Oct 21, 2020 | Clima
Rosario, 21 octubre (PR/20) — El reciente evento de lluvias deja una señal positiva, alcanzó a buena parte de la región pampeana y dejó 30 mm en promedio sobre la zona núcleo y atravesó el bloqueo de la sequía que afectaba los cultivos de trigo y maíz.
Así lo consignó la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) en un informe al señalar que la «estabilidad seguirá en las próximas jornadas y hay posibilidades de un nuevo evento de precipitaciones para el fin de semana».
El especialista en Ciencias Atmosféricas, asesor de la BCR, José Luis Aiello destacó que «la segunda quincena de octubre puede contar con desarrollos que logren desactivar el bloqueo (seca)que domina la franja central del país desde hace meses».
Las recientes lluvias parecen haber dado el puntapié inicial para comenzar a revertir la necesidad de milímetros en la región pampeana.
En la región núcleo, entre el lunes 19 y martes 20 de octubre, las 36 estaciones de la red meteorológica GEA registraron lluvias que promediaron 30 mm.
Algunas recibieron menos de 10 mm, como es el caso de las estaciones del SE de Córdoba o el extremo oeste del norte de Buenos Aires.
«Pero en otras hubo registros de 50 a 60 mm, las zonas más beneficiadas fueron el centro sur de Santa Fe, dónde Classon y Montes de Oca alcanzaron los 60 y 50 mm respectivamente. Hernando, en el centro de Córdoba, le sigue con 48 mm. El otro punto
destacado es Ramallo, en el NE bonaerense, que recibió 45 mm», sostuvo GEA.
El evento comenzó el 16 de octubre por la provincia de La Pampa y Buenos Aires y fue avanzando hacia el norte, hasta el 20 de octubre, en Buenos Aires la tormenta dejó 30 a 70 mm, las mayores descargas estuvieron en el centro este y así Saladillo registró 77 mm con tormentas muy severas que fueron acompañadas de granizo.
En Entre Ríos las lluvias mostraron un claro gradiente hacia el sector SO que recibió entre 15 y 45 mm, «en Santa Fe la tormenta privilegió al sur de la provincia, particularmente al centro sur que venía siendo uno de los sectores más afectados por la falta de
agua».
«Rafaela alcanzó a sumar 18 mm pero más allá, hacia el norte y el este, las lluvias estuvieron por debajo de los 10 mm», manifestaron los autores del reporte.
En Córdoba, la tormenta dejó de lado al sur y oeste, como por ejemplo a Huinca Renancó y Río Cuarto que recibieron menos de 5 mm, el centro y el oeste fueron más favorecidos con lluvias de 15 a 30 mm, aunque puntualmente hubo zonas con casi 50 mm como es el
caso de Labordeboy.
El norte cordobés y el sur de Santiago del Estero también recibió agua: los acumulados fueron de 15 a 45 mm.
Hay algunas señales positivas para Argentina en el sentido de que siga la inestabilidad como el incipiente calentamiento que se observa en el sur de las costas de Brasil en el Atlántico y
que podría favorecer el aporte de humedad de acá en más.
«Por lo pronto se espera que entre sábado 24 y domingo 25 de octubre un nuevo sistema alcance a la región central con lluvias y tormentas de variada intensidad», afirmó GEA.
Primicias Rurales
Fuente: GEA de BCR
Oct 15, 2020 | Clima
Buenos Aires, 15 octubre (PR/20) — La perspectiva agroclimática de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires prevé para los próximos siete días, temperaturas elevadas, acompañadas por precipitaciones de variada intensidad para finalizar con un moderado descenso térmico.
Al inicio del ciclo, se observará la entrada de vientos del trópico, produciendo temperaturas muy superiores a lo normal en el centro y el norte del área agrícola, y registros menos intensos sobre el sur.
Paralelamente, se producirá el paso de un frente de tormenta con moderada actividad, que generará precipitaciones de variada intensidad, desde moderadas a abundantes sobre la mayor parte del área agrícola, a excepción del oeste de la Argentina, que observará registros escasos con algunos focos de valores moderados.
Junto con el avance del frente, tendrá lugar una moderada entrada de vientos polares, con riesgo de heladas sobre los extremos oeste y sur del área agrícola, aunque sin afectar al resto de su extensión.
