donde se realizan los tan comunes sacrificios de animales. Son en su mayoría católicos, pero aun preservan sus tradicionales rituales y ceremonias, y las creencias de que sus ancestros están presentes en cada momento. Viven de la agricultura de nuez de bancul, cacao y clavo, y las mujeres venden a los turistas los coloridos tejidos elaborados por ellas mismas.
Al verme llegar, la gente del pueblo, ya acostumbrada a los turistas, me saludaban con grandes sonrisas mostrando los dientes bermejos de tanto mascar la hoja de “bettelnut”, que viene a ser la planta de la “nuez de areca” (o al menos esa es la traducción que encontré) que combinada con polvo de coral tiñe de rojo. Nadie sabe inglés, salvo algunas pocas frases, y muy pocos hablan Bahasa Indonesia, sino que mantienen sus lenguas tradicionales, por eso es que es un poco difícil comunicarte con ellos. La solución es contratar un guía local que haga de traductor, o como hice yo, a través de gestos y sonrisas.
También visité Mangeruda Hotspring, que son unas aguas termales a unos 20 km de Bajawa. Deben su elevada temperatura a que en su recorrido pasan por un volcán y éste calienta el río. Es un lindo lugar para descansar bajo la sombra y disfrutar del agua (aunque un poco caliente para los calurosos días de la isla de Flores).
Si, el humo es por lo caliente que estaba.
Desde Bajawa partí para Ende, mi última parada en Flores, pero en el camino me llevé una linda sorpresa. El hombre que me levantó en la ruta me dijo que tenía que parar en un pueblo a saludar a un amigo, pero resultó ser que era la comunión del hijo y por lo tanto ese domingo el pueblito entero estaba reunido celebrando. Cuando llegamos, tanto la familia con sus típicos trajes tradicionales como los invitados se acercaban deseosos de saludarme y recibirme. Me ofrecieron té, café, torta, jugo de palmera y mucha comida. Desde niñas pequeñas hasta las matriarcas, todas colaboraban con la preparación del menú. Es que ese día tenían que alimentar a todo el pueblito y para ello habían sacrificado una vaca.
La fiesta dura todo el día, con abundante comida y música bailan hasta entrada la noche. Me llamó la atención ver que la humilde casa no tenía piso de material, sino que era de tierra, pero sí tenían un set de enormes parlantes cual boliche porteño.
Dejamos atrás los festejos y finalmente llegué a Ende. De esta ciudad salen los ferris (que me tomaría para ir hasta Kupang, en la isla de Timor) y está ubicada a dos horas del Parque Nacional Kelimutu, visita obligada en todo itinerario por la isla de Flores. Conseguí la moto, el mapa y dejé todo listo para salir de madrugada hacia allá. Este lugar es famoso por sus tres cráteres con lagos de distintos colores, uno de los cuales tiene agua a temperaturas muy altas. Luego de arribar sin problemas al parque y pagar la entrada (150.000 RP todos los días menos los domingos que es más caro), comencé la última parte del camino en plena subida.
Ahí fue cuando una vez más, al igual que en Ijen, Java, el clima me jugaba una mala pasada. A medida que avanzamos la llovizna y la niebla se hacían cada vez más presentes. Una vez en el parking ya era como estar dentro de una nube, la visibilidad era muy poca, y rezando que más arriba sea diferente emprendí los 20 minutos de caminata final. Por desgracia nada mejoró, sino que empeoró. La llovizna se volvió lluvia y lo que en un principio era intermitente se transformó en algo continuo. Se hizo de día pero solo lo noté porque todo se volvió más claro, porque nunca pude ver el sol salir. Esta vez decidí ir hasta el final y pacientemente esperé bajo un techito a ver si la situación mejoraba con las horas. La verdad es que eso no sucedió, pero por suerte gracias al viento la niebla me cedió unos minutos y corriendo por las escaleras hasta el cráter pude por lo menos ver dos de ellos, que me dejaron boquiabierto.
Fuente: mochilerosviajeros.com
Bajo la aun constante lluvia emprendí el regreso, con la sensación agridulce de haber podido ver algo pero sin haberlo disfrutado como me hubiese gustado.
Con esto cerraba mi itinerario y paso por la isla de Flores y me embarcaba en un viaje de 15 horas en ferry con destino a Kupang, en la Isla de Timor, mi última parada en esta primera etapa en Indonesia antes de cruzar la frontera hacia Timor Oriental, país al que tenia muchas ganas de ir por ser la cenicienta del Sudeste Asiático y prácticamente nadie lo visita, por «no tener mucho que ofrecer» y también por su lejana ubicación de las populares Tailandia, Singapur o Camboya.
Información Útil y hospedaje de mi itinerario por la isla de Flores
Cómo llegar a Labuanbajo desde Mataram (Lombok): compré un pasaje directo a Labuanbajo, porque lo pude regatear, pero se puede hacer por tramos también.
De Mataram a Bima (Sumbawa) lo hacés en un bus con aire acondicionado, baño y cena. A las dos o tres horas de salir de la estación hay que cruzar en ferry y luego seguir hasta Bima, son en total como 13 horas. De Bima a Sape fui en uno bemo (minibús) que duró otras 2 horas. Finalmente de Sape a Labuanbajo hay que tomarse un ferry por 7 horas más. En total me costó 300.000 RP por persona (22 USD). Hospedaje en Labuanbajo: me quedé en Backpackers Home por 150.000 RP la doble con desayuno y baño compartido. El mejor de la zona dicen que es Gardena, pero cuando fui estaba lleno y solo quedaban las habitaciones más caras, de las baratas hay muy pocas. Otro lugar muy concurrido es Backpackers Hostel, 50.000 RP por persona la cama.Hospedaje en Ruteng: en el homestay de un señor llamado Stefano que encontré cuando fuimos a preguntar al Hotel Sindha. Stefano trabaja allí, así que seguro lo van a encontrar. La habitación costó 175.000 RP con desayuno, WiFi (que sorprendentemente funcionaba muy bien) y baño compartido. Él mismo te alquila moto (75.000 RP) ya que no hay muchos lugares que alquilen en Ruteng. Hospedaje en Bajawa: en Marcelino Homestay por recomendación de una señora alemana que encontré en Labuanbajo. Aunque no tiene carteles, todo el mundo lo conoce así que basta con preguntar para encontrarlo. Pagué 150.000RP con baño privado y desayuno. No pude conocer a Marcelino, pero se que es un muy buen guía que organiza tours a los pueblos tradicionales. Hospedaje en Ende: hay gran cantidad de hospedajes económicos, yo elegí Ikhlas, que tiene una gran variedad de habitaciones y precios. Pagué 130.000 RP por una habitación con baño privado, ventilador, desayuno y WiFi. En el mismo hotel alquilan motos por 100.000 RP el día. Se encuentra ubicado a dos cuadras del aeropuerto de la ciudad.
Hospedaje en Kupang, isla de Timor: Lavalon Hostel fue el mejor alojamiento en el que hemos estado en Indonesia. Por 150.000 RP nos dieron una habitación nueva con baño privado, ducha y agua caliente (algo para no muy común en Indonesia), desayuno, WiFi y una vista increíble de la playa.
Hasta acá llego mi itinerario por la isla de Flores, una isla muy diferente de Indonesia, y no solo por su religión católica en medio de un país musulmán.
Flores tiene un sabor distinto, una belleza increíble, algo que abunda en Indonesia. No estaba en mis planes cuando llegaba al país, pero quien me hospedó por Couchsurfing en Jakarta me dijo «no podes irte sin conocer Flores«, y me paró frente a un inmenso mapa mostrándome que no podía perderme.
Hoy les digo yo, no dejen de visitarla, de verdad vale la pena hacerlo.
Indonesia es un vasto archipiélago en el sudeste asiático, famoso por su increíble diversidad cultural y natural, siendo Bali la isla más turística por sus playas, templos (Uluwatu, Besakih) y arrozales (Tegallalang), pero otros destinos populares incluyen los templos antiguos de Java (Borobudur, Prambanan), el surf en las Islas Gili, la vida silvestre de Komodo, y el buceo en Raja Ampat o Bunaken.
Dónde queda:
Está ubicado entre el sudeste asiático y Oceanía, compartido con Papúa Nueva Guinea.
Se extiende por miles de islas, separadas por mares y estrechos.
Por qué es turística (y qué visitar):
Bali (La Isla de los Dioses):
Cultura y Espiritualidad: Templos hindúes (Tanah Lot, Uluwatu), arrozales en terrazas (Tegallalang), yoga y meditación en Ubud.
Playas: Surf en Kuta, Seminyak, Canggu, y Uluwatu.
Naturaleza: Senderismo al volcán Batur, selvas y cascadas.
Isla de Java:
Historia: Templos Patrimonio de la UNESCO como el budista Borobudur y el hindú Prambanan.
Naturaleza: Volcanes impresionantes como el Monte Bromo y áreas de arte y cultura.
Islas Gili (Trawangan, Meno, Air):
Cercanas a Lombok, son famosas por su ambiente relajado, sin coches, playas de arena blanca y excelente snorkel/buceo.
Raja Ampat (Papúa Occidental):
Considerado uno de los mejores destinos de buceo del mundo, con biodiversidad marina espectacular.
Komodo y Rinca:
Hogar de los icónicos dragones de Komodo y paisajes únicos.
Sulawesi (Célebes):
Cultura Toraja, conocida por sus funerales elaborados y casas tradicionales (Tongkonan).
En resumen: Indonesia es un destino diverso que ofrece desde playas tropicales hasta montañas volcánicas, templos ancestrales y culturas tribales, siendo Bali el punto de entrada más popular para la mayoría de los turistas.
Si están armando su viaje por el Sudeste Asiático e Indonesia, no dejen de leer el post sobre que hacer en Bali, Lombok y las Gili, destinos que seguro no falten en su itinerario por Indonesia.
El evento reúne a China, Rusia y Mongolia con atractivos turísticos y actividades recreativas en plena temporada invernal.
China, Rusia y Mongolia comparten el parque de hielo más grande del mundo.
Agencia NA (Xinhua)
Buenos Aires, domingo 21 diciembre (PR/25) — El 22° Festival Internacional de Hielo y Nieve China-Rusia-Mongolia quedó inaugurado en la ciudad de Manzhouli, en la región autónoma de Mongolia Interior, en el norte de China.
El evento tuvo amplia participación turística y mostró esculturas y espacios recreativos sobre hielo a gran escala, según supo laAgencia Noticias Argentinas.
Parque temático de hielo compartido por China, Rusia y Mongolia.
Agencia NA (Xinhua)
El parque construido especialmente para el festival abarca 128.000 metros cuadrados y ofrece múltiples actividades y juegos de hielo para niños y adultos.
Imágenes difundidas por medios chinos muestran postales familiares en las que niños juegan y resbalan en estructuras congeladas, aprovechando las temperaturas bajo cero.
Cooperación cultural y atractivo turístico
El festival, que involucra a China, Rusia y Mongolia, busca fortalecer los intercambios culturales entre los tres países y potenciar la actividad turística regional durante el invierno en el norte asiático.__IP__
Además, el evento forma parte del impulso de la región como destino internacional para deportes y recreación en la nieve.
Se trata de tres parques acuáticos muy completos que están dispersos en la geografía provincial. Alegría para los visitantes y los locales.
Tres parques acuáticos alegran el verano en La Pampa.
La Pampa, domingo 21 diciembre (PR/25) — La Provincia de La Pampa, reconocida por su vastedad territorial y riqueza cultural, se ocupa de la recreación familiar gracias a la oferta de sus tres principales complejos acuáticos: Winifreda, Telen y Colonia Barón.
Estos destinos, dispersos en la geografía de su territorio, conjugan el descanso en la naturaleza con la diversión activa, ofreciendo alternativas diversificadas para el visitante. Veamos cada uno en detalle.
Winifreda: integración de aventura, relax y confort. Este parque acuático se presenta como un enclave turístico ideal para el disfrute intergeneracional. Este complejo está diseñado para albergar tanto a familias como a grupos organizados, proporcionando una extensa variedad de atracciones lúdicas. Se destacan los toboganes y juegos acuáticos de diversas complejidades aptos para todas las edades, que constituyen el núcleo de la diversión. Más allá de las piscinas, Winifreda ofrece elementos de confort y esparcimiento poco comunes en el ámbito provincial, como el hidromasaje gigante al aire libre, que facilita momentos de relajación y bienestar. La experiencia se complementa con el Paseo en Altura, una atracción que permite obtener perspectivas únicas del predio. El entorno natural que circunda el parque ha sido cuidadosamente acondicionado, ofreciendo un espacio para camping con modernas infraestructuras: parrillas, servicios sanitarios y una conexión íntima con el paisaje pampeano. La oferta de actividades se amplía con opciones terrestres, incluyendo la práctica de paintball y paseos en bicicleta, además de la posibilidad de explorar sitios de interés histórico-cultural y disfrutar de la gastronomía local. Winifreda, por su amplitud de servicios, se establece como un destino de recreación integral. Contacto Tel.: (02333) 407901.
Telen: un refugio acuático en la encantadora región de Latidos del Caldenal. Ubicado en esta pintoresca región, la localidad de Telen alberga un distinguido oasis de esparcimiento acuático. Este destino se caracteriza por la armonía entre sus instalaciones y el entorno natural. El parque acuático está meticulosamente planificado para recibir a un público general, disponiendo de piletas de variadas profundidades que aseguran la seguridad y el entretenimiento de todos los visitantes. Encanta por su entorno natural privilegiado, sus tradiciones, sus exquisitos vinos y, sobre todo, por su hospitalidad característica. Tras una jornada dedicada a las actividades acuáticas bajo el sol estival, los visitantes encuentran un apacible refugio en el camping municipal. Esta localidad ofrece, en su singularidad, la promesa de sol, agua y diversión, representando un segmento genuino de lo que se denomina la Pampa Original. Contacto Tel.: (02954) 811763.
Nuevas tendencias transforman la manera en que los adultos mayores planifican sus desplazamientos. La digitalización, la búsqueda de lugares inéditos junto con el sentirse seguros marcan el pulso de este fenómeno
Por Juan Mascardi
Buenos Aires, sábado 20 marzo (PR/25) — El turismo para personas mayores de 70 años se transforma con la adopción de nuevas tecnologías.
En los últimos años, los viajes de personas mayores de 70 experimentaron una transformación profunda, marcada por la incorporación de nuevas tecnologías y una redefinición de las prioridades al momento de elegir destinos y experiencias.
Según la directora de la Facultad de Turismo y Hospitalidad de la Universidad Abierta Interamericana (UAI) sede Rosario, doctora Analía Brarda, este segmento de la población ha evolucionado hacia un perfil de viajero más experimentado, exigente y conectado.
Brarda señaló que los cambios en la forma de viajar se explican, en parte, por el proceso de envejecimiento poblacional. En ese sentido, recordó que, según datos de la Organización Mundial de la Salud, en 2019 la esperanza de vida promedio a nivel mundial alcanzó los 73,3 años.
El turismo senior prioriza ritmos más pausados, accesibilidad y experiencias adaptadas a las necesidades de las personas mayores.
En América Latina, y particularmente en Argentina, este fenómeno se manifiesta con mayor intensidad, ya que el país se encuentra entre los de mayor envejecimiento poblacional de la región, una tendencia que impacta en los hábitos de consumo, el tiempo disponible y las expectativas vinculadas al viaje.
La especialista explicó que, a diferencia de décadas anteriores, las personas mayores de 70 solían contratar sus viajes principalmente a través de agencias físicas, el contacto personal o la recomendación boca a boca, mientras que en la actualidad internet y las redes sociales se consolidan como canales relevantes.
Brarda subrayó que, con el paso del tiempo, los silver se han familiarizado cada vez más con estas tecnologías y las utilizan con mayor frecuencia, convirtiéndolas en herramientas clave para la toma de decisiones vinculadas al viaje y a la elección del destino.
En la misma línea, Valentina Tomasella, licenciada en Hotelería y Turismo y agente de viajes, señaló que en los últimos años se produjo un cambio significativo en las motivaciones de viaje. Según explicó, el avance de la tecnología, la globalización y una mejor calidad de vida impulsaron a este segmento a elegir destinos más desafiantes y menos convencionales.
