Jul 29, 2020 | Clima
Buenos Aires, 29 de julio (PR/20).- El gabinete de la cartera nacional junto a los representantes de las provincias afectadas analizó la complejidad regional y acordó continuar con las acciones que permitan mitigar la difícil situación que se vive en el Sur de nuestro país. Además se determinó que el próximo jueves se reúna la Comisión Nacional de Emergencia y Desastre Agropecuario (CNEyDA).
El ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación encabezó una reunión extraordinaria del Consejo Federal Agropecuario Patagónico, a fin acordar políticas para atender a la situación de heladas y temporales de nieve que afecta a las provincias de Santa Cruz, Neuquén, Río Negro, Chubut y Tierra del Fuego. Asimismo, las autoridades de la cartera nacional agropecuaria dispusieron todas las herramientas y programas disponibles para que las provincias afectadas puedan sobrellevar esta situación, al tiempo que subrayaron el diálogo permanente.
Entre los programas disponibles, se resaltó durante la reunión el Programa de Gestión Integral de los Riesgos en el Sistema Agroindustrial Rural (GIRSAR) de Diprose que ya se encuentra en funcionamiento en algunas provincias, como un instrumento adicional para trabajar sinergias regionales, pasada esta coyuntura.
«Reconocemos que hay una situación compleja en la región patagónica y es fundamental que el Estado esté presente. Valoramos mucho que estén hoy todos juntos para analizar la situación», señaló Basterra.
En este sentido, el Ministro anunció que este jueves se llevará a cabo una reunión con la Comisión Nacional de Emergencia y Desastre Agropecuario (CNEyDA). Para ello, las provincias afectadas se comprometieron a tener un diagnostico lo más pormenorizado posible del cuadro de situación para que la cartera nacional pueda actuar, con una declaratoria de emergencia o programa de asistencia rápida, según el caso.
Los representantes provinciales por su parte, coincidieron que se trata de una situación extraordinaria. No obstante, destacaron el trabajo realizado junto al Ministerio y al INTA para la recopilación de datos frente a esta situación de afectación climática.
Por parte de la cartera nacional participaron, además, el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Echazarreta; la jefa de Gabinete, Diana Guillén; los secretarios de Alimentos y Bioeconomía, Marcelo Alós, el secretario de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, Miguel Ángel Gómez; los subsecretarios de Coordinación Política, Ariel Martínez; de Desarrollo de Economías Regionales, Luis Almirón; de Mercados Agropecuarios, Javier Preciado Patiño; el director del Diprose, Juan Manuel Fernández Arocena, y la secretaria Ejecutiva del CFA, Roxana Blasetti.
Primicias Rurales
Jul 28, 2020 | Clima
Rosario, 28 julio (PR/20) — En el sur de Santa Fe es el trimestre con menos lluvias de los últimos cien años. Ya hay focos de sequía extrema; en córdoba se estiman 65 mil hectáreas (ha) trigueras en malas condiciones.
En el sur de Santa Fe es el trimestre con menos lluvias de los últimos cien años. Ya hay focos de sequía extrema; en córdoba se estiman 65 mil ha trigueras en malas condiciones. Con fuertes heladas y seco, los últimos días de julio y los primeros de agosto no dan señales de lluvias.
La mayor falta de agua de los últimos cien años
Desde el 1ro de mayo no llueve de forma importante en Córdoba: ya van 88 días con registros mínimos. Pero tampoco ha llovido sobre gran parte del sur de Santa Fe y esto es algo muy atípico para las estadísticas históricas. Desde principios de mayo a hoy, 28 de julio, en Venado Tuerto el promedio pluvial de los últimos 106 años es de 96 mm. Y en este 2020 tan solo se registró 2,7mm, la marca más baja de los últimos 100 años. Hay que retroceder en el tiempo a 1915 para encontrar un valor inferior, ya que en ese año no hubo lluvias en ese período. La zona de escasez también se extiende hacia la esquina del noroeste bonaerense.
En la región núcleo sólo en el este hubo lloviznas: 10 a 20 mm a mediados de junio, que fueron los registros más importantes del mes. Luego caen de 1 a 5 mm el 22 de junio y de 1 a 18 mm el 30 de junio. De allí en más prácticamente no hubo nada de agua hasta los recientes días de julio. Entre el 22 y 23 de julio se registraron de 1 a 6 mm.
