Buenos Aires, jueves 18 enero, (PR/24) — Con la mejora forrajera y la libertad para exportar, los empresarios analizan oportunidades y limitantes para aprovechar el nuevo escenario. “Antes se pasaba más tiempo con el contador que con el agrónomo. Ahora, el eje de la decisión volverá a pasar por el modelo productivo. Y la recría será el cuello de botella”, opina Diego Ponti, de AZ Group.
Diego Ponti.
El Lic. en Adm. Agraria Diego Ponti es analista del mercado cárnico de AZ Group y lidera grupos de productores, que se reúnen para abordar temas económicos, financieros y comerciales de sus empresas.Hoy, comparte con la comunidad de Valor Carne qué oportunidades ven para la ganadería con la mejora en las condiciones forrajeras y la libertad para la exportación de carnes. ¿Ya comenzaron a ajustar sus estrategias?
“Desde fines de diciembre, más de 90 empresarios participaron de nuestros encuentros, no se tomaron ni un respiro. Tienen un manejo profesional y, hoy, con expectativas renovadas, están utilizando este tiempo para pensar y discutir qué harán a partir de febrero, cuando se empieza a definir el negocio de los próximos 12 meses e incluso de los cuatro años venideros”, contó Ponti.
En tal sentido, están ante momentos clave porque hay que sembrar pasturas, decidir qué hacer con el ternero a destetar en marzo, si venderlo o recriarlo, si llevarlo a pasto o a corral, y si seguir con el ciclo completo o concentrarse en la invernada, que será muy demandada por el feedlot en los próximos tiempos.
“La ganadería va bien y la agricultura también, hay mucho entusiasmo hacia adelante, pero el productor no pone primera de inmediato. Espera a ver cuánto se concreta de todas estas ganas del gobierno de dar una vuelta de página y empezar un nuevo ciclo para la Argentina”, apuntó, refiriéndose a que si bien se despejaron riesgos de intervención en los mercados quedan limitantes no sólo a nivel normativo sino en la propia actividad.
Según Ponti, a pesar de la propuesta de suba de derechos de exportación, se entiende que una de las estrategias para que el país salga adelante es mejorar la balanza comercial mediante un tipo de cambio competitivo. “Y esto va a empujar a que la hacienda pesada y trazada empiece a revalorizarse, cosa que hasta ahora no ocurrió”, indicó.
Para exportar más, sí o sí hay que recriar, pero falta campo para esta actividad en el área central de país. “En las empresas mixtas, en esta época del año, hay una fuerte competencia con la agricultura. Entonces, evalúan cuánto harán de fina y cuánto de recría. Además, mientras la exportación no traccione los precios, los productores no están dispuestos a escalar el negocio incorporando tierras en zonas alejadas. Los avances serán lentos”, anticipó.
Ampliando la mirada
Varios empresarios están haciendo números para evaluar modelos de recría más intensivos, que les permitan seguir adelante con las cosechas, sin perder la oportunidad de agregar más kilos a los terneros.
“Actualmente, para recriar a pasto hay que poner unos 1.000 dólares por hectárea, calculando tres terneros, alimento, sanidad y arrendamiento”, aseguró. En tanto, a corral, es más caro, pero se compensa con una visión sistémica del establecimiento. “Por más que los costos del ensilado serán más altos este año, sobre todo por los combustibles, habrá una buena producción de materia seca de maíz y la cuenta dará mejor. Además, encerrar los terneros brinda estabilidad al negocio», comentó Ponti.
De cualquier modo, la gran limitante es el financiamiento. Sobre este punto lo que se escucha en los grupos es generalizado: “hoy no tengo apalancamiento, no hay créditos atractivos. Y cuando los hay, los plazos son más cortos, o sea que si compro un ternero lo tengo que pagar casi de inmediato”, razonan.
“Y si hay que poner plata propia lo piensan dos veces. Hay que resignar renta presente para obtener un resultado mejor a futuro. Pero en el medio hay que aguantar”, alertó Ponti.
¿Tendrán espalda para invertir? “El criador viene de un 2023 muy malo ya que vendió en forma anticipada hacienda más liviana y en esta zafra está esperando a cobrar para saldar cuentas. Y a muchos también les fue mal con la agricultura”, recordó.
Sobre esta base, analizan cómo armar un flujo de caja atento a las necesidades financieras de sus empresas. Los terneros podrán recriarse a pasto porque serán los futuros novillos. Las terneras, que tienen menos recorrido biológico, se encerrarán a corral y a los cuatro meses se podrán vender como vaquillonas, que valen lo mismo que los novillitos en Cañuelas.
“Así, tendremos un cheque para cobrar pronto. Después, a los 6-7 meses ya está el ternero recriado y eso me da la oportunidad de tener otro cheque o seguir adelante y completar el ciclo”, plantean.
En concreto, “el manejo financiero será importante pero no tanto como antes que se pasaba más tiempo con el contador que con el agrónomo. El eje volverá a ser el modelo productivo”, subrayó Ponti.
De cara al mercado
Otro tema que se habla es que las nuevas reglas le transfieren más poder al mercado. “Se despeja el riesgo de intervencionismo y eso es clave para la toma de decisiones. Antes, yo quería hacer algo, pero desde el gobierno me indicaban qué es lo que se podía y lo que no se podía hacer. Mucho del esfuerzo tranqueras adentro se desdibujaba. Bueno, ahora, la libertad avanza y eso empodera al productor”, consideró.
Pero esa libertad no garantiza la evolución exitosa del negocio. Aquellas empresas que, en los últimos años, invirtieron, mejoraron en ventajas competitivas, hoy se posicionan mucho mejor. Y hasta podrán especializarse en los nichos donde son más eficientes y aprovechar oportunidades mediante acuerdos con socios estratégicos.
“Una cosa que me llamó la atención de ciertos productores que hacen ciclo completo y cuentan con engordes de pequeña escala es que, ante el nuevo escenario, ya tomaron una decisión firme: ‘el máximo valor lo obtengo vendiendo el ternero recriado, es mi fortaleza, ahí hago la diferencia. Que lo termine un feedlot profesional, que trabaja junto con la industria y con carnicerías para potenciar mi negocio”, reveló.
¿Y el feedlot? “Al menos este año la limitante será el bolsillo de la gente. Si sale todo bien, recién en 2025 empezarán a recuperarse los salarios. Hasta entonces, deberán enfrentar una actualización constante de costos, desde el combustible hasta el maíz. Pero, en los últimos tiempos, más de una vez el consumo les dijo hasta acá pago, más de esto no puedo”, señaló Ponti.
En cuanto a la exportación, tal vez este un año no, pero sí en los próximos, los feedlots empezarán a recibir más terneros recriados para darle los últimos 100/150 kilos. “Si los precios se acomodan, como viene sucediendo en estas últimas semanas, que un novillo vale lo mismo que un novillito, algo que hace rato no pasaba, el efecto será muy interesante porque invitará a hacer animales más pesados”, diagnosticó.
En definitiva, con el cambio drástico de reglas, los grupos debaten en pleno enero cómo ven el negocio a futuro: “¿Habrá más exportación? Sí. ¿Vamos a tener un tipo de cambio competitivo? Sí. ¿Habrá novillos? Pocos, en función de las oportunidades que tendrá la exportación. El ternero recriado será el cuello de botella”, coinciden.
Para finalizar, Ponti destacó que “si la industria se da vuelta y no ve mucho novillo con destino al puerto tendrá que salir a pagar bien por ese producto”.
Por Ing. Agr. Liliana Rosenstein, Editora de Valor Carne
Buenos Aires, martes 16 enero (PR/24) — El Informe de Faena Producción Bovina elaborado por el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), correspondiente al mes de diciembre de 2023 indica que en diciembre último la faena se ubicó en aproximadamente 1,082 millones de cabezas de ganado bovino procesadas.
Esto implica una caída mensual, con respecto a noviembre del (-12,8%), que equivale a unos 159,3 mil animales; y una caída de un (-11,2%) con respecto al mes de diciembre de 2022, que equivale
a cerca de 136 mil cabezas. Ajustado por la cantidad de días hábiles del mes, que fueron 19,
se produjo una caída moderada con respecto a los 21 días hábiles de noviembre, que resultó
del (-3,7%), y la faena diaria alcanzó en diciembre las 56,9 mil cabezas, quedando por debajo
de las 59,1 mil diarias, promedio, de noviembre último.
A lo largo del año 2023, se faenaron 14,51 millones de bovinos; un (+7,5%) que los 13,50
millones que se habían faenado entre enero y diciembre de 2022. Los mayores aportes al
incremento de la faena provienen de los machos de dos dientes, que superaron en 151 mil
cabezas la faena acumulada en los primeros doce meses del año 2022, por las hembras de
ocho y más dientes, cuya faena superó en cerca de 470 mil cabezas a la registrada entre enero
y diciembre del año 2022, y por las hembras de dos dientes que acumularon 301 mil cabezas
faenadas más que en el mismo periodo del año precedente.
“En el mes de diciembre de 2023, la faena de hembras se situó en un 48,2% de la faena total,
moderadamente por encima del 45,0% de participación que se había registrado en el mismo
mes del año anterior. A lo largo del año 2023, la faena de hembras alcanza una participación
del 48,2% de la faena total, ubicándose moderadamente por encima del registro del 45,1%
correspondiente al período enero a diciembre de 2022. En el año 2023, se remitieron a faena
cerca de 900 mil hembras más que en el año 2022” sostuvo Mario Ravettino, Presidente del
Consorcio ABC.
La producción de carne bovina obtenida en diciembre de 2023 resultó cercana a las 245,3 mil
toneladas equivalente res con hueso, que implica una caída de un (-13,9%) con respecto al
mes de noviembre; y una baja de un (-11,6%) con respecto al mes de diciembre del año 2022.
A lo largo del año 2023, se produjeron cerca de 3,29 millones de toneladas equivalente
carcasa; un (+4,9%) más que los 3,13 millones de toneladas obtenidas entre enero y diciembre
de 2022.
El peso promedio de las carcasas bovinas correspondiente al duodécimo mes del corriente año
alcanzó los 226,7 kilogramos, siendo un (-1,2%) inferior a los 229,5 kilogramos del último mes
de noviembre; y también resultando un (-0,5%) inferior a los 227,8 kilos de diciembre de 2022.
El peso medio de las carcasas durante el año 2023 se ubicó en 226,4 kilogramos; un (-2,4%)
por debajo de los 232,1 kilogramos del periodo correspondiente al año 2022.
“La faena de las empresas asociadas al Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas
ABC, trepó a 353,5 mil cabezas en el último mes de diciembre, representando
aproximadamente el 32,7% de la faena total. La participación del ABC en la faena total cae con
respecto al 33,8% alcanzado en noviembre de 2023; pero resultó superior al 28,9% alcanzado
en diciembre de 2022. A lo largo del año 2023, las empresas asociadas al Consorcio ABC
faenaron 4,732 millones de bovinos, representando un 32,6% de la faena total” concluyó
Ravettino.
La faena de diciembre de 2023 cae en 159,3 mil cabezas con respecto al mes anterior (-12,8%)
y paralelamente, la faena de las empresas asociadas al consorcio se retrae en 65,8 mil
cabezas (-15,7%).
La faena del mes de diciembre se ha caracterizado por su caída moderada a significativa, en
términos absolutos, con respecto a la registrada el mes anterior; y con respecto a la faena
registrada durante el mismo mes del año pasado también se manifestaron bajas de singular
magnitud. En diciembre, con respecto a noviembre, se reduce la disponibilidad de todas las
categorías de hacienda. Por otra parte, el acumulado de enero a diciembre de 2023 muestra
una participación en la faena total más elevada de las vacas de 8 o más dientes y de las
vaquillonas de dos dientes, y una participación que resultó similar para las hembras de 4 y de 6
dientes.
La faena diaria del mes de diciembre del corriente año, se ubicó en 56,9 mil cabezas, un (-
3,7%) por debajo de las 59,1 mil diarias procesadas en noviembre último, y un (-11,2%)
inferiores a las 64,1 mil correspondientes a diciembre de 2022.
Producción de Carne Bovina
La producción de carne bovina del mes de diciembre de 2023 alcanzó las 245,3 mil toneladas
res con hueso, recortándose en 39,5 mil toneladas con respecto al mes anterior; y cayendo en
32,1 mil toneladas, con respecto al mes de diciembre del año 2022. A lo largo del año 2023, la
producción de carne bovina alcanzó los 3,29 millones de toneladas equivalente res con hueso;
situándose 153,1 mil toneladas por encima del acumulado del período enero a diciembre de
2022, que había ascendido a 3,13 millones de toneladas equivalente res con hueso.
La producción de carne de novillos y novillitos cayó en (-0,2%) al comparar el periodo enero –
diciembre del año 2023 con el año 2022, pasando de 1,777 millones de toneladas a 1,774
millones. La producción de carne de toros se incrementó en (+3,2%), de 73,2 mil a 75,5 mil
toneladas; mientras que la disponibilidad de carne de vacas creció en un (+19,4%), trepando de
554 mil a 661 mil toneladas res. Finalmente, la producción de carne de vaquillonas crece
moderadamente, un (+6,4%), de 730 a 776 mil toneladas res con hueso.
El peso medio de las carcasas a lo largo del año 2023 se ubicó por debajo de los rendimientos
obtenidos a lo largo del mismo periodo del año precedente, alcanzando un valor de 226,7
kilogramos en el último mes de diciembre. Este rendimiento resultó moderadamente inferior,
casi diez kilos menos por carcasa, a los máximos registrados en septiembre de 2022, cuando
se habían obtenido, en promedio, 236,3 kilogramos. Los déficits más grandes de la oferta
ganadera argentina en términos de rendimientos de las carcasas se dan en los extremos de la
distribución de los animales faenados. Tomando el periodo correspondiente a enero –
diciembre de 2023, las hembras de 2 Dientes, que representan el 22% de la faena acumulada
en los primeros doce meses del año 2023, muestran un peso de 189,0 kilogramos, 37,4 kg por
debajo del peso promedio para todas las categorías; y las hembras de 8 o más dientes, que
representan un 16% de la faena y muestran un peso de 220,3 kg; que resulta 6,1 kilogramos
inferior al promedio, que en el periodo enero – diciembre de 2023 resultó de 226,4 kilogramos.
La participación en la faena de las empresas asociadas al Consorcio de Exportadores de
Carnes Argentinas ABC, alcanza en diciembre el 32,7%, resultando inferior a la participación
registrada en noviembre, del 33,8%, y sin embargo resultó mayor al registro de diciembre de
2022, que había alcanzado al 28,9%. Diciembre resultó un mes que presentó una menor oferta
de todas las categorías, como consecuencia de dos semanas de restricciones en la oferta ante
los cambios en las variables macroeconómicas derivadas de la asunción del nuevo presidente.
En el periodo se registraron significativos movimientos alcistas de los precios de la hacienda
que se registraron en los primeros 20 días del mes para luego estabilizarse y recortar parte de
las subas. El tipo de cambio tuvo importantes beneficios para las liquidaciones de divisas, como
consecuencia de una corrección nominal del 120% en el tipo de cambio oficial y la continuidad
del beneficio para acceder a liquidar un 20% de las divisas vía los tipos de cambio financieros.
En este contexto, las empresas asociadas tuvieron que enfrentar durante buena parte del
periodo serias dificultades para completar las compras de hacienda para mantener el nivel de
actividad.
Durante el mes de diciembre, el costo de la hacienda faenada fue marcando una fuerte
tendencia al alza para luego estabilizarse en niveles significativamente superiores a los del mes
anterior; acumulando para los Novillos Hilton un alza cercana a un +22% durante el duodécimo
mes del año. Los precios percibidos en los principales destinos de exportación mostraron
valores deprimidos, con excepción del Hilton UE que mostró mejores valores ofrecidos por los
importadores.
Las expectativas para el mes de enero de 2024 son de una faena con tendencia a la baja,
sostenida sólo por la oferta de animales livianos provenientes de establecimientos de engorde
a corral, acompañada de una oferta de vacas y novillos en leve a moderado retroceso. Al 31 de
diciembre de 2023, los establecimientos de engorde a corral acumulan existencias cercanas a
los 1,68 millones de bovinos (SENASA), levemente superior al volumen de encierres
contabilizados al cierre de diciembre del año 2022 (1,62 millones).
Acerca del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas – ABC
Entidad civil sin fines de lucro que nuclea a las empresas frigoríficas del sector con los más altos estándares de calidad y que representan la mayor parte de las exportaciones de carnes vacunas de la Argentina.
Primicias Rurales
Fuente: Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas – ABC
Buenos Aires, 16 enero (PR/24) –El Gobierno adjudicó cupos de exportación a Estados Unidos de cortes vacunos frescos, refrigerados o congelados sin hueso, que se podrán destinar a ese país durante todo 2024.
Así lo estableció la Resolución 10/2024 de la Secretaría de Agricultura, publicada este martes en el Boletín Oficial.
Según lo dispuesto, el cupo a distribuir será por 19.388,384 toneladas, mientras que otras 611,616 toneladas integrarán el Fondo de Libre Disponibilidad, de las cuales 364,387 toneladas corresponden a la categoría Industria y 246,229 toneladas a la categoría Proyectos Conjuntos.
El texto oficial fijó que los adjudicatarios de Proyectos Conjuntos tendrán un plazo de hasta 30 días corridos desde la entrada en vigor de la medida para ratificar o rectificar el listado de productores originales del proyecto.
Una vez vencido ese plazo, se considerarán como productores originales del Proyecto Conjunto aquellos que fueron informados por el adjudicatario durante el período de inscripción.
Además, Agricultura puntualizó que la distribución de estos cortes «no garantiza la emisión de los respectivos Certificados de Exportación a favor de los adjudicatarios, los que sólo podrán expedirse previo cumplimiento de todos los requisitos establecidos por la normativa vigente».
Asimismo, dispuso que las operaciones de exportación de carne vacuna amparadas por este contingente arancelario deberán estar declaradas, en las respectivas destinaciones aduaneras de exportación, bajo el Convenio Internacional de esa Secretaría.
El Poder Ejecutivo recordó que el 5 de diciembre de 2023 se abrió el proceso de inscripción para exportar carne a Estados Unidos por el término 15 días corridos.
Se inscribieron 48 postulantes para obtener una licencia de exportación en el marco del contingente arancelario, de los cuales 25 correspondieron a la categoría Industria, 17 a la categoría Proyectos Conjuntos y 6 a postulantes nuevos de ambas categorías.
De acuerdo con los últimos datos del sector, las exportaciones de carne vacuna crecieron un 11,9% interanual en noviembre de 2023.
Buenos Aires, lunes 8 enero (PR/23) — La oferta de ganado para la faena en los primeros meses del año, y muy probablemente hasta la entrada del invierno, será reducida. El cambio climático está generando el inicio de un ciclo ganadero opuesto al del año pasado, el de la retención.
En consecuencia, ya no se contará con la alta oferta de vacas y el destete será menor al esperado por lo que se espera una caída de por lo menos un millón de animales en la faena lo que equivale a la faena de todo diciembre.
La baja podría ser mayor si los ganaderos apuestan por la retención que podría ser impulsada tanto por factores positivos como la libertad comercial y el control de la inflación como por los negativos que llevarían a refugiarse en el capital hacienda.
Lo que queda por verse es de cuánto sería la retención, decisión que estará condicionada también por necesidades financieras, de reposición del stock perdido o disponibilidad de forraje.
Está claro que pese a la venta forzada por la seca el 2024 fue un año bueno para la cría y sobre todo en la segunda parte del año, se vendió bien el ternero y la vaca para faena, urgencias financieras no hay en forma masiva, si intenciones de reponer stock y producir más y el pasto está apareciendo por todos lados.
Si se da ese escenario de fuerte retención habrá menos faena de vacas y menos ganado para el engorde a corral sobre todo en el primer semestre.
La faena del 2024 será más baja a la de 2024 en un escenario económico y social complicado, en el cual la demanda interna ya dio muestras de tener sus límites para la suba de los precios de la carne y más allá de su marcada preferencia por este alimento.
La oferta será baja por como todos saben la sequía impidió en 2023 retener y hacer recría, los productores debieron vender más vientres de lo deseado y la mayor parte de los terneros fueron a los feedlots sin proceso pastoril previo.
En 2023 los engordes a corral recibieron 5 millones de animales, 10% que en 2022 cuando la sequía ya apretaba y cuando la faena fue también alta, aunque no tanto.
Los corrales se van vaciando, proceso propio de la época porque ya no quedan terneros y porque el número da mal para el que lleva al feedlot sin haber metido kilos a pasto.
Sin oferta importante de este eslabón de la cadena en los meses que viene, con caída marcada en la oferta de vacas y poca disponibilidad de novillos el mercado va a un escenario de escasez al menos en el primer cuatrimestre y hasta que aparezcan los primeros lotes terminados en forma intensiva.
En el segundo semestre la situación será diferente, pero hay que llegar hasta ese momento.
Al 2023 cerró con un mercado inestable, en inicios de diciembre el recambio electoral y la incertidumbre ante los anuncios y medidas llevaron a una suba del precio que chocó contra la realidad de la calle. Las fuerzas del cielo se la dieron contra el suelo y todo volví para atrás.
En enero lo que se ve es un sostenimiento de valores que están en niveles alto sen términos históricos y en función de la competitividad cambiaria para la exportación pero que podrían quedar atrasado en poco tiempo más de persistir una inflación tan alta como la de diciembre en el verano.
El precio del kilo de novillo, novillito y vaquillona de feedlot y de buen rinde en 1500 pesos significan casi 2 dólares por kilo vivo.
Los valores del novillo de exportación puesto en planta rondan los 2900 pesos con un dólar carne de 787 pesos también dan una cuenta similar y un precio por kilo en gancho de más de 3,60, valor superior al que pagan los frigoríficos en Uruguay y en Brasil que además tiene niveles de productividad y de ventas en los mercados internacionales mucho mayores.
Las medidas que tomó el gobierno y las que pretende impulsar generan confusión y desilusión en el sector.
Algunos festejan la mayor libertad exportadora y la mejora en la competitividad cambiaria, pero la inflación de este mes, la liberación del mercado de los combustibles, los aumentos salariales que se vienen y sobre todo la intención oficial de castigar al sector con más impuestos generan al menos mucha preocupación.
El interés de salvar el déficit incrementando primero la presión fiscal y sobre todo hacia el campo que apoyó masivamente al nuevo presidente causó desilusión y preocupación por las perspectivas para el negocio.
Los exportadores así lo han manifestado a los medios en diferentes oportunidades, dicen que todavía hay que esperar para ver cómo se acomodan los melones en el carro, pero al mismo tiempo no ocultan esa realidad: todo lo ganado puede escurrirse como arena entre los dedos con un par de meses de inflación alta, devaluación lenta y más derechos de exportaciones.
En definitiva, nada que no se haya vivido en los gobiernos anteriores.
Además, los exportadores cuentan con un gran cliente, China, que tomó la sartén por el mango del negocio y que marca el ritmo de los precios porque sabe que no tiene competidor alguno en el escenario mundial.
La otra demanda, la interna, está intacta en cuanto a sus intenciones de ingesta de carne vacuna y por eso el año pasado se bancó subas cercanas al 200% en el precio, es decir, superiores a la inflación relegando el gasto en otros productos.
Pero todo tiene un límite y por eso las fiestas pasaron sin pena ni gloria, no hubo en 2023 el efecto llenado de la heladera en la segunda parte de diciembre.
El vaciamiento de los feedlots y la oferta ganadera en 2024
Los 5 millones de animales que entraron a los feedlots en 2023 representaron el 35% de una oferta de 14,5 millones de vacunos y que fue la más alta desde 2007/2009.
Estamos desde la primavera en un proceso de vaciado de los corrales, aunque todavía cuentan con un stock significativo.
Según los datos del Senasa a fines de diciembre había 1,6 millones de animales en los corrales, nada más para un cierre de año y pensando que en el pico de ingresos se contabilizaron 2 millones de cabezas en los encierres intensivos.
Pero los datos sobre ingresos y salidas dan cuenta del vaciamiento que será más evidente en el verano y que se sentirá en marzo cuando regresen de las vacaciones lo que se puedan ir.
Según datos del Senasa en octubre entraron a los feedlots 282 mil vacunos y salieron 429 mil. En noviembre entraron 362 mil y salieron 418 mil y en diciembre ingresaron 309 mil y salieron 390 mil.
La información dura da cuenta de una reducción de los ingresos y un crecimiento en la salida de hacienda a los frigoríficos en el último trimestre del 2023 tendencia que continuaría en el verano.
Recién habrá una oferta importante para llevar a los engordes a partir de la zafra próxima, es decir, entre marzo y julio. Se espera que para esa época haya una fuerte participación en la compra de parte de los recriadores que gracias a las lluvias de la primavera/verano contarán con el forraje necesario.
El feedlot perdería poder de compra por sus altos costos y la imposibilidad de competir con el sistema pastoril por lo que se supone se concentrará en el engorde de vaquillonas y medirá sus compras para no enfrentar otras fuertes pérdidas.
Eso supone que durante al menos 3 o 4 meses las haciendas compradas por recriadores estarán pastoreando para luego entrar al sistema de engorde a corral por lo que la oferta de ganado para la faena será baja en el primer semestre del año. Y solo estará disponible hasta entonces lo que ofrezcan los feedlots que cada vez tienen menos ganado.
A eso se agregar que se espera una baja en los niveles de venta a los frigoríficos de vacas ya que se intentará retener para reponer rodeos diezmados por la seca y que las industrias siguen sin encontrar novillos en cantidad.
El escenario planteado de parte de la oferta es de escasez, el problema está en la demanda interna que consumo el 75% de la carne y que se ve seriamente castigada por las políticas macroeconómicas del anterior y de este gobierno que arrancó con una fuerte devaluación.
Algunos le ponen fichas a la exportación, esperan que compense el efecto de una demanda interna con cada vez menos poder de compra, pero para eso se requieren de medidas oficiales que frenen la inflación, sostengan la competitividad cambiaria y no aumenten costos como combustibles, energía eléctrica necesaria para el frío y los derechos de exportación. Por ahora las señales van en sentido contrario.
Finalizó la vigencia del decreto por el cual estaba suspendida la exportación de esos cortes bovinos.
Buenos Aires, 2 de Enero (PR/24) .- El Gobierno autorizó a exportar los 7 “cortes populares” de carne prohibidos durante el kirchnerismo.
El Gobierno autorizó a exportar los 7 “cortes populares” de carne prohibidos durante el kirchnerismo.
En lo que representa un claro fin de época, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) habilitó a partir de este lunes, primer día del 2024, los procedimientos para permitir la exportación de todos los cortes de carne bovina, sean en fresco, enfriados o bien congelados.
Fue tras perder vigencia las regulaciones que estableció el kirchnerismo durante el gobierno de Alberto Fernández a través del Decreto 911/21. Prohibía los embarques de asado, vacío, falda, matambre, tapa de asado, nalga y paleta, denominados “cortes populares”, entre otros.
También dejará de tener efecto la diferenciación para la exportación de vacas de las categorías D y E y de toros, más conocidos como “Vaca China”, animales que nunca se consumieron en el mercado doméstico y que forman parte del gusto gastronómico del consumidor asiático.
Además, se podrán mandar al exterior reses enteras, medias reses, cuarto delantero con hueso, cuarto trasero con hueso, medias reses incompletas con hueso y cuartos delanteros incompletos con hueso.
El Decreto 911 había entrado en vigencia en enero de 2022 y regía hasta el 31 de diciembre de 2023. Fueron dos años de prohibiciones cada vez severas.
Con la caducidad de la norma, el SENASA dispuso la actualización de los procedimientos para permitir la exportación de todo tipo de cortes cárnicos vacunos. También las autoridades fitosanitarias procedieron a adecuar a las nuevas condiciones los servicios de inspección veterinaria y los sistemas informáticos, particularmente el de certificación de exportaciones, que entró en vigencia desde hoy.
El aumento en el precio de la carne siempre fue un problema para los sucesivos gobiernos peronistas y kirchneristas a lo largo de la historia y la presidencia de Alberto Fernández no fue la excepción, ya que recurrió a una habitual herramienta: restringir o prohibir las exportaciones de diferentes cortes para tratar de contener o hacer retroceder los valores al público y, así decían, cuidar la “mesa de los argentinos”.
Así, tras una importante suba en los precios, la administración kirchnerista cerró la exportación de carne vacuna en mayo de 2021 y luego procedió a poner en marcha un sistema de cuotificación y prohibición para exportar determinados cortes hasta el final de su mandato, medida que fue totalmente criticada y rechazada por el sector.
Asimismo, en 2021 Matías Kulfas, por entonces ministro de Desarrollo Productivo, informó que sólo se permitía exportar un volumen de hasta el 50 por ciento del promedio de exportaciones de 2020.
Estas limitaciones no alcanzaban a las cuotas arancelarias, es decir la Hilton, la 481 o el envío a Estados Unidos, ni tampoco frenaba los envíos bajo el protocolo kosher enviado a Israel. Así durante meses se logró promover ventas que rondaban unos 150 millones de dólares mensuales, sin embargo, un mercado externo por otros 100 millones se vieron afectados.
Antes de toda restricción, la exportación de carne vacuna durante el 2020 fue de un millón de toneladas, cifra que exhibió allí un crecimiento interanual del 10%. Esto representaba un negocio de unos USD 3.126 millones y el 8% de las ventas al exterior que realizaba el sector agroindustrial. Allí Argentina producía unos 3,2 millones de toneladas de carne bovina, y casi un número similar de carne de pollo y cerdo.
El 2023
Mario Ravettino, presidente del Consorcio ABC, consignó que la exportación de carne vacuna durante el 2023 concluyó con “un año bueno en volumen, con ventas al exterior de unas 920 mil toneladas de res con hueso, que es un número importante. El volumen obtenido es levemente mayor en un 5% que el registrado en el 2022?.
Asimismo, el referente del segmento de los frigoríficos exportadores dijo que concluye “un año muy magro en el ingreso de divisas, ya que los valores que ofrece el mercado internacional, está bajo: así se terminan de concretar en el 2023 ventas al exterior por 2.730 millones de dólares”.
A pesar de que apoyó al kirchnerismo, Ravettino dijo que desde el sector “mantienen expectativas (de mejorar) el volumen en el 2024?, a partir de haber sido notificados días atrás desde el ámbito oficial de “la culminación del decreto de prohibición de exportar los siete cortes, y también de las declaraciones juradas de exportación y el Observatorio de precios, y de todas las trabas que tenía el sector”. Nuevos tiempos.
Buenos Aires,28 de diciembre (PR/23) .- Tras una catarata de medidas electoralistas que acentuó la caída de la actividad del país y la inflación, un nuevo gobierno alienta a la ganadería que mostró firmeza e innovación incluso durante la sequía extrema. Que se logren consensos para equilibrar la macroeconomía y asegurar la libertad para operar con transparencia, es el deseo de Valor Carne para 2024.
Cierra un año en un país que toca fondo. Tras haberse incrementado el gasto público con medidas electoralistas, mediante una emisión monetaria que empujó a una inflación sin techo, atrasó aún más el tipo de cambio y estiró la distorsión de precios relativos, cayó fuertemente el nivel de actividad. En este escenario el nuevo gobierno anunció un Decreto de Necesidad y Urgencia para desregular la economía.
Esta seguidilla de hechos disruptivos atravesó a la ganadería que además debió afrontar los coletazos de una sequía extrema y, sin embargo, mostró buen desempeño mediante un esfuerzo épico de los productores que desplegaron inversión, tecnología e innovación para no liquidar capital hacienda.
En tal sentido, aun cuando en 2023 habrá 9% más de animales faenados, la primera campaña de vacunación antiaftosa reflejó números similares a los del año anterior. El Senasa informó que se inocularon 52,8 millones de cabezas, apenas 200 mil menos que en 2022. El mayor retroceso se dio en novillos (4,5%), mientras que novillitos y vaquillonas registraron bajas menores, (1,4 y 1,6%, respectivamente), señal de la voluntad de resguardar las categorías jóvenes mirando al futuro. Un indicador de la resiliencia de la cadena cárnica es la evolución de los precios del novillo de consumo que, a pesar de la altísima inflación, cotizó a $1.100/kg promedio (en pesos de dic’23), 14% menos que en 2021/2022, aunque por encima del valor de cualquiera de los nueve años previos.
Además, aunque la carne fue excluida de los mecanismos de recaudación de divisas para el Banco Central, aplicados a otros rubros del agro, y con precios internacionales a la baja por la desaceleración económica de China, las exportaciones de este 2023 -estimadas en 950 mil tec- serán récord, superando el registro de 1924, nada menos. Una muestra de la competitividad genuina del sector.
Los protagonistas
Esta consistencia responde al esfuerzo y la innovación de toda la cadena cárnica, algo que a lo largo del año reflejamos en las distintas ediciones de Valor Carne y hoy tomamos algunos ejemplos.
Precisamente, fue la tecnología lo que les permitió a los productores atenuar los efectos de la peor sequía de los últimos quince años.
Un caso emblemático es El Progreso de Rawson, un establecimiento de Chacabuco, Buenos Aires, con un rodeo de 1.750 madres británicas, en el que hace cinco años el servicio superaba los 90 días y los nacimientos estaban repartidos en cinco meses. Entonces, comenzaron a acortarlo para facilitar el manejo. En dos años llegaron al 77% de pariciones cabeza y, en plena seca, lograron el 81% de preñez en el primer mes de servicio, adelantando la venta de los destetes. El MV Jeremías Mordentti, asesor de la firma, sostiene que otro gran adelanto fue inseminar la totalidad de las vacas, además de las vaquillonas, incorporando semen comercial de alta calidad para avanzar en genética. “Cuando no hay pasto, la IATF obliga a los vientres a preñarse”, planteó.
Más allá de la Cuenca del Salado, los técnicos también apoyaron activamente a los ganaderos de otras regiones para tener pasto, el talón de Aquiles de este 2023.
Hace cuatro años, el INTA San Cristóbal, norte de Santa Fe, aplicó el manejo holístico en un campo de cría de 600 ha a fin de regenerar el pastizal natural. Al principio, producía 700-900 kg/MS/ha y, en el último año, alcanzó 2.000-2.500 kg, y hasta 5.000 kg en potreros de bosque nativo, lo que les permitió lograr 84% de preñez, en lo peor de la seca.
La experiencia se diseminó a 90 productores, con 70 mil hectáreas, que están recuperando la fertilidad de los suelos y varios de ellos ya aplican al mercado de carbono. “Ingresaron a un programa de captura neta, tras haber medido el stock inicial de ese compuesto orgánico. Y mediante un proceso de auditoría y certificación, comenzarán a cobrar bonos en 2024. Será noticia el año que viene”, adelantó la MV Virginia Mazzuca, responsable de la unidad experimental.
Los campos mixtos también avanzaron para sortear la seca y quienes pastorean cultivos de cobertura, comiendo el 60 a 70% del total, pudieron validar la sustentabilidad de la práctica.
Un estudio del INTA Pergamino evaluó durante cuatro años el desempeño de novillitos británicos recriados sobre forrajeras de alta digestibilidad, integradas a cultivos de soja y maíz en rotación. “Aún durante la sequía extrema, se obtuvieron 3.500 kg de MS/año y ganancias de peso superiores a un kilo por animal/día, sin suplementación, manteniendo los nutrientes del suelo. Además, medimos menores emisiones de metano que los estándares internacionales”, explicó el Ing. Agr. Juan Mattera, uno de los investigadores que lideró el trabajo buscando respaldar la producción de carne en equilibrio con los servicios ambientales.
La comunicación crea valor
El ida y vuelta de información entre productores, técnicos, científicos, industriales y analistas de mercado se vio reflejado en la performance de Valor Carne, que en 2023 cumplió 10 años de labor ininterrumpida con la premisa de que “la comunicación crea valor”. En los primeros 11 meses se registraron casi 600 mil vistas de página en nuestra web por mes, casi duplicando los registros de 2022.
En tanto, las notas más leídas del año son representativas de la creciente importancia de la ciencia en una ganadería atenta a producir en forma sustentable.
Una de ellas, “Cómo se prepara Australia para tener pasto en sequías”, refiere a un programa que desarrolla forrajeras para una región donde la disminución de las lluvias está convirtiendo zonas ganaderas en marginales. Iniciado hace más de 20 años, recién ahora está lanzando materiales al mercado, un ejemplo de los plazos que se requieren para brindar soluciones al productor de carne.
Otra de las notas favoritas, “Un científico europeo propone incorporar ganado para cuidar el ambiente”, tuvo más de 90 mil lecturas. Ahí, lo llamativo, es que, a contramano de la sociedad verde, el Dr. Gilles Lemaire, investigador referente del INRA de Francia, destaca los sistemas mixtos por los efectos del bovino en el reciclaje de nutrientes y en la fertilidad de los suelos, que reducen las emisiones por uso de fertilizantes. Y sostiene que “el metano es el precio a pagar para beneficiarse de este servicio altamente eficiente”. Una palmadita en la espalda a los sistemas productivos locales.
Volviendo al marco nacional, hoy, ante un gobierno que propone paradigmas institucionales inéditos, vertiginosos, desde Valor Carne pensamos se pueden esperar buenos horizontes para la cadena de ganados y carnes, en la medida que se cumplan las promesas de campaña, en cuanto a una macroeconomía equilibrada y libertad para operar con transparencia en materia de inversiones, agregado de valor, generación de empleo y exportaciones.