Feb 3, 2026 | Economía / Economía del Agro, Informes Técnicos
El índice que mide el pulso de la economía argentina mostró una suba mínima en diciembre y cortó una larga racha negativa. El agro sostuvo el resultado, mientras industria, consumo y empleo siguen débiles.
Rosario, martes 3 febrero (PR/26) — La economía argentina dio una señal muy tenue de recuperación al cierre de 2025. En diciembre, el Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica (ICA-ARG), que reúne varios indicadores clave para medir el nivel de actividad, subió apenas 0,01% respecto de noviembre.
Aunque el dato es casi neutro, resulta relevante porque interrumpe varios meses consecutivos de caídas.
El repunte se apoyó principalmente en el buen desempeño del sector agrícola, que logró compensar parcialmente las bajas en áreas sensibles como el consumo, el empleo, la recaudación y las importaciones. Aun así, la economía todavía muestra un nivel inferior al de un año atrás, reflejando que la recuperación es frágil y desigual entre sectores.
El Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica de Argentina (ICA-ARG) presentó una variación del 0,01% en diciembre respecto al mes anterior y del -0,8% con relación al registro de diciembre 2024.
El Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica de Argentina (ICA-ARG) presentó una variación del 0,01% en diciembre respecto al mes anterior y del -0,8% con relación al registro de diciembre 2024. A pesar de ello, el nivel promedio del indicador para todo el año se ubicó un 4,0% por encima del promedio del año anterior.
La tasa de cambio mensual del último mes interrumpe una seguidilla de variaciones negativas que configuran un pico provisorio en febrero 2025. El dato levemente positivo de diciembre se apuntala particularmente en el desempeño del sector agrícola, que compensa la caída de importaciones, patentamientos de vehículos, recaudación y empleo.
- Los indicadores del ciclo económico argentino
Al analizar la Tabla 1, se observa que cuatro de los diez indicadores presentan tasas mensuales positivas. La Tabla 2, por su parte, señala que en términos interanuales son tres los indicadores que exhiben mejoras respecto al nivel de diciembre de 2024[1].
El avance mensual de labores agrícolas registra un incremento mensual de 3,3% en diciembre, la tercera de manera consecutiva. El fuerte avance en las labores de una cosecha fina récord apuntaló al sector agrícola, que además registró también un notorio progreso en la implantación de los cultivos de la cosecha gruesa, particularmente soja y maíz. De esta manera, el indicador se ubica 16,0% por encima del nivel de diciembre 2024 y alcanza un máximo histórico.
La producción industrial se estima un repunte del 1,0% en el cierre de 2025 respecto del mes anterior, lo que interrumpiría nueve meses consecutivos de caídas. La variación respecto a doce meses atrás, en tanto, se estima en -4,5%, y continúa destacándose una marcada heterogeneidad al interior de las diferentes ramas.
La actividad de la construcción se recuperó levemente en diciembre, con una variación mensual del 0,1%, que permitió sostener un incremento del 1,3% en la comparación con el último mes de 2024. Las entidades del sector mantienen expectativas más positivas para los próximos meses, particularmente apuntaladas por una evolución positiva de las autorizaciones de obra en los principales centros urbanos del país y a la expectativa de una mayor dinamización del crédito.
Las importaciones totales de bienes registraron su tercera caída mensual en diciembre, con una merma del 1,2%, mientras que la comparación con igual mes del año pasado exhibe una contracción del 1,3%. En contraposición, las exportaciones tuvieron un 2025 particularmente bueno, impulsando la balanza comercial que duplicó su volumen mensual entre junio y diciembre.
Por su parte, las ventas minoristas encadenan nueve meses consecutivos en baja, con una caída mensual en diciembre estimada en 0,1%. En la comparación con diciembre de 2024, la caída estimada para los últimos doce meses alcanza el 6,0%.
Los patentamientos de vehículos nuevos muestran una caída del 3,2% en diciembre y acumulan una merma del 6,4% respecto a diciembre de 2024. Sin embargo, gracias al buen inicio de año, el volumen patentado en todo 2025 constituye el mejor registro desde 2018.

La recaudación total del gobierno nacional volvió a presentar una contracción mensual, luego de dos meses de repunte. El dato de diciembre indica una caída del 0,6% mensual, que se explica por contracciones en la recaudación por impuestos al comercio exterior y el IVA, mientras que la variación interanual en términos reales fue del -6,9%.
El número de asalariados privados registrados presenta una merma de 0,16% mensual en diciembre, en tanto que cae un 1,5% con relación al nivel de diciembre 2024.
Por su parte, la tasa de entrada al mercado laboral presenta un incremento estimado en diciembre del 1,8%. En los últimos doce meses se estima un incremento del indicador del 8,7%, equivalente a una suba de 0,15 puntos porcentuales en el nivel de la tasa (pasó de 1,75 en diciembre de 2024 al 1,90 del último mes[2]).

Finalmente, la remuneración bruta total de los empleados privados registrados evidencia una nueva variación negativa del -1,0% en diciembre, cerrando el año con una caída estimada del 1,9% en la comparación interanual.
- Síntesis y perspectivas
Los nuevos datos disponibles provocaron una corrección negativa de las estimaciones realizadas los meses previos, mientras que diciembre exhibe una variación positiva que interrumpe los siete meses anteriores de valores negativos. Durante 2025 las variables más afectadas se relacionan con la producción industrial, el consumo minorista y el empleo registrado, mientras que el dinamismo en el sector agrícola y agroindustrial fue relevante para aminorar el efecto negativo de dichos indicadores. Además, el índice de difusión de series coincidentes, que presenta el porcentaje de series componentes del ICA-ARG que variaron de manera positiva en los últimos seis meses, se mantuvo entre el 18% y el 22% en los últimos cuatro meses del año, por debajo de los valores de referencia que mantiene una economía en expansión.
Por su parte, el Índice Compuesto Líder de Actividad de Argentina (ILA-ARG) tuvo un cierre del 2025 más auspicioso. En diciembre la variación mensual del indicador fue del 0,5%, con nueve de los doce indicadores líderes aportando de manera positiva, valor que viene mejorando mes a mes desde septiembre.
En diciembre, destacan en su buen desempeño las variables referidas a los mercados financieros, el gasto de capital del gobierno nacional, el índice de confianza del consumidor, el índice de tipo de cambio real multilateral y los precios de materias primas de exportación. Como contracara, continúa el deterioro de la base monetaria, las transferencias de vehículos usados y el patentamiento de maquinarias.

A pesar del debilitamiento de la actividad económica entre marzo y noviembre, en los últimos meses se observan algunos progresos que permiten mantener perspectivas más optimistas para la actividad en el comienzo de 2026.