Primicias Rurales
Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires
Oct 13, 2020 | Clima
Un reciente estudio publicado en la revista científica “One Earth” y difundido por el “Sistema de Información Integrado de la Sequía (Nidis, por sus siglas en ingles)”, un organismo norteamericano dedicado a seguir este fenómeno sobre el territorio de los Estados Unidos, detalla que están surgiendo nuevas formas de sequía a nivel mundial debido al calentamiento del clima, los cambios en los patrones de conexión atmosférica y oceánica, la expansión del uso humano del agua y una historia de influencia humana en el medio ambiente.
De acuerdo a los autores del estudio se identificaron varios tipos de sequías que se están experimentando actualmente y que son, fundamentalmente, diferentes de las sequías históricas, lo que dificulta que los expertos anticipen adecuadamente las sequías futuras hasta que se llenen varios vacíos clave de conocimiento.
La medida que tomó la provincia tiene que ver con la necesidad de sumar recursos propios dada la eliminación del Fondo Federal Solidario y los
subsidios al
transporte. La queja de la Bolsa de Comercio provincial.
Comprender ciertos patrones, dicen los autores, es fundamental para anticipar adecuadamente los nuevos regímenes de sequía, especialmente la ocurrencia de megasequías. Asimismo, las fuertes restricciones de lluvias actuales, aclaran, son impulsadas o exacerbadas por el uso humano del agua, por lo que comprender cómo el uso humano del agua y la tierra puede alterar los regímenes de sequía y el agua ecológicamente disponible es crucial para la toma de decisiones.
En conclusión, advierten y enfatizan que es más probable que las sequías emergentes del siglo XXI transformen los ecosistemas, es decir, cambien fundamentalmente la composición, estructura y función de las especies a tal grado que afecte los servicios de los ecosistemas de los que dependen los seres humanos y la vida silvestre.
Al respecto, los factores estresantes están abrumando la capacidad de los ecosistemas para recuperarse de las sequías, lo que hace que muchas especies sean reemplazadas por nuevos organismos que a menudo cumplen diferentes funciones ecológicas.
Por esto, anticipar cuándo y dónde los procesos que mantienen la estabilidad ecológica se verán abrumados y la transformación ecológica inducida por la sequía requiere llenar algunas brechas científicas diversas.
Primicias Rurales
Fuente: infocampo.com.ar
Oct 11, 2020 | Clima
Mendoza, 11 octubre (PR/20) — Un estudio del INTA La Consulta, Mendoza, determinó que las fluctuaciones térmicas del ambiente, propias del calentamiento global, tendrían efectos positivos sobre el crecimiento del cultivo de ajo. De todos modos, reconocen que las dificultades aparecerán durante los períodos de cosecha y poscosecha.
Según estiman científicos del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA, CONICET, Mendoza), para fines de este siglo, en la región andina central podría haber incrementos de entre 3 y 4°C en las temperaturas de verano y entre 1 y 2°C en las de invierno. Al mismo tiempo, los veranos serán más lluviosos en las zonas de cultivo, mientras que los glaciares recibirán menos nieve para su reposición.
De acuerdo con José Antonio Portela –investigador del INTA La Consulta, Mendoza– “el cultivo de ajo en la región no se vería tan afectado por las fluctuaciones térmicas del ambiente en este proceso de calentamiento global, como sí sucederá con los cultivos de verano”.
En ese sentido, especificó que, “por ser el ajo un cultivo de invierno, no se verá tan afectado en su crecimiento por las variaciones en las lluvias, pero serán más complicadas las etapas de cosecha y poscosecha”.
Y agregó: “Esto va a requerir, cuando menos, que los productores dispongan de estructuras adecuadas para la conservación de sus ajos hasta la venta, aspecto que hoy solo puede ser satisfecho para el 30% de la producción nacional”.
Los principales efectos térmicos del cambio climático sobre el cultivo de ajo van a estar determinados por las fluctuaciones en las condiciones entre años. Así lo asegura el estudio de INTA que no duda en afirmar que, “en los últimos años hay una tendencia que sugiere mayores temperaturas durante la primavera, algo que tendría efectos positivos sobre el cultivo de ajo”
Es que, una vez cubierto el estímulo de frío que la planta necesita para que la bulbificación tenga lugar, el rendimiento va a depender de que haya temperaturas en aumento que promuevan el crecimiento.
Las condiciones térmicas tienen su correlato en el tamaño del bulbo, en su forma, apariencia y posibilidades de conservación poscosecha.
Cabe destacar que aun cuando el ajo se conduzca como un cultivo anual es en sí un cultivo perenne, porque cada año reinicia el ciclo a partir de un propágulo formado en la temporada anterior. En esto, se parece más a un monte de manzanos que a un cultivo de cebolla o tomate. Así, las condiciones ambientales marcadamente diferentes a las experimentadas por las plantas en el ciclo de crecimiento previo, se traducen en alteraciones en la respuesta de las mismas, que pueden culminar en deformaciones del bulbo.
En este marco, Portela señaló que “es de esperar que las variaciones observadas en las condiciones térmicas en años anteriores tengan su correlato no solo en el tamaño del bulbo, sino también en su forma, apariencia y posibilidades de conservación poscosecha”.
Según el investigador, este no es un dato menor porque la base para el sostenimiento del ajo en el mercado internacional estará en la diferenciación por calidad y, por lo tanto, los mejores negocios son, cada vez más, sólo para los mejores ajos, aquellos que cumplan con el estándar Premium.
Es por eso que, en este contexto ambientalmente cambiante, en el que difícilmente se pueda prevenir la magnitud de las fluctuaciones que ocurrirán entre años, se debe estar dispuesto a contemplar, en la ecuación productiva, una cierta proporción de pérdida de ingresos por la baja calidad que podría ocasionar el efecto del ambiente.
Otro aspecto, no menos importante del cambio climático, es el efecto que tiene sobre los demás componentes del agroecosistema; en particular, sobre aquellos organismos que atacan al cultivo de ajo. En otras palabras, las tendencias crecientes en las temperaturas de primavera, no sólo favorecerán el crecimiento del cultivo, sino también el de sus plagas y enfermedades.
“Todas estas adversidades, si no se anticipan y se toman medidas para mitigarlas, se traducirán cuando menos en incrementos en los costos de producción, con la consecuente pérdida de rentabilidad para la actividad”, advirtió Portela.
Y, en esta línea, subrayó; “Si el sector productor-empacador-comercializador del ajo local se organizara y acordara sacar provecho de la situación, los cambios en el ambiente podrían no ser una adversidad, sino una oportunidad para potenciar el valor del Ajo Argentino en el contexto global”.
Primicias Rurales
Fuente: INTA Informa
Oct 10, 2020 | Clima
Sudamérica se encuentra rodeada por un intenso cinturón de alta presión, que forma un puente anticiclónico, ya que el anticiclón del Pacífico Sur se une al anticiclón del Atlántico Sur, dificultando la entrada de los vientos tropicales, cálidos y húmedos, e inundando al continente con una masa de aire polar continental, fría y seca, que causa una sequía continental, que llega hasta el sur de la Amazonia.

Al mismo tiempo, los fuertes vientos polares impulsan la corriente marina fría de Humboldt hacia el Ecuador, donde se encuentra con la corriente marina fría de California, combinando sus aguas
para desplazar hacia el Asia a la corriente marina cálida ecuatorial, enfriando la Costa Americana y el Océano Pacífico Ecuatorial, dando un cuadro muy similar a un episodio de “La Niña”.
Afortunadamente, El Océano Atlántico presenta un mecanismo que favorece al margen oriental del área agrícola.
Los vientos polares empujan hacia el norte la corriente marina fría de Malvinas, pero al mismo tiempo, los vientos del trópico empujan hacia el sur la corriente marina cálida del Brasil, generando un
área de encuentro entre ambas corrientes que produce precipitaciones sobre el litoral fluvial y marítimo.
.
Pronóstico de Anomalías Térmicas del Pacífico Ecuatorial emitido por NOAA (EE.UU.) anunciando un episodio cercano a una “La Niña”, que disminuirá su intensidad a partir de mediados de la primavera.
“LA NIÑA POLAR”
Los episodios típicos de “La Niña” son causados por una aceleración de los vientos Alisios, que soplan a ambos lados del Ecuador, generando una baja presión que “succiona” la corriente de Humboldt, haciéndola ascender hacia el norte, mientras los vientos polares se mantienen en su nivel normal. Este proceso suele empezar en el otoño de un año, y alcanza su máximo en el verano
del año siguiente, produciendo un fuerte impacto negativo sobre la formación del rendimiento de la cosecha gruesa.
En cambio, en el proceso observado durante la campaña pasada, pareciendo repetirse en la campaña actual, los vientos Alisios se mantienen en su nivel normal, y la corriente de Humboldt asciende
hacia el Ecuador, empujada por los vientos polares, constituyendo lo que podría denominarse “La Niña Polar”. Este proceso suele alcanzar su máximo en el invierno del primer año y finaliza con
la llegada de la primavera de ese mismo año, por lo que su impacto sobre las precipitaciones del verano es mucho menor.
La campaña agrícola 2019/2020 fue un ejemplo muy típico del desarrollo de una “La Niña Polar”, que produjo una sequía muy intensa durante el invierno 2019, pero al llegar la primavera redujo su intensidad, permitiendo la que el régimen hídrico mantuviera un nivel cercano a lo normal durante la primavera 2019 y el verano 2021, lográndose una cosecha que, aunque no fue récord, alcanzó un buen volumen.
En caso que los Alisios mantengan una intensidad moderada a baja, al llegar la primavera 2020, los vientos polares retrocederán hacia el sur, permitiendo una reactivación de las precipitaciones,
y permitiendo que el verano 2021 observe precipitaciones adecuadas, según lo anticipa el pronóstico difundido por NOAA.
En caso que los Alisios asuman una intensidad elevada, podría producirse un episodio fuerte de “La Niña”, extendiendo la sequía hacia el verano, y causando un fuerte impacto.
Durante la mayor parte de la presente temporada, los vientos Alisios se mantuvieron dentro de su rango normal y, aunque recientemente lo superaron levemente, no alcanzaron hasta ahora un nivel crítico, por lo que puede mantenerse la hipótesis de que se repita una evolución parecida a la de la campaña 2109/2020.
RELEVAMIENTO AL 09/10/2020
PRIMAVERA
(Octubre a diciembre 2020)
Si los Alisios continúan moderados a débiles, al haber llegado la primavera, los vientos polares, fríos y secos, retrocederán hacia el sur, permitiendo la entrada de la circulación tropical, cálida y húmeda, permitiendo una gradual reactivación de las precipitaciones. Asimismo, se elevará la temperatura media, pero se mantendrán irrupciones tardías de vientos polares, con riesgo de
heladas tardías.
? Octubre experimentará una reactivación parcial de las precipitaciones, concentrando su actividad sobre el NOA, el sur del Paraguay, el norte de la Región Pampeana, el Litoral Fluvial, el sur del Brasil y el Uruguay, pero dejando amplios focos secos sobre partes del cerrado brasileño, centro de Chile y el centro y el sur
de la Región Pampeana, mientras se producirán algunas irrupciones tardías de aire polar. Las altas cuencas de los grandes ríos comenzarán a recibir moderado aportes pluviales.
? En Noviembre se observarán precipitaciones abundantes, pero irregulares, en la mayor parte del área agrícola del Cono Sur, aunque se mantendrá la sequía en Cuyo y en el centro de Chile. Las tormentas cordilleranas reducirán su intensidad, moderándose
paralelamente las irrupciones de aire polar.
? Diciembre continuará observando precipitaciones abundantes, aunque algo irregulares. Se acentuarán las tormentas sobre el centro y el este del NOA. Se notará un marcado ascenso de la temperatura, pero continuarán registrándose entradas de aire polar
que brindarán pausas en el calor. Un amplio foco con precipitaciones bajo la media afectará al norte de la Región Pampeana, el sur de la Mesopotamia, el extremo sur del Brasil y el Uruguay.
Los grandes ríos recuperarán gradualmente su caudal, siendo posible que alcancen un nivel cercano a su valor medio hacia fines de diciembre.
VERANO
(Enero a marzo 2021)
Durante el verano 2021 “La Niña Polar” reducirá sensiblemente sus efectos, permitiendo que el sistema climático se comporte en forma cercana a lo normal, aunque conservando algunos rasgos perturbados. El régimen hídrico observará un comportamiento
levemente inferior a lo normal, mientras el régimen térmico se mantendrá algo por encima de la media.
? Enero experimentará precipitaciones muy abundantes sobre el centro del Brasil, partes de Bolivia y el NOA, mientras el sur del Brasil, gran parte del interior de La Argentina, el Paraguay y el Uruguay experimentarán registros abundantes, pero con algunos
focos secos. Las altas cuencas de los grandes ríos continuarán recibiendo aportes abundantes que contribuirán a su recuperación.
? En Febrero las precipitaciones continuarán siendo abundantes en gran parte del Cono Sur, pero se notarán algunos focos tempranos de sequía en el Centro-Este del Brasil, Cuyo y el oeste de la Región Pampeana
? Marzo observará una evolución parecida a Febrero, con lluvias abundantes en gran parte del área, pero acentuándose los focos tempranos de reducción de las lluvias en Cuyo y el oeste y el sur de la Región Pampeana.
Las altas cuencas del Paraná y del Paraguay continuarán recibiendo lluvias abundantes, que contribuirán a mantener sus niveles.
OTOÑO
(Abril a junio 2021)
Como es normal en esta época del año, el otoño 2021 observará una gradual retirada de las precipitaciones, pero con una velocidad algo superior a lo normal, al mismo tiempo que se notará un avance temprano de los vientos polares.
Es probable que se repita el comportamiento observado en las temporadas precedentes de 2019 y 2020, pasándose rápidamente a un ambiente seco, y aunque la temperatura media se mantendrá algo superior a la media estacional, las irrupciones de aire polar se harán frecuentes produciendo heladas tempranas.
Al reducirse el aporte pluvial en las cuencas de los grandes ríos, éstos entrarán en bajante en forma temprana, volviendo a obstaculizar el funcionamiento de los puertos fluviales.
CONCLUSIONES
El presente informe confirma la tendencia esbozada en el anterior, en el sentido que va definiéndose un panorama climático con rasgos análogos a los de la temporada precedente, pero cuya intensidad todavía no es posible evaluar con precisión, debiendo mantenerse la vigilancia climática.
La probabilidad de que la actual tendencia se revierta y el sistema climático pase a un estado positivo, tipo un “Neutral Cálido” o un “El Niño Suave”, es muy baja y pude ubicarse alrededor de un 5%.
La probabilidad de que los vientos Alisios se mantengan débiles, y “La Niña Polar” se retire a mediados de primavera, permitiendo el retorno de las lluvias, tal como se describe en el presente informe, puede situarse en un 75%.
A la alternativa negativa, que los vientos Alisios se potencien, causando un episodio pleno de “La Niña”, que se extendería a lo largo de toda la primavera y el verano puede asignársele una probabilidad del 25%.
Por último, a la alternativa positiva que el escenario climático evolucione hacia un estado más favorable que el descripto puede dársele una chance del 5%.
Primicias Rurales
Fuente: Eduardo Sierra. Bolsa de Cereales de Buenos Aires
Oct 8, 2020 | Clima
PRECIPITACIONES ESCASAS, ACOMPAÑADAS POR UNA MODERADA
ENTRADA DE VIENTOS POLARES, FINALIZANDO CON EL INICIO DE UN
PROLONGADO LAPSO CÁLIDO
Buenos Aires, 8 octubre (PR/20) — La perspectiva agroclimática de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires prevé para los próximos siete días precipitaciones escasas, acompañadas por una moderada entrada de vientos polares para finalizar con el inicio de un prolongado lapso cálido.
El ciclo comenzará con el paso de un frente de tormenta con escasa intensidad, que producirá precipitaciones escasas en la mayor parte del área agrícola, salvo algunos focos con registros moderados sobre el centro de Buenos Aires y el Uruguay.
Junto con el frente, arribarán los vientos polares, provocando un moderado descenso térmico, con riesgo de heladas en todo el extremo oeste y el extremo sur del área agrícola, pero sin
afectar a la mayor parte de su extensión.
El proceso finalizará con una vigorosa entrada de vientos del trópico, con temperaturas máximas sobre lo normal, que se prolongará durante varios días en la mayor parte del área agrícola, a excepción del litoral atlántico, que recibirá vientos marinos.
Primicias Rurales
Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires