Menos apoyo, menos productividad: lo que revela el BID sobre el campo argentino

Menos apoyo, menos productividad: lo que revela el BID sobre el campo argentino

Por Giuliana Dellamaggiore – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

 

Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo repasa seis décadas de historia agropecuaria argentina y encuentra un patrón que se repite: cuando el Estado dejó de meter la mano en los precios, la productividad del campo voló. Cuando volvió a intervenir, se frenó.

 

 

 

 

Rosario, domingo 2 agosto (PR/26) — Entre 1961 y 2022 la producción agropecuaria argentina se multiplicó por más de tres veces, según datos de FAOSTAT. Pero el ritmo de ese crecimiento no fue parejo: hubo etapas en las que el campo produjo más porque se volvió más eficiente, y otras en las que simplemente usó más insumos para sostener el nivel de cosecha.

Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) (Salazar et al., 2025) se propuso desarmar esa historia. Dividió el período en distintas etapas de política agrícola y midió, en cada una, cuánto de ese crecimiento vino de la Productividad Total de los Factores (PTF) y cuánto del simple aumento en el uso de insumos.

 

 

 

Productividad agrícola y apoyo al sector agropecuario en Argentina: la evidencia del BID | Bolsa de Comercio de Rosario

 

El resultado general es contundente: en todo el período, la producción creció a un 2,6% anual, y la mayor parte de ese avance —1,78 puntos— se explica por ganancias de productividad, no por más fertilizante, más semillas o más maquinaria.

 

El momento dorado: cuando el Estado se corrió del medio

 

La foto cambia mucho según la época. Entre 1961 y 1989, con una economía cerrada, precios intervenidos y retenciones a la exportación, la producción creció a un ritmo moderado del 1,98% anual, apoyada sobre todo en la productividad.

El verdadero salto llegó entre 1990 y 2002, en plena liberalización y desregulación del sector. La producción se expandió a un 3,99% anual, y casi todo ese crecimiento —3,29 puntos— vino de la productividad.

 

Informe: el BID alertó que en la última década se desaceleró la productividad agrícola de la Argentina - LA NACION

 

El BID lo explica por la combinación de acumulación de capital, la llegada de los cultivos genéticamente modificados, la expansión de la siembra directa y una mayor adopción de prácticas como la rotación de cultivos. El campo no producía más porque usaba más recursos: producía más porque los usaba mejor.

 

El freno: retenciones, insumos y una productividad que se desinfla

 

A partir de 2003, con el regreso de los derechos de exportación y otras restricciones al comercio, la producción siguió subiendo —3,15% anual hasta 2015— pero cambió el motor: el uso de insumos alcanzó su punto más alto de toda la serie, mientras la productividad se redujo prácticamente a la mitad.

Entre 2016 y 2022 el freno se hizo más evidente todavía: tanto la producción como la productividad cayeron a apenas un 1% anual, el ritmo más bajo de las seis décadas analizadas.

 

Argentina, el caso más extremo del mundo

 

Para medir el respaldo de las políticas públicas al sector, la OCDE utiliza el Estimado de Apoyo Total (EAT), que cuantifica en dólares las transferencias netas entre el Estado y el campo. Un valor positivo indica apoyo; uno negativo, que el sector le transfiere recursos al resto de la economía.

Argentina tuvo un EAT negativo en casi todo el período estudiado, y la comparación con las tasas de crecimiento es reveladora: la etapa de mayor productividad coincidió justo con el momento en que ese apoyo fue prácticamente neutro. Cuanto más negativo se volvió, más se desaceleró la productividad.

 

📣 El informe Perspectivas Agrícolas OCDE-FAO 2025-2034 (#AgOutlook) ya está disponible en español. ¿Cómo evolucionará el consumo de alimentos en la próxima década? Es probable que las economías emergentes impulsen el crecimiento

 

Entre 2020 y 2024, Argentina fue el único país de América Latina con un EAT negativo: -1,8% del PIB, equivalente a unos US$9.700 millones anuales que el campo transfirió al resto de la economía. A nivel mundial, el BID ubica a la Argentina junto con India y Vietnam entre los únicos tres países con apoyo negativo al productor, y como el caso más extremo de los tres.

Medido como porcentaje del PIB, el número puede parecer chico. Pero si se lo compara con el valor de la propia producción agrícola, la detracción equivale al 16%, casi una sexta parte de lo que genera el sector. Para tener una referencia: en Estados Unidos y la Unión Europea el apoyo al agro representa más del 20% del valor de su producción, pero en sentido contrario.

 

No es solo cuánto, sino en qué se transfiere

 

El BID va un paso más allá y muestra que el impacto sobre la productividad depende menos del monto total de apoyo que de cómo está compuesto. No todos los instrumentos afectan igual a la productividad.

El Apoyo a Precios de Mercado (APM) —que surge de la brecha entre precios internos e internacionales— tiene una correlación negativa con la productividad: a mayor distorsión de precios, peor desempeño productivo. En cambio, los apoyos directos y el gasto en investigación, sanidad e infraestructura se asocian con ganancias de productividad, aunque sus efectos tardan en notarse.

 

Tremendo: Argentina, el país que menos apoya al agro de todo el mundo

 

En la Argentina, el diagnóstico es claro: el apoyo negativo está compuesto casi en su totalidad por distorsión de precios. Entre 1997 y 2022, el APM le restó al sector más de US$190.000 millones, mientras que los apoyos directos y los servicios generales sumaron apenas US$6.000 y US$8.900 millones respectivamente. La cuenta es contundente: por cada peso destinado a impulsar la productividad, se le restaron trece por distorsión de precios.

 

La lección que deja el estudio

 

La evidencia para la Argentina no permite hablar de causalidad, pero sí es coherente con lo que el BID encuentra para toda América Latina: el desafío no pasa solo por cuánto apoyo recibe el campo, sino por en qué se traduce ese apoyo.

 

Empresas l Un informe del BID identificó las diez multilatinas más grandes de América Latina y confirmó el liderazgo de Brasil y México en la expansión empresarial regional.

 

Más que el volumen de recursos en juego, lo que parece determinar el futuro de la productividad agrícola es la capacidad de las políticas públicas para generar incentivos que no distorsionen los precios y que, en cambio, apuesten a infraestructura, tecnología e investigación.

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente: BCR Informativo Semanal

 

 

Jopo del girasol: Acciones para prevenir el ingreso de esta maleza ausente en la República Argentina

Jopo del girasol: Acciones para prevenir el ingreso de esta maleza ausente en la República Argentina

El SENASA junto al INTA, INASE y ASAGIR fortalecen su trabajo conjunto contra esta plaga cuarentenaria para preservar la producción nacional de este cultivo.

 

 

Buenos Aires, domingo 2 agosto (PR/26) — El jopo (Orobanche cumana) es una maleza parásita que afecta al cultivo de girasol y puede ocasionar importantes pérdidas en su rendimiento. La Argentina se mantiene libre de la plaga considerada cuarentenaria por su impacto potencial, siendo fundamental la prevención para preservar la producción nacional de este cultivo.

Desde el año 2024 rige la alerta fitosanitaria declarada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) para prevenir el ingreso al país del jopo del girasol e impulsar el trabajo interinstitucional sobre esta problemática además de fortalecer las acciones de preparación ante una posible incursión de la plaga en el territorio nacional.

 

 

En ese marco, el SENASA junto con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) desarrollaron un plan de contingencia específico para actuar de forma rápida ante una eventual detección de la plaga en nuestro país.

Las acciones de prevención, contemplan también tareas de monitoreo, capacitaciones y articulación con organismos públicos, instituciones técnicas y representantes de la cadena productiva como la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR).

En tal sentido, se recuerda que en esta época del año la principal acción de prevención es la utilización de semillas fiscalizadas por el Instituto Nacional de Semillas (INASE) que garantiza su sanidad.

Asimismo, el organismo sanitario tiene establecidos requisitos fitosanitarios específicos para la importación de semillas de países con presencia de la plaga, con el fin de prevenir su ingreso al país por esa vía.

 

 

A medida que avanza el ciclo del cultivo, el monitoreo comienza a tomar importancia, focalizando la atención en la aparición de una planta similar a un espárrago en la base del tallo del girasol, así como de plantas con retraso en el crecimiento, cambios de color o aspecto debilitado. Al extraer la planta, puede observarse que las raíces del jopo permanecen unidas a las del cultivo.

Ante cualquier sospecha de su presencia, es importante comunicarse a través del Sistema Nacional Argentino de Vigilancia y Monitoreo de Plagas (SINAVIMO) del SENASA.

La notificación temprana es una herramienta clave para preservar la condición fitosanitaria de la Argentina.

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente: SENASA

 

 

 

 

 

Exportaciones agro en máximos históricos: 69 millones de toneladas embarcadas entre enero y julio

Exportaciones agro en máximos históricos: 69 millones de toneladas embarcadas entre enero y julio

Por A. Rubicondi – F. Pennino – M. Contardi – E. Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

 

Las exportaciones agroindustriales argentinas alcanzaron un récord histórico de 69 millones de toneladas entre enero y julio, impulsadas por un fuerte salto en la productividad y una alta competitividad global.

 

 

 

 

 

Rosario, sábado 1 agosto (PR/26) — Las exportaciones del  agro tocan máximos históricos: 69 millones de toneladas (Mt) embarcadas entre enero y julio, da cuenta un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Pese a la absorción externa de granos récord, el salto de productividad deja una oferta holgada para los próximos meses. Aumentó la fijación de precio en la semana. Chicago condicionado por un mejor clima y una geopolítica cambiante.

 

1. Absorción externa en niveles récord. Se acelera la fijación de precios 

El agro argentino continúa marcando hitos en el frente externo. En el acumulado a los primeros siete meses del año, las exportaciones de los principales granos y derivados industriales alcanzaron un volumen récord de 69 Mt, con un crecimiento interanual del 11,3% y superando a su vez el pico previo registrado en 2022 de 65 Mt.

Este hecho está en línea con una demanda que viene absorbiendo granos en niveles récord, destacándose cultivos como el trigo, con exportaciones por 11,7 Mt, 70% por encima del promedio de los últimos años, o girasol, con envíos por 5 Mt, más que duplicando sus despachos habituales.

Ahora bien, pese a que el volumen exportado alcanzó un récord histórico, el aumento relativo de las exportaciones continúa por debajo del salto en la producción. Comparando los valores actuales con los del año 2022, cuando se había registrado el máximo anterior en despachos de granos, las exportaciones acumuladas crecieron un 6,15%, mientras que la producción avanzó un 26% con relación al mismo año.

Teniendo en cuenta los principales cultivos, a la semana del 22 de julio se comprometió el 52% de la cosecha 2025/26, frente a un promedio del 64% para el último cuarto de siglo. Se trata de 8 puntos porcentuales por debajo de la media histórica, un rezago que ubica a la campaña actual más de un desvío estándar por debajo de su comportamiento típico. Sobre este cuadro de fondo, sin embargo, las últimas semanas empiezan a mostrar señales de reactivación.

En efecto, en la semana del 22-jul la comercialización mostró un fuerte impulso, particularmente en las fijaciones. En soja, el volumen comercializado creció un 4% semanal, mientras que las fijaciones avanzaron un 7,8%, por un total de 1,14 Mt. El maíz siguió la misma línea, con fijaciones por 1,39 Mt, un alza semanal del 5,2% y un volumen total comercializado que se movió casi a la par, en 1,33 Mt. El movimiento más pronunciado se dio en el trigo nuevo: tras varias semanas de un ritmo de fijaciones prácticamente estancado, la semana del 22-jul registró un repunte del 30%, acompañado por un aumento del 19,9% en la comercialización.

Esta dinámica encuentra correlato en los precios. Al 29-jul, los precios pizarra de la soja y el maíz alcanzan un valor de US$ 339,6/t y US$ 189/t, respectivamente, frente a valores promedio de US$ 328,2/t y US$ 180,5/t a comienzos de mes, marcando subas en torno a 5,5% para ambos cultivos. El trigo nuevo replicó el movimiento: el futuro a diciembre (TRI.ROS/DIC26) cerró en 222,5 US /t para el jueves de esta semana, casi un 7% por encima de los valores de inicio de mes.

2. El maíz argentino, nuevamente el más competitivo del mercado

Las recurrentes lluvias profundizan el retraso en las labores de cosecha del maíz: el progreso es de 82% a nivel país, muy por detrás (-9,9 p.p.) del promedio de las últimas cinco campañas y 7 p.p. por debajo del ciclo anterior.

Este retraso en la trilla no fue neutral, sino que tuvo un impacto visible sobre la composición de los granos descargados. Midiendo contra el promedio de las últimas cinco campañas, el maíz tardó tres semanas en superar a la soja como protagonista en las llegadas a puertos. Aun así, y como marca la estacionalidad, la espectacular cosecha maicera 2025/26 ya domina la entrada de granos a los puertos. Durante todo julio, el cereal representó más de la mitad de los granos descargados. 

Pese al dinamismo que cobraron las descargas con maíz en puerto, las reservas para abastecer a la exportación siguen siendo abultadas. La exportación mensual tanto para junio como julio quedó por debajo de la media quinquenal para esos meses, y el avance exportador está en 48%, levemente por detrás del promedio del último lustro. Teniendo además en cuenta que el volumen comprometido en el mercado interno es de 50% (contra un promedio de 57% a esta semana), se toma dimensión de una gran oferta exportable que todavía puede ser colocada en el mercado externo.

Con la llegada de una muy abultada segunda cosecha de maíz, y a pesar de que los precios de Chicago están cerca de máximos, nuevamente los precios de exportación argentinos son los más competitivos. En efecto, si bien los FOB de los principales orígenes -incluso el local- se dispararon tras reavivarse el conflicto de Medio Oriente, la presión de cosecha del tardío lleva a la Argentina a ganar la pulseada de la competitividad en los mercados de granos globales.  

Este hecho está vinculado, ante todo, con la excepcional magnitud de la oferta argentina este año, con una producción estimada en 71,5 Mt; ello es, 11,5 Mt o 18% superior al récord previo de 60,5 Mt. También ayuda mucho el creciente perfil “mercadointernista” de la demanda del maíz en Brasil: desde los años de explosión productiva y sobre todo desde la 2023/24, nuestro vecino ha dedicado cada vez más producción al consumo interno y menos a la exportación, tendencia que se agudizó en las últimas dos campañas. Ambos hechos dejan en un papel privilegiado en el mercado FOB a la producción argentina.

3. Chicago: corrección a la baja luego de alcanzar máximos

Luego de alcanzar máximos de dos años para soja y desde mayo para el maíz, el mercado corrigió a la baja durante la semana, ajustando en -5 y -4% respectivamente y siendo presionados por la perspectiva de un mayor alivio climático en las principales zonas productoras de EE. UU.

Por el lado del clima, a pesar del reciente deterioro en el porcentaje de los cultivos en condición Bueno a Excelente para el maíz y la soja estadounidense, debido a la reciente ola de calor y sequía (pasando del 67% y 66% al 63% y 63% respectivamente), el mercado comenzó a descontar la llegada de precipitaciones hacia el final de la semana en el Medio Oeste norteamericano. Estas lluvias resultan determinantes para el desarrollo de la soja, que se encuentra atravesando la etapa crítica de formación y llenado de vainas, lo que contribuyó a disipar parte de la prima de riesgo climático sobre el rendimiento.

A la par, el mercado de granos sintió el impacto de la fuerte corrección en los precios del petróleo. Tras tocar US$ 95 el barril, rumores de negociaciones entre las potencias en guerra de Medio Oriente provocaron un desplome del precio, que cayó hasta los US$ 84/t. Sin embargo, en estas últimas horas se conocieron nuevos ataques cruzados, por lo que el Brent rebotó y volvió a ubicarse en US$ 91/t el barril (+7%).

A este panorama se le sumó una marcada liquidez vendedora por parte de los fondos especulativos. De acuerdo con las estimaciones de mercado, los fondos operaron con un claro sesgo vendedor en la semana. Hasta el miércoles, las ventas de la semana para el maíz alcanzaron los -31.500 contratos, mientras que en soja las liquidaciones rondaron los –27.000 contratos.

Por el lado del trigo, tras tocar un máximo en dos años, los operadores mostraron una actitud más conservadora y optaron por tomar ganancias. El precio del contrato cayó desde US$ 259/t a negociarse en torno a los US$ 242/t. Sin embargo, los ataques cruzados entre Rusia y Ucrania y los daños a la infraestructura portuaria de la región siguen generando presiones alcistas, al poner en jaque a la exportación de trigo desde el Mar Negro. En este sentido, Sovecon, una importante consultora de granos de aquellos orígenes recortó su estimación para la exportación del cereal ruso 2026/27 en 1,9 Mt a 44,6 Mt, debido al cierre de la vía navegable en el Mar de Azov. La consultora menciona que no espera que se normalice el tráfico marítimo en el corto plazo.

El Mercado Argentino de Valores (MAV)alcanzó un récord histórico en el primer semestre: creció 37% y consolidó al mercado de capitales como fuente de financiamiento

El Mercado Argentino de Valores (MAV)alcanzó un récord histórico en el primer semestre: creció 37% y consolidó al mercado de capitales como fuente de financiamiento

Por Belén Maldonado – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

Entre enero y junio se negociaron $ 16,8 billones en el Mercado Argentino de Valores (MAV), un 37% más que en el mismo período de 2025 en términos reales. Los pagarés encabezaron la operatoria, mientras que las FCE más que duplicaron su volumen.

 

 

 

 

 

 

Rosario, jueves 30 julio (PR/26) — El Mercado Argentino de Valores  (MAV) registró el mayor volumen operado de su historia para un primer semestre, con $16,8 billones negociados entre enero y junio de 2026, lo que representa un crecimiento real del 37,4% respecto del mismo período del año pasado.
El fuerte avance estuvo impulsado principalmente por los pagarés, aunque también crecieron con fuerza los cheques de pago diferido (CPD) y las facturas de crédito electrónicas (FCE).
El resultado refleja que cada vez más empresas utilizan el mercado de capitales para obtener financiamiento, tanto para cubrir necesidades de capital de trabajo como para financiar inversiones.

 

1.    Evolución del monto total operado en el MAV

Según datos del Mercado Argentino de Valores (MAV), durante el primer semestre de 2026 la negociación de cheques de pago diferido (CPD), facturas de crédito electrónicas (FCE), pagarés y pagarés producto (PP) totalizó $ 16,8 billones. Este valor registró un crecimiento real del 37,4% respecto del mismo período de 2025 y más que duplicó el promedio de los cinco primeros semestres anteriores (+115%), constituyendo el mayor volumen operado para este período del año del que se tiene registro.

Diferenciando por mes, se advierte una aceleración de la operatoria hacia el cierre del semestre. En junio se negociaron instrumentos por $ 3,3 billones, el mayor registro de 2026 y el segundo volumen mensual más elevado de la serie, apenas por debajo del máximo alcanzado en diciembre de 2025. De esta manera, el monto operado durante el segundo trimestre superó al del primero.

Cabe aclarar que el análisis realizado en este apartado considera el volumen total negociado en el MAV expresado en pesos constantes de junio de 2026, con el objetivo de aislar el efecto del incremento de precios.

Para ello, los montos originalmente denominados en dólares fueron convertidos a pesos utilizando el tipo de cambio mayorista de referencia (Comunicación A3500 del Banco Central de la República Argentina) del día de la negociación y posteriormente ajustados mediante el Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

 

Considerando el acumulado entre enero y junio, el pagaré se mantuvo como el principal instrumento negociado, concentrando el 55,2% del volumen total. Esta participación resultó levemente superior a la registrada en el primer semestre de 2025, reforzando su predominio dentro del mercado.

En segundo lugar, los CPD representaron el 42,1% de las operaciones, registrando una disminución respecto del mismo período del año anterior. Por su parte, las FCE incrementaron su participación hasta el 2,5%, alcanzando su mayor incidencia para un primer semestre. Finalmente, el pagaré producto explicó alrededor del 0,2% de las negociaciones.

 

2.    Análisis por instrumento

Centrando el análisis en cada instrumento, el volumen operado en el MAV a través de pagarés ascendió a $ 9,3 billones durante el primer semestre de 2026, registrando un incremento real del 39% respecto del mismo período del año anterior.

Este monto constituye el mayor valor alcanzado por el instrumento para un primer semestre y se posiciona 130% por encima del promedio de los últimos años. En el interior del semestre, junio presentó el mayor nivel de operatoria, con negociaciones por $ 1,85 billones, ubicándose como el tercer mayor registro mensual de toda la serie.

Entre los beneficios del pagaré se destaca su facilidad de emisión y sus reducidos costos de transacción, además de que no cuenta con un plazo máximo de vencimiento. Puede ser emitido tanto en pesos como en dólares, permitiendo acceder a una cobertura dollar linked vinculada al dólar Banco Nación o al tipo de cambio A3500 del BCRA.

 

Por su parte, las operaciones con pagarés bursátiles a la vista, también denominados pagaré producto, totalizaron $ 39.400 millones durante los primeros seis meses de 2026.

Este instrumento permite vincular los intereses del pagaré con la evolución de un índice de referencia, que puede ser el precio de la soja publicado por la Cámara Arbitral de Cereales (CAC) de Rosario, la tasa BADLAR o la tasa TAMAR. No obstante, durante el primer semestre de 2026, la totalidad de las operaciones utilizó como referencia la tasa TAMAR.

Si bien no resulta posible realizar una comparación interanual debido a que el instrumento comenzó a operar en mayo de 2025, se evidencia que en los recientes meses de mayo y junio los volúmenes de negociación resultaron marcadamente superiores a los registrados en los meses previos, concentrando entre ambos más de tres cuartas partes del total operado en el semestre y evidenciando un repunte de la operatoria hacia el cierre del período.

 

En lo que respecta a los CPD, el monto negociado en lo que va del año alcanzó $ 7,1 billones, marcando un incremento real del 33% interanual y un nuevo máximo para un primer semestre. Junio fue el mes de mayor operatoria del año, con un volumen cercano a $ 1,35 billones, siendo el tercer mayor registro mensual en términos históricos.

 

Un aspecto relevante surge al observar la distribución de los plazos de negociación. En este sentido, los CPD con vencimientos de entre 31 y 60 días concentraron la mayor proporción del volumen, dando cuenta del 35% del total. Los instrumentos con plazos de hasta 30 días explicaron el 31%, mientras que aquellos de entre 61 y 90 días representaron el 19%. En conjunto, los instrumentos de corto plazo (con vencimientos de hasta 90 días) representaron el 84% de los CPD operados durante el primer semestre de 2026, 5 p.p. más que en igual período de 2025.

En contraposición, los plazos más extensos mostraron una participación acotada. Los CPD de entre 91 y 120 días explicaron el 8% del volumen; los de entre 121 y 180 días, el 6%; y aquellos de entre 181 y 365 días, apenas el 2%. De esta manera, los instrumentos de largo plazo dieron cuenta del 16% de la operatoria.

Desde una perspectiva histórica, se advierte un cambio marcado en la composición de los plazos. Mientras que durante los primeros semestres de 2020 y 2021 los instrumentos de corto plazo representaban alrededor del 44% de las operaciones, esta proporción se incrementó progresivamente hasta alcanzar el 84% en 2026. Esto evidencia una preferencia persistente por horizontes de financiamiento más reducidos dentro de este instrumento. No obstante, esta tendencia debe analizarse considerando que los CPD fueron perdiendo participación frente a los pagarés, que desde 2023 se posicionan como el instrumento más utilizado en MAV y que, al no contar con un plazo máximo de vencimiento, pueden destinarse al financiamiento de mediano y largo plazo. En este sentido, es posible que parte de la menor participación de los CPD de largo plazo responda a su sustitución por pagarés.

Finalmente, el monto negociado mediante facturas de crédito electrónicas alcanzó $ 417.900 millones, duplicando el registro del primer semestre de 2025 (+106%). Este valor constituye un claro máximo histórico para este período del año, y cuadruplica el volumen promedio del último lustro (+326%).

A nivel mensual, en junio se operaron $ 83.900 millones, el mayor volumen mensual negociado a través de FCE del que se tiene registro. Si bien su participación dentro del total continúa siendo reducida, el instrumento mantiene una trayectoria de crecimiento y gana progresivamente terreno dentro del financiamiento canalizado por el MAV.

3.    Evolución de los montos operados en pesos y en dólares

Distinguiendo las operaciones según la moneda de denominación, se advierte que alrededor del 86% del volumen negociado durante el primer semestre se realizó en pesos, igual proporción respecto del mismo período de 2025, aunque 7 p.p. superior respecto del promedio. El monto operado en moneda local ascendió a $ 14,5 billones, registrando un crecimiento real del 37,1% interanual y alcanzando un nuevo máximo para este período del año.

Los CPD y los pagarés mostraron una participación prácticamente equivalente dentro de las negociaciones en pesos. Los CPD totalizaron $ 7,1 billones y dieron cuenta del 48,7% de la operatoria, mientras que los pagarés alcanzaron algo más de $ 7 billones y explicaron otro 48,4%.

Las FCE en pesos registraron el mayor crecimiento relativo, con operaciones por $ 374.200 millones, más que duplicando el volumen del primer semestre de 2025 (+110%), aunque con una participación de apenas 2,6%. Por último, los pagarés producto totalizaron $ 39.400 millones y representaron menos del 1% de las operaciones en moneda local.

En cuanto a las operaciones en moneda extranjera, durante los primeros seis meses del año se negociaron instrumentos por aproximadamente US$ 1.549 millones, medidos en dólares constantes de junio de 2026. Para ello, los montos nominales expresados en dólares fueron deflactados utilizando el Índice de Precios al Consumidor de Estados Unidos (CPI), en su serie ajustada por estacionalidad, publicado por el U.S. Bureau of Labor Statistics.

El monto negociado implicó una recuperación real del 38,9% respecto del primer semestre de 2025, interrumpiendo la caída que había presentado la operatoria en dólares durante los dos años anteriores. No obstante, este volumen permaneció un 4,3% por debajo del primer semestre de 2024 y un 19,7% por detrás del máximo alcanzado en 2023.

Los pagarés continuaron concentrando prácticamente la totalidad de las operaciones en moneda extranjera, con un volumen de US$ 1.520 millones, un 38,4% más que en igual período de 2025 y equivalente al 98% del total. Por su parte, las FCE en dólares ascendieron a aproximadamente US$ 29,5 millones, registrando un incremento interanual del 75,5%, aunque manteniendo una incidencia marginal.

En resumen, durante el primer semestre de 2026 el volumen operado en el mercado de capitales alcanzó un nuevo máximo histórico, impulsado por un crecimiento generalizado de todos los instrumentos.

A diferencia de lo observado durante los últimos dos años, la expansión encontró sustento tanto en las operaciones en pesos como en la recuperación de las negociaciones en dólares.

No obstante, el financiamiento en moneda local continuó siendo el principal motor del mercado.

De esta manera, el MAV continúa consolidándose como un canal relevante de financiamiento corporativo, facilitando recursos para el capital de trabajo y para el desarrollo de proyectos de inversión de las empresas.

 

 

Fuente: BCR Informativo Semanal
Primicias Rurales
Récord histórico en las exportaciones agroindustriales argentinas

Récord histórico en las exportaciones agroindustriales argentinas

Las ventas externas del agro alcanzaron un récord de 63 millones de toneladas en el primer semestre de 2026, registrando un incremento interanual del 15% y superando los USD 27.447 millones.Crecimiento general y valor exportado.

 

 

 

Buenos Aires, miércoles 29 julio (PR/26) — La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca informó que las ventas externas continúan con una firme tendencia alcista, llegando a más de 130 destinos internacionales.

El valor total exportado aumentó un 18% frente al 2025, según datos procesados por la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios en base al INDEC.

Un total de 37 complejos, que representan el 70% del volumen total, mostraron crecimientos positivos en comparación con el período anterior.

Complejos agroindustriales destacados

 

El crecimiento fue impulsado por la participación de múltiples complejos productivos que incrementaron notablemente su volumen y valor comercializado.

  • Girasol: Aumento del 129% en volumen y del 129% en valor.

  • Trigo: Aumento del 56% en volumen y del 41% en valor.

  • Legumbres: Aumento del 48% en volumen y del 68% en valor.

  • Cítricos agrios: Aumento del 23% en volumen y del 46% en valor.

  • Lácteos: Aumento del 24% en volumen y del 15% en valor.

  • Pesca: Aumento del 12% en volumen y del 19% en valor.

  • Cebada: Aumento del 19% en volumen y del 15% en valor.

  • Maíz: Mejora del 10% en volumen y del 7% en valor.

  • Sorgo: Aumento del 12% en volumen y del 19% en valor.

  • Hortalizas pesadas: Aumento del 8% en volumen y del 14% en valor.

 

A estos se suman sectores como la apicultura, la foresto industria, el algodón, la vitivinicultura, el olivo y los alimentos para animales.

Nuevos productos y principales destinos

 

Se destacan 25 productos exportados por primera vez en varios años, incluyendo semillas de cártamo, grasa de cerdo, carne caprina y peras secas.

Los principales compradores fueron Vietnam, China, Arabia, Brasil, Argelia, Indonesia, Perú, Malasia, India y Egipto, concentrando más del 53% del volumen.

Toda la evolución detallada del sector puede consultarse oficialmente a través de la plataforma de Mercados Abiertos 2024-2026.

Primicias Rurales
Fuente: Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca
Reposición de hembras: Aún con valores en alza, las relaciones actuales configuran un buen momento para invertir

Reposición de hembras: Aún con valores en alza, las relaciones actuales configuran un buen momento para invertir

A pesar de la firmeza en los precios de los vientres jóvenes, las relaciones actuales configuran un escenario propicio para la reposición de hembras y la inversión en genética ganadera, impulsadas por buenas expectativas para la cría y los incentivos fiscales vigentes.

 

 

 

 

 

 

Rosario, miércoles 29 julio (PR/26) — La reposición de hembras es clave en el negocio ganadero. Todos los años, el productor tiende a reponer una cantidad de vientres jóvenes equivalente a los descartes realizados durante el mismo período, con el objetivo de mantener su stock.

Lo relevante, en este contexto, es detectar anticipadamente aquellos momentos en los que las condiciones climáticas, políticas o comerciales incentivan una mayor reposición o una expansión del stock de vientres.

 

Durante este año, desde los primeros meses, el mercado de reposición presentó un escenario de extrema firmeza. En este punto, una de las relaciones de valores más analizadas es la que surge de comparar el precio de una vaquillona preñada con el valor de descarte de una vaca que sale de producción, categoría conserva.

Sin embargo, por la propia naturaleza del indicador, una relación de reposición elevada puede responder tanto a una mayor revalorización del vientre nuevo como a una pérdida relativa del valor del animal de refugo.

En este sentido, lo que se viene observando desde la primavera pasada es una importante apreciación de los vientres jóvenes, incluso en un escenario de muy buenos valores para la hacienda destinada a faena.

Esta tendencia, que comenzó a evidenciarse hacia fines del año pasado, se consolidó durante el presente año con valores para las vaquillonas preñadas en torno a los $2,4 millones, como promedio general.

Medido contra una vaca de descarte, cuyo valor por kilo se ubica actualmente alrededor de los $2.000 — equivalente a aproximadamente $800 mil por cabeza—, estos valores arrojan una relación cercana a las tres vacas de descarte necesarias para adquirir una vaquillona de reposición.

Este nivel, comparado con el promedio de los últimos 15 años, evidencia un incremento de la relación de reposición cercano al 20%.

 

 

 

En efecto, si analizamos la evolución de ambas series por separado, observamos que el valor actual de un vientre nuevo —medido en moneda constante— se encuentra cerca de un 70% por encima del promedio registrado en los últimos 15 años.

Por su parte, el valor actual de una vaca de descarte, aun mostrando una importante valorización respecto de su promedio histórico, se ubica aproximadamente un 40% por encima de dicho nivel.

En definitiva, estos datos muestran que el encarecimiento de la relación de compra o reposición de vientres responde principalmente a una mayor revalorización de la hacienda destinada a cría, impulsada por las buenas perspectivas que actualmente ofrece la actividad.

Es por ello que, en este contexto, el criador tiende a retener una mayor cantidad de terneras con el objetivo de asegurar su propia reposición.

Un indicador interesante surge al analizar, en primer lugar, la proporción de terneras que salen de los campos en relación con el stock inicial y, en segundo término, la participación de hembras respecto de machos que ingresan a los corrales de engorde, bajo la categoría terneros.

Considerando únicamente los primeros cinco meses del año —dado que durante junio las estadísticas de traslado de terneros y terneras se vieron afectadas por la campaña de vacunación—, se observa que, a nivel criador, solo un 16% de las terneras declaradas en stock al 31 de diciembre habían salido de los campos. Este porcentaje representa aproximadamente la mitad de lo registrado habitualmente en años anteriores, cuando la salida se ubicaba entre el 29% y el 30%.

Por otra parte, la participación de hembras ingresadas a corrales de engorde se mantuvo por debajo del 40%, frente al 44% y 45% promedio observado en años anteriores.

Hacia adelante, la misma estacionalidad de salida de vacas podría contribuir a mejorar levemente esta relación, producto de la firmeza esperada para esta categoría, cuya oferta tiende a mostrar señales de escasez.

 

 

 

Incentivo

 

 

Por otra parte, este año se suma un incentivo adicional para la inversión en ganadería.

A través del Régimen de Incentivo para la Mediana Inversión (RIMI) impulsado por el Gobierno, todo pequeño y mediano productor que decida adquirir genética registrada podría acceder a un beneficio fiscal que permitiría reducir, durante el primer año de compra, entre un 25% y un 35% del valor del bien, producto del sistema de amortización acelerada para el cálculo del Impuesto a las Ganancias, previsto por el régimen.

A esto se suma la posibilidad de acceder a la devolución total del IVA crédito fiscal asociado a la compra, una vez cumplidos los plazos establecidos.

Sin duda, este mecanismo representa un incentivo adicional para la inversión en vientres con genética registrada, ya sean animales de pedigree o ejemplares identificados por sus respectivas asociaciones.

Este escenario podría fortalecer aún más la demanda y, en consecuencia, sostener la valorización de la hacienda destinada a cría en general.

 

 

 

 

Fuente: ROSGAN
Primicias Rurales