La mejoría en los indicadores líderes y el ICA-ARG ocurren en un contexto de mayor estabilidad de variables que definen buena parte de las decisiones de los agentes, como las tasas de interés y el tipo de cambio.
Es importante que este contexto macroeconómico menos volátil persista, para que continúe mejorando el clima de negocios y brinde sustento a una mejora generalizada que se difunda hacia variables clave como la actividad industrial, el empleo y el consumo.
[1] La tonalidad de colores en las tablas se gradúa en base a la mayor tasa de cambio positiva y negativa, respectivamente, que haya presentado cada serie en su último ciclo completo (valle-pico-valle).
[2] La tasa de entrada al mercado laboral es un indicador expresado en tasas porcentuales, por lo cual para la construcción del ICA-ARG la misma se introduce como diferencia, en lugar de tasa de cambio. Sin embargo, en el análisis presentamos sus variaciones como tasas de cambio porcentual, para facilitar su lectura, en lugar de diferencia de puntos porcentuales en su nivel.
Primicias Rurales
Fuente: Informativo Semanal de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Feb 3, 2026 | Actualidad, Economía / Economía del Agro, Informes Técnicos
Tras un semestre marcado por la escasez de oferta, vaivenes políticos y reactivación de la demanda, el mercado inmobiliario rural cerró 2025 con valores firmes, mayor interés por campos agrícolas y señales de revalorización en varias zonas, en un contexto donde las expectativas económicas y la estabilidad macro vuelven a ser determinantes.
Buenos Aires, martes 3 febrero (PR/26) — Durante el segundo semestre de 2025, el mercado de campos mostró inicialmente un buen nivel de actividad, aunque luego fue disminuyendo en relación con el ritmo observado durante el primer semestre, principalmente debido a la escasez de oferta.
Esta situación se evidenció en primer lugar en los campos agrícolas de la Pampa Húmeda y luego se fue extendiendo progresivamente a las distintas zonas.
Adicionalmente, se produjo un punto de inflexión relevante a partir de la contundente derrota del oficialismo en la provincia de Buenos Aires. Dicho resultado descolocó tanto a propios como a ajenos.
Los mercados se mostraron erráticos y, en lo que respecta al mercado inmobiliario rural, se observó un freno en la actividad. La reacción llegó casi dos meses después, en octubre, y no tardó en reactivar la dinámica que se venía sosteniendo durante el primer semestre.
Principales tendencias
1. Oferta y demanda
La actividad del mercado continúa firme. Se consolidó el desequilibrio entre la oferta y la demanda, producto de que los campos se vendieron con mayor rapidez de lo que se reponían al mercado. Este leve desbalance se sostuvo a lo largo de los meses, generando una presión alcista sobre los valores.
En conclusión, una demanda intensa y sostenida frente a una oferta escasa y volátil permitió que algunas zonas mostraran una recuperación de precios, comenzando por los campos agrícolas de mejor calidad edafológica y climática.
2. Tipología de campos más demandados
Como es habitual, el interés se concentra inicialmente en los campos agrícolas, para luego extenderse hacia los campos mixtos y, con distintos tiempos, hacia los ganaderos. Este proceso suele iniciarse en la Cuenca del Salado y luego avanzar hacia zonas menos productivas.
El incremento del interés por campos ganaderos también estuvo impulsado por el buen momento que atraviesa dicha actividad, favorecido por una demanda internacional sostenida de carne vacuna. A esto se suma la opinión positiva de reconocidos especialistas, lo que ha contribuido a que vuelvan a captar atención campos que permanecieron relegados durante largos períodos.
3. Modalidades de compra
En las zonas agrícolas, la modalidad de compra continúa siendo mayoritariamente al contado, aunque no es inusual encontrar operaciones cerradas con plazos. Esto ha vuelto a poner en agenda un tema que había quedado relegado: la tasa de interés aplicada a los saldos financiados. Actualmente, dicha tasa ronda el 5% anual en dólares, aunque sigue siendo un punto de debate entre las partes.
En las zonas ganaderas, especialmente aquellas más alejadas de los centros urbanos o de consumo, es más frecuente observar propuestas con amplias facilidades de pago. En este segmento, el cambio de mercado se percibe más por la mayor fluidez de las operaciones que por aumentos significativos en los valores.
4. Segmento de alto valor
Durante este semestre se mantuvo el interés por campos de mayor escala y valuación. Se registraron consultas activas y operaciones concretadas en propiedades de alto valor, lo que evidencia un fortalecimiento sostenido de este segmento del mercado.
Actores del mercado
Perfil del inversor
El comprador continúa siendo mayoritariamente local y, en términos generales, vinculado al sector agropecuario, aunque no necesariamente a la producción directa.
El contexto internacional, marcado por potenciales conflictos bélicos, lleva a los inversores a evaluar destinos alejados de zonas de tensión. En este sentido, nuestra región vuelve a posicionarse como una alternativa atractiva, sumado a un gobierno que se declara abiertamente favorable al sector agropecuario.
No obstante, persisten algunas limitantes.
La Ley de Tierras continúa sin definiciones jurídicas claras, situación que debería resolverse a la brevedad con criterios técnicos y previsibles.
Asimismo, la vigencia del cepo cambiario para personas jurídicas sigue siendo una traba relevante, ya que impide a las empresas girar dividendos libremente, generando un efecto disuasorio para la inversión en comparación con economías abiertas y dinámicas.
Perfil del vendedor
Continúa predominando la figura del “ciclo familiar cumplido”, es decir, campos pertenecientes a familias con múltiples herederos o sin continuidad en la explotación directa.
Factores macroeconómicos y entorno político
Los actores del mercado valoran especialmente la estabilidad macroeconómica y un enfoque racional en la gestión pública. Bajo este escenario, se proyecta una valorización progresiva de los activos rurales, siempre que el país logre sostener un entorno predecible, institucionalmente sólido y amigable con la inversión. En este sentido, una baja del riesgo país favorecería un mayor interés inversor.
El resultado de las elecciones de medio término contribuyó, sin dudas, a una visión más optimista de cara a 2026, con expectativas de mayor gobernabilidad. Un escenario de mayor claridad política y normativa podría impulsar el ingreso de inversiones tanto locales como extranjeras.
El sector espera y necesita políticas de largo plazo, como la eliminación definitiva de los derechos de exportación (DEX), conocidos como retenciones, o al menos el anuncio de una reducción gradual hasta su eliminación, bajas en las tasas de interés para tener acceso al crédito con fines productivos.
Estas señales, cuando son consistentes y sostenidas, refuerzan la confianza y generan un efecto contagio en los inversores, especialmente entre los productores, que buscan no quedar al margen de un escenario favorable. Reglas claras y previsibles son esenciales: sin un horizonte definido, no hay inversión.
Evolución de precios en ciertas zonas
Algunas áreas ya exhiben señales claras de un proceso lento pero sostenido de revalorización. Esta tendencia está estrechamente ligada a las expectativas económicas y políticas del actual gobierno, siendo su alcance y duración dependientes del desempeño en estos frentes.
Conclusión:
Luego de un breve bache entre la elección provincial de Buenos Aires y las elecciones nacionales de medio término, la dinámica del mercado se mantiene firme y activa. Solo cabe mencionar el clásico paréntesis que imponen las fiestas de fin de año, que, en esta oportunidad, al caer a mitad de semana, interrumpieron la actividad durante la segunda quincena de diciembre, generando un lógico impasse.
El desafío para los operadores del mercado inmobiliario rural será actuar con cautela y prudencia al momento de tasar, evitando caer en excesos de optimismo. Tasar correctamente en contextos de valores firmes siempre resulta complejo. La evolución de la demanda y, especialmente, del plan económico será clave para sostener esta dinámica en el tiempo.
Primicias Rurales
Fuente: CAIR Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales
Feb 2, 2026 | Economía / Economía del Agro, Informes Técnicos
Por Bruno Ferrari – Emilce Terré – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
La agroindustria argentina cerró el 2025 con un hito histórico en materia de industrialización, al procesar oleaginosas por un récord de 47,6 Mt. Fue clave el buen nivel de oferta de soja y girasol. La capacidad ociosa fue la más baja desde 2011.
Rosario, lunes 2 febrero (PR/26) — La industria aceitera es un sector fundamental de la economía argentina y un pilar clave para el agregado valor de la cadena agroindustrial. En perspectiva histórica, hacia la década de 1960/70 el nivel de procesamiento anual rondaba las 2 Mt anuales y era una industria más bien ligada al crush de girasol.
Con la introducción de la soja, hacia finales de la década de 1970 el cultivo comienza a ganar protagonismo y ya en 1984 la soja comienza a tomar el liderazgo en materia de volumen de industrialización y a ser el motor de la inversión en infraestructura industrial a gran escala para crecer en capacidad de procesamiento de oleaginosas en el país.
Tal como se puede observar en el siguiente gráfico, el procesamiento anual de oleaginosas muestra un crecimiento exponencial entre mediados de la década de 1970 hasta 2011. Si bien se parte de un nivel bajo, en la década de 1980 el crush se incrementa un 222% hasta alcanzar las 10,8 Mt en 1990, guarismo que se duplica (↑109%) en los siguientes 10 años al alcanzar un procesamiento de 22,36 Mt hacia el año 2000. En la década del 2000, a su vez, se logra un crecimiento de 78% hasta 39,89 Mt, para alcanzar en 2011 un total de 41,25 Mt.
A partir de entonces, se comienzan a percibir dificultades para sostener el crecimiento observado en los más de 40 años anteriores, ya que entre el año 2010 y 2020 la molienda cae entre puntas un 2%. Más allá de este estancamiento de mediano plazo y la variabilidad del total procesado, el máximo de procesamiento de oleaginosas se alcanza en 2016 con 47,55 Mt, barrera que recién se logra romper este último año 2025 con un récord de 47,64 Mt.
El total industrializado en 2025 se compone de 42,63 Mt procesadas de soja, 4,63 Mt de girasol y 0,38 Mt del resto de oleaginosas.
En el caso de la soja, dicho total es el segundo más alto de la historia solo por detrás de los 44,48 Mt de 2016. La particularidad del 2025 es que se obtuvo un buen nivel de procesamiento de soja, acompañado de un gran salto en la molienda de girasol, ya que el volumen industrializado de este último fue el más alto desde el año 2000, y 68% superior a 2016.
La industrialización del resto de las oleaginosas, por su parte, marcó un volumen relativamente bajo, aunque aún 47% por encima del año pasado y 27% arriba del promedio de los últimos 5 años, gracias principalmente al buen desempeño del maní.
En línea con lo comentado anteriormente, este nuevo máximo histórico en la molienda en 2025 es posible gracias al buen nivel de oferta total de las principales oleaginosas producidas en Argentina.
Siguiendo datos uniformes del USDA, la oferta total de las principales oleaginosas alcanza 73,69 Mt en la campaña 2024/25, el tercer total más alto de la historia. Si a dicho volumen de oferta se le resta las exportaciones estimadas sin procesar se arriba a un total neto de 59,64 Mt, que está en línea con el promedio de la última década de 60,32 millones de toneladas (Mt).
Sin embargo, se viene de la campaña 2023/24 que fue récord histórico en materia de oferta neta disponible para industrializar, siendo un factor importante al momento de analizar el fundamento de oferta que permitió alcanzar el récord de procesamiento de 2025.
Por otro lado, es importante remarcar que el estancamiento en la molienda de la última década se encuentra en línea con las limitaciones para seguir creciendo en la oferta total de oleaginosas de forma sostenida.
Más aún, la oferta se logra sostener relativamente estable por el crecimiento en las importaciones temporarias de soja desde países vecinos. Hacia el año 2010, las importaciones de soja eran prácticamente nulas y en los últimos años se arriba a un total de entre 4 y 10 Mt, con un promedio de 6,7 Mt en el último lustro.
En este sentido, para poder observar nuevos saltos significativos en los niveles de molienda es clave retomar el sendero de crecimiento en la producción de oleaginosas con foco en la productividad.
Por último, es factible comparar el nivel de procesamiento con la estimación de capacidad instalada activa. En el siguiente gráfico se puede observar que, con una molienda de 47,64 Mt de oleaginosas en 2025, se arriba a una capacidad ociosa de la industria estimada en torno al 28,2%, lo cual sería un mínimo desde el año 2011.
Desde una mirada estructural de la industria, el gráfico también muestra cómo la capacidad de procesamiento de oleaginosas en Argentina crece fuertemente entre las décadas de 1980 y los 2000, estando en sintonía con el crecimiento de la oferta total de oleaginosas.
No obstante, este crecimiento de infraestructura industrial a nivel agregado se frena – en parte – por las limitaciones observadas por el lado de la oferta de materias primas oleaginosas, aunque aún así todavía hay potencial de seguir creciendo en procesamiento con la estructura industrial actual si crece la oferta, tanto sea doméstica como importando materias primas de países vecinos y reexportar productos de mayor valor agregado. Esto, teniendo en consideración que el tamaño medio de las plantas de Argentina es muy superior al de países competidores, lo cual resulta un factor de competitividad por escala muy importante al pensar las posibilidades de colocar dichos productos procesados en los países demandantes.
Primicias Rurales
Fuente: BCR Informativo Semanal
Feb 1, 2026 | Economía / Economía del Agro, Informes Técnicos
El Mercado Argentino de Valores (MAV) cerró 2025 con un récord histórico de $24,5 billones operados, un 30% más que el año previo, impulsado principalmente por pagarés y cheques de pago diferido en un contexto de mayor protagonismo del financiamiento en pesos.
Por Belén Maldonado – Emilce Terré- Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, domingo 1 febrero (PR/26) — Con un crecimiento interanual del 30% y más que duplicando el promedio histórico, el volumen de operaciones en el MAV alcanzó un récord de $24,5 billones durante el último año.
Los pagarés lideraron la operatoria, con predominio de operaciones en pesos.
- Evolución del monto total operado en el MAV.
Según datos del Mercado Argentino de Valores (MAV), la negociación de cheques de pago diferido (CPD), tanto físicos como electrónicos, facturas de crédito electrónicas (FCE) y pagarés, se estima en un récord de $ 24,5 billones para el año 2025.
Este valor se posiciona 30% por encima de lo registrado en 2024 y más que duplica (+122%) el promedio de los cinco años anteriores. Diferenciando por mes, se advierte que el mayor volumen negociado se registró en diciembre, con un total operado de $ 2,9 billones, siendo asimismo el volumen mensual más elevado del que se tiene registro.
Cabe aclarar que el análisis realizado en este apartado considera el volumen total negociado en el MAV, expresando todos los guarismos en pesos constantes de diciembre de 2025, es decir, aislando el efecto del incremento de precios.
Para ello, los montos de los instrumentos negociados en dólares fueron previamente convertidos al tipo de cambio mayorista Comunicación A3500 del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Posteriormente, todos los valores fueron ajustados a precios constantes utilizando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado mensualmente por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Durante 2025, el instrumento de mayor volumen operado en el MAV fue el pagaré, que registró una participación del 54% en el total negociado. Sin embargo, este instrumento, que venía ganando participación en los años previos, marcó en 2025 una caída de 13 p.p. respecto al año anterior, cuando la proporción de negocios ascendió al 67% del total.
A pesar de ello, mantiene una participación elevada en el volumen negociado, siendo desde 2023 el instrumento más utilizado.
Como contrapartida, las operaciones de CPD aumentaron su participación en 12 p.p. respecto al año anterior, alcanzando el 44% del volumen operado.
Las FCE, por su parte, dieron cuenta del 2% de las negociaciones en el MAV durante 2025 y, aunque aún muestran un volumen relativamente muy acotado, en 2025 registraron su mayor participación anual. Finalmente, los pagarés a la vista, que debutaron en el mercado de capitales en el quinto mes del año, dieron cuenta del 0,2% de las operaciones.
- Análisis por instrumento
Llevando la mirada al interior de cada instrumento, se advierte que el volumen operado en el MAV a través de pagarés ascendió a $ 13,3 billones durante 2025, siendo el instrumento de financiación más utilizado en el mercado de capitales en el año, con un volumen anual récord. En términos interanuales, el monto negociado de pagarés marcó un incremento del 5%, explicado por los mayores volúmenes negociados en el último trimestre del año. De hecho, el promedio mensual de negociaciones entre octubre y diciembre fue 57% superior al promedio de los nueve meses anteriores, registrándose en diciembre el volumen mensual de operatoria de pagarés más alto del que se tenga registro.
Entre los beneficios del pagaré se destaca que es de fácil emisión y posee bajos costos de transacción, a la vez que suele estar orientado al mediano y largo plazo, ya que no cuenta con plazo máximo de vencimiento. Uno de sus atributos es que puede emitirse tanto en pesos como en dólares, permitiendo la posibilidad de acceder a una cobertura dollar linked, ya sea contra el dólar Banco Nación o el A3500 del BCRA.
Por otra parte, las operaciones de pagarés bursátiles a la vista, también denominados “pagaré producto”, que comenzaron a utilizarse desde mayo, totalizaron $ 54.200 millones. Este nuevo instrumento permite el financiamiento a una tasa variable, es decir, vinculando los intereses del pagaré al desempeño de un índice, que puede ser alguno de los siguientes: (1) precio de la soja según la Cámara Arbitral de Cereales (CAC) de Rosario, (2) tasa BADLAR, o (3) tasa TAMAR.
Estas últimas dos opciones son tasas de referencia publicadas a diario por el BCRA. Únicamente puede emitirse en pesos, dado que los tres índices de ajuste disponibles por el momento están nominados en moneda local.
Observando la evolución mensual de los volúmenes operados, se advierte que el máximo valor se registró en el mes de junio, mientras que en los últimos meses del año su operatoria disminuyó notablemente.
InfoSumado a ello, se evidencia que casi la totalidad del valor registrado desde mayo hasta diciembre fue financiada utilizando como referencia la tasa TAMAR ($ 53.900 millones), mientras que se financiaron $ 104 millones y $ 200 millones con pagarés ajustados según la tasa BADLAR y el precio de la soja, respectivamente.
En lo que respecta a los CPD, el monto operado a través de este instrumento en el MAV ascendió a un total de $ 10,7 billones durante 2025, registrando un sólido incremento del 78% respecto de 2024 y casi duplicando el valor promedio de los cinco años previos (+91%). Diferenciando por mes, se evidencia que en noviembre se negoció un volumen de $ 1,2 billones, siendo el mayor monto mensual operado a través de este instrumento del que se tiene registro.

Por su parte, analizando la evolución en los plazos de negociación, se advierte que los instrumentos con plazo de 31 a 60 días explicaron la mayor proporción de operaciones de CPD, dando cuenta del 37% del monto negociado. Los instrumentos con plazo de 0 a 30 días explicaron el 32% del total, en tanto los de 61 a 90 días, el 15%. En conjunto, estos instrumentos de corto plazo representaron el 83% de los CPD operados en 2025. Mientras tanto, los instrumentos con plazo de 91 a 120 días y de 121 a 180 días representaron el 8% y el 6% del volumen operado, respectivamente, mientras que los CPD con plazo de 181 a 365 días tuvieron una participación de apenas el 3%. De esta manera, los instrumentos de largo plazo dieron cuenta de tan sólo el 17% del valor negociado de CPD.
Analizando los datos históricos, se advierte que los instrumentos de corto plazo representaban menos de la mitad de las operaciones de CPD en 2020 y 2021, incrementando año tras año su peso dentro del total, hasta alcanzar en 2025 su nivel máximo. En este sentido, el crecimiento en la utilización de CPD en detrimento de los pagarés junto con el mayor peso de CPD de corto plazo en lugar de aquellos de largo plazo refleja una clara inclinación hacia esquemas de financiamiento de menor plazo, en un año marcado por la incertidumbre macroeconómica frente al escenario electoral de octubre, que provocó volatilidad en el tipo de cambio y en las tasas de interés.

Por último, en cuanto a las FCE, el monto negociado en 2025 totalizó $ 434.300 millones, más que duplicando los registros de 2024 (+110%). Incluso se advierte un paulatino crecimiento mes a mes durante el último año, alcanzando en diciembre su máximo valor mensual por un total de $ 51.800 millones. A pesar de ello, el volumen negociado aún resulta comparativamente reducido en relación con los demás instrumentos.
- Evolución de los montos operados en pesos y en dólares en el MAV
Distinguiendo los volúmenes negociados en pesos y en dólares se advierte que, en 2025, el 86% de las operaciones se hicieron en moneda local, siendo la mayor proporción de los últimos cuatro años. En este sentido, el monto operado de CPD, FCE y pagarés en pesos en el MAV, medido en pesos constantes de diciembre de 2025, ascendió a $ 21 billones, marcando un incremento interanual del 53%. Este volumen, a su vez, duplica con creces los valores promedios registrados entre 2020 y 2023 (+159%).
El instrumento más utilizado en pesos fue el CPD, que dio cuenta de más de la mitad (51%) de las operaciones realizadas en el MAV en moneda local, alcanzando una operatoria de $ 10,7 billones. Con un incremento interanual del 78%, su participación resultó 7 p.p. superior respecto a 2024, siendo un instrumento que únicamente se opera en pesos. Por detrás del CPD emerge el pagaré, concentrando el 47% de las negociaciones, con un volumen operado de $ 9,8 billones. Si bien las operaciones en pesos a través de este producto marcaron un incremento del 30% respecto a 2024, el mismo fue notablemente inferior al incremento en la utilización de los demás instrumentos, de manera que registró una pérdida de 8 p.p. de participación sobre el total.
Por su parte, las FCE fueron el instrumento que mostró un mayor crecimiento en pesos, cuyo volumen logró casi triplicarse en comparación con el mismo período del año anterior (+171%). De esta manera, las FCE en pesos totalizaron $ 394.000 millones durante 2025, dando cuenta del 2% de las operaciones en moneda local. Finalmente, los pagarés a la vista explicaron apenas el 0,3% de las operaciones en pesos, con operaciones por $ 54.200 millones.

En cuanto a las operaciones en moneda extranjera, se advierte que en el último año se negociaron instrumentos por un valor de U$S 2.500 millones en el MAV, medido en dólares constantes de diciembre de 2025. A diferencia de lo acontecido con los instrumentos negociados en pesos, el volumen operado en divisa estadounidense registró una caída del 30% respecto a igual período de 2024 y del 43% respecto a 2023, año en el que la negociación en dólares alcanzó niveles récord. Aun así, los volúmenes operados en moneda dura se mantuvieron muy por encima de lo observado entre 2020 y 2022.
Realizando un análisis por instrumento, se advierte que el monto negociado de pagarés fue de U$S 2.475 millones, evidenciando una caída del 30% respecto al mismo período del año previo. La merma en la operatoria de instrumentos en dólares se explica casi enteramente por una menor utilización de este instrumento, dado que concentra el 99% de las operaciones en moneda extranjera. Por su parte, el volumen operado de FCE en dólares se contrajo un 32%, totalizando apenas U$S 30 millones.
En resumen, el volumen operado en el mercado de capitales alcanzó un nuevo máximo histórico durante 2025, lo que demuestra que el mismo continúa consolidándose como fuente de financiamiento. Esta expansión encuentra sustento principalmente en los instrumentos negociados en moneda local, mientras se advierte que las negociaciones en dólares han perdido dinamismo en los últimos dos años.
El crecimiento sostenido del volumen operado en este mercado resulta un dato auspicioso, considerando el rol central que cumple el MAV como canal de financiamiento corporativo, al facilitar recursos para la operatoria diaria de las empresas y para proyectos de inversión de mediano y largo plazo.
De esta manera, la expansión de este mercado favorece tanto el crecimiento de la actividad económica en su conjunto como la generación de empleo.
Primicias Rurales
Fuente: BCR Informativo Semanal
Ene 31, 2026 | Agricultura, Economía / Economía del Agro, Informes Técnicos
El maíz argentino gana competitividad de cara a la nueva campaña y acelera la comercialización, mientras la soja muestra pocas ventas anticipadas en el físico pero récord de cobertura en futuros. A nivel internacional, la debilidad del dólar y los eventos climáticos en EE.UU. y el Mar Negro agregan volatilidad y sostén a los precios de los granos.
Por Franco Pennino – Matías Contardi – Bruno Ferrari – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, sábado 31 enero (PR/26) — El FOB argentino de maíz se posiciona como el más competitivo hacia delante, traccionando demanda en el mercado local. Las ventas anticipadas de soja se estancan, aunque los futuros llegan a máximos. La depreciación del dólar empuja el precio de commodities.
1 – Estados Unidos domina el mercado spot, pero el maíz argentino es el más competitivo a partir de marzo
Estados Unidos sigue liderando el mercado de maíz. Con Brasil ya casi sin toneladas para ofrecer, Ucrania con una nueva campaña que deja gusto a poco y la amenaza constante de la guerra en el Mar Negro para el flujo de mercadería, los norteamericanos son el epicentro de las exportaciones por el cereal actualmente.
Luego de haber marcado una cosecha récord que se estima en más de 430 Mt, el Golfo de México se convirtió en el origen más competitivo para el mercado global, lo que se traduce en 32 Mt embarcadas de maíz en lo que va de la campaña para USA. Esto es 10 Mt más que la campaña pasada y 88% más que el promedio de los últimos diez años a esta altura. El nivel de oferta sin precedentes que salió de los campos estadounidenses vino a más que compensar cualquier contracción de oferta desde el Mar Negro y Sudamérica.
Además, la constante depreciación del dólar frente al resto de monedas, que ha llevado su cotización a mínimos de cuatro años, le aporta un plus de competitividad extra en el corto plazo a los granos estadounidenses.
En este marco de precios competitivos a nivel internacional y poco atractivos para la oferta local, la originación de maíz en el mercado argentino encuentra complicaciones en el corto plazo. Esto, explica tanto el ritmo de comercialización interna para la campaña actual, como el nivel de precios actual en el mercado disponible.
Según SAGyP, en el mercado local se comprometieron en total 35 Mt de maíz para la campaña 2024/25, esto es 7 Mt menos que el ciclo anterior y solo 70% de la producción estimada. Por lo que, despejando los granos que no entran en el circuito comercial, aún quedarían 7 Mt de maíz sin contrato, tres veces más que la campaña pasada. Ello a pesar de que durante todo enero el precio pizarra Rosario estuvo por encima del poder teórico de compra de la exportación, entre U$S 188 y U$S 200/t. Dinámica que toma relevancia a solo un mes de que largue oficialmente la campaña 2025/26, teniendo en cuenta el peso de la logística y el espacio.
Justamente, para la campaña nueva, la película es completamente distinta. La comercialización de maíz 2025/26 viene escalando muy rápido. Hasta ahora se llevan comprometidas 12 Mt, el volumen más alto en cuatro años y casi el doble que a esta misma altura el año pasado.
Particularmente, durante estas últimas tres semanas, el ritmo de compra/venta se aceleró vertiginosamente, siendo que se sumaron con contratos 3,5 Mt de maíz; por lo menos en los últimos catorce años nunca se había operado tanto volumen de la nueva a comienzos de año.
Este repunte en los indicadores comerciales también se tradujo en cobertura de precios para el maíz nuevo. Ello a pesar de las fuertes variaciones en las cotizaciones pre y post informe del USDA a principios de enero. Entre contratos forwards en el mercado físico y futuros casi 10 Mt estarían cubiertas, prácticamente duplicando el volumen de cada una de las últimas tres campañas a esta misma altura.

La competitividad del maíz nuevo en el mercado exportador explica en gran parte la dinámica de compromisos y fijación de precio para la 2025/26. Durante las últimas semanas fueron abultadas y constantes las ofertas de compra por maíz de la nueva campaña por parte de la exportación. Es que el FOB argentino para cosecha está entre US$ 6,3 y US$ 8/t por debajo del norteamericano, posicionándose como el origen más competitivo entre marzo y mayo. La safrinha brasilera no va a caer al mercado hasta junio/julio. Además, aunque Estados Unidos cuenta con una oferta muy abundante, en marzo ya estarán promediando la campaña y el costo de traslado de mercadería impacta en la curva de futuro.
Sin embargo, es importante tener en cuenta la coyuntura climática del maíz en Argentina, que es muy seguida de cerca no solo en nuestro país, sino por el mercado internacional. El mapa de condiciones dejó de estar completamente pintado en verde y en campos del norte santafesino y oeste cordobés, la SAGyP ya los califica como en condiciones regulares. Teniendo en cuenta que buena parte de los maíces tempranos están atravesando su período crítico, la dinámica climática será una de las principales variables a seguir. No solo por el impacto en precio, sino por el grado de incertidumbre que pueda aportar a la comercialización este último mes, aunque ya hay cierto piso en materia productiva.
2- Se estancan las ventas anticipadas de soja, pero la operatoria en futuros llega a máximos
En el mercado físico, el avance de compra/venta para la soja 2025/26 viene lento en comparación a años anteriores. Entre septiembre y octubre del año pasado, impulsado por la suspensión temporaria de retenciones, los forwards de soja nueva se dispararon, millón a superar las 4 Mt comprometidas de la 2025/26. Sin embargo, desde noviembre, el avance ha sido discreto y a dos meses de comenzar la campaña, el volumen actual de ventas anticipadas de soja es de 4,8 Mt. Como porcentaje de la producción esperada, el 10% está con contrato. Mirando el track récord de los últimos cinco años, no se encuentra demasiado lejos del promedio.
Sin embargo, la particularidad de este año está en el mercado de futuros, donde el interés abierto en contratos de soja nueva es más alto que nunca a esta altura. Por lo tanto, entre coberturas en el físico, mediante contratos con precio hecho, y futuros, las toneladas con precio superan por primera vez al total operado en forward desde al menos la campaña 2017/18.
Mientras tanto, el clima está siendo una de las claves a seguir para la oferta de la nueva. La ausencia de precipitaciones significativas y elevadas temperaturas de principios de este año han generado complicaciones en algunos lotes. Si bien buena parte de la soja de primera y segunda están en condiciones buenas a muy buenas, comienzan a aparecer delegaciones que SAGyP releva en condiciones regulares. Al tiempo que el sur de Buenos Aires, el oeste de Córdoba, gran parte de La Pampa y Entre Ríos están mostrando condiciones de sequía.
Mientras tanto, en Brasil ya se comenzó a acelerar con la cosecha y el avance es del 6,6% de la superficie esperada, el doble que el año pasado a esta altura, de acuerdo con información de CONAB. El estado de Mato Grosso lleva la delantera, con 19% levantado al 24 de enero. Le sigue de cerca Minas Gerais, con 6% y Paraná con 3%. Este último es el segundo mayor estado productor de soja en Brasil y presenta un retraso relativo respecto al año pasado, cuando a esta fecha acumulaba un 10%.
Este mes CONAB redujo su estimación de producción en 1,4 Mt en comparación con las cifras de diciembre, situándose ahora en 176,12 Mt y manteniendo el récord histórico. Por su parte, el 27 de este mes la agencia privada Agrural ajustó al alza su estimación de cosecha hasta 181 Mt desde los 180,4 Mt anteriores. Los consultores comentan que, si bien las condiciones generales son óptimas, sobresaliendo Mato Grosso do Sul y Paraná, en Rio Grande do Sul se presenta una combinación de clima más seco y altas temperaturas que pone un signo de interrogación a los rindes del estado hacia adelante.
3- El crudo invierno norteamericano y la debilidad del dólar impulsaron el trigo en Chicago
El frío extremo azotó en las últimas semanas a Rusia, Ucrania y Estados Unidos. Para este último, la tormenta invernal terminó el 25 de enero. La helada tomó lugar durante la etapa de desarrollo del trigo y movilizó a los operadores de Chicago, que comenzaban a mirar de cerca la situación. Las consecuencias de la anomalía climática llegaron a reflejarse en problemas de logística e incluso cortes de luz, afectando a la operatividad de la cadena de valor.
Asimismo, si bien todavía el trigo de invierno estadounidense no alcanzó su periodo crítico, la helada tomó lugar en paralelo a niveles de sequía que alcanzan el 42% de la superficie sembrada de trigo de invierno en Estados Unidos, cuando el año pasado a esta semana la cifra era de 23% y en 2023 era de 22%, de acuerdo con datos de USDA. De mantenerse vigente esta combinación de elevados niveles de sequía y las temperaturas extremas hacia su periodo decisivo, podría encender luces amarillas para los resultados finales de la cosecha 2026/27 estadounidense. Se sembraron 13,3 Mha de trigo de invierno, teniendo en cuenta que representa aproximadamente el 70% de la producción de trigo estadounidense, debe seguirse de cerca lo que suceda en el frente climático, que determinará el horizonte del trigo.
El mayor exportador de trigo del mundo, Rusia, también experimentó temperaturas hostiles e igualmente la situación mantuvo en vilo a los analistas, que observaban el desarrollo del trigo de invierno. La agencia privada Sovecon, que sigue de cerca la coyuntura del Mar Negro, había comunicado durante el transcurso de la semana pasada que, de continuar la ola polar, ajustaría a la baja la producción de trigo 2025/26 en el gigante eurasiático. Finalmente, la reestimación no llegó a hacerse efectiva, ya que el nivel de nieve fue suficiente para proteger a los cultivos de las temperaturas hostiles. Sin embargo, los operadores mantienen su atención puesta en clima del sudoeste ruso.
Por el lado de los precios, a mediados de esta semana bajaron las preocupaciones en Chicago ya que el fenómeno climático se alivianó en Estados Unidos, mientras que en Rusia las cifras de producción se mantuvieron iguales. Aunque no llegaron a comunicarse efectos adversos sobre los cultivos en ninguno de los dos países, el estrés del mercado fue suficiente para influir para considerables subas del precio del trigo en CBOT, cuyo contrato escaló un 5% esta semana y además anuncia en la entrada de un periodo de mercado climático con un alto componente de volatilidad presente, que pone en duda el nivel de oferta de julio 2026.

Por último, otro factor que comenzó a influir de forma positiva en el precio del trigo -y de los granos en general- fue el elevado ritmo de depreciación del dólar estadounidense. Desde el 9 de enero la moneda norteamericana comenzó un sendero de pérdida de valor relativa a otras divisas. La consecuencia directa de esto es que los bienes denominados en monedas extranjeras se presentan ahora más caros respecto a los equivalentes denominados en el signo estadounidense, incrementando la competitividad de las exportaciones norteamericanas.
Ene 29, 2026 | Economía / Economía del Agro, Informes Técnicos
Dirección de Informaciones y Estudios Económicos – Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
El Acuerdo establece una rebaja generalizada de retenciones, excepto para la cadena soja, a la cual aplica un tope del 14%. De generalizarse, se estima un ingreso adicional de divisas por exportaciones agroindustriales de US$ 10.529 M en 10 años.
Rosario, jueves 29 enero (PR/26) — Entre las principales novedades que incluye el recientemente firmado “Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y el Mercosur” que impactan sobre el agro local, se destaca la eliminación pactada de alícuotas de derechos de exportación (DEX) para la generalidad de las exportaciones a la UE por parte de los países del MERCOSUR a partir del tercer año de vigencia del acuerdo, con algunas excepciones.
Haciendo foco en las principales cadenas agroindustriales argentinas, sólo la cadena sojera queda exceptuada de esa regla general, ya que se establece un tope progresivamente descendente de las alícuotas aplicables hasta llegar al 14% en un plazo de 10 años[i].
De entrar en vigor el Acuerdo, y generalizarse la medida a las exportaciones de productos agroindustriales a todos los destinos y no sólo a la UE, ello daría un gran impulso a la producción y el comercio del sector insigne de las cuentas externas argentinas.
En este informe se proyecta el impacto del esquema de reducción de alícuotas de derechos de exportación en la producción, el consumo y las exportaciones de las principales cadenas agroindustriales argentinas al 2035, asumiendo que se aplica a la totalidad de los embarques, independientemente de su destino, y utilizando a tal fin el modelo AGMEMOD-AR[ii].
Supuestos
Si bien el acuerdo aún debe ser ratificado en los respectivos Congresos de los bloques firmantes[iii], es posible modelizar escenarios en base a la información contenida en sus apéndices.
En lo relativo a los derechos de exportación, el texto plantea una condición general en su artículo 2.9 que indica que los países firmantes no podrán introducir ni mantener derechos o cargos de ningún tipo a la exportación de bienes a otro país firmante tres años después de la entrada en vigor del Acuerdo, “con excepción de las detalladas en el Anexo”. Entre tales excepciones, figura la cadena soja para la cual rige el siguiente esquema:
- Los DEX del complejo soja deben tener una alícuota tope del 18% desde el 1° día del 5° año posterior a la entrada en vigor del acuerdo.
- Luego, los DEX deben reducirse progresiva y anualmente de a 1 punto porcentual desde el 1° día del 7° año después de entrada en vigor el acuerdo, y hasta el inicio del 10° año.
- De este modo, en el 10° año, el tope que regirá para los DEX sería del 14% (lo cual no exime que los DEX puedan ser menores a dicho máximo).
Concretamente, en base a lo establecido por el acuerdo, el modelo considera que se mantienen las alícuotas vigentes para el maíz, trigo, sorgo, cebada, girasol y derivados hasta la campaña 2027/28, coincidente con el tercer año posterior a la entrada en vigor del acuerdo, momento a partir del cual el modelo toma alícuotas de 0% para todos esos productos.
Para los productos del complejo soja, el modelo grava con la alícuota vigente hasta la campaña 2029/30, momento a partir del cual al poroto lo grava con una alícuota de 18% (5to año desde la entrada en vigor del acuerdo), que se reduce en un punto porcentual a partir de 2031/32 hasta finalizar en 14% en 2034/35.
Cabe aclarar que el mismo texto del Acuerdo deja asentado que en circunstancias excepcionales justificadas por serios desbalances o una brusca y repentina depreciación de una moneda local que requiera una acción inmediata, un país del MERCOSUR puede por un período limitado de tiempo, introducir o incrementar el nivel de retenciones a las exportaciones con relación a las vigentes al 31 de diciembre de 2018, y siempre bajo estrictas condiciones (que la UE no resulte menos favorecida que otros países, que sea temporal, proporcionado, transparente, y que la UE sea informada con antelación, entre otros).
Ahora bien, pese a que las alícuotas máximas del acuerdo UE–Mercosur aplican formalmente a exportaciones con destino UE, la segmentación de derechos por destino resulta operacionalmente difícil y de compleja implementación.
El presente análisis, de hecho, modeliza los resultados de implementar este esquema de reducción de derechos a la exportación a la generalidad de las exportaciones agroindustriales para luego compararlos con un “escenario base”, en el cual se supone que las alícuotas a las retenciones de aquí al futuro se mantienen iguales a las que vigentes hoy[iv].
A su vez, resulta pertinente aclarar que para las comparaciones de punta a punta se toma como inicio a la campaña 2023/24, por ser la última que cuenta con disponibilidad completa en los indicadores de oferta y demanda, proyectando los resultados hasta la campaña 2034/35.
Resultados
- Área sembrada
En primer lugar, de aplicarse las alícuotas previstas en el Acuerdo UE-MERCOSUR se observa un aumento en el área sembrada total, que mayormente es explicado por la mayor cantidad de hectáreas implantadas con soja y maíz.
Hacia la campaña 2034/35, en el escenario con Acuerdo, el área sembrada con los 6 principales cultivos en Argentina crece hasta 41,46 M ha, mientras que en el escenario base se estima que la superficie total alcanza 40,37 M ha.
La siguiente tabla resume cómo quedaría compuesta el área bajo el escenario del acuerdo en la campaña 2034/35. Se sembrarían 41,46 millones de hectáreas con los seis principales cultivos, superando en casi 5 M ha a la campaña 2023/24. La distribución sería de 18,9 M ha de soja; 12,0 M ha de maíz; 6,4 M ha de trigo; 1,8 M ha de girasol; 1,7 M ha de cebada y 0,7 M ha de sorgo.
- Producción
Bajo los supuestos abordados, el Acuerdo UE-MERCOSUR permitiría a nuestro país alcanzar en el ciclo 2034/35 una producción de 184,2 millones de toneladas entre los seis principales cultivos (soja, maíz, trigo, sorgo, cebada y girasol), lo que supera en 10,2 millones de toneladas a la producción que se hubiese alcanzado en dicha campaña en el escenario base.
Esta producción estaría compuesta por 86,6 Mt de maíz, 61,9 Mt de soja, 23,2 Mt de trigo, 6,3 Mt de cebada, 4,3 Mt de girasol y 2,1 Mt de sorgo.
Es importante precisar que, aunque el salto productivo de una campaña aislada puede parecer marginal, estamos ante un incremento productivo que se repite año a año. Si observamos la evolución acumulada de los últimos 10 años considerados, los resultados son más que elocuentes.
En el escenario contemplado, la producción de soja entre las campañas 2023/24 y 2034/35 aumentaría en 11,9 Mt, por encima del aumento de 9,8 Mt del escenario base.
Por su parte, la producción de maíz aumentaría en 34,1 Mt, superando el incremento de 26,2 Mt proyectado en el escenario base; en tanto que la cebada crecería en 1,2 Mt en ambos escenarios, el sorgo disminuiría en 0,4 Mt en ambos casos y, por último, la producción de girasol aumentaría en 0,5 Mt en el escenario con acuerdo, versus 0,4 Mt en el escenario base.
El trigo se proyecta con un incremento de 8,6 Mt en el escenario con acuerdo respecto de la campaña 2023/24 contra 8,3 Mt en el escenario baseline.
- Crushing de soja
Resulta también de interés analizar cómo impactarían estos cambios en la demanda de soja. Por el lado del crush, se proyecta que hacia la campaña 2034/35, las menores retenciones propuestas por el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea permitan que el mismo ascienda a 47,1 Mt, superando en 1,3 Mt al que resultaría de mantener los DEX en su actual nivel.
Este nuevo esquema permitiría, además, que en todo el período de 10 años (2025-2035) se procesen 4,4 millones de toneladas más de soja que en el escenario base.
- Exportaciones
En cuanto a las exportaciones totales, e incluyendo aquí los despachos a todos los destinos, hacia la campaña 2034/35 bajo el escenario alícuotas fijadas por el acuerdo, las exportaciones de poroto de soja, harina, aceite y biodiesel podrían sumar 48,9 millones de toneladas en dicha campaña (contra 47,2 Mt en el escenario base sin acuerdo).
En tanto, con el acuerdo, los despachos de maíz sumarían 53,3 Mt (vs. 48,0 Mt), los de trigo 15,5 Mt (vs. 15,1 Mt), los de cebada 4,3 Mt (vs 4,3 Mt), los del complejo girasol 2 Mt (vs 1,9 Mt) y los de sorgo 1,8 Mt (vs 1,8 Mt).
En total, con el Acuerdo UE-Mercosur para la campaña 2034/35 los embarques de los seis principales complejos agrícolas ascenderían a 125,8 Mt, superando en 7,5 Mt los 118,3 Mt que se proyectaban exportar en el escenario base.
Asimismo, para estimar el valor total de las exportaciones en cada uno de los escenarios, tomando como referencia las proyecciones de precios FOB que surgen del modelo AGMEMOD a partir de las ecuaciones de oferta y demanda internacionales para cada grano, se proyecta que para 2035 las exportaciones alcanzarían un valor de US$ 39.752 millones con el acuerdo, mientras que en el escenario base se ubicarían en US$ 37.694 M.
Si se acumulan las ganancias del período, a lo largo de la próxima década, el Acuerdo UE-MERCOSUR permitiría a Argentina incrementar el ingreso de divisas por exportaciones agroindustriales en US$ 10.529 millones por encima de las que obtendría en el escenario base.
Como comentario final, si bien es alentador el tope a las alícuotas de derechos de exportación para los productos del complejo soja que establece el acuerdo, el impulso para que Argentina recupere el sendero de crecimiento sostenido en su producción agropecuaria y agroindustrial requiere profundizar la baja de la presión tributaria eliminando los derechos de exportación.
En un escenario de retenciones cero para todas las cadenas del agro, combinado con las mejoras logísticas necesarias para transportar los granos al puerto y de allí al mundo, para el año 2034/35 la producción total de granos llegaría a ascender a 202 millones de toneladas y las exportaciones de granos y derivados a 137 millones de toneladas[v], dejando un ingreso de divisas incremental -respecto al escenario base- de 44.737 millones de dólares en el acumulado de la próxima década. Más producción, más empleo, y más ventas al exterior es el camino que debe recorrer Argentina para dejar definitivamente atrás su estancamiento económico.
[i] Como referencia, la UE es el destino de aproximadamente el 20% a 25% de los embarques argentinos de harina de soja.
[ii] El modelo AGMEMOD (AGricultural MEmber State MODelling) es una herramienta econométrica de equilibrio parcial desarrollada originalmente para analizar y proyectar la evolución de los mercados agroalimentarios de los países miembros de la Unión Europea, y que gracias a su estructura modular y flexible, ha sido posible extender su aplicación a contextos no europeos, permitiendo la incorporación de nuevos países mediante la construcción de modelos nacionales que dialogan entre sí dentro de un marco común.
La Bolsa de Comercio de Rosario, a través de un acuerdo firmado con el Consorcio AGMEMOD condujo la adaptación del modelo al caso argentino, publicando las primeras proyecciones a 10 años para la oferta y demanda de productos agrícolas. Ver más información en: https://www.bcr.com.ar/es/mercados/investigacion-y-desarrollo/informativo-semanal/noticias-informativo-semanal/que-es-agmemod
[iii] Los Congresos de los bloques son el Parlamento Europeo por la Unión Europea y los Congresos de cada uno de los países que componen el Mercosur.
[iv] Ver https://www.bcr.com.ar/es/mercados/mercado-de-granos/noticias/evolucion-de-los-derechos-de-exportacion-para-productos
[v] Ver https://www.bcr.com.ar/es/mercados/investigacion-y-desarrollo/informativo-semanal/noticias-informativo-semanal/escenario-2
Primicias Rurales
Fuente: BCR Informativo Semanal