“Hoy se animan a viajar a lugares que soñaron en su juventud y que por distintas circunstancias no pudieron concretar. Ya no se quedan con las ganas”, afirmó.
Este cambio en los hábitos de consumo se acompaña de una mayor sofisticación en las expectativas: “Estos viajeros han evolucionado y continuarán haciéndolo: cuentan con experiencia previa, han visitado distintos países y conocido diversas culturas, por lo que hoy buscan destinos diferentes o experiencias nuevas que aún no han vivido”, agregó Brarda.
San Carlos de Bariloche figura entre los destinos nacionales preferidos por los silver.
La calidad en la atención, el trato personalizado, los precios accesibles y el entorno seguro se han convertido en factores determinantes para este público.
El segmento silver integrado por personas mayores de 70 años, se caracteriza, según Brarda, por “ser un tipo de viajero dispuesto a pagar por sus experiencias, aunque sin incurrir en excesos, priorizando siempre una adecuada relación entre calidad y precio”.
Entre el ‘all inclusive’ y lo exótico
En cuanto a la frecuencia y el tipo de viajes, la directora de Turismo detalló que “los pasajeros realizan al menos dos viajes al año, uno a un destino exótico o poco común, con una duración de 20 a 30 días, larga distancia generalmente al extranjero y un presupuesto alto; el otro es mayormente a un destino conocido, de una semana como máximo diez días, a un destino nacional o país limítrofe con un presupuesto inferior”.
Los resorts con modalidad todo incluido concentran servicios, accesibilidad y tiempos de descanso
Tomasella agregó que los destinos de playa continúan siendo una de las opciones más elegidas, especialmente por quienes presentan dificultades de movilidad. En estos casos, los resorts con modalidad todo incluido facilitan el descanso y la comodidad. Además, destacó una tendencia creciente a viajar acompañados por el núcleo familiar ampliado, incluyendo hijos, nietos o sobrinos, lo que refuerza el componente vincular de la experiencia turística en esta etapa de la vida.
Los destinos argentinos
Respecto a los destinos nacionales más elegidos, Brarda mencionó a “San Carlos de Bariloche, Villa La Angostura y San Martín de los Andes, Ushuaia y Península de Tierra del Fuego, Mendoza capital y los valles vitivinícolas, Cataratas del Iguazú, Costa Atlántica”. Para que estos lugares resulten viables, deben ofrecer condiciones de accesibilidad, seguridad y servicios adaptados a las necesidades de los mayores.
Las Cataratas del Iguazú se mantienen entre los destinos nacionales más elegidos por personas mayores de 70 años.
Tomasella afirmó que la Argentina cuenta con una oferta ampliamente preparada para recibir a personas mayores de 70. Según explicó, la viabilidad no está dada por el destino en sí, sino por la adecuación de las actividades a la aptitud física y a las necesidades de cada viajero. En ese marco, destacó que los parques nacionales presentan infraestructura y servicios adaptados para personas de todas las edades.
El armado del viaje
La adaptación de los itinerarios es otro aspecto clave. Brarda explicó que “en la práctica, los itinerarios de turismo senior se adaptan priorizando la calidad de la experiencia por sobre la cantidad de actividades, sin que ello implique perder riqueza ni contenido”. La programación se vuelve más flexible, con menos actividades por día y mayor tiempo libre, “evitando recorridos apresurados”.
En cuanto a la organización del viaje, Tomasella explicó que los viajes dependen de los gustos y necesidades de cada persona. Algunos viajeros optan por sumarse a grupos con recorridos preestablecidos para simplificar la planificación y descansar de la toma de decisiones, aunque estos programas suelen mantener ritmos intensos.
Frente a ello, señaló que existen operadores especializados que trabajan con tiempos más flexibles, una alternativa que implica mayores costos pero permite viajar sin apuros y con mayor disfrute.
El uso de sillas de ruedas en entornos de playa amplía las posibilidades de disfrute del mar para personas mayores con dificultades de movilidad.
El transporte accesible y el tipo de alojamiento inciden directamente en la sensación de seguridad. Según la especialista, “el turismo silver es un turismo que viaja por más tiempo, lo que genera menos traslados de larga distancia, lo hace en épocas de poca o menor concurrencia”. Además, los viajes grupales con asistencia especializada han mostrado un crecimiento sostenido.
En relación con los traslados y el alojamiento, Tomasella indicó que los viajes en avión son los más elegidos por este segmento, debido a las condiciones de accesibilidad que presentan los aeropuertos. “Cuentan con asistencia en silla de ruedas y prioridades de embarque para personas con dificultades de movilidad”, explicó. En cuanto al hospedaje, agregó que la elección se ajusta a los gustos de cada viajero, pero con un criterio claro: “buscamos evitar subidas empinadas o ubicaciones inaccesibles que puedan complicar el viaje”.
Los cruceros ganan terreno entre las personas mayores de 70 años por la combinación de comodidad, servicios y previsibilidad del itinerario.
En cuanto a la protección durante el viaje, la directora remarcó que “en este rango etario, el seguro médico y la asistencia al viajero cumplen un rol fundamental y estratégico, ya que brindan seguridad, tranquilidad y respaldo tanto al viajero como a su entorno”.
Detalles para que no falle el viaje
Brarda también identificó los errores más frecuentes al planificar un viaje después de los 70 años: “No considerar las condiciones climáticas del destino, que pueden influir significativamente en el bienestar y la salud. Falta de flexibilidad, al no prever alternativas o tiempos libres para adaptarse a imprevistos o a cambios en el estado físico, entre otros. Descuidar la planificación de descansos, lo que puede generar cansancio excesivo y disminuir el disfrute del viaje”.
Tomasella mencionó la falta de consideración de las necesidades particulares de cada persona y la elección de programas excesivamente ajetreados, que no contemplan tiempos de descanso ni permiten disfrutar plenamente de los destinos.
Desde su experiencia profesional, la licenciada subrayó el impacto positivo que tiene viajar en esta etapa de la vida sobre el bienestar emocional y la calidad de vida. “Es de las mejores cosas que les puede pasar. Incluso una escapada de fin de semana puede ser fundamental para transitar esta etapa de manera más amena y disfrutable”, afirmó.
Para Brada, “viajar cambia la vida”. El impacto emocional de viajar en esta etapa de la vida es, para Brarda, sumamente positivo: “En el plano emocional, el viaje refuerza la autoestima y la sensación de autonomía, ya que permite seguir tomando decisiones, descubrir nuevos lugares y cumplir deseos postergados. También estimula la curiosidad, la memoria y el aprendizaje continuo, factores clave para el bienestar cognitivo.
Además, favorece la socialización, ya sea viajando en grupo, en pareja o incluso en solitario, lo que contribuye a reducir los sentimientos de soledad y a fortalecer los vínculos, concluyó la directora de la UAI.
Sus tejados de pizarra, sus mezquitas, las calles empedradas que suben y bajan y esa mezcla de historia, misterio y encanto balcánico la hacen única: ¿Quieres saber qué ver y hacer en Gjirokastra?
En este artículo te hablamos de este destino del sur de Albania, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y una de las ciudades otomanas mejor conservadas de los Balcanes..
Nosotros llegamos tras visitar la zona de Përmet y las termas de Llixhat e Bënjës, y, desde aquí, salimos rumbo a Berat, otra ciudad albanesa encantadora. Hay tours que solo dedican unas horas a Gjirokastra, pero si vas por libre, lo más recomendable es alojarte al menos una noche aquí.
De esta forma podrás conocer lo mejor de Gjirokastra tranquilamente, tanto de día como con las lucecitas nocturnas.
Pero antes saber que:
Albania es un país turístico en auge, conocido como la «nueva perla de los Balcanes», que ofrece una mezcla única de playas mediterráneas turquesas, montañas impresionantes como los Alpes Albaneses, ciudades históricas con herencia otomana y romana (Berat, Gjirokastër), una gastronomía sabrosa y, sobre todo, es uno de los destinos más económicos de Europa, con gente muy amable y un ambiente de descubrimiento aún no masificado.
Atractivos turísticos clave:
Costa y playas: La Riviera Albanesa (Dhermi, Gjipe) es famosa por sus aguas cristalinas y calas escondidas, rivalizando con destinos más caros.
Montañas y naturaleza: Los Alpes Albaneses son ideales para senderismo (ruta Theth-Valbone), con paisajes espectaculares y el lago Komani para explorar en barco.
Ciudades históricas (Patrimonio UNESCO): Berat y Gjirokastër, con sus casas otomanas y fortalezas, son visitas obligadas.
Capital vibrante: Tirana ofrece una mezcla de arquitectura comunista y otomana, museos (Bunk’ART) y arte.
Cultura y gente: Hospitalidad local, herencia diversa (griega, romana, otomana, comunista) y una comida deliciosa a buen precio.
Destinos únicos: Las termas naturales de Benja en Përmet son perfectas para la relajación.
Por qué visitarlo:
Asequibilidad: Es significativamente más barato que otros lugares de Europa, especialmente fuera de la costa.
Autenticidad: Todavía se siente como un destino por descubrir, lejos de las multitudes.
Seguridad: Considerado un país muy seguro con gente hospitalaria.
Diversidad: Ofrece playas, montañas, historia y cultura en un solo lugar.
En resumen, Albania es una joya turística que combina belleza natural, riqueza histórica y bajo costo, ideal para explorar este verano..
Imprescindibles que ver y hacer en Gjirokastra
Gjirokastër (o Gjirokastra, según lo veas escrito) fue fundada en tiempos bizantinos, aunque su verdadero esplendor llegó con los otomanos, que la convirtieron en una ciudad de mercaderes y casas nobles. Su arquitectura tradicional, que se observa en las típicas casas de piedra con tejados de losas grises y torres defensivas que aparecen como setas en todo el casco histórico, le valió el apodo de la ciudad de piedra.
Durante el siglo XX, Gjirokastër fue también escenario de algunos de los capítulos más intensos de la historia albanesa. Aquí nació Enver Hoxha, el dictador comunista que aisló al país durante casi medio siglo, y también Ismail Kadare, el escritor más famoso de Albania. Entre los dos, simbolizan las dos caras de Gjirokastër: una marcada por la represión, la otra por la imaginación y la literatura.
Ahora sí, ¿listo para descubrir todo lo que visitar en Gjirokastra? Para empezar, puedes apuntarte a un free tour en español que te lleva a conocer lo principal de la ciudad en un par de horas.
¿Dónde alojarse en Gjirokastra? Nosotros nos quedamos en Alsara Guesthouse, en pleno corazón de la ciudad y con una de las mejores terrazas panorámicas. Otro hotel con una terraza espectacular es el Hotel Kodra, un poquito más caro, eso sí.
1. Castillo de Gjirokastër
En lo alto de la colina, vigilando la ciudad como un guardián de piedra, se alza el Castillo de Gjirokastër, el auténtico corazón de la ciudad. Es imponente, no solo por su tamaño —dicen que es uno de los más grandes de los Balcanes—, sino por las vistas que ofrece: tejados de pizarra que parecen escamas de dragón, el valle del Drino extendiéndose a lo lejos y un aire antiguo que lo envuelve todo.