2019 vs 2020: dos campañas trigueras opuestas pero con una grave sequía en común
Donde había excesos o buenas reservas hace un año ahora los mapas están en amarillo o rojo. Los mapas de anomalías de las reservas de agua muestran en Argentina dos años totalmente diferentes para fines de julio, la distribución de humedad tiene una distribución opuesta. Pero tienen en común la falta de agua.
Buenos Aires ahora dispone de excelentes condiciones y las últimas lluvias dejaron en las principales zonas trigueras del sudeste entre 30 a 55 mm. Pero hace un año atrás, Buenos Aires y La Pampa sufrían una sequía que se arrastraba desde los meses del verano. Y en el resto, desde Salta hasta el centro del país, las condiciones de humedad eran buenas a muy buenas con grandes áreas con problemas de excesos hídricos.
A principios de octubre del 2019, Buenos Aires se convirtió en el principal foco de la falta de agua con 100 días sin lluvias. En esa oportunidad, en territorio bonaerense se perdieron 97.500 ha de trigo de las 270 mil ha que quedaron sin cosecharse en Argentina.
Hoy, a fines de julio del 2020, Córdoba cumple 90 días sin recibir agua con 65 mil ha de trigo en malas condiciones y 200 mil ha en condiciones regulares. Y no es la única zona con problemas.
En Chaco y Santiago del Estero, si no llueve en 25 días, gran parte de los lotes sembrados pueden perderse. En el sur de Santa Fe, aún con reservas de humedad en las capas profundas del suelo, si no llueve de forma importante en 20 días, los rindes van a caer en picada, adviertan los técnicos.
Más allá de la buena situación hídrica que atraviesan Buenos Aires, La Pampa y Entre Ríos y Norte de Santa Fe, la situación es muy delicada en la franja central y en el norte de Argentina. Ya hay varios focos de sequía extrema en Córdoba y uno en el sur de Santa Fe. Estos focos indican que se alcanzó la condición más seca respecto a la media histórica de los últimos 30 años para esta época del año.
Qué se espera para esta semana
Las posibilidades de lluvias quedaron atrás. “El gran contenido de humedad atmosférica, que fue aportado por la circulación del noreste, no se ha capitalizado para convertirse en precipitaciones”, advierte el Dr. José Luis Aiello.
El buen tiempo, frío y seco, acompañará los últimos días de julio y los primeros de agosto. Se está desarrollando un nuevo pulso frío que llevó las mínimas de 10 a 15 grados, en los recientes días, a mínimas de 5 grados bajo cero como se registró hoy en el sur de Córdoba. El frío continuará en los próximos días y se espera que los registros sean más bajos mañana, miércoles 29 de julio.
Primicias Rurales
Fuente: GEA de la Bolsa de Comercio de Rosario
Jul 26, 2020 | Clima
Buenos Aires, 26 de julio (PR/20).- Desde hace días los productores patagónicos adheridos a CRA reportan las preocupantes condiciones climáticas que se están produciendo en la región, muchas de ellas, visualizadas ampliamente en fotografías y vídeos, que muestran la magnitud de las intensas nevadas y fríos extremos, y sus consecuencias presentes y seguramente futuras.
El retorno a los durísimos inviernos patagónicos, pone de manifiesto las pésimas condiciones de infraestructura que dominan esa región: rutas, caminos, alcantarillas, servicios de comunicación telefónica e internet, gas, electricidad, que colapsan frente al fenómeno y complejizan los intentos de rescate de pobladores, familias, trabajadores y productores, así como las pérdidas de hacienda en un proceso de deterioro que se verá agravado en las próximas semanas.
Los Gobiernos Provinciales con recursos extenuados por la atención de la pandemia, poco y nada pueden hacer y con la sola buena voluntad, no alcanza. El Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación es un pasivo observador de la situación; no un protagonista de medidas preventivas y paliativas urgentes.
La ley de emergencia nacional y su intrincado funcionamiento, no tiene efectos prácticos relevantes; suspender el pago de algunos impuestos por breve tiempo no atiende el problema central que es la pérdida de capital, recursos e ingresos, que por falta de políticas de financiamiento condicionan a una muy lenta recuperación o hasta la imposibilidad futura para muchos pequeños productores.
Los países con un alto nivel de actividad agro-ganadera cuentan con adecuada infraestructura, mecanismos de prevención y leyes de seguros contra desastres naturales, precisamente para enfrentar estas catástrofes; nosotros intentamos desde hace años contar con dicha herramienta.
Así, una región poco poblada y con superficies inmensas va camino a un destino de desaparición productiva, cuando el país y el mundo demandan más nuestros productos sanos y renovables; es tiempo que el Estado Nacional, de una vez por todas, equipare al sector rural de la Patagonia integrándolo al resto del país y no dejándolo librado a su suerte.
Primicias Rurales
Fuente: CRA
Jul 23, 2020 | Clima
Buenos Aires, 23 julio (PR/20) — La Perspectiva Agroclimática de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires prevé para los próximos siete días fuerte oscilación térmica, acompañada por precipitaciones sobre el nordeste y el sur del área agrícola y valores escasos sobre el noroeste de su extensión.
Al comienzo del ciclo, los vientos del trópico avanzarán sobre el norte y el centronorte del área agrícola, causando temperaturas máximas sobre la media, mientras que el centro-sur y el sur continuarán bajo el dominio de los vientos polares, observando
temperaturas máximas por debajo de lo normal.
Paralelamente, se producirá el avance de un frente de tormenta, causando precipitaciones moderadas a abundantes sobre el
nordeste y todo el sur del área agrícola, mientras el noroeste recibirá valores escasos.
Junto con el frente llegará una vigorosa entrada de vientos polares, con amplios focos de heladas localizadas y generales en la mayor parte del área agrícola, pero llegando con poca energía hasta su porción nordeste.
Primicias Rurales
Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires
Jul 21, 2020 | Clima
En la actualidad, las zonas áridas cubren aproximadamente el 41 % de la superficie terrestre y albergan al 38 % de la población global. Un estudio recientemente, publicado en la revista Science, aporta nuevos datos sobre cómo los aumentos de aridez, como consecuencia del cambio climático, afectan a los ecosistemas más frágiles. La investigación fue liderada por especialistas de la Universidad Pompeu Fabra y la Universidad de Alicante –España– en colaboración con el Instituto de Suelos del INTA.
Durante el estudio, se analizó la mayor compilación de datos empíricos sobre zonas áridas realizada hasta la fecha. “Nuestro objetivo fue determinar cómo los aumentos de aridez, como los que se esperan con el cambio climático, afectan a los ecosistemas áridos”, explicó Juan Gaitán, investigador del Instituto de Suelos del INTA y uno de los participantes del trabajo.
“Se evaluaron atributos fundamentales de los ecosistemas, como la productividad, la cobertura y la composición de la vegetación, la fertilidad y las comunidades microbianas de los suelos, y de qué manera estos atributos cambian a lo largo de los amplios gradientes de aridez que pueden encontrarse en las zonas áridas de nuestro planeta”, detalló Gaitán.
De acuerdo con la publicación, se identificaron tres niveles de aridez –medida como la inversa del cociente entre la precipitación y la evapotranspiración potencial de cada lugar– que actúan como umbrales. Una vez que se cruza uno de estos umbrales ocurren cambios acelerados en los ecosistemas.
“El principal hallazgo fue que, a determinados niveles de aridez, pequeños incrementos en la misma desencadenan cambios rápidos, o, a veces, abruptos en las características de los ecosistemas”, explicó Gaitán, quien además es investigador del CONICET y profesor de la cátedra Conservación de Suelos en la Universidad Nacional de Luján –Buenos Aires–.
“El primer umbral se identificó en torno a niveles de aridez de 0.5, a partir del cual la productividad de la vegetación disminuye drásticamente”, indicó el investigador del INTA y agregó: “A partir de este punto de aridez el ecosistema empieza a notar la falta de agua, las plantas cambian y sobreviven aquellas que la pueden tolerar”.
Un segundo umbral fue identificado a valores de 0.7 de aridez. En este punto, pequeños aumentos de la aridez inducen cambios abruptos en los suelos, los cuales se vuelven menos fértiles, con una estructura más débil y, por lo tanto, más susceptibles a ser erosionados.
En este sentido, Miguel Berdugo, de la Universidad Pompeu Fabra –España– y autor principal del estudio, advirtió: “Una vez que este umbral de aridez se sobrepasa, se ven afectados muchos atributos fundamentales del ecosistema. Las plantas que sobreviven son principalmente arbustos que son capaces de obtener agua en capas profundas del suelo. Los microorganismos del suelo, que juegan un papel fundamental en el reciclado de nutrientes, cambian radicalmente, con un aumento de abundancia relativa de especies menos beneficiosas”.
Finalmente, a niveles de aridez superiores a 0.8, la diversidad y la cobertura vegetal se desploman. Así lo explicó Fernando Maestre, de la Universidad de Alicante –España–: “Una vez cruzamos este umbral, el déficit de agua es demasiado grande para soportar el desarrollo de la vegetación. La actividad biológica se reduce drásticamente y la vida pasa a estar condicionada por ventanas de oportunidad que proporcionan los raros episodios de lluvia. Los ecosistemas se han transformado en un desierto”.

Implicancias a escala global
Los hallazgos de este estudio son de gran relevancia para comprender mejor los impactos del cambio climático en las zonas áridas, así como para establecer acciones de adaptación y mitigación apropiadas.
“Las proyecciones climáticas indican que alrededor del 20 % de las tierras emergidas del planeta podrían cruzar uno o varios de los umbrales de aridez identificados en este estudio en el año 2100”, destacó Gaitán y agregó: “Nuestros resultados sugieren que los ecosistemas áridos pueden experimentar cambios abruptos que pueden afectar notablemente a su capacidad de proveer servicios ecosistémicos, como la producción de forraje y la fertilidad del suelo, los cuales son esenciales para las más de 2.000 millones de personas que habitan estos lugares”.
“Con la información aportada sobre cómo cambian las propiedades de la vegetación y el suelo frente a la aridez, y cartografiando las zonas más sensibles, nuestras conclusiones pueden utilizarse para optimizar las tareas de control y restauración, conservar la biodiversidad y evitar la desertificación de estos entornos”, añade Maestre.

La situación en la Argentina
Los resultados de este estudio “tienen implicancias muy importantes para el país, dado que aproximadamente 2/3 partes de la superficie de Argentina son ecosistemas áridos y no son ajenos a estos procesos globales”, explicó Gaitán.
Es importante contar con información precisa acerca de cómo cambian los ecosistemas. Para lo cual, el INTA desarrolla una red de monitoreo de los ecosistemas áridos de la Patagonia –red MARAS–.
Esta red está conformada por alrededor de 500 sitios permanentes, que comenzaron a ser instalados a partir de 2008 y en las que, periódicamente, se evalúan atributos del suelo y la vegetación.
“Al comparar las mediciones de cada sitio a lo largo del tiempo, obtenemos información sobre los cambios que están ocurriendo”, indicó Gaitán para quien “uno de los nuevos proyectos que el INTA está poniendo en marcha busca extender la red de sitios de monitoreo a todo el país y complementarla con el análisis de imágenes satelitales y datos climáticos. Esto permitirá detectar las zonas que están sufriendo los cambios más severos, está información es esencial para las tareas de mitigación, restauración y el diseño de políticas públicas de control”.
Primicias Rurales
Fuente: INTA informa
Jul 16, 2020 | Clima
Buenos Aires, 16 julio (PR/20) — La perspectiva agroclimática de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires prevé para los próximos siete
días tiempo frío seguido por un marcado ascenso térmico acompañado por precipitaciones sobre el extremo nordeste y el sudeste del área agrícola y valores escasos sobre el resto.
Al comienzo del ciclo continuarán los efectos de la masa de aire polar que hizo su entrada en los días precedentes, manteniendo bajas temperaturas, con riesgo de heladas sobre gran parte del área agrícola, pero llegando con poca fuerza hasta al norte de La Argentina.
Los vientos del trópico retornarán rápidamente y lograrán avanzar hasta el norte y el centro del área agrícola, produciendo un marcado ascenso térmico, mientras el sur seguirá bajo el dominio de los polares.
Paralelamente, se producirán precipitaciones, pero debido al bajo contenido de humedad de la atmósfera, sólo el extremo nordeste y el sudeste del área agrícola recibirán registros abundantes, mientras la mayor parte de su extensión experimentará registros escasos.
Primicias Rurales
Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires