La producción de leche caería un 2% en 2019

La producción de leche caería un 2% en 2019

Buenos Aires, 20 diciembre (PR/19)  — En el mes de noviembre de 2019 la producción de leche argentina fue de 961 millones de litros de leche, este valor representa una caída del 5,9% respecto al mes anterior (-2,74% en promedio diario) y un 2,0% más que igual mes del año pasado.

El informe elaborado por el OCLA con datos de la Dirección Nacional de Lechería, dependiente del MAGyP destaca que el acumulado de los 11 meses de 2019 arrastra una caída del 2,3% respecto a 2018. La media móvil de los últimos 12 meses muestra un decrecimiento interanual del 2,3%.

Como antecedente el Observatorio de la Cadena Láctea menciona que la producción total de leche alcanzó los 10.527 millones de litros en el año 2018, lo que representó un crecimiento del 4,2% respecto al año 2017.

La producción que habitualmente tiene su pico de mínima en el mes de abril, en 2019 se concretó en febrero, incluso con una baja más pronunciada respecto a la media histórica y comenzó desde marzo un proceso ascendente, este crecimiento normalmente se mantiene hasta el mes de octubre donde se da el pico de máxima producción.

En el mes de noviembre de 2019 la producción fue de 961 millones de litros de leche, este valor representa una caída del 5,9% respecto al mes anterior (-2,74% en promedio diario) y un 2,0% más que igual mes del año anterior.

Según el ingeniero Marcos Snyder este mes de noviembre de 2019 resultó ser el mejor de los últimos años aunque lejos del inalcanzable 2015 (donde se produjeron 5 millones de litros/día de diferencia con la actual cifra).

La variación interanual acumulada de la producción de leche, a medida que transcurrieron los meses desde febrero, presenta paulatinamente una menor caída. Es por ello, y como ya lo veníamos adelantando, la producción del año 2019 es altamente probable que cierre con una disminución del 2,0% respecto a 2018, es decir unos 10.300 millones de litros.

Fuente: TodoAgro

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Crece el uso global de los drones para pulverizar

Crece el uso global de los drones para pulverizar

Buenos Aires, 20 diciembre (PR/19) — La utilización de drones en el mundo para hacer pulverizaciones es una tendencia que se acerca cada vez más al plano comercial.

Los drones tienen varias ventajas potenciales como, por ejemplo, resolver problemas de accesibilidad y de falta de mano de obra.

También pueden cubrir amplias superficies en poco tiempo y aplicar con precisión a través de la tecnología de Agricultura de Precisión.

Además, los drones no provocan la compactación de los suelos y no dañan los cultivos cuando hay que pulverizar en estadios avanzados.

Respecto a costos, los fabricantes de los vehículos aéreos no tripulados están procurando que resulten más competitivos respecto a las pulverizadoras terrestres convencionales.

Avance

El interés por los drones no sólo se puede localizar en las startups. También las marcas globales encuentran atractivo el tema.

Por ejemplo, John Deere presentó en Agritechnica 2019 un drone pulverizador de 9 metros que puede cargar 200 Kg de peso y cubrir 6 hectáreas por hora.

Una variante la encontró Amazone al utilizar drones para guiar las pulverizadoras terrestres a través de mapas de alta resolución sobre la distribución de malezas y hacer aplicaciones selectivas.

Diversidad

Por otra parte, la compañía china XAG lanzó un drone que siembra, pulveriza y fertiliza. Permite ahorrar hasta 90% en el consumo de agua y 30% en agroquímicos (ver nota).

En Brasil, XMobots diseñó el drone Nauru 500C que mapea 16.000 hectáreas en un vuelo y permite hacer prescripciones para aplicar.

Además, las compañías de agroinsumos también ponen el foco en los drones para hacer tareas agrícolas.

ADAMA desarrolló junto a la empresa israelí Tactital Robotics el súper drone pulverizador Ag-Cormorant que puede llevar una carga útil efectiva de más de 500 kilos.

A su vez, Bayer estudia en Japón el uso de drones para la aplicación de agroquímicos.

Fuente: Maquinac

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Apicultores mesopotámicos ocupados en El Mal del Río (MDR), mal que afecta a las colmenas de esta zona

Apicultores mesopotámicos ocupados en El Mal del Río (MDR), mal que afecta a las colmenas de esta zona

Entre Ríos, 13 diciembre (PR/19) — Apicultores mesopotámicos ocupados en El Mal del Río (MDR), mal que afecta a las colmenas de esta zona.

Con una serie de nuevos muestreos y análisis de la información hasta ahora recogida, técnicos del INTA están articulando con pares de la República Oriental del Uruguay, tratando de avanzar en el conocimiento de este problema particular, que debilita la colonia de abejas en momentos claves de su evolución.

El MDR, se presenta entre fines de primavera y el verano y provoca mortandad masiva de larvas de abejas, especialmente aquellas de 1 día de vida, con lo cual, si el problema continúa, se llega a un despoblamiento y finalmente muerte, de la colmena.

Todo indica que hay una “intoxicación” con sustancias presentes en mielatos o secreciones generados por una pequeñita “chicharrita” (Epormenis cestri, su nombre científico) al extraer la savia de algunos árboles. Las abejas en busca de néctar, colectan estos mielatos con los cuales luego alimentan a las larvas en la colmena, desencadenándose el mal.

Por ello, se recomienda la revisación de apiarios, especialmente la cámara de cría para verificar el normal desarrollo de la colonia adultos de la chicharrita Epormenis cestri indicados con las flechas y sobre las hojas superiores y en foto de la derecha, ninfas con cubiertas algodonosas, típicas (formas juveniles que preceden a los adultos)

La médica veterinaria Natalia Messina, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Concordia, perteneciente al Equipo Apicultura Regional Entre Ríos, está realizando muestreos, en los que colaboran otros técnicos, en la provincia y en Corrientes, en diversos puntos.

Se relevó presencia del MDR, obteniéndose material de estudio muy valioso, parte de ello, enviado a laboratorio para determinaciones específicas imprescindibles para las investigaciones.

Fuente: INTA

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Fuerte crecimiento de la avicultura argentina

Fuerte crecimiento de la avicultura argentina

Buenos Aires, 12 diciembre (PR/19) — La producción de carne aviar, en los primeros diez meses de 2019, se ubicó en 1831 miles de toneladas, con un crecimiento del 6,6% en comparación con las 1717 miles de toneladas de igual período de 2018 y un 43% de expansión de las exportaciones en valores.
Así lo consignó un informe de la consultora IES Investigaciones Económicas Sectoriales al destacar también que «el consumo de carne aviar, en los primeros diez meses del corriente año, alcanzó las 1620 miles de toneladas, siendo un 3,6% superior respecto de las 1564 miles de toneladas de igual período de 2018».
«De esta manera, se encamina a superar las 1913 miles de toneladas alcanzadas en 2017», dijo IES.
Según el reporte, las ventas externas del sector avícola alcanzaron un total de 214 mil toneladas, con una expansión del 34,7% frente a las 159 mil toneladas exportadas en igual período de 2018.
En valores, el incremento fue mayor, precisamente un 43,1%, más y alcanzó los US$ 343,3 millones.
Por su parte, las importaciones del sector avícola en los primeros diez meses de 2019 fueron equivalentes al 0,4% del consumo en el acumulado a octubre de 2019, con unas 6389 toneladas compradas al exterior, lo que se traduce en una fuerte caída del 24,3%.
En valores, el escenario presenta una contracción del 14% interanual, al efectuarse compras al exterior por US$ 20 millones.
El acumulado a octubre de 2019 muestra a China como principal comprador de los productos avícolas argentinos, con el 63,4% de las compras en valores; seguido por Chile (al desplazar a Sudáfrica), con el 10,2%; por Sudáfrica, con el 8,7%; Rusia, con el 4,9%; y Brasil (3,2%).
En cuanto a las cantidades, en el acumulado enero-octubre de 2019, se mantuvieron los lugares ocupados en el ranking de valores, aunque con diferencias en las participaciones.
Para Alejandro Ovando, Director de IES Consultores «la mejora del sector dependerá de un potencial crecimiento de las exportaciones, ya que el mercado doméstico permanecería estable».

Fuente: IES

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Elaboran harina a partir de bananas de descarte

Elaboran harina a partir de bananas de descarte

Formosa, 11 diciembre (PR/19) — La creciente demanda a escala mundial de alimentos de alta calidad nutricional y sensorial y de nuevos alimentos funcionales, acompañada por las mayores exigencias del consumidor por aspectos éticos (bienestar animal, producción sustentable), requiere el desarrollo y análisis de alimentos y la aplicación de nuevas tecnologías emergentes de procesamiento.

En este contexto, investigadores del Área de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura Familiar del INTA (Área IPAF NEA) –Formosa– elaboran harina de banana sin cáscara, a partir del remanente de frutas que no califican para la comercialización en fresco. Como próximo desafío, avanzan en la determinación de las características nutricionales, físico-químicas y organolépticas.

Gustavo Aguirre destacó la adopción de tecnologías de trasformación como secado, deshidratado y cocción para dar valor agregado al cultivo. “Son procedimientos de transformación sencillos adaptables y apropiables por las unidades productivas de escala familiar, que abren una oportunidad para aumentar la competitividad, diversificar la oferta y acceder a nuevos mercados”, explicó.

La harina de banana es un alimento muy nutritivo con un alto contenido de vitaminas y nutrientes, hidratos de carbono y minerales. “El proceso de elaboración y la tecnología propuesta son amigables con el ambiente y permiten un trabajo en conjunto entre el personal y los equipos de campo y del laboratorio”, indicó Aguirre.

Para la obtención de harina, las frutas –cuyas características no aplican con los estándares para empaque– atraviesan varios procesos: pelado, cortado, baño de inmersión (ácidos orgánicos o bisulfitos), secado (estufa convencional y secado solar), molienda y tamizado.

Actualmente, los productores venden toda la fruta a precios que decrecen según la calidad. No obstante, si decidieran realizar la clasificación de las bananas para su empaque, habría un importante remanente para su trasformación en harina. “Depende de la época del año, el descarte va desde un 30 % hasta un 50 % durante el período invernal cuando se registra el punto de calidad más bajo”, puntualizó Aguirre.

Las pruebas realizadas destacan la aptitud de la harina de banana para la elaboración de algunos productos para celíacos (libre de gluten). De igual modo, recomiendan su uso para la fabricación de pastas (macarrones, espagueti), galletitas, panificados en mezcla con harina de trigo, rebozados para carnes (tipo pollo frito) y/o empanados con la finalidad de proporcionarle componentes saludables como antioxidantes o fibra.

De acuerdo con el investigador, sus usos culinarios dependen, en gran medida, de la variedad de musáceas –denominación científica que recibe la familia de plantas cuyo fruto son las bananas– y del grado de maduración los frutos. Las Musa paradisiaca o plátanos deben ser cocidos previamente al consumo, mientras que las Musa sapientum o bananas pueden ingerirse sin cocción.

Para la obtención de harina, las frutas –cuyas características no aplican con los estándares para empaque– atraviesan varios procesos: pelado, cortado, baño de inmersión (ácidos orgánicos o bisulfitos), secado, molienda y tamizado.

Potencial de industrialización

En línea con los resultados experimentales, Aguirre remarcó la elaboración de harina a partir de banana como estrategia para el aprovechamiento de subproductos de la agroindustria. “Permite obtener compuestos de alto valor agregado y utilizarlos en la formulación de alimentos y raciones, acciones que contribuyen al uso más eficiente de los recursos y a la reducción de la contaminación ambiental”, detalló.

En el marco del estudio, los investigadores analizaron el proceso de elaboración desde la recepción y acondicionamiento de la fruta (selección, pesado, lavado y pelado) y opciones de pretratamiento hasta el cortado, secado, molienda, tamizado y envasado.

En primer lugar, se realizó la caracterización la materia prima de poscosecha y su calidad para el procesamiento, a partir de indicadores como pH y acidez tiltulable total, humedad de la pulpa y contenido de materia seca, color de la pulpa y prueba de yodo del almidón.

En segundo lugar, el foco estuvo puesto en el proceso de elaboración de harina de banana e implicó la evaluación de: la aplicación de dos métodos de secado (convencionales con estufa y por radiación solar), la influencia de distintos pretratamientos (inmersión en bisulfito de sodio y ácidos orgánicos), la cinética y velocidad de secado y diferentes cortes de la banana (rodajas o cubos) para optimizar el proceso de secado.

Se evaluó la aplicación de dos métodos de secado (convencionales con estufa y por radiación solar) para la elaboración de harina de banana.

En etapas próximas de la investigación, la harina de banana será analizada según composición nutricional (humedad, proteínas, carbohidratos, etc.), contenido de vitaminas y minerales y características organolépticas y físicas como sabor, aroma, color y textura, viscosidad máxima y temperatura de gelatinización.

También se trabajará en conocer la calidad (nutricional, microbiológica y organoléptica) en pos de lograr la caracterización de la harina y comparar su composición respecto de los criterios marcados por el Código Alimentario Argentino.

Esta información permitirá la caracterización de las variedades de bananos con las que cuenta el Área IPAF NEA para conocer su aptitud y calidad para procesos de industrialización.

Fuente: Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA)

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Un tesoro desconocido: nuevo informe de la FAO ofrece primera radiografía de las tierras secas de América del Sur

Un tesoro desconocido: nuevo informe de la FAO ofrece primera radiografía de las tierras secas de América del Sur

  Santiago, Chile, 11 diciembre (PR/19) – – Las tierras secas de América del Sur cubren casi 545 millones de hectáreas, lo que representa el 31 por ciento de la superficie terrestre total de la región y el 9 por ciento de las tierras áridas del mundo, dice la primera evaluación global sobre las tierras secas.
 
El informe de la FAO, Árboles, bosques y uso de la tierra en las tierras secas (disponible en inglés), proporciona una línea de base para el monitoreo futuro y apoya a los países en sus esfuerzos por identificar inversiones apropiadas para la restauración y el manejo sostenible de las tierras secas.
 
Al contrario de lo que se pueda pensar, las tierras secas no son tierras baldías, sino paisajes productivos con un considerable potencial económico y valor ambiental; a nivel mundial, son el hogar de aproximadamente 2 mil millones de personas, albergan la mitad del ganado del mundo y más de un tercio de los puntos críticos de biodiversidad mundial, además de proporcionar puntos críticos para las migraciones de las aves.
 
Las tierras secas de la región contienen 199 millones de hectáreas de bosque, lo que corresponde al 18 por ciento de la superficie forestal mundial en tierras secas y al 5 por ciento de la superficie forestal mundial.
 
“El bosque seco de América del Sur es menos conocido que la selva tropical, pero el 30 por ciento de la población de dicha subregión vive en tierras secas, por lo que son fundamentales para la vida de millones. Además, la biodiversidad que se encuentra allí es fundamental para hacer frente al cambio climático, principalmente el asociado con la adaptación a la escasez de agua”, dijo Hivy Ortiz, Oficial Forestal de la FAO.
 
Algunos de los principales bosques secos en América del Sur son los de Tumbes-Piura en el sur de Ecuador y el noroeste de la costa del Perú, que tienen un alto nivel de especies endémicas; partes de las zonas claves de biodiversidad Tumbes-Chocó-Magdalena que atraviesan Colombia, Ecuador y el noroeste de Perú; además de los bosques secos de los valles de Patía, Magdalena y Cauca en Colombia.
 
¿Cómo son las tierras secas de América del Sur?
El informe advierte que, según datos satelitales, el 3,8 por ciento de la cubierta forestal de las tierras secas de América del Sur desapareció entre 2001 y 2010, principalmente debido al cultivo de soja y la producción ganadera.
 
El bosque cubre el 37 por ciento del área de tierras secas de América del Sur, mientras que 240 millones de hectáreas no tienen árboles.
 
La cobertura de copa en los bosques de tierras secas de América del Sur es alta: en promedio alcanza el 80%, lo que significa que gran parte del suelo queda cubierto por sombra, lo que sugiere el papel significativo de estos bosques como corredores biológicos.
Fuente: FAO
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