La subidita tiene miga, pero la recompensa merece el esfuerzo. Dentro del castillo encontrarás cañones, torres, salas y pasillos en penumbras, ruinas, un museo militar y hasta un avión norteamericano que aterrizó (o cayó intentando espiar a Hoxa, según a quién preguntes) en los años 50.
Entrar cuesta 400 LEK (unos 4€ al cambio). ¿Merece la pena ir? Sin duda: es uno de los castillos más espectaculares de la región y hay zonas que bien podrían haber sido localización de Juego de Tronos (aupa Cersei).
2. Túnel de la Guerra Fría
Bajo el castillo se esconde una red de túneles secretos construidos durante la paranoia comunista de Hoxha. Las visitas guiadas en inglés se realizan cada hora en punto (200 LEK), duran unos 20-30 minutos y te permitirán regresar a la época en que Albania temía una invasión de cualquiera, literalmente. Pasillos estrechos, salas de mando, generadores y la sensación constante de estar dentro de una historia de espionaje.
Si te mola el rollo, hay otro túnel que te gustará: Nostalgia túnel. Este no es un túnel militar, sino una especie de cápsula del tiempo dedicada a la vida cotidiana durante la época comunista de Enver Hoxha. Hay objetos originales de la época, muebles, electrodomésticos, juguetes, uniformes, carteles de propaganda… Entrar solo cuesta 100 LEK (1€).
3. El Bazar Antiguo
Si eres de los que disfrutan paseando entre mercadillos y tiendas de artesanías, Gjirokastra te va a hacer muy feliz. Hay toda una zona del casco histórico repleta de tiendas, cafés, restaurantes con terrazas y una buena legión de gatos y perros callejeros. De hecho, la foto más famosa de Gjirokastra, aquella con el cruce de calles y una casa tradicional en medio, es precisamente aquí.
No te vayas sin curiosear las tiendas de alfombras, cobre y madera, ni sin probar un byrek recién hecho. ¿Prefieres un café bien hecho? Nosotros tomamos uno de los mejores del viaje en el Komiteti Bar. Por la noche también hay ambientazo: cuando estuvimos, había un grupo de hippies que montaron espectáculos de tragafuegos y malabares.
4. Mezquita del Bazar
Justo en el corazón del bazar se alza esta mezquita del siglo XVIII, una de las pocas que sobrevivieron a la represión religiosa del comunismo. Aunque sencilla, tiene un encanto especial: su minarete destaca entre los tejados grises como un recordatorio del pasado otomano. Y lo bueno es que se permiten las visitas al interior, aunque no seas musulmán. Eso sí, evita las horas de rezo y mantén siempre el respeto.
Nosotros la tuvimos muy a mano: nuestro alojamiento estaba justo al lado y, para rematar, tenía un rooftop con unas vistas espectaculares tanto de la mezquita como de todo Gjirokastër. Sube al atardecer y disfruta del momento: el sol tiñe las piedras de dorado, el valle se apaga poco a poco y el canto del muecín se mezcla con el murmullo del bazar.
5. Obelisco de Gjirokastër
A pocos minutos del bazar, subiendo por unos escalones medio escondidos entre casas particulares (sí, en Gjirokastra vas a hacer bastante ejercicio), se llega al obelisco, todo un icono de la ciudad. Fue construido en memoria de la primera escuela albanesa que abrió sus puertas en Gjirokastër en 1908, durante los últimos años del dominio otomano, cuando enseñar el idioma albanés era casi un acto de rebeldía.
El obelisco, llamado Mëmëdheu ABC (“Patria ABC”), simboliza precisamente eso: la importancia de la educación y del despertar nacional que llevó a Albania hacia su independencia. Es un homenaje a los maestros y estudiantes que, con libros en lugar de armas, defendieron su lengua y su identidad. Más allá de su valor histórico, el lugar regala unas vistas espectaculares: desde aquí se ve toda la ciudad, el castillo y el valle.
6. Casas otomanas de Gjirokaster
Si hay algo que define la silueta de Gjirokastër son sus casas otomanas, esas construcciones de piedra con tejados de losas grises tan características. Entre todas, destacan dos joyas que no hay que perderse: la Zekate House y la Skenduli House.
✓ Skenduli House
La Skenduli House no es solo otra casa otomana bonita; es un recordatorio de que, en su época, los Skënduli eran una de las familias más ricas del sur de Albania. Por fuera mantiene el aspecto sólido y defensivo típico de Gjirokastër, con muros de piedra y tejados de losa, pero la verdadera magia está dentro: recorrer los pasillos, entrar en las habitaciones y descubrir los escondites secretos para proteger objetos de valor te hace sentir como si viajaras en el tiempo.
Lo mejor es que, en muchos casos, el guía es un descendiente de la familia, que combina historia, anécdotas y humor para que cada rincón cobre vida. Precio: 300 LEK.
✓ Zekate House
Por fuera parece casi una fortaleza, ubicada en uno de los puntos más altos de la ciudad, con torres y ventanas estratégicamente colocadas para defenderse. Pero en cuanto cruzas la puerta, te esperan techos decorados con tallas de madera, paredes llenas de frescos que conservan aún su color original y alfombras, sofás bajos y ventanales panorámicos que te hacen sentir que has viajado al siglo XIX. En la planta superior, el salón principal —el oda— es el espacio más impresionante: amplio, luminoso y con vistas que dominan todo el valle del Drino.
Curiosidad: esta casa cuenta con un bar (y sí, también ofrece vistazas). Precio: 300 LEK.
7. Museo etnográfico (casa de Enver Hoxha)
La casa natal de Enver Hoxha hoy en día acoge el Museo Etnográfico de Gjirokastër y, aunque es imposible no sentir un pequeño cosquilleo de curiosidad morbosa, la visita ofrece mucho más. Tras su reconstrucción (se incendió a mediados del siglo XX), se decidió dedicar este espacio a la cultura local, así que no esperes objetos relacionados con el dictador.
En realidad, es una casa-museo que muestra cómo era una típica casa tradicional de Gjirokastra del siglo XIX. Además de su arquitectura, la decoración interior, los objetos, trajes típicos, y los utensilios de cocina, te darán una idea clara de un típico hogar otomano de la época. Precio: 500 LEK.
Muy cerca de aquí hay otras dos casas bastante populares y curiosas. En primer lugar, está la casa del escritor Ismail Kadare, el más famoso de Albania, autor de «Crónica de piedra», novela inspirada en su infancia aquí. La casa se restauró con mimo y ofrece una mirada poética a la vida tradicional gjirokastrita, con un toque más cálido y literario. Y la otra que llama poderosamente la atención por sus fachadas amarillas chillonas es la Fico House, aunque creemos que es privada y no se puede entrar.
8. Museo-Memorial Musine Kokalari
Donde sí se conservan objetos personales de una figura importante para entender la historia moderna de Albania es en la Casa-Memorial Musine Kokalari. Este pequeño museo rinde homenaje a Musine Kokalari, considerada la pionera de la literatura albanesa y símbolo de resistencia intelectual, feminismo y lucha por la libertad durante el régimen comunista.
En su interior encontrarás enseres personales, fotografías, manuscritos y documentos que permiten asomarse al contexto sociopolítico de la Albania de mediados del siglo XX.. Suele quedar fuera de las típicas rutas turísticas, pero puede ser una oportunidad perfecta para conocer otro aspecto de la cultura nacional a través de esta figura literaria poco reconocida fuera de Albania.
9. Parque Arqueológico de Antigonea
Ahora remontémonos en el tiempo… ¡ni más ni menos que 2.300 años! A unos 14 km de Gjirokastra se encuentran los restos de Antigonea, una antigua ciudad fortificada griega fundada por Pirro de Epiro en el siglo III a. C., que decidió bautizarla con el nombre de una de sus esposas, Antígona (no confundir con Antiguonia, la antítesis de Moderdonia).
Hoy en día, en la extensión del parque arqueológico se han excavado varias ruinas interesantes como muros defensivos, viviendas, restos de calles, una basílica paleocristiana y varios mosaicos que han sobrevivido al tiempo. No es una visita masificada y se llega en unos 20 minutos, así que nos parece algo a tener en cuenta si estás viajando por libre en Albania con coche de alquiler y te apetece hacer una inmersión en la historia, antes o después de tu paso por Gjirokastra.
10. Ali Pasha Bridge
¿Te apetece una caminata por los alrededores? Te proponemos llegar hasta el Puente Ali Pasha… Se trata de un tramo en ruinas de lo que fue el viejo acueducto construido por Ali Pasha a comienzos del siglo XIX para llevar agua hasta la fortaleza. Desde el centro se tarda unos 30–40 minutos a pie.
La ruta empieza cerca del bazar y enseguida te saca del bullicio para meterte en una zona más rural, con cuestas moderadas y algún tramo pedregoso, pero perfectamente asumible si vas con calzado cómodo. Eso sí, si aprieta el calor, mejor hacerlo temprano o al final de la tarde. No es el típico “imprescindible” de Gjirokastra, pero nos parece interesante si tienes un par de horas que rellenar y te gusta la aventurilla. ¿Hay cuestas? Sí. ¿Compensa? También.
Excursiones desde Gjirokastra
Gjirokastër no solo merece ser explorada a fondo, sino que también es un punto de partida perfecto para aventuras fuera de la ciudad… vaVamos recomendarte un par, que merecen la pena:
Termas de Bënjë (Banjat e Benjës), a unos 75 km, en el valle del río Lengarica, están las termas naturales más fotogénicas de Albania. Entre montañas y un puente otomano de piedra, el agua caliente brota creando piscinas naturales donde darse un baño relajante.
El Blue Eye (Syri i Kaltër), a menos de una hora en coche, este manantial de aguas turquesas es una de las maravillas naturales del país. Su nombre viene de la forma y el color del ojo que forma el agua al surgir desde más de 50 metros de profundidad.
Dónde comer en Gjirokastra
En Gjirokastra, como en el resto del país, se come de maravilla. Pero aquí hay un plato típico que tienes que probar sin falta (solo lo encuentras en esta ciudad). Hablamos del qifq, unas bolitas de arroz con hierbas y huevo, típicas del sur. No son muy conocidas fuera de Albania, pero si te las encuentras en un mercado o taberna local, ¡no dudes en probarlas!
Nosotros comimos en el Bar Restaurant Kujtimi, donde probamos un plato de entrantes mixtos (solo había una albóndiga de carne, lo demás era vegetariano, ¡yas!) y chuletillas de cordero. Aunque las reviews no son extremadamente buenas y la comida tampoco fue excepcional, disfrutamos mucho de su tranquila terracita.
Teníamos apuntados estos otros restaurantes, pero o estaban llenos o cerrados: Vojsava Restaurant, Rumors Restaurant Lounge y Taverna tradicionale Kardhashi. Ya sabes, si pasas por alguno a la hora de comer y hay sitio, no lo dudes.
