JP Morgan, un oráculo del mercado: aciertos, poder y padrinazgo sobre la economía de Milei

JP Morgan, un oráculo del mercado: aciertos, poder y padrinazgo sobre la economía de Milei

Durante todo 2025, JP Morgan anticipó cada movimiento financiero del país: la crisis preelectoral, la fuga de pesos y, finalmente, el “rally” posvictoria libertaria. Ahora, el mayor banco del mundo se perfila como patrocinador central del gobierno de Javier Milei y del ministro Luis “Toto” Caputo en su esperado regreso a los mercados internacionales de deuda.

Buenos Aires, domingo 2 noviembre (PR/25) — El JP Morgan siempre tuvo razón sobre la Argentina. Nunca se equivocó. Al menos durante este año. El banco más grande del mundo en capitalización de mercado es hoy un protagonista indispensable de la vida financiera del país y, se cree, el principal “sponsor” para los próximos dos años del gobierno de Javier Milei en general y del Ministerio de Economía de Luis “Toto” Caputo en particular.

Se descuenta que la entidad acompañará y apadrinará a la Argentina en su regreso, casi triunfal, a los mercados voluntarios de deuda soberana, hecho que ocurrirá –si todo marcha según el plan (TMSP)– durante algún momento del primer trimestre de 2026.

Esto será luego de que el país pueda pagar los aproximadamente 2.400 millones de dólares del vencimiento de los Bonar y Globales del 9 de enero, que se liquidarían –se supone que en su totalidad– activando el swap negociado con Estados Unidos. Como se estima que, tras esa operación, los mercados estarían convencidos de que la Argentina dispondrá del dinero necesario para evitar un default durante el bienio 2026-2027 (el de finalización de la gestión libertaria), el riesgo país debería caer por debajo de los 400 puntos básicos.

Así, la gestión Caputo podría tomar deuda a una tasa razonable –no más del 7 % anual en dólares–. Comenzaría en ese instante el momento de lucimiento del padrinazgo del JP Morgan como operador plenipotenciario de la Argentina en su regreso semitriunfal a los mercados de deuda.

Se supone que el cetro se lo ha ganado. Y no solo por la obviedad de haber sido el semillero profesional de casi la totalidad de los funcionarios de alto rango del Ministerio de Economía (y ahora también de la flamante Cancillería de Pablo Quirno), sino, fundamentalmente, por haber marcado el ritmo de la crisis financiera y cambiaria de la Argentina preelectoral. Siempre a través de sus informes y de su poder de penetración en el alma del oficialismo.

Todo comenzó aquel 30 de junio, cuando un primer informe tan serio como lapidario y honesto del JP Morgan sobre la Argentina, titulado “Tomando un respiro”, anticipó la crisis que se venía al aconsejar a sus clientes (y amigos) que había llegado el momento de decirles “hasta luego” a las posiciones en pesos. La entidad explicó que “con el pico de ingresos agrícolas ya atrás, la probabilidad de salidas continuas por turismo, posibles ruidos electorales y cierto bajo rendimiento del peso que motivó intervenciones cambiarias en el dólar futuro, preferimos dar un paso atrás y esperar mejores niveles de entrada para volver a posicionarnos”.

Eran tiempos en los que a los economistas y analistas del mercado local que se atrevieran a cuestionar la política de no compra de reservas –se supone que más por motivos ideológicos que técnicos– se los tildaba de “mandriles”. Nadie se atrevió a tamaña falta de respeto hacia una entidad como la norteamericana, pese a conocer el poder de fuego casi lapidario que podía tener (y tuvo) su informe entre los tenedores de deuda y papeles de empresas locales, tanto en el país como en Wall Street.

En concreto, el banco norteamericano llamaba a desarmar las posiciones de carry trade, es decir, tomar ganancias y pasarse de pesos (en concreto, de las Lecap largas) a dólares, afirmando que “con la estacionalidad positiva a punto de terminar y las elecciones a la vuelta de la esquina, preferimos dar un paso atrás y esperar a que mejores niveles de entrada permitan retomar las operaciones alcistas en los mercados locales”. Agregaba que “los acontecimientos recientes justifican una estrategia más cautelosa a corto plazo”.

La posición defensiva del JP Morgan se mantuvo hasta pocas horas antes de las elecciones. Entre el miércoles y el viernes previos a renovar la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado, el banco publicó un nuevo informe, también negativo, sobre la realidad del país, fechado el 22 de octubre, a horas de ir a votar.

Señalaba que los valores deprimidos de las acciones argentinas reflejaban que el mercado descontaba una derrota de Milei en las legislativas. Afirmaba que los índices locales cotizaban a solo siete veces ganancias futuras (un nivel de votos del 30%), lo que indicaba una percepción pesimista del mercado sobre el oficialismo.

El banco proyectó una caída del riesgo país de 400 puntos y bonos en recuperación

Tomaba como antecedente inmediato la derrota libertaria del 7 de septiembre, cuando el peso se depreció casi un 10 %, sugiriendo que el panorama indicaba un resultado adverso para La Libertad Avanza (LLA). No obstante, dejaba una llama de esperanza, solo para valientes: si LLA lograba superar el umbral de un tercio de los escaños en Diputados, las acciones podrían revalorizarse rápidamente. Se animaba incluso a recomendar acciones energéticas y algún bono en dólares, pero aclarando que la norma debía ser “cautela y selectividad”.

Finalmente, el lunes 27 de octubre, el JP Morgan se sumó a los festejos. Emitió un informe ya netamente positivo y, con estiletazos tenues, marcó la cancha sobre lo que debería suceder con la economía argentina. Ese trabajo destacó una fuerte mejora en las perspectivas financieras del país tras el triunfo electoral de La Libertad Avanza. El banco proyectó una caída del riesgo país de más de 440 puntos básicos –hasta los 650– y una recuperación acelerada de los bonos soberanos.

Mantuvo una posición de portafolio de inversiones moderada pero firme, asegurando que la Argentina podría ofrecer el mejor desempeño entre los emergentes hacia fin de año. Resaltó el respaldo de Estados Unidos como clave para impulsar la demanda de bonos en dólares, incluso mediante potenciales recompras.

Además trazó una hoja de ruta para avanzar en la reformas promercado

Finalmente, el trabajo del JP Morgan fue a lo esencial: trazó al gobierno de Javier Milei una hoja de ruta para avanzar en las verdaderas reformas estructurales necesarias para mantener el apoyo internacional. Señaló que la renovada capacidad política de Milei podría reactivar la agenda de reformas pro mercado, fortaleciendo la narrativa de disciplina fiscal y acumulación de reservas. Advirtió que el sistema de bandas cambiarias mostró vulnerabilidades y podría requerir ajustes.

En definitiva, nada que sorprenda a Milei ni a Caputo.

Lo que reclama el JP Morgan, en medio de los festejos y la suba de acciones y bonos, es lo mismo que antes exigieron el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el propio secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent.

Desde Buenos Aires saben que hay que prestar atención a lo que pide, reclama y casi exige el JP Morgan. Porque, en lo que va del año, siempre tuvo razón.

El peronismo no me perdona que sea libertario

El peronismo no me perdona que sea libertario

El Gobierno quiere aprobar la reforma laboral en diciembre y pedirá que empresas apoyen tomando gente

El Gobierno quiere aprobar la reforma laboral en diciembre y pedirá que empresas apoyen tomando gente

El gobierno quiere aprobar la reforma laboral en diciembre. Milei cree que están dadas las condiciones para que el nuevo congreso vote los cambios para flexibilizar el mercado de trabajo.

Por José Calero

Una de las claves de la nueva iniciativa es que permitirá sellar convenios colectivos por regiones, y terminará con la denominada “ultraactividad”.

La ultraactividad es una de las herramientas más defendidas por los sindicatos, porque establece que un convenio colectivo sigue vigente y sus condiciones se mantienen aplicables una vez que expira su plazo, hasta que se negocie y entre en vigor uno nuevo.

Tras el triunfo en las elecciones legislativas 2025, Milei sostuvo enseguida que “debe haber una modernización laboral” y que no van “por los derechos de nadie”.

La informalidad laboral alcanzó al 43% del total de puestos de trabajo en el segundo trimestre de 2025.

El objetivo es reducir esa informalidad y posibilitar que en muchos rubros haya un blanqueo de gran alcance.

El secretario de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Julio Cordero, dijo que el gobierno apuntará a crear “convenios por empresa”, en lugar de por actividad como es hasta ahora.

El objetivo es tomar en cuenta que no es lo mismo la estructura de una PyME que una multinacional, y ver también dónde está radicada.

“Hoy, los convenios colectivos -y por tanto las paritarias- son nacionales, por rama de actividad. La idea es que el convenio por empresa establezca los beneficios laborales mínimos, y luego cada empresa en negociación con los gremios puede generar un diferencial mayor”, dijo Cordero.

Jornada laboral

La reforma incluirá una extensión de la jornada laboral, actualmente de ocho horas, pero desde el gobierno salieron a rechazar de plano que la idea sea extenderla hasta 12 horas.

Otro foco polémico es el cambio que se impulsa en el régimen de horas extras, introduciendo un sistema de “banco de horas”, una especie de cuenta corriente entre la empresa y el trabajador, sobre la base de las horas trabajadas.

“Lo de aumentar las horas es un disparate. Nunca en las discusiones lo escuché siquiera. Lo de trabajar más horas no sé de dónde salió, nunca lo escuché ni lo vi. No tengo la menor idea”, dijo el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.

En tanto, la idea sería que los empleadores puedan dividir las vacaciones de los trabajadores, con un mínimo de una semana.

Productividad y salarios

Una de las claves de la propuesta oficial será incluir una nueva modalidad para definir los aumentos salariales, tomando como referencia la productividad de los trabajadores.

En la actualidad, los aumentos salariales de los trabajadores en relación de dependencia se definen en el marco de negociaciones paritarias, de las que participan sindicatos, empresas y el Estado.

La nueva modalidad incluiría un piso salarial común, con aumentos según el desempeño laboral.

Se buscará encontrar elementos objetivos en cada actividad que permitan hacer una diferenciación en la eficiencia y eficacia de cada trabajador, para reemplazar el actual sistema de negociaciones paritarias por incrementos salariales dinámicos.

Juicios laborales, en cuotas

El proyecto establece que las PyMEs podrán pagar las indemnizaciones por despido y multas derivadas por juicios laborales en hasta un máximo de 12 cuotas mensuales consecutivas.

al respeceto, el ministro de Economía, Luis Caputo, dijo que se buscará terminar con situaciones como “la de una PyME que no puede contratar a alguien, porque le hace un juicio laboral y la saca de la cancha”.

El objetivo de la reforma será también mejorar la ecuación de un sistema previsional muy golpeado.

Es que el empleo independiente, registrado bajo la figura de monotributo, creció 42% desde 2012, mientras que el formal se incrementó 3% y el público un 34%.

Los costos de contratación son muy distintos si se hacen de manera formal o a través de contratación de servicios: un empleado en relación de dependencia, con un salario de $2 millones, representa una erogación de casi $ 6,5 millones por año en concepto de contribuciones y aportes a la seguridad social. Mientras que un empleado independiente con la misma facturación significa un costo de $ 218 mil para la seguridad social.

Según datos de la consultora Invecq, la Argentina tiene los costos más altos de contratación de la región, en torno al 70% (ligeramente por encima de Brasil).

Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) arrojó que el peso de las contribuciones patronales en el costo laboral ascendió al 21,2% en 2024, lo que ubica al país en el décimo lugar sobre una muestra de 39 naciones.

Primicias Rurales

Fuente: Noticias Argentinas – Por José Calero

La Argentina cada vez más cerca de poder regresar a los mercados globales: qué se espera del riesgo país

La Argentina cada vez más cerca de poder regresar a los mercados globales: qué se espera del riesgo país

Ese indicador se desmoronó luego triunfo electoral del domingo. Cuánto falta para llegar a un nivel que permita obtener crédito.

Por José Calero / Editor de Economía de Noticias Argentinas.

Buenos Aires, miércoles 29 octubre (PR/25) — Tras el triunfo en las legislativas del domingo, los principales indicadores financieros dieron un vuelco decisivo que terminaría permitiendo a la Argentina volver a los mercados internacionales hacia fines de este año, según se especula en el mercado.

El Gobierno pretende volver a emitir deuda internacional para refinanciar vencimientos e inversión en infraestructura, energía, transporte y tecnología, necesarias para potenciar el crecimiento de la economía.

En dos jornadas, el riesgo cayó de la zona de los 1.100 puntos a los 690, y está cada vez más cerca de ubicarse por debajo de los 500, un nivel que el mercado considera adecuado para que el equipo de Luis Caputo intente salir a tomar créditos en dólares.

Caputo y Milei, más cerca de salir a los mercados internacionales de deuda.

En enero próximo, el país debe pagar vencimientos de cupones por unos USD 4.500 millones, un nivel “perfectamente manejable”, según sostuvo el presidente Javier Milei.

Pero si se logra refinanciar parte de esos vencimientos, mucho mejor.

El jefe de Estado recordó que, desde su asunción, la Argentina “pagó USD 30.000 millones de deuda”, y dijo que en ningún momento hubo dudas sobre el cumplimiento de esas obligaciones.

El rebote en la cotización de los bonos en dólares argentinos, que entre este lunes y martes borraron toda la pérdida que habían acumulado este año, permitió que el riesgo país bajara unos 400 puntos.

Si llegara a la zona de los 500 puntos, la Argentina estaría en condiciones de colocar deuda en el exterior por debajo del 10% anual en dólares, un nivel que el equipo económico consideraría aceptable.

De esta forma, el país podría volver a los mercados internacionales de deuda antes de lo que se preveía semanas atrás.

El indicador de la banca JP Morgan retrocedió de los 1.080 puntos el viernes a los 690 este martes.

En este momento la deuda argentina rinde por encima del 11%, y no sería aconsejable salir a los mercados, pero si esta tendencia sigue, se llegaría más cerca de niveles del 9%, y en ese caso se podría intentar una emisión de bonos en dólares, indicaron analistas financieros a la Agencia Noticias Argentinas.

Así, de continuar esta tendencia positiva, el país volvería a tener rendimientos de un solo dígito, y podría financiarse internacionalmente a un costo más bajo.

El nivel de riesgo esperado por el equipo de Caputo es de 450 puntos para las próximas semanas, más bajo que el de este martes.

La última vez que se emitió un bono en dólares fue en enero de 2018 por unos US$ 9.000 millones. 

En ese momento, el riesgo país se ubicaba en torno a los 350 puntos básicos. 

Luego, la crisis cambiaria de 2018 y 2019 puso en jaque esos pagos y la deuda emitida durante la era Macri fue reestructurada por Martín Guzmán a partir de 2020.

Para los analistas, el principal condicionante para que subiese la cotización de los bonos era el factor político. 

Con esa variable despejada, y si el gobierno empieza a dar señales de apostar el consenso con algunos gobernadores para construir gobernabilidad y avanzar con las leyes, la posibilidad de aumentar reservas vía deuda en mercados internacional sube.

Así, la alternativa de recuperar acceso al mercado global parece ahora más probable.

Primicias Rurales

Fuente: Noticias Argentinas

Desde la Fundación Faro, Laje vaticina “una nueva etapa de racionalidad” del Gobierno

Desde la Fundación Faro, Laje vaticina “una nueva etapa de racionalidad” del Gobierno

El politólogo elogió el discurso del domingo 26 del presidente Javier Milei porque fue “muy moderado, muy mesurado y tendió puentes con el Congreso”

 

Buenos Aires, lunes 27 octubre (PR/25) — El director de la Fundación Faro, Agustín Laje, estrechamente cercano al presidente Javier Milei, vaticinó que tras la victoria de ayer de La Libertad Avanza (LLA) se abre “una nueva etapa con una racionalidad política distinta”, y recalcó que los votantes le dieron “un espaldarazo a un Gobierno que necesita gobernabilidad”.

“La gente le dio un espaldarazo a un Gobierno que necesita gobernabilidad y que tuvo un resultado sorpresivo, que abre una nueva etapa que tiene que ser de reformas estructurales”, sostuvo Laje en declaraciones al programa “Ensobrados” que se emite por Splendid AM 990.

Laje puntualizó que anoche, en su discurso tras el triunfo, “Milei habló sobre los gobernadores con los que se puede trabajar, que básicamente son todos los que no son kirchneristas”, y dijo que esto “abre una etapa con una racionalidad política distinta de la que vimos hasta este año”.

“Anoche Milei habló de la Argentina para todos, no óolo para el votante libertario sino que hay que construir un país en el que valga la pena vivir”, aseveró el politólogo y escritor de derecha.

Laje cuestionó asimismo la elección de sectores como Provincias Unidas, y dijo que en los comicios de ayer “quedó claro que el centro político no era una opción y no solo porque no lo sea en Argentina, sino que no lo está siendo en ningún lugar de occidente”.

La vieja receta política de que hay que moverse para el centro para conseguir votos se mostró como viejísima. Está claro que por un lado tenés las ideas de la libertad, que las podemos simplificar como la derecha y por otro las ideas del socialismo del siglo XXI, que podemos simplificar como izquierda, y no hay más”, recalcó.

Además, elogió el discurso del presidente Javier Milei porque fue “muy moderado, muy mesurado, y tendió puentes con un Congreso con el cual hay que aprender a trabajar para que salgan las reformas que necesita el país”.

Primicias Rurales

Fuente: Noticias Argentinas

Del campo al mercado: cómo el comercio minorista conecta y transforma la cadena agropecuaria

Del campo al mercado: cómo el comercio minorista conecta y transforma la cadena agropecuaria

Por Fabricio Orrigo, director de productos para Agro en TOTVS

Buenos Aires, jueves 23 octubre (PR/25) — El agronegocio es una potencia impulsada por una cadena compleja e interconectada, y una de sus partes es el comercio minorista. Es en este entorno dinámico donde el productor rural encuentra el apoyo para su jornada productiva y donde la cosecha inicia su camino hacia la industria y la mesa del consumidor.

Los distribuidores, las cooperativas agrícolas y los traders de granos, son los protagonistas de este ecosistema, actuando como eslabones vitales que conectan la finca con el mercado. Sin embargo, la fluidez y la rentabilidad de este engranaje, dependen directamente de la capacidad de gestionar particularidades que no se encuentran en ningún otro sector.

Estamos hablando de un comercio minorista con un ritmo propio, dictado por la estacionalidad. La concentración de compras en ventanas específicas de siembra y el volumen masivo de entregas en la cosecha crean picos operativos que pueden poner a prueba los límites de la gestión.

A esto se suma la compleja ecuación del crédito rural, que va mucho más allá de una simple transacción financiera. Las operaciones de barter (intercambio de insumos por producción futura), la gestión de límites de crédito por cosecha y el análisis de riesgo vinculado a las variaciones climáticas y de mercado exigen una inteligencia de negocio precisa y, sobre todo, ágil.

Es aquí donde la tecnología asume un papel no sólo de soporte, sino de transformación estratégica. Para los distribuidores de insumos, que actúan cada vez más como consultores del productor, una gestión tecnológica permite no solo un control de inventario preciso y una logística eficiente, sino también la creación de ofertas personalizadas y una relación basada en datos, comprendiendo el historial y el potencial de cada cliente.

Las cooperativas, con su doble función de suministrar insumos y apoyar la comercialización de la producción de sus miembros, encuentran en la tecnología la herramienta para garantizar transparencia, agilidad y gobernanza.

La gestión integrada de las cuentas de los miembros, el control de la recepción y almacenamiento de granos y la optimización de los procesos de venta conjunta, son fundamentales para fortalecer el cooperativismo nacional y maximizar el retorno para todos los involucrados.

Por su parte, los traders de granos, que hacen el puente directo entre la producción y los grandes mercados consumidores, dependen de una visión en tiempo real de sus contratos, posiciones de inventario y logística.

La capacidad de automatizar la fijación de precios, gestionar los fletes y controlar la calidad de los granos desde la recepción hasta la expedición, es lo que garantiza la competitividad y la seguridad en un mercado de márgenes ajustados y alta volatilidad.

El futuro del comercio minorista en la cadena agropecuaria no radica en tratar estos tres pilares de forma aislada; por el contrario, está en entender que componen un ecosistema único e interdependiente.

La verdadera eficiencia se logra con la integración, donde la información fluye sin fricciones, desde el pedido de un fertilizante hasta la liquidación de un contrato de soja.

La digitalización, cuando se aplica de forma especializada a estas particularidades, no solo optimiza las operaciones, sino que fortalece las relaciones, mitiga los riesgos y abre nuevas oportunidades de negocio y crecimiento.

Sobre TOTVS

Gigante tecnológico latinoamericano, TOTVS cuenta con más de 70.000 clientes. Yendo mucho más allá del ERP, ofrece tecnología completa para la digitalización con soluciones empresariales de estructura global y especialidad local.

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Fuente: TOTVS