Mapa con lo mejor de Gjirokastra
A continuación te dejamos un mapa con la ubicación de los lugares imprescindibles que visitar en Gjirokastra, para que lo tengas mucho más sencillo a la hora de planificar tu viaje:
Así que ya sabes: si buscas una Albania auténtica, con historia, cultura y ese toque nostálgico que te hace sentir viajero de verdad, Gjirokastër te espera con los brazos abiertos… y de paso te reta con sus cuestas infernales. ¿Ya la habéis visitado? Contadnos qué os pareció o si sobrevivisteis al empedrado sin resbalar (yo no). ¿Conoces más cosas que ver y hacer en Gjirokastra?
Comienzan las actividades típicas de la temporada en esta localidad que se destaca por su río, sus aguas termales y por la Fiesta de la Torta Negra. Calendario de actividades para toda la familia.
Buenos Aires, sábado 20 diciembre (PR/25) — A sólo 273 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, Tapalquése prepara para vivir una nueva temporada de verano que combina naturaleza, gastronomía, fiesta popular y relax.
Conocida por su Balneario Municipal, su tradicional Fiesta de la Torta Negra, su vida de pueblo y las flamantes Termas, este destino bonaerense invita a disfrutar de un verano auténtico, tranquilo y lleno de experiencias.
Termas en Tapalqué, a 275 km de CABA
Con aire puro de campo y un arroyo ideal para refrescarse o pescar, así como por sus termas, rodeadas de un entorno natural, es un plan perfecto para quienes buscan bienestar y descanso cercano
. A la propuesta termal se suma la gastronomía típica -con las inigualables tortas negras tapalquenses-, la tradición rural y una agenda de festividades que llenará la temporada de música, actividades y celebración.
Lo que se viene para el verano 2026
La temporada de verano 2026 estará cargada de propuestas culturales para disfrutar en familia. En enero y febrero la ciudad ofrecerá actividades abiertas al público que también suman fiesta, gastronomía, deporte y la calidez característica de este destino bonaerense.
Hoy 20 y mañana 21 de diciembre comenzará oficialmente el verano en Tapalqué con la tradicional Feria Prenavideña en el Balneario Municipal.
El domingo 21 los más chicos podrán acercarle sus cartitas a Papá Noel, mientras el predio se llenará de espectáculos artísticos, talleres, micrófono abierto, patio gastronómico, foodtrucks, y un paseo de artesanos y emprendedores.
Además, cada fin de semana se realizarán los “Findes de Balne”, con propuestas deportivas los sábados y actividades culturales los domingos.
Las Fiestas de Fin de Año también se vivirán junto al arroyo. El 25 de diciembre se hará la Navidad con música en el Balneario, seguido por la Fiesta del Deporte el 26, que reconocerá a los deportistas destacados del año. El 1° de enero, el verano recibirá al público con un Año Nuevo musical en el Balneario Municipal.
Enero llegará con uno de los eventos más reconocidos de la ciudad: la Fiesta de la Torta Negra, que se realizará 10 y 11 ofreciendo gastronomía local, artesanos, espectáculos y actividades para toda la familia.
El 17, la zona del Museo y Conservatorio Municipal será sede de una propuesta cultural y gastronómica especial, mientras que el 18 de enero se realizará la 17⁰ edición del concurso que premia a la carpa de mayor peso, organizado por el Club de Pesca Tapalqué y que repartirá más de $ 33.000.000 en premios.
En febrero, la avenida 9 de Julio se llenará de color con los Corsos Populares, que se desarrollarán los días 6, 7 y 8 de febrero, reuniendo comparsas, murgas y música para todas las edades.
El 14 y 15 de febrero, las escuelas rurales del distrito organizarán la tradicional Fiesta en la Sociedad Rural.
Relajación entre árboles, servicios y experiencias
A menos de tres horas de la Ciudad de Buenos Aires, las Termas Tapalqué invitan a disfrutar de un entorno natural único: un predio arbolado de 17 ha donde conviven tranquilidad, bienestar y espacios diseñados para toda la familia.
Piscinas cubiertas, áreas recreativas para chicos y una serie de locales gastronómicos y comerciales conforman un paseo ideal para regalarse en verano.
El complejo cuenta con un equipo de asistentes que guía a los visitantes sobre los beneficios de las aguas termales, el modo correcto de tomar los baños y las distintas actividades disponibles, como masajes, terapias y propuestas de relajación.
Además, el servicio de enfermería permanente garantiza seguridad y acompañamiento durante toda la estadía.
Las aguas minero-medicinales del complejo poseen propiedades terapéuticas reconocidas, capaces de generar efectos inmediatos en el bienestar general del cuerpo. En Tapalqué, estas aguas actúan como estimulantes naturales del metabolismo, favorecen la circulación y contribuyen a mejorar los procesos de reparación de tejidos.
Se recomienda disfrutar los baños por períodos breves -no más de 20 minutos- y alternarlos con pausas de hidratación y descanso.
Rodeado de árboles y con un sector especial dedicado a tratamientos corporales, el predio ofrece una experiencia integral pensada para relajarse.
Para asegurar comodidad y cupos limitados, el ingreso requiere reserva previa, disponible para visitantes generales, residentes, jubilados, pensionados y menores de 3 a 12 años. El complejo abre de jueves a domingos y feriados, de 10 a 18, y las reservas pueden realizarse telefónicamente (02281- 585125) o a través de su sitio web oficial.